La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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miércoles, 13 de junio de 2012

¿Tiene sentido que la banca sea privada?














Desde principios de la crisis financiera, desde que cayó Lehman Brothers allá por 2008, multitud de bancos han sido “rescatados” en el mundo.  En EE.UU por ejemplo los monstruosos AIG, Citigroup o Bank of America (entre otros), en Europa  el británico Royal Bank of Scotland, el alemán Hypo eal State, Fortis de los países del Benelux o Bankia en España, por citar solo los más grandes. Esto sin contar los rescates soberanos de países a causa de sus bancos, como pasó en Irlanda y como acaba de pasar en España con un mecanismo algo distinto.

Como podemos observar los bancos no están regulados con las leyes de la economía privada. Una empresa privada es viable exclusivamente si tiene beneficios o, en el caso de cooperativas o empresas sociales, si sus ingresos son suficientes para pagar a los trabajadores y mantener la actividad. En ningún caso una empresa privada podría dar pérdidas de forma continua, porque eso mostraría que estamos ante una actividad económicamente inviable en las condiciones de mercado actuales y llevaría a su cierre, probablemente mediante un concurso de acreedores liquidativo.
Sin embargo en un banco no pasa esto. Ha pasado en algún caso en el pasado con algunos bancos pequeños, que han quebrado y han dejado a sus ahorradores sin dinero, pero ya no pasa en las economías modernas por dos razones: Primero porque los estados garantizan una cantidad de depósitos muy importante, que convierte en más nocivo para las arcas públicas el que caigan que el darles dinero para sobrevivir, y por otro lado porque los bancos se han convertido en monstruos muy grandes a los que se les aplica eso de “too big to fail”. Hay que tener en cuenta, también, que las interacciones económicas entre los bancos son muy potentes y la caída de uno perjudicaría a todos los demás.
Cuando un banco está en una situación de insolvencia objetiva (porque ha invertido mal el dinero de sus clientes) ni cierra ni quiebra, sino que llega el estado en cuestión a poner dinero para que eso no pase. Es decir, las pérdidas se socializan y se convierten en públicas, por lo que los bancos nunca caen si el desastre que generan es menor que la capacidad crediticia del estado, y si el estado no tiene la capacidad hay organismos internacionales que hacen esta labor.
Esto es, pues, la degeneración más absoluta del capitalismo. Los beneficios son privados, sin embargo las pérdidas son públicas y colectivas. Cualquiera de los pensadores liberales clásicos o de los economistas marxistas se habría llevado las manos a la cabeza de enterarse de este sistema. Además, esto se junta con otra degeneración del capitalismo que de habitual nos hemos acostumbrado a ella, que es que los bancos son empresas que no están dirigidas por sus dueños (los accionistas mayoritarios), sino por una casta profesional de “gestores” que se comportan de forma parasitaria para llevarse sus bonus y comisiones sin preocuparse por la salud a medio plazo de la entidad que dirigen.

Los bancos han ocupado siempre un papel central en la economía, pero este papel ha sido cada vez mayor conforme las economías se han ido financiarizando  y conforme los bancos centrales se han hecho “independientes”, y también ha aumentado conforme hemos pasado de una economía de transacciones económicas “en papel” a otra de transacciones económicas “digitales”, pues hoy en día es absolutamente necesario ser cliente de un banco para cobrar una nómina, pagar una factura, etc.
Es decir, los bancos son la piedra central del sistema económico imperante, son absolutamente necesarios para las transacciones económicas y para cualquier negocio, para el consumo, etc.
Bien, los bancos son absolutamente necesarios para el funcionamiento del sistema económico, son un pilar del sistema económico, sin embargo son sistema económico. De alguna manera son juez y parte de la economía capitalista, y eso genera una clara situación de abuso potencial. Igual que las leyes y las regulaciones son clave para tener un sistema económico moderno, o el hecho de tener una masa monetaria también es imprescindible, los bancos son parte central del sistema.
Sin embargo a nadie se le ocurriría pensar que las leyes económicas las pueden hacer algunos actores económicos, pues las harían en su beneficio y contra los demás, ni que otros actores pudiesen generar la masa monetaria a su conveniencia. Las leyes o los bancos centrales son independientes de la lucha entre los actores económicos, son “públicos” o “estatales” o como queramos llamarlos, deben estar por encima del mercado, por encima de los competidores del mercado, ser independientes del mercado para así otorgar un marco igualitario en el desarrollo de la economía. En cambio los bancos pueden ser privados, ¿por qué?
Me diríais que los bancos no crean masa monetaria, lo cual es cierto pero no del todo. Masa monetaria no crean, pero sí multiplican el circulante a base de préstamos (de un ingreso pueden generar un activo y un pasivo si lo prestan), ciertamente acogidos a una permisiva legislación. Tampoco crean “leyes” económicas, sin embargo su posibilidad de orientar el flujo de dinero donde quieran les da un poder especial. Porque un banco tiene el mismo papel que una empresa, ganar dinero, sin embargo es quien orienta el capital, quien decide donde va. Está más allá de la economía productiva, de la que crea bienes y servicios, pero su objetivo es el mismo: Ganar dinero. Y en esta economía financiarizada el capital ha encontrado maneras de multiplicarse sin necesidad de pasar por la economía productiva, simplemente especulando, siendo las posibilidades de especulación infinitamente mayores que en cualquier otro momento de la historia.
Y para acabar, como ya hemos dicho, los bancos son economía privada pero al ser absolutamente necesarios no pueden quebrar. Los bancos pueden obtener beneficios privados pero las pérdidas acaban siendo públicas. Los bancos son entidades  a las que se le aplica una economía que no es capitalista ni socialista, es un chollo.

