La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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viernes, 7 de octubre de 2011

El progresismo y la izquierda ante el 20-N





















Desde Socialistas en Red se nos ha propuesto a todos los miembros hacer un escrito sobre las elecciones del 20-N y cuál debería (o podría) ser el comportamiento de los ciudadanos progresistas e izquierdistas ante las urnas. La idea no es hacer adivinaciones sobre el futuro, más bien es plantear desde posicionamientos éticos y programáticos cuál es la actitud más coherente, más pragmática y más sensata en estos tiempos de vacío.

Dejadme hacer la puntualización, innecesaria pero a veces conveniente, de que no se pretende decirle a nadie qué debe votar si no qué consecuencias probables tiene un voto en uno u otro sentido. Hablar en términos de “izquierda” y “progresismo” desde un punto de vista subjetivo y personal necesita de un complicado estilo dialéctico que no convierta la persuasión en dogma de fe ni el consejo en amenazas de excomunión. A mí nadie me da o me quita el carnet de izquierdista y por la misma razón yo no haré eso con nadie. Entendamos todos el alcance de las palabras y las ideas que estamos exponiendo en estos escritos.

Creo que debemos fijar primero cuál es la situación en que probablemente nos sentimos los izquierdistas y qué debemos evitar. He usado antes la palabra “vacío” de forma consciente, porque es vacío lo que sentimos muchos de nosotros. Vacío porque no hay nada en el mundo ahora mismo que se ajuste a la política que nosotros pensamos que debería llevar el mundo. Podremos compartir algunas cosas de los distintos modelos políticos, económicos y de estado del bienestar, algunas de las reformas que se han hecho los últimos años (pocas, ciertamente), pero nada nos “llena” completamente. La socialdemocracia, anterior faro al que nos acogíamos, se ha convertido en un cadáver sin ideas ni fuerza de voluntad. Por otros lares aquello del “socialismo del siglo XXI” no es más que un refrito populista entre el peronismo de los 50, el castrismo más tropical y las facilonas políticas de nacionalización de recursos naturales que sustentan el invento; y eso no vale ni para perder el tiempo buscando cosas buenas. Y del comunismo ni hablo, seamos serios…
Acogerse a ideologías es casi tan difícil como acogerse a modelos y referencias de gobernación actuales. De los socialistas ya hemos hablado y sabemos lo que hacen en todas partes, más que nada porque vemos lo que han hecho aquí: Una política casi calcada a la que haría cualquier gobierno conservador. Los Postcomunistas, por otro lado, suelen ser casi en todas partes un grupo de señores que sueñan orgásmicamente con asaltar un nuevo palacio de invierno para derrocar a un Zar tirano que ya no vive en un palacio. Debe ser frustrante no saber qué asaltar ni dónde atacar, porque no lo saben, y más frustrante aún es observar sus programas electorales llenos de preciosos derechos para todos que no saben cómo conseguir. ¿Y los nacionalistas? Me perdonaréis todos, pero cuando un nacionalista sea un referente del progreso de la humanidad a mi me nombrarán Dalai Lama.
Ante este panorama habrá a quién le entre la tentación de votar a estos partidos liberal-conservadores de teórica centro-derecha porque parece que anden menos perdidos que los demás. No señores no es así, no hay más que mirar lo que están haciendo Merkel y Sarkozy con Europa ahora mismo para ver a dónde lleva esa política. Porque Merkel, canciller suprema de todas las tierras que van desde el mediterráneo al báltico, está simplemente ganando tiempo para no se sabe qué, mientras los países en problemas están echando raíces en el campo de la larga recesión. Merkel sólo tiene un objetivo en la cabeza: Salvar a Alemania de las consecuencias de un cataclismo europeo, y si para eso tiene que condenar a la recesión a media Europa lo hará sin que le tiemble un solo músculo de su ruda y germánica cara, curtida en la decadencia de la Alemania comunista. Si a alguien le parece que esta política es la que va devolver la prosperidad a Europa le digo, con todo el cariño del mundo, que se lo haga mirar.

