La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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domingo, 29 de mayo de 2011

Perspectivas SeR: El movimiento 15-M

El Sr. Júcaro ha acabado el nº5 de Perspectivas SeR, que trata sobre el movimiento 15-M. Yo no tengo escrito esta vez, aunque como el manifiesto lo escribí yo Júcaro tuvo a bien poner mi nombre en la portada.

Quiero volver a expresar lo que ya he expresado estos días. El movimiento 15-M no es que sea ninguna maravilla que vaya a cambiar de forma revolucionaria la realidad de nuestro país. Eso creo que lo sabemos todos, e incluso creo que lo saben la mayoría de los que están acampados en las distintas plazas de España.
Lo que realmente me gusta del movimiento 15-M es que ha sacado a relucir, por fin, el hartazgo por la situación que vivimos. Desde hace tres años estamos cayendo sin remedio por el túnel de la inevitabilidad de las reformas que contraen el estado del bienestar y que contentan a los poderes económicos. Esto es así con un gobierno del PSOE y esto será también así con el gobierno del PP. Nada va a cambiar porque estos partidos se turnen en el poder, e incluso es posible que nada cambiase si otros partidos llegasen al poder. ¿Qué haría UPyD en el poder? Básicamente lo mismo en materia económica. ¿Y qué haría IU? Pues no sé si haría lo mismo, pero si no lo hacía (que es algo que está por ver) es posible que España fuese castigada a nivel económico en este mundo globalizado. Es duro decirlo, pero creo que lo que hay es un problema básico de soberanía e independencia y de inoperancia política en frente del poder económico.

Los jóvenes y no tan jóvenes que apoyan el movimiento 15-M creo que saben esto. No creen en la política porque saben que la democracia en la que nos movemos es más formal que real, por lo menos en lo que a materia económica se refiere.
La consecuencia básica de todo esto es que nos enfrentamos a una situación donde las maneras y formas de reformar una política y un estado parecen obsoletas. Entramos en una era donde los cambios y la creación de nuevos espacios cooperativos y de bienestar social quizá deban adoptar formas nuevas, formas que distan mucho de los fáciles esquemas izquierda-derecha de estado más o menos grande y carga fiscal mayor o menor. Posiblemente es la hora de buscar nuevas maneras de extender el estado social, de recaudar ingresos y de plantear las realidades de poder.

A veces me pregunto si no ha llegado el momento de cambiar la forma de hacer política. Normalmente se ha querido reformar el mundo o el país como método de avance pero, ¿y si ha llegado el momento de fabricar un mundo paralelo al que ya existe en vez de reformar el existente? La idea parece una locura, lo sé, pero para que os hagáis una idea de lo que hablo os recomiendo la lectura de un ensayo de Jaques Attali llamado “breve historia del futuro”, que me ha recordado mucho a las realidades más positivas que nos ha demostrado el movimiento 15-M. Si no lo encontráis os dejo link a un escrito mio de hace unos meses.

Os dejo también con perspectivas SeR nº5:

 

miércoles, 25 de mayo de 2011

Resultado electoral 2011: Entre las sombras y el optimismo


Mónica Oltra, diputada de Compromís

















Creo que ya se han hecho todos los análisis posibles de las elecciones municipales en todos los medios y blogs y muchos pensaréis que llego tarde. No, no llego tarde, he querido esperar un par de días a que los análisis de hooligans adictos a los partidos cesasen para hacer yo el mio propio, alejado de los partidos y de concepciones futboleras.

El PP ganó las elecciones. Fue el partido más votado con un porcentaje de voto similar al de las municipales anteriores, donde perdió. En algunos lugares sí ha subido mucho aunque en otros ha bajado algo. Creo que en global ha subido un punto, que es poca cosa.
La gran victoria del PP no viene por méritos propios si no por deméritos del adversario, el PSOE, que se ha descompuesto parcialmente en prácticamente todas partes. Poco voto del PSOE ha ido al PP y parece que ha fortalecido más bien los cuadros de IU, UPyD, algunas fuerzas progresistas regionales y a la abstención. El PSOE se descompone por la histórica ley que dice que entre un partido de derechas de verdad y uno de mentira la gente siempre va a votar al de verdad. El PSOE ha hecho la política del PP y, por lo tanto, ha destruido su electorado, ni más ni menos.
El PSOE no ha inventado nada nuevo. Toda la exsocialdemocracia europea está en el mismo lugar y no van a salir de ahí a no ser que estos partidos cambien radicalmente. Si no lo hacen desaparecerán progresivamente dejando su lugar a nuevas fuerzas de izquierda. Es la ley de la historia, quien no lo entienda le va a ir muy mal.

Veo al partido socialista hablando de primarias o de congresos. Dicen que cuando un dedo señala el sol el tonto mira al dedo, y estos señores del PSOE se dedican a mirar el dedo y a planear idioteces que no tienen ningún sentido. Lo que tiene que hacer el PSOE es poner a un candidato quemado, perder las elecciones y posteriormente hacer un proceso de primarias de verdad que mande a mucha gente al cajón y que saque a la palestra a gente nueva.
Hace meses que llevo diciendo que muchos diputados del PSOE debían haberse opuesto a muchas de las reformas que ha aprobado el gobierno aunque les multasen o castigasen dejándolos fuera de las listas. Nadie lo hizo (tan sólo Antonio Gutiérrez se abstuvo en la reforma laboral) y eso inhabilita a parte importante de los actuales diputados a no ser que den explicaciones convincentes de su actitud, cosa que no creo que estén en condiciones de hacer.
Ahora muchos se arrepentirán. El PSOE será derrotado y lo que va a necesitar en las primarias de después de las elecciones de 2012 es un candidato que no se haya mojado con toda esta política. Un candidato que pudiese presentar en su curriculum el haberse opuesto a las leyes de esta legislatura y a los recortes aprobados tendría intacto su pedigrí izquierdista, y podría presentarse ante el partido y los ciudadanos como alguien verdaderamente alternativo a esta política que hace el PPSOE.
Desgraciadamente esta persona no existe. No se puede ver más claramente que el ser cobarde para ganar a corto plazo es la peor política existente, pues pierdes siempre a largo plazo.

