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jueves, 8 de agosto de 2013

Partidos, militantes, los tuyos y los mios (II)




Continúa…

También me gustaría hablar de UPyD. Ya lo hice en esta entrada de hace unos días y ahí dije casi todo lo que puedo decir por ahora de este partido.
Tengo que reconocer que me sorprendió positivamente la gran acogida que tuvo este texto entre los simpatizantes y militantes de UPyD, que no esperaba. El texto era crítico con UPyD pero sus militantes se lo tomaron como algo constructivos, lo distribuyeron por sus foros y rebatieron con una educación exquisita alguno de los puntos del texto. Incluso algunos militantes y concejales de UPyD me comenzaron a seguir por twitter. Creo que están tan acostumbrados a la crítica fanática e irracional contra ellos que algo así les pareció casi refrescante.
Si bien mi opinión sobre UPyD no ha cambiado en lo sustancial, si ha cambiado mi percepción sobre sus militantes. Siempre temí que UPyD se estuviese llenando de “neoliberales” anti-estado que, atraídos por los planteamientos de este partido sobre el adelgazamiento de las administraciones públicas y su poco conservadurismo en cuestión de libertades públicas, pudiesen en su momento promover políticas claramente derechistas o libertarian. Por lo que he visto, y aún asumiendo que he visto poco, quizá estos miedos sean infundados más allá de la obviedad de que por la militancia de los partidos pululan todo tipo de locos, desaprensivos y aprovechados.
Quizá el “secreto” de esta gran tolerancia y respeto que muestra la gente de UPyD sea el perfil medio del afiliado a UPyD. Según los datos del CIS el porcentaje de afiliados de UPyD con una relativamente holgada situación económica y estudios superiores es mayor al de otros partidos. UPyD no es un partido de “masas” sino de “élites” (en un sentido orteguiano de la palabra, no en un sentido económico), a lo que ayudan los 20 euros al mes de cuota, la más alta de las organizaciones políticas. Quizá este perfil, de persona de estudios superiores a la que le gusta la política, es el que ha hecho que me sienta tan cómodo debatiendo con casi todos ellos.
Para añadir algo a lo que dije entonces en las últimas semanas he descubierto el valor político de los dos diputados “escondidos” de UPyD: El economista Álvaro Anchuelo y la periodista Irene Lozano. Ambos son sustancialmente mejores políticos que Díez, Gorriarán y por supuesto Cantó, sin embargo no se les da cancha en ningún sitio. Lo que he leído de ellos me ha gustado bastante y distan mucho de los típicos diputados escondidos del PP y el PSOE que aparecen en el congreso por estar los quintos en una lista y que ni se les conoce ni se sabe que hagan ni opinen nada de valor.

EQUO es también un partido que sigo con muchísimo interés. Por lo que conozco es el partido más “democrático” que existe actualmente, pues todo se hace en base a votaciones abiertas. También hay que decir que esto es más fácil si el partido es pequeño, como es el caso. Su apuesta por la democracia radical es clara, al igual que por la economía del bien común alejada de los criterios de competitividad extrema del sistema capitalista.
¿Dónde está el problema? Básicamente es que tengo “miedo” a que se pierdan en discursos animalistas y ecologistas clásicos. Yo no sé si soy ecologista (nunca he tenido muy claro cuáles son los requisitos) pero sí veo que dentro de la política “verde” o “ecosocialista” hay dos tipos de planteamientos: El que orienta esta política centrándose básicamente en los intereses del ser humano para buscar un modelo de desarrollo estable y sostenible a largo plazo, y el que se dedica a causas conservacionistas desde una especie de “amor” a la naturaleza. Yo estoy plenamente de acuerdo con los primeros pero los segundos, aún valorando su desprendimiento, me parecen un tanto “frívolos” políticamente pues la base de la política no se puede concentrar en esos temas que deben ser en cualquier caso complementarios.
Cuando hablo con gente de EQUO siempre intento dar mi opinión y decirles que yo, si fuese ellos, concentraría el discurso político en dos ejes fundamentalmente: La democracia radical y la economía del bien común. Esto quizá les llevaría a algún problema con ciertos partidos ecologistas pequeños a los que quieren atraer pero sería infinitamente mejor para sus expectativas electorales y para el futuro del país que es de lo que realmente se trata.

