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martes, 2 de abril de 2013

Renta básica universal ¿Es una buena idea?















En las últimas semanas he asistido a un debate sobre la conveniencia o no de la llamada renta básica universal. La renta básica universal se define como un ingreso mínimo al que tendría acceso cualquier ciudadano por el mero hecho de serlo, ingreso que debería cubrir las necesidades básicas de esa persona. Este ingreso no estaría condicionado siquiera a la búsqueda de empleo y por tanto el receptor no tendría por qué dar contraprestación alguna a la sociedad ni cumplir ningún requisito, sería un derecho absoluto.
Desde posicionamientos de izquierdas hay profundas discrepancias sobre esta renta. Hay algunos que la ven como un objetivo progresista a alcanzar pero otros dudan muchísimo de su conveniencia, pues consideran que podría generar ciudadanos dependientes y no comprometidos con la sociedad y el bienestar social.

Para empezar quería hablar sobre los conceptos de “dependencia”, de “servidumbre económica” o de “autonomía”. Continuamente oigo críticas desde posicionamientos liberales a las ayudas sociales y al estado del bienestar por generar dependencia o servilismo económico hacia el estado. Estas críticas, en mi opinión, no son más que piruetas argumentales para cargar contra el estado del bienestar en base a conceptualizaciones de libertad mal entendida. Muchos usan estas argumentaciones torticeramente y con objetivos ocultos de fomentar la desigualdad, sin embargo muchas personas de sentimientos y objetivos nobles caen frecuentemente en esta trampa y pasan a defender estas mismas ideas, y creo que esto es un problema.
La dependencia económica es, efectivamente, algo inconveniente. Sería ideal que todos los seres humanos pudiésemos tener una ocupación y un trabajo con el que ganarnos dignamente la vida, que nos aportase ingresos suficientes y que mediante este mecanismo se pudiese generar una sociedad relativamente igualitaria. El problema es que hoy en día esto es una utopía, una entelequia, y es algo que parece imposible de realizar mediante lo que conocemos como “capitalismo”.
La dependencia económica no existe única ni principalmente entre el individuo y el estado sino que hay otras muchas maneras de dependencia económica. La principal dependencia económica es la que genera la pobreza, esto es, el no tener las necesidades básicas cubiertas. Una persona pobre, una persona que necesita comer, poner un plato de comida en la mesa para sus hijos, pagarles la escuela o vestirlos, es la víctima principal de la dependencia económica “privada”. Esas personas están sometidas a depender de un empleador o de alguien que les de trabajo y por tanto sienten la servidumbre económica en sus propias carnes sin que medie el estado para nada. La “libertad” queda anulada o supeditada a la necesidad, esas personas realmente no pueden ejercer la libertad plena a causa de sus necesidades.
Muchas veces de hacen divagaciones un poco tontas sobre las “oportunidades” y los mercados de trabajo “dinámicos” diciendo que estas personas sometidas al servilismo económico por un empleador se podrían buscar la vida en otro trabajo más digno y mejor. Quienes hacen este tipo de argumentaciones normalmente no conocen la pobreza ni los mercados de trabajo. Esto podría ser así en un mercado de trabajo con pleno empleo, donde rija la competencia perfecta y donde las reglas de la oferta y la demanda funcionen adecuadamente, pero el problema es que esos mercados de trabajo no existen. Ni la ley de la oferta y la demanda funciona siempre ni mucho menos la competencia perfecta existe y desgraciadamente hace décadas que no vemos mercados de trabajo con pleno empleo excepto en situaciones y ocasiones muy puntuales.

Cuando desde posiciones izquierdistas hablamos de la libertad siempre tenemos una cosa presente: Cuando los hombres están sometidos a otros por necesidad económica difícilmente pueden ser libres. Generar igualdad de renta y dar soluciones y ayudas para que la gente tenga sus necesidades básicas cubiertas y no tenga que someterse a otros son principios que tenemos claros en la izquierda, a diferencia de los liberales que generalmente sólo se concentran en las libertades de “no interferencia”.
Ahora, ¿estamos considerando adecuadamente la problemática de la dependencia del estado? Nosotros tendemos a considerar que la dependencia de un estado democrático es un problema menor, pues este estado no es un ente “opresor” sino una representación de la voluntad popular y de la colectividad. Por eso nos parece mucho menos nocivo que un trabajador precario dependa del estado que el hecho de que dependa de un empresario con ánimo de lucro. Creemos que la libertad está más salvaguardada en el primer caso.
Cuando se critica que ciertos sectores económicos, ciertas personas o ciertos colectivos viven de los subsidios públicos y se considera esto como algún tipo de esclavitud siempre me enervo. ¿Es que es mejor estar viviendo debajo de un puente? ¿Es que para evitar la “dependencia” del estado vamos a generar masas humanas miserables que sean tratados como ganado laboral? La simple insinuación me resulta indignante, hablar de quitar subsidios y ayudas a cambio de nada me resulta una política inhumana.
Ahora, eso no quiere decir que la dependencia de los subsidios o ayudas de forma generalizada sea una política adecuada. La autonomía de los ciudadanos y de los individuos es importante, y los sistemas de subsidios generalizados se ha demostrado que crean ciertas tendencias conservadoras y enquistan ciertos problemas en vez de resolverlos. Un trabajador que no tenga sus necesidades básicas cubiertas debe ser ayudado y protegido, pero la política correcta sería que ese trabajador pueda generar a corto plazo los recursos que necesita por sí mismo y así no necesite ayuda. Que un individuo tenga que depender de otros para sobrevivir dignamente cuando estos otros quieren lucrarse de su trabajo es el peor de los escenarios, pero que este individuo dependa del estado indefinidamente no es el mejor, el mejor es que no dependa de nadie.

