La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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miércoles, 29 de agosto de 2012

Los locos de hoy, los visionarios del mañana















Os quiero copiar esta parte de un discurso con el que me topé el otro día, atención:

La moneda única, según Maastrich es el fin de la autonomía política para decidir sobre las condiciones de vida de la ciudadanía. La moneda única, según Maastrich, es la imposición de los poderes a través de los mecanismos del llamado mercado libre y de la práctica independencia de los poderes públicos del sistema de bancos centrales paso previo del Banco Central Europeo. La moneda única, según Maastrich, es poner como primer objetivo los ajustes contables macroeconómicos y relegar a un segundo lugar derechos sociales recogidos en nuestra Constitución y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Maastrich es la pensión que disminuye; el recorte en gasto sanitario; la congelación salarial de los funcionarios; la no creación del fondo de nivelación previsto en la LOFCA; el recorte en inversiones para infraestructuras y obras necesarias; el mal funcionamiento de la LOGSE; el recorte creciente del subsidio de desempleo, Maastrich es lo inmediato, lo cercano, lo que afecta a cada ciudadano y a cada ciudadana. Maastrich tan aparentemente lejano, afecta a cada casa, a cada familia, a cada trabajador y trabajadora, a cada pequeño y mediano empresario, a cada trabajador autónomo, a cada ayuntamiento, a cada comunidad autónoma.”

Está muy acertado este discurso ¿verdad? Lo curioso es que este discurso es de 1996 (hace 16 años), y define transparentemente cual es la realidad hoy. Estas cosas dan un poco de miedo, ver como se previó el futuro de forma tan certera.
El discurso, por cierto, es de Julio Anguita, político que en aquel momento en que se intentaba cumplir los plazos marcados por el tratado de Maastrich era absolutamente vilipendiado por PSOE, PP y todos los medios de comunicación del país.
El señor Anguita está en la luna”, “el señor Anguita quiere levantar otro muro de Berlín”…son dos de las frases que recuerdo, ambas de Felipe González en uso de su maquiavélica oratoria. No eran mejores las palabras dedicadas desde el sector popular. Anguita no era rebatido, era directamente ridiculizado por sus adversarios quienes no le otorgaban ni la posibilidad de tener razón al ser un anacrónico comunista.

Me pregunto quienes son hoy esos locos que son ridiculizados por todos. Ya hay voces que nos dicen que la deuda pública y privada de muchos estados es impagable y vamos irremediablemente hacia el impago, o que España tarde o temprano saldrá del euro. Quienes lo dicen son ninguneados, ridiculizados o tratados como extremistas que no saben lo que dicen.
Otros hablan ya, sin tapujos, del fin del capitalismo en su forma actual (financiera e internacionalizada). También son ridiculizados ¿Cuántas veces hemos oído eso del fin del capitalismo? Muchas la verdad, la mayoría sin ningún fundamento pero esto podría ser como el cuento de Pedro y el lobo, que de tanto haberlo oído falsamente no prestemos atención cuando realmente los argumentos y los hechos sean poderosos. Y yo estoy empezando a creer que esta espiral de contracción de la demanda y de, paralelamente, sobreproducción de bajo coste, lleva irremediablemente a un punto absurdo de mercancías sin mercado y de personas sin mercancías.
O quizá será gente como el profesor Enrique Mesa, cuya tesis de que lo que estamos viviendo no es más que un proceso predefinido de precarización de Europa al servicio de las élites financieras, que podéis leer aquí, es tratada poco menos que como conspiranoica.

P.D: Ahora que veo lo del muro de Berlín...En fin, al final va a haber que darle la razón a aquellos que no querían que Alemania se reunificase. El otro día le decía a alguien que en vez de reunificar Alemania lo que se tenía que haber hecho era partirla en 20 estados. Lo decía medio en broma pero sólo eso, medio en broma.

sábado, 18 de agosto de 2012

Pensamientos veraniegos, previsiones otoñales

















Esta foto que veis es de la fachada de un edificio muy cerca de mi casa. Hace unos días no estaba pintada, pero parece que con verano a alguien se le ha ocurrido pasar un rato haciendo arte crítico urbano. Había visto muchos grafitis cagándose en la madre de determinado político o llamando a la lucha, pero no es habitual ver algo tan elaborado (aunque le podían haber puesto gafas a Rajoy…). Está bien, es mucho más interesante este arte crítico que el garabato agresivo.

Nuestro querido presidente está de vacaciones como la mayoría de los españoles que tienen la suerte de tener un trabajo. Es su merecido tiempo de descanso después de haber hundido el país a un ritmo que no se recuerda ni en los peores momentos del zapaterismo. Hasta el Rey está “trabajando”, recibiendo a los sindicatos y asistiendo a actos en los que suele acabar en el suelo. De hecho los fotógrafos parece que están esperando el momento de la caída, porque cada vez más consiguen sacar unas fotos fabulosas del rey en el aire a punto de caerse al suelo, al más puro estilo matrix.
A pesar de que muchos españoles pensemos que este gobierno es menos nocivo de vacaciones que en activo no parece razonable que el gobierno esté de vacaciones cuando en septiembre viviremos la enésima peor situación económica de las últimas décadas: El rescate-país de España. Se habla mucho de la “negociación” que va a intentar el gobierno para ver en qué condiciones se nos da ese rescate blando que está previsto, dándonos a entender que realmente hay margen de negociación y que esto no será otra genuflexión indigna.
Bien, si esto es así ¿qué demonios hace el gobierno de vacaciones? Digo yo que debería estar planteando estrategias, marcando líneas rojas que no hay que pasar y hablando con el gobierno italiano para ver si se puede hacer un frente común para no ser absolutamente arrasados por la maquinaria de guerra económica de Alemania. Vamos, sería lo razonable y lo lógico, por mucho que quiero pensar que tenemos a directores y subdirectores generales y miembros a la sombra del gobierno preparando el terreno.
Pero en septiembre llegará el nuevo rescate y tendrá condiciones durísimas. A los españoles se nos exigirán nuevos sacrificios, se nos asfixiará un poco más y a este paso parece que el gobierno va a llegar con los nuevos recortes como quien vuelve con una ensaimada de sus vacaciones en Mallorca. Y las masas enardecerían, cada día más angustiadas económicamente, ante este nuevo acto de frivolidad política y de falta de sensibilidad.

