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viernes, 7 de diciembre de 2012

Historia de la política Valenciana: Regionalismo y nacionalismo (I)

















Estoy convencido que la Comunidad Valenciana está a las puertas de un cambio histórico que se iniciará con la derrota del PPCV en las próximas elecciones autonómicas. Un cambio histórico a nivel político y social que acabará con esta época de grandes eventos, de fomento de la ignorancia y la incultura popular, y de victimismo político que ha generado una enorme herida sobre nuestra tierra que tardará en sanar.
El hundimiento del imperio pepero viene impuesto no sólo por la desafección mayoritaria que hoy tiene nuestra población respecto al Consell y el PPCV sino también por la progresiva desaparición de algunas de las “trampas mentales” que han mantenido la política de esta comunidad autosecuestrada por maleantes políticos. Una de estas trampas es el victimismo político que ya hemos comentado, pero hay otra que es esta dicotomía absurda entre el “catalanismo” y el “blaverismo” que ha condicionado los debates políticos y que ha generado multitud de fantasías y de falsedades sobre nuestra historia y nuestra cultura.
Creo que es el momento de hacer un repaso de nuestra historia política con perspectiva y llegar a un mínimo análisis común sobre los hechos del último siglo y medio. Si lo conseguimos podremos erradicar las mentiras interesadas y los presupuestos absurdos para avanzar hacia un futuro que vertebre esta comunidad acabando de una vez con nuestra presente realidad de enemigos patrios y valencianidad auténtica.

¿En qué momento nació el regionalismo/nacionalismo valenciano? Es difícil de decir. Después de los decretos de Nueva Planta que unifican casi totalmente la España borbónica la especificidad valenciana a nivel legal y jurídico desaparece. La historiografía nacionalista dice que la nueva planta impuso también la castellanización de la población pero realmente la castellanización de la población venía de antes, fundamentalmente porque los soberanos y la corte estaban en Madrid y ahí residía el poder desde principios del siglo XVI, lo que llevo a una progresiva castellanización de la clase más alta.
No obstante la realidad del antiguo reino de valencia era una realidad “feudal”, una realidad de monarquía autoritaria de la edad moderna pero no una realidad nacional. El sentimiento de ser un “pueblo” es algo mucho más reciente, producto de las revoluciones liberales que crearon las “naciones” y que se extendió por Europa a mediados del siglo XIX. En el caso de Valencia la lengua propia fue la base para identificarse como un “pueblo” con unas características específicas dentro de la nación española.
El resurgimiento de la lengua valenciana como valor cultural y diferencial se produjo durante la Renaixença valenciana, en el segundo tercio del siglo XIX. La lengua valenciana siempre fue de uso popular lo que pasa es que las clases urbanas y dominantes vivían en un permanente proceso de diglosia por el que reservaban el valenciano para las cuestiones familiares y usaban el castellano en el ámbito público, eso si no estaban directamente castellanizados. El valenciano era considerado como una lengua inculta, del populacho, una lengua tendente a la desaparición desplazada por el castellano, lengua literaria, administrativa y extendida por un vasto imperio.
Pero a partir de 1830 una serie de universitarios y gentes de las letras comenzaron a escribir sobre todo poesía en la lengua del pueblo, además de otras expresiones culturales en valenciano en prensa, panfletos, etc. Ahí comenzó la Renaixença valenciana. Ah, en un primer momento se referían al valenciano como llengua llemosina, no como valenciano.

Todo esto de la llengua llemosina ha creado bastante confusión interesada, pues hay quienes han querido usarlo para justificar no sé qué teorías lingüísticas. El lemosín es un dialecto del occitano que ya prácticamente no habla nadie, sin embargo aquí se usó durante muchos años para nombrar a la lengua que se hablaba en Cataluña o en Valencia.
La cuestión es que el occitano y el catalán son lenguas vecinas, muy próximas dialectalmente, y que posiblemente durante mucho tiempo fueron una. Cataluña sobrevivió a la invasión musulmana gracias a la ayuda de los francos y durante mucho tiempo los condados catalanes fueron una especie de “protectorado”. En toda la Europa del sur se hablaba diferentes variedades del latín que se convirtieron en lenguas por la evolución del mismo y es bastante probable que lo que se hablase en los nacientes condados catalanes fuese básicamente lo mismo que en el sur de Francia con el que hacía frontera. La posterior evolución y las influencias diversas a las que estaban sometidos los territorios separó ambas lenguas, de la misma manera que el portugués y el gallego fueron una lengua única y hoy se considera que son dos lenguas diferentes, sin embargo aún hoy podemos observar como el occitano y el catalán se parecen bastante.
Cuando los renaixentistes quisieron usar la lengua del pueblo no tenían muy claro cómo llamarla. En textos antiguos se podía ver como a la lengua en que estaban escritos (catalán medieval) se le llamaba indistintamente lengua valenciana, lengua romance, lengua lemosina, etc. Así que muy probablemente usaron la que más les gustó y la que hacía referencia a los orígenes más antiguos de la misma (les debió parecer muy “vintage” hacerlo así).