Vuelvo a la pregunta inicial, ¿sería conveniente una renta básica ciudadana? Pues en base a las consideraciones éticas que he expresado antes depende, y depende fundamentalmente de cómo se oriente esta renta básica, que límites tenga y que requisitos exija.
Personalmente considero que una renta básica generalizada a todo el mundo es algo que no tiene especial sentido y, en cambio, podría generar problemas. Nuestros estados del bienestar ya han generado ciertos servicios que están disponibles para todo el mundo y esto debe seguir siendo así, pero añadir adicionalmente una renta incondicional me parece que no es bueno. Hay mucha gente que no necesita esta renta y creo que la extensión indiscriminada de la misma podría ser un problema a nivel de recursos.
Se puede plantear también una versión menos indiscriminada de la renta básica, que se daría a todos aquellos que no tuviesen recursos suficientes y/o no tuviesen trabajo. Esta idea parece más lógica sin embargo creo que tiene un problema importante que conviene analizar. Si una renta básica es incondicional ¿no corremos el riesgo de que los receptores se desentiendan de sus obligaciones sociales? ¿No estamos perdiendo de vista que lo importante realmente es la autonomía y que la igualdad sea algo que las personas puedan conseguir por ellas mismas?
Nuestra sociedad está basada en un concepto colectivo de la convivencia. Somos individuos pero también somos seres sociales, somos parte de grupos mayores y uno de estos grupos mayores es lo que llamamos sociedad. La sociedad a la que nosotros aspiramos es aquella en la que cada uno aporta según sus posibilidades y cada uno recibe según sus necesidades, sin perjuicio de que se genere cierta desigualdad relativa entre individuos por su capacidad, valor, aportación social, etc. Una renta básica para todo el mundo que lo necesite cumple uno de estos valores, es decir otorga a cada miembro de la sociedad lo que necesita, sin embargo incumple el otro: No todos los miembros aportan según sus posibilidades.
Podríamos pensar que un miembro que necesita cobrar una renta básica no puede aportar nada pero esto no es cierto. No puede aportar dinero y recursos económicos pero sí podría aportar otras cosas como trabajo o cooperación social. Por tanto no me parece correcto que alguien reciba de la sociedad lo que necesita si no está dispuesto a darle a la sociedad lo que puede aportar.

¿Qué tipo de renta básica sería, pues, conveniente? Yo creo que aquella que se conceda a todas aquellas personas que estén dispuestas a poner parcialmente sus capacidades al servicio de la colectividad. Una persona que pretenda cobrar una renta básica pero que no esté dispuesto a trabajar en nada ni cooperar con la sociedad en ningún campo no me parece que deba cobrarla. En cambio un individuo que sí esté dispuesto a esta colaboración debería, sin lugar a dudas, poder cobrarla si la necesita.
En muchas sociedades avanzadas existen subsidios de desempleo indefinidos para quienes no tengan trabajo, pero en todas ellas existe una exigencia fundamental: Que esta persona esté buscando empleo o esté disponible para trabajar si se le encuentra un trabajo adecuado a su perfil y capacidades. Si esta voluntad no existe y es transparente, los subsidios desaparecen.
Yo concibo la renta básica ciudadana como una extensión de esta realidad laboral de los subsidios indefinidos a más campos. Además de una voluntad de trabajar podría existir una voluntad de cooperación colectiva en los muchísimos ámbitos que esta sociedad necesita. Articular algún tipo de cooperación social que responda adecuadamente al perfil profesional y humano del receptor de la renta básica podría ser una solución para convertir esta renta básica en algo que proteja a todo el mundo y que cumpla los requisitos éticos que he expresado anteriormente.