Para ser honesto hay que decir que algunos miembros del gobierno sí trabajan. El ministro del interior, que debe estar aburrido, se ha dedicado a la caza del bandolero y a montar un show patético propio de una película de Torrente con todo esto de los carros del supermercado que robó el SAT. Al final van a convertir a Sánchez Gordillo en el nuevo Curro Jiménez, con un ministro del interior que sería como el representante del gobierno bonapartista de Madrid (tanto monta, colaboracionistas todos), y por lo tanto el “pueblo” va a acabar apoyando a Gordillo por patriota y por defender a la gente contra estos abusos indecentes bajo los que vivimos.
Como a Gordillo le gusta más salir en la tele que a un tonto un chupa-chups, está dedicado en cuerpo y alma a pasearse por los programas de TV, independientemente de la frivolidad de los mismos, para promocionar sus actos. Ante la persecución a la que le está sometiendo el gobierno, Gordillo parece casi el héroe que necesitaba España. Por lo menos los pobres ven que alguien les defiende, por cuestionables que sean sus métodos.
Con este ministro y este gobierno que tenemos que rozan la subnormalidad colectiva no me quiero imaginar que acabasen metiendo a Sánchez Gordillo en la cárcel con cualquier excusa. Saldría a las pocas semanas y entonces sí sería el héroe de los pobres y los desfavorecidos, y la liaría parda seguro. Llevo diciendo muchos meses que este país está a la espera de un catalizador para que suceda un estallido social y este catalizador puede ser la cosa menos esperada, podría ser incluso los actos de una personalidad individual como Gordillo. Imaginemos a Gordillo en un juicio por robar comida para dársela a los necesitados y mientras tanto al gobierno decretando bajadas de pensiones y prestaciones por desempleo, y que a la vez desde Alemania nos digan que tenemos que hacernos todos el haraquiri por pecadores fiscales y que quieren más y más y más… Cuidado, que ese puede ser el catalizador que convierta la manifestación en rebelión, ese o los palos que pueden dar con la convocatoria de “ocupa el congreso” el 25 de septiembre, que puede coincidir en el tiempo con el rescate y el anuncio de nuevos recortes, con el potencial de amplificación para la convocatoria que eso podría tener. Este gobierno es tan retrasado que acabará generando la violencia él mismo con su búsqueda de acciones “ejemplarizantes”.

La referencia que he hecho antes a las pensiones y al desempleo no es casual. Quien quiera enterarse un poco de por dónde van los tiros del futuro rescate no tiene más que leer prensa extranjera y ahí verá qué se nos está pidiendo.
Las dos cosas básicas que se van a exigir son la bajada de las pensiones, por un lado, y un recorte más profundo en las prestaciones de desempleo (quizá en su duración o en la forma de adquirir los derechos a cobrarlas). Cuidado también a los días de vacaciones que marca el estatuto de los trabajadores, que también quieren que los bajemos.
Hay alguna cosa más que se puede vislumbrar. Ha habido un reciente cambio legislativo con el objetivo de poder hacer un gran despido de empleados públicos que puede afectar a todos aquellos que no sean funcionarios de carrera. La liberalización de horarios comerciales, además, puede acabar siendo total e ir bastante más allá del último cambio en este sentido.
Y ya, dentro de mis previsiones personales, me temo que el IVA no se va a quedar en el 21% a medio plazo y que el copago sanitario va a llegar a los servicios de atención primaria y a las visitas al especialista, pagando una tasa cada vez que vayamos al médico.

