La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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jueves, 27 de octubre de 2011

El engaño de Rubalcaba















A mi me han engañado muchas veces en la vida como creo que le ha pasado a todo el mundo. Los seres humanos tendemos a creer lo que queremos creer y solemos confiar en aquello que nos gustaría que ocurriese por mucho que objetivamente sepamos que no ocurrirá. Como dice un lema Irlandés, “Fe es creer en lo que sabes que no es cierto”, y tengamos una Fe religiosa o no la tengamos siempre hay un terreno donde creemos lo que queremos creer, donde tenemos Fe.
Los engaños son muy frecuentes, por ejemplo, en el amor. Las personas queremos creer las promesas de nuestros amantes o parejas que ya nos han hecho daño alguna vez, pero como los queremos, como creemos que no podemos vivir sin ellos nos queremos creer las mentiras una y otra vez. Esto también pasa muchas veces con los amigos por cuestiones similares y lo podríamos extrapolar a otras muchas facetas más frívolas de la vida como puede ser tu equipo de fútbol, del que quieres creer que va a ganar la liga cuando sabes que es imposible.

En la política también existen los engaños y de forma insultantemente masiva. La política se convierte en muchos casos en un campo de Fe y de pasiones irracionales y precisamente por eso es, junto al amor, un terreno abonado a la mentira y a la credulidad del que quiere ser engañado.
Yo creo que a muchos de los que asisten a las conferencias políticas del PSOE de los últimos tiempos les debe gustar que les engañen porque si no no se explica que la gente no se levante y se largue de la sala profiriendo improperios ante las políticas que el Sr. Rubalcaba dice que va a aplicar si llega al gobierno. Habrán muchos de los asistentes que formarán parte del engaño, que sabrán perfectamente de qué va la escenificación y harán de tripas corazón por lealtad al partido (que ahora mismo implica necesariamente deslealtad a los valores y principios del partido, allá cada cual), pero no pueden ser todos, por lo que deduzco que allí hay realmente mucha gente que se está tragando lo que les están contando.
Voy a cambiar cariño”, ese es el resumen de toda esta historia. Voy a dejar de ser malo, egoísta, de portarme mal, de coquetear con otras, de mentir y ocultarte cosas. He recapacitado cariño, he visto que por este camino no estoy haciendo otra cosa que hacerte daño, he abierto los ojos y me he dado cuenta lo equivocado que estaba. Cariño, sí, voy a volver a ser de izquierdas.

Habrá quién acepte el papel de mujer (o marido) cándida, comprensiva e idiota, pero a mi no me da la gana, lo siento. Entrando en la cuarta década de mi vida no me apetece que me tomen por un idiota por más tiempo.
Que el Sr. Rubalcaba nos cuente ahora que va a suprimir los privilegios hipotecarios de la iglesia católica, aceptar la dación en pago de la hipoteca, crear un nuevo impuesto sobre las grandes fortunas, aumentar la tributación de las Sicav, crear un impuesto sobre los beneficios de las entidades financieras, regular las remuneraciones de los altos directivos, reformar el senado, la ley electoral, etc, etc. Es tan ridículo que no sé si me dan ganar de soltar una carcajada o de llorar.
¿Usted se cree que nos chupamos el dedo, Sr. Rubalcaba? Yo sé que usted está muy desesperado no ya para ganar las elecciones, no ya para evitar una mayoría absoluta del PP, si no para no obtener el peor resultado de la historia del PSOE desde la II república; pero el respeto al ciudadano al que se dirige es algo sagrado y no se puede tolerar que se trate al ciudadano como un imbécil, aunque muchos lo sean. Que Rajoy haga lo mismo e insulte a la inteligencia de su público cada vez que habla no justifica nada y acogerse a esto y entrar en este asqueroso combate es impresentable.
Ahora resulta que usted va a aplicar todas aquellas políticas que mucha gente les lleva reclamando desde hace años, a las que ustedes se han opuesto en declaraciones públicas y en votaciones en el congreso, políticas que no ha aplicado ni ha propuesto en sus 6 años como ministro del gobierno de España, muchos de los cuales ha sido, además, vicepresidente….No nos tome por idiotas, por favor.

