La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







viernes, 29 de julio de 2011

Elecciones en noviembre















Finalmente el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha adelantado las elecciones al 20 de Noviembre. Este adelanto de escasos tres meses y medio parecería en principio ridículo si no fuese por varias circunstancias que le dan sentido al mismo.

Posiblemente el inconveniente principal para acabar la legislatura se debe a la imposibilidad de llegar a ningún pacto con CiU, que con elecciones a la vista no está dispuesta a hacer más ejercicios de los que ellos llaman “responsabilidad” y sí desean situarse en una posición de franca oposición al gobierno socialista para mantener su cuota electoral.
Sin CiU y sin el PNV (que posiblemente hará cálculos electorales parecidos) el gobierno no va a poder sacar nada adelante con la oposición obstruccionista que tiene, así que no tenía excesivo sentido estar sometido a una humillación constante hasta marzo. Comprar a estos partidos con prebendas y dinero, como se ha hecho siempre, no era viable en esta situación porque éstos iban a exigir verdaderos disparates por su apoyo, y el gobierno no podía aceptar un chantaje de este estilo.

Pero no es esta la única razón, ni mucho menos. Convocar las elecciones a Noviembre tenía muchas ventajas hasta hace un par de semanas (podía coincidir con Camps en el banquillo), y a pesar de la dimisión de Camps las sigue teniendo. Recordemos que el ilusionista Rubalcaba nos quiere hacer creer ahora que se ha vuelto de izquierdas y ha comenzado a proponer muchísimas medidas contrarias a las que el gobierno socialista ha tomado. Cada vez que Rubalcaba propone algo que no ha hecho el gobierno el PP responde, con lógica, que porqué no se ha hecho eso desde el gobierno cuando él estaba y, en cualquier caso, porqué no se aplican ahora.
Cada día de más que pasa es, pues, un problema para Rubalcaba y para un partido socialista que vende que quiere hacer unas políticas en la nueva legislatura que ahora no aplica desde el gobierno. El adelanto, por lo tanto, facilita esta propaganda del nuevo programa y le otorga algo de verosimilitud para las gentes menos analíticas.
De hecho, y viendo cómo se han desarrollado las cosas, tengo la sensación de que Rubalcaba sabía hace tiempo que las elecciones se iban a adelantar a noviembre. Mientras al resto de partidos esto les pilla justo en las vacaciones y con escaso tiempo para reaccionar, Rubalcaba lleva un mes haciendo campaña electoral y proponiendo cosas, lo que le da una ventaja clara para afrontar la cita electoral. El resto de partidos tendrán que crear un programa electoral deprisa y corriendo, algunos hacer primarias y otros constituirse en partido político a toda velocidad. La jugada les ha salido redonda.

Y más redonda aún les va a salir la jugada porque, en medio de todo esto, se están negociando cosas muy importantes para el país, esto es, la deuda de las comunidades autónomas y cómo solucionarla. Como ya avancé hace un mes más o menos la guerra de los recortes estaba al caer, y la pasada reunión entre la ministra de economía y las comunidades autónomas lo demuestra. El PP quiere echarle la culpa al gobierno central y el gobierno quiere echárselo a las comunidades por despilfarradoras.
Como el espíritu general de la opinión pública está contra el PSOE es posible que éste acabase asumiendo parte importante del coste político de los recortes, algo a lo que no está dispuesto. Convocar elecciones cuanto antes le evitaría este nuevo desgaste y, si gana el PP como es casi seguro, dejarle a unas administraciones públicas casi totalmente peperas el precio político de los recortes. En una mirada largoplacista a cuatro años vista, es lo mejor que lo podía pasar al PSOE y por eso lo hacen, para que el PP comience su nuevo poder omnímodo en medio de recortes muy impopulares.

Personalmente me da bastante lo mismo que haya elecciones en Noviembre, Enero o Marzo. La política saliente y la entrante, gane quien gane de ambos partidos, va a ser si no la misma sí equivalentes, así que ni se va a ganar ni se va a perder.
Realmente no me gusta porque creo que esto ha llegado demasiado pronto para que nuevas opciones de izquierda (o derecha, me da igual, pero digo izquierda porque es lo que se está moviendo) cristalicen a tiempo. Hablo, fundamentalmente, del proyecto EQUO que creo que podría ser la gran sorpresa de estas elecciones. Uralde y su gente tendrán que espabilar para poder colocar su mensaje antes del 20-N.
Esta convocatoria va a revitalizar en breve al movimiento 15-M. El 15-M va a ser un actor importantísimo en estas elecciones, y cuanto antes se muevan más guiños y acciones concretas van a conseguir de los partidos tradicionales.
De hecho en estos meses y en estas elecciones vamos a asistir a una nueva tridireccionalidad de nuestra política. Por un lado van a estar el PP y el PSOE proponiendo cosas cosméticas para no reconocer que van a aplicar la misma política, haciendo una guerra fraticida entre ellos, muy apta para hooligans pero de poco interés para el resto de la población. Por otro lado va a estar el movimiento 15-M, más activo y reivindicativo, que va a mostrar una España ajena a esta realidad bipartidista que nos ha carcomido desde hace 3 décadas. Y por último va a haber una serie de movimientos y partidos políticos que van a estar en medio de estas dos realidades, partidos que van a querer romper el “stablishment” y que van a intentar absorber para ello muchas de las reivindicaciones del 15-M y de los ciudadanos indignados.

