La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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sábado, 30 de junio de 2012

¿Estamos ante el principio del eje Paris-Roma-Madrid?















Llevo dos años diciéndolo y todo el mundo me miraba con escepticismo, como si estuviese proponiendo algún disparate o estuviese creyendo en cosas imposibles. Había que buscar un bloque entre los países del sur de Europa para no ser aplastados, y este bloque necesariamente debería incluir a Francia.
Tenían que suceder dos cosas. La primera era la ruptura del eje Berlín-París por la razón que fuere, que ha sucedido gracias a la victoria del socialista François Hollande en las elecciones francesas y el consecuente cambio de la posición de aquel gobierno en asuntos europeos, promovido en parte por la ideología en parte por la humillación nacional que el país vivió bajo el colaboracionismo de Sarkozy.
La segunda, una vez producida la primera, era una alianza Francia-Italia-España que hiciese de polo opositor ante el bloque alemán (Alemania y sus satélites) y que entendiese la evidencia de que el norte y el sur de Europa no se pueden homogeneizar a base de castigos, sino a base de unas políticas prudentes y de entender las idiosincrasias de cada país.

La cumbre del viernes de madrugada puede suponer el principio de esta alianza que llevaba reclamando mucho tiempo. Debemos ser prudentes, porque lo acordado allí tiene el mismo defecto que todo lo que se acuerda en la UE, esto es, que está envuelto en una especie de aura de inconcreción y de ambigüedad que hace dudar de la relevancia de los acuerdos. Pero al fin y al cabo ha supuesto la primera muestra de rebelión en el sur, la primera muestra de fortaleza ante imposiciones cada vez más duras, ha supuesto el primer “basta”, en voz bajita y sin aspamientos, pero un “basta” a fin de cuentas.
Recuerdo un poco que se ha pactado en esa cumbre: Lo fundamental es que el rescate a los sistemas bancarios de países con problemas no se hará con los estados mediante, sino que se recapitalizará a las entidades directamente evitando así que estos préstamos computen como déficit del estado. Esto se aplicará a partir de ahora y cuando se regule el mecanismo, así que para nuestro país parece que no se va a llegar a tiempo por lo menos para el primer tramo de ayudas. Ya veremos como gestiona esto Rajoy porque se puede meter en una tela de araña el solo si no es razonable.
También se pactó la creación de un fondo de 120.000 millones de euros para estimular el crecimiento, algo que beneficia sobre todo a los países con menor crecimiento (los del sur) y que paradójicamente Italia y España estuvieron a punto de bloquear en una jugada que les salió bastante bien.
También se va a permitir que el fondo de rescate compre deuda soberana de los países con problemas en vez de prestar a los estados, algo que también va a favor de la deuda soberana y debería ayudar a que no se llegue a situaciones límite. Finalmente, y en este punto sí había consenso, se convino que el mecanismo de rescate no tuviese preferencia a la hora de cobrar los préstamos hechos a los países, algo que se había demostrado erróneo y que no ha provocado más que subidas en las primas de riesgo.

A pesar de no estar en primera línea de esta “rebelión”, el protagonista principal de la misma ha sido el presidente francés Hollande. En la coreografía del acto pareció como si Hollande hubiese apoyado la amenaza de veto de Monti y Rajoy sin estar en ella, situándose como un punto medio entre Merkel y los presidentes sureños aunque aceptando que los últimos tenían razón. Estoy casi seguro que esta escenografía estaba pactada de antemano entre los tres presidentes, que comprendieron que dejando a Hollande en un terreno intermedio iba a ser más fácil hacer ceder a Merkel. A Hollande le viene esto estupendamente porque, además, queda como el único líder capaz de vertebrar Europa y se sitúa en la más absoluta centralidad.
Tampoco debemos minusvalorar el papel de Monti. Este señor, tecnócrata impuesto por Merkel con el consentimiento de Giorgio Napolitano, ha sabido virar en el momento adecuado por el interés de su país. Cuando ganó Hollande entendió perfectamente que tenía que hacer bloque común con Francia para que su país no fuese ahogado por la canciller, y ha sido uno de los impulsores de los cambios de estos últimos tiempos. Invitó a Rajoy a la cumbre de Roma pensando en hacer un bloque contra Merkel y, en la reunión del viernes, además de amenazar con el veto junto con España amenazó a Merkel con dimitir, en una reunión privada, si no salían adelante los acuerdos que finalmente se tomaron. La prensa italiana dice que Monti fue el verdadero artífice de los acuerdos alcanzados aunque, insisto, tengo la sensación de que todo esto fue un juego de poli bueno-poli malo entre Monti y Hollande, con la participación de Rajoy.
La verdad es que la figura de Mario Monti me resulta conflictiva. Sus políticas de austeridad están ahogando a los italianos, sin embargo desde hace dos meses su política europea e internacional está siendo acertada. Por lo menos cuando toma medidas duras no se abraza con sus compañeros de gobierno ni lo celebra como si hubiese logrado una hazaña como sí hacen los políticos españoles, sino que muestra siempre seriedad y deja claro que no puede alegrarse de lo que está haciendo.

Para finalizar creo que debemos de hablar de Mariano Rajoy. Después de 6 meses haciendo el ridículo nacional e internacional, después de haberse mostrado como el más fiel servidor de la canciller alemana y de su política, empiezo a vislumbrar un cambio en su política europea.
Cuando Sarkozy perdió las elecciones en Francia se pensó que podía ocupar el papel de perrito faldero de Merkel y actuó en consecuencia a esta idea, provocando la indignación de todos los que no entendíamos por qué no hacía lo mismo que Mario Monti. Parecía muy propio de una megalomanía común a los presidentes españoles que llenos de complejos solo quieren ir por el mundo a agradar o a figurar en fotos en las que no mandan nada, como hizo Aznar con Irak o Zapatero en otras situaciones y con un estilo algo distinto (Zapatero era de los que van a hacerse el simpático para caer bien).
Pero los acontecimientos han sido demasiado poderosos como para mantenerse ahí. La caída de Bankia, el rescate financiero, los intereses de refinanciación de la deuda a más del 7%... Rajoy ha debido entender que España se estaba muriendo mientras que su querida canciller miraba hacia otro lado sin rubor alguno, y que Merkel no le iba a dar absolutamente nada por su sumisión. Para Merkel la lealtad es una obligación, no una decisión que debe ser recompensada.
Así pues Rajoy ha recapacitado en las últimas semanas y parece haber entendido donde debe estar. Hollande será socialista, en Italia ganará la izquierda posiblemente también, pero estos países no desean nuestro ahogamiento como sí lo desea Alemania. La “realpolitik” exige que estemos junto a aquellos que defienden lo que nos interesa y que hagamos aliados que tengan los mismos problemas que nosotros.
Su papel en esta cumbre ha sido secundario, sin embargo ha sido valiente. El poder de España era necesario para que Italia amenazase con boicotear la cumbre y hemos sabido hacernos valer y ocupar una posición importante. Rajoy ha hecho en esta cumbre lo que tenía que hacer y por primera vez desde que es presidente nos podemos sentir satisfechos con su actuación.

Este ensayo del eje Paris-Roma-Madrid ha sido bastante exitoso. Debemos mantener este eje sólido, por lo menos mientras la dictadura Merkeliana pretenda imponerse sobre todos. Es más, deberíamos abrir esta entente a otros países como Portugal, Grecia o Bélgica.
Alemania también tiene aliados. Finlandia y Austria son claramente aliados inquebrantables de Alemania, a la que hoy obedecen como en otros tiempos se mostraban temerosos a no hacer nada que pudiese provocar a la URSS (la famosa finlandización). Holanda y Dinamarca también están claramente junto a Alemania por motivos de vecindad o de interés.
Y no se trata de partir la UE por la mitad, se trata de que el norte no imponga la política al sur. Si el norte actúa como bloque el sur deberá actuar como bloque igualmente para defender sus intereses. Y cuando Alemania no tenga el poder de imponer su política entonces podremos empezar a arreglar Europa. Porque esta cumbre no ha arreglado Europa que nadie se confunda, esta cumbre nos hace ganar tiempo, ganar unos meses mientras acometemos los cambios que necesitamos, cambios que tendrá que imponer el sur y las políticas anti-austeridad porque si no estaremos en unos meses, de nuevo, al borde del precipicio.

miércoles, 27 de junio de 2012

Angela Merkel y el general Prim




















El presidente del gobierno de España después de la revolución gloriosa de 1868, el progresista general Juan Prim, declaró en una ocasión: “Mientras yo viva en España no habrá una república”. El general no quería una república porque pensaba que era algo demasiado avanzado para la España de la época y, sobre todo, porque pensaba que la república llevaría asociado un estado federal que le asustaba más que la república en sí.
Prim consiguió instaurar una monarquía constitucional en la figura de Amadeo de Saboya tal y como deseaba para España, aunque el invento no duró mucho.

