La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







lunes, 4 de julio de 2011

El orgullo Gay

















Leí el otro día en el diario público este artículo de Shangay Lily, un escritor y activista gay que no conocía, y me gustó mucho. En él Lily muestra una visión crítica a las celebraciones del orgullo gay que en cierta manera, según él, se han frivolizado. Recomiendo la lectura de este artículo.

Creo que Lily está muy acertado. El día del orgullo gay se celebra el 28 de junio de cada año, aniversario de los disturbios de stonewall, donde después de una redada policial en un pub de New York frecuentado por homosexuales estos se rebelaron contra el trato policial y la persecución a la que eran sometidos. Ese día supuso el despertar del activismo gay a favor de la consecución de derechos de visibilidad y normalización, en un movimiento muy del estilo de otros en los EE.UU de los 60 y 70. Hay quien establece paralelismos entre la lucha por los derechos civiles de la población negra en los EEUU y el activismo gay nacido de los disturbios de Stonewall, paralelismos que pueden existir aunque la comparación de ambos movimiento es una exageración, tanto por presencia como por importancia.
Sin embargo hoy en día el día del orgullo gay, para quien no sepa su origen ni de donde viene, parece más un acto lúdico-festivo que una verdadera reivindicación política en pro de los derechos, formales y reales, de los homosexuales. Recuerdo un escritor conservador que hace unos años definió en acto como “carnaval mariquita”. La expresión puede parecer desafortunada, pero realmente el día del orgullo gay se parece más a los carnavales que a cualquier manifestación política o social.

Desconozco la razón por la que el movimiento homosexual ha convertido sus manifestaciones en actos coloristas y festivos. Lily dice que se le ha vendido al colectivo homosexual que lo importante es la visibilidad y que precisamente por eso los actos suelen llamar la atención. Particularmente me parece un error y creo que un acto de reivindicación debe tener una mínima sobriedad, aunque sin necesidad de que parezca un entierro.
¿Os imagináis una manifestación del 1º de Mayo con carrozas, música de moda y fiesta? Yo, que tengo mucha imaginación, me lo imagino, pero me parecería que el movimiento obrero se ha convertido en una frivolidad. Supongo que a muchos homosexuales y a los que no lo somos les parecerá igual el día del orgullo, sobre todos a aquellos que han vivido de forma más cruda la represión política por su orientación sexual.

Personalmente nunca me han gustado demasiado las manifestaciones del orgullo gay. Creo que esta sociedad tiene una excesiva tendencia de base postmodernista en identificarse de forma grupal por razón de raza, sexo, ideología, nacionalidad de origen, religión, etc. Algo que lleva como consecuencia olvidar y dejar de lado las reivindicaciones como sociedad, como ciudadanos de una nación común. Volcarse con unas reivindicaciones grupales puede separar a estos colectivos de las reivindicaciones generales para una mayor calidad de vida y un país más justo y próspero para todos, y eso puede suponer un problema a nivel de mejora social.
Sin embargo sí es cierto que los homosexuales como colectivo específico sufren mucho en sus vidas por un rechazo de baja intensidad pero constante. Desde el rechazo familiar de unos progenitores que no les comprenden hasta discriminación en el trabajo si su homosexualidad es conocida. Debe ser muy triste y nada sano tener que vivir ocultando a tu familia o tus compañeros de trabajo que tienes una pareja de tu mismo sexo y supongo que eso lleva a sentir que vives en una mentira. Tener que ocultar cosas cuando no le haces daño a nadie diciéndolas es algo a lo que no hay derecho.
En cualquier caso también es cierto que muchos homosexuales no quieren descubrir sus preferencias sexuales y prefieren llevarlo en secreto. Algunos de los más radicales en el movimiento gay pretenden que la salida del armario sea una obligación, algo que es igual de impresentable que tener que esconderse cuando no quieres. La libertad de la persona en estos asuntos es sagrada y no se puede imponer ni ocultaciones vergonzantes ni confesiones forzadas.

Nunca he estado en una manifestación del orgullo gay, aunque desde fuera me parecen divertidas y está claro que no hacen ningún daño. Pero por todos aquellos a los que se persigue en muchos países, por aquellos que han sufrido cárcel y palizas en la época de la dictadura, por tantos que sufren diariamente el odio en sus propias carnes, creo que las manifestaciones del orgullo deberían ser un poco menos festivas y algo más sobrias. Creo que así serían incluso más apoyadas.

