La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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domingo, 15 de mayo de 2011

La crisis de los 29













No, no voy a hablar del crack del 29 de Wall Street ni de la crisis económica posterior, hoy no va de eso. Hoy voy a hablar de la crisis de los 29 años, que creo que es el momento real en el que se evidencia lo que para nuestra simple y redondeadora mente sería la crisis de los 30 años.
Desde pequeño escuché hablar de la crisis de los 40 como si fuese algún punto de inflexión dificilísimo que pasar en la vida. No recuerdo escuchar ninguna otra crisis de edad hasta que me hice más mayor y me di cuenta que hay una crisis por década desde los 30 años. En la veintena no suelen haber crisis recurrentes por lo que parece, pero desde ahí sí parece como que cada nueva década del ser humano implicase un tipo de comportamiento diferente al que existía en la década anterior. La presión social, los estereotipos, los comportamientos de las personas que te rodean (muy condicionados por los otros dos) condicionan a las personas en estos cambios psicológicos y en estas crisis internas provocadas por una mezcla de miedo al cambio, por una frustración ante el envejecimiento en una sociedad que parece que te exige ser joven y por ciertas obligaciones sociales autoimpuestas para ser y comportarte “como corresponde”.

Como sabéis este año cumplo los 30 y desde hace algo más de un año mi grupo más íntimo de amigos está cumpliendo los 29 y 30 años. Resulta curioso como he visto cambiar los comportamientos de mis amigos al cumplir los 29. Parece como si súbitamente entrasen en otro momento de su vida, en el que son menos jóvenes, en el que deben empezar a cuidarse.
Una cosa común a mis amigos es que conforme cumplían 29 años se compraban un chándal y se iban a correr al cauce del río (en Valencia en cauce del río es un jardín adecuado para hacer deporte). Era algo ilógico, sin sentido aparente, algo así como “estoy ya casi en los 30, no soy joven y tengo que empezar a cuidarme”. No es que les haya pasado como a mi, que he tenido el primer problema físico con esta edad y me ha dado cuenta que mi cuerpo no es inmortal ni eternamente sano, era algo psicológico.

El asunto del deporte es tan solo una parte de un todo. Por lo menos entre la mayoría de mis amigos los 29 han llegado asociados con cierto sentimiento de estabilidad. Cuando tienes 15 años tienes una aspiración y un objetivo claro, que es acabar el instituto. Cuando tienes 20 tu objetivo es acabar la carrera. Cuando tienes 25 es encontrar un trabajo o, si ya lo has encontrado, consolidarlo o aspirar a un empleo mejor (con menos de 25 años los puestos de trabajo suelen ser precarios y lamentables). Pero ¿y a los 30?, ¿Cuál es la aspiración a los 30 años?
En estas edades cada persona es un mundo. No es lo mismo haber estudiado una carrera universitaria que no, no es lo mismo haber estado en el extranjero que no, no es lo mismo tener una relación estable que no tenerla. Ni siquiera es igual siendo hombre que siendo mujer. Los pasos y los ciclos en la vida son distintos en cada uno de los casos y circunstancias anteriores. Bien, aceptemos la complejidad pero vamos a intentar simplificar y escoger un caso general. ¿Cuál es la aspiración a los 29 o 30 años?
Podría pensarse que formar una familia podría ser una aspiración, pero eso que podría ser verdad en la España de hace 20 ó 30 años hoy no lo es. Yo sólo tengo un amigo casado, que por cierto tiene unos conceptos de vida muy conservadores y tradicionales y seguramente por eso se casó tan joven. Ninguno de mis amigos tiene hijos ni perspectiva de tenerlos. Esa es la realidad de la sociedad actual. Tengo amigos que viven en pareja y otros que van a hacerlo en breve, pero la perspectiva de “familia” es algo que está lejano. Actualmente 30 años parece pronto para eso, por lo menos en gente con estudios.

En el momento tienes un trabajo estable y no tienes perspectivas de crear una familia, las aspiraciones se vuelven muy inexactas. Ya no hay algo que es “lo que toca”, no, la situación es mucho más amplia.
Una de las cosas que mi entorno ha hecho con esta edad es independizarse. Pero la independencia más que un objetivo en sí mismo es el paso previo para un cambio que te da todavía más incertidumbre. Una vez independizado, ¿hacia dónde se camina?
Ese sentimiento es muy habitual y marcado en las personas solteras, que tienen un horizonte muy amplio delante de sus ojos. Y es este sentimiento de incertidumbre el que potencia esta crisis.

La crisis puede ser más o menos intensa, como todo. Tengo un amigo que debe pensar que se muere el día que cumpla 30 años porque lleva casi un año divagando sobre la última década de su vida, sobre todo lo que no ha hecho y sobre que debe hacer todo lo que no ha hecho en la década pasada antes de cumplir 30 años. El argumento daría risa si no fuese porque realmente lo ves angustiado. Yo creo que a este amigo lo mejor que le puede pasar es cumplir 30 años, ver que el sol sale como todos los días y así, seguramente, obtendrá un mínimo de tranquilidad para razonar las cosas.
Ese es el caso de un amigo soltero con trabajo estable, pero ahora os muestro otro caso de un amigo de 30 años con pareja estable pero con trabajo inestable. Este amigo tiene también la crisis de los 30 pero la enfoca por otro lado: “Debería irme al extranjero. Con la edad que tengo esta es la última oportunidad para hacerlo. Más mayor tendré responsabilidades que no podré dejar”. Fijaos como un caso muy distinto y una persona muy diferente en todos los sentidos tiene el mismo sentimiento de urgencia, el mismo sentimiento de que se acaba la juventud, que se acaba la libertad, que “se pasa el arroz”.
Y como hablo de mis amigos y no tengo ningún caso no lo quiero comentar demasiado, pero fundamentalmente en mujeres ese sentimiento de que “se pasa el arroz” es muy frecuente, tanto para establecer relaciones como para tener hijos. Hay algunas que tienen en la cabeza que tienen que tener un hijo antes de los 30 pase lo que pase, sea con quien sea y sea como sea. Conozco más de un caso de irse con el primero que pasaba por medio o de tener fijada la fecha teórica en la que acudir a un banco de esperma en caso de no tener con quien tener hijos. Y esto sí que es una crisis de los 30 gravísima porque se pueden fastidiar el resto de la vida que les queda por urgencias estúpidas provocadas por una sociedad en la que parece que la mujer solo vale si es joven o por complejos de origen diverso.