Esta mañana no he podido evitar acordarme de esta frase cuando he leído que la señora Merkel, lideresa de todo este cotarro, ha declarado en una reunión con el grupo parlamentario liberal (sus socios de gobierno) que no habrá mutualización de la deuda (en eurobonos o en otra forma) “mientras yo esté viva”. Los liberales, casi en broma, le gritaban “¡Le deseamos una larga vida!”.
Esto es la Europa actual señores. Una señora presidenta de una nación entre 27 (o de una nación entre las 17 que tienen el euro como moneda oficial) se permite decidir en nombre de todo el mundo y ojo no solo mientras ella gobierne, sino mientras ella viva que es más fuerte. Al más puro estilo de los emperadores o de los dictadores que aspiraban a morir en la cama, la vida de la señora Merkel se convierte en una unidad de tiempo político, en un eón histórico que define una era. Como si fuese eterna, como si fuese a ser la presidenta de su partido de forma vitalicia y como si no pudiese perder una elección.

A lo mejor no es tan dramático y tan extremo como parece. Es posible que la señora Merkel haya hecho esta declaración cara a la galería, cara a una audiencia que quería oír exactamente esto. Si es así entonces es una mentira transparente, un hooliganismo absurdo porque recordemos que no estaba hablando a las masas hambrientas de demagogia sino a un grupo de diputados.
Si es así se le debe haber pegado de nuestro querido presidente, la seriedad germánica contagiada por lo más chusco del espíritu chapucero español. Esto no es más que lo que podríamos definir como una “Marianada”, un “no subiré el IVA”, “no subiré los impuestos”, “no cambiaré mi política antiterrorista”, “no nos van a rescatar”. Una frase fabricada para gusto de la audiencia a sabiendas de que es falsa.
Y no quiero salirme del tema pero de aquí poco vamos a asistir a algo todavía pero, a las “Marianadas 2.0”, que va a ser la corrección inmediata de la única promesa electoral que ha cumplido que es la recuperación de la deducción por vivienda. Una hazaña que comentaremos cuando suceda.

La mutualización de la deuda es algo absolutamente inevitable. O sucede o se destruye el euro, es así de sencillo. O se mutualiza la deuda o comenzarán a haber suspensiones de pagos de estados de la zona euro.
Esto lo sabe todo el mundo, y quien no lo sepa es un idiota o un pirómano. Tan solo una reactivación económica fortísima producto de algún acontecimiento excepcional podría hacer que los estados del sur pudiesen asumir sus deudas y sus costes de refinanciación. Y si no pues habrá que reformar absolutamente el BCE para que sea él quien compre la deuda de los estados a un interés casi cero. Fuera de ahí no hay futuro.
El empeño de la canciller Merkel de esperar a estar al borde del precipicio para ceder me resulta de una morbosidad insalubre. Un día calculará mal la frenada y nos iremos todos por el precipicio. Menos mal que le queda poco más de un año en el cargo y quienes le sustituyan, previsiblemente socialdemócratas y verdes, no pueden ser peores. La severidad con que la historia europea juzgará a esta señora estará a la altura de los grandes políticos irresponsables de los últimos siglos.

Ah! Se me olvidaba. El general Prim murió a finales de 1870, un par de años después de decir esa frase. En 1873 se proclamó la I república en España.
Prim realmente tuvo razón y en España no hubo una república mientras él vivió. Muchos historiadores dicen que posiblemente fue esta intransigencia política la que motivó a su asesino a elegirle como objetivo.
No sé si le puede pasar lo mismo a Merkel, pero hace unas semanas ya hice un ejercicio de futurismo político en el que esta situación se daba. En mi texto la canciller era asesinada en 2014, dos años después de esta frase, más o menos el mismo tiempo entre la muerte del general Prim y su frase….
No os preocupéis que ya ha fallado el primer acontecimiento de mi texto (la victoria de Syriza) y, además, esperemos que para 2014 la señora Merkel no sea más que una pesadilla del pasado.

viernes, 22 de junio de 2012

Necesitamos un nuevo proteccionismo
















La globalización o el neoliberalismo han impuesto en el mundo una serie de dogmas económicos causantes en gran medida del desastre actual en que nos vemos inmersos. Uno de estos dogmas es que el proteccionismo económico es malo y por lo tanto es algo que progresivamente ha ido desapareciendo aunque no en todos los ámbitos. Por ejemplo existe todavía un fuerte proteccionismo a nivel agrario en el primer mundo, proteccionismo del que se quejan los países del tercer mundo productores de alimentos.
No obstante y a parte de excepciones vivimos hoy en una economía menos proteccionista que hace unas décadas, algo que a pesar de no ser negativo de por sí, sí está causando estragos en el momento actual y en países como el nuestro.

El proteccionismo económico es algo que se ha practicado siempre en mayor o menor medida. Su objetivo es proteger la producción interna (agraria o industrial) frente a las importaciones del exterior que, si son más competitivas, podrían destruir a la industria local. El objetivo parece loable pero no siempre este proteccionismo es bueno.
Los economistas clásicos decían que el proteccionismo es malo porque impide la especialización y la modernización de los procesos productivos. Imaginemos por ejemplo una fábrica de zapatos en un país altamente proteccionista. En este contexto los zapatos de esta empresa competirían en el mercado con otros importados que estarían fuertemente arancelados, generando una ventaja competitiva para la industria local. Posiblemente los zapatos del exterior sean mejores, quizá estén fabricados con procesos más modernos que en un mercado igualitario los haría más competitivos en precio, pero como su precio está incrementado por los aranceles el industrial local venderá un zapato probablemente peor, más caro de fabricar y generado en un proceso deficiente, pero que será más barato para el comprador.
Con esta realidad la fábrica de zapatos, exitosa en su objetivo de vender zapatos, no se vería con la necesidad de modernizar su proceso productivo ni de mejorar su producto, puesto que no tendría competencia seria. Este proteccionismo, por lo tanto, sería un freno para la modernización.
Por otro lado en un país altamente proteccionista habrá fábricas y producción de todo. Cualquier producto que se requiera en el mercado se fabricaría allí, pues el mercado daría ventaja a los competidores locales. Esto llevaría a un país donde “se hace de todo” y, por lo tanto, no sería un país que se especialice en nada. El proteccionismo, pues, sería un freno para la especialización.
Al cabo de los años veríamos como mientras el resto de países mejoran sus producciones para competir en el mercado internacional, las industrias de este país muy proteccionista quedarían anticuadas, deficientes y no podrían competir en el mercado internacional. En definitiva, este país no podría exportar prácticamente nada y acabaría viviendo en una semi-autarquía, con industrias peores que las del resto de países y, finalmente, eso repercutiría en la calidad de vida del país, que sería menor que en el resto.

Esto es la teoría y, no nos engañemos, es parcialmente cierta. Y digo parcialmente porque el problema para decir que esto es muy malo es que el extremo contrario, es decir mercados abiertos y no arancelados, debe ser mejor, y eso tampoco es verdad siempre.
De hecho fijémonos en Europa, la zona económica que según se dice es la que menos se protege a si misma en el mundo. Bien, Europa fabrica muchas cosas, casi de todo, desde productos de alta tecnología hasta productos manufacturados de bajo valor añadido. Sin embargo los productos europeos tienen que competir con productos de dos gigantes industriales, la India y sobre todo China. China fabrica a unos precios mucho más bajos que Europa, e incluso después de pagar el transporte estos productos llegan al mercado europeo a precios mucho más baratos que los locales.
¿Por qué China fabrica más barato que Europa? ¿Es porque tienen mejores industrias y procesos industriales mejores? No. China fabrica más barato fundamentalmente porque sus costes laborales son bajísimos gracias a que emplea a los trabajadores con salarios ridículos, con escasa protección social y con leyes laborales nada protectoras con los trabajadores. Además, las empresas chinas tienen unas normativas de seguridad laboral o medioambientales mucho más laxas que en Europa, es decir, proteger el medio ambiente y evitar los accidentes laborales no supone un problema ni un coste para las empresas chinas.
Esto lleva a que los productos fabricados en Europa sean caros y no sean competitivos en el mercado, no sean demandados y por lo tanto las empresas europeas cierren o bien se deslocalicen para fabricar en China. Si la empresa cierra se crea menos riqueza en el país y los trabajadores se van al paro, lo que conlleva que la gente tiene menos dinero y, por lo tanto, menos poder adquisitivo para poder comprar los productos caros, los europeos. Y eso genera un ciclo de mayor compra del producto chino que lleva a más cierre de empresas.
En este punto el europeo se encuentra en una encrucijada. Si quiere evitar que la competencia china se coma el mercado necesita competir con las mismas armas ¿Cuáles son? Pues reducir los costes laborales como ellos y destruir las leyes protectoras del trabajo, medio ambiente, etc. Pero esto precarizaría a los trabajadores, repercutiría en el consumo y en el bienestar de todos… ¿Qué hacemos? Hasta ahora endeudarnos, pero esto ya no puede ser. Mientras se mantengan los mercados abiertos solo hay dos opciones: O nos convertimos en chinos para competir, o nos dejamos empobrecer poco a poco.