Traigamos estas realidades a casa. ¿Qué nos traerá un gobierno del PP? ¿Es razonable votar PP aunque sea por castigo, simplemente por un cambio? Si lo que te gusta es la política de Zapatero desde Mayo de 2010, posiblemente tu partido es el PP. Si te gusta lo que está haciendo Artur Mas en Cataluña, tu partido es el PP porque lo que estáis viendo en Cataluña es lo que van a hacer todas las comunidades del PP (y digo del PP porque son prácticamente todas del PP) desde el puñetero 1 de enero de 2012. La única ventaja que nos trae el PP respecto al PSOE es que van a aplicar la política de la canciller suprema sin pestañear un segundo, sin dudas éticas o ideológicas, como un cirujano de hierro. Pero toda ventaja o diferencia acaba aquí, porque no va a haber más diferencia que esta. Si alguien cree que hay algo más que esto, si alguien piensa que esa estupidez de “crear confianza” que dice Rajoy para disimular la inexistencia de su programa electoral nos lleva a algún sitio, es que la necesidad de esperanza le ha nublado el juicio. Una nueva reforma laboral con una extrema reducción de la indemnización por despido y poner patas arriba los convenios colectivos sectoriales es lo único que se vislumbra de su programa electoral, pero que nadie se equivoque porque el PSOE acabaría haciendo lo mismo, más tarde, con más dudas, con algún pasteleo infumable, pero al final lo mismo. Berlín manda señores.
¿Y Rubalcaba? Me decía el otro día una amiga, que había salido con un chico que era militante del PSOE, que este chico le había dicho que Rubalcaba era “el cambio”….En fin, esto es como aquellos que suben a una montaña a ver una aparición de la virgen, que después de que les digan mil veces que va a aparecer acaban creyéndoselo y la ven. Pero claro por eso estas personas están en una secta y están enajenadas e influenciadas por la esperanza que les vende un farsante o por la frustración de sus vidas o por lo que sea, pero que yo sepa el PSOE no es aún una secta y creerse que Rubalcaba es una aparición mariana que nos trae “el cambio” no es serio…aunque bueno, Mariana la verdad es que sí lo es un poco, porque al final Mariano y Alfredo son como las vírgenes de los distintos lugares, que cada una se llama de una manera y tiene una forma distinta pero en el fondo es la misma. Y en la política europea sólo hay una virgen, que es doña Angela Merkel, la virgen de la RDA.
Quién se crea el colorete rojo de Rubalcaba creo que también se lo debería hacer mirar. Lo que no haya hecho el PSOE con Zapatero no lo va a hacer con Rubalcaba y lo que haya hecho con ZP lo hará con RB mientras las circunstancias sean las mismas. Los candidatos de los partidos, y esto vale por todos no sólo por estos dos, son la mayoría de veces simples actores, movidos y dirigidos por asesores y técnicos que les dicen lo que tienen que hacer y defender en público. La diferencia entre uno y otro no irá más allá de tres o cuatro ideas que formen su base ideológica, que tampoco debe ser tan distinta.

