La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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viernes, 22 de junio de 2012

Necesitamos un nuevo proteccionismo
















La globalización o el neoliberalismo han impuesto en el mundo una serie de dogmas económicos causantes en gran medida del desastre actual en que nos vemos inmersos. Uno de estos dogmas es que el proteccionismo económico es malo y por lo tanto es algo que progresivamente ha ido desapareciendo aunque no en todos los ámbitos. Por ejemplo existe todavía un fuerte proteccionismo a nivel agrario en el primer mundo, proteccionismo del que se quejan los países del tercer mundo productores de alimentos.
No obstante y a parte de excepciones vivimos hoy en una economía menos proteccionista que hace unas décadas, algo que a pesar de no ser negativo de por sí, sí está causando estragos en el momento actual y en países como el nuestro.

El proteccionismo económico es algo que se ha practicado siempre en mayor o menor medida. Su objetivo es proteger la producción interna (agraria o industrial) frente a las importaciones del exterior que, si son más competitivas, podrían destruir a la industria local. El objetivo parece loable pero no siempre este proteccionismo es bueno.
Los economistas clásicos decían que el proteccionismo es malo porque impide la especialización y la modernización de los procesos productivos. Imaginemos por ejemplo una fábrica de zapatos en un país altamente proteccionista. En este contexto los zapatos de esta empresa competirían en el mercado con otros importados que estarían fuertemente arancelados, generando una ventaja competitiva para la industria local. Posiblemente los zapatos del exterior sean mejores, quizá estén fabricados con procesos más modernos que en un mercado igualitario los haría más competitivos en precio, pero como su precio está incrementado por los aranceles el industrial local venderá un zapato probablemente peor, más caro de fabricar y generado en un proceso deficiente, pero que será más barato para el comprador.
Con esta realidad la fábrica de zapatos, exitosa en su objetivo de vender zapatos, no se vería con la necesidad de modernizar su proceso productivo ni de mejorar su producto, puesto que no tendría competencia seria. Este proteccionismo, por lo tanto, sería un freno para la modernización.
Por otro lado en un país altamente proteccionista habrá fábricas y producción de todo. Cualquier producto que se requiera en el mercado se fabricaría allí, pues el mercado daría ventaja a los competidores locales. Esto llevaría a un país donde “se hace de todo” y, por lo tanto, no sería un país que se especialice en nada. El proteccionismo, pues, sería un freno para la especialización.
Al cabo de los años veríamos como mientras el resto de países mejoran sus producciones para competir en el mercado internacional, las industrias de este país muy proteccionista quedarían anticuadas, deficientes y no podrían competir en el mercado internacional. En definitiva, este país no podría exportar prácticamente nada y acabaría viviendo en una semi-autarquía, con industrias peores que las del resto de países y, finalmente, eso repercutiría en la calidad de vida del país, que sería menor que en el resto.

Esto es la teoría y, no nos engañemos, es parcialmente cierta. Y digo parcialmente porque el problema para decir que esto es muy malo es que el extremo contrario, es decir mercados abiertos y no arancelados, debe ser mejor, y eso tampoco es verdad siempre.
De hecho fijémonos en Europa, la zona económica que según se dice es la que menos se protege a si misma en el mundo. Bien, Europa fabrica muchas cosas, casi de todo, desde productos de alta tecnología hasta productos manufacturados de bajo valor añadido. Sin embargo los productos europeos tienen que competir con productos de dos gigantes industriales, la India y sobre todo China. China fabrica a unos precios mucho más bajos que Europa, e incluso después de pagar el transporte estos productos llegan al mercado europeo a precios mucho más baratos que los locales.
¿Por qué China fabrica más barato que Europa? ¿Es porque tienen mejores industrias y procesos industriales mejores? No. China fabrica más barato fundamentalmente porque sus costes laborales son bajísimos gracias a que emplea a los trabajadores con salarios ridículos, con escasa protección social y con leyes laborales nada protectoras con los trabajadores. Además, las empresas chinas tienen unas normativas de seguridad laboral o medioambientales mucho más laxas que en Europa, es decir, proteger el medio ambiente y evitar los accidentes laborales no supone un problema ni un coste para las empresas chinas.
Esto lleva a que los productos fabricados en Europa sean caros y no sean competitivos en el mercado, no sean demandados y por lo tanto las empresas europeas cierren o bien se deslocalicen para fabricar en China. Si la empresa cierra se crea menos riqueza en el país y los trabajadores se van al paro, lo que conlleva que la gente tiene menos dinero y, por lo tanto, menos poder adquisitivo para poder comprar los productos caros, los europeos. Y eso genera un ciclo de mayor compra del producto chino que lleva a más cierre de empresas.
En este punto el europeo se encuentra en una encrucijada. Si quiere evitar que la competencia china se coma el mercado necesita competir con las mismas armas ¿Cuáles son? Pues reducir los costes laborales como ellos y destruir las leyes protectoras del trabajo, medio ambiente, etc. Pero esto precarizaría a los trabajadores, repercutiría en el consumo y en el bienestar de todos… ¿Qué hacemos? Hasta ahora endeudarnos, pero esto ya no puede ser. Mientras se mantengan los mercados abiertos solo hay dos opciones: O nos convertimos en chinos para competir, o nos dejamos empobrecer poco a poco.