Hay una tercera opción de la que se habla mucho, que es esa de “reformar nuestro modelo económico”, es decir, ir a una fabricación de productos de mayor valor añadido. Esto es una solución parcial pero debemos entender que no es total, y pensar que es total nos llevaría a un error gravísimo.
Ahora mismo los chinos producen productos de valor añadido bajo: Juguete, calzado, mueble, manufacturas varias, etc. Todas estas industrias han sido muy castigadas en Europa por la competencia china. Optar por un modelo de mayor valor añadido nos da dos opciones, o abandonar estas fabricaciones y que las hagan los chinos, o bien hacer algo “distinto”, algo que ellos no puedan o sepan hacer.
Hacer algo distinto, “innovar” y modernizar esta bien, pero no es la panacea. Los chinos también saben innovar y modernizar y hacer diseño, hasta hace una década no sabían pero están empezando a saber, y si no saben contratan profesionales occidentales para que les enseñen. Sólo hay que ver la ropa de las tiendas chinas, que ya no es tan cutre como hace unos años. Ellos también innovan y si no pues copian innovaciones y las cambian lo suficiente, por lo tanto o somos muy buenos innovando o esta solución no nos garantiza nada a medio plazo. Seamos realistas, aunque nos pusiésemos todos a ser los más innovadores y creativos del mundo no podríamos recuperar totalmente la industria manufacturera destruida en estos años.
La otra alternativa es hacer solo productos de alto valor añadido. Esto es más o menos lo que hacen los alemanes, que fabrican tecnología, bienes de equipo, productos químicos y farmacéuticos, etc.
Mirad os cuento una anécdota. En mi empresa hay un coche eléctrico fabricado en china (Marca BYD), que los trabajadores podemos coger para desplazamientos cortos (es eléctrico y tampoco da para largos viajes). El coche es objetivamente peor que los coches fabricados en Europa y en EE.UU, pero ya no existe esa diferencia enorme de los primeros coches fabricados en la India. Ahora estos BYD no pueden competir en prestaciones con los coches europeos (aunque son más baratos por supuesto), pero ¿qué pasará en 10 años? Muy probablemente los coches chinos se acercarán mucho a los estándares europeos, no los alcanzarán posiblemente pero la diferencia no será tanta y… valdrán la mitad. ¿Recordáis, los lectores más mayores, los primeros Hyundai fabricados en Corea del Sur? Eran una ruina ¿Cómo es un Hyundai ahora? Una marca a la altura de muchas europeas.
Los Alemanes creen que esto de la competencia china no les alcanza a ellos, porque ellos fabrican cosas de mucho valor añadido y jamás les alcanzarán…Están en un gravísimo error. En poco tiempo los chinos fabricarán coches decentes, y motores, y máquinas industriales, y las industrias alemanas se las verán “putas” para competir. Y nosotros no les podremos comprar sus productos porque nos habrán arruinado de tal manera que solo podremos comprar chino y poco. Lo que hoy viven los trabajadores del sur de Europa en pocos años lo vivirán ellos en sus propias carnes.
No quiero que quede la sensación de que no creo que haya que innovar y hacer cosas de mayor valor añadido. Por supuesto que hay que hacerlo, pero que nadie piense que Europa florecerá de las ruinas y viviremos como reyes por eso. Esto hay que hacerlo, pero esto no es una política única, hay que hacer muchas más cosas.

Hay otra teoría que quiero refutar. Se dice mucho que España hace 50 años era para Europa como China es hoy para España, pues aquí no había los costes laborales de Europa, no había huelgas ni conflictos (estábamos en dictadura), había una moneda débil, y por lo tanto nuestro “boom” económico de los 60 se produjo gracias a eso. En ese momento pudimos exportar a Europa, no se nos limitó y por eso nos conseguimos igualar a Europa con los años y conseguir la democracia.
Niego totalmente el paralelismo. España era en aquellos años un país relativamente pequeño cuyo potencial industrial era pequeño comparado con todo el mercado europeo y occidental. Que nosotros fabricásemos más barato podía ser un problema puntual para algunas industrias europeas pero no era un problema para Europa en general. El potencial de China hoy multiplica por muchas decenas de veces el de España entonces, China puede inundar Europa de productos cosa que España no podía. Si queremos hacer un paralelismo lo podemos hacer con Rumania. Que Rumania esté en la UE puede ser un problema puntual para muchas empresas occidentales por sus costes laborales, pero no supone un problema para la economía de la UE. Con los años Rumania, que es una democracia, crecerá económicamente y sus trabajadores pedirán mejoras laborales y salariales, y eso llevará a una convergencia que hará que Rumania ya no sea un competidor “desleal”.
¿Pasará eso con China? ¿Crecerá tanto que los chinos cobrarán cada vez más hasta que se igualen con los sueldos europeos? Lo siento, esto es una patraña. El modelo económico chino esta basado precisamente en el bajo coste y ya se encargarán las autoridades de mantenerlo. Que 1.200 millones de chinos alcancen los estándares occidentales es algo impensable además que no van a permitir. Además China es una dictadura, ¿cómo van a pedir mejoras salariales y laborales? Me diréis que España era una dictadura en los 60, pero España tenía una dictadura puntual pues era un país con una historia liberal de un siglo antes de la guerra civil. La dictadura en España estaba destinada a acabar, sin embargo la dictadura china está destinada a pervivir mucho tiempo.
Por lo tanto China y sus trabajadores no van a alcanzar una “convergencia” con Europa. Quien venda eso miente como un bellaco o no sabe lo que dice. De hecho el proceso es el contrario, somos nosotros los que vamos convergiendo hacia la precariedad de los trabajadores chinos.

¿Qué hacemos, pues? Pues señores necesitamos volver al proteccionismo. Pero no un proteccionismo total y autárquico, no, debemos ir hacia un proteccionismo inteligente.
Debe haber un mercado internacional donde compitan las empresas que jueguen con las mismas condiciones, pero no las empresas que jueguen con ventaja. Un país que tiene una moneda artificialmente baja para exportar más no debe competir en igualdad de condiciones con países con monedas en valores objetivos, un país que tiene unas normativas medioambientales inexistentes no debe competir en igualdad con países que si las tienen, un país que no tiene una legislación laboral “humana” no puede debe competir en las mismas condiciones con empresas que tienen legislaciones laborales y respetan los derechos de los trabajadores. Una dictadura no debe competir en igualdad de condiciones con una democracia.
Por lo tanto hay que recuperar la política arancelaria. En función de lo expuesto anteriormente los aranceles deben ser mayores o menores para que los productos de estos países no compitan en situaciones ventajosas contra los nuestros. No se trata de proteger lo nuestro porque sí, se trata de establecer un marco de justicia económica que proteja las conquistas sociales mínimas que no podemos permitir perder (limitación de las jornadas laborales, sueldos dignos, eliminación de riesgos laborales, políticas medioambientales, etc.)
Esto se debe hacer inteligentemente, porque también debemos tener como objetivo exportar. Si somos excesivos en los aranceles podemos generar los problemas expuestos al principio del texto y eso a medio plazo sería negativo. Hay que saber ajustar muy bien.