Al final os estaréis preguntado ¿es que a este no le convence nada? Mirad, pues no, no me convence nada y precisamente por eso es por lo que no me afilio a ningún partido. Si yo supiese que mis planteamientos son sustancialmente similares a los de IU, a los de EQUO, a los de UPyD o a los de Compromís pues me afiliaría, pero no es el caso.
Hay gente que se afilia a partidos aún teniendo alguna discrepancia con la línea del partido pero no veo esa posibilidad en España, y no la veo porque salvo honrosas excepciones lo que existe en España es una partitocracia angustiante donde los partidos dogmatizan a sus propios afiliados en vez de dejar que los afiliados remodelen a los partidos. En otra cultura política, donde la discrepancia política se asume, se respeta y se considera un valor dentro de las organizaciones políticas, quizá alguien como yo sería un afiliado y un político interesante, pero en España…pues no.
¿Me imagináis en una reunión de IU diciendo que esto de defender el régimen cubano es un disparate? Me llamarían de fascista para arriba ¿Me imagináis en UPyD diciendo que hay que plantarse ante la troika? Ahí me dirían lo contrario, que me fuese a Cuba. ¿Me veis en EQUO, en medio de un debate eterno sobre la protección del lobo? O en Compromís, diciéndoles a los militantes del Bloc que las naciones no existen, que son creaciones subjetivas y arbitrarias y que por tanto el derecho de autodeterminación de todo lo que no sea una colonia no tiene ningún sentido.
Yo no podría estar en un partido político para defender que “nosotros” tenemos la verdad absoluta y que el resto de grupos son todos unos delincuentes intelectuales como hacen los partidos. Para IU el PP, el PSOE y UPyD son lo mismo, y EQUO será la marca blanca del PSOE y por tanto lo mismo si no aceptan ir en coalición con ellos. Para UPyD el PP, el PSOE e IU son todos “la vieja política” frente a ellos, que son los únicos que pueden regenerarla. Para Compromís (más bien para el Bloc) todos los demás son "sucursalistas" menos ellos, que son los únicos que defienden los intereses valencianos... Este proselitismo y estas tonterías me resultan opresivas y agobiantes y producto de unas lealtades mal entendidas.

Cuando miro a la política española lo hago siempre desde los ejes, uno es la regeneración democrática y el otro está en la política económica, y no quiero priorizar uno sobre el otro porque me parece un error. La política económica puede ser la base para nuestro bienestar, pero con un sistema político sin un control efectivo de los electores sobre los electos y en el que para acceder a un cargo público se priorice la sumisión y los servicios al partido antes que el mérito, a medio plazo acabaríamos, de nuevo, con una casta dirigente incompetente y parasitaria que podría destruir todo lo conseguido.
Ambos ejes son importantes y cualquiera que quiera cambiar alguno de estos ejes puede ser un potencial aliado. En este contexto no puedo entender la inquina que se tienen los partidos menores entre ellos, me parece absurda. Parece que se estén peleando para no compartir el pastel con otros en una estrategia claramente imitativa de sus hermanos mayores de PP y PSOE.
¿De verdad no se dan cuenta en IU, UPyD y EQUO que es más conveniente para ellos una alianza tácita en los aspectos de regeneración política y cambio del sistema electoral? Yo no digo que pacten políticas económicas, porque no parece que puedan ser iguales (aunque podrían pactar cosas puntuales que todos defienden, que son más de las que parecen), pero no hacer una alianza para cambiar el sistema electoral, para eliminar los excesivos aforamientos, para cambiar las leyes que penalizan la corrupción o para establecer controles de la misma me parece lisa y llanamente una tomadura de pelo a una ciudadanía que lo exige.

