La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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domingo, 20 de enero de 2013

Pensamientos de mis días en Cataluña


Era la primera vez que volvía a Cataluña desde que el siroco político independentista ha ocupado esa comunidad. La última vez que estuve fue en marzo de 2011, en Barcelona, aunque fue un viaje de dos días por asuntos laborales. La vez anterior a esa fue en 2010, que estuve en Tortosa y en Les Terres del Ebre unos pocos días.
Esta vez iba a la comarca de La Segarra, en la provincia de Lleida, concretamente a Cervera aunque pernoctando en un pueblo cercano llamado Montornés de Segarra. Nunca había estado en Lleida (la única de las provincias catalanas donde no había estado) y me interesaba bastante el viaje porque ya se sabe que las comarcas “interiores” tienen su propia idiosincrasia muy alejada del cosmopolitismo de las zonas litorales.



Cal Dragó
















Tengo que decir que la casa rural donde estuve alojado en Montornés de Segarra, llamada Cal Dragó, es un lugar excelente. Lo he dicho muchas veces, cualquier casa rural en España perdida de la mano de dios es mejor que la mayoría de hoteles en otros países (exceptuando, por supuesto, los de alto standing). La calidad de las infraestructuras turísticas españolas es de las mejores del mundo y creo que nunca debemos de olvidar eso y menos en tiempos de depresión colectiva como los actuales. Somos, como país, bastante mejores de lo que creemos.
En la casa rural Cal Dragó nos trataron estupendamente y a un precio muy asequible. No es que haya mucho que hacer por allí en invierno (de hecho estuve en el jacuzzi o trabajando casi todo el tiempo que no estuve en Cervera), pero si lo que se quiere es unos días de paz y silencio absoluto en medio de la naturaleza, pero con todas las comodidades, es el lugar idóneo. Además también hacen en un vino con un sabor afrutado muy peculiar.

Una de las cosas que me dan un poco de rabia cuando viajo a Cataluña son los problemas dialécticos. Nosotros, los valencianos, conocemos la mayoría de formas que tienen los catalanes de decir las cosas cuando son diferentes a las que solemos usar nosotros, pero al revés no sucede. Esto es producto de la normalización lingüística, pues la primera normalización de la lengua se hizo basada en un subdialecto del catalán y luego los demás fuimos detrás. Por tanto las formas normalizadas suelen ser las que usan los catalanes, no las que usamos los valencianos.
Muchas veces, cuando hablo con algunos catalanes, noto que se quedan parados cuando acabo algunas frases. Hay expresiones, palabras, etc. Que si bien entienden por el contexto les suenan raras. Es como si jamás hubiesen escuchado a nadie decirlo de esa manera. Conozco una catalana, por ejemplo, que le hace mucha gracia cuando los valencianos decimos furtar (robar). Ellos dicen robar y esto de furtar les debe sonar como muy “pijo”. También recuerdo una conversación hace unos años cuando usé la forma popular valenciana de decir antes de ayer, que es “despusahir”. La chica catalana con la que hablaba que dijo “¿Después d’ahir? ¿Qué és después d’ahir? El dia després d’ahir és avui…” (el día después de ayer es hoy). La verdad es que, visto así, nuestra manera de decirlo es un poco absurda (asumiendo que “despus” es una abreviatura de después), pero me quedé muy extrañado que no lo hubiese escuchado nunca. Y esta palabra que no está normalizada lo entiendo, pero que digamos déset (17), déneu (19), eixir (salir), vore (ver), etc. Y que te miren como si hubieses dicho alguna barbaridad o algo ininteligible pues no me parece lógico.
Yo creo que la Academia valenciana de la llengua y L’institut d’estudis catalans deberían hacer un esfuerzo conjunto para intentar que las variedades valencianas normalizadas se conozcan en Cataluña. Ya que el proceso de normalización fue aleatorio (quizá como todos los procesos de normalización) y regional podría hacerse un esfuerzo para que todos nos sintamos más cómodos con nuestras variedades y favorecer la comunicación sin que se tenga que hacer esfuerzos por usar las palabras estandarizadas.