Finalmente creo que también debemos hacernos una pregunta, ¿qué queremos fabricar en Europa y no queremos importar? No vale decir todo, hay que centrarse en algunas cosas lógicas. Por ejemplo yo creo que los países deben generar sus propios alimentos y no deben depender del exterior. Eso no quiere decir que debamos fabricar de todo y no importar nada de fuera quiere decir simplemente que debemos tener una base agraria y ganadera sólida. Esto, pues, requiere una protección sectorial.
Quizá consideremos que hay ciertas cosas manufacturadas o industriales que no debemos importar, porque son esenciales para Europa o porque consideramos que debemos autoabastecernos. Aquí también entraría un proteccionismo sectorial, que tampoco debería extralimitarse.

Hay muchos que llaman a esto “volver al pasado”. Yo lo llamo “desglobalizar” pero llámenlo como quieran. Si se ha demostrado que ciertas reformas de los 80 y los 90 no han hecho más que daño no se nos deben caer los anillos en recuperar lo que se estaba haciendo antes. Volver al pasado de forma integral nunca es bueno pero eso no debe cegarnos ni llevarnos a militar en extremismos absurdos. Aquí de lo que se trata es de defender nuestro estado social y nuestra economía, de no precarizar al mundo entero convirtiéndonos en chinos que trabajen 60 horas a la semana por un salario de supervivencia. Y si para eso hay que volver a recuperar algunas ideas del pasado pues se recuperan a falta de una alternativa mejor.

lunes, 18 de junio de 2012

La dictadura del miedo














Ya tenemos los resultados de las elecciones griegas y ha ganado quien tenía que ganar, Antoni Samaras, del partido conservador y “pro-rescate” Nueva democracia (ND).
Y he dicho “quien tenía que ganar” porque vivimos desde hace semanas bajo esa consigna. En Grecia debían ganar los pro-rescate porque si no una plaga de impredecibles consecuencias asolaría Europa y acabaría con el euro. Ese era el mensaje que salía de Berlín.

Los alemanes son viejos zorros de la teoría política. Uno de sus “ilustres” (estoy siendo sarcástico), Herr Joseph Goebbels, inventó hace casi un siglo aquello de que “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad” y la aplicó exitosamente a la política, contribuyendo al ascenso del partido nacional-socialista y, sobre todo, a su mantenimiento en el poder con altos índices de apoyo y popularidad.
Los alemanes rehúyen su pasado nazi con razón y evitan cualquier remota relación entre su política actual y aquel momento, pero por alguna razón esto solo se circunscribe al fondo de la política y no a las formas. Las formas parecen no importar si el fondo es diferente y por eso se ven extrañas similitudes de forma entre esa época y la actual, como puede ser ese “ascendente” que creen que deben tener sobre Europa entera, a la que tienen que “salvar”, o esa repetición de los métodos de Herr Goebbels.
En esta ocasión la mentira que se ha repetido mil veces es que en las elecciones griegas se decidía si Grecia quería seguir en el euro o no. Esto era una mentira absoluta pues los dos partidos que tenían posibilidades de gobernar, Nueva democracia y Syriza, habían dicho que no tenían intención de salir del euro. Para salir del euro no hay procedimiento establecido, pero se sobreentiende que el país que quiera salir del euro tendría que pedirlo y eso provocaría una negociación para ver como se haría. Pero si un país no quiere salir del euro no hay procedimiento previsto para expulsarlo, por mucho que Merkel amenace con esto.
…Bueno podría haber uno indirecto, que es que el BCE estrangulase a los bancos griegos e hiciese que el país pidiese su salida del euro para no ser arrasado. Pero eso sería un ataque absoluto que no estaría justificado y, además, representaría una manipulación del banco central que supuestamente es el más independiente del mundo, lo cual es precisamente el origen de nuestros problemas. Que se mantenga la independencia del BCE mientras se estrangula al sur de Europa pero que se violase para acabar con los griegos sería tan escandaloso que no me lo quiero ni plantear.

Por lo tanto en Grecia no se estaba eligiendo entre un gobierno pro-euro y uno anti-euro, se estaba eligiendo entre un gobierno pro-rescate y uno anti-rescate que es algo totalmente distinto. Pero Merkel y sus sabuesos quisieron crear el equívoco para asustar a los griegos con una salida del euro y, consecuentemente, una devaluación de sus ahorros. El mensaje era “voten ustedes a Nueva democracia o al PASOK porque si no saldrán del euro
Como el lenguaje era sibilino, mentiroso, inconcreto y abstracto al final no sabías si los griegos iban a salir del euro porque Syriza realmente quería salir del euro, en contra de sus promesas de campaña, o bien porque Merkel los iba a expulsar. La ficticia situación no sobrevivía ni dos minutos al análisis pero de tanto que se repetía mucha gente se lo acabó creyendo. Syriza era salir del euro, ND permanecer en él.
Los medios de comunicación españoles también han jugado a ese mensaje, no sé si dirigidos por sus partidos políticos amigos, por puro amarillismo periodístico o directamente por su incompetencia manifiesta. “Grecia se juega permanecer en el euro” decían todas las televisiones y periódicos, ya fuesen conservadores o progresistas. La mentira de Merkel penetró en nuestro país cabalgando sobre nuestros medios y seguramente algo parecido pasó en el resto de Europa.
Para darle cuerpo a la mentira llevábamos un par de semanas hablando de “planes de contingencia” por si Syriza ganaba en Grecia. Parecía como si el euro no fuese a sobrevivir al lunes si ganaba el maldito loco de Tsiripas y nos amenazaban con normativas especiales y corralitos bancarios. Eso generó que la opinión pública de países como el nuestro desease la victoria de Samaras, para que no nos cerrasen los bancos y nos quitasen nuestros euros.
Finalmente pasó lo que tenía que pasar. Se despertó el voto del miedo contra Syriza y ND ganó como quería Merkel. El IV Reich puede respirar tranquilo, y las deudas de los acreedores alemanes también.

A lo que hemos asistido estos días es a una nueva fase de la dictadura Merkeliana que se cierne sobre Europa. A la fase de imposición de gobiernos tecnocráticos o asimilados dentro de una legislatura gracias a la aceptación sumisa de los partidos políticos de turno le ha seguido la segunda fase, la manipulación de la democracia real en base al miedo. El “periodo de excepcionalidad” de los gobiernos tecnocráticos parece que no se acaba en las elecciones, sino que puede durar hasta el infinito mientras la suprema canciller quiera.
No quiero ni pensar que pueda haber una tercera fase en este plan de vaciamiento de la soberanía de los pueblos. El domingo, antes de saber los resultados en Grecia, comentaba con unos amigos el escenario que se podía dar como no se pudiese formar gobierno en Grecia. Hablé, directamente, de la actitud del ejército y de cómo algún tipo de “golpe blando” podía no ser descartable. Claro, para eso las fuerzas armadas deberían ser favorables a las tesis merkelianas algo que desconozco si es así.

Esta Europa es cada vez más corrupta, más sucia. Parece que todo aquello de la “solidaridad entre los pueblos de Europa” y la “Europa social” ha pasado a mejor vida, y quizá ha pasado a mejor vida porque hemos olvidado un concepto clave: La soberanía. Eso es por lo que hay que pelear, eso es lo que hay que exigir antes de entrar en una espiral de odios nacionales que pueden hacer de nuevo mucho daño a Europa.

miércoles, 13 de junio de 2012

¿Tiene sentido que la banca sea privada?














Desde principios de la crisis financiera, desde que cayó Lehman Brothers allá por 2008, multitud de bancos han sido “rescatados” en el mundo.  En EE.UU por ejemplo los monstruosos AIG, Citigroup o Bank of America (entre otros), en Europa  el británico Royal Bank of Scotland, el alemán Hypo eal State, Fortis de los países del Benelux o Bankia en España, por citar solo los más grandes. Esto sin contar los rescates soberanos de países a causa de sus bancos, como pasó en Irlanda y como acaba de pasar en España con un mecanismo algo distinto.