Toxo y Méndez, los líderes de CC.OO y UGT, estuvieron el otro día con el rey. Por lo que se sabe le hablaron de su idea de que Rajoy debe convocar un referéndum para validar la política que está haciendo, contraria a sus promesas y programa electoral.
Hace un par de meses hubo un debate muy interesante en la red sobre si el gobierno de Mariano Rajoy era ilegítimo al haber violado todas sus promesas electorales. En aquel momento dije que no era ilegítimo pues seguí a manteniendo el apoyo de gran parte del electorado que le había votado (creo que su intención de voto sólo había bajado 5 ó 6 puntos desde las elecciones). Mi argumento era que, a la vista del apoyo electoral que seguía manteniendo el gobierno, podíamos concluir que la mayoría del electorado del PP le había otorgado a Rajoy una especie de patente de corso para hacer lo que le viniera en gana y. por lo tanto, la violación del programa electoral era parte de esa patente de corso. Si (dije entonces) el electorado del PP me demuestra que deja de apoyar a quien votó el 20-N por su traición, entonces cambiaré mi posición y pasaré a pedir la renuncia de este gobierno por ilegítimo.
Bien, después de las últimas encuestas (la del CIS hecha curiosamente el día entes de los recortes y sobre todo la de Metroscopia de días después) creo que la situación ha cambiado sustancialmente. El PP ha perdido en 8 meses casi a la cuarta parte de su electorado, algo sin precedentes. El electorado del PP me ha demostrado que puede llegar a ser tan crítico como el del PSOE, algo que yo no creía y que ahora debo de rectificar. Quizá las motivaciones de esta crítica sean diferentes pero al final el resultado es el mismo. Cuando llegue el segundo rescate y los nuevos recortes el PP se irá al hoyo en cuanto a apoyo popular.
En estas condiciones creo que lo que reclaman los líderes de los sindicatos mayoritarios es adecuado. Rajoy debe por lo menos convocar un referéndum sobre la política que está llevando a cabo y su permanencia en el gobierno, aunque yo preferiría que dimitiese y convocase elecciones inmediatamente (así no organizamos dos elecciones innecesariamente). Y entonces que se presente bajo las siglas de la CDU si quiere y que, sabiendo ya quien es, los ciudadanos decidan.
¿Y si no lo hace? (porque no lo va a hacer). Pues me temo que, ante un gobierno ilegítimo y vendido a los intereses extranjeros, los parámetros de la ley y la normalidad democrática empiezan a ser flexibles y derruibles. Y eso quiere decir lo que parece que quiere decir. Este gobierno debe ser obligado a dimitir, preferiblemente por los propios diputados que han estado apoyando esta infamia, pero si no es así por la fuerza de la calle (nunca por la fuerza de las armas que quede claro, ahí sí que no puede entrar un país como el nuestro con una peligrosa historia militarista a sus espaldas).
La única manera de que este gobierno se legitime de nuevo es en base a un gobierno de concentración, que implicaría básicamente la caída de este gobierno. Si el gobierno acuerda con el PSOE un gobierno de unidad entonces tendríamos que volver a hacer las cuentas de apoyo electoral y programas electorales traicionados para volver a pronunciarnos sobre la legitimidad o no. Ya hay quien me ha dicho que como a Rubalcaba se le ocurra algo así que se prepare…

El otoño va a ser calentito y una verdadera ola de calor política va a recorrer nuestro país, quizá para quedarse.
Mientras tanto disfrutemos de estas vacaciones, que quizá y si se cumplen los deseos de la troika, del sinvergüenza de Draghi y de Alemania sean las últimas con su actual duración. Y confiad que saldremos de esta, porque seguro que saldremos de esta si nos concienciamos en acabar con aquellos que nos quieren destruir, aquí y fuera de nuestras fronteras. Y oye, que si hace falta mandamos a Sánchez Gordillo a Berlín a que arrase con todos los Aldi que encuentre y le mande los alimentos a los pobres griegos ¡Ahí sí que sería un héroe popular! Yo le haría una estatua al lado de la de Agustina de Aragón.

martes, 14 de agosto de 2012

Mas debate sobre la ley y la propiedad: El caso Falciani

















Hervé Falciani es un informático franco-italiano que trabajó en el banco suizo HSBC durante muchos años. Una vez dejó de trabajar para esa entidad bancaria pirateó 130.000 ficheros informáticos con los datos de clientes de la entidad que, tras varias peripecias, acabaron en manos de la justicia francesa en el año 2009.
Francia compartió la información con otros países y gracias a eso las distintas haciendas nacionales pudieron identificar a muchos grandes defraudadores a los que se les exigió sus declaraciones complementarias. En España, por ejemplo, el presidente del Banco Santader Emilio Botín fue uno de los evasores detectados.
Podéis saber más del caso aquí.

¿Qué ha pasado? Pues que la justicia Suiza emitió una orden internacional de busca y captura contra el señor Falciani y, al llegar éste el 1 de julio a Barcelona, fue detenido por nuestra policía y trasladado a la audiencia nacional. El delito por el que la justicia suiza lo requiere es por vulneración de secreto bancario, delito que no está contemplado en España ni en los países con sistemas bancarios más “transparentes”, por lo menos de la misma manera.
Falciani está a la espera de que la audiencia nacional decida sobre su extradición. Hasta ahora no le había pasado nada porque estuvo viviendo y viajando entre Italia y Francia y, al ser ciudadano de esos países, éstos no le iban a extraditar a Suiza en base a sus propias leyes. Pero claro ahora está en un país que no es el suyo y por eso se le ha detenido.
Hay que recordar que Falciani permitió a la hacienda española identificar 6.000 millones de euros a regularizar y que gracias a eso la hacienda pública habrá recaudado cientos de millones de euros que se habían evadido. Lo que aplica a España aplica también a países como Italia o Francia.
Pero también quiero mostrar un contrapunto. A pesar de que no está demostrado hay sospechas de que el señor Falciani intentó vender esa información que había robado, primero en el Líbano y después a varios servicios secretos. Finalmente no cobró nada con la entrega de la información, desconozco por qué (si le amenazaron, si se vio atrapado, si no encontró comprador, si le entró un ataque justiciero…)

Quiero plantear aquí otro debate moral parecido al que hicimos con Sánchez Gordillo. Falciani no parece ser tan desprendido y tan ideológicamente ”puro” como Gordillo, e incluso parece probable que tuviese intereses económicos personales para hacer lo que hizo, pero la cuestión es que gracias a él se ha identificado a multitud de delincuentes fiscales y se ha conseguido recaudar un dinero evadido. Falciani, ética o circunstancialmente, ha colaborado con la justicia y la hacienda española, italiana y francesa.
Entonces, ¿qué se debe hacer con Falciani? Me diréis que lo que diga la ley pero quiero plantear el debate des de el punto de vista moral. Imaginemos que el gobierno puede amnistiar a Falciani en el caso de que la AN decida extraditarlo, ¿debería hacerlo en base a los servicios prestados?