¿Qué nos queda en esta situación? Personalmente no creo que la abstención sea la solución de nada. Esta argumentación de que quien no vota no tiene derecho a quejarse me ha parecido siempre una falacia infumable (¿Cómo se le va a quitar el derecho a alguien porque no entre en el juego de partidos? Es un sinsentido), pero ciertamente luego nos quejaremos de que los dos partidos de turno son iguales, que hacen lo mismo, que son corresponsables de esta política que nos ha llevado a la crisis, y si esto es así (que lo es), si estos partidos ejercen un rodillo sobre la sociedad y la política, es porque nosotros lo permitimos.
Nuestra obligación ciudadana ante esta situación, si es que no estamos de acuerdo con ella como no lo estamos, es votar a otras fuerzas políticas que rompan esta sumisión ciudadana a los dos poderosos polos políticos. Un voto a un partido minoritario es un voto de rebeldía bien entendida, un voto de castigo (votar al otro partido mayoritario no es un voto de castigo, es simplemente alimentar la rueda del turno), un voto que representa verdaderamente el hartazgo por toda esta situación.
Pero la pregunta es ¿a quién? La respuesta no es fácil. Partidos hay muchos, pero muchos no pasan de ser frivolidades electorales. Como jamás he podido ver compatible el nacionalismo y el regionalismo con los valores de la izquierda yo descarto, directamente, todos esos partidos. Del resto de partidos minoritarios hay dos que tienen representación parlamentaria y que parece que suben en las encuestas, IU e UPyD.
De IU ya he hablado indirectamente antes. Sus intenciones pueden ser honradas, no lo dudo, pero su programa político parece escrito ajeno a la época en que vivimos. Mucha política social y redistribución de la riqueza bajo parámetros un tanto antiguos, demasiadas dualidades obrero-empresario irreales ahora mismo, una tendencia muy marcada a situarse junto a unos sindicatos que no representan ya a la mayoría de trabajadores y, sobre todo, unos mecanismos para la redistribución que parecen muy poco pragmáticos. IU me parece un partido fuera de época, y no es que el señor Lara quiera asaltar ningún palacio de invierno pero a veces parece que no entiende las dinámicas de la globalización, la pérdida de soberanía, la creciente complejidad de los métodos de empleo y las relaciones laborales y, en definitiva, no parece entender que ya no se lucha contra ese capitalismo industrial de hace 70 años, si no contra un capitalismo financiero que no tiene cabeza ni posición física que muchas veces es perjudicial, también, para todo ese capitalismo industrial al que anticuadamente combaten.
¿Y UPyD? Siento decir lo que digo siempre de este partido. Muchas de sus gentes son regeneracionistas honrados y les deseo un buen resultado para que se amplíen las voces en nuestro panorama político, pero este partido tiene un problema con nombres y apellidos: Rosa Díez. La actuación de Díez durante esta legislatura ha sido muy decepcionante, debería haber representado la regeneración, una nueva forma de hacer política, representar a una nueva clase de políticos; sin embargo no ha mostrado más que la típica estampa del político tradicional, demagogo, interesado, calculador, etc. Díez fue el gancho para el primer crecimiento de ese partido, pero ahora mismo es un lastre. Gorka Manero, diputado en el parlamento vasco, o el propio Sabater hubiesen hecho un papel mucho mejor que el de Díez. Considero que UPyD puede ser una opción para ciudadanos centristas, pero para nosotros que aspiramos a un cambio no sólo político sino también económico no nos vale, porque recordemos que UPyD poco o nada distinto ha propuesto en el terreno económico por ahora.

¿Qué nos queda, pues? Sin una convicción absoluta, sin haber estudiado cuidadosamente su programa electoral, considero que sólo queda una opción razonable: El proyecto EQUO.
EQUO es muchas cosas a la vez, lo cual es una ventaja y un inconveniente al mismo tiempo. Fundamentalmente es un partido verde, que fuera de evitaciones dialécticas que a veces se hacen en ese tipo de entornos podríamos llamar eco-socialista. Además, es un partido también regeneracionista, de nuevo cuño, con ideas de democracia radical y avanzada. EQUO es políticamente lo más próximo a la génesis del movimiento 15-M, a aquellos jóvenes que salieron a las calles para mostrar su desacuerdo con la realidad político-económica que vivimos, sus ganas de cambiar las cosas y su frustración ante una sociedad que parece que les expulsa de su seno a pesar de haber estado toda la vida preparándose para entrar en ella.
EQUO podría ser la representación política del nuevo impulso que estamos buscando en la izquierda. Y digo podría porque hay aún muchas lagunas que hay que rellenar. El primero de mis recelos viene por las posibles interpretaciones que tiene aquello de ser “verde” o “ecologista”. Yo me considero “verde”, pero para mí una política y unas actitudes verdes tienen como objetivo alcanzar un equilibrio con la tierra y un desarrollo sostenible para el ser humano. Mi ecologismo es, por decirlo de alguna manera, “humano-céntrico”. Hay otros ecologistas, en cambio, que entienden el ecologismo como algún tipo de vuelta a la naturaleza, como la defensa altruista de los animales o los ecosistemas, y para mí esta percepción no es más que un hipismo absurdo en un entorno político. Nuestra política verde debe servir al ser humano y asegurar su supervivencia a largo plazo en este planeta.
La otra duda fundamental que tengo es cómo encarará EQUO la política económica. Sabemos que es un partido declaradamente “social” y partidario de una política de redistribución de rentas y una economía menos especulativa, sin embargo es importante saber cómo se quiere llegar ahí. Sé que su política no va a ser tan anticuada como la de IU, pero necesitamos exigir un poco más. Quiero ver medidas concretas, ideas nuevas, criterios claros de qué se quiere potenciar y fortalecer, de cómo se quiere crear empleo y fortalecer la economía y cómo se quiere cambiar el sistema productivo y las relaciones laborales. Este es un punto esencial y espero que Uralde y su gente sepan proponer cosas razonables.