Para mí lo importante es el segundo y el tercer movimiento. Lo siento, nada espero ni de Rubalcaba ni mucho menos de Rajoy, bueno realmente no sé porque digo ni mucho menos, no espero nada de ninguno en la misma proporción.
Tenemos una nueva oportunidad más para que los ciudadanos sean responsables de los destinos de la nación. Y votando lo mismo, señores, votando estos dos partidos, no seremos responsables de nada porque nada estamos votando, a no ser que nuestro voto sea permanecer como estamos ahora. Sí es así adelante, pero si no es así no caigamos en los cantos de sirena de nuevo, que ya somos mayorcitos.

martes, 26 de julio de 2011

La disolución del stablishment político en Europa: UE, populismo e indignación















La matanza y atentado de Noruega del pasado fin de semana ha devuelto a Europa a una mirada introspectiva sobre su propia realidad. Después del pacto dentro de la UE para salvar Grecia y de los abrazos y besos que se dieron todos los líderes europeos que estaban encantados de conocerse después del acuerdo, nos hemos encontrado con un brutal crimen en la idílica Noruega, país fuera de la UE pero dentro del espacio común europeo y que representa una de las sociedades más avanzadas dentro del continente.
Puede ser muy complejo analizar las causas del atentado. Hay mucho odio, fanatismo personal del autor, posiblemente habrá parte de idiosincrasia interna Noruega que enlace directamente con su antiguo gobierno pro-nazi después de la invasión alemana; pero creo que también hay causas comunes con la mayoría de los países de Europa que son las que conviene analizar para poder sacar conclusiones, estas son: Reacción a una inmigración poco controlada, islamofobia, rechazo a la globalización y a la UE y resurgimiento del nacionalismo populista como producto de todas estas causas.

Los partidos que se suelen calificar en prensa como de extrema derecha, que siendo más rigurosos son partidos antiinmigración y nacionalistas populistas, están viviendo su edad de oro en Europa. En casi todos los países estos partidos están obteniendo los mejores resultados de su historia. Noruega, Suecia, Finlandia, Francia, Hungría, Dinamarca, Holanda, Austria...Los ejemplos son múltiples. Estos partidos son "nuevos", es decir, no son partidos tradicionales, aunque tienen más o menos relación con los antiguos restos del fascismo salidos de la Europa de entreguerras. En Francia Le Pen fue un antiguo colaboracionista, aunque su hija Marine está ya muy alejada de aquello. En Holanda, en cambio, este populismo antiinmigracionista está muy alejado del antiguo fascismo, pues llegó a tener incluso un líder homosexual. Las realidades e idiosincrasias de cada país ha generado alrededor de las ideas comunes básicas (antiinmigración, islamofobia, antiglobalización y reivindicación de las esencias nacionales) movimientos diferentes, que pueden ser homófobos, tradicionalistas y dialécticamente agresivos o pueden no tener casi nada que ver con eso.
La crisis económica que vive el mundo y más virulentamente Europa ha hecho aumentar el apoyo a estos partidos. Hay parte de miedo, de claro radicalismo que siempre aflora cuando los países entran en crisis, pero sería miope simplificar el análisis en eso. Asistimos claramente a una realidad compleja de disolución de las ideas que han sostenido la política y la economía durante los últimos 30 años y los ciudadanos, que no tienen alternativas en los partidos tradicionales, defensores y mantenedores de esas realidades oxidadas, buscan alternativas en los márgenes del sistema. Una globalización económica que ha producido la deslocalización industrial de las empresas europeas, mayor paro y un descenso del poder adquisitivo de los asalariados, una inmigración que ha producido efectos parecidos a la deslocalización convirtiéndose, de facto, en una deslocalización inversa (en vez de que la empresa busque a los trabajadores potencialmente precarizados desplazándose, se desplazan esos mismos trabajadores hacia donde está la empresa), una unión europea inmovilizada por los intereses nacionales de los países poderosos y que se muestra incapaz de defender el estado social europeo ni de exportar las ideas europeas fuera de nuestras fronteras; todas estas realidades están destruyendo la credibilidad y el apoyo a los partidos tradicionales (Socialdemócratas/Progresistas y Conservadores/Liberales) y potenciando a los que no forman parte de esta dualidad y tienen un discurso que se centra en criticar la realidad actual.

