La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







martes, 29 de marzo de 2011

¿Se debe rebajar un currículum?





















Leí hace unas semanas una información sobre aquellas personas que para conseguir un trabajo ocultaban su formación académica en el curriculum. Esta es una práctica habitual en personas licenciadas para poder aspirar a trabajos de menor cualificación, pues se supone que las empresas no quieren personas sobrecualificadas en puestos de menor cualificación.
La consultora Adecco recomendaba no rebajar el curriculum y ser sinceros con la formación y la experiencia que se tiene. Argumentaban que los miedos de las personas a mostrar su formación eran excesivos y que conseguir un trabajo con esta práctica llevaba a medio plazo a la frustración del trabajador, que se sentiría atrapado en un trabajo de menor categoría al que se quiere aspirar. También escuché en el programa La Ventana de la cadena SER a los catedráticos de economía Santiago Niño y Javier Andrés hacer argumentos similares en contra de la creación de un “curriculum B”.
Bien, pues ni la consultora, opinando en función de sus personalísimos intereses empresariales, ni los catedráticos, desconocedores de la verdadera realidad del mercado laboral de este país, tienen razón. Desgraciadamente rebajar el curriculum es muchas veces casi la única salida para muchísimos titulados de este país de encontrar un trabajo en estas condiciones económicas que tenemos actualmente. La práctica generalizada de los curriculums B responden a una realidad existente y la gente no se equivoca haciéndolos.
La argumentación de la frustración puede ser real, pero si un trabajador se encuentra frustrado no tiene más que dejar el trabajo en el que está. Cuando se hace este tipo de argumentaciones se hace desde un punto de vista totalmente frívolo e irreal. Parece como si las personas pudiesen permitirse el lujo de no trabajar hasta que encontrasen un puesto de trabajo, parece como si las personas no tuviesen necesidades económicas y/o psicológicas. La gente tiene familia, tiene que pagar un alquiler o una hipoteca, puede tener que ayudar a sus familiares económicamente. No se le puede decir a la gente que sea ambiciosa, escrupulosa y “honesta” para conseguir un puesto de trabajo cuando la necesidad aprieta. E incluso en las situaciones en que no hay una necesidad acuciante el hecho de estar en paro, en una sociedad en la que parece que no trabajar sea un fracaso, puede provocar una frustración vital en mucha gente, que preferiría estar en el mostrador de cualquier tienda que estar viendo el programa de Ana Rosa por las mañanas.
Me viene a la cabeza la conversación que tuve con el gerente de una empresa en la que trabajé y que abandoné para irme a otra. Cuando entré a despedirme lo primero que me dijo fue: “Aquí el problema, Pedro, es que me has engañado”, “¿Cómo que te he engañado?”, “Sí, me has engañado porque tu no querías hacer este trabajo, tú tenías otras aspiraciones”. (Usé este argumento para irme de la empresa sin dar un portazo. Realmente la abandoné porque sentí que mis jefes directos eran unos impresentables y unos chapuceros y que habían sido poco serios conmigo, pero no se lo dije al gerente de forma cruda para ser elegante y por no querer ser “chivato”).
Ante el estrambótico argumento, le respondí al gerente “Mira Jorge, yo quiero ser presidente del gobierno, ¿Qué me propones entonces? ¿Qué no haga nada si no es ser presidente del gobierno?”. Según él no era lo mismo, pero sí era lo mismo y así se lo dije. Las personas tienen aspiraciones y deben intentar conseguirlas en la medida de lo posible, pero eso es una cosa y otra es que los trabajadores no puedan acceder a puestos de trabajo que no sean su máxima aspiración, porque eso además es imposible.
Esta exigencia de honestidad al trabajador es un poco ridícula cuando la empresa muchas veces no la tiene con el trabajador. Os pregunto, lectores, ¿Cuántas veces os han prometido un gran proyecto empresarial, condiciones fabulosas, subidas de sueldo, etc. Y os habéis encontrado luego que os habían estafado? A mí más de una vez y estoy seguro que a vosotros también, y viendo esta realidad, viendo cómo no se es sincero para intentar convencer a un trabajador para que se una a la empresa, me resulta muy duro pedirle al trabajador esta honestidad en sentido contrario.