Yo nunca he sido muy proclive a estas teorías típicas en la izquierda que dicen que hay que nacionalizar la banca. Creo que hay que tener muchísimo cuidado con estas sacralizaciones de lo público porque un banco público puede ser tan destructivo como un banco privado si se lo propone, y no hay más que mirar a las cajas de ahorro. Un banco público, por ejemplo, podría estar sometido a los deseos megalomaniacos del gobierno de turno y generar un desastre.
Al final el problema es de ética y de regulación, esa fue siempre mi teoría. Lo que necesitamos es una banca ética y fuertemente regulada, cuyo principal objetivo sea garantizar los ahorros de sus clientes y no perderlos estúpidamente en operaciones avariciosas. Necesitamos una banca que financie la economía real, no la especulación ni el pelotazo, siempre con criterios pragmáticos y científicos. Necesitamos una banca que no juegue con la economía del mundo para que sus directivos de forren.
Sí, sigo pensando eso pero ¿tiene sentido realmente que la banca sea privada? ¿Tiene sentido que dejemos en mano de la economía privada algo tan esencial para la economía de todos? ¿Tiene sentido que sea privado algo que no podemos dejar quebrar? Quizá la banca deba ser un pilar del sistema para que se genere riqueza y crecimiento, pero no parte del sistema en sí misma. Quizá no deba regirse por los mismos parámetros que cualquier otra actividad privada.
Quizá sería suficiente con una gran banca pública, que otorgue a cada ciudadano una cuenta bancaria si este la reclama, cuyo principal objetivo sea garantizar los ahorros de sus clientes y tenga unas limitaciones clarísimas. El estado sólo debería garantizar los depósitos de esta banca, que sería del estado. Y fuera de allí que se sitúen los bancos privados, con sus contratos particulares con sus clientes y con las remuneraciones que consideren adecuadas para captar dinero, pero que pueda quebrar si su actividad fracasa y que no sean salvadas por el estado (es decir por los impuestos de los ciudadanos) si esto pasa.

Estamos en una crisis gravísima que posiblemente no tiene parangón en la historia. De esta no se va a salir haciendo lo de siempre y en base a la ortodoxia económica que hemos seguido en las últimas décadas.
Se van a tener que aplicar medidas radicales y posiblemente se van a tener que demoler algunos pilares de nuestro modelo económico. ¿Es la banca privada uno de esos pilares? No lo descartemos.

9 comentarios:

