La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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sábado, 11 de junio de 2011

Viaje a Madrid y el 15-M













Esta semana pasada estuve varios días en Madrid por temas laborales, motivo por el cual no he actualizado el blog como de costumbre. A diferencia de la mayoría de gente que por razones laborales o de empresa suele viajar a Madrid y a Barcelona, mis viajes suelen ser generalmente a Oviedo por lo que no visito demasiado ambas capitales. De hecho recuerdo que mi último viaje a Madrid fue anulado por las cenizas del volcán islandés de nombre impronunciable el año pasado.

Este año aproveché el AVE para ir más cómodamente y evitar los distintos problemas que causan los vuelos. Francamente es una gozada, se puede llegar 5 minutos antes de la salida a la estación de tren y el viaje dura hora y media, llegando a la estación de Atocha. El AVE está muy bien para todos aquellos que deben ir y volver a Madrid en el mismo día, aunque recelo de su conveniencia fuera del ámbito de los negocios. Ha sido una infraestructura costosísima que no sé si realmente era necesaria hacer. Quienes lo utilizamos lo defenderemos por puro interés, los políticos que lo han hecho inventarán cifras de turistas y de actividad económica incomprobables, pero nunca podremos saber cómo habría sido rentabilizado ese dinero invertido en otras cosas.
El ritmo de vida de Madrid me parece realmente estresante, sobre todo en la zona de Cuzco que es donde estuve. La forma de caminar de la gente, la ansiedad y las prisas se detectan fácilmente, al igual que el eterno atasco de las horas punta. El estilo de vida nada tiene que ver con una ciudad mediana como puede ser Oviedo o incluso con una medio-grande como Valencia, mucho más relajadas excepto en momentos puntuales. Creo que nunca valoraremos realmente las ventajas que tiene no vivir en una gran capital.

El jueves por la tarde tuve que ir a la puerta del sol por motivos personales y aproveché para ver el campamento del 15-M. Una de las cosas que me encantan de Madrid es lo abierta que son sus gentes, siempre dispuestas a ayudarte, por lo que puedes moverte por la ciudad tanto en coche como en transporte público sin excesiva dificultad. Me sorprendió mucho que el viaje en el metro de Madrid costase un euro, bastante más barato que el de Valencia (algo que no entiendo) y también bastante más barato que el de capitales como Londres. Quizá el misterio del precio sea las dosis de manipulación política que hay en algunas estaciones de Madrid, como la de cuzco, donde me encontré una aberración llamada “telemetro” o algo así donde anuncios del gobierno regional contaban sus glorias y su buen hacer en aras de la felicidad ciudadana. Diez minuto de visionado de aquello y empiezas a creer que Esperanza Aguirre es la reencarnación de Teresa de Calcuta.
Una vez llegué a sol pude ver in situ el tamaño y la realidad del campamento del 15M en Madrid. Unos días antes estuve en el de la plaza del ayuntamiento de Valencia y me pareció bastante muerto, con una veintena de tiendas y muy poca actividad, y compuesto principalmente por gente de una estética hippie o cercana, bastante alejada de lo que fue el origen del movimiento allá por el 15 de Mayo. No era de extrañar tampoco. Era lunes, el movimiento lleva mucho tiempo, y mucha de la gente forma parte central de este movimiento estaba trabajando, estudiando, buscando trabajo o dedicada a cuestiones varias de su vida personal y familiar. Lo que suele quedar es lo más desocupado y posiblemente ahora ocupen la parte más visible de las acampadas aquellos que fueron apartados durante el primer momento.

