La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







martes, 9 de agosto de 2011

Egoísmo, individualismo, colectividad



Los calores de agosto y la cercanía de las vacaciones afectan bastante, creo yo, en los centros de trabajo y llevan a que la sensación de trabajar en verano sea distinta al resto del año. Quizá imbuidos por esta anormalidad estacional hoy hemos tenido una interesante conversación en mi oficina que ha empezado con la dación de pago por la entrega de vivienda y ha acabado hablando del egoísmo innato del ser humano y la barrera que crea esto para la generación de cualquier movimiento colectivo de mejora social.
Voy a obviar todo lo relacionado con la vivienda y el 15-M (del que también hablamos) y me quiero centrar en la argumentación sobre el egoísmo. La persona que lo ha hecho es una persona políticamente liberal-capitalista, no excesivamente conservadora en lo social. De broma a veces le digo que es anarco capitalista, realmente creo que es una exageración aunque algo “libertariano” sí le veo.

Bien, mi compañero hablaba de la imposibilidad de éxito de movimientos como el 15-M en tanto en cuanto eran movimientos sin un ideario claro y en los que cada uno de sus miembros tenía unos objetivos distintos. Unos estaban indignados porque les quitaban la casa, otros porque no tenían trabajo, otros porque eran funcionarios y les bajaban el sueldo, otros por sus pensiones, etc.
El argumento central es que cada uno miraba por lo suyo y que, por lo tanto, en el momento la indignación se deba convertir en una realidad política no se podrá satisfacer a todo el mundo, cada persona mirará por su propio egoísmo y eso impedirá cambiar nada. Acabó su argumentación con los típicos argumentos de los “liberales” de que cualquier movimiento político que se genera y que tiene un liderazgo defiende exclusivamente los intereses de los líderes, argumento bastante burdo destinado a fijar como inevitable y como “fin de la historia” el sistema liberal-capitalista que es capaz de absorber y hacer convivir los egoísmos sociales.
Como buen “liberal” cargó contra los funcionarios y la función pública de forma generalizada, abogando por descensos de sueldos y agresivas políticas de despido masivo. Como asalariado de una empresa privada no sentía la más mínima empatía por los funcionarios.
Alguien más entró en la conversación hablando de la absoluta falta de solidaridad de la sociedad en general con los problemas de los demás.

Egoísmo, falta de solidaridad, individualidad… ¿Es la sociedad así? En parte sí. No son factores absolutos, no hay un egoísmo absoluto ni un desprendimiento absoluto, todos somos egoístas e insolidarios en un grado, distinto en función de la persona. Sí es cierto, en cambio, que la sociedad de las últimas décadas es algo más individualista y eso ha potenciado en egoísmo, algo promovido por el postmodernismo social en el que vivimos.
¿Y eso anula la colectividad? En absoluto. Estos “liberales”, que están más chapados a la antigua que las gramolas, siguen pensando en lo social o en lo socialista como algo que sólo es posible con el “hombre nuevo” del que hablaba el Marxismo. Desde su miope punto de vista no hay posibilidad de un movimiento social redistributivo y social si no es desde el más absoluto desprendimiento ascético. El egoísmo o la individualidad, en cualquiera de sus grados, anulan o inhabilitan cualquier aspiración de este tipo.
Pero la realidad es la contraria. Las aspiraciones individuales existen y no se pueden negar, y no son excluyentes con las colectivas en absoluto. Cuando hablamos de movimientos cooperativos y de base, como el 15-M, hablamos de una unión de personas que deciden actuar colectivamente para la consecución de un objetivo común. Es puro mutualismo.

Cuando a un funcionario le bajan el sueldo un 5% porque los mercados han atacado la prima de riesgo, no hay asalariado o autónomo que pueda estar satisfecho. Esos mismos mercados pueden especular con un valor esencial para la sostenibilidad de una empresa privada y acabar generando lo mismo para el trabajador privado, esos mismos mercados son el más claro ejemplo de la deslocalización que está acabando con la empresa tradicional española y europea. Ese mismo ataque produce los recortes que atacan el poder adquisitivo de los ciudadanos, minimizando el consumo y llevando a miles de pequeñas empresas al límite de su supervivencia. Esos mismos ataques están minando la capacidad de pago de las administraciones públicas, acabando con empresas y empleos.
Que los mercados sean los dueños de la economía nacional genera un perjuicio general para funcionarios, la mayoría de asalariados, autónomos, la mayoría de pequeñas y medianas empresas, jubilados…¿Cómo podemos alegrarnos por las desgracias de los grupos de al lado? Cuando la barbas de tu vecino veas cortar…Es tan absurdo e increíble que un asalariado se alegre del descenso de sueldo de los funcionarios como que un autónomo se alegre de la desaparición de la seguridad laboral de forma genérica. Todos los que vivimos de la economía real estamos de alguna manera interconectados. Hay veces que los problemas en los competidores generan ventajas en otros, y ahí está la competencia. Pero en este contexto y en esta situación estas alegrías y esta militancia en las teorías de los recortes para los demás no es más que una pelea de bestias por unas migajas que acabarán dejando de existir para todos como sigamos peleando entre nosotros.