Yo, por ahora, sigo mi camino, mi aprendizaje y mi “reciclaje mental” para conseguir dejar atrás todas aquellas cosas en las que nos han educado y que hoy me parecen trampas inmovilistas. No rechazo escuelas ideológicas y bebo de todas, de los liberales del siglo XVIII y de los socialistas del siglo XIX, de los reformistas del siglo XX y de los nuevos movimientos del siglo XXI.
A finales de la próxima semana me iré a los EE.UU, a New York City concretamente, a hacer turismo pero también a intentar aprender cosas de la democracia americana que me interesan mucho al igual que hice en Argentina el año pasado cuando intenté aprender cómo se recuperaron del desastre de 2001. Sí, me interesan cosas de la democracia americana y de la tradición anglosajona, si esperabais un acto de antiamericanismo por mi parte lo siento.
Y un día de estos, en breve o en un futuro lejano, habrá algún sitio donde sé que me sentiré cómodo y útil. Pero hoy por hoy creo que lo mejor es estar donde estoy, escribiendo y aprendiendo, alejado del horrible ruido de la política española y de todos los maniqueísmos estúpidos que la han invadido, que nos secuestran la razón y que nos alejan de lo que yo creo que debe ser la política con mayúsculas.


13 comentarios:

  1. Brillante artículo este último.

    Una apreciación, por la parte que me toca, sobre Compromís-Equo. Verás, soy militante - "adherido" es la palabra que usan - de Compromís, es decir, no adscrito a ningún partido que forma la coalición sino adscrito a la coalición mísma. Sorprendentemente, Compromís, está potenciando mucho esta adscripción política, por encima de la afiliación a los diferentes partidos de la coalición. "Sorprendente" porque, en mi opinión, esta estrategia va en detrimento de esos partidos y en beneficio de la marca electoral Compromís-Equo. Y "Sorprendente" porque es la estrategia contraria a la que vi en IU, que no es una coalición porque sólo hay un partido, el PCE, que salvo prueba en contrario ostenta los cargos directivos de IU.

    En Compromís-Equo se está incrementando sustancialmente la afiliación de los denominados "adheridos", cuya denominación va a cambiar en breve, lo que condiciona una estructura de partido singular, alejada de las constreñidas organizaciones políticas tradicionales en España, incluida IU. Los "adheridos" no son un cuerpo homogéneo, ni por supuesto nacionalista - sino todo lo contrario -, por sorprendente que pueda parecer en una aventura política impulsada, fundamentalmente, por el Bloc Nacionalista Valencià. Pero es lo que hay. Por el momento, si la cosa no se tuerce, pinta muy bien. Te invito a que profundices, si quieres, en este nuevo concepto, que ellos, los de Compromís, denominan "Cooperativa Política". A mí me parece muy sugestivo.

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    1. Hola Enrique,

      Estoy bastante interesado en lo de la "cooperativa política" de Compromís desde hace tiempo pero quiero ver cómo evoluciona y cómo se coordina la fuerza de los adheridos respecto a las voluntades de los partidos que integran Compromís.
      Lo digo, sobre todo, por la elección de cargos y representantes públicos, por ver si la figura del adherido al final tiene las mismas posibilidades de ser representante de la coalición o si, de alguna manera, acaban siendo representantes los afiliados a los partidos y el adherido se convierte en algún tipo de supporter externo.

      Saludos,

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  2. Nah... yo te invito a que pruebes. A que entres a debatir en el partido q creas q 'va mas contigo'. Debatir sin complejos. Yo he probado en muchos: C's (Madrid), SAIn, UPyD, EQUO... y donde mas comodo me siento diciendo lo que pienso son Partido de Internet y Union por leganes. Las cosas no las sabes si no las pruebas. Celebro q te vayas quitando prejuicios, cob los miltantes de upyd por ejemplo (poco q ver con la Diez).

    ya me contaras, si das el paso. Saludos.