El campamento de Madrid era algo más heterogéneo que el de Valencia, algo lógico porque era mucho más grande. Una especie de minilaberinto se creaba entre las distintas tiendas y daba la sensación de mercadillo o de feria. Cada carpa tenía su temática propia, que no estaba muy alejada de las de las demás pero sí eran bastante autónomas. Había una tienda, por ejemplo, en la que se quería entrevistar a víctimas de hipotecas abusivas, y al lado había otra contra la ley de extranjería. La cosa me pareció algo desorganizada en donde cada uno pedía lo suyo, una especie de lugar de las reivindicaciones personales o grupales antes que un movimiento político de protesta.
Algo que sí me gustó es que muchas personas que paseaban por ahí comenzaban a establecer conversaciones sobre la política algo más calmadas y racionales que las que se suelen tener en este país, con cerveza en mano y barra de bar. Recuerdo dos señores de entre 50 y 60 años hablando sobre el partido socialista y sobre su política contra los intereses de los trabajadores. No sé de qué ideología eran ni a qué se dedicaban, pero a pesar de no estar de acuerdo parecían imbuidos de ese espíritu del 15M de vivir en un engaño político y de haber sido defraudados por todos, por lo que la conversación transcurrió en un tono muy constructivo, analítico y calmado.
En otra situación estas personas habrían establecido un debate burdo y grosero sin ninguna utilidad, pero en estas circunstancias y en ese entorno de protesta y de hartazgo parecían quitarse la careta de sus propias afinidades políticas y dialogar con la mente y el corazón abierto. Yo creo que este es el espíritu del 15M y la semilla importantísima que ha sembrado en nuestra sociedad, y no esa imagen “perrofláutica” que parecen dar a veces las acampadas en el momento actual.

El futuro del 15M no son esas acampadas. Las acampadas deberían levantarse, aunque posiblemente sí se pudiesen quedar puntos “informativos” como se ha especulado en los últimos días. El futuro del 15M está en la red, está en las asambleas digitales que se quieren abrir, está en Facebook y en Twitter, y a partir de ahí se deben convocar actos continuos que serán mucho más efectivos que mantener campamentos, que en el momento actual pueden hacer más daño al movimiento que beneficios. No es bueno olvidar nunca lo importante que es ganarse a la opinión pública.
Una manifestación todos los sábados, por ejemplo, sería mucho más efectiva que mantener las acampadas. Así lo ha entendido el movimiento y creo que con acierto. Esperemos que sepan ajustar bien sus reivindicaciones a las reivindicaciones de la sociedad y que sepan organizar actos inteligentes de protesta, porque si lo saben hacer adecuadamente el 15M se convertirá en uno de los actores principales del futuro político de este país.

6 comentarios:

  1. Me alegro que te haya gustado mi ciudad. Supongo que además notaste enseguida el cambio de clima - aquí es mucho más seco que Valencia.

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  2. Se ha querido comparar por parte de algunos medios ,blogueros y gente de la calle el 15M con el Mayo del 68 , Mayo del 68 fueron protestas iniciadas por grupos estudiantiles de izquierdas contrarios a la sociedad de consumo, a los que posteriormente se unieron grupos de obreros industriales , finalmente y de forma menos entusiasta, los sindicatos y el Partido Comunista Francés., Como resultado, tuvo lugar la mayor revuelta estudiantil y la mayor huelga general de la historia de Francia, y posiblemente de Europa Occidental, secundada por más de 9 millones de trabajadores” Comparar esto con el 15M es mucho comparar”
    Estos han montado un mercadillo donde ha habido abusos sexuales, robos, peleas y en donde los indigentes de la ciudad han acudido para dormir y comer gratis.
    Yo he estudiado en Madrid y estaba deseando volver a Valencia ,Madrid para visitar como turista está muy bien como he hecho varias veces ”pero no para vivir”,me resulta una ciudad muy incómoda y donde la gente va demasiado acelerada.
    Un día de pesca en la albufera o sus canales, un paseíto por la tarde por la playa a la fresca entre otras actividades “no tiene precio” ,yo voy andando en Valencia a cualquier lado, en Madrid siempre con Metro o Bus.

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  3. Alfredo,

    Me gustó tu ciudad, aunque como dice Maikel creo que es muy estresante para vivir si te ves obligado a salir de tu barrio por trabajo. La zona de sol me gustó (aunque ya había estado hace tiempo). Me tomé una copa muy agusto en uno de los locales de la zona.
    El clima algo más frío, en cualquier caso hasta hoy no ha hecho mucho calor en Valencia.