El PP, por otro lado, está muy contento. Y la verdad es que no sé si tiene motivos. A parte del cainismo de disfrutar con ver a tu rival nominal hundido, además de la comprobación de que la inmensa mayoría del electorado de derechas de este país es acrítico y adicto a lo que sea que sean estos señores. y a parte del poder municipal que han adquirido, en términos políticos no tienen mucho más de que alegrarse. El techo del PP parece claro, no convencen a nadie más de los que van previamente convencidos y eso podría ser un problema más allá de 2012.
Ver a Mariano Rajoy como futuro presidente del gobierno de España no me gusta en absoluto. Demuestra que este país no tiene una democracia completa y que los partidos acaban metiendo con vaselina al candidato que les da la gana. Rajoy ha perdido dos veces y se debió ir a su casa hace tiempo. El partido permitió que siguiese y al final se va a hacer con la presidencia por hartazgo, lo que refleja esa imposición de las personas por parte de los partidos. Mejor símbolo de lo horroroso de las listas cerradas y de la partitocracia que ha ocupado este país no se puede tener.
Por lo demás poco me importa la victoria del PP. El PP y el PSOE son lo mismo en esencia, así que me da bastante igual quien gane de ambos. Hace tiempo que los colores me importan poco, lo que me importa es el contenido y el contenido es la misma….cosa.
Y hablando de la partitocracia, las listas cerradas y el PP me gustaría concentrarme en la comunidad Valenciana. El PP ha vuelto a sacar mayoría absoluta, aunque ha perdido unos 4 puntos. La división del voto entre el resto de partidos le ha hecho aumentar un escaño, otro ejemplo claro de un sistema electoral absurdo.
El PSPV se hundió haciendo crecer a IU y, sobre todo, a la coalición Compromís. Querría destacar este último caso porque creo que es un ejemplo de cómo se deben hacer las cosas en el futuro. Compromís parecía que no iba a sacar representación ni en las cortes ni en el ayuntamiento de Valencia (hablo de Valencia porque es mi ciudad) pero finalmente sorprendió con un 7 y un 9% de los votos respectivamente y varios representantes.
¿Por qué consiguió Compromís casi duplicar lo que decían las encuestas? Pues entre otras cosas por el uso de las redes sociales que hizo esta formación, y os pongo este ejemplo. Unos días antes de las elecciones hicieron un simulacro de debate electoral en canal 9. La representante de compromís, la excelente política Mónica Oltra, se fue al debate con una camiseta que ponía “canal 9 manipulació”, además de arrearle cera a canal 9, al PP y a todo lo que se pusiese por delante en cada intervención. El video de Mónica Oltra con sus intervenciones circuló por Facebook ante el entusiasmo de los contrarios al PP, muchos de los cuales conocieron a Oltra por primera vez. Un amigo que no la conocía 2 semanas antes de las elecciones me dijo el día de reflexión que se había convertido en su “diputada favorita”, y creo que esto le debió pasar a mucha gente.
Mónica Oltra, para les corts, y Joan Ribó para el ayuntamiento de Valencia han sido los dos grandes activos de Compromís, y me atrevería a decir que sin ellos no hubiesen siquiera sacado representación, o quizá muy raquítica. Lo de Ribó en Valencia es espectacular. No sé si la coalición lo valorará adecuadamente pero ha sido esta gente, que quiero recordar que pertenece a Iniciativa y no al Bloc, la que ha convertido a Compromís en lo que es. Que aprendan los demás.

Ah, se me olvidaba. Lo de las listas abiertas lo he comentado por lo siguiente. En estas elecciones he tenido muchas dificultades para saber qué votar. Nada me convencía, nada era lo suficientemente bueno. Finalmente el sábado de reflexión decidí que iba a otorgar mi voto a dos candidatos, no a dos listas, y que lo que realmente iba a votar era la lista de diputados que contenía al diputado que me gusta y la lista de concejales en que figuraba el político que me gustaba. He tenido que votar a una serie de personas que no hubiese votado jamás por mi propia iniciativa para que estas dos personas sacasen su acta y pudiesen hacer política. Me siento, pues, víctima de esta partitocracia que me obliga a votar a gente que no me gusta para votar a otros que me gustan. Desde hoy soy más defensor si cabe de las listas abiertas.
Que Camps haya ganado es una vergüenza mayúscula para nuestra tierra. En unas semanas estará oficialmente a la espera de juicio y de hecho hoy se ha sabido oficialmente que el TSJCV investigará al PP por financiación ilegal del partido. Personalmente me parece incomprensible que la gente vote esto, pero era esperado. En cualquier caso quiero felicitar personalmente a aquel 7 u 8% de exvotantes del PP que no han manchado su mano con esta gentuza. Uno de nuestros lectores, votante tradicional del PP, me confesó el domingo que no había podido votar a Camps (aunque sí al PP local de su pueblo). Si él quiere descubrirse que lo diga, pero desde aquí le quiero felicitar por mantener sus manos limpias, a él y a ese 7% de votantes dignos y conscientes de la dignidad de su voto. Y enlazo con la siguiente cuestión.

¿Y por qué hablo de optimismo en el título? ¿Me he vuelto idiota o algo parecido? No señores, no estoy enfermo ni me he vuelto más imbécil de lo que soy de serie. Hablo de optimismo por dos razones.
La primera es que me ha gustado que por fin un grupo de personas salga a la calle para denunciar esta partitocracia falaz y esta democracia donde mandan instituciones económicas allende nuestras fronteras. Se podrá decir lo que se quiera de este movimiento pero el dedo lo han puesto en la llaga y bien puesto. Sé que leísteis el manifiesto que hizo SeR sobre esta tema y me reitero desde aquí en mi apoyo y en la intención de colaborar dentro de estrategias lógicas para destapar este fraude sistémico que padecemos en varios campos. Se conseguirá lo que se pueda, pero como seguro que no se consigue nada es sin hacer nada. Destruir el bipartidismo puede ser un buen inicio.
La segunda razón por la que soy optimista es porque pienso que la izquierda social de este país ha cumplido parcialmente con su deber. La gente de izquierda no se ha querido tragar la patraña que les vendía el PSOE y le han castigado adecuadamente a sus acciones. Se ha demostrado que parte de la izquierda de este país es crítica pues ha buscado opciones más conformes a sus planteamientos y las ha votado. No ha votado por colores ni palabras vacías, ha votado conforme a realidades fehacientes. Y esto me parece muy importante y me parece un buen inicio para acabar con este PPSOE que no nos lleva más que a la futbolización de algo tan serio como es la política.
Las personas de derechas, en cambio, no han cumplido con su parte de forma mayoritaria. Exceptuando gente como nuestro lector y ese 4% de valientes votantes valencianos, la mayoría de la derecha hispana sigue ejerciendo el voto como si fuese una cuestión de rencillas familiares y de pasiones primarias. Yo siempre he dicho, medio en broma medio en serio, que si el PP propusiese en campaña meternos a todos en un campo de concentración no ganaría, pero sacaría el 35% de los votos. Claro, que si el PSOE propusiese lo mismo igual sacaba el 25%...

Y por eso me quedo con la alegría. Los exsocialistas farsantes a cambiar radicalmente o a desaparecer, y la ciudadanía mientras tanto a comenzar a acabar con el turno político de las dos alas de lo mismo. Debemos entender que podemos estar en el principio de algo nuevo, de una nueva era política. No debemos bloquearnos en acciones concretas, ni mirarnos solo al ombligo. Hay que dialogar, convencer, reflexionar conjuntamente y entender entre todos la máxima clara que hemos empezado a vislumbrar: La política de este país está secuestrada por dos maquinarias de dos partidos que son esencialmente uno y nuestra soberanía económica está secuestrada por instituciones supranacionales.
Y para acabar con esto somos necesarios todos, gentes de derechas y gentes de izquierdas, estudiantes y jubilados, asalariados y autónomos. No creo que a demasiada gente le interese esta realidad que vivimos y creo, por lo tanto, que debemos estar abiertos a entender que, como decía Azaña, “todos somos hijos del mismo sol y tributarios del mismo río”, y por lo tanto a todos nos interesa que la política vuelva a ser real, que las decisiones se tomen en las urnas, y que no sean los poderes económicos los que dicten nuestra política.

domingo, 22 de mayo de 2011

Manifiesto de apoyo de SeR al movimiento 15-M














COMUNIDADO DE LA COMUNIDAD SeR

Muchos Blogeros somos gente extraña, gente un tanto utópica. En un mundo gobernado por la fuerza y por poderes fácticos indiscutibles, creemos en el poder de la palabra, de la persuasión, creemos en que la expresión de las voluntades individuales como motor del cambio y de la reflexión social. En cierta manera, creemos en una versión moderna de aquello de la “revolución desde abajo” que creyeron muchos revolucionarios utópicos del siglo XIX y principios del XX. Pensamos en un mundo mejor generado por el poder de la razón.