Y ahí está la clave de todo. Hay una realidad común que se debe combatir y se debe saber explicar a la sociedad que lo que se pretende es un mundo distinto donde no vivamos con la espada de Damocles sistemáticamente sobre nuestras cabezas.
Desplazar el poder del capitalismo financiero de nuevo a la política democrática y a la economía real es algo de interés de gran parte de la población. No es altruismo, no hace falta ser el “hombre nuevo”, es puro interés común, es puro mutualismo, es la defensa de intereses comunes. Y precisamente por eso los movimientos de base contra esta realidad que vivimos acabarán teniendo un éxito parcial. Al tiempo.

4 comentarios:

  1. El liberalismo positivista y las corrientes anglosajonas son en buena medida responsables del marcado individualismo en las sociedades modernas.

    Afortunadamente, ya no se trata de una época de cambios, sino de un verdadero "cambio de época". La Frase Socialismo o Barbarie hoy más que nunca cobra vigencia.

    Sociata Latinoamericano

    ResponderEliminar
  2. Yo tampoco entiendo mucho lo del 15-M y también creo que cada uno mira por sus intereses y no por el grupo, la mayoría de lo que se pide simplemente son sin ningún sentido de la realidad ya que querer cambiar el sistema capitalista que hoy tenemos por uno de índole “estalinista” es una utopía.

    ResponderEliminar
  3. Buenas Pedro. Un gran Saludo, he retomado mi chorrablog como bien viste. Gracias pro la visita.

    Por cierto, me gustaría opinar sobre algunas cosas del post.

    En cuanto al 15-M se inicio muy bien todo hasta que se empezo a dispersar, habia unos puntos comunes por los que luchar que luego se diluyeron en puntos no tan comunes a todos los que estabamos deacuerdo con el inicio del movimiento desde que empezo con #no_les_votes.

    por otra parte el tema del funcionariado, creoq ue es al reves. Eran los funcionarios los que vieron las barbas de los asalariados, autonomos etc... antes de ni siquiera ellos hacercarse 500 metros a la barbería. He de decir que yo no me alegro de que les bajaran los sueldos ni mucho menos. Y estoy totalmente de acuerdo con muchos funcionaris enfadados por esto, y no solo por el decremento en su salario base sino por el NO decremento de las primas externas ya que hay funiconarios de "alto rango" que cobran mas en bonus que en salario base. Aparte de que al asalariado moskea que hasta que a los funcionarios no les han tocado algo en este nuestro pais no ha pasado nada, a nivel sindical, politico etc... creo que esto como minimo es indignante. Aparte que en la historia ha habido varios errores en cuanto a esto, la politica ha sabido tener callados a los sindicatos, y a los funcionarios, cobrando mucho mas y con jornadas laborales mucho mas "dispersas" y ausencia de controles de absentismo, bajas por cara dura y cosas similares, sin tener mano dura. Olvidandose que el dinero que les paga es el de TODOS los Españoles. Y esto se a escapado de las manos. Y se ha tenido que cortar por el camino del medio. Todo lo que se subió antes en difernecia a la empresa privada. Se ha tenido que bajar.

    Tres errores, la gran diferencia de estatus economico entre funcionatios y asalariados, el intento de igualar esto perjudicando al beneficiado y no beneficiando al perjudicado y el olvido general de que a los funcionarios les pagamos todos los que cotizamos.


    Saludos.

    ResponderEliminar
  4. Hola Andrés!

    Qué alegría verte por aquí. Te respondo a un par de cosas.

    Tema 15-M: Yo creo que hay que tener mucha cautela a la hora de indentificar qué es 15-M y qué no lo es. Por la evolución natural de movimientos de este tipo las personas que menos tienen que hacer en la vida son las que acaban siendo la imagen diaria del movimiento. Los acampados permanentes suelen ser los más "desocupados" por así decirlo, mientras que la gran masa de jóvenes, mileuristas, parados y jubilados que ha formado la gran masa del movimiento no pueden estar 24 horas dedicados a él, y se unen cuando hay actos verdaderamente "centrales", como la manifestación del 19-J.
    Para mi el movimiento está representado por el ideario de Democracia Real Ya y otros grupos (como no les votes), con sus reivindicaciones más o menos aceptables por todos (nada que ver con el Estalinismo que comenta Maikel). Supongo que estos grupos volverán a recuperar la centralidad del movimientoa partir de Septiembre, por lo menos así lo espero.

    Respecto al tema de los funcionarios has dicho una frase que me parece básica: "el intento de igualar esto perjudicando al beneficiado y no beneficiando al perjudicado". Una cosa es lo que cobren los funcionarios, que me parece adecuado (hay funcionarios que cobran 1.200 euros y se tienen que desplazar durante años por diferentes provincias), y otra bien distinta es el problema con los comportamientos poco profesionales de una parte de los funcionarios. Pretender responder a estas situaciones con bajadas de sueldo, o justificar estas bajadas en base a estas situaciones es hacer las cosas al revés y caer en una trampa peligrosa para todos. Si los parámetros de eficiciencia/sueldo no son adecuados, concéntrate en aumentar la eficiencia y noen bajar el sueldo, porque vas a conseguir precisamente que se mantengan los mismos vicios que producen la falta de eficiencia generando un ciclo muy peligroso.
    Relacionar o justificar, pues, las bajadas de sueldo con razones de disciplina laboral es un gravísimo error que nos va a meter a todos en una espiral descendente de difícil solución.

    Saludos!

    ResponderEliminar