Personalmente yo creo que Falciani no debe ser extraditado. Suiza es un paraíso fiscal situado en el corazón de Europa que supone un ataque directo a los propios sistemas fiscales y del bienestar de los países europeos. Su secreto bancario es el mecanismo perfecto para que delincuentes fiscales y económicos de todas clases evadan impuestos.
Yo he defendido muchas veces que hay que aislar radicalmente a los paraísos fiscales, me da igual que se llamen Suiza, Singapur o Gibraltar. Mientras la inmensa mayoría de la población estamos sometidos a impuestos para mantener nuestros sistemas sociales, nuestro ámbito colectivo y para garantizar esa mínima homogeneidad social y económica imprescindible para tener países y estados viables y pacíficos, una parte importante de los más ricos (y los que más deberían contribuir al bienestar colectivo) están evadiendo impuestos en grandes cantidades y, por lo tanto, poniendo en juego la viabilidad de nuestras economías nacionales y colectivas.
Además, los paraísos fiscales son un punto final para muchísimos delitos económicos (no solo fiscales) y hacen imposible su persecución. ¿Sabéis que parte de la trama Gürtel enlaza con la información conseguida del banco suizo HSBC? Imaginad la cantidad de delitos de todos tipos que se podrían perseguir de no existir los paraísos fiscales.

Los estados perjudicados no tienen el valor para enfrentarse a los paraísos fiscales. Entre que algunos estados poderosos tienen zonas que son paraísos fiscales (Reino Unido), otros están sometidos a las presiones de sus grandes fortunas (presumiblemente todos) y todos temen la evasión de capitales de sus territorios y el “castigo” del capital financiero; al final nadie hace nada.
Pero con esto hay que acabar. Hay que aislar económica y diplomáticamente a este tipo de estados. El capital de por sí no crea nada, es como un gran fábrica que no tiene electricidad ni trabajadores, el capital necesita poder invertirse en algo tangible, estar sostenido con algo real. Si los grandes capitales y los grandes paraísos fiscales tienen ese poder económico es porque este capital consigue interaccionar con la economía real y productiva, con productores y consumidores.
Alguien que ayuda a los estados “transparentes” (entiéndase qué quiero decir) es un colaborador para nosotros y es en cierta manera un justiciero, aunque sea involuntariamente. No podemos extraditar a alguien que ha ayudado a destapar a tantos delincuentes, es más, deberíamos ayudarle si tuviésemos la ocasión. Lo que hay que hacer es potenciar este tipo de cosas que nos interesan, no contenerlas.
¿Qué ha “robado”? ¿Qué posiblemente lo hizo en un primer momento para ganar dinero con el material robado? Puede, pero debemos ser pragmáticos. No le pongamos una medalla, pero reconozcamos que nos ha ayudado mucho y “perdonemos” su fechoría inicial. Un poco como estos criminales que limpiaban sus delitos alistándose en la legión.

Falciani no debe ser extraditado. No se puede permitir que los suizos usen la justicia internacional para mantener sus insultantes privilegios de secreto bancario. Y sí la AN, en función de las leyes nacionales, decide extraditarle, entonces el gobierno debería amnistiarle antes de que la extradición se lleve a cabo.
Ahora, ¿haría eso un gobierno amiguito de muchos de los que estarán en ese listado robado por Falciani? ¿Haría eso un gobierno de un partido que se ha visto salpicado por la corrupción detectada en esos ficheros? Me temo, desgraciadamente, que no.

jueves, 9 de agosto de 2012

El "asalto" de Sánchez Gordillo: Propiedad, ley y crisis















Voy a iniciar un escrito que creo que no va a gustar a casi nadie. Como bien sabéis hace unos días el sindicato andaluz de trabajadores (SAT) organizó una “sustracción” de comida en dos supermercados, un Carrefour y un Mercadona, de dos municipios andaluces. En esta acción estuvieron presentes dos alcaldes que pertenecen a IU, uno de ellos el alcalde de Marinaleda, el famoso Sánchez Gordillo.
La idea era entrar en ambos supermercados y llevarse, sin pagar, unos cuantos carros de comida cargados de productos de alimentación básicos para entregarlos posteriormente a una ONG que los repartiría entre las personas necesitadas. Vamos, una acción a lo Robin Hood.
Evidentemente los trabajadores de los supermercados no se quedaron de brazos cruzados mientras salían carros de comida del supermercado, más que nada porque les pagan por eso. En Mercadona hubo un par de forcejeos entre los miembros del SAT y los trabajadores, y en el Carrefour llamaron a la guardia civil, que se presentó. En una de estas acciones estaba Sánchez Gordillo “dirigiendo” la acción con un altavoz desde la puerta, aunque no llegó a entrar.

