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lunes, 16 de julio de 2012

La burbuja alemana


















Quizá los alemanes ni quieran ni estén preparados para entender las verdades del barquero que van en contra de la propaganda oficial que su gobierno les inculca y que la mayoría de la oposición, por miedo a ser tildada de antinacional, asume como un dogma que no se puede contradecir. Pero una cosa es que los alemanes crean lo que les conviene y otra muy distinta es que nosotros asumamos cosas inasumibles e insultantes para nuestra dignidad nacional.
En Alemania, hoy, hay una burbuja económica. No es del ladrillo como la nuestra, es algo más compleja. Hay una burbuja que podría asemejarse lejanamente a ese “nuevo orden” que los hitlerianos propusieron para Europa otorgando la centralidad de todo a Alemania, una burbuja que se basa en que Alemania es receptora de los recursos del sur, de un sur que se muere mientras ellos absorben poco a poco su flujo vital.
Lamentablemente ellos creen que están pagando la irresponsabilidad del sur, otorgando su dinero al fondo de rescate para ayudar a los países del sur(como si los países del sur no pusiesen dinero para el fondo de rescate. Sin ir más lejos la propia Italia ha pagado casi el 20% del rescate bancario español). Y sí, ellos entregan un dinero importante, pero es un dinero que mantiene un estado de las cosas que hace que los beneficios que reciben superen con creces el dinero que invierten en los demás. Para Alemania es un negocio redondo, tan redondo como insostenible.

Hay un “statu quo” que beneficia enormemente a Alemania. Todo comenzó con el euro, moneda que aproximó el coste de las producciones nacionales dentro de Europa e hizo que los productos del centro y norte de Europa, más competitivos, prevaleciesen sobre los del sur. Cuando en España estaba la peseta (y en Portugal el escudo, y en Grecia el dracma, etc.) importar de Alemania era caro. El marco era más fuerte que la peseta y cambiariamente traer productos de Alemania era costoso. Si un producto alemán competía con un español, el alemán quizá era mejor pero el español era más barato.
Al llegar el euro las importaciones alemanas se hicieron más asequibles y los productos españoles que competían con ellas perdieron terreno. El euro fue, pues, un gran negocio para las economías exportadoras europeas, fundamentalmente para la alemana. Nosotros también tuvimos ventajas (financiación más barata e importaciones más baratas, que quizá no supimos aprovechar) pero nos generó un gran lastre de competitividad que ellos no tuvieron.

La propia estructura de unión monetaria también creó un flujo de dinero del norte al sur, pero no un flujo desinteresado sino un flujo prestamista. Alemania ha tenido superávit por cuenta corriente desde hace muchos años (exporta más que importa) y eso ha generado grandes bolsas de beneficio en empresas y, por extensión, de depósitos en bancos. Como los alemanes tienen una aversión irracional a la inflación los sueldos en Alemania han subido muy poco en esta década pasada. Las mejoras de productividad y de ingresos de las actividades económicas no iban a parar a los trabajadores, sino eran beneficios que las empresas depositaban en los bancos.
¿Qué hacían los bancos con esos superávits que les entraban como depósitos? Pues invertirlos en aquello que les parecía rentable, y una parte muy importante fue en la deuda soberana española, por un lado, y en la burbuja inmobiliaria española por otro (de maneras diferentes, a través de bancos o directamente de múltiples maneras).
La burbuja inmobiliaria española se alimentó del dinero alemán, que veía en ella una inversión muy rentable. Que nadie olvide esto porque es absolutamente crucial.

