La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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lunes, 4 de junio de 2012

Respuesta al artículo publicado en EL PAÍS titulado "No queremos volver a la España de los 50"














Siempre que deseas que haya una sección de comentarios habilitada en un artículo de opinión de la prensa online no lo hay. El viernes 1 de Junio EL PAÍS publicó este artículo titulado “No queremos volver a la España de los 50” firmado por tres catedráticos de economía, Jesús Fernández Villaverde, de la universidad de Pennsylvania, Luís Garicano, de la London School of economics, y Tano Santos, de la universidad de Columbia.
No sé si estos señores algún día leerán la réplica, pero creo que hay cosas que no podemos permitir que se digan sin dar una réplica adecuada. Aquí la tenéis.



Dicen que en las escuelas de economía sólo se enseña una versión unívoca de la economía, un solo modelo económico y una sola “verdad” técnica. Nunca me lo he creído porque, además, me consta que no es del todo cierto. Dentro de los estudios económicos se enseñan las distintas corrientes económicas, la historia de la economía, se enseñan modelos diversos. Con estos mimbres el alumno, futuro economista, debería poder poner en duda el funcionamiento de la economía y las teorías que hoy día se aplican. Ciertamente la inmensa mayoría no lo hace, como tampoco lo hacen otros profesionales, pues la generación de criterios autónomos no es algo para lo que todo el mundo esté capacitado. Para generar estos criterios autónomos, en todos los terrenos, hace falta algo más que conocimiento. Lo que hace falta es capacidad crítica y un espíritu inconformista, algo que no tiene la mayoría de gente. Ni alumnos, ni licenciados ni parece que catedráticos.

Los tres catedráticos firmantes de este texto tienen, a priori, algo en común: Trabajan en el mundo anglosajón. El mundo anglosajón es el origen del neoliberalismo y francamente no creo que sus opiniones en este artículo sean independientes de este hecho y de su influencia cultural. Porque, al final, lo que se está proponiendo es sencillamente que cumplamos la ortodoxia, la prusiana ortodoxia que es al fin y al cabo la ortodoxia neoliberal sazonada con dosis de dominación pangermánica.
¿Tienen ustedes deuda? Páguenla, y ni se planteen el origen o legitimidad de la misma. ¿No pueden pagarla? Pues la culpa es exclusivamente suya. No pidan ayudas, ni especulen sobre la responsabilidad compartida de la actual situación. ¿Se quejan de la política Alemana? Ohh, qué populismo más lamentable, si Alemania tiene toda la razón del mundo… Este escrito lo podría prologar la señora Merkel.

El argumento central del artículo es verdaderamente ofensivo para los españoles. Si abandonamos el euro, dicen, nos vamos de cabeza a los años 50 nuevamente. Este es el tipo amenaza más lamentable que existe, es la amenaza que ha usado toda vida la reacción y el ultra conservadurismo para mantener sus posiciones. “O yo o el caos” siempre se ha dicho, en épocas de dictadura se decía por ejemplo “O Franco u otra guerra”, y en épocas de dominación económica “o el euro o a volvemos a la posguerra”.
Este argumento ya se ha repetido mil veces respecto a Grecia. Que si no tienen industria, que no exportan, que el país es un desastre, que sin Europa no son nadie… ¿Es que Grecia no existía antes de estar en la UE o en el euro? ¿En que en Grecia nadie sabe hacer nada? Se intenta asustar a los griegos, se les intenta hacer creer que fuera de la protección europea acabarían como en Corea del Norte, o peor. Y esto se hace por interés, para que no salgan del euro y paguen sus deudas, que al fin y al cabo es el objetivo de esta teoría del miedo.
Los señores catedráticos quieren trasvasar este argumento a España. Y si en Grecia el argumento es pura teoría de la dominación bajo el reinado del miedo en nuestro caso lo es más todavía. Nosotros sí tenemos industria (y si tenemos poca es precisamente por la ausencia de proteccionismo, precisamente lo que catedráticos como estos señores desprecian), tenemos agricultura (menos de la que deberíamos gracias a décadas de política agraria europea), tenemos una de las mejores infraestructuras turísticas del mundo, tenemos millones de técnicos y licenciados, tenemos un país moderno. ¿Nos vamos a ir a los años 50? Por dios, que por lo menos tengan el detalle de llevarnos a 1985 antes de la entrada en la UE.
Y por si fuese poco se asusta con el argumento nacional: Si España sale del euro el País Vasco y Cataluña querrán independizarse con más motivo… ¿seguro que el señor Mayor Oreja no está entre los autores?