Desde las manifestaciones del pasado 15 de Mayo hemos visto generarse un movimiento nuevo que ha surgido de forma espontánea. Ciudadanos indignados por la actual realidad de las cosas han salido a las calles para exigir que aquello que nos venden machaconamente como consustancial a la democracia sea real cuando no lo es, esto es: Vivienda accesible, trabajo decente, servicios públicos de calidad, políticos honrados, un mundo que sea regido por la política democrática y no por los mercados. Exigían, resumiendo, que la democracia sea real, no una cáscara de apariencias vacía de contenido.
La mayoría de miembros de la comunidad SeR nos hemos visto fascinados por la generación de este movimiento. Sus fundamentos y exigencias no son muy distintos a las que, desde sensibilidades variadas, estamos expresando en nuestros blogs desde hace más de un año. Un movimiento que nace de las redes sociales, desde abajo, de la voluntad de un grupo de ciudadanos que ha sabido como convencer a una generación entera de que les espera un futuro muy duro como se mantengan pasivos, como acepten sin rebeldía el actual estado de las cosas. El movimiento 15-M es, de hecho, una especie de “primo” de SeR, porque su origen, crecimiento y espontaneidad se basan en los mismos principios de voluntad, cooperación, horizontalidad, pacifismo y mayoría en que se basan los nuestros. Creemos, pues, que no podemos mantenernos ajenos a esta realidad.

Y a partir de ahí llegan los matices. ¿Hacia dónde va el movimiento 15-M? ¿Llegará a tener algún contenido claro y a exigir unos cambios concretos o quedará como algún folclorismo de campaña electoral? ¿Se desviará el movimiento y acabará sirviendo a intereses concretos? ¿Se radicalizará y perderá aquello que lo ha hecho atractivo para nosotros?
Muchos ciudadanos tienen reservas y dudas, y muchos de nosotros también las tenemos. Dudas sobre la composición de las personas que protestan, dudas sobre la evolución del movimiento, dudas sobre su conveniencia en este momento en concreto. Sin embargo esas dudas no nos llevan a alejarnos o a oponernos al movimiento, si no más bien al contrario, a apoyarlo y a aportarle, dentro de nuestra modestia, los puntos y las claves que creemos necesarias para que tenga éxito.
No ha habido nunca una protesta, una huelga, una manifestación o una revolución perfecta. Siempre hay indeseables que pululan por ellas, siempre hay locos, necios, gente con ganas de pescar en río revuelto, siempre hay gentuza. Pero eso no puede generar pasividad en el apoyo de algo justo, ni generar recelos que paralicen las voluntades de cambio.
Pensemos en las revoluciones árabes, ¿No había islamistas en ellas? Por supuesto que los había. Pero eso no llevó a nadie que creyese justo ese ejercicio de rebelión a alejarse de él. Las revoluciones son justas en función de sus objetivos, no en función de las compañías, porque basarse en lo último llevaría inevitablemente a la desaparición de todo movimiento de cambio.

Nos encontramos en España ante una generación entera que ve que tiene un futuro muy negro. La democracia, formal y representativa, ha degenerado en una partitocracia dual protegida y mantenida por un mecanismo de medios de comunicación afines, jueces afines, leyes electorales restrictivas, listas cerradas y creación de una sensación de inevitabilidad donde realmente no se decide más que el maquillaje del gobierno entrante pero no su fondo. Su contenido y su realidad vienen definidos por los grupos de presión que apoyan al partido de turno y por instituciones supranacionales que mandan sobre la parte central de la política, que es la política económica. Se ha tejido una telaraña alrededor de la sociedad de la que no sabemos salir, porque quizá no tenemos el canal que nos diga cómo salir, ni el tiempo necesario para pensar en cómo salir, ni un estilo de vida que nos lleve a la tranquilidad que requiere la reflexión necesaria que necesitamos para poder salir. Estamos, como sociedad, encerrados en una especie de pecera de paredes transparentes que nos da una percepción falsa de cual es la verdadera libertad de nuestros movimientos.

Se observan realidades interesantes en las reivindicaciones del movimiento 15-M. De forma central es la generación que tiene de 20 a 30 años la que ocupa el centro de las protestas. Una generación que se ve destinada a un trabajo precario, inferior a sus posibilidades, mal pagado, inseguro, o como alternativa a emigrar fuera de España. Hay quien ha dicho que estos jóvenes son unos patriotas y en cierta manera no es algo alejado de la realidad.
Pero estos jóvenes se han encontrado con el apoyo de otras generaciones y sectores sociales. Se observa claramente como hay una parte de la 3ª edad que simpatiza con estos jóvenes y no es extraño. ¿Cuántos mayores cobran pensiones miserables en España? La rebelión de estos jóvenes por su precaria situación no dista de la que podría tener parte muy importante de nuestros jubilados. Pero también hay más: Hay profesionales con trabajos precarizados indignamente en los últimos años, hay autónomos y pequeños empresarios que simpatizan con el movimiento. El otro día se oyó al dueño de un bar que acababa de abrir cerca de Sol y decía que no tenía un “puto” duro pero que le daba igual, que iba allí a colaborar con sus empleados. Este señor sabe muy bien lo que hace: En una sociedad de sueldos precarios, de desempleo, de contención salarial e inseguridad laboral, no va a tener quién se tome un café o una cerveza en su bar, con la consecuencia obvia que tiene eso.
Que nadie se equivoque, pues. Son jóvenes, sí, son estudiantes o parados, sí, pero sus reivindicaciones y el tipo de sociedad que piden es del interés de gran parte de la población, en cierta manera de todos aquellos que viven de su trabajo o aspiran a hacerlo y quieren hacerlo decentemente.

¿Es este movimiento de izquierdas? Sentimental e inconcretamente sí lo es (aunque quizá no políticamente), pero hay que ver más allá. ¿Cuántos de los que simpatizaban con las ideas liberales o conservadoras y han visto que no les han llevado más que a la precariedad económica están allí? Seguro que muchos. ¿Cuántos ex votantes del PP o de opciones conservadoras estaban allí? También muchos. No busquemos, pues, etiquetas, simplemente dejémonos llevar por nuestros instintos de justicia.
Entendamos también que este es un movimiento que está contagiando a otros países. Ya no son las colonias de españoles que desde fuera de España están apoyando este movimiento (que se han tenido que marchar para conseguir trabajos decentes, no lo olvidemos, y por lo tanto comparten esencialmente las mismas reivindicaciones que los manifestantes), si no que podemos observar como muchos otros grupos en América y en Europa quieren imitar lo que se está haciendo en España desde unos posicionamientos parecidos.
Para muchos de nosotros estos movimientos también ponen a los partidos de izquierdas delante de una realidad que implica una decisión inaplazable, que es o reconvertirse en catalizadores de las nuevas realidades y preocupaciones que manifiestan este tipo de movimientos sociales o permanecer como estructuras de poder del estado y/o mantenerse en posicionamientos anticuados y dogmáticos. Esta es una excelente oportunidad para que las reivindicaciones sociales espoleen a los partidos políticos, les hagan ponerse las pilas y entiendan, si es que no lo han entendido ya, que son herramientas para responder a las aspiraciones ciudadanas y no lo contrario, es decir, herramientas de orientación de las preocupaciones y voluntades de la ciudadanía con el fin de mantenerla dentro de los rígidos e inflexibles límites del sistema, como parecen ahora.

Por todo esto los miembros de la comunidad SeR queremos mostrar nuestro apoyo al movimiento 15-M. Es un apoyo activo, un apoyo abierto a colaborar. Les decimos a todos aquellos que están en esas manifestaciones que nuestros blogs y nuestra comunidad quiere aportar ideas y contenido a los movimientos que sigan al 22-M, queremos formar parte de esta primavera donde en nuestro país por fin alguien ha dicho basta, donde ya nada volverá a ser igual si es que realmente queremos que las cosas cambien.
Pero nuestro apoyo y nuestra voluntad de colaborar también tienen condiciones. Ni podríamos aceptar líneas de pensamiento dogmático ni que nos use ningún partido político, ni tampoco podríamos aceptar en ningún caso la violencia ni que grupúsculos destructivos se apoderen del movimiento.
En cualquier caso confiamos en el buen criterio de esta juventud que se ha cansado de falsas promesas y de esperar soluciones mesiánicas que ni llegan ni llegarán y por eso les apoyamos y extendemos nuestra mano. Si después del 22-M lo que se va a intentar es crear un país mejor, SeR y sus infinitas sensibilidades estará con ellos.

miércoles, 18 de mayo de 2011

No voteu Francisco Camps



Primer de tot vull demanar perdó als lector habituals que no dominen la llengua valenciana, però espontàniament crec que este article tinc que fer-lo en valencià. Si requeriu aclaració o traducció de qualsevol part m’ho dieu.
Amb este video de Al Tall vull començar un article que versa, com bé suposeu, al voltant de Francisco Camps, el molt poc honorable president de la generalitat valenciana que malauradament té tota la pinta de repetir en el càrrec. Molt he parlat del molt poc honorable en els últims mesos i bàsicament he repetit les mateixes idees text rere text. Tots coneixeu quina és la meua opinió, opinió que s’ha anat fent potent conforme passaven els mesos i les meues previsions es feien realitat.