Como podemos observar los bancos no están regulados con las leyes de la economía privada. Una empresa privada es viable exclusivamente si tiene beneficios o, en el caso de cooperativas o empresas sociales, si sus ingresos son suficientes para pagar a los trabajadores y mantener la actividad. En ningún caso una empresa privada podría dar pérdidas de forma continua, porque eso mostraría que estamos ante una actividad económicamente inviable en las condiciones de mercado actuales y llevaría a su cierre, probablemente mediante un concurso de acreedores liquidativo.
Sin embargo en un banco no pasa esto. Ha pasado en algún caso en el pasado con algunos bancos pequeños, que han quebrado y han dejado a sus ahorradores sin dinero, pero ya no pasa en las economías modernas por dos razones: Primero porque los estados garantizan una cantidad de depósitos muy importante, que convierte en más nocivo para las arcas públicas el que caigan que el darles dinero para sobrevivir, y por otro lado porque los bancos se han convertido en monstruos muy grandes a los que se les aplica eso de “too big to fail”. Hay que tener en cuenta, también, que las interacciones económicas entre los bancos son muy potentes y la caída de uno perjudicaría a todos los demás.
Cuando un banco está en una situación de insolvencia objetiva (porque ha invertido mal el dinero de sus clientes) ni cierra ni quiebra, sino que llega el estado en cuestión a poner dinero para que eso no pase. Es decir, las pérdidas se socializan y se convierten en públicas, por lo que los bancos nunca caen si el desastre que generan es menor que la capacidad crediticia del estado, y si el estado no tiene la capacidad hay organismos internacionales que hacen esta labor.
Esto es, pues, la degeneración más absoluta del capitalismo. Los beneficios son privados, sin embargo las pérdidas son públicas y colectivas. Cualquiera de los pensadores liberales clásicos o de los economistas marxistas se habría llevado las manos a la cabeza de enterarse de este sistema. Además, esto se junta con otra degeneración del capitalismo que de habitual nos hemos acostumbrado a ella, que es que los bancos son empresas que no están dirigidas por sus dueños (los accionistas mayoritarios), sino por una casta profesional de “gestores” que se comportan de forma parasitaria para llevarse sus bonus y comisiones sin preocuparse por la salud a medio plazo de la entidad que dirigen.

Los bancos han ocupado siempre un papel central en la economía, pero este papel ha sido cada vez mayor conforme las economías se han ido financiarizando  y conforme los bancos centrales se han hecho “independientes”, y también ha aumentado conforme hemos pasado de una economía de transacciones económicas “en papel” a otra de transacciones económicas “digitales”, pues hoy en día es absolutamente necesario ser cliente de un banco para cobrar una nómina, pagar una factura, etc.
Es decir, los bancos son la piedra central del sistema económico imperante, son absolutamente necesarios para las transacciones económicas y para cualquier negocio, para el consumo, etc.
Bien, los bancos son absolutamente necesarios para el funcionamiento del sistema económico, son un pilar del sistema económico, sin embargo son sistema económico. De alguna manera son juez y parte de la economía capitalista, y eso genera una clara situación de abuso potencial. Igual que las leyes y las regulaciones son clave para tener un sistema económico moderno, o el hecho de tener una masa monetaria también es imprescindible, los bancos son parte central del sistema.
Sin embargo a nadie se le ocurriría pensar que las leyes económicas las pueden hacer algunos actores económicos, pues las harían en su beneficio y contra los demás, ni que otros actores pudiesen generar la masa monetaria a su conveniencia. Las leyes o los bancos centrales son independientes de la lucha entre los actores económicos, son “públicos” o “estatales” o como queramos llamarlos, deben estar por encima del mercado, por encima de los competidores del mercado, ser independientes del mercado para así otorgar un marco igualitario en el desarrollo de la economía. En cambio los bancos pueden ser privados, ¿por qué?
Me diríais que los bancos no crean masa monetaria, lo cual es cierto pero no del todo. Masa monetaria no crean, pero sí multiplican el circulante a base de préstamos (de un ingreso pueden generar un activo y un pasivo si lo prestan), ciertamente acogidos a una permisiva legislación. Tampoco crean “leyes” económicas, sin embargo su posibilidad de orientar el flujo de dinero donde quieran les da un poder especial. Porque un banco tiene el mismo papel que una empresa, ganar dinero, sin embargo es quien orienta el capital, quien decide donde va. Está más allá de la economía productiva, de la que crea bienes y servicios, pero su objetivo es el mismo: Ganar dinero. Y en esta economía financiarizada el capital ha encontrado maneras de multiplicarse sin necesidad de pasar por la economía productiva, simplemente especulando, siendo las posibilidades de especulación infinitamente mayores que en cualquier otro momento de la historia.
Y para acabar, como ya hemos dicho, los bancos son economía privada pero al ser absolutamente necesarios no pueden quebrar. Los bancos pueden obtener beneficios privados pero las pérdidas acaban siendo públicas. Los bancos son entidades  a las que se le aplica una economía que no es capitalista ni socialista, es un chollo.

Yo nunca he sido muy proclive a estas teorías típicas en la izquierda que dicen que hay que nacionalizar la banca. Creo que hay que tener muchísimo cuidado con estas sacralizaciones de lo público porque un banco público puede ser tan destructivo como un banco privado si se lo propone, y no hay más que mirar a las cajas de ahorro. Un banco público, por ejemplo, podría estar sometido a los deseos megalomaniacos del gobierno de turno y generar un desastre.
Al final el problema es de ética y de regulación, esa fue siempre mi teoría. Lo que necesitamos es una banca ética y fuertemente regulada, cuyo principal objetivo sea garantizar los ahorros de sus clientes y no perderlos estúpidamente en operaciones avariciosas. Necesitamos una banca que financie la economía real, no la especulación ni el pelotazo, siempre con criterios pragmáticos y científicos. Necesitamos una banca que no juegue con la economía del mundo para que sus directivos de forren.
Sí, sigo pensando eso pero ¿tiene sentido realmente que la banca sea privada? ¿Tiene sentido que dejemos en mano de la economía privada algo tan esencial para la economía de todos? ¿Tiene sentido que sea privado algo que no podemos dejar quebrar? Quizá la banca deba ser un pilar del sistema para que se genere riqueza y crecimiento, pero no parte del sistema en sí misma. Quizá no deba regirse por los mismos parámetros que cualquier otra actividad privada.
Quizá sería suficiente con una gran banca pública, que otorgue a cada ciudadano una cuenta bancaria si este la reclama, cuyo principal objetivo sea garantizar los ahorros de sus clientes y tenga unas limitaciones clarísimas. El estado sólo debería garantizar los depósitos de esta banca, que sería del estado. Y fuera de allí que se sitúen los bancos privados, con sus contratos particulares con sus clientes y con las remuneraciones que consideren adecuadas para captar dinero, pero que pueda quebrar si su actividad fracasa y que no sean salvadas por el estado (es decir por los impuestos de los ciudadanos) si esto pasa.

Estamos en una crisis gravísima que posiblemente no tiene parangón en la historia. De esta no se va a salir haciendo lo de siempre y en base a la ortodoxia económica que hemos seguido en las últimas décadas.
Se van a tener que aplicar medidas radicales y posiblemente se van a tener que demoler algunos pilares de nuestro modelo económico. ¿Es la banca privada uno de esos pilares? No lo descartemos.

domingo, 10 de junio de 2012

Hemos sido rescatados y seguimos intervenidos













Cada día hay más gente que dice que no quiere saber nada de la prima de riesgo, el déficit, los rescates y demás asuntos económicos, y me parece que voy a tener que empezar a darles la razón. No me parece a priori una situación muy responsable pero entre el ambiente de emergencia diaria que venden los periódicos y, sobre todo, la transparente incompetencia de nuestros políticos no me extraña que la gente quiera desconectar de todo y ser feliz el tiempo que nos quede antes de que nos quiten hasta la camisa.