Está disolución de está produciendo por la derecha, pero también hay una disolución del escenario político europeo que se está produciendo por la izquierda. En este caso no hay ningún partido que represente este deslizamiento por los bordes izquierdos del sistema, pero sí se está produciendo en forma de frustración pasiva (abstención políticamente consciente) o activa (movimientos de indignados). Que no haya un partido ni un movimiento político tradicional de izquierdas que esté consiguiendo capitalizar esto se debe a una realidad circunstancial histórica, pues los partidos que podían estar llamados a dirigir estos impulsos, excomunistas y verdes, están con el pie cambiado o directamente están hundidos o fuera de la realidad. El excomunismo no es capaz de articular un discurso moderno que vaya más allá de las antiguas llamadas a la lucha de clases de la sociedad industrial, y por lo tanto es percibido como un movimiento anacrónico y obsoleto; y los partidos verdes no han sabido crear una concepción político-social sólida de la sociedad a la que aspiran, en parte por sus propios recelos y ganas, en muchos casos, de presentarse como transversales. La sociedad mayoritariamente los percibe como gente preocupada por los bosques y los animales, y políticamente esos nobles instintos no llevan a ningún lado.
Pero la izquierda política claramente se disuelve y la prueba más clara es el hundimiento radical de la socialdemocracia en todas partes. Los ciudadanos, que ven que los partidos nominalmente izquierdistas se dedican a bajar impuestos y recortar el estado del bienestar, se distancias de ellos y comienzan a articular el discurso de que todos los partidos son iguales y que el sistema está podrido: Es la antesala de la indignación, que es la antesala a su vez de la generación de un movimiento político todavía inconcreto.
Los indignados son más fuertes en los países periféricos de Europa por razones obvias, pero tardarán muy poco en extenderse por todas partes si no hay un movimiento político que los capitalice antes. Como dijo el ministro de economía italiano hace unos días, Europa es un Titánic y si se hunde no van a salvarse ni los pasajeros de primera clase.

En algún aspecto esta realidad puede recordar al escenario de la Europa de entreguerras, donde el fascismo y el comunismo iban comiéndole el espacio a la democracia liberal en crisis tras el crack del 29. No creo que la situación se parezca en gravedad y mucho menos en la virulencia de las alternativas situadas en los extremos, pero no estaría mal tener presente esa situación y sobre todo cómo se desactivó todo aquello. En el peor de los escenarios podríamos acercarnos a una situación similar a aquella, pero para ello esta nueva derecha populista y antiinmigración debería acabar copada por sus miembros más extremistas (homófobos, antiizquierdistas, defensores del uso de la fuerza), y esta izquierda indignada o pasiva acabar capitalizada por movimientos populistas de izquierda (¿Una especie de Chavismo a la Europea?), generándose un ciclo de enfrentamientos que retroalimentaría a los dos grupos.

Desde la izquierda no hay tiempo que perder a la hora de articular movimientos políticos claramente alternativos al establishment político-económico pero que a la vez deben se reformistas, sin intentar enrocarse en una política de máximos y que se centren en unos cuantos puntos esenciales y entiendan lo secundario de todo lo demás. No es fácil en absoluto, pues nos encontramos en una situación novedosa de construcción de abajo a arriba de base cooperativista y en red, y eso evidentemente es mucho más difícil que escribir un libro o manifiesto y creertelo a pies juntillas. Pero sí es interesante que nos demos cuenta que hay que empezar a construir alguna cosa sólida ya para marcar los pasos del futuro que llegará, y que no aparezcan los radicales y los populistas de la izquierda a pescar en estas aguas revoltosas.
Es muy importante entender la base de la frustración y qué puntos claves están siendo rechazados por la población europea: La globalización económica y la UE; y hay que ser capaz de dar respuestas en estos ámbitos. La nueva izquierda va a tener que enfrentarse, también, a dos cuestiones que van a ser conflictivas para sí misma pero que deben ser abordadas con valentía para dar credibilidad al movimiento político, y estas son: La gestión de la inmigración, y la clarificación de qué grado de proteccionismo económico queremos.
Como se siga hablando de un mundo abierto y se sigan obviando estos dos puntos claves en la realidad de la globalización que queremos reformar, poca credibilidad se va a tener. Tenemos claro que queremos estados sociales, que queremos controlar el capitalismo financiero, volver a distribuir las cargas fiscales de forma adecuada, que queremos volver a poner la economía al servicio del ser humano; Pero sin criterios claros sobre estos dos temas todo lo demás no va a pasar de una declaración de buenas intenciones.
Estos dos puntos a los que hay que dar respuesta son dos puntos básicos en los programas de la derecha antiinmigración, pero estas respuestas no deben ser en absoluto como las de aquellos. Un rechazo a los modelos actuales de Europa y de inmigración no deben degenerar en el rechazo absoluto y frontal de estas realidades, si no en una nueva arquitectura y gestión. Desde la izquierda no podemos querer destruir la UE porque necesitamos, para nuestra política supranacional de control del capitalismo financiero, no estar divididos en miniestados que se hagan la puñeta los unos a los otros y que actúen de manera egoísta contra el vecino. Debemos potenciar una unión lejos de los intereses de Alemania, lejos de los intereses del puro mercantilismo europeo, e intentar convertirla en un proyecto democrático, político y de extensión de los más básicos principios que nos unen, que no son ni el déficit ni el mercado abierto, si no que son el estado social, la política exterior encaminada a la paz y el control de los poderes económicos por parte de los poderes públicos democráticos.
Con la inmigración pasa lo mismo. Una regulación, control y limitación de la misma debe tener unos horizontes y objetivos claros de protección del estado social y la dispersión de renta, de preservación de cierta cohesión social y de protección de la calidad de vida de los inmigrantes con arraigo que viven en nuestros países. Esto, conceptualmente, es radicalmente contrario a la gestión de la inmigración basada en el miedo y en el instinto como hace la derecha populista.