Però este diumenge arriba l’hora de la veritat. No una veritat en el sentit de que realment puguem canviar les coses (ho sent moltísim, però el curita va a guanyar les eleccions), però si una veritat personal, pròpia, interna, una veritat que ens va a enfrontar directament amb la nostra dignitat i la nostra moral.
Perquè este diumenge no ens juguem la presidència de la generalitat, no ens juguem realment la política que va a vindre en els pròxims 4 anys (no sabíeu que la política de la generalitat va a ser la mateixa guanye qui guanye? Si, retallades per totes bandes), ens juguem una cosa quasi mes important, ens guanyem la dignitat.
Hi ha dos dignitats en joc. La primera malauradament la tenim perduda, que és la dignitat de la comunitat/país valenciana/valencià com a entitat política pròpia. Diuen que cada poble té el govern que es mereix, i es veu que tenim que merèixer-nos les desgràcies més grans del món si este home va a repetir en el càrrec.
Però hi ha una segona dignitat, una dignitat personal. Els ciutadans som electors i en les nostres esquenes pesa la responsabilitat de fer, de forma personal, una bona elecció. Ens podem equivocar, podem escollir persones poc convenients, podem votar persones que després es converteixen en calamitats i en pirates. Tot això pot passar, tot el món té dret a equivocar-se, però l’equivocació té que vindre com error, un error accidental provocat per un mal anàlisi o per haver sigut enganyat. El que no és acceptable de cap de les maneres és l’exercici del vot d’una manera amoral, donar el vot a gent que no té moral, ni principis, a enganyadors professionals, a polítics que tracten als ciutadans como a imbècils, a corruptes...
Com deia aquell revolucionari “Se puede meter la pata, pero no la mano”, concepte que és aplicable al nostre cas. Ens podem equivocar una o mil vegades, però no podem acceptar cap de les maneres votar als que fiquen la mà. Senyors, això és immoral, això no pot permetre-se-ho cap ciutadà que es considere digne. No és la política el que està en joc, és la pròpia dignitat.

Hi ha, per lo menys, una trentena de alternatives per a votar en les eleccions a la generalitat valenciana. Hi ha partits de dretes, de esquerres i de centre, nacionalistes i regionalistes, republicans e internacionalistes, liberals i comunistes. Es que vosaltres, votants de dretes i tradicionals del PP, no trobeu res que vos apanye? No m’ho crec, no m’ho puc creure.
Mireu les candidatures. Hi ha pàgines web que mostren els programes, llegiu-les. Podeu trobar el que vos done la gana (altra cosa que és que es puga creure), teniu totes les opcions del món. Que no tenen credibilitat? Però senyors, i sí tenen credibilitat els que vos estàn xulejant i els que vos estàn mentit descaradament a la cara? No foteu.
Aneu a votar a un president que en qüestió de setmanes va a estar sentat en la banqueta dels acusats. No sentiu vergonya com a valencians? No em digueu això! Jo em vull morir cada volta que veig a estos miserables burlant-se de la justicia, burlant-se de la funció pública, burlant-se de la ètica del governant. No em puc creure que vosaltres no.

Estos presumptes corruptes ens han arruïnat miserablement i van a treure, segons les enquestes, 5 diputats més. Jo havia arribat a acceptar que el nombre de cabuts i irreductibles de una societat era constant, el que no puc acceptar es que vaja en augment. Que vos conten? Com vos ho podeu creure? Un poquet més de respecte per vostés mateixos, senyors. Que no parlem de ideologia, no parlem del PP com a marca política, parlem de dignitat.

Estic cansat, molt cansat. La transparència del meu missatge, la evident realitat dels conceptes que defenc, és tan obvia com impossible de fer que la meua societat l’entenda.
Voldria parlar de les manifestacions que s’estan produint en diferents parts d’Espanya contra aquesta democràcia de paper, voldria parlar de com tenim que acabar amb este bipartidisme monstruós, voldria parlar de com no es té que votar a dos partits que són en la pràctica iguals, voldria parlar de com ens estem adonant, colp rere colp, de que hi ha que crear una alternativa que no ens va a donar feta, que tenim que fer-la nosaltres. Parlaré, no tingueu dubte, però hui només puc donar un missatge. Vos ho demane, vos ho pregue, per l’amor de deu, no voteu Francisco Camps

domingo, 15 de mayo de 2011

La crisis de los 29













No, no voy a hablar del crack del 29 de Wall Street ni de la crisis económica posterior, hoy no va de eso. Hoy voy a hablar de la crisis de los 29 años, que creo que es el momento real en el que se evidencia lo que para nuestra simple y redondeadora mente sería la crisis de los 30 años.
Desde pequeño escuché hablar de la crisis de los 40 como si fuese algún punto de inflexión dificilísimo que pasar en la vida. No recuerdo escuchar ninguna otra crisis de edad hasta que me hice más mayor y me di cuenta que hay una crisis por década desde los 30 años. En la veintena no suelen haber crisis recurrentes por lo que parece, pero desde ahí sí parece como que cada nueva década del ser humano implicase un tipo de comportamiento diferente al que existía en la década anterior. La presión social, los estereotipos, los comportamientos de las personas que te rodean (muy condicionados por los otros dos) condicionan a las personas en estos cambios psicológicos y en estas crisis internas provocadas por una mezcla de miedo al cambio, por una frustración ante el envejecimiento en una sociedad que parece que te exige ser joven y por ciertas obligaciones sociales autoimpuestas para ser y comportarte “como corresponde”.

Como sabéis este año cumplo los 30 y desde hace algo más de un año mi grupo más íntimo de amigos está cumpliendo los 29 y 30 años. Resulta curioso como he visto cambiar los comportamientos de mis amigos al cumplir los 29. Parece como si súbitamente entrasen en otro momento de su vida, en el que son menos jóvenes, en el que deben empezar a cuidarse.
Una cosa común a mis amigos es que conforme cumplían 29 años se compraban un chándal y se iban a correr al cauce del río (en Valencia en cauce del río es un jardín adecuado para hacer deporte). Era algo ilógico, sin sentido aparente, algo así como “estoy ya casi en los 30, no soy joven y tengo que empezar a cuidarme”. No es que les haya pasado como a mi, que he tenido el primer problema físico con esta edad y me ha dado cuenta que mi cuerpo no es inmortal ni eternamente sano, era algo psicológico.