Queda todavía mucho tiempo para el 20-N, tiempo para que las cosas cambien. Del PP y el PSOE que nadie espere nada, porque nada van a cambiar: Vacuidad por un lado y cinismo por otro. Pero el resto de opciones tienen tiempo para desarrollar sus ideas y sus programas y para intentar convencernos.
Creo que este es el panorama a mes y medio de las elecciones. Cambiará algo o no, pero creo que sí es muy importante tener un par de cosas claras en estas elecciones. Ha llegado el momento de votar con la conciencia y la ética, ha llegado el momento de liberarnos del yugo del voto útil y de las trampas que nos han traído a esta situación. Yo no sé a ciencia cierta si hay que ser rojo, verde, morado o amarillo, pero de lo que creo estar seguro es que debemos salir de esta encerrona bipartidista que cada vez nos oprime más. Está gastada, acabada, estropeada, y mantenerla en pie con nuestro voto me parece lo opuesto al ejercicio de responsabilidad que se nos pide, como ciudadanos, en cada convocatoria electoral.

10 comentarios:

  1. Con todos los respetos, creo que es necesario huir, como de la peste, de dos vicios que observo en su análisis: uno, el personalismo; y dos, las etiquetas prejuiciosas. Si vamos a analizar, uno por uno, los líderes de los partidos políticos, de todos ellos, y adoptamos este criterio como discriminador del sentido del voto, no votaremos a nadie. Si, por el contrario, o de manera complementaria, usamos para definir los diferentes proyectos políticos las etiquetas y los prejuicios adquiridos, y admitimos este criterio como discriminador del sentido del voto, volveremos a la caverna, a votar de oídas y sin reflexionar, de manera irracional. Lo que hay que hacer, en mi opinión, es leer. Lea usted las propuestas de UPyD, y luego juzgue, pero no use etiquetas.

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  2. Pedro, suscribo este artículo tuyo de la A a la Z. No hay necesidad de añadir nada más. Sólo que yo pienso que la esencia principal de los blog es la comunicación personal, y la comunicación personal tiene que ser recíproca. Me resulta desolador leer un buen artículo y salir del blog sin decir ni pío.

    Por eso voy a intentar romper el monólogo.

    Hablas de los izquierdistas de izquierdas. De tener o no tener carné de izquierdista. Pues en el supuesto que existieran esos carnés yo sería muy severo con sus portadores.

    ■ Les rebajaría varios puntos del carné a esos izquierdistas que van de nacionalistas (¡qué contradicción!).
    ■ A esos izquierdistas que como Bono, proclaman a los cuatro vientos y se ufanan y se vanaglorian de sus absurdas creencias en una religión-partido_político de ideología ultraderechista, y de sus excelentes relaciones con la curia vaticanista.
    ■ También voy quitando puntos a esos izquierdistas que son cofrades de hermandades religiosas y se lucen en sus manifestaciones callejeras.
    ■ También hurtaría algún puntito a todo izquierdista que lleva a sus hijos a la catequesis escolar de la escuela pública o que van a misa de 12 todos los domingos.

    En fin, que creo que estamos bastante de acuerdo tú y yo (al menos) en que en la sociedad española hay muy poco izquierdista por kilómetro cuadrado. Incluyendo a los que conforman la base, la altura y la apotema de los partidos políticos de izquierdas.

    Hay un dicho que todos le damos por verdadero y que dice: Todo pueblo tiene el gobierno que se merece. Rebajándolo a la arena de los partidos de izquierdas, no sería equivocado el decir: Todo militante de izquierdas tiene el partido que se merece, y esto será aplicable a PsoE, IU y algunos más. Por lo tanto, creo que hay mucho votante potencial de izquierdas para alimentar las urnas de Rosa Díez, pero nada más.