Este sábado el gobierno de España pidió el rescate financiero del país, rescate financiero que irá destinado exclusivamente a los bancos. Esto de que sólo “se ha rescatado a los bancos” no es más que una pirueta dialéctica y metódica con una pequeña base de verdad. Porque no es más que en eufemismo se entiende perfectamente analizando el caso de Irlanda.
La república de Irlanda tuvo que pedir el rescate del país hace un par de años. Lo pidió porque su sistema bancario quebró parcialmente y el estado garantizaba una cantidad determinada de los depósitos y los bonos bancarios, lo que le convertía en responsable final de las pérdidas bancarias. Al quebrar los bancos el estado tuvo que inyectar dinero público en el sistema bancario, dinero que consiguió mediante un endeudamiento masivo, endeudamiento que no podía pagar. Al no poder pagar tenía que refinanciar la deuda, y como era un país con una crisis enorme las condiciones de financiación eran abusivas e insostenibles para el estado. Esa fue la razón por la que el estado irlandés tuvo que pedir el rescate europeo, porque la inyección de dinero al sistema bancario es déficit del estado.
En España la situación podría haber sido parecida. Al ritmo que iban los acontecimientos en breve algún banco hubiese quebrado, dejando a los ahorradores, accionistas, etc. Sin su dinero. Como el estado garantiza 100.000 euros por persona y banco si se hubiese dado la quiebra éste hubiese tenido que compensar a los ahorradores con el dinero depositado siempre que no superase los 100.000 euros, algo para lo que el estado no tiene capacidad (el fondo de garantía es un fraude que no cubriría más que los ahorros de un banco pequeñito en el mejor de los casos). El tesoro hubiese tenido que pedir a los mercados una cantidad de dinero desorbitado a cambio de deuda pública, algo que probablemente no hubiese podido financiar y en el supuesto de que hubiese podido hacerlo no lo hubiese podido devolver, llevando al estado a la quiebra en escasos meses.
Para que esto no suceda los estados prefieren “recapitalizar” los bancos, para evitar la quiebra antes de que suceda. Es decir, inyectar dinero público en los bancos con todas las trampas contables que se quiera (directamente, en avales, bonos convertibles, acciones, etc.).
El estado español tenía que recapitalizar los bancos y para ello tendría que haberse gastado unas cuantas decenas de miles de millones de euros que no tiene, y que por lo tanto habría que haber pedido prestado. Como el estado sabe que no puede asumir eso (100.000 millones es el 10% del PIB) y que la simple necesidad provocaría una presión de los mercados insostenible, no ha tenido más remedio que pedir dinero al eurogrupo, es decir, ha pedido un rescate, pues no tenía alternativa razonable.
Esto, señores, es claramente un rescate lo llamen como lo llamen. Que se haya prestado el dinero al FROB para que recapitalice los bancos en vez de prestárselo al estado para pagar la deuda que ha contraído en los mercados de deuda no es más que convertir en directo lo que de otra manera sería indirecto, y avanzarse a unos acontecimientos que hubiesen sido inevitables.
¿Es mejor este rescate que el de Irlanda? Sí, porque es avanzarse a una situación de insostenibilidad que era inevitable. Es mejor deber al eurogrupo 100.000 millones al 3% que debérselos a los mercados al 6,5% y que, al no poder pagarlos, te den esos 100.000 millones para pagar la deuda anterior, generando una nueva y perdiendo por medio un 3,5% anual sobre los 100.000 millones. Pero eso, aún siendo mejor que el mecanismo castigador anterior, sigue siendo un rescate sin paliativos.

El ministro De Guindos mintió más que habló en la rueda de prensa del sábado. Su uso del lenguaje era sibilino e insultante, vendiendo casi como un logro lo que a todas luces era un fracaso para el país. Pero la mentira más gorda fue aquella de que los ciudadanos no iban a sufrir las consecuencias de este “no rescate”, que las únicas condiciones que se impondrían serían a los bancos. Cuando una periodista le preguntó si no era una contradicción que este préstamo compute como deuda pública y que esto no vaya a tener consecuencias sobre los ciudadanos el ministro se escapó diciéndole a la periodista que no le tocaba preguntar. Eso es transparencia ¿verdad?
El ministro mintió, pero es que también debe ser medio idiota porque en el propio comunicado del eurogrupo, que se supone que debía conocer (o igual somos tan mindundis que no nos dicen ni lo que van a comunicar), dice que “El Eurogrupo confía en que España respetará sus compromisos con arreglo al procedimiento de déficit excesivo y en relación con las reformas estructurales con el objetivo de corregir los desequilibrios macroeconómicos en el contexto del semestre europeo. Se vigilará de cerca y de forma periódica el progreso en estas áreas al mismo tiempo que se proporcione la ayuda financiera”.
O sea, se nos vigilará de cerca, aunque no se sabe si vendrá la troika, si nos machacarán cada vez que queramos liberar un tramo, o si tendremos memorándum…Ah no, esto sí lo sabemos: “El Gobierno español conservará la plena responsabilidad de la ayuda financiera y firmará el Memorando de Entendimiento.”

Y lo de Rajoy el domingo ya ha sido “la hostia”. Dijo que si no hubiesen hecho lo que han hecho el “reino de España” hubiese sido “intervenido”.
Claro, ¿qué es intervenido? ¿Qué nos mandan contra nuestra voluntad? Pues eso es imposible, porque bajo ese criterio ni siquiera Grecia está intervenida. Recordemos que si Grecia está obedeciendo lo que viene de Bruselas y Berlín es porque los tienen chantajeados con los tramos del plan de rescate, no porque haya entrado las fuerzas especiales del ejército alemán a ocupar la sede del gobierno griega. Para que un país sea “rescatado” debe pedir el rescate voluntariamente, y luego se somete por propia voluntad a los dictados exteriores, a cambio de dinero o por la razón que sea. Por eso mismo si gana Syriza en las próximas elecciones en Grecia puede no cumplir lo que le dictan, con la consecuencia de que dejarán de recibir dinero pero poder pueden hacerlo.
Por lo tanto cuando hablamos de intervenido no nos referimos a eso, sino que nos referimos a que desde fuera dirigen nuestra política económica, con nuestra aquiescencia. Entonces sí podemos decir que Grecia, Portugal e Irlanda están intervenidos, y no nos engañemos, Italia y España también. Más concretamente España lleva intervenida desde Mayo de 2010, momento en que Zapatero no quiso aceptar el rescate que Merkel le ofreció pero sí aceptó ponerse a sus pies y obedecer el grueso de sus “recomendaciones”.
Por lo tanto Rajoy miente, y como un bellaco. Lo que quiere decir y no dice porque si lo dice se le debería colgar en plaza pública, es que como ya está haciendo todo lo que le ordenan no tiene sentido que le planteen un rescate con exigencias escritas para las cuentas públicas del estado. Eso es lo que quiere vender, aunque la motivación verdadera del eurogrupo para este rescate “suave” no tiene por qué ser esta. El sistema de rescate específico para necesidades bancarias ya se ideó hace meses para casos como el de España, quizá viendo los resultados que está teniendo el otro sistema en los países en los que ha sido aplicado, tanto en el sentimiento de las opiniones públicas como en la percepción de los mercados sobre los países rescatados. Quizá un rescate “suave” evite la explosión de sentimientos anti-europeos y anti-alemanes en los países rescatados y evite que un Syriza llegue al poder en otros países, y sobre todo quizá no transmita la sensación de país destruido a los mercados, que al fin y al cabo son los que pueden hundir cualquier país si se lo proponen y para quienes se organizan todas estas cosas.
Y lo mejor de Rajoy, que no me resisto: “Me voy a Polonia a ver a la selección porque es bueno y porque se ha resuelto la situación”….El día después de pedir el rescate para España (o para su sistema bancario, lo mismo da), el día después de el momento más difícil del país de las últimas décadas, el presidente del gobierno se va a ver a la selección española…¿Por qué no se va a cazar elefantes ya que está?...No me digáis que no es para colgarlo, figuradamente por supuesto.

Desde 2008 nos llevan mintiendo de forma descarada, recordemos: La desaceleración, la “Champions league” de la economía, el sistema financiero más solvente del mundo, que no se está dando dinero público a los bancos, que es un buen momento para comprar vivienda ahora que ha bajado, la “confianza” que sacará a España de la crisis, que no necesitamos un rescate… ¿Cómo podemos creer algo de lo que nos cuentan? ¿Cómo podemos otorgarle a más mínima credibilidad a Rajoy, De Guindos o a Rubalcaba? No podemos, quien se crea algo de estos señores es porque tiene una buena Fe verdaderamente tierna.
¿Y sabéis lo peor? Que es que tienen que mentirnos, no tanto como están haciendo por supuesto pero tienen que mentirnos en algunas cosas. Porque si nos dicen la verdad, si nos dicen cual es la verdad de la situación económica no de España sino de occidente entero (por lo menos), se provocaría una ola de pánico increíble.

¿Qué cuál es la verdad? Pues la verdad es que el dinero que tienes en el banco, amigo, ese dinero no está en el banco. Ese dinero está metido en algún terreno inhóspito embargado por el banco, en algún esqueleto de hormigón de una promoción inmobiliaria fallida o en algún valor que ya no vale lo que valía cuando lo compraron. Cuando vas al banco sacas el dinero de otro, no el tuyo, y como las cosas se pongan feas podría llegar el día en que alguien sacará el último billete del banco y como no seas de los primeros te quedarías sin dinero “real”.
Por eso es absolutamente necesario crear una ficción, la ficción de que el dinero tiene el valor que nos dicen que tiene, que ese dinero “está” y no que lo que “está” se debe. La ficción de que esto es una crisis y no una verdadera enfermedad catastrófica del sistema económico vigente. Porque si no se dice esto el sistema se va al garete. ¿Es duro verdad? Pues desgraciadamente es así.

