La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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viernes, 5 de octubre de 2012

¿"Ocupa Les Corts"? Deberiamos















Me piden desde el grupo de facebook “queremos un cambio de rumbo en la comunidad valenciana” que escriba algo sobre el escenario de ruina que tenemos actualmente en la comunidad valenciana.
La verdad es que me cuesta bastante, aunque no es por falta de noticias indignantes. Me cuesta porque llevo desde hace muchos años (desde que empecé con La suerte sonríe a los audaces, hace ahora cuatro años) anunciando el estado de ruina económica, social y sobre todo moral de la Comunidad Valenciana, arrasada miserablemente por unos gobiernos que han creado sobre esta tierra una cicatriz de tal calibre que va a ser muy difícil poder borrarla en unas cuantas décadas. El tiempo me ha dado la razón, de hecho ha ido todavía más allá de mis negras previsiones de 2008 ó 2009.
Hoy la comunidad valenciana es como los zombies de “The walking dead”, que caminan pero no son conscientes de hacia dónde. Desde que Camps dimitió y el gris Fabra se puso a la cabeza del consell estamos todos con el paso cambiado. Intervenidos, arruinados, con un consell que quiere esconderse, con una sociedad descolocada que ha visto que todas las mentiras que les han contado durante años se han venido al suelo como un castillo de naipes; el perfil de la política en la comunidad se ha tornado bajísimo con un consell que no quiere gobernar y unos ciudadanos que no quieren ni pensar en el consell que tienen.
Aún así hay cosas que debemos contar y que nos llevan de nuevo a este ciclo de corrupción y ruina en el que estamos inmersos desde hace años.

En los últimos días el grupo parlamentario popular en les corts valencianes ha ampliado en dos miembros el número de sus ilustres imputados. La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, y el hasta ahora portavoz del grupo parlamentario, Rafael Blasco, han resultado oficialmente imputados, algo que ya se sabía que iba a pasar.
La corrupción, vergüenza máxima de cualquier político, en el PPCV se trata como si fuese una multa de aparcamiento. Siempre hay una excusa para que los imputados no asuman su responsabilidad y, lo que es más grave, para que el partido se inhiba de las decisiones contundentes que debe tomar.
Atención al dato, que es un cachondeo. Blasco, al ser imputado y después de decir que es inocente (que manda huevos, hablando de un señor que no fue inhabilitado ya hace 20 años gracias a que unas grabaciones fueron consideradas ilegales), dimitió de su cargo de portavoz pero no como diputado. Según él la presunción de inocencia le permitía seguir de diputado y sólo se veía moralmente obligado a dimitir de su cargo oficial.
Al mismo tiempo Sonia Castedo, la alcaldesa de Alicante, que dice que también es inocente por supuesto, ha dicho que va a dimitir de su cargo de diputada en les corts pero no de la alcaldía. O sea, en este caso se debe dimitir de diputado pero no es necesario dimitir de su cargo, mientras en el caso de Blasco es totalmente al revés.
Esta bochornosa pantomima se ha realizado ante los ojos de los valencianos con escasas horas de diferencia. Como veis el PPCV es una casa de “llumenetes” (de putas, vamos) donde cada cual hace lo que le da la real gana sin que nadie les exija absolutamente nada. Quien quiere dimite, quien no quiere no dimite, se dimite aleatoriamente de los cargos ocupados en función de la apetencia personal, nadie le exige al de al lado su obligación. Luego dicen que el anarquismo no funciona. El PPCV es puro anarquismo corporativo y ahí sigue, gobernando o desgobernando como queráis llamar a lo que hacen.