Cuando la crisis internacional comenzó, en España ésta se unió con el estallido de la burbuja inmobiliaria. Nuestro estado, con una de las deudas públicas más bajas de Europa, se tuvo que endeudar ante la brutal caída de ingresos y aumento de los gastos, y también para sostener a ese sector bancario que tenía su salud atada a la del mercado inmobiliario.
El fin de la fiesta crediticia ha supuesto un golpe horrible para nuestra economía. Nuestros ciudadanos y empresas lo están pagando: Familias enteras en paro, gente entrando en la pobreza, empresas en quiebra, etc. Sin embargo nuestros acreedores no están sufriendo nada con esta situación, es más están ganando con la especulación, porque aquí hay una máxima que es pagar lo que se debe en los plazos establecidos cueste lo que cueste.
Si nuestro país quebrase o nuestros bancos quebrasen los primeros que sufrirían serían los acreedores. Una suspensión de pagos obligaría a una renegociación de la deuda y a una quita, y los acreedores se verían afectadísimos. Aquí se puede ver cuál es la realidad de la crisis: Si el estado o los bancos quiebran lo pagan sobre todo los acreedores extranjeros, si se evita que quiebren (cuando estamos ahogados), lo pagan ciudadanos y empresas del propio país.
Por lo tanto la política alemana para España y otros países que han recibido el flujo crediticio alemán se basa en la única premisa de que hay que pagar la deuda cueste lo que cueste, la deuda alemana. No se nos está ayudando ni solo ni principalmente por solidaridad intereuropea, se nos está ayudando para que le devolvamos a los acreedores (alemanes) lo que les debemos.

Hay un tercer factor que es importante comentar. Ante el hundimiento de la economía del sur de Europa los principales afectados en cuanto a la posibilidad de encontrar empleo han sido los jóvenes. Jóvenes que tienen una formación excelente, titulados superiores y técnicos muy bien formados. Jóvenes que no ven futuro en sus países y que han sido formados gracias al gasto social en educación que durante muchos años han hecho sus estados de origen.
Esta situación es excelente para Alemania. Alemania tiene todavía una economía productiva y exportadora que necesita mano de obra cualificada, más de las que sus universidades y escuelas técnicas puede generar. Esta economía está sostenida, no lo olvidemos, gracias a que en Alemania todavía hay crédito y expectativas económicas favorables, crédito que se mantiene gracias a que no está habiendo impagos de los países del sur a la banca alemana y gracias a otro factor: La fuga de capitales de los países del sur, que van a la banca alemana aumentando sus ratios de liquidez.
Gracias  a esta dualización de Europa los alemanes pueden contratar ingenieros, licenciados y técnicos de los países del sur a costes bajísimos, muchas veces como aprendices. La economía alemana es receptora de recursos humanos formadísimos sin haber invertido ni un euro en ellos. Es un negocio redondo.

El cuarto factor que podríamos comentar es conocido por todos. Gracias al hundimiento de las deudas soberanas de muchos países de Europa la deuda alemana cada día vale menos y el estado alemán está financiándose a costes bajísimos, casi gratis. Alemania, como estado, es también el sumidero del dinero que huye de los países del sur.
Recapitulemos, ¿qué gana Alemania con esta situación de hundimiento del sur de Europa, sur que a su vez se mantiene en el euro y se compromete a pagar la deuda? Exportan en condiciones más favorables que cuando había monedas nacionales, acaparan en sus bancos el dinero que huye del sur de Europa, su estado se financia a costes ridículos, tienen a su disposición a recursos humanos formados y baratos y su economía es sostenible gracias a que el sur hace todo lo necesario para no impagar a los bancos alemanes.
¿Cuál es el coste que pagan para tener esto? Pues poner su parte proporcional en los planes de rescate que se van necesitando. Y este coste es ridículo en comparación con las ventajas que obtiene Alemania por el mantenimiento de esta situación.

Pero esto es una burbuja insostenible. Si se pretende mantener esta situación indefinidamente llegará un momento en que los países del sur llegarán al extremo, no podrán pagar y tendrán que quebrar. Lo que le pase a los estados le puede pasar a los bancos, muchos rescatados por sus estados.
Si estos impagos se producen los bancos alemanes sufrirán pérdidas y, automáticamente, dejarán de prestar dinero. Si dejan de prestar dinero la economía productiva alemana no podrá financiarse y se dejará de crecer. Sin crecimiento dejará de crearse empleo, cerrarán empresas y bajará el consumo interno. Alemania dejará de ser un destino preferente para los técnicos del sur. Los estados del sur, ante su quiebra, volverán a las monedas nacionales y dejarán de poder comprar productos alemanes, lo que aún incidirá más en la crisis industrial alemana. Cuando Alemania se hunda los especuladores la atacarán: El coste de financiación de su deuda subirá espectacularmente y eso provocará recortes en el gesto público, el dinero saldrá de los bancos alemanes y eso provocará más restricción de crédito que afectará a la economía productiva más todavía.
En definitiva ¿sabéis en lo que se convertirá Alemania? En Italia o en España. Es así de sencillo.
Esto a los Alemanes no se les dice, igual que no se nos decía a nosotros que no podíamos vivir al calor de una burbuja inmobiliaria que era irreal. Pero esta es la realidad, Alemania está creciendo y triunfando porque está absorbiendo los recursos económicos y humanos del sur.