    Luego hablas de Rubalcaba. De Rubalcaba se puede decir aquello del cuento aquél de un ciruelo que no daba fruto y de su tronco tallaron la imagen de una cierta divinidad:

    Quién te conoció ciruelo
    en el huerto de mi abuelo;
    veinte años te regué
    y jamás fruto te vi.
    Los milagros que tú hagas
    que me los cuelguen de AQUÍ...

    Nada más, Pedro. Rebájame la culpa si en verdad he abusado demasiado del papel de tu blog.

    Salú,

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  3. Enrique,

    (...¿Por qué me usteas?...No es necesario hombre).
    Voy por partes. En un primer momento me juzgas de hacer análisis excesivamente personalistas y crees que es una manera poco sensata de emitir juicios sobre la totalidad de un partido. Para empezar creo que no he sido nada duro con UPyD como partido, y que probablemente es el que en mejor lugar he dejado junto con EQUO (lo he dejado bastante mejor que a PP, PSOE e IU). He valorado a Gorka Manero y a Sabater, por ejemplo.
    En todo caso creo que el factor personalista sí es muy importante en este partido, que es claramente personalista si no en su organización sí en su realidad política y mediática. ¿Cuantas veces has oido llamar a UPyD "el partido de Rosa Díez"? Seguro que muchas, como yo. Hay mucha gente que no conoce de este partido más que a Díez y eso, seamos honestos, no pasa ni con el PP, ni con el PSOE ni siquiera con IU.
    Díez marca muy claramente la realidad de este partido y su liderazgo es indiscutible. No es sensato obviar esto. UPyD parece muchas veces un proyecto personal, y esto será precisamente lo que puede matar a este partido que tiene un potencial mucho mayor que el que Díez, muchas veces encerrada en rencillas personales y concentrada en su lucha contra el nacionalismo, es capaz de sacarle.

    Por otro lado hablas de que prejuzgo. Bien, leería el programa, pero para eso deberían cerrar en programa electoral para estas elecciones que, que yo sepa, no lo tienen acabado (en su web no está). Si lo tienes por algún medio ruego que nos copies link.
    Lo que sí podemos leer es el último programa para las elecciones generales de 2008, donde se proponía entre otras cosas:
    - Disminución de las tributaciones por IRPF
    - Limitación del déficit que no sea por inversión.
    -Ligar los incrementos salariales a la productividad
    - Ampliación de los horarios comerciales
    - Flexibilización de la edad de jubilación (para trabajar más allá delos 65).

    Hay otras cosas que están bien el el programa, y seguramente en el de 2011 cambien muchas cosas (el mundo ha cambiado mucho en 4 años), pero no me parece a mi que UPyD esté proponiendo algo realmente novedoso económicamente fuera de cuatro recetas keynesianas, otras 4 liberales, un par centralizadoras y algún brindis al sol. De hecho, estas que te he copiado parecen sacadas del cajón de la mesilla de Angela Merkel.
    ¿Qué son más izquierdistas y más socialdemócratas que el PSOE? Por supuesto, llevo defendiendo eso desde hace más de un año:

    http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/1280426210/

    Pero ser más de izquierdas que el PSOE es algo que casi consigue el propio PP, así que no me parece un logro espectacular francamente.
    Así que a falta de leer el programa de este año, no me parece a mi que juzgue "de oídas".

    Saludos,

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  4. Hola Jesús,

    Por dios, no tengo nada que perdonarte, puedes escribir tanto como desees.

    Que quieres que te diga sobre los Carnets...No me parece una buena política estar buscando purezas izquierdistas. Eso es lo que hace IU y mira como están. Es posible que hayan incoherencias, que existan contradicciones, que los intereses personales y creencias a veces choquen, sin embargo somos seres humanos con estas contradicciones y me resulta muy difícil situarme en una posición "superior" y señalar con el dedo por algunas actitudes de las que nadie está libre. Cuando haces estas cosas la vida te suele cambiar de sitio y acabas haciendo lo mismo que criticabas.
    Creo que hay unas cuantas cosas básicas que debemos de defender: Estado del bienestar, libertad de pensamiento y de estilos de vida, compromiso ciudadano, ética en las acciones y en la gobernación del estado, tolerancia y no imposición de los criterios propios, etc. Si nos encontramos con gente que comparte estos principios y es capaz de ser relativamente flexible en otros creo que lo inteligente y lo razonable es hacer todos un frente común. No es llegar al "transversalismo" de UPyD, pero sí es saber diferenciar claramente lo fundamental de lo accesorio para no caer en la sectarización a la que la Izquierda de este país se suele someter a si misma.