Hay una tercera opción de la que se habla mucho, que es esa de “reformar nuestro modelo económico”, es decir, ir a una fabricación de productos de mayor valor añadido. Esto es una solución parcial pero debemos entender que no es total, y pensar que es total nos llevaría a un error gravísimo.
Ahora mismo los chinos producen productos de valor añadido bajo: Juguete, calzado, mueble, manufacturas varias, etc. Todas estas industrias han sido muy castigadas en Europa por la competencia china. Optar por un modelo de mayor valor añadido nos da dos opciones, o abandonar estas fabricaciones y que las hagan los chinos, o bien hacer algo “distinto”, algo que ellos no puedan o sepan hacer.
Hacer algo distinto, “innovar” y modernizar esta bien, pero no es la panacea. Los chinos también saben innovar y modernizar y hacer diseño, hasta hace una década no sabían pero están empezando a saber, y si no saben contratan profesionales occidentales para que les enseñen. Sólo hay que ver la ropa de las tiendas chinas, que ya no es tan cutre como hace unos años. Ellos también innovan y si no pues copian innovaciones y las cambian lo suficiente, por lo tanto o somos muy buenos innovando o esta solución no nos garantiza nada a medio plazo. Seamos realistas, aunque nos pusiésemos todos a ser los más innovadores y creativos del mundo no podríamos recuperar totalmente la industria manufacturera destruida en estos años.
La otra alternativa es hacer solo productos de alto valor añadido. Esto es más o menos lo que hacen los alemanes, que fabrican tecnología, bienes de equipo, productos químicos y farmacéuticos, etc.
Mirad os cuento una anécdota. En mi empresa hay un coche eléctrico fabricado en china (Marca BYD), que los trabajadores podemos coger para desplazamientos cortos (es eléctrico y tampoco da para largos viajes). El coche es objetivamente peor que los coches fabricados en Europa y en EE.UU, pero ya no existe esa diferencia enorme de los primeros coches fabricados en la India. Ahora estos BYD no pueden competir en prestaciones con los coches europeos (aunque son más baratos por supuesto), pero ¿qué pasará en 10 años? Muy probablemente los coches chinos se acercarán mucho a los estándares europeos, no los alcanzarán posiblemente pero la diferencia no será tanta y… valdrán la mitad. ¿Recordáis, los lectores más mayores, los primeros Hyundai fabricados en Corea del Sur? Eran una ruina ¿Cómo es un Hyundai ahora? Una marca a la altura de muchas europeas.
Los Alemanes creen que esto de la competencia china no les alcanza a ellos, porque ellos fabrican cosas de mucho valor añadido y jamás les alcanzarán…Están en un gravísimo error. En poco tiempo los chinos fabricarán coches decentes, y motores, y máquinas industriales, y las industrias alemanas se las verán “putas” para competir. Y nosotros no les podremos comprar sus productos porque nos habrán arruinado de tal manera que solo podremos comprar chino y poco. Lo que hoy viven los trabajadores del sur de Europa en pocos años lo vivirán ellos en sus propias carnes.
No quiero que quede la sensación de que no creo que haya que innovar y hacer cosas de mayor valor añadido. Por supuesto que hay que hacerlo, pero que nadie piense que Europa florecerá de las ruinas y viviremos como reyes por eso. Esto hay que hacerlo, pero esto no es una política única, hay que hacer muchas más cosas.