Yo nunca he tenido que mentir en un currículum. En el último que hice sí obvié algún curso y alguna cosa, pues me pareció que el curriculum era lo suficientemente denso como para introducir cursos sin importancia (cursos que sí introduces, en cambio, cuando no tienes experiencia laboral para llenarlo un poco), pero ni he obviado una experiencia o estudios importantes, ni he introducido datos falsos. Pero a pesar de eso entiendo perfectamente a quien obvia cosas, y seguramente yo haría lo mismo si me encontrase en esta situación de crisis económica con pocas posibilidades de encontrar un trabajo cualificado y quisiese aspirar a uno de menor cualificación.
Por lo que observo los jóvenes que han acabado los estudios universitarios en los últimos dos años tienen unas dificultades enormes para encontrar trabajo, pues en puestos cualificados siempre tienen competidores con más experiencia que ellos. Cuando veo a estos jóvenes de menos de 25 años observo una situación bastante desesperante. La mayoría aspiran a oposiciones con miles de aspirantes y a concursos-oposición donde no tienen los puntos necesarios para algo más que entrar en bolsa. La mayoría de ellos matarían por un trabajo de administrativo… ¿Cómo se les puede decir que no adapten el currículum al puesto de trabajo?

En vez de recomendar a la gente que no haga curriculums B lo que debería preocuparnos es cómo estamos tirando a la basura una generación de jóvenes muy preparados y sí nos podemos permitir enviarle a la señora Merkel nuestros mejores futuros talentos.

5 comentarios:

  1. Hola Pedro,

    Creo que tienes razón yendo en contra de las agencias de empleo que recomiendan no rebajar la categoría del curriculum; sin embargo, yo tuve hace poco la oportunidad de hacerlo para postular a un trabajo menor cualificado que al que realmente aspiro y no lo hice porque me daba mucha rabia hacerlo, pero te estoy hablando de la oportunidad de quitarme el título de licenciada, no cursos adicionales...No lo hice porque, fuentes internas a la empresa, me dijeron que antes cogían a un titulado que a uno que no lo fuera. Sin embargo, tengo el convencimiento de que mostrar tanta efusividad a la hora de contestar a la pregunta ``¿estás orgullosa de haber estudiado esa carrera?´´ cavó mi propia tumba. Yo salí muy contenta de la entrevista, porque iba dispuesta a ser la mejor. Sin embargo, no resulté seleccionada, y los especialistas en RRHH captan enseguida las aspiraciones de cada candidato, y en este caso yo estoy segura de que pensaron que en cuanto me saliese algo mejor iba a dejarles colgados. En este sentido, me arrepiento un poco de no haberles hecho creer que un burro vuela, es decir, de no haber sido un poco falsa y haberles dicho algo del tipo...En realidad lo que estudié lo hice por puro trámite y que a mi lo que me gustaba era el puesto que ofertaban... tal y cual...

    Por ello, tengo que decir que sí es necesario hacer esa parafernalia y que es muy triste que exista esta necesidad.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. Hola Pedro:

    Cuando comencé a trabajar en la residencia, si tuve que rebajar el C.V la razón: No querían especialistas. Creo que era cuestión de dinero.

    Luego en la bolsa de trabajo por la accedí a
    mi trabajo actual, se actualiza cada año con los cursos.

    En este momento, con la situación económica muchos ocultan información justamente por obtener el trabajo.

    En cuanto a tu anécdota, algo similar le sucedió a un amigo de la visita. Tenía otras aspiraciones, pero en su trabajo estaba estancado.Cuando se fue, le dijeron algo similar a lo tuyo.

    Saludos. Perdona lo poco

    ResponderEliminar
  3. Aquí una trabajadora que empezó de becaria en un banco, a punto de acabar la carrera hace la friolera de 20 años. Si hice una carrera es porque considero que valgo para hacer las funciones acordes con mi titulación; si aspiro a menos (porque no hay trabajo) es que no soy suficientemente buena y busco algo "para tirar", ergo puedo poner el CV tipo "B".
    La tristeza de España es que puedes tardar hasta 10 años en ser licenciado y no se penaliza (de hecho, casi nadie te pide el título oficial).
    Y si el empresariado tiene tan baja estima a las licenciaturas, revisemos el porqué en vez de demonizarlos. Nadie quiere ser "entrepeneur" y los que lo son, por desgracia, ponen sus reglas.
    Personalmente, prefiero emigrar, porque ya lo he hecho antes y "no pasa nada".
    Saludos,

    ResponderEliminar
  4. No siempre el hecho de tener una preparación exhaustiva está bien visto en según que trabajos. Todo depende de dónde presente uno el curriculum y a lo que se aspire.

    ResponderEliminar