    Muchas veces provoca cansancio ver a aquellas personas que presumen de izquierdismo actuar de forma contraria en el momento de la verdad (creo que tu comentario va más bien por aquí). Por eso creo que es una buena idea observar las cosas con la mente abierta y sin sectarismos, sin dejarte cegar por el color del carnet. De eso iba mi entrada anterior, y creo que algo de eso también quería decir Enrique.

    Saludos,

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  5. Todo esto es muy interesantye...pero como no lo squen en el SALVAME DELUXE; lo llevamos claro...jeje.

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  6. Pedro:

    A pesar de ser yo MUY de derechas como ya bien conoces, me ha gustado muchisimo tu artículo asi que comento algunas cosillas sueltas.

    1. Me ha sorprendido un poco tus duros comentarios sobre Merkel y el poderio alemán que esclaviza porque es precisamente lo que te vengo diciendo desde hace tiempo sobre la Unión Europea.

    2. Totalmente de acuerdo con lo que dices sobre que estas políticas de MERKEL NO VAN a devolver la prosperidad a Europa. Esa no es, como bien sabes, la intención - la intención es salvar los intereses alemanes, caiga quien caiga. Al menos me debes reconocer que soy honesto siendo derechista, porque yo jamás he dicho que el objetivo debe ser crecimiento sino simplemente el monetarismo sin vacilaciones. Yo reconozco que eso no es fácil, económicamente, para mucha gente.

    3. Efectivamente, del PPSOE yo no espero nada más que la misma pantomima y circo. De hecho, vuelvo a repetir algo que indigna a muchos peperos y derechistas en España que se ciegan por su catolicismo o sus fobias guerra civilistas. Yo, como liberal-clásico, pienso que Zapatero ha hecho cosas muy buenas desde que le dieron el toque de atención -- ha recortado muchisimas cosas y ha cumplido su labor en ese sentido. ¡Qué ironía que el que más haya recortado en la historia de España sea del Partido SOCIALISTA! A mi Zapatero me ASQUEA pero Rajoy MUCHO MÁS todavía. Prefiero incluso tener un gobierno "socio-progre" antes que un gobierno de estirpe "católica".

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  7. Al tal Jesús Herrera tengo que decirle que me ha gustado mucho su comentario también porque es MUY COHERENTE. Lo comento también: (perdón si repito algo que ya se le haya contestado es que no he leído todo el hilo)

    ■ "Les rebajaría varios puntos del carné a esos izquierdistas que van de nacionalistas (¡qué contradicción!)".

    MUY CIERTO.

    Lo de Bono ha sido MUY BUENO también -- a mí Bono nunca me ha parecido coherente -- no se puede ser "plenamente" izquierdista y luego arrodillarse ante el Papa de Roma.

    De acuerdo también en lo que dice de las misas aunque yo como protestante veo mucho izquierdismo en las doctrinas católicas -- eso de "solidaridad social", "bien comun", "jesucristo amaba a todos" y demás ideas son muy "progres".

    Ciertamente yo lo he dicho muchas veces -- España NO ES Suecia -- NO ES un pais "de izquierdas progresista". Lo siento Pedro, pero los derechistas españoles "de base" tienen mas en comun con la derecha republicana de EEUU antes que la europea "germana o de Francia". Lo sabes MUY BIEN. ¿Tu te crees que en Suecia habria tenido tanto éxito, aunque sea relativo claro, algo como Libertad Digital o Intereconomia??

    Otra cosa que llama la atención en España es la cantidad de gente que dice ser del PSOE pero luego económicamente se comportan como capitalistas -- mandan a sus hijos a la concertada, defienden a rajatabla sus precios y su negocio, siempre se compran coches nuevos o ropa de marca...y miran mal a los que no...

    Jesús una cosa: Rosa Díez no es "de izquierdas".

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  8. ¿Que ocurre? ¿Ahora nos dedicamos a borrar comentarios?

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  9. ?????....¿y no lo habrás escrito en la nueva entrada?...

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  10. Disculpa por o de borar comentarios, ha sido un error mio.

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