Acabo con una frase que me ha dicho un lector: “Esto de rescatar a los bancos es como si a los violadores, en vez de meterlos en la cárcel, se los llevan al Romaní” (El Romaní es un puticlub muy conocido en Valencia). Pues sí, esta es la realidad moral del sistema que tenemos.


p.d: Viendo a Rajoy en el partido de la selección española me daba la sensación de que no le importaba lo más mínimo lo que había pasado. De hecho parecía que era Vicente del Bosque el que estaba preocupado por el rescate y no el presidente. Alguien debería recordarle a Rajoy esa frase que dice que la mujer del César no sólo debe ser honrada sino que también debe parecerlo.

sábado, 9 de junio de 2012

¿Cómo van las cosas por la Comunidad Valenciana?
















Hace tiempo que no hablo de la comunidad valenciana. Creo que desde que el expresident Camps, culpable del delito de cohecho a todas luces con infinidad de pruebas que lo demostraban, fue declarado inocente por un tribunal popular inconsciente, no he vuelto a hablar de mi tierra.

Tampoco es que las cosas hayan cambiado en exceso. Estamos en la misma comunidad arruinada moral, política y económicamente que hace un año, aunque ante la extensión de los problemas por el resto de administraciones del estado parece que ha diluido nuestro desastre.
Desde Enero nuestra comunidad ha sido salvada del impago dos veces, gracias al gobierno central. La situación es crítica sin embargo el gobierno central trata con exquisitez al gobierno valenciano y a la comunidad valenciana mientras extiende las sospechas a las comunidades que no están gobernadas por el PP. Andalucía, por ejemplo, que también tiene una situación financiera grave pero no está al nivel extremo de la comunidad valenciana, sin embargo las amenazas de intervención a Andalucía han sido varias, mientras de la comunitat ni se habla.
Esto por no hablar de los déficits reales de Madrid y la comunidad valenciana, conocidos casi a mitad de año y sobre los que el gobierno ha pasado por encima sin darle importancia (como destruyen su argumento de la “herencia recibida” se silencia). Es evidente el doble rasero del gobierno con las distintas administraciones y con el déficit de las mismas, cuya gravedad parece depender de la conveniencia política de la propaganda que se puede hacer con él.

El otro día me decía un cargo inferior del PP de una de las ciudades valencianas que, en cuanto se sepa todo lo que se ha hecho en la comunidad valenciana en los últimos años, el PP valenciano irá irremediablemente a la oposición y se tirará ahí dos décadas. También me habló fatal de Camps, “al que sempre he defés”, del que se había enterado ahora de todo lo que había hecho. Esto último es muy gracioso, se ha defendido a Camps contra capa y espada y evidencias mientras estuvo en el cargo y, ahora que ya no está, se le destruye desde dentro del partido. No sé cuando entenderán todos estos politicuchos que se creen dioses que no son más que marionetas dirigidas por una segunda fila que va afilando los cuchillos para el día que caigan.
No le pregunté a este señor a qué se refería concretamente. Hace unos días me llegó la información de que los principales “negocios públicos” de ex molt honorable president no tenían que ver con la trama Gürtel sino que realmente estaban relacionados con la farmacia de su mujer, que según me cuentan era (o es) una gran proveedora de material de los hospitales y centros de salud de la Comunitat. No he podido confirmar nada sobre esto, ni cantidades, ni si el precio está escandalosamente hinchado ni la veracidad del hecho en sí. Me hubiese gustado saber si era esta misma información la que tenía él sobre Camps.
Francamente creo que quedan pocas cosas que destapar en cuanto a desastres, aunque no en cuanto a corrupción. El saqueo de nuestra comunidad ha sido evidente desde hace años y quien no lo vea es porque no quiere verlo. Quizá este cargo del PP haya visto la luz del sol ahora, pero creo que lo que dice es evidente para una parte de la población que es crítica. ¿Se refería al grado de penetración de la trama Gürtel en la comunitat, con financiación ilegal incluida? No lo sé, pero quien piense realmente que el PPCV no se ha beneficiado de financiación ilegal por parte de esta trama es para darle un premio a la inocencia.
Los casos de corrupción de estos últimos gobiernos irán saliendo con los años. La corrupción no sale automáticamente en cuanto se comete, hace falta varios años e investigaciones para que nos enteremos de las fechorías cometidas. Aunque pueda parecer que en esta comunidad no cabe más corrupción por metro cuadrado esto no es en absoluto así. Lo veremos pronto.

Para el ciudadano de la calle las cosas cada vez son más difíciles. Por ahora lo que más daño está causando son los impagos del consell, que afectan a servicios básicos como las farmacias. Como no tengas que comprar alguna cosa barata y habitual es casi seguro que vas a tener que encargarla, porque no tendrán en Stock. Hace unos días me paseé por todas las farmacias de mi barrio para buscar un medicamento contra la migraña, sin éxito. Menos mal que no era urgente, pero si llega a serlo hubiésemos tenido que ir al hospital ante la imposibilidad de encontrarlo, con la correspondiente saturación de las urgencias.
Ese día tuve una sensación de desabastecimiento que nunca había tenido, no sólo por lo de la farmacia también porque fui a la compra a Mercadona, donde suelo ir a comprar. Mercadona tiene en los últimos años una política de “no variedad” por llamarla de alguna manera, casi todo lo que encuentras es la marca blanca Hacendado y como alternativa sueles tener sólo una marca alternativa. Además de esto resulta que ese día no había plátanos, ni barritas de cereales ni otra cosa que quería comprar y que no recuerdo. Lo de los plátanos me recordó a aquello que decían los exciudadanos de la RDA de que los alemanes del este no podían venir de los monos, porque allí no había plátanos (en la RDA había siempre desabastecimiento de plátanos). Ese día me sentí casi en un país “soviético”, donde había desabastecimientos cíclicos en ciertos productos. Y a nosotros que nos contaron que eso con el capitalismo no pasaba…
Los recortes en sanidad y educación si no se están empezando a notar ya se notarán en cuestión de semanas. En los centros de salud y hospitales ya escuchas quejase a los médicos y sobre todo enfermeros que no tienen el material que tenían antes. Pronto los servicios sanitarios presumiblemente empezarán una progresiva degradación en la atención y en los servicios prestados y nos enfrentaremos a una mayor sobresaturación de urgencias. En educación la reducción de las becas de comedor, los nuevos ratios y la desmotivación general se verán claramente el curso que viene.

Llevo tanto tiempo hablando de todo esto que siento que me repito. Es como si nos enfrentásemos a un proceso de degradación imparable, irremediable, repetitivo… Nada nuevo bajo el sol valenciano.

lunes, 4 de junio de 2012

Respuesta al artículo publicado en EL PAÍS titulado "No queremos volver a la España de los 50"














Siempre que deseas que haya una sección de comentarios habilitada en un artículo de opinión de la prensa online no lo hay. El viernes 1 de Junio EL PAÍS publicó este artículo titulado “No queremos volver a la España de los 50” firmado por tres catedráticos de economía, Jesús Fernández Villaverde, de la universidad de Pennsylvania, Luís Garicano, de la London School of economics, y Tano Santos, de la universidad de Columbia.
No sé si estos señores algún día leerán la réplica, pero creo que hay cosas que no podemos permitir que se digan sin dar una réplica adecuada. Aquí la tenéis.



Dicen que en las escuelas de economía sólo se enseña una versión unívoca de la economía, un solo modelo económico y una sola “verdad” técnica. Nunca me lo he creído porque, además, me consta que no es del todo cierto. Dentro de los estudios económicos se enseñan las distintas corrientes económicas, la historia de la economía, se enseñan modelos diversos. Con estos mimbres el alumno, futuro economista, debería poder poner en duda el funcionamiento de la economía y las teorías que hoy día se aplican. Ciertamente la inmensa mayoría no lo hace, como tampoco lo hacen otros profesionales, pues la generación de criterios autónomos no es algo para lo que todo el mundo esté capacitado. Para generar estos criterios autónomos, en todos los terrenos, hace falta algo más que conocimiento. Lo que hace falta es capacidad crítica y un espíritu inconformista, algo que no tiene la mayoría de gente. Ni alumnos, ni licenciados ni parece que catedráticos.