Quizá porque estamos en verano, o quizá por la falta de inteligencia de nuestros políticos o por el amarillismo de los medios, esta noticia está siendo portada de periódicos y noticiarios. Todos los políticos y sindicatos han sido buscados para dar su opinión sobre los “asaltos”, o quizá han sido ellos quienes han buscado a los medios intencionadamente. En medio de todo esto el ministro del interior, Jorge Fernández Díaz, no sé con qué estúpido propósito en su mente, anunció ayer en rueda de prensa que iba a informar a la guardia civil que había una orden de arresto contra los asaltantes y habló de meter por medio a la fiscalía y de no sé cuantas cosas más.
La acción del ministro es para destituirlo inmediatamente, por idiota y por no saber mantener la dignidad del cargo. Por una sustracción de carros de comida de un supermercado, que posiblemente ni siquiera acabe siendo delito por el importe y la cantidad de personas que había en el asalto, sale un ministro en rueda de prensa prometiendo castigo a los “delincuentes”, como si hubiese habido un atentado de Al-Qaeda o algo así. Yo no sé si es parte de la política de desviar la atención y atontar al personal con nimiedades mientras el país se disuelve irremediablemente, o si es un simple arrebato de autoridad producto de los complejos y frustraciones que provoca ser un gobierno cobarde, sumiso y servil (vamos, como esos miserables cobardes a los que todo el mundo humilla y machaca en la vida y luego en casa pegan a sus mujeres para creerse fuertes), pero sea lo que fuere el ministro del interior de España no está para hacer estas cosas y lo único que ha conseguido es precisamente hacerle publicidad a este acto, lo contrario de lo que supongo quería conseguir. Quizá el ministro pensase que había que parar una imaginaria ola de asaltos a supermercados, pero lo que se hace con estas cosas es precisamente lo contrario de lo que se persigue. Ya ha habido detenciones, por cierto.
Sánchez Gordillo ha conseguido mucho más de lo que seguramente pensó conseguir. Él ha dicho que quería remover las conciencias y ya ha anunciado nuevas sustracciones en grandes superficies. Esta no es la primera vez que ha hecho algo así (durante muchos años lo hizo ocupando tierras). Para quien no sepa quién es Sánchez Gordillo recomiendo esta entrada del Huffington Post.

Bien, he aquí el debate, ¿es justificable el acto de Sánchez Gordillo? ¿Y por qué?
Para empezar a relatar mi opinión tengo que decir que el acto de Sánchez Gordillo me parece efectista y un punto demagógico. Robar al “rico” para dárselo al “pobre” es algo que parece defendible si lo analizas con los sentimientos, y obviamente las afinidades por actos como estos se suelen generar de manera sentimental, pero las cosas no son tan fáciles.
Podríamos defender que una empresa como Mercadona, que desde que ha empezado la crisis ha pasado de ser una empresa considerada modelo por su trato a los trabajadores a ser casi una “secta” que obliga a sus trabajadores a demostrar su lealtad a la marca a veces acatando voluntariamente la violación de las leyes laborales, que ha crecido y ganado dinero en estos tiempos de crisis (gracias al estrangulamiento de proveedores todo sea dicho), puede ser “expropiada” parcialmente si hay gente que está pasando hambre. Pero es que no hay gente pasando hambre en España. Hay gente pasando dificultades enormes, perdiendo sus casas, viviendo cuatro generaciones bajo un techo, no pudiendo acceder a cosas bastante básicas, pero no hay ni hambre ni desnutrición en España. Las ONG’s no se han quejado de que tengan desabastecimiento de productos y de que haya gente que no pueda comer por culpa de esto, y hasta ahora a nadie se le ha negado un plato de comida en estos sitios que yo sepa.
Por lo tanto la acción del SAT no se ha producido para satisfacer una necesidad básica y humana, posiblemente sí ayude a estas ONG’s pero no era una necesidad. Posiblemente haya una gran injusticia entre los beneficios que consiguen tener estas empresas en tiempos de crisis y los ciudadanos asfixiados. Pero claro, no se está hablando en cambiar las cosas desde la política o los mecanismos tradicionales, se está hablando de acciones justicieras, de pasar por encima de la ley cuando la causa sea justa y hay que tener en cuenta las posibles implicaciones que puede tener esto.
Por eso yo no apoyo la acción de Sánchez Gordillo, o mejor dicho, no creo que la acción de Sánchez Gordillo y su gente sea un camino a seguir. Pero tampoco voy a entrar en eso de que es un “delincuente”, con las connotaciones que se quiere dar a la palabra delincuente. Un hombre que roba comida para dárselo a otros será lo que queráis, pero me niego a llamarle delincuente.

Pero quiero ir más allá del debate puntual. Lo que se ha hecho con este acto es, básicamente, incumplir la ley y no respetar las propiedad privada en base a que ésta proviene de una injusticia, por un lado, y sobre todo porque esta realidad se contrapone a una situación de miseria. Lo que quería mostrar el SAT es que ante una situación extrema no piensan respetar las leyes que consideren injustas y que vayan contra la población.
Antes he dicho que no defendía este acto porque realmente no había una necesidad real de comida con gente pasando hambre y porque ninguna ONG está sin medios para atender a estas personas. Pero debemos extrapolar el debate, ¿y si realmente hubiese gente pasando hambre en España? ¿Y si no hubiese comida para los más necesitados? ¿Sería justificable entonces incumplir la ley y no respetar los principios de propiedad ante una situación extrema?
Entonces yo creo que la situación cambiaría radicalmente. Hay un punto en el que la situación es tan extrema que está justificado incumplir la ley. Hay un momento en que la situación es tan grave que los mecanismos tradicionales de cambio político dentro del sistema dejan de ser posibles y entonces la gente empieza a trabajar fuera del sistema. Hay un momento en que la inmoralidad de la ley es tal que no puedes defender que se debe de cumplir en todos los casos. Estos extremos, históricamente, han provocado revoluciones y rebeliones. Así ha avanzado el mundo muchas veces cuando la realidad ha llegado a un punto sin salida.
La revolución es la última opción que tenemos, pero no olvidemos que es una opción. Y más que una opción es casi una regla de la historia. ¿Alguien puede pensar que los españoles vamos a aguantar la destrucción de nuestro país indefinidamente? ¿De verdad pensáis que no llegaría un momento en que las protestas y manifestaciones se convertirían en una rebelión en toda regla? Hay un punto límite, siempre hay un punto límite, y la cuestión es que el primer interesado en que este punto límite no llegue son aquellos que tienen el poder político y económico y que son los privilegiados del actual estado de las cosas.