Como todavía no hemos llegado ni a mitad de legislatura el tema político está muy paralizado. El PPCV está en caída libre y el PSPV está estancado en su mediocridad. Al igual que pasa en el resto de España son los partidos minoritarios los que están creciendo en intención de voto.
No se han hecho encuestas sobre qué pasaría en unas elecciones autonómicas pero parece claro que, por primera vez en década y media, el PPCV ha perdido la mayoría social y se puede intuir que muy probablemente perdería la mayoría absoluta en les corts. Posiblemente el nuevo escenario sería de 5 partidos, los cuatro actuales de les corts (PPCV, PSPV, Compromís y EU) y UPyD, que ya tiene un diputado nacional y entraría en les corts, y puede ser que nos encontrásemos en una situación como la asturiana, donde UPyD sería quien decidiría quien tiene que gobernar, si el PP o un tripartito de izquierdas. De todos modos hablar de esto a mitad de legislatura es un poco tonto porque las cosas van a cambiar y mucho en dos años y medio, y no precisamente a favor del PPCV.
Pero algo sí se vislumbra ya. El PPCV, consciente de que ha perdido la mayoría social, se dedica a atacar a lo que ellos llaman el “tripartito”. De hecho su discurso, en parte hecho para humillar al PSPV y en parte para agitar el anticatalanismo que tantos réditos le ha dado, quiere indicar que ese ficticio tripartito está dirigido realmente por Compromís pensando así que asustan a la población. El otro día un miembro del PPCV que no recuerdo hablaba de este ficticio “tripartito” y decía que se estaban reuniendo no en la bancada socialista sino en la zona donde está Enric Morera, el portavoz de Compromís. El popular hablaba de un tripartito dirigido realmente por Morera, que algo así como decir “¡Cuidado! Que el tripartito lo dirigirán los catalanistas!”. En cualquier caso creo que estas chorradas están comenzando a no tener efecto sobre la población.

Compromís es una alianza entre el partido nacionalista-progresista Bloc Nacionalista Valenciá y los partidos eco-socialistas Iniciativa del poble valenciá y Els Verds. El Bloc realmente no es “nacionalista catalanista” sino que pertenece a lo que se ha llamado tercera vía del nacionalismo valenciano.
Tradicionalmente el nacionalismo o regionalismo valenciano estaba dualizado. Por un lado estaban los nacionalistas “fusterianos”, que consideraban que el País Valenciano era parte de los Países Catalanes de forma cultural y en parte también política, y relacionaban su nacionalismo con el catalán. Por otro lado estaban los “blaveros”, defensores de un regionalismo valenciano anticatalanista y abanderados de un odio hacia todo lo catalán que les llevaba incluso al ridículo de decir que la lengua valenciana y la catalana no tenían nada que ver. El nacionalismo fusteriano era de izquierdas y el regionalismo blavero de derechas.
El Bloc creó eso de la “tercera vía”. Asumiendo la realidad de la lengua valenciana como lengua del mismo tronco lingüístico que el catalán y el progresismo del fusterianismo, han rechazado el concepto de “Països Catalans” a nivel político y su ámbito de actuación es únicamente el País Valenciano. Se asumen y aceptan los símbolos del nacionalismo fusteriano (término País Valenciano y bandera preautonómica), pero se combinan sin rechazo con los términos y símbolos oficiales (Comunidad Valenciana y la señera coronada). Es, por resumirlo, el camino intermedio a las dos vías tradicionales que tiene como objetivo acabar con el conflicto entre los nacionalistas/regionalistas valencianos.
El Bloc está aliado hábilmente con Iniciativa del Poble Valencià, partido de Mónica Oltra y Joan Ribó. El Bloc tiene una gran estructura sobre todo en los pueblos, pero iniciativa es el partido que mejor encaja con el votante urbano y quien tiene los líderes políticos más populares. Quizá Morera sea el portavoz de Compromís, pero la cara visible y el verdadero activo de la coalición es Mónica Oltra, y a nivel municipal Joan Ribó.
Mónica Oltra es una política muy interesante y es, seguramente, la política más popular de la comunidad valenciana. Ha combatido como nadie la corrupción campsista, es luchadora, combativa y honesta. Su discurso está muy cerca de la gente y ha adquirido relevancia a nivel nacional. Sus aliados la admiran y sus enemigos la temen. Además su vida personal y sus costumbres la llevan a ser un símbolo perfecto de la normalización de muchas cosas que el PPCV quiso convertir en hechos sectarizadores.
Por ejemplo, en Valencia se considera que el Valencia C.F es un club “blavero” y que la fiesta de las fallas también es conservadora y blavera (gracias a la manipulación creada durante 20 años por la alcaldesa Rita Barberá). Pues bien, Oltra es una gran aficionada al Valencia C.F y es fallera, combinando su izquierdismo militante con estas aficiones con la normalidad absoluta que desde fuera parece obvia pero que aquí siempre ha supuesto un problema.
Me he ido por las ramas, pero quería explicar al lector no valenciano las peculiaridades de Compromís y los tabús estructurales que pesan sobre esta tierra gracias a la destrucción cultural y social que se nos ha impuesto desde el blaverismo primero y desde el PPCV después.