Y no debemos perder de vista que el objetivo de esta renta básica ciudadana debería ser cesar por falta de necesidad. No se trata de darle quehaceres de forma indefinida a quien cobre la renta básica, se trataría de fomentar que la mayoría de sus perceptores pudiesen ser autónomos a corto plazo, poder tener empleo por cuenta propia o ajena y poder así generar recursos por si mismos. El objetivo de la autonomía del individuo no debemos perderla de vista.
Otra cosa distinta es que asumamos que las grandes bolsas de desempleo estructural no son coyunturales sino que van a existir siempre. En ese caso el objetivo de que todos los trabajadores sean autónomos en un mercado de trabajo capitalista no sería posible y habría que plantear otras muchas soluciones que van más allá de la renta básica, como la implantación de la economía del bien común, el uso del estado como empleador de último recurso o la creación de cooperativas orientadas a la rentabilidad social.

7 comentarios:

  1. Hola Pedro:

    Te comento sobre un tema "relacionado" con tu entrada. Aquí en NY acaban de aprobar legislación que aumentará el salario mínimo bastante a partir del 2015 y también por primera vez obligarán a TODAS las empresas a dar 5 días mínimo de días pagados por motivos de enfermedad. El alcalde Bloomberg ha puesto el grito en el cielo diciendo que esto será trágico para las empresas pero lo cierto es que esto tiene un amplísimo apoyo. Me ha hecho recordar a España, donde justamente se está haciendo todo al revés y con NINGÚN resultado positivo para los españoles.

    Dices:

    "La principal dependencia económica es la que genera la pobreza"

    Completamente de acuerdo aunque te recuerdo, por si acaso, que los capitalistas "de verdad", los clásicos, siempre hemos dicho que el ser humano NO es libre salvo que disponga de su propio capital. Esto es algo que también compartía Marx con nosotros. Por ejemplo, cuando la crisis del paro en R.Unido durante los años 80, Thatcher decía mucho aquello de "si puedes, abre tu propia empresa, vive de tí mismo". Obviamente NO todo el mundo tendrá éxito, ni se pretende eso, pero sí pienso que habría que dar facilidad para esto a la vez que cubramos necesidades más elementales para que entonces una persona pueda disponer de más tiempo para dedicarlo a su empresa.

    Saludos


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  2. Alfredo,

    Parece increible que Bloomberg esté diciendo eso. Sólo hay que ver cómo están los países de Europa con menor salario mínimo para darse cuenta que esas teorías son absurdas.
    Y que lo de los días por enfermedad se ponga en duda me parece inconcebible.

    Respecto a la pobreza. Yo creo que no es tanto que tenga "capital" como que no tenga necesidades del mismo, que podría parecer la misma idea pero tiene matices diferentes. Siempre me gusta recordar que los primeros socialistas pre-marxistas realmente lo que querían era una propiedad privada absolutamente distribuida y que cada trabajador fuese dueño de su trabajo sin ser explotado ni que otros viviesen de los frutos del trabajo ajeno.
    En el fondo es una cuestión de necesidad y explotación. Si se tiene capital pero se tienen necesidades que no pueden ser resueltas con ese capital la explotación, la dependencia económica y el privilegio seguirán existiendo.
    A veces pienso que hay que replantearnos realmente la funcionalidad del capital al igual que creo que hay que redefinir las clases sociales y las modalidades de explotación y servidumbre.

    Rss noticias,

    A veces lo "liberal" y lo "socialista" no está reñido. Hay una frase de Pablo Iglesias que me gusta mucho: "Quienes contraponen liberalismo y socialismo, o no conocen el primero o no saben los verdaderos objetivos del segundo"

    Saludos,

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  3. si señor ! es una frase de nota 10. con respeto

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  4. Me parece que Pedro cree demasiado y sabe demasiado poco sobre la Renta Básica y que se olvida de una de las leyes de la lógica más elemental: el principio de congruencia o de "no contradicción en los términos".
    Porque algunos de los razonamientos que Pedro hace sobre la "Renta Básica universal" son multicontradictorios. Querido Pedro, empieza por aclararte a qué llamas qué y, a partir de ahí sabremos a qué carta quedarnos. Porque, desde luego, es un contrasentido, por no decir un "crimen de lesa razón", calificar de "Universal" a una "Renta Básica" de la que se me dice unos renglones más abajo que solo se ha de aplicar a una parte de los ciudadanos, en razón de que la necesitan, y de cuya aplicación se han de excluir a otros ciudadanos porque no la necesitan. ¿En qué quedamos, es universal o no?
    Desde luego, si apoyo que se estudie la reciente ILP europea sobre la Implantación de una "Renta Básica Universal e Incondicional en la Unión Europea" es porque, de admitirse, habría la posibilidad de demostrar que una RENTA BÁSICA DE CIUDADANÍA, no sólo es deseable y posible, sino también necesaria en la zona euro. Pero como se observará en la literalidad de lo que escribo, insisto en la condición de Ciudadanía, y no digo, por consiguiente, en ningún momento, que la "RENTA BÁSICA" que propongo sea "Universal"(pues se circunscribiría a las personas que ostenten la condición de ciudadano y no a todas las personas) ni que sea incondicional (pues al ser la Renta Básica que pido "de ciudadanía" , o si se prefiere abreviar "ciudadana", ya estoy poniendo, cuando menos, una condición...).