Al final, dicen, el problema es que el estado no es sostenible y tenemos que hacerlo sostenible….Ya. ¿No era sostenible en 2007? Recordemos que teníamos la deuda más baja de la UE respecto a nuestro PIB. Pero entonces nadie nos decía que no era sostenible, los bancos alemanes invertían en ladrillo en España y vivíamos todos encantados bajando impuestos y endeudándonos hasta las cejas. ¿Se criticaba entonces en qué nos gastábamos los fondos europeos? Porque los hemos malgastado, sí, a cambio de adaptarnos a todo lo que nos pedían y de hacer políticas que a veces nos hacían daño, como el caso comentado de la política agraria, la ausencia de proteccionismo para nuestra industria o muchas adaptaciones de las normativas europeas.
Si ahora no somos sostenibles es gracias a todo lo que hemos hecho durante los últimos 20 años. Tiene parte de culpa el despilfarro, eso es cierto, pero el problema fundamental es que no se podía vivir en base al crédito, en base a una economía de consumo que vivía encantada con el valor de su moneda, moneda que destruía las actividades industriales de menor valor añadido en países como el nuestro.
Hemos tenido que trabajar con una moneda excesivamente fuerte durante la última década, que lastraba nuestras exportaciones. ¿Eso no es importante? Se dirá que es culpa de los gobiernos españoles y es verdad: Nunca debimos entrar en el Euro. Pero parece como si ese pecado original justificase el estrangulamiento de nuestro país, como si tuviésemos que ser castigados sin límite. Véase una vez más la política de castigo merkeliana, el látigo protestante sobre los pecadores.

Los señores catedráticos también opinan que echarle la culpa al BCE es populismo. El BCE sí nos ayuda, dicen, seguramente porque ha intervenido en momentos puntuales.
Ahora resulta que todos los países civilizados (Estados unidos, Reino Unido) pueden utilizar a sus bancos centrales para relajar las presiones sobre su deuda y para mejorar su competitividad (de hecho lo hacen), sin embargo nosotros no es que no podamos, es que el simple hecho de plantearlo es populismo y es una excusa para no cumplir con nuestras obligaciones.
Parece ser que debemos ser más papistas que el Papa una vez más. Estamos dominados por un banco central que es una copia del Bundesbank alemán, organismo creado bajo las obsesiones alemanas de control de la inflación que provienen de la época pre Hitleriana. Y como estamos dominados por él hay que tragar, es más hay que ser agradecido porque de vez en cuando nos echa un caramelo. Una vez más hay que castigar el pecado original.

Finalmente se pide un nuevo gobierno que haga reformas y asegure nuestro compromiso con el euro, un gobierno de concentración además. Gobierno que debería pedir una ayuda de la UE para recapitalizar nuestra banca… ¿Os suena?
Esto es, simple y llanamente, un gobierno tecnocrático a lo Monti o más concretamente un gobierno a la griega. Sustituimos un gobierno servil con el extranjero y un ex gobierno también servil con el extranjero por un gobierno de concentración, que sería una fusión los partidos que han formado estos gobiernos, para hacer exactamente lo mismo pero con más intensidad si cabe, intensidad que se podrá conseguir al desaparecer el componente político y las dinámicas gobierno-oposición.
No creo que haga falta recordar como está funcionando esta teoría política en Grecia. Además de llevar al país a la ruina más absoluta ha llevado a la destrucción de los partidos tradicionales, llevando al país inevitablemente hacia los extremos políticos. ¿Eso es lo que quieren los ilustres economistas para España? Francamente no lo entiendo, no sé cuantas veces debe fracasar algo para que la gente se de cuenta de que no funciona.

Al final se usa la frase del ilustre Ortega para dar fuerza a los argumentos flojos. “España es el problema y Europa la solución” dijo el filósofo.
Pensar que las mismas recetas valen con un siglo de diferencia es una osadía increíble. En cualquier caso a lo que se refería Ortega es que la Europa moderna (Francia, Inglaterra, etc.) y su cultura era lo que necesitaba España para salir de su fanatismo y de su oscurantismo, para acabar esa revolución liberal que no acabó nunca de establecerse y que tenía que convivir con fuerzas reaccionarias que empujaban al país hacia el pasado. Europa era, para Ortega, democracia, respecto a las minorías, economía moderna, libertades. Era, en definitiva, un concepto “político”, precisamente eso que ahora se desprecia.
No creo que nadie se atreviese a coger la frase de Ortega y aplicarla por ejemplo en el año 40, cuando Europa estaba dominada por Hitler. Pues bien, aplicar esta frase en el año 2012 con una Europa dominada por Merkel es casi tan escandaloso como hacerlo en el caso anterior.
Precisamente por respeto a esa democracia de la que hablaba Ortega no podemos permitir que nuestro país se ponga de rodillas ante las exigencias exteriores. ¿Hubiese admitido Ortega que a nuestro país le impusiesen un administrador concursal al que lo único que le importase fuese el beneficio de los acreedores? Porque eso es lo que estos señores proponen. No utilicemos en nombre de ilustres en balde, por favor.