Volviendo a los imputados del PPCV debemos decir que, con los dos nuevos imputados, el grupo parlamentario popular ya tiene 10 imputado en sus filas, 10 imputados sobre 55 diputados. Esto, señores, es casi el 20% del grupo parlamentario imputado. Es un hecho gravísimo que en ninguna democracia seria se permitiría, algo que es absolutamente bochornoso para la institución y para la comunidad en su conjunto.
El otro día vimos como la convocatoria de “ocupa el congreso” pretendía obligar a dimitir a este gobierno ilegítimo y a este poder legislativo secuestrado. Yo creo que en la situación en que están Les Corts Valencianes, plagadas de imputados y chorizos, hay todavía más motivos para organizar una acción de estas características.
Habría que manifestarse enfrente de Les Corts Valencianes hasta que todos los chorizos dimitan de sus cargos. Una institución con más de 700 años no puede parecer un club de campo donde los presuntos delincuentes vayan a pasar el rato y a cobrar dinero. Podemos estar intervenidos, minimizados y prostituidos como comunidad, pero no podemos dejar que se violen nuestras instituciones de esta manera.

¿Nadie piensa organizar un “ocupa les corts” o mejor un “neteja les corts” (limpia las cortes)? Quizá a quienes pretendan llegar a cambios revolucionarios esto les parezca una batalla pequeña, pero no lo es en absoluto. Limpiar las instituciones de indecentes es un valor moral importantísimo al que no podemos renunciar, la lucha contra la corrupción es algo que no debemos olvidar. No se puede violentar la dignidad de nuestro pueblo y nuestra tierra de esta manera.

3 comentarios:

  1. Las Cortes se okupan y limpian en las urnas, porque no me sirve de nada este "despotrique" general que se queda en agua de borrajas a la hora de la verdad, cuando hay que poner la papeleta correcta en la urna correspondiente, que ahí es cuando metemos la pata todos.

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  2. Algunas puntualizaciones Enrique;

    A muchos de estos imputados les ha llegado la imputación cuando estaban en el ejercicio de sus funciones (como los dos últimos casos). La democracia española no tiene mecanismos para forzar a un diputado a abandonar su puesto a mitad de la legislatura. Esta función recae en los partidos políticos, sin embargo estos partidos y concretamente el PPCV hace nada en estos casos. Y, para finalizar, el sistema de listas cerradas no permite poder tachar diputados de la lista a la que vas a votar.

    Todo esto lleva a que el ciudadano se tenga que tragar durante cuatro años a un chorizo, o incluso que pueda verse en la tesitura que para votar a unos diputados que quiere tenga que comprar el paquete entero (esto me pasó a mi en otro contexto en las elecciones autonómicas pasadas) y eso no es aceptable. No se le puede pedir a la gente que espere 4 años para limpiar Les Corts, porque sencillamente no es razonable permanecer pasivo y forzosamente resignado 4 años.

    La visión que tu das podría confundirse con aquellas que dicen que la democracia se ejerce cada 4 años. Ya vemos donde estamos con una democracia que se ejerce cada 4 años. La democracia y la función auditora se debe ejercer permanentemente, y es precisamente por eso por lo que este tipo de acciones son necesarias.

    Saludos,

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  3. Agradecido por esta interesante información sobre (visto desde fuera) el pandemonium en el que se ha convertido, desde los tiempos de don Eduardo ("Yo estoy aquí para forrarme")Zaplana, el ¿reino? de Valencia. Y no quiero parecer entrometido, pero creo que lo que nos aconseja tu lector E.Casanova, es el nirvana de cualquier político corrupto. Denme cuatro años para esquilmar el erario público y luego a ver si me pillais. Un saludo.

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