El asunto del deporte es tan solo una parte de un todo. Por lo menos entre la mayoría de mis amigos los 29 han llegado asociados con cierto sentimiento de estabilidad. Cuando tienes 15 años tienes una aspiración y un objetivo claro, que es acabar el instituto. Cuando tienes 20 tu objetivo es acabar la carrera. Cuando tienes 25 es encontrar un trabajo o, si ya lo has encontrado, consolidarlo o aspirar a un empleo mejor (con menos de 25 años los puestos de trabajo suelen ser precarios y lamentables). Pero ¿y a los 30?, ¿Cuál es la aspiración a los 30 años?
En estas edades cada persona es un mundo. No es lo mismo haber estudiado una carrera universitaria que no, no es lo mismo haber estado en el extranjero que no, no es lo mismo tener una relación estable que no tenerla. Ni siquiera es igual siendo hombre que siendo mujer. Los pasos y los ciclos en la vida son distintos en cada uno de los casos y circunstancias anteriores. Bien, aceptemos la complejidad pero vamos a intentar simplificar y escoger un caso general. ¿Cuál es la aspiración a los 29 o 30 años?
Podría pensarse que formar una familia podría ser una aspiración, pero eso que podría ser verdad en la España de hace 20 ó 30 años hoy no lo es. Yo sólo tengo un amigo casado, que por cierto tiene unos conceptos de vida muy conservadores y tradicionales y seguramente por eso se casó tan joven. Ninguno de mis amigos tiene hijos ni perspectiva de tenerlos. Esa es la realidad de la sociedad actual. Tengo amigos que viven en pareja y otros que van a hacerlo en breve, pero la perspectiva de “familia” es algo que está lejano. Actualmente 30 años parece pronto para eso, por lo menos en gente con estudios.

En el momento tienes un trabajo estable y no tienes perspectivas de crear una familia, las aspiraciones se vuelven muy inexactas. Ya no hay algo que es “lo que toca”, no, la situación es mucho más amplia.
Una de las cosas que mi entorno ha hecho con esta edad es independizarse. Pero la independencia más que un objetivo en sí mismo es el paso previo para un cambio que te da todavía más incertidumbre. Una vez independizado, ¿hacia dónde se camina?
Ese sentimiento es muy habitual y marcado en las personas solteras, que tienen un horizonte muy amplio delante de sus ojos. Y es este sentimiento de incertidumbre el que potencia esta crisis.

La crisis puede ser más o menos intensa, como todo. Tengo un amigo que debe pensar que se muere el día que cumpla 30 años porque lleva casi un año divagando sobre la última década de su vida, sobre todo lo que no ha hecho y sobre que debe hacer todo lo que no ha hecho en la década pasada antes de cumplir 30 años. El argumento daría risa si no fuese porque realmente lo ves angustiado. Yo creo que a este amigo lo mejor que le puede pasar es cumplir 30 años, ver que el sol sale como todos los días y así, seguramente, obtendrá un mínimo de tranquilidad para razonar las cosas.
Ese es el caso de un amigo soltero con trabajo estable, pero ahora os muestro otro caso de un amigo de 30 años con pareja estable pero con trabajo inestable. Este amigo tiene también la crisis de los 30 pero la enfoca por otro lado: “Debería irme al extranjero. Con la edad que tengo esta es la última oportunidad para hacerlo. Más mayor tendré responsabilidades que no podré dejar”. Fijaos como un caso muy distinto y una persona muy diferente en todos los sentidos tiene el mismo sentimiento de urgencia, el mismo sentimiento de que se acaba la juventud, que se acaba la libertad, que “se pasa el arroz”.
Y como hablo de mis amigos y no tengo ningún caso no lo quiero comentar demasiado, pero fundamentalmente en mujeres ese sentimiento de que “se pasa el arroz” es muy frecuente, tanto para establecer relaciones como para tener hijos. Hay algunas que tienen en la cabeza que tienen que tener un hijo antes de los 30 pase lo que pase, sea con quien sea y sea como sea. Conozco más de un caso de irse con el primero que pasaba por medio o de tener fijada la fecha teórica en la que acudir a un banco de esperma en caso de no tener con quien tener hijos. Y esto sí que es una crisis de los 30 gravísima porque se pueden fastidiar el resto de la vida que les queda por urgencias estúpidas provocadas por una sociedad en la que parece que la mujer solo vale si es joven o por complejos de origen diverso.

La verdad es que esto de la crisis de los 29 me resulta bastante gracioso y ha dado para muchos comentarios entre los amigos. Yo, afortunadamente, no la tengo, o por lo menos no soy consciente de tenerla. El día que cumplí 29 asumí que tenía 30 y se acabó el problema.
Además, tengo la absoluta convicción de que la década de los 30 años será mejor que la de los 20. No es que haya sido mala en mi caso, pero francamente opino que será mejor la próxima. Entrando en los 30 años sigues siendo joven pero también has adquirido unos conocimientos y una madurez muy superior a cuando tenías 20. Honestamente y dejando de lado dolores cervicales y menor tolerancia al alcohol de baja calidad, creo encontrarme en mi mejor momento personal. Y no lo digo por cuestiones laborales, no lo digo por cuestiones de pareja, económicas o de esa naturaleza. Me siento yo, personalmente, una persona más completa de lo que era antes.
¿Por qué debo temer a la nueva década? Me parece absurdo. Personalmente la espero con ilusión y con la seguridad de que puede ser mejor si hago lo correcto y tengo un poco de suerte. Y estoy seguro que este sentimiento será compartido, en uno o dos años, por todos mis amigos que se reirán de sus miedos y temores a la treintena si es que la vida nos sonríe aunque sea un poquito.

Como en el escrito llamado Vaciando el alma recomendé una canción porque me inspiró a escribir la entrada, también voy a hacerlo en este caso recomendando una canción que me viene a la cabeza al hablar de esta temática. La canción se llama “malas intenciones” y es del mejor grupo de rock español de la historia, Héroes del Silencio. Estoy seguro que a nuestro amigo Enrique del blog La promesa de los lagos de Pokara se le estará cayendo la lagrimita.
Esta canción de Héroes, como otras muchas, me produce un sentimiento muy introspectivo y un tanto nostálgico que cuadra muy bien con la temática de la entrada. Como suele pasar en las canciones de Héroes del silencio nunca he entendido la letra ni lo que Bunbury quiere decir, aunque el otro día súbitamente creí entender la letra. No sé, quizá fue un engaño de mi mente.

viernes, 13 de mayo de 2011

Aconsejemos a los jóvenes: Un caso para debate (2.0)

Me ha pasado una cosa que no me había pasado nunca. El texto del miércoles pasado ha desaparecido misteriosamente. Blogger llevaba unas horas dando problema y para cuando he vuelto a poder entrar en el blog no quedaba rastro del último escrito…Ni escrito, ni comentarios, ni visitas había en el control central.
Como el universo está gobernado por la ley de Murphy resulta que éste ha sido el único texto en dos años que no he guardado en Word. Yo hago siempre los escritos en Word por comodidad y luego los copio y los guardo. En este caso, misteriosamente, no lo hice, y luego resulta que desaparece…
No sé que porqué ha pasado esto pero estoy francamente disgustado con Blogspot.com. ¿Habrá denunciado alguien el texto? No lo creo, además no tengo aviso de ello.

Como soy un hombre persistente voy a volver a copiar el caso. La cuestión era que un chico de 22 años, que llamamos Sr.X pero ahora llamaremos Joe porque él ha escrito con ese nombre, se ha puesto en contacto conmigo, después de ver una entrada de La suerte sonríe a los audaces, porque no sabía que hacer con su futuro:

Soy un joven estudiante de master que se encuentra actualmente en el Imperial College de Londres. Mi educación gira entorno al I+D en el mundo biomédico (con una licenciatura en Biotecnología y un master en Medicina Molecular). La verdad es que me gusta lo que hago y tengo curiosidad por entender cómo funciona la vida y el organismo humano, pero, dado que en el futuro quiero incorporar-me en el mundo empresarial, a menudo siento que me faltan conocimientos sobre cómo funciona el mundo (entendiéndolo de forma económica, jurídica y administrativa).
Recientemente me ha llegado una posible oferta de empleo en una asesoría de I+D que, hasta donde llego a entender, trabaja entorno deducciones fiscales. El conocer más sobre este concepto me ha llevado a su escrito de 2009.
(…)Como le he comentado, el motivo de mi mensaje es pedirle consejo. Tengo que tomar una decisión sobre hacia donde dirijo mi carrera y, de entre todas las oferta, la que más me atrae es este contacto con el mundo real que esta asesoría me ofrece, algo que mis colegas de la universidad no pueden o no tienen intención de hacer. Dado que usted conoce este mundo que yo desconozco completamente quiero preguntarle si le parece una buena oportunidad para aprender y desempeñar una labor importante y productiva. Su escrito ha hecho que vea a este tipo de empresas como “explotadoras” de la administración y los fondos públicos en beneficio de los privados, y la verdad es que me ha desanimado un poco dado que quiero formar parte de alguna pieza indispensable para el funcionamiento de la sociedad y que la mejore. Si me lo permite y tiene algo de tiempo, sería más que un placer mantener contacto por email con usted para que me de algunos consejos respecto a esta oferta de trabajo.

