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lunes, 30 de enero de 2012

Necesitamos una reforma fiscal en profundidad (III)

TASA A LAS TRANSACCIONES FINANCIERAS Y CONCLUSIONES FINALES


















Lo último que dijimos en la entrada anterior fue que debíamos evitar relacionar rígidamente los ingresos del estado en base a las cuotas de la S.S con los gastos en pensiones, desempleo y bajas laborales, porque esta cuenta puede entrar en negativo próximamente. Se debe, pues, buscar nuevas fuentes de ingresos para mantener los sistemas de protección sostenibles.
Todo esto responde en parte a una evolución natural de nuestras economías. El capitalismo industrial, que se basaba en el capital y el trabajo, está siendo progresivamente debilitado por un capitalismo especulativo, objetivamente alejado de lo que es una asignación eficiente de capital y convertido en un casino de movimientos de pánico, de posiciones cortas y de búsqueda no de la inversión sino de la compra-venta rentable. Este sistema evidentemente no puede sobredimensionarse más pues acabaría sin tener base económica alguna (de hecho está sobredimensionado hoy), pero existe y es necesario actuar sobre él.
La internacionalización del capitalismo financiero lleva a que se opere desde cualquier sitio y se hagan operaciones preferentemente en zonas o territorios fiscalmente muy rentables, como la city de Londres, tácitos paraísos fiscales. Tanto por la propia naturaleza de los movimientos de capitales en estos mercados organizados como por el hecho de que se suela operar desde ciertas zonas económicas, finalmente el resultado para las finanzas públicas de los estados es que no se está recaudando convenientemente sobre los beneficios obtenidos en estos mercados. Allí es donde están verdaderamente las grandes fortunas y las grandes operaciones, y ahí las haciendas no llegan o no llegan lo suficiente si se prefiere. Hay ahí una parte de la economía, la más “golosa”, sobre la que no se está recaudando lo que se debería y eso es un problema gravísimo para todos.

Para solucionar esta situación y para intentar evitar que los movimientos especulativos destruyan cíclicamente la economía real, desde hace muchos años ciertos movimientos defienden la aplicación de una tasa a las transacciones financieras o Tasa Tobin. Agrego link del escrito que hice hace 2 años en La suerte sonríe a los audaces sobre este tema.
Esta tasa tendría el doble objetivo de evitar la especulación, por un lado, y generar más recursos para las haciendas públicas por otro. Hoy en día existe una propuesta creo que de la comisión europea de gravar con un 0,1% las operaciones financieras y con un 0,01% las operaciones con derivados, que por ahora no sale adelante básicamente por la oposición del Reino Unido, aunque creo que finalmente se llegará a aplica en los próximos años. La tasa se aplicaría a nivel europeo y la idea es que se usase para financiar a la UE y sus instituciones y programas, lo que liberaría a las haciendas nacionales de ese gasto y generaría recursos para otorgar a los estados en función de lo que la política europea decida.
¿Estos porcentajes son altos o bajos? ¿Es conveniente o inconveniente? El porcentaje no parece muy alto, pero quizá teniendo en cuenta que se va a aplicar sólo a nivel de la eurozona o de la UE continental no es tan ilógico ser prudente. Se teme que si la tasa es muy alta las operaciones financieras no especulativas se “deslocalicen” y acaben en la City, en los EE.UU o el cualquier zona Off-shore.
La posición de EE.UU, de hecho, es un gran problema, puede que más que la del Reino Unido. El gobierno de los EE.UU no quiere ponerse en contra a Wall Street ni a los grandes financieros multimillonarios norteamericanos y teme la misma deslocalización que se teme en Europa, aunque la aplicación de una tasa a las transacciones financieras es absolutamente necesaria por las razones expresadas anteriormente. El sistema político en EE.UU y sus relaciones con el poder económico son complicadas, pero aquí es donde se debería ver a ese líder que se supone que era Obama. Esta tasa en los EE.UU es un reto histórico sólo a la altura de un líder valiente y un gran estadista, y Obama demostrará haber sido un “bluf” si no es capaz de sacarla adelante en consenso con la UE.