Vivimos en la frontera con una nueva época. Las sociedades europeas ya han comenzado a moverse al margen de las ideologías (o ideología) tradicionales de forma imparable. Intentar persistir en la misma política que creó la crisis para salir de ella es un sinsentido que, aún saliendo relativamente bien y en el mejor de los casos, no llevaría más que a la paralización del problema que años después estallaría con más fuerza.
Es una época de reformulación ideológica y esta reformulación vale no sólo para conseguir el poder si no, fundamentalmente, para marcar los pasos y tiempos políticos de los debates futuros. No menospreciemos nunca el valor de una idea y olvidemos la época en que las ideas se sacrificaban para llegar al poder, pues ahora toca lo contrario, es decir, que el poder se sacrifique para conseguir las ideas. Siempre debió ser así y si lo hubiese sido seguramente no estaríamos así.

viernes, 22 de julio de 2011

Un acto de higiene convertido en esperpento

"Ahora me delcaro culpable, ahora no me declaro culpable"














Desde hace más de dos años sabía que este día llegaría, el día en el que el hombre que ha manchado el nombre de molt honorable president de la generalitat valenciana, título casi milenario, dimitiría. Lo que no me podía imaginar nunca es que lo haría de tal manera que convertiría esta dimisión en un show que parece casi que haya sido peor que haya dimitido que lo contrario. Convertir una dimisión, acto desgraciadamente poco frecuente en nuestra política pero muy necesario, en un bochorno personal, en un acto político de subnorrmalización colectiva, en una situación de cainismo político, en definitiva, en un esperpento político, es algo que sólo está a la altura de muy pocos partidos políticos y sistemas mediáticos sobre la tierra. El partido popular español y su prensa afín ha alcanzado esos niveles de indignidad cósmica, justo cuando estaban siendo atrapados por el PSOE en esa materia. Siempre que menosprecio al PP y pienso que ha alcanzado su límite acabo tragándome lo que he dicho y viendo que siempre puede ser peor. ¿Acabará algún día esta superación de las propias asquerosidades?


Cuando vi a mi querido expresident dimitir el miércoles por la tarde creí por un momento que la dignidad volvía a nuestra comunidad y a nuestra política. Era escandaloso que este señor se mantuviese en su puesto, hacía ya dos años que debería haber dimitido y seguía agarrado a la silla a pesar de la evidencia de sus actos. Llegó incluso a presentarse a las elecciones hace dos meses, cuando se sabía perfectamente que su juicio iba a llegar, y lo peor de todo es que volvió a ganar. A buenas horas, dije para mi mismo, pero el hecho de ver a mi tierra liberada del president más nefasto que ha tenido en tiempos modernos me dio una gran alegría.
Esa noche y contra mi autoprescripción médica, vi las noticias de canal 9 por aquello del morbillo. Por favor quien pueda que se haga con un video de los 10 minutos en los que estuvieron hablando del tema que no tienen desperdicio. Quien hubiese visto sólo esas noticias y no supiese nada del tema hubiese pensado que Camps dimitía porque tenía que cuidad de su madre enferma o algo así. Ni una mención a los trajes, ni a la Gürtel, ni a las palabras corrupción ni cohecho. Y, al final, un reportaje de los logros de Camps al frente de la generalitat valenciana en los últimos 8 años…De patético resultaba hasta gracioso.

Desde buena mañana se decía que Camps se iba a declarar culpable para evitar el juicio. Se decía que había sido una exigencia de Génova para que el juicio no coincidiese con la campaña electoral de las generales, que los socialistas maquiavélicamente podían hacer coincidir con un calculado adelanto.
Era difícil de creer que, después de decir infinitas veces con una vehemencia que de exagerada se notaba falsa que no había recibido ningún regalo, se declarase culpable. Era reconocer directamente que es un mentiroso redomado y que lleva engañando a todo el mundo dos años. Sin embargo esa misma mañana otros dos acusados, el ex vicepresident Victor Campos y Rafael Betoret se habían declarado culpables. ¿Era posible que Camps se declarase culpable?
Parece ser que los hechos fueron los siguientes: Génova había exigido a los 4 acusados que se declarasen culpables para que no hubiese juicio, pues si uno de los 4 se declaraba inocente el juicio se iba a realizar igual. A cambio de eso el PP les prometía un buen trato en el futuro, con puestecitos para chupar del bote y tal. Parece ser que a Camps le llegaron a decir que, si se declaraba culpable, podría seguir de president. La solución de Génova era esperpéntica por no llamarla asquerosa, ¿pero cómo se iba a mantener de president un tío que se ha reconocido culpable de un delito de corrupción? El insulto a la democracia, las instituciones y la propia ciudadanía que representaba esto era mayúsculo, pero en el PP sólo importaban las malditas elecciones y que no saliese Camps en un banquillo y, para ese fin, estaban dispuestos a traspasar todas las barreras de la decencia que les quedaba por traspasar.
Todos los imputados parecían estar de acuerdo excepto uno, Ricardo Costa, cabeza de turco de 2009 que se cepillaron para no tener que quitar a Camps y que había pagado los platos rotos de los regalos de todos. Costa, que se sentía engañado por Camps, dijo que él aceptaba pero que en cualquier caso iría a firmar la culpabilidad con Camps y nunca antes, para que no le hiciesen la jugada. Esto es confianza señores y lo demás son tonterías, esto es un partido bien avenido y de gente seria.