  1. Un análisis certero y un deseo compartido por muchos. Sin embargo estamos lejos del modelo alternativo que propones.
    Intentar construir una gran banca pública y luego que exista otra privada que pueda quebrar si fracasa no creo que pueda ser una buena alternativa. Un banco necesita un gran volumen de clientes para poder tener el suficiente capital como para funcionar. Si se crea una banca pública alternativa, muy probablemente la mayoría de los ciudadanos meteríamos nuestros ahorros ahí. El sistema se quedaría sin el nutriente necesario para sobrevivir y lo que no se puede hacer es que la gente pierda un dinero por la gestión de otros. También es cierto que a veces se firman sin saber esos riesgos pero por moralidad no podemos hacerlo. Si la banca no se ha comportado con moralidad estos años eso no implica que nosotros tengamos que hacerlo así y nos guste o no el dinero de la gente hay que garantizarlo.
    La segunda parte del problema es lo que comentas, socializamos las perdidas pero no las ganancias. Un pequeño empresario también te puede decir que a él le cobran muchos impuestos pero si su empresa cae no va el Estado (normalmente) a ayudarle. Tenemos dobles casos por lo tanto ir por ese camino tampoco parece arreglarnos nada.
    El problema es que has dicho, la eticidad. Para empezar aquí no se educa mucho en valores, cosas como Educación para la ciudadanía podrían servir para este tipo de cosas en lugar de enzarzarse en debates estériles sobre cuestiones como la homosexualidad o el multiculturalismo (no porque no deban estar, yo apoyo que estén pero no todo el mundo cree eso). Pero como yo si creo que enseñar cosas de valores puede ser algo donde haya un gran consenso pues podríamos empezar por esas cosas y luego pues ya iremos a lo que es mas ``ideológico´´ (o que se hace ideológico). Si hacemos cosas como la que acabo de decir pues podremos avanzar a unas soluciones razonables sin necesidad de recurrir a extremos.
    Pero claro, eso es en el corto plazo. A mi no me parece mal que exista una banca privada, es influyente, bueno una multinacional también, el Gobierno de los EEUU también y yo no lo he votado. Hay cosas que escapan a nuestro control y son juez y parte pero yo también creo que hay instrumentos para controlarlo. Tenemos un Banco de España que durante estos años se ha lavado las manos. Usémoslo, hagamos legislaciones más regulativas, hagamos auditorias públicas a la banca privada. Controlemos más pero yo creo que no hace falta llegar a disolver la banca privada, ni la gran banca privada. Son parte de un sistema y por suerte podemos regularlo. Además yo creo que para los bancos sería hasta mejor pues se controlarían posibles quiebras. Opino que los que trabajan para los bancos no quieren que quiebre por lo tanto es incluso hasta beneficioso.
    A largo plazo una buena educación en valores ayudará a que se asuman por todos. Y a corto una buena regulación hará que tengamos la situación más controlada. Y a medio plazo hace falta una política común europea al respecto. Lo que yo ya no se es si para hacer todo esto tendremos que tropezarnos y caer muchas veces más. Espero que no yo creo que es algo de sentido común y que todo el mundo estaría de acuerdo independientemente de intereses partidistas. Todos saldríamos ganando, el problema es que los parásitos no y claro estos cuentan hoy mucho.

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  2. Hola Roberto,

    Veo que estás en la posición que he defendido tradicionalmente, una banca ética independientemente de que sea pública o sea privada. Pero eso no elimina el riesgo y la doble vara que comentamos, que es que un banco privado es rescatado si está en peligro de quebra. Al final el sistema, que siendo ético sería más seguro, ¿sería invulnerable por eso? ¿Cómo se controla a una actividad que es potencialmente irresponsable? Si no lo conseguimos estamos en el mismo problema.

    Fuera de ahí he dejado caer dos alternativas: Sólo banca pública (y ética por supuesto) o el modelo con una gran banca pública y otras privadas. En este último caso aduces que eliminaría la posibilidad de existencia de la banca privada, porque todo el mundo iría a la pública.
    No lo he comentado para no hacer largo el texto pero mi idea era la siguiente. La banca pública garantizaría los ahorros de los clientes, pero no otorgaría rentabilidades o daría rentabilidades muy bajas. La banca privada, en cambio, daría rentabilidades más altas.
    Eso llevaría a que la gente con dinero en mayúsculas buscase la rentabilidad del mismo mediante la banca privada, pero los trabajadores y clases medias optarían normalmente por tener el dinero sin riesgo antes que optar por la rentabilidad.
    Al final si quebrase un banco privado nos encontrariamos con que no ha afectado a millones de pequeños ahorradores, sino a gente con mucho dinero que realmente está "invirtiendo" en el banco privado y que muchos de ellos tendrían diversificados los riesgos. Es decir, no tendriamos an una gran masa de gente perdiendo los ahorros de su vida, y precisamente por eso sería más sencillo dejarlo caer.
    Obviamente a esa banca privada habría que regularla mejor también, porque su capacidad de hacer daño y crear burbujas seguiría siendo grande.