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    1. Hola Martín,

      Te quería preguntar una cosa ¿Por qué dejaste UPyD, EQUO y C's? (porque entiendo que ya no militas ahí) ¿O no llegaste a estar afiliado nunca?

      Saludos,

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  3. Jajaja deberías reunirte con el ultra anglófilo cabrón atlantista. Con Alfredo seguro te ibas a instruir en cómo hacerle la putada que sea a Europa en beneficio de los anglosajones "wasp".

    Creo que le haces un flaco favor a la gente que está intentando luchar poor una política distinta con este pretexto de que te "vas a mantener al margen" "aprendiendo". Eso es que no te quieres mojar porque ya se te ve venir.

    ¿Qué pretendes, crear otro partido de los tuyos? No sé si eso es bueno para la izquierda, a la vista de lo bien que te llevas con ciertos individuos. Tú eres igual que los que salieron de España en los 50 y 60. Cuando vieron que entonces España crecía , volvieron y se aprovecharon pero nunca lucharon aquí.

    Tú, en cuanto veas un partido donde puedes tener el protagonismo que no te han dado hasta ahora, te afiliarás.

    Espero que me equivoque.

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  4. Junto a las dos tendencias de EQUO que has mencionado (la primera es la del New Green Deal y la segunda es la del medioambientalismo, por cierto muy minoritaria). Te falta una línea más de EQUO: la decrecentista, en la que destaca Florent Marcellesi. Te recomiendo que te agencies el libro que ha escrito junto a otras dos personas: "Adiós al crecimiento".

    Aún estoy esperando a que haya un debate interminable sobre el lobo porque aún no le he presenciado en EQUO.

    Sobre UPyD, que lo das como partido de centro o moderado, deberías hablar con gente que ha estado dentro. No es elitista, sino caudillista. Sus militantes tan sólo obedecen a los dictados cambiantes y arbitrarios de Díez y, si no, los echan o manipulan elecciones internas para relegarlos.

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    1. Hola Iván,

      Entre Juantxo y tú me estáis ayudando a conceptualizar bien los términos del movimiento verde, pues nunca he tenido muy claro las implicaciones exactas de términos como "medioambientalismo", "ecología política" y otros.

      Por cierto, ¿qué fuerza tienen las doctrinas decrecentistas en EQUO? Porque por lo que me comentas parece que las teorías de "Green new deal" son muy mayoritarias.

      Creo que tendré que escribir sobre lo que yo creo que debería ser una política verde y cómo debería ser la política de comunicación de un partido verde para llegar a las masas y a los medios de comunicación, porque hay muchas cosas que me gustaría comentar y sería demasiado largo hacerlo aquí.
      Pero la cuestión central, como le he dicho a Juantxo, es que se os percibe como un partido "medioambientalista" y esto es un problema, porque la gente ahora mismo tiene demasiados problemas y demasiadas incertidumbres para votar a un partido así. Hay que dar un proyecto de bienestar, de seguridad vital y de país, eso es muy importante y hay que bajar a la misma arena en la que compiten el resto de partidos políticos y pelear en los mismos debates aunque no os sintáis tan cómodos como en otros.

      En fin, lo iremos hablando ¿verdad?

      Saludos,

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  5. Has acertado en los dos puntos.

    Mayoritariamente se sigue el modelo del Green New Deal y la prensa quiere hacernos ver como medioambientalistas, incluso a veces utilizando el término ecologista como tal.

    Los análisis internos de comunicación de EQUO apuntan a que la prensa sólo quiere sacarnos las noticias sobre temas estrictamente medioambientales y rechazan todos los demás, que son ampliamente más numerosos, como los del rechazo a la mafiosa EuroVegas o los del timo económico para las arcas pública en el proceso privatizador de la sanidad. Por suerte, los medios independientes (InfoLibre, Vozpópuli y eldiario.es) los sacan a veces; espero que aumente cuando tengamos más relevancia institucional, dentro de poco.