Y no es cuestión de declararse en rebeldía porque sí, la cuestión es darse cuenta que hay mecanismos que no llevan más que a la ruina de un país. Y si un mecanismo lleva a la ruina de un país por muy bonito que quede en los manuales de economía es un mecanismo que no nos vale.
No es populismo, no es rebeldía irresponsable, es sencillamente que nos negamos a que nos destruyan “responsablemente”. Si los catedráticos ven rebeldía irresponsable quizá lo que deberían plantearse es si no serán sus propias teorías las que están potenciando esta tendencia a buscar el enemigo exterior. ¿No sería mejor que buscasen alguna alternativa a esta muerte entre aplausos que nos proponen?
Yo también, y perdonadme, voy a tener la osadía de usar frases de una señora quizá menos ilustre pero que se ajusta más a la realidad actual: “Más vale morir de pie que vivir de rodillas

6 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con ellos en que "¿Tienen ustedes deuda? Páguenla, y ni se planteen el origen o legitimidad de la misma. ¿No pueden pagarla? Pues la culpa es exclusivamente suya.".

    Sin embargo no me gustan sus conclusiones. Parece que nos dicen que los españoles somos unos incompetenes que no son capaces de gobernárse a sí mismos, por lo que la única solución es menos democracia española y más Europa.

    Han cerrado los comentarios, pero hasta hace unos días podría haber comentado aquí:

    http://www.fedeablogs.net/economia/?p=22422

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  2. Yo lo leí también y me revolvió las tripas. Pero ya se sabe, los publicistas del capitalismo, cuanto más ortodoxos más publican, cuanto más publican más "pillan".

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  3. Pedro: Ya he leído esta entrada tuya y me ha parecido muy correcta en su enfoque. Me ha gustado bastante tu conclusión. Vamos a ver qué pasa este verano...

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  4. Opino que el problema no está en el euro sino en el planteamiento económico que tenemos. El problema no es el euro porque efectivamente fuera de él las cosas no son precisamente muy agradables. Ciertamente, el euro ha generado muchos problemas pero salirse de él ni invalida los problemas sino más bien al contrario. Nos someteríamos a una devaluación de la moneda que, aparte de sus consecuencias para el consumo interno y la economía familiar (que tu dinero valga menos implica hundir más el consumo en un país que depende mucho de su consumo interno), a nivel exterior es del todo perjudicial. Lo más seguro es que a la devaluación se le den tarifas proteccionistas, pero juntar las dos cosas es de lo más explosivo. ¿Queremos volver a la guerra comercial de los años 30 del siglo XX? No creo que eso sea una buena alternativa.
    Pero usted está completamente en lo cierto cuando habla de la necesidad de una economía productiva. Ahí está el problema. Llevamos desde la crisis de los 90 (cuando en España se empezó a hablar de ello) con el problema de hacía donde orientar nuestra economía. Sin industria, ni agricultura, sin economía productiva no podemos hacer nada. De hecho en las políticas económicas de los Gobiernos echo en falta planes sectoriales y de industria que antes se solían acometer con unos resultados bastante aceptables. Ya del tema de la investigación no hablo.
    Pero aún así no podemos ir al proteccionismo, no España, pero sí Europa. Efectivamente, más Europa es la solución pero no menos democracia en España y más Europa de los burócratas. Es que más Europa, significa, más Europa democrática. Avanzar en la unión de manera que el Parlamento europeo asuma las funciones que legítimamente tiene como depositario de la soberanía de los europeos. Europa es la que tiene que ser proteccionista, Europa es la que tiene que diseñar los planes de crecimiento, Europa es la que tiene que reorganizar el euro. Pero la Europa democrática no la subprefectura del Reich. Que nos controlen a los españoles lo que quieran pero que nos controlen porque los hemos elegido para ello. Mientras tanto, al Gobierno español más le valía hacer planes de desarrollo y reformar (lo que se dice reformar con todas las letras, con todas las mayúsculas, hasta el mínimo párrafo de los libros de texto) la Educación española. Seamos sinceros, la batuta económica no la tenemos los españoles, pero si la política y la social y en la medida en que tenemos eso tenemos la oportunidad de cambiar España para que como dijo Alfonso Guerra: ``A España no la va a conocer ni la madre que la parió´´. Pero tanto Europa como España deben caminar juntas y recalco juntas porque somos uno democráticamente y no juntas porque hay otros que nos dicen lo que hacer y nadie los ha llamado.