Allí que se van Campos y Betoret por la mañana a firmar que son culpables tal y como les había pedido el partido. Sin embargo el señor Camps, que parece que llevaba dos días encerrado rezando, cambió de opinión. Cuando los otros dos ya habían ido al juzgado cambia súbitamente de opinión y dice que no se declara culpable.
Las sospechas de Camps no eran absurdas. Él mismo debió llegar a pensar que, en cuanto se declarase culpable y ante la evidente presión que iban a hacer todos los medios políticos serios de este país ante la indignidad de tener un president culpable de corrupción, el PP se desdeciría de lo prometido y le obligaría a dimitir, y se quedaría culpable y sin poltrona. Si el cabronazo de Costa estaba desconfiando de él, ¿por qué iba él a confiar en Rajoy?
Me gustaría haber visto la cara de Betoret y Campos cuando se enteraron que el president había cambiado de opinión. Bien, parece ser que en cuanto se enteraron en Génova ardieron los teléfonos para intentar convencer a Camps de que firmase la culpabilidad, que ya había dos compañeros que lo habían hecho y que ahora tenía que hacerlo. Entre rezo y rezo se ve que el molt poc honorable, un tio con las ideas claras y nada cambiante, volvió a cambiar de opinión y quiso ir a firmar.
Eran las dos de la tarde, justo cuando cerraba el juzgado, e hizo llamar al mismo para ver si esperaban media hora y así podía ir a firmar. Debió ser como Gila, “¿Está el juez? Que se ponga”, “Oiga, que he vuelto a cambiar de opinión, que voy a declararme culpable…Sí, ya ve, cosas de la política”. El juzgado permaneció abierto hasta las 2.35, cuando nuestro molt poc honorable volvió a cambiar de opinión y dijo que no se declaraba culpable, que no le daba la gana.
Ricardo Costa, cuando vio la jugada, evidentemente no se declaró culpable. La cabeza de turco de 2009 había sido más listo esta vez y no se había dejado liar. ¿Y Betoret y Campos? Han quedado a los pies de los caballos, declarándose culpables para evitar un juicio que ya no van a poder evitar. Hay que tener tragaderas para, después de la que te han jugado, no salir a rajarlo todo el público. Se ve que la dignidad desaparece conforme pasan los años en la política.

Por la tarde salió Camps en rueda de prensa y dijo que dimitía. Como no tiene vergüenza ni nada que se le parezca y después del esperpento de la mañana hizo un discurso asqueroso al más puro estilo Jesús Gil o Berlusconi en el que se volvía a declarar una víctima de una conspiración judeo-masónica-rubalcabiana. En vez de hacer un discurso hablando de la responsabilidad de los políticos y que debía guardar la imagen del puesto de molt honorable president, Camps se dedicó a proferir estupideces y a decir que dimitía para salvar a España del socialismo. O sea, que no dimite porque está imputado, no le importa lo más mínimo haber manchado miserablemente la generalitat durante dos años y medio, dimite sólo por puros intereses de partido.
Camps se fue insultando a la democracia, a la limpieza de la política y a la ciudadanía valenciana. Dimitió, básicamente, porque le salió de los cojones y no porque sea un sinvergüenza corrupto que ha llevado a nuestra comunidad a ser el vertedero político de España. La diputada Mónica Oltra dijo que Camps se había ido pegando coces. Es bastante peor, Camps se va insultando a la democracia y al pueblo que le ha votado.

Y ya lo mejor es la actitud de los medios de la derecha y del PP después de la dimisión de Camps. En un país serio que a la tercera o cuarta personalidad de un partido político la vayan a juzgar por corrupción y tenga que dimitir por eso es una vergüenza pública, y cuando pasa los partidos piden perdón y dan todo tipo de explicaciones. Pero aquí se convierte la sinvergonzonería en virtud, y lo que es un escándalo y una humillación se convierte en un acto de desprendimiento y de bondad y sacrificio. Ahora Camps es un héroe y el PP un partido ejemplar que asume responsabilidades políticas….¿vosotros creéis realmente que esto se puede permitir? Luego hay indignados por las calles. Pocos hay, porque con gente así deberíamos vivir en un motín general indefinido.
Y para desviar la atención y convertir, de nuevo, el escándalo en virtud y en algo bueno, los medios de la derecha y el PP se han lanzado en tromba a pedir la dimisión de Rubalcaba por el caso Faisán, como si tuviese algo que ver una cosa con la otra o Rubalcaba estuviese imputado de algo. El ridículo de esta acción es mayúsculo y sólo se sostiene porque hay prensa asquerosa que milita en estas tonterías minando su credibilidad informativa.
La actitud del PSOE tampoco ayuda, ciertamente, pues la culpa de todo esto es haberse atrapado en el discurso antiterrorista del PP y obligarte a decir en público cosas que no te crees y que no se cree nadie. Un chivatazo a miembros de una banda con la que se está en una negociación para que no los detengan es lo más normal del mundo y se habrá hecho centenares de veces en España y miles en todos los países de nuestro entorno, pero como los socialistas se dedican ahora a hacer cazas de brujas internas a miembros de su partido que se atreven a decir cosas que van contra el falso discurso oficial pues acaban atrapados en una situación que por oscura parece bastante más grave de lo que es.