Estos asaltos a supermercados no son un camino a seguir, pero si el objetivo era realmente abrir el debate y remover las consciencias hay que reconocer que lo han conseguido. El absurdo ataque del gobierno y de sus medios a Gordillo, además, le ha creado una red de apoyo que lo considera una víctima de la hipocresía de un sistema que pone el grito en el cielo por sacar unos carros de comida de un supermercado pero que trata con exquisitez y cuidadosas presunciones de inocencia a grandes delincuentes de guante blanco, políticos corruptos, directivos saqueadores de bancos y cajas de ahorro, etc.
Yo recojo el debate que propone el SAT y Gordillo y, sin aplaudir ni considerar adecuados sus actos, afirmo que como la situación siga deteriorándose para la mayoría de la población estos actos hoy inadecuados pasarán no solo a no ser criticables, sino que directamente serán inevitables y necesarios. Y digo que la ley, base de una sociedad estable y ordenada, podría dejar de ser una obligación autoimpuesta para convertirse en un enemigo moral de quienes nos oponemos a esta dictadura escondida que se nos ha impuesto desde Alemania.
Si el debate está en respeto absoluto y sobre todas las cosas de la ley y la propiedad, entonces me temo que el señor Sánchez Gordillo va a tener la razón moral, quizá no en el hecho puntual ni en los medios pero sí en el transfondo moral del debate que quiere plantear.

martes, 7 de agosto de 2012

El fin de los mecanismos tradicionales de lucha















Desde hace unas cuantas décadas los grupos organizados, sobre todo de trabajadores en forma de sindicatos, han usado dos métodos básicos de reivindicación: La manifestación y la huelga. Voy a lanzar ya mi tesis: Estos dos métodos creo que está más que demostrado que están acabados.

Desde hace bastante tiempo, sobre todo desde el inicio de este Annus horribilis en España (o año Mariano), estamos viviendo en una manifestación continua. No hay fin de semana que no se manifiesten los sindicatos, o los empleados públicos, o los indignados, o los mineros o cualquiera de los colectivos agraviados por algún recorte.
Un amigo mio, que ha creado un grupo en Facebook llamado “Queremos un cambio de rumbo en la comunidad valenciana”, me decía el otro día que llevaba una decena de manifestaciones en pocas semanas (él asiste a todas las que puede) y que la gente empezaba a cansarse pues no podían estar metidos permanentemente en manifestaciones por todo.
Y es lógico que la gente se canse, ¿Cuántas manifestaciones llevamos en el último año? Si alguien las puede contar será un trabajo titánico propio de una tesis doctoral pues ha habido centenares seguro, por no decir miles si contamos todas las manifestaciones locales en el territorio nacional.
¿Y cuantas han servido para algo? Pues no sé si en algún pueblo habrán servido para algo pero en asuntos “importantes” la consecuencia de todo esto es haber conseguido…nada. Se ha mostrado la oposición y el descontento ciudadano pero nadie que tenga poder para cambiar las cosas ha movido un milímetro su política: Ni el presidente autonómico de turno, ni Rajoy ni mucho menos Angela Merkel.

Con las huelgas pasa más o menos lo mismo. ¿Para qué sirvió la huelga de 2010 contra la reforma laboral de Zapatero? ¿Y la de Marzo de 2012 contra la reforma laboral de Rajoy? Sabéis la respuesta: Para nada.
En Grecia llevan casi 30 huelgas generales en los últimos años con exactamente el mismo resultado que las dos nuestras. En Portugal no las tengo contadas pero recuerdo fácilmente 2 ó 3 huelgas generales en los últimos meses.
Todos estos países reciben como respuesta a las huelgas más recortes. No digo que sea causa-efecto lo que digo es que el efecto de las huelgas es nulo y los planes de Berlín y de la troika se aplican sin mover una sola coma independientemente de la respuesta popular.
Tal y como está la economía hay veces que incluso una huelga general es conveniente para las empresas que las padecen. Hay empresas que al no estar trabajando al 100% y poder organizar su producción hacen planificación para que la huelga no les afecte económicamente. En esas empresas, de hecho, el ahorro del día de salario les puede hasta beneficiar. En el caso de la administración pública, que está bajando plantilla y reduciendo sueldos, la situación es todavía más clara: Un día de huelga le ahorra a la administración unos eurillos para regocijo del ministro, consejero o alcalde de turno. Y esto por no hablar de las empresas que obligan a hacer a sus trabajadores el trabajo perdido de un día de huelga, que hay muchas y con muchos métodos para obligar a los trabajadores que saquen adelante ese trabajo perdido, y no siempre ilegales.
Algunos sectores se ven afectados por las huelgas (transportes, empresas que trabajan en continuo a tres turnos, empresas con servicios de consumo diario) pero cada vez más hay una mayoría de sectores económicos que pueden gestionar huelgas con un mínimo daño o incluso usándolas a su favor. Muchas veces esto no vale para nada más que para perder un día de salario y los trabajadores lo saben, y por eso el seguimiento de las huelgas generales es cada vez menor.