Las alternativas de Joe son bien hacer el doctorado ahora, o bien aceptar el empleo en esa consultora y posponer o dejar el doctorado. Hay que tener en cuenta que él aspira a la empresa privada y a un tipo de puesto entre científico y económico.
Viendo el caso de Joe se me ocurrieron algunas preguntas. ¿Debe priorizar el doctorado sobre la experiencia laboral? ¿No podría ser el doctorado un hándicap para entrar en la empresa privada más adelante? ¿Debe aprovechar la oportunidad laboral antes de seguir formándose? ¿Y si estudiase un MBA, no sería mejor opción?

Ahora copio las respuestas (que sí tengo guardadas) para seguir el debate. Y señores de Blogger, quien demonios haya borrado mi texto o energía universal regida por la ley de Murphy, esta vez he guardado el texto. Así que no jodamos…

lunes, 9 de mayo de 2011

Perspectivas SeR: La reforma de las pensiones

Hay que ver como trabaja el Sr.Júcaro. Justo teniamos recién publicado el número tres de perspectivas SeR y ya tenemos el cuarto, que versa sobre la reforma de las pensiones. Si lo llego a saber no publico la entrada sobre Joan Ribó (que está muy interesante por si no la habéis leído).
En este número tengo también una privilegiada aportación con dos escritos. El primero fue el inagural de este blog, Capitalización vs Reparto, escrito más bien técnico sobre los sistemas de pensiones de reparto y de capitalización. El segundo fue un escrito del verano pasado en La suerte sonrie a los audaces cuando se comenzaba a hablar sobre la extensión de la edad de jubilación.

Además de estas aportaciones me gustaría copiar un párrafo que escribí en una entrada de Febrero, de temática más genérica, sobre esta misma cuestión. Muestra bien cual es mi persectiva sobre el asunto de las reformas de los sistemas de pensiones:


Donde realmente creo que hay que hacer propuestas innovadoras es en la protección a los jubilados y a los ancianos. Existe un debate muy intenso en todo occidente sobre el retraso de la edad de jubilación, debate abierto ante el aumento de la esperanza de vida y la inversión de la pirámide demográfica. La izquierda real (no nominal) se ha situado frontalmente en contra de este retraso de la edad de jubilación por considerarla un recorte de derechos sociales.
Bien, creo que la izquierda se está equivocando. En mi opinión este rechazo responde a una línea inmovilista que ya he criticado con anterioridad cuya única visión es la resistencia a la conculcación de derechos sin entender la evolución del mundo.
La esperanza de vida, ciertamente, se ha alargado. Una persona de 65 años de este siglo está físicamente mucho mejor que una persona de esa edad hace 50 años, y por supuesto muchísimo mejor que una de hace 100 años. Esta realidad lleva a que la persona de 65 años hoy no sea dependiente, si no que pueda ser activa en muchos trabajos, y por otro lado hay que entender que tampoco tiene mucho sentido que alguien esté 35 años trabajando y luego esté 30 años cobrando una pensión.
Sin embargo el aumento de la esperanza de vida trae asociados también problemas. Aunque la gente se mantenga más joven durante más tiempo el alargar la esperanza de vida lleva a que aumente el porcentaje de personas que acaban sus días en unas condiciones totalmente dependientes, bien físicas o bien a causa de enfermedades neurodegenerativas. Muchos ancianos viven los años finales de sus vidas con una movilidad reducidísima y/o con enfermedades como el Alzheimer, y esto lleva muchas veces a terribles dificultades para sus familias.
Yo creo que este es el reto que debemos enfrentar. La dependencia es un nuevo horizonte que cada vez va a ser más frecuente, y anclarse en el concepto de pensión de jubilación como única necesidad de la tercera edad es un error y una falta de visión grave. Con esta realidad debemos entender que para una parte importante de la población no va a valer exclusivamente una renta vitalicia para poder atender sus necesidades, quizá a los que cobren las pensiones más altas sí pero ¿qué pasa con el resto? ¿Vamos a condenar a las familias a hacerse cargo de sus mayores 24 horas al día?
Nuestro estado del bienestar necesita avanzar muchísimo en este punto. Necesitamos residencias de ancianos, ayuda a domicilio profesional y cualificada, necesitamos establecer mecanismos para que las personas absolutamente dependientes no se vean abandonadas. Y esto, señores, cuesta mucho dinero.
Yo considero razonable extender la edad de jubilación más tiempo, a los 67 o incluso más si aumenta la esperanza de vida, pero también considero esencial solucionar el problema de la vejez y la dependencia. Creo que la nueva izquierda debe reformular esta parte del estado del bienestar con una idea simple: Más años de trabajo sí, pero más estado del bienestar que responda a las necesidades de dependencia también.
Las soluciones tampoco deben ser monolíticas. Se debe establecer un periodo final de la vida de los trabajadores mayores en el que prime el trabajo a tiempo parcial o a media jornada, quizá compatibilizándolo con parte de la pensión. A una persona de 65 años no se le puede pedir que se suba a un andamio, pero sí es un trabajador con muchísima experiencia que puede aportar y enseñar muchas cosas a los nuevos trabajadores. Los gobiernos y las empresas deben establecer mecanismos para flexibilizar y adaptar las condiciones de trabajo de estas personas y que no sean considerados cargas que se deben jubilar cuanto antes. He aquí una parte del “compromiso social” que una empresa debe ejercer con sus trabajadores más mayores.


Después de este resumen sobre mi posición os dejo con el número 4 de Perspectivas SeR:
 

domingo, 8 de mayo de 2011

Encuentros sobre una bicicleta: Joan Ribó












En estas elecciones municipales se decide también quién será el futuro alcalde de Valencia, aunque decidir decidir no se decide nada. Doña Rita Barberá, que es una señora a la que le regalan bolsos de Louis Vuitton pero que no está imputada ni metida en aparentes escándalos de corrupción, lo cual es mucho para ser un dirigente del PPCV, es y será alcaldesa perpetua de Valencia por la gracia de la mayoría de mis paisanos a los que el cutrerio, la falta de cultura, lo soez y unas aparentes copas de más alguna vez, amén de una ruina municipal insoportable, no les importa lo más mínimo.
Pero a pesar de que vamos hacia un resultado cantado los valencianos preocupados por nuestra responsabilidad social en el ejercicio del sufragio debemos elegir una opción electoral para mostrar nuestro rechazo a quien ha convertido la orgullosa y digna Valencia en una ciudad de faustos, superficial y megalomaniaca. Una opción que, además, debe ser la más adecuada para la buena gestión de los problemas municipales. No podemos, pues, huir de nuestra responsabilidad.