Y lo mejor de todo, señores, es que esto de los trajes y las prendas de ropa es la punta del iceberg de toda la trama Gürtel en la comunidad valenciana. El nuevo president tendrá que lidiar con la financiación ilegal del partido y los contratos a la trama, casos bastante más graves que este, aunque afortunadamente lo hace previsiblemente limpio.
La ausencia de los grandes dinosaurios del PP valenciano en este nuevo gobierno me ha parecido siempre muy sospechosa. Aquí no va a quedar ni el apuntador, y si no al tiempo.

viernes, 15 de julio de 2011

Colecta en favor del Sr.Camps












Como era previsible el juez Flors ha decidido sentar en el banquillo de los acusados al molt poc honorable presidente de la generalitat, Francisco Camps, y otros tres miembros de la administración valenciana por cohecho impropio continuo.
La verdad es que estaba bastante claro que sería así. Las personas que hacían los presentes están en la cárcel por urdir una enorme trama de corrupción que ha tocado varias comunidades autónomas, había varios testimonios que indicaban que los acusados no pagaban estos regalos, había documentación incautada que demostraba el hecho, escuchas telefónicas, etc. De no ser por un defecto de forma estaba claro que los inculpados no se libraban.

Ciertamente los defectos de forma suele ser la manera por la que se libran de sus fechorías muchos políticos corruptos, o bien por la prescripción de los delitos. En la comunidad valenciana tenemos un caso muy claro con Fabra, por las prescripciones, o con Eduardo Zapalana, por una grabación que se consideró ilegal.
Pero esta vez no se han librado. A pesar de una estrategia claramente dilatoria, a pesar de los continuos cambios de argumentos para retrasar al máximo el juicio, dos años después el president y los otros miembros serán juzgados por un tribunal popular.
Lo gracioso del caso es que, sí se adelantan las elecciones generales, posiblemente estas coincidan con el juicio de Camps. Me imagino que el PP, alérgico a las dimisiones y a pedir responsabilidades por nada a sus miembros, ya no tendrá tantas ganas de un adelanto electoral, mientras que Rubalcaba estará como loco para que Zapatero disuelva las cortes y convoque elecciones para esas fechas.

Los acusados van a tener que depositar una fianza importante que supera el importe de la multa teórica (recordemos que no habrá penas de cárcel porque este delito se juzgará con la ley anterior, no la vigente por la que sí podrían ir a la cárcel, al ser la antigua la ley vigente en el momento del delito). El molt poc honorable, en concreto, tiene que depositar una fianza de unos 55.000 euros si no quiere que sus bienes sean embargados.
Claro, esto abre un escenario muy negro para Camps porque, recordemos, sólo tiene 2.800 euros en la cuenta corriente, y otros 2.500 euros en otra cuenta compartida con su mujer. Supongo yo que su mujer tendrá el detalle de prestarle ese dinero para que no le embarguen, así que al president le faltarán casi 50.000 euros para evitar el embargo.
Posiblemente tenga que vender su SAAB del año 95, por el que sacará poco más de 1.500 euros si lo quiere vender, a no ser que lo subaste para mitómanos, con lo que igual saca algo más. El honorable también tiene un plan de pensiones, supongo que de la época en la que trabajaba en la empresa privada, con unos 8.300 euros. Hay varias circunstancias que te permiten sacar el dinero de un plan de pensiones antes de la jubilación, pero que yo recuerde no hay ninguna relacionada con la petición de una fianza por parte de un juez. Posiblemente el pobre señor no podrá ni sacarlo.
Lamentablemente nuestro presidente puede tener que vender su piso, un piso compartido con su mujer de un valor catastral de 110.000 euros. Con lo mal que está el mercado inmobiliario y las prisas posiblemente tenga que malvender el piso para hacer frente a la fianza, lo cual es una pena pero una gran oportunidad para todos aquellos que quieran comprar una vivienda en la ciudad de Valencia. Me gustaría tener el teléfono del señor Camps para dárselo a los interesados, pero mi red de contactos aún no llega a tanto, y eso que cuando pones el nombre de mi novia en Google imágenes sale en la segunda foto junto al president.

Valencianos, españoles, una cosa es ser un corrupto, vale, pero mandar a nuestro presidente a la indigencia me parece un exceso. A Camps hay que juzgarlo, pero con dignidad para el acusado.
Así pues copiando la campaña de intereconomía por la que piden donaciones para garantizar la viabilidad de la cadena, creo que con el president Camps se debería hacer lo mismo. Deberíamos habilitar un número de cuenta bancaria para que todos los valencianos y españoles podamos aportar nuestro granito de arena para que el president pueda pagar la fianza que le pide el juez. Si luego es inocente que nos lo devuelva, y si es culpable por nos fastidiamos, por idiotas.
Con tantos valencianos que han votado al PPCV aún sabiendo que era manifiestamente corrupto creo que conseguiríamos esa cantidad en pocos días. No hay más que recordar las imágenes de Jesús Gil y Julián Muñoz caminando por Marbella en loor de multitudes cuando estaban arrasando impunemente con la ciudad. Con Camps pasaría lo mismo.

No quiero cerrar el escrito sin felicitar a todos aquellos que votaron al PP Valenciano. Con tanto criterio y tanto buen ojo es normal que estemos como estamos. Y no me vale lo de que “yo no sabía nada” o “no me creía nada” que nos conocemos.
Ah!, y no os preocupéis por la fianza hombre, que la farmacia de la plaza del ayuntamiento da mucho dinero, y una vez demostrado que los beneficios no se gastaban en trajes estarán en algún sitio, digo yo.

miércoles, 13 de julio de 2011

Perspectivas SeR: Consecuencias del 22-M

El Sr.Júcaro ya ha creado una nueva entrega de perspectivas SeR que esta vez recopila los escritos sobre las consecuencias de las elecciones municipales y autonómicas del 22 de Mayo.