    Maikel,

    La diferencia entre el 15M y el mayo del 68 es evidente. La primera, 43 años.
    Por otro lado que haya indeseables y que acudan sin techo a comer es algo que es difícilmente evitable. Algunos quieren basar su rechazo al 15M en eso, y haremos bien en ser moderados en el juicio porque es una trampa en la que no se debe caer. Si sólo vamos a defender movimientos de masas donde no se cuelen indeseables, tengamos muy claro que jamás apoyaremos nada.

    Saludos,

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  4. Creo que todo está contaminado y de las intenciones al principio queda poco, en una democracia no se va contra los medios de comunicación impidiéndoles el derecho de informar.
    Esto ya demuestra una intolerancia hacia los medios que les pueden criticar y casualidad normalmente son conservadores, esto ya es preocúpate en un colectivo que se denomina “Democracia Real”.
    Quitando algún punto que otro lo que reclaman está basado en el Marxismo puro y duro así de sencillo.
    Es cierto que necesitamos un cambio ya que es un país corrupto hasta la medula a todos los niveles y en general estan implicados todos los partidos.
    La gente le ha creado una cierta simpatía este movimiento, pero pregunta que es lo que piden y ya veremos cuantos saben lo que pone el Manifiesto 15M "prácticamente nadie". Un cambio vale pero ojo con el cambio que no vale cualquier cosa.

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  5. Maikel: ¡¡Bastante de acuerdo con usted respecto al 15 M!! En efecto, una descripción que comparto y no tiene nada que ver con Mayo del 68. Es realmente vergonzoso y yo incluso, soy derechista (le puede preguntar a Pedro hasta qué tal punto soy derecha sólida y clásica aunque no pepera) y yo hubiése apoyado un movimiento de jóvenes si de verdad presentásen cosas interesantes y democráticas pero no ese "mercadillo" cutre. Es mi opinión y creo que hay mucha gente que se ha desilusionado.

    No comparto sin embargo lo que dice de mi ciudad pero no porque no tenga razón sino porque a mí me pasa al revés cuando visito familiares en Valencia: me parece todo demasiado lento, "aburrido", y no sé, "provinciano" (no lo digo para ofender, ni me doy aires de superioridad por ser de la capital pero digamos que después de vivir en ciudades como Madrid y Nueva York toda mi vida, lo demás se me queda demasiado pequeño).

    Pedro: Me encanta tu "sentido" de humor o "forma" de decir algo.

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  6. Nada de usted “de tu”, Mas que lento “tranquilo” y aburrido para nada, he estado en Madrid varias veces y me he ido de copas por la noche, la diferencia con Valencia es que en Madrid me voy de copas en una gran ciudad.
    En cambio en Valencia puedo irme de fiesta en una ciudad mediana pero con una gran vida nocturna y también por toda la costa mediterránea, te aseguro que hay una vida nocturna que no deja indiferente a nadie y estar de fiesta al lado del mar es increíble.
    Y en cuanto al tema que nos ocupa, al final no sé ni lo que quieren, creo que ni siquiera la mayoría de los indignados lo saben.
    Yo también soy de derechas y tampoco soy del PP, no sé por qué siempre debemos de puntualizar”que somos de derechas pero no del PP” ya que aparece que no podemos ser de derechas sin ser del PP.
    Yo quiero cambios y los necesitamos, pero cambios con sentido común y no lo que piden los marginados que la mayoría son imposible de realizar, porque es un cambio de 180 grados a todo nuestro sistema y de nuestra economía basada en el capitalismo.
    Todo cambio pasa por la aprobación de los ciudadanos/as en diferentes referéndums ,es la única forma para poder cambiar democráticamente y lo primero la constitución que esta anticuada. Nací en los últimos años del franquismo por lo tanto no tenía edad para votar ni a favor ni en contra, pero la acepto por que la aprobaron los españoles en la urnas"pero hay que modificarla".

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