Un edificio en Cervera





















Cervera es una de las “ciudades” históricas de Cataluña venidas a menos, a mucho menos. Hoy en día no tienen ni 10.000 habitantes pero en su momento fue la sede universitaria de Cataluña. Después de la derrota en la guerra de sucesión del bando austracista (y por lo tanto de los reinos de la corona de Aragón) y la “ocupación” del territorio por las tropas borbónicas, el Rey Felipe V eliminó todas las universidades catalanas y creó una nueva, la universidad de Cervera.
Cervera fue una de las pocas poblaciones catalanas que se mantuvieron fieles a Felipe V toda la guerra y seguramente por eso le fue concedido ese privilegio. Si ves la fachada de la antigua universidad de Cervera puedes observar una gran corona borbónica que la preside. La ciudad tuvo muchos privilegios en la primera época borbónica ya que fue algo así como la ciudad mimada por los borbónicos y precisamente por eso tenía curiosidad de ver si la gente de Cervera era nacionalista o no lo era, pues como sabéis el eje central de la mitología nacionalista catalana es que en 1714 (cuando entraron las tropas borbónicas en Barcelona) Cataluña dejó de existir como “nación” al ser invadida por “Castilla”.
Cervera está gobernada por CiU, algo absolutamente normal en las comarcas interiores de Cataluña y más con la caída en los últimos años del PSC. Cuando entras en Cervera vi lo que llevaba viendo todo el viaje desde que abandoné la A-7, un continuo de banderas esteladas en los balcones, con estrella blanca o roja a gusto del propietario, que no era mayoritario ni mucho menos pero que sí llamaba la atención. En edificios de 10 o 12 viviendas quizá podías ver dos o tres banderas esteladas en los balcones, algo que no sé si es mucho o poco (porque dependerá de lo que piense la gente que no cuelga nada) pero que es algo que no pasaba hace 1 año. Estas banderas (más bien cartulinas con el color de la estelada la mayoría de ellas) estaban hechas por la Assemblea Nacional Catalana, asociación nacida de aquellos referéndums un tanto ridículos de localidades como Arenys de Munt, etc.
¿Es Cervera nacionalista? Pues creo que sí. Y es algo que me resulta muy curioso precisamente por esa realidad que he comentado de ciudad llena de privilegios por el Rey Felipe V. Muchos me diréis que esto es una tontería, porque han pasado 300 años de eso y pensaréis que no debe tener nada que ver el nacionalismo del siglo XXI con lo que pasó en la guerra de sucesión. Y en teoría deberíais tener razón, lo que pasa es que la guerra de sucesión y los decretos de nueva planta es la pieza central de la mitología nacionalista y por alguna razón pensé que la situación sería coherente con la historia. Por supuesto no lo era, porque la historia se usa cuando sirve a la causa, se oculta cuando no y se falsifica cuando no se puede ocultar. Así son los movimientos de masas.
Tampoco penséis que se respiraba nacionalismo por la calle, ni mucho menos. Un día estuve comiendo en un bar dónde estaban puestas las noticias de TV3 (por cierto, qué mal está TV3, parece de la escuela de Canal 9…) y abrieron el informativo con el pacto entre ERC y CiU para modificar algo de la declaración soberanista. Yo me puse a mirar la televisión a ver como daban la noticia y entonces me di cuenta que era el único del bar al que le interesaba lo que decía el informativo, pues toda la gente del resto de mesas pasaba olímpicamente estuviesen en conversaciones o no. Me pareció que tampoco debían ser hooligans de la causa independentista.