    Hablando con lógica y precisión, podríamos tal vez denominarla "de baja o escasa condicionalidad" (respecto de las prestaciones realmente ahora existentes que exigen demasiado "papeleo"); pero denominarla "incondicional" y, a continuación, ir desgranando las mínimas condiciones sin las cuales dicha "renta básica incondicional" no se distinguiría de la nada, es otra obvia contradicción.

    Además, afirmar una supuesta "universalidad" e "incondicionalidad" de la "Renta Básica" para negarlas, de hecho, con las explicaciones que se nos ofrecen de dichas características, se presta a discusiones bizantinas en las que no vale la pena entrar.
    Queda mucho más claro, además de ser más exacto, decir, por ejemplo, que se trata de una renta individual (por tanto, no de una prestación a la familia en cuanto tal), o que se trata de una renta "desvinculada de", a saber: la situación laboral, la clase social, el estado civil, la orientación sexual, y otras características del perceptor que sea conveniente señalar. Lo cual no excluye unas mínimas condiciones sin las cuales ni la Renta Básica, ni ningún otro derecho o prestación, podrían existir y, por lo tanto, distinguirse de manera clara y distinta de otros derechos o prestaciones que no sean "Renta Básica" de Ciudadanía.

    Habría que empezar por ahí, y explicar por qué se la denomina "renta", "básica", "de ciudadanía", "individual", "pagada por el estado o entidad supraestatal equivalente", "en metálico" y demás características que expresan, al mismo tiempo, alguna característica o condición que permita perfilar y matizar el contenido de dicho derecho o prestación.

    Desde luego, tal como está formulada, la ILP a que me refiero es, además de incoherente, un brindis al sol. http://basicincome2013.eu/ubi/es/ Se trata de una mamarrachada bienintencionada más, desde el punto de vista lógico e intelectual. Lo cual no merma la conveniencia de apoyar dicha ILP, tanto en cuanto dicha ILP suponga la apertura del correspondiente estudio, a lo largo del cuál tiempo habrá de ajustar la renta básica a la lógica de lo real. Muchas gracias.

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  5. Hola Horac,

    Tengo la sensación que te has perdido en un debate semántico tu solo sin demasiado sentido. Te explico de donde viene el texto a ver si te ayudo a ser menos quisquilloso con ciertas "contradicciones".

    Se está preparando un especial sobre la renta básica ciudadana en la comunidad SeR, por lo que se van a juntar una serie de artículos de distintos blogueros sobre esta cuestión. Yo he leído algunos de estos textos, de los que he cogido ideas y conceptos que rebatir o defender. Adicionalmente conozco ciertas ideas y propuestas sobre una renta básica que, aunque se llamen igual, no son iguales.

    La base del supuesto problema semántico en el que te has concentrado es que hay varias propuestas por ahí sobre rentas básicas universales o ciudadanas y éstas no son iguales. Esto es algo habitual en política, que las propuestas estén definidas por términos que no siempre las incluyen.
    Podría haber hecho una disertación semántica sobre qué debería ser o no debería ser una renta universal, pero creo que es un debate que carece de sentido e interés más allá de una clase de lengua y literatura. Aquí lo que quiero tratar son ideas, y en ideas me baso.

    Así pues he dado mi punto de vista sobre lo que podría ser una renta básica universal filtrada por factores éticos, ¿dejaría de ser universal? Bien, llámala de otra manera, los debates semánticos no me interesan, lo que me interesa es el fondo de la cuestión y qué me parece conveniente y razonable y qué no.

    Saludos,

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  6. importa, y mucho, el nombre de las cosas. Lo cual no se reduce a un mero juego semántico. Si no apaga y vámonos... El término y los conceptos sobre la Renta Básica han quedado bastante claros a partir del segundo simposio de la Renta Básica. ¿Qué culpa tenemos de que más de un político hijoputa, especialmente del PSOE, se haya dedicado al fraude político e intelectual de llamar renta básica a lo que, por sus características, no lo es en absoluto? No son meras cuestiones semánticas, se trata de aclarar, en primer lugar, el fraude político e intelectual... Por cierto ¿Has leído el libro de Ramiro Pinto sobre los fundamentos de la renta básica y la 'perestroika del capitalismo'...?

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