Para “competir” contra Rita se han presentado varios candidatos. Joan Calabuig, del PSPV, es el más conocido. También está Amadeu Sanchís, de EUPV, o Ramón Igual de UPyD, además de otros candidatos que ni conozco ni quiero conocer que representan el blaverismo rancio y victimista. Pero quizá el más atractivo, para mí, de todos los candidatos a Alcalde una vez Carmen Alborch no se presenta esta vez es Joan Ribó, antiguo dirigente de EUPV que se presenta actualmente por la coalición Compromís.
Joan Ribó siempre fue un político que me gustó bastante. En 2003, que se presentó como cabeza de lista de L’entesa a la generalitat Valenciana, ya se le veía mucho mejor que el impresentable Camps, el atontado Joan Ignasi Pla, el oportunista Jaume Pere Mayor y el ridículo José María Chiquillo. Ribó destacaba sobre todos por su oratoria, su sencillez en el discurso y su proximidad a esas realidades de las personas que los políticos suelen olvidar. Desde mi punto de vista sólo tenía un defecto: Gesticula y mueve demasiado el cuerpo cuando habla, algo que es un defecto menor pero que siempre me llamó la atención.

Bien, pues resulta que el viernes en el diario El País se hizo una charla digital entre los lectores y Joan Ribó, con preguntas y respuestas online. Casualmente la encontré recién empezada y aproveché para hacerle una pregunta:

Pedro: ¿Qué nos puede decir sobre la política de vivienda que aplicaría desde el ayuntamiento de Valencia?

Respuesta: Defendemos una apuesta decidida por poner en el mercado los más de 60.000 pisos vacíos. Valencia no es una ciudad que esté creciendo mucho. Creo que Valencia tiene un tamaño ideal. Los pisos hoy vacíos en algunos casos tienen que rehabilitarse lo cual ayudaría a los trabajadores en paro de la construcción. Hay que hacer un esfuerzo por sacar al mercado de alquiler y también de compra todos estos pisos. En los casos en que sea necesario habría que recurrir a la construcción nueva de vivienda protegida aprovechando los solares vacíos que hay en los barrios evitando siempre ocupar más huerta.

En estos formatos de charla digital tampoco da para más, aunque me quedé con ganas de algo más tangible, más concreto.
Esa misma tarde bajé a la Farmacia de enfrente de mi casa a comprar antiinflamatorios, y justo en el semáforo se paró a mi lado un hombre que iba en bicicleta. Era Joan Ribó. No sé donde iba en plena campaña en bicicleta pero la verdad me produjo una sensación extraña, positiva de prédica con el ejemplo (alguien que dice querer convertir Valencia en una ciudad apta para la bicicleta se demostraba usuario, y con 63 años que tiene mucho mérito). Mi conversación con él, que transcribo de memoria traducida al castellano, fue breve.

- Pedro: ¡Hombre!, eres Joan Ribó ¿verdad?
- Joan Ribó: Sí.
- Pedro: Qué casualidad. Esta mañana te he hecho una pregunta en la charla digital de El País.
- Joan Ribó: ¿Y ha salido?
- Pedro:
- Joan Ribó: ¿Y te la he respondido?
- Pedro: Sí, y creo que es la primera vez que me publican una pregunta en estas charlas digitales
- Joan Ribó: ¿Y qué tal? ¿Te he convencido?
- Pedro: Pues la verdad es que no. Supongo que es cuestión del formato de charla digital, pero la respuesta ha sido muy genérica, expresaba deseos pero no concretaba la manera de llevar a cabo las políticas propuestas.
- Joan Ribó: Bueno ya sabes que hay muchas preguntas y poco puedes contar. Nosotros apostamos decididamente por potenciar el alquiler, eso es básico. Yo te recomendaría que entrases en la página web de compromís y ahí podrás ver las propuestas más en detalle.
- Pedro: Así lo haré. Bueno entiendo que vas a algún acto electoral, no quiero molestarte. Sólo quiero preguntarte por tu hija Marta, con la que trabajé 4 meses en el (......).
- Joan Ribó: Ahh! ¡Pues está muy bien! Muchas gracias.

Y con esto nos despedimos. Ahora que recreo la entrevista no entiendo porque hablé con Ribó en Valenciano cuando con su hija siempre he hablado en castellano…en fin.
Bueno, al final consulté la página de Compromís y vi el programa en su parte de promoción del alquiler de vivienda. Las cuatro ideas que expresa el programa electoral son:

- Generar mecanismos para dar seguridad jurídica a los propietarios (¿Cómo?)
- Condicionar ayudas a la rehabilitación al posterior alquiler del piso
- Incentivos fiscales para las personas que tienen alquilados los pisos respecto a quienes los tienen vacíos (¿Qué incentivo? ¿De qué cuantía? ¿Incentivo a quien alquila o penalización a quien tiene el piso vacío?)
- Servicio de alquiler de carácter municipal.

Yo quiero votar a Joan Ribó. Es el mejor candidato a alcalde de los que se presentan. Pero tengo un problema. Dentro de la coalición, del Compromís per València, está iniciativa pel país Valencià, están también los verdes (con estos partidos no tengo ningún problema), pero para mi desgracia también está el Bloc Nacionalista Valencià.
Como sabéis a mi no me gustan nada los nacionalistas. Con el Bloc no tengo excesivo problema porque es un partido pequeñito y “blandito”, pero ideológicamente me produce rechazo. De hecho que nadie espere que vote a la coalición hermana para la generalitat valenciana, porque con Enric Morera, secretario general del Bloc, como cabeza de lista y candidato a presidente a la generalitat no voy a hacerlo. Y ojo, no tengo una mala opinión sobre Enric Morera que me parece bastante mejor que su antecesor Jaume Pere Mayor, pero votar a un candidato del Bloc es demasiado para mi. Si fuese Mónica Oltra…

La pulverización política de la izquierda en la comunidad valenciana al final obliga a estas cosas. Estas mezclas de izquierdistas, ecologistas y nacionalistas al final no consiguen los votos que podrían conseguir por separado porque se producen rechazos entre las distintas tendencias, pero desgraciadamente el sistema electoral les obliga.
Compromís per València propone alguna cosa absurda (¿Qué es eso de hacer del valenciano la lengua preferente de la administración municipal cuando el 90% de los habitantes de Valencia habla castellano? ¿Qué es eso de “hacer nuestras” las aportaciones “culturales” del colectivo latinoamericano en el cauce del río?), pero a priori me parece la mejor opción que hay.
Si no encuentro nada mejor o si me aprensión al Bloc no me puede, Joan Ribó será probablemente mi opción para el ayuntamiento de Valencia.

jueves, 5 de mayo de 2011

El que gane, pierde
















A pesar de que he estado alejándome intencionadamente de la realidad valenciana estos días debido al hartazgo y presión psicológica que me produce que mi comunidad esté dirigida y vaya a seguir estando dirigida por un atajo de presuntos mangantes, de engañadores profesionales, de despilfarradores caóticos, de caciques de feria y de analfabetos funcionales; llega un momento en que no se puede obviar las cosas y la responsabilidad ciudadana exige que vuelva a concentrarme sobre la realidad para tomar una buena decisión en las elecciones que vienen.
Creo que tengo relativamente claro a quien voy a votar para alcalde de Valencia, pero tengo dudas de a quien voy a votar para la Generalitat. Sé que voy a votar a cualquiera que no sean los que están ahora, y desde socialistas farsantes hasta partidos canábicos y antitaurinos me vale todo hipotéticamente, aunque obviamente tendré que concretar en una opción razonable. Habrá que leer ese engaño redactado que se llama programa electoral para ver que hago esta vez. Fuera del PP y de los partidos nacionalistas/regionalistas puedo optar por cualquier cosa.