La verdad es que esto de la crisis de los 29 me resulta bastante gracioso y ha dado para muchos comentarios entre los amigos. Yo, afortunadamente, no la tengo, o por lo menos no soy consciente de tenerla. El día que cumplí 29 asumí que tenía 30 y se acabó el problema.
Además, tengo la absoluta convicción de que la década de los 30 años será mejor que la de los 20. No es que haya sido mala en mi caso, pero francamente opino que será mejor la próxima. Entrando en los 30 años sigues siendo joven pero también has adquirido unos conocimientos y una madurez muy superior a cuando tenías 20. Honestamente y dejando de lado dolores cervicales y menor tolerancia al alcohol de baja calidad, creo encontrarme en mi mejor momento personal. Y no lo digo por cuestiones laborales, no lo digo por cuestiones de pareja, económicas o de esa naturaleza. Me siento yo, personalmente, una persona más completa de lo que era antes.
¿Por qué debo temer a la nueva década? Me parece absurdo. Personalmente la espero con ilusión y con la seguridad de que puede ser mejor si hago lo correcto y tengo un poco de suerte. Y estoy seguro que este sentimiento será compartido, en uno o dos años, por todos mis amigos que se reirán de sus miedos y temores a la treintena si es que la vida nos sonríe aunque sea un poquito.

Como en el escrito llamado Vaciando el alma recomendé una canción porque me inspiró a escribir la entrada, también voy a hacerlo en este caso recomendando una canción que me viene a la cabeza al hablar de esta temática. La canción se llama “malas intenciones” y es del mejor grupo de rock español de la historia, Héroes del Silencio. Estoy seguro que a nuestro amigo Enrique del blog La promesa de los lagos de Pokara se le estará cayendo la lagrimita.
Esta canción de Héroes, como otras muchas, me produce un sentimiento muy introspectivo y un tanto nostálgico que cuadra muy bien con la temática de la entrada. Como suele pasar en las canciones de Héroes del silencio nunca he entendido la letra ni lo que Bunbury quiere decir, aunque el otro día súbitamente creí entender la letra. No sé, quizá fue un engaño de mi mente.

7 comentarios:

  1. Hola Pedro:

    Te llevo 15 años... ;D
    nunca me ha preocupado la edad realmente.
    A los 29 años andaba divagando por el planeta. Viajaba mucho por mi trabajo. Vivía para mi solamente.
    Realmente senté cabeza cuando conocí a mi actual esposa. En menos de un año estaba casado.

    depende de cada quien.
    Estoy trabajando en una entrada sobre un estudio del servicio sanitario en España...ya te avisaré para que pases por el blog.

    Saludos y feliz cumpleaños por adelantado (o retrasado)

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  2. Igual no hay que vivir con tanta perspectiva, con tanto objetivo, con tanto afán de realizarse y llegar a alcanzar determinadas metas. Tener determinado trabajo, determinado puesto, determinado sueldo, tener casa propia, casarse, tener hijos, etc... Nada de esto tiene nada de malo. Centrarse en ello como objetivo seguramente sí.

    De hecho, todo eso era lo que me tuvo a mi angustiado bastantes años, precisamente hasta más o menos los 30. Podría decirse que sólo pude ser yo, y por tanto sentirme feliz a partir de los 30. Ayudó no sentir ni querer tener ninguno de esos objetivos. Yo vivo día a día y me va bien.

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  3. Me encantó tu perspectiva y la comparto totalmente, a esta edad uno se siente más completo, más consciente de uno mismo! Estoy a escasos días de cambiar de número de edad, pero es real, es sólo un número! y brindaré feliz y enteramente por ello!

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  4. te casas conmigo? jajaja, te cuento que en una semana cumplo 29 años, y todos mis amigos mayores y algunos menores que yo tratan de asustarme y de fastididiarme porque cumpliré 30 en poco tiempo... Realmente me da un poco de risa, porque si es verdad que uno cuando es pequeño se pone edades para cumplir objetivos, mi objetivo principal en la vida nunca fue el chip mujer embarazada con familia antes de los 30... en realidad celebraré mis 29 durante dos semanas, y empezaré a planificar mi mega fiesta de los 30!!! Se es más adulto a esa edad, y creo que puede ser una década divertida de adulto contemporáneo.
    Es muy gracioso como conseguí tu blog, busqué imágenes de 29 años y me topé con la tuya y buee... pues a leer tu blog!!! Ya te sigo sólo porque compartimos pensamientos!!! y porque cumpliremos 29! ;)
    Besos miles!

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  5. Los 30 los defino como la etapa en la que aún no sabemos con certeza lo que queremos, pero de lo que si tenemos la certeza absoluta es lo que ya no queremos, o por lo menos en este punto de mi existencia veo el panorama más o menos asi...

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