Hay otra teoría que quiero refutar. Se dice mucho que España hace 50 años era para Europa como China es hoy para España, pues aquí no había los costes laborales de Europa, no había huelgas ni conflictos (estábamos en dictadura), había una moneda débil, y por lo tanto nuestro “boom” económico de los 60 se produjo gracias a eso. En ese momento pudimos exportar a Europa, no se nos limitó y por eso nos conseguimos igualar a Europa con los años y conseguir la democracia.
Niego totalmente el paralelismo. España era en aquellos años un país relativamente pequeño cuyo potencial industrial era pequeño comparado con todo el mercado europeo y occidental. Que nosotros fabricásemos más barato podía ser un problema puntual para algunas industrias europeas pero no era un problema para Europa en general. El potencial de China hoy multiplica por muchas decenas de veces el de España entonces, China puede inundar Europa de productos cosa que España no podía. Si queremos hacer un paralelismo lo podemos hacer con Rumania. Que Rumania esté en la UE puede ser un problema puntual para muchas empresas occidentales por sus costes laborales, pero no supone un problema para la economía de la UE. Con los años Rumania, que es una democracia, crecerá económicamente y sus trabajadores pedirán mejoras laborales y salariales, y eso llevará a una convergencia que hará que Rumania ya no sea un competidor “desleal”.
¿Pasará eso con China? ¿Crecerá tanto que los chinos cobrarán cada vez más hasta que se igualen con los sueldos europeos? Lo siento, esto es una patraña. El modelo económico chino esta basado precisamente en el bajo coste y ya se encargarán las autoridades de mantenerlo. Que 1.200 millones de chinos alcancen los estándares occidentales es algo impensable además que no van a permitir. Además China es una dictadura, ¿cómo van a pedir mejoras salariales y laborales? Me diréis que España era una dictadura en los 60, pero España tenía una dictadura puntual pues era un país con una historia liberal de un siglo antes de la guerra civil. La dictadura en España estaba destinada a acabar, sin embargo la dictadura china está destinada a pervivir mucho tiempo.
Por lo tanto China y sus trabajadores no van a alcanzar una “convergencia” con Europa. Quien venda eso miente como un bellaco o no sabe lo que dice. De hecho el proceso es el contrario, somos nosotros los que vamos convergiendo hacia la precariedad de los trabajadores chinos.

¿Qué hacemos, pues? Pues señores necesitamos volver al proteccionismo. Pero no un proteccionismo total y autárquico, no, debemos ir hacia un proteccionismo inteligente.
Debe haber un mercado internacional donde compitan las empresas que jueguen con las mismas condiciones, pero no las empresas que jueguen con ventaja. Un país que tiene una moneda artificialmente baja para exportar más no debe competir en igualdad de condiciones con países con monedas en valores objetivos, un país que tiene unas normativas medioambientales inexistentes no debe competir en igualdad con países que si las tienen, un país que no tiene una legislación laboral “humana” no puede debe competir en las mismas condiciones con empresas que tienen legislaciones laborales y respetan los derechos de los trabajadores. Una dictadura no debe competir en igualdad de condiciones con una democracia.
Por lo tanto hay que recuperar la política arancelaria. En función de lo expuesto anteriormente los aranceles deben ser mayores o menores para que los productos de estos países no compitan en situaciones ventajosas contra los nuestros. No se trata de proteger lo nuestro porque sí, se trata de establecer un marco de justicia económica que proteja las conquistas sociales mínimas que no podemos permitir perder (limitación de las jornadas laborales, sueldos dignos, eliminación de riesgos laborales, políticas medioambientales, etc.)
Esto se debe hacer inteligentemente, porque también debemos tener como objetivo exportar. Si somos excesivos en los aranceles podemos generar los problemas expuestos al principio del texto y eso a medio plazo sería negativo. Hay que saber ajustar muy bien.

Finalmente creo que también debemos hacernos una pregunta, ¿qué queremos fabricar en Europa y no queremos importar? No vale decir todo, hay que centrarse en algunas cosas lógicas. Por ejemplo yo creo que los países deben generar sus propios alimentos y no deben depender del exterior. Eso no quiere decir que debamos fabricar de todo y no importar nada de fuera quiere decir simplemente que debemos tener una base agraria y ganadera sólida. Esto, pues, requiere una protección sectorial.
Quizá consideremos que hay ciertas cosas manufacturadas o industriales que no debemos importar, porque son esenciales para Europa o porque consideramos que debemos autoabastecernos. Aquí también entraría un proteccionismo sectorial, que tampoco debería extralimitarse.