    Saludos,

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  3. La gestión pública no garantiza nada, la privada tampoco, solo la gestión ética. En Valencia sabemos algo de esto. pero seguimos en lo mismo y seguiremos. Busco la ética y no la encuentro.

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  4. El problema radica en que son precisamente esos pequeños ahorradores los que proporcionan la mayor parte de la masa de la banca. Que cuatro millonarios metan su dinero en otros lugares no serviría de nada. Los planes de pensiones de las clases medias o los planes a plazo fijo son con lo que juega la banca. De hecho son los jubilados japoneses (por ejemplificar) y no los grandes millonarios los que forman la gran masa que se juega en los mercados. Puede que un fondo de inversiones lo controle un gran personaje, o que una agencia de calificación juegue a favor de un gran especulador pero son precisamente los pequeños y medianos ahorradores los que hacen mayor presión porque son los que más dinero tienen.
    Ciertamente, no nos vamos a librar del riesgo y los malos gestores pero es que eso pasará tanto en lo público como en lo privado. Y seguro que hay formas de controlar en que se gastan nuestro dinero los bancos por ejemplo prohibiendo cierto tipo de inversiones. Y es más, la tributación debe ser un arma activa en aras de crear un colchón mayor para el Estado en caso de quiebra (que en un sistema bien controlado no tendría porque ocurrir casi nunca)y tributar más a un banco significa decirle que obtenemos más de su beneficios pero claro al Estado eso le supone responsabilidad con respecto a los ahorradores. Porque si quitas es que luego darás. Lo que no se puede decir es que los beneficios se socializan, las pérdidas no o viceversa. Aquí se socializa todo y sin necesidad de nacionalizar. Para algo están los impuestos.

    Saludos,

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  5. Hola Pedro - muy interesante entrada - voy a ver si este fin de semana puedo sentarme a contestar tus criterios.

    saludos

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  6. Pedro,

    Creo que pedir una banca ética es ser utópico. Los bancos están dirigidos por personas que actúan según sus intereses no según lo que la sociedad o Pedro Fresco consideran ético.

    De igual forma, en el propio artículo reconoces que una banca pública no es la solución, el problema de la ética también se les aplica a ellas. El ejemplo de las cajas de ahorro es muy ilustrativo.

    Desde mi punto de vista hay que cambiar el modelo actual y avanzar hacia uno de libertad, pero sobre todo de responsabilidad. Es decir, eso de socializar las pérdidas se tiene que acabar. El Estado -es decri, los ciudadanos- no tiene porque garantizar los depósitos ni debe existir el concepto de “too big to fail”.

    La banca de inversión me resulta relativamente indiferente. Son grandes inversores que financian grandes movimientos, esa gente sabe a qué juega y se les debería dejar quebrar sin problemas. Para mi el problema está en los pequeños ahorradores que guardan su dinero en bancos comerciales. Tal vez la solución sea muy simpliste, pero yo la veo en aumentar el porcentaje de la reserva fraccionaria, es decir, el porcentaje de los ahorros que el banco guarda. Se perdería rentabilidad en favor de mayor seguridad.

    Un saludo

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  7. Hola Francisco,

    Hay quien opina que la única manera de evitar la especulación es aumentar la reserva de caja al 100%, pero eso no tiene sentido porque eliminaría el préstamo. Ahora, que la vigente (¿era el 1%?) tampoco tiene sentido.
    En países como Venezuela, por ejemplo, la reserva de caja es mucho mayor, y yo estoy contigo en que hay que aumentarla. Pero esto no eliminaría los problemas, quizá los minimizaría en un porcentaje (como he defendido siempre de los tipos de interés por ejemplo).

    De todos modos no podemos quedarnos ahí y decir que el "too big to fail" no debería existir. Eso dejará de existir cuando no haya una institución que sea "too big", pero para que eso fuese posible habría que cambiar los cimientos del sistema mucho más allá de lo que he propuesto aquí.
    En mi opinión mientras exista poder económico concentrado esta realidad existirá.

    Saludos,

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  8. Los bancos merced al poder de de sus dueños tienen la facultad de crear dinero. Ojo a esto.

    Sociata Latinoamericano

    P.D. Ya días que no entraba aquí.

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  9. Sin que sirva de precedente, apoyo todo lo que ha dicho Francisco en su comentario.

    Pedro:

    Hay que ir encaminados hacia tomar esos pasos para cambiar el modelo productivo. Únicamente así podrá tener pleno sentido todo lo que dice Francisco.

    Saludos

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