Como la guerra de sucesión y los decretos de nueva planta son la pieza angular sobre la que el independentismo catalán ha edificado su justificación histórica aproveché los días que estuve en el archivo de la antigua universidad de Cervera para leer algunos libros de historia de Cataluña. Leí sobre las cortes de Cataluña, sobre los decretos de nueva planta y también algo de historia del País Valenciano (quería ver el punto de vista de los autores catalanes).
Esperaba leer algunas cosas diferentes a lo que conocía, leer una historiografía que sostuviese aquello de la “invasión” castellana en 1714 o algo muy escorado al nacionalismo. Pero no, los historiadores suelen ser gente seria e independientemente de sus preferencias políticas personales no suelen falsificar la historia como sí hacen los políticos, y lo que leí estaba en absoluta concordancia con lo que ya conocía y había leído.
Realmente los decretos de nueva planta y el supuesto finiquito de la Cataluña autónoma de la edad media no fueron, ni de lejos, como la pinta el nacionalismo en sus discursos facilones. Los aragoneses y sobre todo los valencianos sufrimos unos decretos de nueva planta mucho más agresivos que los que sufrió Cataluña, pues nuestra realidad jurídica e institucional fue destruida absolutamente por la nueva planta, además de sufrir acciones de venganza que no sufrieron los catalanes (la quema de Xàtiva, por ejemplo). La nueva planta en Cataluña, si bien eliminó las instituciones que claramente se habían cambiado de bando y pasado al bando austracista (las cortes catalanas se pusieron del lado de Felipe V al principio de la guerra), como Les Corts, la Generalitat o el Consell de Cent, mantuvo muchas otras instituciones y la validez de la mayoría de las “constituciones” de Cataluña. Realmente fue el régimen liberal a partir de 1812 quien acabó con todas las realidades autónomas que quedaban en Cataluña, no la nueva planta.
Pero claro, es más cómodo y útil para el nacionalismo que los agravios estén en 1714 contra una Castilla y un Borbón absolutista que a principios del siglo XIX contra un régimen liberal. Los vascos en esto son bastante más coherentes porque su nacionalismo ahonda raíces en el carlismo y, por lo tanto, contra los agravios cometidos por los liberales. Pero los catalanes no pueden serlo porque, además, su nacionalismo nació de la propia burguesía catalana que era la principal beneficiada del régimen liberal y caerían en una contradicción absurda. El nacionalismo catalán nació burgués, empresarial, como herramienta de reivindicación de privilegios económicos, por un lado, y de desactivación de los movimientos obreros y revolucionarios por otro.


Sede del PP en Cervera

















Como veis en la foto esta es la pinta que tiene la sede del PP en Cervera. Esta imagen me dio muy mala sensación porque como se puede intuir las pintadas se han hecho por una cuestión meramente nacionalista, porque el PP no considera Cataluña como un “sujeto soberano” que se dice ahora y porque defiende el uso de la lengua castellana en Cataluña con vehemencia.
Ojo, a mi me parece perfecto y absolutamente comprensible que se pinten y se destrocen sedes del PP por parte de ciudadanos indignados porque les han recortado las prestaciones por desempleo, los subsidios, porque les están haciendo pagar la sanidad, porque las tasas universitarias les impiden estudiar, porque son un hatajo de chorizos que se están destrozando el país para su propio beneficio, etc. Yo todo eso lo comprendo, es más, me extraña que no se pinten y destrocen más sedes del PP en España. Pero lo que no puedo comprender y aceptar es que la gente obvie y acepte todo eso pasivamente pero, en cambio, se vayan a pintar esa misma sede porque son el “enemigo nacional”, como podrían hacer con las sedes de Ciutadans y de hecho han hecho alguna vez.
No quiero darle más importancia de la que tiene a unos actos vandálicos sin gran relevancia, pero es que todo esto me recuerda mucho a la Valencia de finales de los 70 y principios de los 80, a los ataques a las sedes de los partidos “nacionalistas” por parte de grupúsculos blaveros con complejo de guerrilla urbana, a los artefactos explosivos puestos en las casas de Joan Fuster y Sánchis Guarner. Los blaveros consideraban a los nacionalistas fusterianos como “antivalencianos” y eso es exactamente lo mismo que hace mucha gente en Cataluña con el PP, C’s y si me apuras hasta el PSC, que son “anticatalanes” para ellos. Estos ciclos de violencia por nacionalismo son peligrosos e iguales en todas partes. Pueden no llegar a mucho como pasó en Valencia pero pueden recrudecerse y, en cualquier caso, la implantación social de este tipo de cosas secuestra a las sociedades y las aleja de lo verdaderamente importante para la mejora social.

La verdad es que es una pena el maldito peaje de la AP-7 que tienes que pagar para ir a Cataluña en coche. Este es otro de los famosos agravios de los que se quejan los catalanes (como si los valencianos no tuviésemos que cogerla para ir a Peñíscola o a Benicarló) pero la verdad es que en este caso tienen razón. Que esta autopista sea de peaje es como si partiese el territorio y lo hiciese más inaccesible.
Supongo que más valencianos iríamos a Cataluña si esta autovía fuese gratuita. Porque esa Botifarra con mongetes (fesols para mí ¿me habrían entendido?) que me comí en Sanahuja tengo que volver a probarla. Una lástima, también, que comer en Cataluña sea tan caro, y no sólo en Barcelona. No encontré ningún menú del día por menos de 11 euros en pueblos de Lleida, cuando en Valencia puedes encontrarlos fácilmente por 7 u 8 euros en estos momentos.
Y si queréis ir por la zona os recomiendo, de nuevo, Cal Dragó, que Dolors y Jaume os atenderán muy bien. Paz y silencio os aseguro que encontraréis.