No es que los ingresos extraordinarios de la Tasa Tobin fuesen a solucionar de golpe el problema de las haciendas europeas, pero sí es cierto que sería un gran alivio. La tasa se podría reconsiderar en un futuro si se ve que es bastante baja y no evita la especulación dañina, pero lo importante es dar el primer paso. Los recursos de esta tasa podrían usarse directamente para pagar pensiones, o para cualquier otra cosa que libere otros ingresos que se podrían usar para las pensiones. Es necesario, no obstante, que una nueva fuente de ingresos fortalezca el sistema de protección social.
Esta tasa no solucionaría el problema del déficit pero si combinamos estos ingresos con otros ingresos que no estamos teniendo por culpa del fraude fiscal, entonces la situación cambiaría radicalmente y volveríamos a una situación de estabilidad presupuestaria e incluso de superávit que permitiría al estado hacer algo de política anti cíclica.
El fraude fiscal es un gran problema en España pues se estimaba que representaba sobre el 23% del PIB en 2008, por lo que no parece muy osado decir que ahora mismo en plena crisis estaremos con algún punto más. La media europea en este aspecto está entre el 15% y el 20% del PIB, y eso que países como Grecia, Italia o nuestra España suben la media. En países del centro y el norte de Europa tienen tasas de menos del 15%.
El fraude fiscal no se puede eliminar totalmente, eso es una entelequia mientras exista dinero en metálico. Siempre habrá chapuzas, pequeños servicios y cosas que se hagan fuera del control de hacienda, y tampoco podemos escandalizarnos por esto porque tampoco podemos desear que hacienda sea un gran hermano que lo vea todo. Hay un fraude fiscal de pequeña escala que es imposible de perseguir ni conveniente que sea perseguido para evitar excesos. Sin embargo gran parte del fraude fiscal es un fraude de gran volumen, de grandes empresas que falsifican contabilidades, de dinero desviado a paraísos fiscales, de esas trampas que comentamos sobre el impuesto de sociedades, etc. Y es ahí donde hay que ser totalmente incisivos.
Los técnicos de hacienda del estado han dicho reiteradamente que si se les da medios podrían recaudar más de 38.000 millones de euros anuales, que es el doble de lo que se va a ahorrar y recaudar con el fortísimo paquete de medidas que aprobó el gobierno de Rajoy. Supondría sobre un 4% del PIB, la mitad de nuestro déficit actual. Sin embargo para que esto sea posible hacen falta medios, hace falta personal y eso requiere dinero. Con la tasa de reposición de funcionarios que ha aprobado el gobierno no es que no se va a poder minimizar el fraude fiscal, es que posiblemente pase lo contrario. Esto es lo malo que tienen los recortes de “brocha gorda”, que no segregan lo fundamental de lo accesorio y son incapaces de ver que un gasto puede ser una inversión rentable.


He querido exponer varias ideas en estos tres escritos, quizá un poco desordenadas pero creo que se han entendido bien. En estas largas series de textos suelo hacer, antes de empezar, un pequeño esquema mental de los temas a tratar en cada escrito, esquema que acabo rompiendo yo mismo en base a las ideas que me van viniendo y que veo relacionadas con lo que acabo de escribir. Al final siempre me dejo cosas, pero creo que es inevitable con la poca rigidez con la que hago los textos.
Hemos hablado del impuesto de sociedades, del IVA, del fraude fiscal, de la tasa a las transacciones financieras y de las cuotas a la seguridad social. Del IRPF y de los impuestos sobre el capital no he hablado al haber sido objeto de las últimas medidas del gobierno y haberlo tratado en las entradas sobre este tema. Creo, pues, que el cuadro general está bastante completo.
En política fiscal se pueden hacer muchas cosas y no hay porque seguir estrictamente los mandatos de la señora Merkel. Algunas se pueden hacer internamente como país y otras deben ser objeto de convenios dentro de la UE o internacionales. En este ámbito creo que sería muy interesante que la política exterior de un país se orientase en esta época básicamente hacia cuestiones de comercio y financieras, pues así fortaleceríamos proyectos como la tasa a las transacciones financieras.
Porque esto es la política de verdad, con mayúsculas, y no los debates absurdos a los que los políticos nos tienen acostumbrados sobre adjetivos y espíritus de las leyes e idioteces varias. Esto es lo que debemos exigir a un gobierno serio, que actúe sobre estas realidades y en un sentido positivo para los ciudadanos. Y los que no sepan, no quieran o no puedan no nos valen y deben quedar relegados de la primera línea política.

1 comentario:

  1. Pedro, sinceramente, has hecho tres entradas sobre la reforma fiscal que necesitamos para quitarse el sombrero. Esto es lo que necesitamos, ideas, propuestas, posibles soluciones o alivios al ciudadano. Estoy totalmente deacuerdo contigo, lo has expresado muy bien y es entendible el "desorden", que creo que no existe en tus entradas, pero abordar un tema como este es muy complicado y te has explicado muy bién.

    Enhorabuena por mi parte.

    El anónimo de siempre.

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