Hay muchos que llaman a esto “volver al pasado”. Yo lo llamo “desglobalizar” pero llámenlo como quieran. Si se ha demostrado que ciertas reformas de los 80 y los 90 no han hecho más que daño no se nos deben caer los anillos en recuperar lo que se estaba haciendo antes. Volver al pasado de forma integral nunca es bueno pero eso no debe cegarnos ni llevarnos a militar en extremismos absurdos. Aquí de lo que se trata es de defender nuestro estado social y nuestra economía, de no precarizar al mundo entero convirtiéndonos en chinos que trabajen 60 horas a la semana por un salario de supervivencia. Y si para eso hay que volver a recuperar algunas ideas del pasado pues se recuperan a falta de una alternativa mejor.

4 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con tus palabras amigo Pedro. Recibe un abrazote.

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  2. La "UE" nunca te lo permitiría, Pedro. Primero hay que hablar de reformar la UE antes de esto.

    Saludos

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  3. Pedro, este puede ser uno de los artículos en los que estoy más en desacuerdo. Es exactamente lo mismo que cuando Sigfrido se queja de de la globalización, solo que tú lo aplicas a cuestiones económicas.

    En primer lugar, creo que hay que partir de la premisa de que vivimos en una sociedad global. Además, este es un proceso que va a más, cada día estamos más interconectados con el resto del mundo. Por tanto, no solo no me parece ético eso que llamas desglobalizar, sino que no tiene ningún futuro.

    Desde mi perspectiva global, no solo me preocupa el trabajador español. que "tendrá" que trabajar 10 horas al día, sino también el pobre africano que a lo mejor se muere de hambre xq x culpa de los aranceles no puede vender sus productos en Occidente.

    En segundo lugar, creo que debemos centrarnos en cómo gestionar el "inevitable" proveso de globalización. Mi opinión va encaminada hacia tu tercera opción. Lo importante no es el puesto de trabajo, sino el trabajador. Es decir, no debemos centrarnos en progeter un determinado puesto de trabajo, sino ayudar a que la persona cuyo puesto de trabajo a quedado obsoleto encuentre otro. Lo que propongo es que el dinero que nos gastamos en subvencionar (directamente, a través de aranceles,...) empresas no rentables, lo empleemos en formar al trabajador.

    Un saludo

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  4. Alfredo,

    Posiblemente haya que reformar la UE, pero debemos generar una base para entender por qué debemos reformar la UE. Y esto es una de las bases.

    Francisco,

    Para empezar no entiendo la comparación con Sigfrido. Criticar algo no implica estar de acuerdo sobre la base filosófica/ideológica por la que lo criticas. Hay miles de casos de filosofías contrarias que critican una misma cosa.

    Has usado el argumento de "ética" y, además de que es la excusa para defender este estado de las cosas, niego la mayor. He intentado ser muy cuidadoso en expresar mis planteamientos éticos y he querido remarcar que esto no es "proteger al Europeo" sino "proteger el bienestar del trabajador" que es muy distinto. El arancel o la limitación X a las importaciones no está hecha (o no solamnente) para defender Europa, está hecha para defender los fundamentos de nuestro sistema y civilización (dispersión de renta, estado del bienestar, etc).
    Aquí no se quiere limitar que pobres señores exporten sus productos a Europa, se quiere evitar la destrucción de los avances sociales a la que nos llevaría aceptar que se puede competir en cualquier circunstancia y que debemos entrar a competir con gente que no respeta nada. Aquí nadie ha propuesto limitar importaciones a democracias que respeten derechos sociales y políticas de interés general, se quiere limitar aquellas de quienes consiguen sus ventajas competitivas en base a la explotación.

    Decir que el campesino del país X se morirá de hambre por esto es demagogia. Si se permite el comercio libre sin atender a nada más la mayoría de los que vivan de su trabajo en el planeta serán explotados. No habrá referencia, no habrá posibilidad de aspirar a nada mejor, se acabará la esperanza de mejora social. Creer que el comercio libre así sin más traerá la prosperidad a campesinos o trabajadores es no entender como funciona el capitalismo financiero global ni como funcionan las dinámicas de los mercados internacionales. De hecho y si te fijas es China quien está creciendo sobre todo con esto, no África. Y China no tiene un modelo de libertad de empresa precisamente, lo que hay es un estado coorporativista que es presisamente el que ha gestionado este aprovechamiento de estas ventajas.

    Y el tema de la formación está muy bien, el problema es que no basta con que el trabajador encuentre otro trabajo, se trata de que debemos tener la posibilidad de tener actividades económicas que sean potencialmente rentables. ¿Las tenemos sin trabajar 12 horas al día y ganar una miseria? Si la respuesta es No, es que esta alternativa no vale por si sola.

    Saludos,

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