7 comentarios:

  1. Veo que estás reflexionando sobre tu estancia en otro sitio al igual que yo.

    Dices:

    "Lo he dicho muchas veces, cualquier casa rural en España perdida de la mano de dios es mejor que la mayoría de hoteles en otros países (exceptuando, por supuesto, los de alto standing). La calidad de las infraestructuras turísticas españolas es de las mejores del mundo y creo que nunca debemos de olvidar eso y menos en tiempos de depresión colectiva como los actuales. Somos, como país, bastante mejores de lo que creemos."

    Esto es algo que llevo machacando aquí en EEUU y todos me dan la razón (los que han viajado a España). España le da MIL VUELTAS a EEUU en cuanto a opciones de sitios para dormir, alojarse y "estar". Aquí viajar en avión es barato, relativamente hablando, pero no existe esa oferta hostelera que hay en España. Todo aquí es hotel o motel pero los "bed and breakfast" (versión americana parecida a eso de casa rural) nada que ver - son carísimas, prohibitivas de hecho y solo la gente con mucho dinero se aloja en ellas. Eso por no hablar que no hay "centros" propiamente dicho en muchas ciudades o zonas rurales.

    También me ha gustado lo que comentas sobre el lengua por motivos obvios. Siempre ha sido mi deseo ver más relaciones entre la Com-Valenciana y Catalunya.

    Sobre la comida, es cierto que en Valencia se come bien y barato. Aquí en Nueva York, curiosamente, hay algunos sitios "baratos" si comparamos con Londres. Puedes comer, con 20 dólares o 30 en una zona muy "pija" bastante bien si eliges el especial del día (parecido al menú del día) pero por supuesto sin bebida ni postre - aquí además prácticamente nadie bebe en la comida (si lo haces está mal visto, cosa de alcóholicos) pero sí es cierto que hay partes de España caras para comer. Sin ir más lejos, ¿te creerás que CUENCA es uno de los sitios más caros para comer donde los menús ni siquiera bajaban de 12 euros?

    Yo me encuentro "bien" aquí con el tema de la comida - nada que ver con Inglaterra en eso, que es fatal.

    Saludos

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  2. "La calidad de las infraestructuras turísticas españolas es de las mejores del mundo y creo que nunca debemos de olvidar eso y menos en tiempos de depresión colectiva como los actuales."

    Seguramente se habrían evitado muchos suicidios por desahucio si esta información fuera de conocimiento público.

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    Respuestas
    1. ???? No entiendo la ironía...

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    2. Que pa qué le sirve a alguien que esté en la ruina o desahuciado el hecho de que las infraestructuras hoteleras sean de las mejores del mundo. O que España sea mejor de lo que creemos.

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    3. Hasta ahí lo entendí Cabrit0, pero me parece mezclar cosas inconexas. Nadie niega la gravedad de la situación, pero eso es una cosa y otra pensar que todo lo que se ha hecho en décadas es una mierda, porque no es así. Ahora, ¿está repercutiendo eso convenientemente en el bienestar de la mayoría? Esa pregunta quizá si tiene más relevancia.

      Saludos,

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  3. Cabrit0 siempre me ha entendido muy bien. ;)

    Me ha parecido una frivolidad insinuar que el tener unas buenas infraestructuras hoteleras le va a levantar el ánimo a los millones de parados que tanto están sufriendo. No sé si son cosas inconexas o no, pero es usted quien ha pretendido conectarlas al afirmar que "nunca debemos de olvidar eso y menos en tiempos de depresión colectiva como los actuales".

    Un saludo

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  4. Francisco,

    Quizá le ha parecido una frivolidad porque no he querido decir lo que usted interpreta. Nadie ha hablado de levantar el ánimo a los parados ni de mitigar su sufrimiento, he dicho que no hay que enfocar la realidad del país desde una destructividad absoluta con argumentos tipo "este es un país de pandereta", "todos los sectores económicos son una mierda", "no sabemos hacer nada", etc, etc. Porque eso obviamente no es cierto.
    Y finalmente la referencia a los suicidios, en fin, me ha parecido de muy mal gusto en tanto en cuanto ha tratado de relacionarla con mi súbito positivismo. Entiendo que pretendía ser gracioso, pero ha resultado más bien, esto sí, una frivolidad.

    Saludos,

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