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  6. Vaya, Pedro, no me esperaba estas conclusioones tuyas. Sé que siempre has sido "heterodoxo", pero nunca pensé hasta qué punto ni me imaginaba que era lo suficiente como para no formar parte de ningún partido. Ojo, no es que te critique, sinoo que realmente he pensado que te identificabas con "alguno". De hecho, iba a dedicar una entrada al respecto pero me has pillado por sorpresa.

    Al "indignado":

    "jajaja deberías reunirte con el ultra anglófilo cabrón atlantista. Con Alfredo seguro te ibas a instruir en cómo hacerle la putada que sea a Europa en beneficio de los anglosajones "wasp".

    Ojalá tenga el placer de reunirme con alguien como Pedro. Al menos sé que no perdería mi tiempo y que nuestro encuentro sería bastante enriquecedor, a diferencia de lo que me aportaría un encontronazo con un ser de su calaña mediocre.

    ¿De qué "putadas" habla usted, idiota? Inútil. Cíte aquí las supuestas "putadas" que yo defiendo.

    "Creo que le haces un flaco favor a la gente que está intentando luchar por una política distinta con este pretexto de que te "vas a mantener al margen" "aprendiendo". Eso es que no te quieres mojar porque ya se te ve venir."

    ¿Y por qué alguien solo se puede mojar participando en un partido político en concreto? Habla por hablar, ignorante.

    "Tú eres igual que los que salieron de España en los 50 y 60. Cuando vieron que entonces España crecía , volvieron y se aprovecharon pero nunca lucharon aquí."

    ¿Y usted en qué ayuda a España?

    "Tú, en cuanto veas un partido donde puedes tener el protagonismo que no te han dado hasta ahora, te afiliarás."

    ¡Y haría bien! ¿De qué vale estar en un partido si no se participa y sin protagonismo de ningún tipo? ¡Para eso están los partidos!

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    1. Alfredo,

      ¿De verdad pensabas que simpatizaba con algún partido en concreto? Creo que he dado muestras más que sobradas de que no. Ojo, no en un sentido "español", es decir, de sumisión y defensa coorporativa del partido. Puedo sentirme más o menos cerca de algunos partidos (y lo digo en plural porque serían varios) pero no me siento identificado con ninguno en concreto o de forma excluyente.

      ¿Realmente esta conclusión cambia la entrada que tenías prevista?

      Saludos,

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  7. Hola Pedro: No, con uno en concreto no pero sí esperaba que te mojaras por uno por lo menos. Es decir, pensaba que pese a diferencias, te sentías identificado más bien en casi todo con alguno existente.

    La entrada que tenía prevista precisamente hacía hincapié (y llevo tiempo editándola) en la diferencia de los partidos y la disciplina de partidos en Europa contra lo que se ve en EEUU. Más bien quería saber esto: ¿A tí te gusta la idea de las listas cerradas o las listas abiertas? Sé que escribiste un poco sobre esto hace tiempo pero no consigo la entrada.

    Saludos

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    1. Alfredo,

      No me gustan nada las listas cerradas pero considero que puede ser difícil hacer listas abiertas en circunscripciones grandes como hay en España. Hay una opción intermedia que es las listas desbloqueadas, en el que la lista está cerrada pero el elector puede tachar a algunos candidatos que no le gusten y/o ordenarlos por preferencias.

      Yo me inclinaría por un sistema parecido al alemán, con candidatos unipersonales de distrito y, además, otra lista de partido que garantice la proporcionalidad. Así conseguimos representación directa y proporcionalidad. Este sistema tiene algún problema (es complejo, se puede hacer trampas con listas paralelas) pero creo que es lo mejor ahora mismo.

      De todas formas creo que esto se podría complementar con primarias en todos los partidos, primarias de elección directa de candidatos por parte de afiliados y simpatizantes, huyendo de los votos de agrupaciones como se hace en el PSOE.
      Así le dariamos al sistema un doble barniz democrático, uno por parte de los militantes y otro por parte de los electores con un voto más representativo.

      Saludos,

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