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  5. Hola Roberto,

    Me parece muy interesante lo que dice. Tengo que explicar mejor lo del "proteccionismo inteligente" que quiero para Europa como bien ha puntualizado y lo haré en breve. Pero bueno la cuestión no sería en ningún caso entrar en un proteccionismo absoluto sobre todas las importaciones, sino proteger sectorialmente nuestras principales producciones, por un lado, y protegerse de la competencia de países con estrategias desleales o con salarios de miseria por otro. El proteccionismo no es bueno "per se" porque se contrapone en cierta manera a la especialización, pero debemos entender que la ausencia de proteccionismo es un suicidio.

    Luego dice que una devaluación de la moneda hundiría el consumo...¿Está seguro? Tenga en cuenta que una devaluación llevaría asociada cierto grado de inflación, y la inflación es un motor para el consumo y la inversión. En este punto también es importante el equilibrio.
    En cualquier caso que yo sea contrario al haber entrado en el euro no quiere decir que sea favorable a nuestra salida del mismo. No, realmente es algo muy traumático que deberiamos evitar, aunque no a cualquier costa. Si la alternativa a salir del euro es convertirnos en otra Grecia prefiero salir del euro. Aunque lo ideal es no llegar a ese punto.

    Y efectivamente la solución que debemos buscar es una Europa no dominada por alemania ni por burócratas no electos. Deberiamos tener un parlamento con poderes y un presidente elegido por sufragio universal, una política económica para europa, un banco central que ejerza la política activa, y entonces nos podremos proteger de la crisis como hacen los EEUU o el Reino Unido.
    Esta Europa es un protectorado que defiende los intereses centrales, pero esto no tiene por qué ser así. No es fácil, ojo, porque habria que superar mucho "nacionalismo" y localismos, pero es fundamental para que la UE tenga viabilidad.
    Y aquí podría decir lo mismo que en el caso anterior. Este es el camino que necesitamos seguir, pero si nos es vetado y no se permite por parte de Alemania no nos quedará otra que salir de esta unión. Al final lo que quiero es soberanía, y si se nos secuestra en Europa la tendremos que buscar por nuestra cuenta.

    Saludos,

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  6. Vistas así sus ideas sobre el proteccionismo son muy interesantes y sobre todo satisfactoria para los intereses de los ciudadanos españoles. Y ciertamente sus ideas sobre el equilibrio es justo lo que es necesario. Aún así recuerdo que una devaluación implica que el dinero vale menos y eso para un consumidor es limitador porque una inflación también es un alza de precios cosa que con un dinero que vale menos no es lo mejor. Otro problema es en el contexto en el que hipotéticamente podría hacerse dicha devaluación porque con alta tasa de paro y con una inflación en crecimiento corremos el riesgo de caer en una combinación terrible de alto empleo y alta inflación. Ya sucedió en EEUU en los 70 y no fue una experiencia agradable.
    Las opciones suicidas y enrocadas en dogmas no son buenas. Pero no podemos convertirnos en unos pusilánimes con miedo a actuar. A Alemania bien se le puede decir que no. Es más, España a diferencia de Grecia puede decir que no porque el peso especifico de España en la UE es mayor (incluso del que nos pensamos). Hay que dar la batalla y con todas sus consecuencias. La retirada es la última alternativa. El camino seguirá vetado mientras nosotros nos dejemos pero si Alemania puede decir que no, también nosotros podemos. Ahora bien, invito a la comprensión de las razones de Alemania para la política que está llevando a cabo. Creo que no es un aspecto bien trabajado y que debe ser estudiado. Alemania no hace lo que hace por el mero deseo maligno de perjudicarnos. Y si entendemos porque lo hace, sin prejuicios, podremos entender que ofrecer a cambio y es más hacerlo amistosamente a la misma Alemania. Esta no es nuestro enemigo y comprenderla es el primer paso para que nos comprenda a nosotros y así se puede hacer construcción europea y no de otro modo.

    Es un placer comentar en este blog que sigo desde hace tiempo pero al que me he atrevido a comentar recientemente, espero que sin molestia alguna para nadie.
    Un Saludo

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