Sin embargo lo más interesante de esta entrega es, quizá, el texto de nuestro compañero de SeR Jose Luis Úriz en el que muestra su tristeza por su expulsión definitiva del PSOE, partido otrora socialista y que ahora está en una deriva de difícil descripción.
El compañero Jose Luis ha sido explusado del PSOE por decir que "Otegi está trabajando dentro del mundo de Batasuna para reconducirla por la senda de la paz". Sí, no es coña, ya no se trata de lo acertado o equivocado de la descripción, se trata de que una opinión ha producido la expulsión de un militante ilustre (ha sido diputado autonómico y concejal con el PSN).

Creo que Jose Luis ha sido honesto y leal en todo momento con sus pensamientos. En vez de caer en la fácil y acomodaticia posición de asumir el discurso oficial que marcaba el PSOE (por presión del PP y de su prensa), Jose Luis siempre dijo lo que pensaba.
En este momento en el que estoy viendo personas con comportamientos indignos, inmorales y deshonestos, me he dado cuenta más si cabe de lo importante que son estos conceptos. Una persona que no se respeta a sí misma ni es honesta con los que le rodean es lo peor que puede existir, es casi inhumana.
Por mantener una militancia, un carnet o incluso cosas mucho más importantes no se debe ceder en la honestidad personal y el comportamiento recto. Estoy seguro que Jose Luis ha tenido esto siempre presente.

Os dejo con Perspectivas SeR y recomiendo encarecidamente la lectura del último texto, el de Jose Luis Úriz.


viernes, 8 de julio de 2011

Tomándonos por idiotas
















Desde hace muchos meses Mariano Rajoy y el Partido Popular en bloque se han dedicado a contar fábulas sobre la futura salida de la crisis que lideraría un gobierno suyo. En base a nada y contando idioteces y banalidades sobre la confianza y la gestión y muchas otras palabras vacías de contenido y sin el mínimo rigor, estos señores quieren vender que cuando gobiernen el país saldrá de la crisis.
¿Con qué medidas? Nadie las sabe. No hay medidas y las pocas cosas que han dicho son un verdadero disparate que no hay por donde cogerlo. Quieren bajar impuestos, volver a dar deducciones fiscales y mantener el estado del bienestar y, con todo eso, bajar el déficit. Y cuando se les dice que los números no salen ellos dicen que sí salen porque ellos dinamizarán la economía con las medidas esas que no dicen ni tienen.
Esta cuadratura del círculo se vende sin ningún rubor a la opinión pública, que bien por la necesidad de tonificarse con esa ilusión bien por el machacón altavoz que les otorga sus medios afines y que parece convertir la mentira en verdad, parece que la está comprando.

Pero en el otro lado de la trinchera política virtual también se está llegando a situaciones tan esperpénticas como esas. Ahora resulta que el candidato Rubalcaba también tiene medidas para salir de la crisis, que tampoco dice como el otro y que curiosamente parece que no debe haber dicho en los consejos de ministros porque no se están aplicando. Para acabar el chiste los políticos del PP le critican con ironía por decir que tiene medidas cuando no las dice ni las aplica, cuando es exactamente lo mismo que están haciendo ellos.
Por otro lado estamos asistiendo a un cambio de chaqueta vergonzante en aras de ganar a la opinión pública de izquierdas. Después de que los presidentes de los principales bancos del país hayan sido prácticamente consejeros del presidente Zapatero, después de los planes de ayuda, las benignas leyes aplicadas a la banca, de la publicidad que le ha hecho el gobierno a nuestro sistema financiero diciendo que era de los más saneados del mundo, etc. Ahora nos despertamos con que los bancos son unos de los principales responsables de la crisis y comenzamos una batalla dialéctica sin nada detrás para captar votos entre los ciudadanos adecuadamente indignados.
Alguna cosa más hemos visto: El presidente Zapatero diciendo que ha apoyado en todos los foros internacionales la aplicación de una tasa a las transacciones financieras (cosa que posiblemente sí ha hecho porque Francia la defendía, lo que pasa es que de tanta convicción se ve que al primer rechazo de cualquiera se olvidaba de la tasa y de su defensa), algún ministro diciendo que los directivos de altos salarios deben pagar más impuestos (¿Cuánto tiempo llevamos con esto?)…Todo cosmética y muy poca realidad. Quizá lo único real que hemos visto ha sido el aumento el mínimo inembargable por el impago de una hipoteca, medida parcial pero que mejora lo que hay, que es de lo que se trata.

Vengo avisando hace meses que el PSOE se está acercando peligrosamente al nivel de indignidad dialéctica del PP. No sé si hasta hace nada estaban un poco rezagados simplemente por la responsabilidad a la que les obliga el gobierno, pero una vez segregado el PSOE en un gobierno en funciones que quieren separar de la marca del partido, y un candidato que se convierte en la cara visible de ese partido, parece que han comenzado a usar directamente las mismas armas bochornosas que el adversario.
El PSOE no puede presentarse ahora como un partido izquierdista y defensor de los débiles y de que la factura de la crisis se reparta adecuadamente en función de las posibilidades y responsabilidades de cada uno, después de lo que ha hecho. Que mágicamente se establezca una frontera entre la acción recortadora del gobierno del último año y las nuevas voluntades de equidad y justicia social del partido, y que esta frontera casualmente coincida con la precampaña electoral así como quien no quiere la cosa, es un engaño transparente al ciudadano.