Los programas electorales son generalmente una gran estafa. Están llenos de promesas que no se van a cumplir por distintas razones, y eso es algo habitual en todos ellos independientemente del partido. Pero que la parte básica de un programa electoral sea la negación de la política que ese mismo partido y ese mismo candidato ha estado haciendo durante los años anteriores de gobierno es una desfachatez que no había visto nunca.
Creo que el lector es lo suficientemente inteligente para entender porque este candidato y este partido se descalifican por sí solos.

3 comentarios:

  1. Todavía no ha comenzado la campaña y ya estoy hasta los co--nes de tanto vídeo para subnormales; de tanto slogan de "empieza el cambio", "pelear o no por lo que quieres"; vídeos de chachas acompañando a niños pijos a escuelas de pago; de "caramelitos" antirubalcaba; de jornaleros del PER que supuestamente con un subsidio de poco más de 400 euros durante 6 meses, se los gastan todo en la taberna; después de haber dejado una parte a la parienta para mantener a los churumbeles...y de tantas idioteces.

    Con la que está cayendo, (y más y más fuerte que está por caer) estoy ya hasta los Hache de tanta manipulación y propaganda; de izquierda y de derecha; de PSOE y de PP; de nacionalistas españolistas como los nacionalistas periféricos de CIU, PNV; de la supuesta izquierda "aúténtica" con pedigree de IU...

    No sé a donde ir y dónde meterme hasta que pase el 20N para no escuchar tanta palabrería y tanto discurso hueco y vacío; de tanto "y yo la tengo más larga" y el "y tu más"; con los partidos mayoritarios y no tan mayoritarios con debates estériles y peleas dialécticas, tirándose los trastos a la cabeza como si fueran parvularios...

    Hasta los COJONES (ahora sí con todas las letras) de convenciones del tres días en Málaga del partido favorito en las encuestas dónde en vez de exponer el programa y las ideas para solucionar todo los graves problemas que tenemos; se limiten en adulándose y haciendose la pelotas unos a otros mientras el publiquito aplaude y el rebaño grita entusiasta "a por ellos, oe, a por ellos oé, a por ellos oé, oé, oée"; mientras que el partido que dicen se va a llevar un batacazo, no se le ocurre otra cosa mejor que el publiquito le nombre en las redes sociales de para conseguir puntos que los canjeen por regalos: pura estrategia de marketing de los supermercados.

    ¡¡IROS TODOS A LA MIERDA, HOMBRE¡¡
    http://born-to-run-runaway.blogspot.com/2011/05/este-es-el-nivel.html

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  2. Creo que tienes mucha razón, Pedro.
    Razón en la atinada descripción que haces de lo que es, en realidad, tener fe en algo, en alguien o por algo.
    Muchas personas debiéramos no tener fe en las promesas de estos días de Rubalcaba, ya que no se trata de un socialista díscolo que en su larga militancia siempre abogó por la elevación de la democracia interna de su partido; por dedicar más atención a la creación de las Casas del Pueblo para elevar la cultura de las capas obreras y populares; por la pulcritud, honestidad y rectitud de los políticos que en solapa llevaban un una rosa roja empuñada por un puño izquierdo.
    Si Rubalcabra hubiera sido un socialista díscolo que se tuvo que ir del partido (o le expulsaron) por machacar machaconamente entre sus compañeros, la idea de que a su parecer, ese partido se parecía cada día más a la Unión de Centro Democrático (o a la Democracia Cristiana).

    Pero no; Rubalcaba no es de esos, desengañémoslos.

    Saludos,

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  3. No es Rubalcaba sólo, es el PSOE entero. ¿O es que lo lo veis?...es más son todos los políticos , un atajo de sanguijuelas cupandonos la sangre, idiotizandonos. Ni PP , ni PSOE ni l madre que los parió.

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