Matar al sur es matar al norte, que nadie lo dude. Pensar que este estrangulamiento que por ahora les beneficia puede durar eternamente es la típica concepción burbujista que nos ha llevado a esta situación.
Si Alemania quiere garantizar algunos de los beneficios que obtiene por pertenecer a la zona euro (facilidad exportadora por ejemplo) va a tener que garantizar la supervivencia del sur. Y eso sólo se podrá hacer mutualizando la deuda, cambiando la naturaleza del BCE, generando una estructura económica unitaria (impuestos similares) y volviendo a las transferencias económicas de los países ricos a los pobres para avanzar en convergencia económica.
Si no se hace eso nuestra muerte está garantizada, pero la de Alemania también. Y como esto no se le haga entender pronto a los alemanes me temo que no llegaremos a tiempo de arreglar nada.

2 comentarios:

  1. Pedro, como ya es habitual, estoy totalmente de acuerdo.

    Alemania ha recibido enormes beneficios de esta unión monetaria. Sabes bien que durante los primeros 10 años de unión, los tipos de interés
    en toda la eurozona cayeron a niveles alemanes y se insinuaba que a nosotros "los del sur" se nos daba todo el crédito alemán pero lejos de beneficiarnos, fue una política demasiado irresponsable para economías como las nuestras.
    La ironía que los alemanes no quieren ver es que España sufrió el crack inmobiliario y bancario precisamente porque la política monetaria ha sido demasiado alemana. En vez de pisotear a los que hemos perdido en esto, Alemania debería compensarnos.

    Los países que se benefician de los arreglos monetarios internacionales como Alemania deben invertir para mantener ese privilegio.

    El euro nunca fue diseñado para ayudar a los "del sur" como nosotros. Fue una idea alemana que solo ha beneficiado a Alemania desde siempre. Alemania fue la que forzó tener unos tipos de interés tan brutales que han sido un varapalo para el sur y lo hicieron aún sabiendo que estábamos en recesión.

    Alemania quizá ha querido la industrialización de la "periferia" para eliminar cualquier tipo de competencia y ser los reyes de Europa en el comercio y la industria, estableciendo así su hegemonía por encima de todo.

    Dices:

    "Y eso sólo se podrá hacer mutualizando la deuda, cambiando la naturaleza del BCE, generando una estructura económica unitaria (impuestos similares) y volviendo a las transferencias económicas de los países ricos a los pobres para avanzar en convergencia económica. "

    Sí, de acuerdo - he pensado muchas veces en este tema impositivo y lo cierto es que los alemanes pagan menos impuestos que nosotros, lo cual es otra injusticia patente. Deben tener impuestos similares y un fondo común para repartir el "pastel" por decirlo de alguna forma. De todas formas, a ¿qué transferencias te refires? Es decir, ¿qué crees que todavía nos hace falta en cuanto a trasnferencias para ayudarnos?

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  2. Alfredo,

    Desarrollaré esto de las transferencias en un par de entradas, pero en principio no sería un modelo como el de los fondos de cohesión que se ha utilizado hasta ahora.
    Lo que tenía en mente era un modelo fiscal federal, con aportaciones a una hacienda europea, donde los que más tienen paguen más que los que menos tienen de forma progresiva, y donde se usen estos excedentes para hacer transferencias de rentas hacia los países más pobres.
    Sería algo parecido a los EE.UU. En EE.UU hay estados que están en quiebra técnica, sin embargo sobreviven gracias a que el gobierno federal les inyecta fondos por distintas vías (porque paga alguno de los servicios que prestan, porque los financia, etc.)
    Cuando una unión económica y monetaria tiene grandes desigualdades es importante que haya mecanismos de corrección porque sino hay zonas que absorben recursos y otras que se deprimen al irse la inversión y los recursos humanos.

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