En un país de ciudadanos con una acusada dignidad como votantes estos partidos serían castigados en las urnas por su publicidad engañosa y su demagogia. Pero en España, país donde hasta hace nada se ha votado casi siempre con las vísceras, tengo serias dudas de que sea así.
En cualquier caso tengo esperanza. Los movimientos sociales que rechazan tanto la acción gubernativa como la voluntad de principal partido de la oposición están despertando la conciencia social de la gente y parecen estar sacándonos de este letargo doctrinario al que estábamos sometidos. Deseo ardientemente que los ciudadanos, esta vez, no vayamos a votar a quienes nos chulean y engañan directamente en nuestras narices.

lunes, 4 de julio de 2011

El orgullo Gay

















Leí el otro día en el diario público este artículo de Shangay Lily, un escritor y activista gay que no conocía, y me gustó mucho. En él Lily muestra una visión crítica a las celebraciones del orgullo gay que en cierta manera, según él, se han frivolizado. Recomiendo la lectura de este artículo.

Creo que Lily está muy acertado. El día del orgullo gay se celebra el 28 de junio de cada año, aniversario de los disturbios de stonewall, donde después de una redada policial en un pub de New York frecuentado por homosexuales estos se rebelaron contra el trato policial y la persecución a la que eran sometidos. Ese día supuso el despertar del activismo gay a favor de la consecución de derechos de visibilidad y normalización, en un movimiento muy del estilo de otros en los EE.UU de los 60 y 70. Hay quien establece paralelismos entre la lucha por los derechos civiles de la población negra en los EEUU y el activismo gay nacido de los disturbios de Stonewall, paralelismos que pueden existir aunque la comparación de ambos movimiento es una exageración, tanto por presencia como por importancia.
Sin embargo hoy en día el día del orgullo gay, para quien no sepa su origen ni de donde viene, parece más un acto lúdico-festivo que una verdadera reivindicación política en pro de los derechos, formales y reales, de los homosexuales. Recuerdo un escritor conservador que hace unos años definió en acto como “carnaval mariquita”. La expresión puede parecer desafortunada, pero realmente el día del orgullo gay se parece más a los carnavales que a cualquier manifestación política o social.

Desconozco la razón por la que el movimiento homosexual ha convertido sus manifestaciones en actos coloristas y festivos. Lily dice que se le ha vendido al colectivo homosexual que lo importante es la visibilidad y que precisamente por eso los actos suelen llamar la atención. Particularmente me parece un error y creo que un acto de reivindicación debe tener una mínima sobriedad, aunque sin necesidad de que parezca un entierro.
¿Os imagináis una manifestación del 1º de Mayo con carrozas, música de moda y fiesta? Yo, que tengo mucha imaginación, me lo imagino, pero me parecería que el movimiento obrero se ha convertido en una frivolidad. Supongo que a muchos homosexuales y a los que no lo somos les parecerá igual el día del orgullo, sobre todos a aquellos que han vivido de forma más cruda la represión política por su orientación sexual.

Personalmente nunca me han gustado demasiado las manifestaciones del orgullo gay. Creo que esta sociedad tiene una excesiva tendencia de base postmodernista en identificarse de forma grupal por razón de raza, sexo, ideología, nacionalidad de origen, religión, etc. Algo que lleva como consecuencia olvidar y dejar de lado las reivindicaciones como sociedad, como ciudadanos de una nación común. Volcarse con unas reivindicaciones grupales puede separar a estos colectivos de las reivindicaciones generales para una mayor calidad de vida y un país más justo y próspero para todos, y eso puede suponer un problema a nivel de mejora social.
Sin embargo sí es cierto que los homosexuales como colectivo específico sufren mucho en sus vidas por un rechazo de baja intensidad pero constante. Desde el rechazo familiar de unos progenitores que no les comprenden hasta discriminación en el trabajo si su homosexualidad es conocida. Debe ser muy triste y nada sano tener que vivir ocultando a tu familia o tus compañeros de trabajo que tienes una pareja de tu mismo sexo y supongo que eso lleva a sentir que vives en una mentira. Tener que ocultar cosas cuando no le haces daño a nadie diciéndolas es algo a lo que no hay derecho.
En cualquier caso también es cierto que muchos homosexuales no quieren descubrir sus preferencias sexuales y prefieren llevarlo en secreto. Algunos de los más radicales en el movimiento gay pretenden que la salida del armario sea una obligación, algo que es igual de impresentable que tener que esconderse cuando no quieres. La libertad de la persona en estos asuntos es sagrada y no se puede imponer ni ocultaciones vergonzantes ni confesiones forzadas.

Nunca he estado en una manifestación del orgullo gay, aunque desde fuera me parecen divertidas y está claro que no hacen ningún daño. Pero por todos aquellos a los que se persigue en muchos países, por aquellos que han sufrido cárcel y palizas en la época de la dictadura, por tantos que sufren diariamente el odio en sus propias carnes, creo que las manifestaciones del orgullo deberían ser un poco menos festivas y algo más sobrias. Creo que así serían incluso más apoyadas.