La Renaixença se fue consolidando con los años y en ella aparecieron dos personajes fundamentales, Teodoro Llorente y Constantí Llombart. Teodoro Llorente era el fundador del diario Las Provincias que todavía es de los más importantes en Valencia a pesar de la pésima calidad editorial de la que hace gala. Llombart era un escritor de ideología política republicana que fue muy amigo de Blasco Ibáñez.
Estas dos personalidades fundaron Lo Rat Penat, una asociación cultural cuya misión era la extensión y defensa de la lengua valenciana. Sin embargo Llorente y Llombart representaban vías diferentes en el mundo de la renaixença. Teodoro Llorente veía la recuperación de la lengua como algo meramente cultural, sin implicaciones políticas, mientras Constantí Llombart sí quería llevar la renaixença al terreno político y crear una conciencia “nacional” en base a la recuperación cultural del valenciano.
Independientemente de las discrepancias de si convertir el movimiento en político o no había algo en común entre Llorente y Llombart. Ambos, y con ellos todos sus seguidores, no dudaron nunca de que el la lengua valenciana era la misma que la catalana y la balear. Progresistas y conservadores podrían tener visiones diferentes de cómo enfocar el valencianismo cultural, pero no había discrepancia sobre que su “lemosín” era el mismo que el catalán y el balear con las obvias diferencias de haber seguido evoluciones diferentes.

Años después de la fundación de Lo Rat Penat el propio Constantí Llombart lideró una escisión para fundar L’Oronella y así intentar cumplir su objetivo de crear una asociación política valencianista. Fracasó en el intento, pero dejó una semilla para futuros intentos.
Ya muerto Constantí Llombart, en 1904 Lo Rat Penat sufrió otra escisión llamada Valencia Nova. Valencia Nova quería en parte lo mismo que Constantí Llombart, es decir, convertir al valencianismo en una empresa política, sin embargo tenía una ideología más conservadora que la del republicano Llombart.
En 1908 Valencia Nova cambió su nombre por Centre regionalista Valencià, dejando clara su vocación netamente política. Este partido, primer intento de partido regionalista en Valencia, era muy parecido a la Lliga Regionalista catalana y de hecho representaban prácticamente los mismos intereses y proyecto: Autonomía, normalización de la lengua y una política más bien conservadora (aunque quizá la Lliga catalana era algo más conservadora que el CRV). También existió otro grupo, escindido de la propia Valencia Nova, que se llamó Joventut Valencianista, con un perfil algo más radical.
Unos años después se fundó la Unió Valenciana regional por parte de miembros de Joventut Valencianista (que ya no debían ser tan jóvenes). Este partido realizó la “declaración valencianista” de 1918 donde se pedía un Estat Valencià dentro de una España federal y una cooficialidad del valenciano y el castellano.

Si se observan todos estos movimientos y partidos se puede ver como el primer valencianismo político era eminentemente conservador. Al estilo de lo que pasaba en Cataluña (con la Lliga regionalista) el regionalismo/nacionalismo era algo conservador y de derechas. La izquierda en Valencia era republicana, normalmente blasquista pero en cualquier caso republicana y no nacionalista, y también en muchos sectores sociales era socialista o anarquista, grupos que ante su internacionalismo proletario pensaban que todo esto del nacionalismo valenciano no representaba más que una pelea estúpida entre burgueses.
Después de este periodo llegará la dictadura de Primo de Rivera que lo abortará todo por el momento. Cuando la dictadura cayó la política española se reactivó con un furor desconocido y por lo tanto la política valenciana también. Aparecerán nuevos actores políticos que cambiarán radicalmente la política valenciana y las expectativas sobre una posible autonomía con un actor central: El republicanismo blasquista.

Continuará...

4 comentarios:

  1. Hola Pedro: Te diré que en la CAM también están cambiando las cosas rápidamente. Justamente ayer EL MUNDO publicó un artículo en el que hablaban de la "marea blanca" y la razón real por la cobarde dimisión de Aguirre. Decía así:

    "Los médicos, las enfermeras y el personal sanitario que han tomado las calles de Madrid desde hace varias semanas no son anti sistema ni radicales. Son profesionales, muchos de ellos la élite de la medicina, con enorme prestigio y seguramente votantes del PP. No protestan porque les hayan quitado la extra de Navidad ni por tener el sueldo congelado desde 2010. Su protesta es una cuestión de principios, de defensa de un modelo. Creen que el cambio proyectado por la Comunidad de Madrid puede poner en peligro la atención sanitaria. Por eso es una movilización tan peligrosa para el Gobierno regional y tan ejemplar para los ciudadanos."

    http://www.elmundo.es/elmundo/2012/12/09/opinion/1355054618.html

    A la espera quedo de tu segunda entrada sobre este tema valenciano-catalán.

    Saludos

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  2. Hola,también yo creo que en los próximos años va a producirse unos cambios políticos muy importantes en la Comunidad.Me considero regionalista y de Unió Valenciana,hasta que las luchas internas lo destrozaron llegando casi a su desaparición.
    Un saludo y me gusta mucho tu entrada

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    Respuestas
    1. Gracias Benja,

      Tienes tres entradas más de esta serie, que fueron publicadas cronológicamente. Espero que las leas todas.

      Saludos,

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