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martes, 28 de junio de 2011

La estructura salarial española















Hace unos días el INE publicó un estudio sobre la estructura salarial del país en 2009 que dio grandes titulares. Uno de ellos, el que usó más la prensa, fue que el salario más común en España era de 15.500 euros brutos anuales. Otro fue que se ampliaba la brecha entre los salarios de los directivos (que subieron bastante en tiempos de crisis) respecto a los de los empleados (que crecieron menos).

Sin embargo hay más datos interesantes, de los que voy a destacar dos. El primero, que el sueldo medio en España es de 22.500 euros brutos anuales; y el segundo, que la mediana de los sueldos (es decir, la división de toda la población de datos por la mitad) es de 18.900 euros, lo que quiere decir que la mitad de los asalariados ganan menos de esta cifra.

Todos estos datos no valen de nada sin explicación, así que lo primero que vamos a reflejar son tendencias:
1º/ La diferencia salarial entre los que ganan más y los que ganan menos se está ampliando.
2º/ El sueldo medio se distancia del mediano y del más habitual, mostrando la misma tendencia que hemos en el punto 1º.
3º/ Los salarios parecen seguir subiendo.

Los dos primeros puntos responden a una realidad que no se le escapa a nadie. Los directivos y los asalariados más cualificados siguen teniendo salarios altos y de hecho conocemos muchos casos de aumentos retributivos importantes en estos últimos tres años de personas con altos ingresos, pues ha salido en la prensa. Por lo que parece la “austeridad” y la contención salarial no aplica igual a todo el mundo.
El tercero, en cambio, parece un contrasentido. ¿Está aumentando el salario medio en España? ¿Realmente subieron los sueldos más del 2% en 2009? La respuesta es un SÍ estadístico pero un NO respecto a lo que parecen decir estos números.
En España se lleva produciendo hace dos o tres años una realidad incuestionable. Mucha gente ha ido al paro, trabajadores con sueldos medios o medio-bajos generalmente. Los empleos que se han creado en esta época, en cambio, han sido generalmente precarios y temporales, y podemos decir que el trabajador que ha entrado en una empresa cobra aún menos que el que ha sido despedido. ¿Por qué aumenta el salario medio? ¿No debería ser al revés, debería disminuir?

La explicación se debe al número total de trabajadores en activo, que ha disminuido. De 2007 a 2009 casi 2 millones de personas entraron en el desempleo de forma neta, por lo que tenemos menos trabajadores que antes. ¿Qué empleados han quedado desempleados? Normalmente no han sido los más antiguos y los que más dinero ganaban, ni los directivos y trabajadores claves de las empresas. Ante la urgencia de despedir se despedía a los trabajadores jóvenes o a los que llevaban pocos años, mientras que los que llevaban muchos años (que tenían más sueldo pero era muy caro echar) se mantenían.
Al despedir a los trabajadores que estaban por debajo de la media ésta media salarial ha subido. Aunque los recién entrados cobren aún menos que los despedidos, al haberse producido una destrucción neta de empleo tan importante puede el primer factor, y por lo tanto parece que los sueldos hayan subido. Es una explicación parecida a la del aumento de productividad en años de crisis.
Sin embargo esto no es real. El ingreso medio por trabajador ha aumentado porque hay menos trabajadores, pero el ingreso medio por persona en España ha caído bastante por esta misma razón. Además, en cuanto la evolución se estudie entre dos años con una cantidad de empleo similar (2009-2010 ó 2010-2011) pesará más el factor de sustitución de los trabajadores por otros que cobran menos, y veremos entonces como el salario medio bajará.

En los foros de estas noticias en diarios online la gente se escandalizaba. Cada uno contaba su experiencia, y casi todas contradecían lo que parecía decir el artículo. Unos contaban como habían sido despedidos y en la nueva empresa cobraban bastante menos que en la anterior. Otros contaban que tenían en sueldo congelado hace tres años, cuando no directamente les habían obligado a una rebaja en el mismo si no querían ser despedidos. Los funcionarios se quejaban de su recorte salarial de alrededor del 5%.
Todos tendían a decir que el estudio era un fraude, pero no lo es. Lo que pasa es que los números se pueden presentar como se quiere y así dan la sensación que se busca. Desgraciadamente tenemos la tendencia en pensar de un modo muy simplista. Si sube el empleo bueno, si baja malo. Si crece el país bueno, si entra en recesión malo. Si se hace una inversión pública para generar empleo bueno, si no se hace malo.
Las cosas no son tan simples. Un crecimiento del empleo puede esconder una realidad pavorosa de precariedad, sueldos miserables, inseguridad y otros factores que pueden hacer mucho daño al país a medio plazo. Crecimientos económicos pueden estar tan mal distribuidos que sean absolutamente inservibles, o pueden ser de una naturaleza puramente coyuntural que acabará haciendo más daño que beneficio.

Nuestra realidad no es nada halagüeña. Los sueldos en España realmente están bajando, mientras sube el IPC. El ingreso medio de la población ha disminuido de forma importante, porque hay menos empleados. El consumo ha caído por encima de lo lógico, pues no es sólo que ya no se consuma a crédito sino que la menor renta disponible y un afecto de “absorción” del consumo exagerado de la época precrisis está haciendo mucho daño. Las pequeñas y medianas empresas, salvo excepciones, ganan menos dinero y generan menos empleo.
En cambio hay grandes sectores a los que no les afecta la crisis lo más mínimo. Directivos de grandes empresas, rentas altas del capital, empleados públicos de puestos de confianza de los políticos, empresarios piratas, especuladores, alcaldes que se suben los sueldos, etc. No creo que haga falta decir que no se están estableciendo políticas adecuadas para distribuir los esfuerzos de la crisis de forma equilibrada.

Escuché una gran frase el otro día en una manifestación del movimiento 15M, “no me puedo apretar el cinturón y bajarme los pantalones al mismo tiempo”. El problema es que los pantalones de unos acaban en el suelo porque a otros no les exigen que se aprieten el cinturón.
Seamos objetivos, analicemos lo que pasa con nuestra estructura salarial y convinamos todos que esta tendencia mantenida en el tiempo no puede llevar a nuestro país más que a una depresión económica profunda. Y francamente no creo que haga falta explicar como caen las piezas del dominó una detrás de otras a estas alturas.

2 comentarios:

  1. Siempre he dicho que la injusticia social está mucho más en la diferencia de sueldos entre directivos, sobre todo medios, y trabajadores cualificados, entre los sueldos de la gran y la pequeña empresa, que en el "sueldo" de futbolistas o actores estrella.

    Vaya, parece que aquí mi cuenta de Google me da problemas (aunque creo que en realidad es por mi cuenta de youtube, maldita sea la hora en que la creé). J = Julio

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  2. Imagina lo que va a pasar después de que acaben todas las reformas.

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