Algún lector pensará que estoy proponiendo la pasividad absoluta ante la situación de asfixia e injusticia que vivimos. Nada más lejos de la realidad, lo que estoy diciendo es que los mecanismos tradicionales, la manifestación y sobre todo la huelga, ya no valen para nada. Una manifestación con un buen marketing puede valer para transmitir una sensación y un mensaje claro a los conciudadanos y movilizar ciertas fuerzas sociales, pero una huelga solo tiene utilidad en ciertos sectores.
Y como estos mecanismos están obsoletos y caducos la cuestión es que debemos crear unos nuevos, unos mecanismos que sí valgan para conseguir los objetivos que perseguimos. Y esto no es fácil, para esto debemos liberarnos de las “ataduras ideológicas” que nos indican un camino unívoco de hacer las cosas, para esto hay que ser imaginativos y originales.

Hace unos días, en el fin de semana que se realizó la prueba de fórmula 1 en Valencia, un familiar me dijo:”La prueba de fórmula 1 no debió haberse realizado hoy. Es el símbolo de la destrucción económica y la ruina que ha generado el PPCV y se tenía que haber boicoteado”. En ese momento opuse reparos al considerarlo algo “demasiado pequeño” y dije que el problema era más estructural a nivel de sistema que concreto de un partido determinado por muy lleno de chorizos que esté.
Pero con los días le di muchas vueltas a esta idea y vi que mi familiar tenía razón. En vez de tanta manifestación contra el Consell y tantos manifestantes desperdigados en las centenares de manifestaciones contra los recortes, la corrupción, etc. Lo que hubiese sido mucho más efectivo era haber parado esa prueba de la manera que fuese (contra una masa de manifestantes que se quieran colar en un circuito es difícil hacer nada) y haberle mostrado al mundo que la ciudadanía no está por la labor de que la ahoguen mientras se hacen fiestas ostentosas como si no pasase nada.
Era su símbolo, su corona, y derrumbarla era decirle al Consell y al PPCV que no se les iba a permitir todas estas “mamonadas” después de haber destruido esta tierra y después de seguir destruyéndola semana tras semana.

Aquí hay una palabra que es clave: Boicot. Hay que boicotear lo que realmente quieren, lo que realmente les duele, lo que han creado para la satisfacción personal de su ego y en contra de los intereses de todos. Cuando se hace un recorte se pueden montar mil manifestaciones, pero mucho más efectivo sería que una masa humana bloquease el edificio donde se está reuniendo el Consell (o el consejo de ministros) y obligarles a dormir allí o a salir montados en un furgón policial (y así muchos del PPCV se podrían ir acostumbrando).
Pero no hay que circunscribir el concepto Boicot a la política ni a los símbolos del despilfarro ni mucho menos. El boicot debe ser aplicable al ámbito económico y debe ser ejercido como consumidores y como ciudadanos.
Por ejemplo, ¿quién es el responsable primero de la política que nos asfixia? Es el gobierno alemán, pero el gobierno alemán no es más que el representante del capital financiero alemán. Bien, imaginemos que uno de los principales grupos que presionan y dominan al gobierno alemán es el Deutschebank. ¿Qué demonios hacemos los españoles metiendo nuestro dinero en ese banco? ¿Cómo demonios no se bloquean entidades, se pintan y empapelan y se le hace saber a todos los ciudadanos qué hace ese banco contra nuestro país?
El boicot como ciudadanos y consumidores es hoy por hoy la estrategia más efectiva contra aquellos que nos oprimen. Bancos, compañías, grandes grupos industriales, etc. Hay que aprender a ser responsables con nuestro dinero, hay que castigar y boicotear a los principales responsables de que estemos así, hay que exigir unos principios a las empresas con las que trabajamos. Al ciudadano no se le puede pedir que esté informado de todo lo que hacen todas las empresas con las que trabaja pero sí se puede y se debe articular una estrategia informativa para tener identificados públicamente a quienes son principales responsables de nuestra degradación y persuadir a los ciudadanos a que sean responsables con sus actos. Nuestro dinero también es un arma de lucha, que no se nos olvide.

Hay que ser mucho más imaginativos y eficientes en los mecanismos de lucha. Dejémonos de intentar hacer las cosas como en la época de nuestros abuelos, eso no va a funcionar. No nos perdamos en pequeñas batallas sin posibilidad de victoria cuando hay miles de cosas que podemos hacer que les hacen verdadero daño. Igual ir a parar un desahucio le parece algo pequeño a aquellos que sueñan con grandes movimientos de masas, pero con eso se consigue más que con una tarde de paseo pancartero por el centro de la ciudad.
Tened la mente abierta. Hay muchas cosas que podemos potenciar, muchas ideas circulando que son muy buenas. Analizadlas y dadle difusión si las consideráis adecuadas. Y no desesperéis, encontraremos el camino.

viernes, 3 de agosto de 2012

Algo empieza a cambiar en el cuerpo electoral español



Durante la última semana de julio se han publicado dos encuestas electorales, una hecha por Sigma dos para EL MUNDO y otra de Metroscopia para EL PAÍS.
En ambas encuestas se observa un claro descenso del PP, un estancamiento del PSOE y el crecimiento de las otras dos opciones nacionales, IU y UPyD.