Los tres catedráticos firmantes de este texto tienen, a priori, algo en común: Trabajan en el mundo anglosajón. El mundo anglosajón es el origen del neoliberalismo y francamente no creo que sus opiniones en este artículo sean independientes de este hecho y de su influencia cultural. Porque, al final, lo que se está proponiendo es sencillamente que cumplamos la ortodoxia, la prusiana ortodoxia que es al fin y al cabo la ortodoxia neoliberal sazonada con dosis de dominación pangermánica.
¿Tienen ustedes deuda? Páguenla, y ni se planteen el origen o legitimidad de la misma. ¿No pueden pagarla? Pues la culpa es exclusivamente suya. No pidan ayudas, ni especulen sobre la responsabilidad compartida de la actual situación. ¿Se quejan de la política Alemana? Ohh, qué populismo más lamentable, si Alemania tiene toda la razón del mundo… Este escrito lo podría prologar la señora Merkel.

El argumento central del artículo es verdaderamente ofensivo para los españoles. Si abandonamos el euro, dicen, nos vamos de cabeza a los años 50 nuevamente. Este es el tipo amenaza más lamentable que existe, es la amenaza que ha usado toda vida la reacción y el ultra conservadurismo para mantener sus posiciones. “O yo o el caos” siempre se ha dicho, en épocas de dictadura se decía por ejemplo “O Franco u otra guerra”, y en épocas de dominación económica “o el euro o a volvemos a la posguerra”.
Este argumento ya se ha repetido mil veces respecto a Grecia. Que si no tienen industria, que no exportan, que el país es un desastre, que sin Europa no son nadie… ¿Es que Grecia no existía antes de estar en la UE o en el euro? ¿En que en Grecia nadie sabe hacer nada? Se intenta asustar a los griegos, se les intenta hacer creer que fuera de la protección europea acabarían como en Corea del Norte, o peor. Y esto se hace por interés, para que no salgan del euro y paguen sus deudas, que al fin y al cabo es el objetivo de esta teoría del miedo.
Los señores catedráticos quieren trasvasar este argumento a España. Y si en Grecia el argumento es pura teoría de la dominación bajo el reinado del miedo en nuestro caso lo es más todavía. Nosotros sí tenemos industria (y si tenemos poca es precisamente por la ausencia de proteccionismo, precisamente lo que catedráticos como estos señores desprecian), tenemos agricultura (menos de la que deberíamos gracias a décadas de política agraria europea), tenemos una de las mejores infraestructuras turísticas del mundo, tenemos millones de técnicos y licenciados, tenemos un país moderno. ¿Nos vamos a ir a los años 50? Por dios, que por lo menos tengan el detalle de llevarnos a 1985 antes de la entrada en la UE.
Y por si fuese poco se asusta con el argumento nacional: Si España sale del euro el País Vasco y Cataluña querrán independizarse con más motivo… ¿seguro que el señor Mayor Oreja no está entre los autores?

Al final, dicen, el problema es que el estado no es sostenible y tenemos que hacerlo sostenible….Ya. ¿No era sostenible en 2007? Recordemos que teníamos la deuda más baja de la UE respecto a nuestro PIB. Pero entonces nadie nos decía que no era sostenible, los bancos alemanes invertían en ladrillo en España y vivíamos todos encantados bajando impuestos y endeudándonos hasta las cejas. ¿Se criticaba entonces en qué nos gastábamos los fondos europeos? Porque los hemos malgastado, sí, a cambio de adaptarnos a todo lo que nos pedían y de hacer políticas que a veces nos hacían daño, como el caso comentado de la política agraria, la ausencia de proteccionismo para nuestra industria o muchas adaptaciones de las normativas europeas.
Si ahora no somos sostenibles es gracias a todo lo que hemos hecho durante los últimos 20 años. Tiene parte de culpa el despilfarro, eso es cierto, pero el problema fundamental es que no se podía vivir en base al crédito, en base a una economía de consumo que vivía encantada con el valor de su moneda, moneda que destruía las actividades industriales de menor valor añadido en países como el nuestro.
Hemos tenido que trabajar con una moneda excesivamente fuerte durante la última década, que lastraba nuestras exportaciones. ¿Eso no es importante? Se dirá que es culpa de los gobiernos españoles y es verdad: Nunca debimos entrar en el Euro. Pero parece como si ese pecado original justificase el estrangulamiento de nuestro país, como si tuviésemos que ser castigados sin límite. Véase una vez más la política de castigo merkeliana, el látigo protestante sobre los pecadores.

Los señores catedráticos también opinan que echarle la culpa al BCE es populismo. El BCE sí nos ayuda, dicen, seguramente porque ha intervenido en momentos puntuales.
Ahora resulta que todos los países civilizados (Estados unidos, Reino Unido) pueden utilizar a sus bancos centrales para relajar las presiones sobre su deuda y para mejorar su competitividad (de hecho lo hacen), sin embargo nosotros no es que no podamos, es que el simple hecho de plantearlo es populismo y es una excusa para no cumplir con nuestras obligaciones.
Parece ser que debemos ser más papistas que el Papa una vez más. Estamos dominados por un banco central que es una copia del Bundesbank alemán, organismo creado bajo las obsesiones alemanas de control de la inflación que provienen de la época pre Hitleriana. Y como estamos dominados por él hay que tragar, es más hay que ser agradecido porque de vez en cuando nos echa un caramelo. Una vez más hay que castigar el pecado original.

Finalmente se pide un nuevo gobierno que haga reformas y asegure nuestro compromiso con el euro, un gobierno de concentración además. Gobierno que debería pedir una ayuda de la UE para recapitalizar nuestra banca… ¿Os suena?
Esto es, simple y llanamente, un gobierno tecnocrático a lo Monti o más concretamente un gobierno a la griega. Sustituimos un gobierno servil con el extranjero y un ex gobierno también servil con el extranjero por un gobierno de concentración, que sería una fusión los partidos que han formado estos gobiernos, para hacer exactamente lo mismo pero con más intensidad si cabe, intensidad que se podrá conseguir al desaparecer el componente político y las dinámicas gobierno-oposición.
No creo que haga falta recordar como está funcionando esta teoría política en Grecia. Además de llevar al país a la ruina más absoluta ha llevado a la destrucción de los partidos tradicionales, llevando al país inevitablemente hacia los extremos políticos. ¿Eso es lo que quieren los ilustres economistas para España? Francamente no lo entiendo, no sé cuantas veces debe fracasar algo para que la gente se de cuenta de que no funciona.

Al final se usa la frase del ilustre Ortega para dar fuerza a los argumentos flojos. “España es el problema y Europa la solución” dijo el filósofo.
Pensar que las mismas recetas valen con un siglo de diferencia es una osadía increíble. En cualquier caso a lo que se refería Ortega es que la Europa moderna (Francia, Inglaterra, etc.) y su cultura era lo que necesitaba España para salir de su fanatismo y de su oscurantismo, para acabar esa revolución liberal que no acabó nunca de establecerse y que tenía que convivir con fuerzas reaccionarias que empujaban al país hacia el pasado. Europa era, para Ortega, democracia, respecto a las minorías, economía moderna, libertades. Era, en definitiva, un concepto “político”, precisamente eso que ahora se desprecia.
No creo que nadie se atreviese a coger la frase de Ortega y aplicarla por ejemplo en el año 40, cuando Europa estaba dominada por Hitler. Pues bien, aplicar esta frase en el año 2012 con una Europa dominada por Merkel es casi tan escandaloso como hacerlo en el caso anterior.
Precisamente por respeto a esa democracia de la que hablaba Ortega no podemos permitir que nuestro país se ponga de rodillas ante las exigencias exteriores. ¿Hubiese admitido Ortega que a nuestro país le impusiesen un administrador concursal al que lo único que le importase fuese el beneficio de los acreedores? Porque eso es lo que estos señores proponen. No utilicemos en nombre de ilustres en balde, por favor.

Y no es cuestión de declararse en rebeldía porque sí, la cuestión es darse cuenta que hay mecanismos que no llevan más que a la ruina de un país. Y si un mecanismo lleva a la ruina de un país por muy bonito que quede en los manuales de economía es un mecanismo que no nos vale.
No es populismo, no es rebeldía irresponsable, es sencillamente que nos negamos a que nos destruyan “responsablemente”. Si los catedráticos ven rebeldía irresponsable quizá lo que deberían plantearse es si no serán sus propias teorías las que están potenciando esta tendencia a buscar el enemigo exterior. ¿No sería mejor que buscasen alguna alternativa a esta muerte entre aplausos que nos proponen?
Yo también, y perdonadme, voy a tener la osadía de usar frases de una señora quizá menos ilustre pero que se ajusta más a la realidad actual: “Más vale morir de pie que vivir de rodillas