Pero mis pensamientos quieren ir más allá. Veo a Alarte, un señor que nadie reconoce por la calle pero que se presenta como cabeza de lista del PSPV a la Generalitat, y le veo sin entusiasmo, sin ganas, conociendo la derrota de antemano, sin espíritu combativo. Alarte sabe que no va a ganar, pero parece que tampoco quiere ganar.
¿Es posible que un político no quiera ganar unas elecciones? Parece absurdo, pero en este caso sí, creo que es totalmente lógico.
Fijaos, hagamos un ejercicio de política ficción por un momento. Imaginemos que el PP hubiese ganado las elecciones de 2008 y Rajoy se hubiese convertido en presidente del gobierno. ¿Cuál sería la situación actualmente? Pues estaríamos en un entorno de crisis exactamente igual que el actual, se hubiesen hecho reformas similares a las que ha hecho el gobierno socialista, y en las encuestas el PSOE le sacaría 15 puntos al PP.
Realmente el vencer en 2008 fue un regalo envenenado. En ese momento no se sabía, pero era mucho mejor perder esas elecciones que ganarlas. Si la economía mejora y se reactivan las cosas en la siguiente legislatura el PP puede dominar la escena política de España durante mucho tiempo. Seguro que hay gente en el PSOE que lamenta haber ganado esas elecciones, y gente en el PP que se ha dado cuenta que fue lo mejor que les podía pasar.

Sí extrapolamos este pensamiento a la comunidad valenciana podríamos concluir algo parecido. La comunidad valenciana está en la puñetera ruina, muy probablemente en una situación mucho peor de la que sabemos y el Consell reconoce. Igual que Artur Mas ha establecido unos recortes muy fuertes en Cataluña porque, según él, las finanzas de la Generalitat estaban peor de lo que el tripartito decía, aquí va a pasar lo mismo en un par de meses. Es algo que va a ser general en las CC.AA, pues todas van a tener que corregir el despilfarro después de las elecciones, pero en la nuestra va a ser especialmente crítico porque nuestra situación es especialmente crítica.
Gane quien gane se va a tener que proceder a los recortes en el sistema de salud, en la educación, en la contratación pública, posiblemente se tenga que despedir interinos y funcionarios, etc. Todo el despilfarro en las megalomanías varias de los últimos años se va a pagar en los sistemas básicos del bienestar. Porque tengámoslo claro, si la generalitat, las consellerias y las empresas públicas fuesen empresas privadas, estarían sin luz, sin agua, embargadas y los trabajadores en la reverenda calle, si un concurso de acreedores no lo paralizase. Empresas como Canal 9, por ejemplo, estarían destinadas a la liquidación para pagar a todos los proveedores a los que no pagan.

¿Qué pasaría si gana Alarte? Vería el enorme agujero en las finanzas valencianas y tendría que ejercer un tijeretazo mucho mayor que el del gobierno de España. Se quemaría en meses, pues la ciudadanía le consideraría responsable de los enormes recortes en todo por mucho que la responsabilidad sea de los gobiernos del PP.
Al PPCV le pasará lo mismo, aunque en principio lo maquillará todo de victimismo y le echará la responsabilidad a Zapatero. Pero el PP ganará en Marzo del año que viene y el victimismo se acabará. Esta comunidad necesitará años de purga, y debe ser el gobierno del PP quien cargue con esto.
¿Reaccionará la ciudadanía valenciana cuando nuestra ruina sea evidente y la sintamos en nuestras propias carnes? Espero que sí. Mis paisanos, indiferentes ante la estafa y la corrupción generalizada que vivimos, partícipes de una escenografía indigna que ha convertido a esta tierra en la vergüenza política de España, no serán tan tolerantes cuando noten en su bolsillo los desmanes de estos piratas. “Es la economía estúpido”, como siempre.

A Alarte lo que le vendría mejor es rascar algún diputado más y mantenerse a la espera. Así aguantará 4 años más y podrá aspirar a algo la próxima vez. Y debe ser el PPCV quien reciba el rebote de todas las fechorías políticas que ha cometido en estos 15 años.
En cierta manera observaré con una perversa satisfacción su victoria el 22 de Mayo…No, no estoy siendo sincero, lo observaré como un ataque nuevo a nuestra dignidad, me producirá un mayor desapego hacia la irresponsabilidad de mis paisanos, se me revolverá el estómago al ver a los corruptos alzarse con la victoria. Pero lo que vendrá después serán los juicios, las condenas y la ruina. Como dice el humorista Xavi Castillo, que se traguen todo lo cultivado y “a vore si reventen”.

lunes, 2 de mayo de 2011

La muerte de Bin Laden





















Parece que es la noticia del siglo. Los EE.UU, en una operación especial en Pakistán, han acabado con la vida de Bin Laden. El 2 de Mayo de 2011 se enlaza simbólicamente con el 2 de Mayo de 1945 cuando Hitler se suicidó en el búnker de Berlín.
He visto a Obama en televisión, manifestaciones de júbilo en los EE.UU, la noticia ha llegado ya a todas partes del mundo. Algunos afines a Bin Laden lo niegan como rechazo a lo evidente, la comunidad internacional y los medios de comunicación internacionales lo dan por seguro. No ver el cadáver puede aumentar las dudas de los conspiranoicos.

Es como si la muerte de Bin Laden acabase de golpe con el enemigo. Como si fuese Hitler, donde la desaparición del Führer anticipaba la capitulación de la Alemania nazi, parece que la muerte de Bin Landen acabará con el terrorismo islámico, o por lo menos eso es lo que quieren transmitir unos medios de comunicación ávidos de noticias y exageraciones y un Obama necesitado de aumentar su popularidad.
Pues no. Lo siento mucho pero Bin Laden ya ha sembrado lo que tenía que sembrar y fuera de simbolismos subjetivos su muerte no creo que mejore nada sustancialmente. El terrorismo islámico no es un ejército, no es una organización jerárquica, el terrorismo es una idea, Al-Qaeda es una franquicia, como un virus que se extiende en las mentes de los fanáticos religiosos. Bin Laden no era más que el creador de algo que ya tiene vida propia. El Dr. Frankenstein que una vez creado el monstruo ya no es necesario, eso era Bin Laden (acepto una segunda versión sobre el Dr. Frankenstein, quizá el verdadero doctor sea aquel que apoyó a los Talibanes en Afganistán).

No quiero entrar a valorar la operación de los EE.UU y creo que debemos esperar un poco a escuchar las argumentaciones. Yo no soy de esos que dice que no se debe matar a ninguna persona bajo ninguna circunstancia, y siempre he pensado que matar a alguien es justificable si con esa muerte salvas más vidas y no hay otra opción. Pero me queda la duda si no hubiese sido posible capturar a Bin Laden, algo mucho mejor que matarlo como se ha hecho a no ser que hubiese una razón de peso para matarlo (evitar una cadena de atentados, imposibilidad de secuestrarlo). Prefiero ver a los delincuentes, genocidas y terroristas ante la justicia internacional que muertos en un segundo. Somos mejores que ellos y por eso debemos demostrarlo siempre que sea posible. También me queda la duda si era necesario matar a todo su séquito por las mismas razones.

Al-Qaeda, como organización, ya era una fuerza decadente. El terrorismo islámico está en manos mayoritariamente de grupos autónomos y no en la organización de Bin Laden, así que no creo que esto mejore nada. De hecho es posible que nos encontremos ante una cadena de atentados en los próximos días y en un nuevo intento de atacar occidente y prioritariamente EE.UU. Si no lo consiguen lo consideraré una buena prueba de la competencia de las agencias de seguridad occidentales.
La muerte de Bin Laden no acabará con el terrorismo y no debemos de perder nunca el horizonte que la fuerza de estos movimientos se debe a la combinación perversa de fanatismo religioso y condiciones de vida casi infrahumanas (origen de la mayoría de terroristas suicidas y de Muyahidines). La mejora de las condiciones de vida en los países islámicos, el compromiso occidental con una mayor democracia en la zona que elimine cualquier identificación entre occidente y laicismo y las dictaduras militares y represoras de esa área del globo, y una política internacional más ciudadosa para alejarla de cualquier acusación de imperialismo son factores claves para la minimización de la amenaza terrorista; mucho más que la muerte del símbolo de un movimiento que, realmente, sirve igual vivo que muerto y que será sustituido por otro fanático en 48 horas.