5 comentarios:

  1. Ni siquiera es cuestión de ocultar, al menos en el sentido que lo mencionas tú, en el trabajo, a la familia. Tengo unos amigos, pareja desde hace muchos años (tantos como nueve, siete de ellos viviendo juntos), y salvo en la "intimidad" de un concierto abarrotado, o en algún bar, también mientras están rodeados de mucha gente, jamás le he visto darse un beso o cogerse de la mano (sólo Chueca es la excepción). Como mucho un fugaz piquito cuando se ven, y no siempre. Y son chicos muy cariñosos, no hay más verlos. Y se han tenido que acostumbrar a comportarse así. El sábado pasado, que salí a cenar por la Gran Vía durante el desfile me preguntaba cuantas de esas miles de personas harán el chistecillo al día siguiente con los amigos, o dirán en una discusión con conocidos que es una putada que tu hijo te salga homosexual. Seguro que muchos. Y eso es tener una actitud homófoba, aunque quienes la tengan no se den cuenta. No serlo no es simplemente tolerar, es no hacer diferencias en el trato, al menos no de ese tipo.

    Gay Pride no sólo significa o puede significar orgullo gay, sino también dignidad gay. O no hay nada más digno que ser tratado como los demás. Dicho esto, a ellos no les gusta el Orgullo, reniegan también de la parte de mamarrachada que tiene, quizás porque no les gusta tener el modo en que muchos reivindican, y "muchos" no son sólo los gays. No hay más que darse una vuelta en cualquiera de los actos, el desfile, para ver que allí acude todo el mundo, al menos los no abiertamente homófobos. Imagino que ellos preferirían reinvindicar la invisibilidad, o la visibilidad discreta, no sé muy bien como describirlo.

    Es cierto Pedro que dices que en origen, era una reivindicación, si quieres casi política, pero no tiene porqué ser como otras. Que la masificación lo haya vulgarizado, o incluso popularizado (no leí lo de Shangay Lili en profundidad, pero me parece que iba en ese sentido), y que en público lo homosexual ya no sea denigrado al menos explícita y tan ferecuentemente como hace no tantos años, no creo que sea motivo para pedirle lo que no se le pide a otras manifestaciones festivas. Porque siempre tuvo ese caracter, además del reivindicativo. Ya sabes como somos en general, haces un doble acto reivindicativo, una conferencia y una barbacoa con cervezas, y al primero van diez personas y al segundo cien.

    Así que, compartiendo mucho de lo que dices, como lo comparte cada vez más una parte del colectivo homosexual, espero que esa autocrítica y la externa que pueda y deba haber, no se utilice para una vez más, apuntar con el dedo al colectivo homosexual, o poner trabas descaradamente hipócritas y falsas como las que ha puesto la Sra. Botella. Reducir días de fiesta o días de fiesta con música alta me parece bien si hay verdaderos problemas de ruido, pero no porque sean los de Chueca. Porque a mi los dos últimos años el Ayuntamiento me ha puesto chiringuitos al lado de casa cada dos semanas en verano, y una pista de patinaje con música de coches de choque mes y pico en invierno y dudo mucho que no haya habido queja vecinal.

    Y como me huelo que los del dedo van a llegar pronto y ya dije lo que tenía que decir, me largo por donde vine, que sospecho que voy a tener que leer lo mismo de siempre.

    ---

    Nada, no hay manera de publicar con mi cuenta de Google, y sólo me pasa en algunos blogs, en otros no.

    ResponderEliminar
  2. Pedro:

    Se acuerdo contigo. El desfile gay más parece una cuestión de revanchismo que de reinvindicación. Como bien dices, los gays que organizan esas asquerosidades hoy quieren que todos los gays se identifiquen con ellos, cuando no tiene que ser así. La sobriedad gana más respeto que comportarse como animales.

    ResponderEliminar
  3. Anti-sindicalista,

    Ni he dicho que las manifestaciones del orgullo gay sean revanchismo ni muchos menos que nadie se comporte como un animal. No sé de donde deduces eso, o si simplemente estabas adjetivando tu opinión de forma personalísima.
    Nada de lo que digo en el texto adjetiva de forma tan despectiva a los manifestantes del orgullo gay.

    ResponderEliminar
  4. anti sindicalista16 de julio de 2011, 1:27

    Pedro:

    Estaba mostrando mi opinión personal.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Yo he visto el desfile unas cuantas veces y no son más que autobuses y carrozas con gente bailando, disfrazados muchos y otros no. Quizás confundas todo con la fiesta que hay alrededor, en la que participa gente que va a reivindicar (festivamente) y gente que va como si fuera a los Sanfermines. ¿En los Sanfermines o los Carnavales la gente se comporta según tú como animales?

    Julio (no me accede a la cuenta)

    ResponderEliminar