Esta tendencia viene siendo habitual desde las elecciones del 20-N. El PSOE no aumenta de votos porque no tiene credibilidad después de sus años de gobierno y de haber iniciado la senda de los recortes y sacrificios que hoy nos asfixian. Los mismos que creyeron en él en 20-N siguen creyendo, pero no más.
Sin embargo lo sorprendente de la encuesta de Metroscopia para EL PAÍS es la caída brutal de voto para el PP desde los últimos recortes de Julio. 7 puntos de caída por las últimas medidas según esta encuesta. El PP se sitúa en el 30% de la intención de voto, es decir, habría perdido a una cuarta parte de su electorado en 7 meses. Esto es algo brutal, sin precedentes, pero absolutamente lógico viendo lo que está haciendo este gobierno y como ha incumplido todas y cada una de sus promesas electorales en materia económica.
La encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO es más “suave” con el PP y con el PSOE, algo que sin estudiarla a fondo diría que es producto del “cocinado” de la encuesta (Sigma Dos debe pensar que el voto teórico a estos dos partidos está en parte oculto y no se dice). Mi percepción a pie de calle me orienta a pensar que la encuesta de Metroscopia acierta más con la voluntad del país, aunque no niego que pueda existir parte de voto oculto.
IU y UPyD se sitúan, juntos, sobre el 20% de los votos, con un porcentaje algo mayor para IU. Hay quien dice que IU parece estancada en las encuestas. Yo no lo creo, creo que el crecimiento de IU está bastante sostenido, aunque es muy lento. El aumento de UPyD también es lógico, porque no es una fuerza que despierte mucho rechazo entre la población politizada y está siendo el sumidero de los desencantados.

Quiero que nos fijemos en una cosa. Estas encuestas y todas las que hemos leído en los últimos meses nos llevan a la percepción de que el bipartidismo en España va poco a poco disolviéndose. La encuesta del Sigma Dos daría un 65% a las fuerzas del bipartidismo PP-PSOE, y la de Metroscopia un 55%. Partimos de un 74% en el 20-N y un 84% en 2008, que a nadie se le olvide.
Después de 30 años de machacona dualización política me parece que estos resultados son muy importantes. Estamos asistiendo a una disolución del bipartidismo que es continua desde, posiblemente, mayo de 2010, es decir, desde que nos pusimos a gobernar para Berlín. Yo no sé si el PP y el PSOE siguen manteniendo el voto del 65% o el 55% del país, pero sí sé que cada mes que pasa este apoyo es menor y que, a este paso, esta dualidad política se va a convertir en una minoría de los ciudadanos activos políticamente.

Técnicamente hemos vuelto a 1977. Comparad las encuestas con los resultados de las elecciones constituyentes de 1977. En la encuesta de Sigma Dos:

PP: 35,8% PSOE: 29,6% IU: 11,7% UPyD: 7,8%

En la de Metroscopia:

PP: 30% PSOE: 24,7% IU: 12,3% UPyD: 9,9%

En las constituyentes:

UCD: 34,44% PSOE: 29,32% PCE: 9,33% AP: 8,21%

Si os fijáis la de Sigma Dos (la más benevolente con PP y PSOE) es casi un calco con las constituyentes de 1977, mientras la de Metroscopia aún va más allá.
En 1977 pareció que nacía un sistema con cuatro partidos nacionales, dos grandes y dos pequeños. La realidad del sistema electoral y la dualización política llevó a que el sistema pasase a ser bipartidista de facto desde 1982. Hoy parece que volvemos a una situación de cuatro partidos nacionales.
Sin embargo esto es la realidad en el momento presente, realidad que está evolucionando contantemente. Hay quien llama a este escenario de cuatro partidos con dos grandes y dos pequeños escenario “a la portuguesa”. Esta argumentación se usa para decir que no estamos en una situación “a la griega”, es decir, con un bipartidismo derruido incluso con partidos minoritarios superando a otros mayoritarios.
Esta argumentación ignora que si realmente Portugal tiene un escenario “a la portuguesa” y Grecia lo tiene “a la griega” es porque Grecia está peor que Portugal. Conforme la situación económica portuguesa se vaya degradando ese país tenderá al escenario griego.
A España le pasará lo mismo. La tendencia es que el PPSOE sea cada vez más débil y las fuerzas por abajo crezcan. Personalmente creo que hay espacio para más partidos y como ya he dicho preveo que en breve aparezca un partido de extrema derecha que tendrá posibilidades de representación parlamentaria. Y no descartemos tampoco un nuevo grupo a la izquierda del espectro político.

Después de la estocada final que el señor Draghi le ha dado a nuestro país y a Italia, demostrando que “whatever it takes” quería realmente decir “Germany rules” y enseñándonos el camino hacia el segundo rescate (para Italia el primero), el golpe electoral para el PP va a ser todavía mayor. El gobierno Rajoy se va a encontrar con la desafección del 80% del país en muy poco tiempo y no va a poder aguantar el gobierno en estas condiciones.
Insisto en mi argumento de la entrada anterior. El PP no va a poder gobernar solo y en este país se formará un gobierno de concentración con el apoyo del PP y el PSOE. La dialéctica de Rubalcaba, suave para como están las cosas, denota que tiene esta posibilidad en la cabeza.
Ese gobierno sí representaría la disolución absoluta del bipartidismo en España e iríamos a un escenario totalmente a la griega. Para bien o para mal, me temo que es simplemente cuestión de tiempo.