La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







miércoles, 2 de octubre de 2013

¿Yo tengo ideología?




Hace unos días leí este escrito de mi colega Blogger José Rosales sobre la ideología y quienes dicen no tener ideología. Realmente el escrito iba sobre otra temática pero mi mente, paralelamente a la lectura, comenzaba a hacerse preguntas. ¿Realmente todos tenemos ideología? ¿Todas las personas que entienden de política y tienen una sensibilidad determinada tienen ideología? Y, finalmente, ¿yo tengo ideología?
¡Claro que tienes ideología, hombre!” Me responderían algunos. No sé, no lo tengo tan claro, creo que voy a tener que hacer un análisis un poco más detallado para ver si realmente tengo ideología.

Una ideología es, según la Wikipedia, “el conjunto de ideas sobre la realidad, sistema general o sistemas existentes en la práctica de la sociedad respecto a lo económico, lo social, lo científico-tecnológico, lo político, lo cultural, lo moral, lo religioso, etc.”. Bien, yo tengo una serie de ideas sobre todo esto pero la Wikipedia también pone como condición que estas estén “interrelacionadas entre sí”. La idea es que todas estas ideas formen un todo coherente y que la ideología abarque todos esos campos de forma individual.
Bien, yo podría decir que tengo una ideología, tengo unas ideas económicas, religiosas, morales, políticas, etc. Y todas ellas, desde mi punto de vista, forman un paquete coherente y responden a mi moral y a mi visión del mundo. El problema es que un paquete de ideas coherentes no es una ideología por si solo, si acaso es una ideología “personal”. Y una ideología personal es un término bastante conflictivo que no sé si tiene sentido. ¿Se podría tener una religión personal, por ejemplo? Se pueden tener unas ideas religiosas, pero difícilmente se puede tener una religión con un sólo adepto (no llega ni a secta). Para crear una religión hacen falta adeptos, hace falta “masa” y grupo.
Me temo que en la ideología pasa lo mismo. Se pueden tener unas ideas políticas, pero que esas ideas políticas se conviertan en ideología éstas deben ser seguidas por un grupo. La religión la hace el grupo y la ideología también la hace el grupo, porque sino no pasa de ser una conceptualización filosófica o política personal.

Cumplo la condición de tener unas ideas coherentes y estructuradas pero no cumplo la condición de grupo. No puedo tener una ideología propia, creada por mi, no soy un Marx, no hay un “Pedrismo” o un “Fresquismo” (Sí, suena a ideología de salir por la noche a golfear, lo sé), así que me temo que no voy a poder cumplir mi sueño de sentar cátedra ideológica.
Así pues debería analizar las ideologías consideradas como tal que hay en el “mercado” y ver si alguna encaja con mi pensamiento. Pero aquí aparece el primer problema ¿debe encajar mi pensamiento al 100% con la ideología? ¿O hay un porcentaje que sería suficiente? Y en el supuesto que haya un porcentaje que fuese suficiente ¿Qué pasa si saco un porcentaje igual en dos ideologías distintas? ¿Soy de ambas?
Yo no sé responder a estas preguntas. No sé si necesito un 100% o si con un 51% sirve. Como no hay respuesta a eso quizá lo conveniente sería buscar unos grados de compatibilidad altísimos entre una ideología y mis pensamientos y, una vez vea que más o menos encajan, volver a hacerme esas preguntas tan complicadas de responder. Así pues, voy a hacerme un rápido chequeo ideológico.

¿Yo soy liberal? Creo en el principio liberal de que todos los hombres son iguales. Creo en las libertades individuales, creo que la actual sociedad humana necesita tener propiedad privada de algunos bienes y organizar su civilización así. Considero necesario un gobierno representativo, separación de poderes y limitación del poder del estado. Vaya, soy bastante liberal.
Pero claro, pasamos a la economía. Y a mi esto del “libre mercado” pues que queréis que os diga, me parece una patraña. El libre mercado no existe, el mercado nunca es libre, siempre está condicionado y manipulado por quienes tienen los recursos limitados que acaban imponiendo condiciones abusivas al resto. Y esto de que el mercado es quien más eficientemente distribuye los recursos no me lo trago. El mercado busca el beneficio de quienes lo manejan, no la óptima asignación de recursos. En un país como el nuestro hay millones de personas que estarían dispuestas a crear riqueza y a fabricar cosas y prestar servicios que otros muchos millones ahora no tienen. Pero ni se crean las cosas ni los servicios están cubiertos. ¿Esto es el óptimo? Pues mal vamos.
Veo que el liberalismo tal y como se entiende hoy en día es incompatible conmigo en el terreno económico, y la economía es algo muy importante, central. Creo que no puedo ser de ideología liberal.

¿Y socialista? ¿Yo soy socialista? Voy a poner socialista marxista para el caso. Pues hombre coincido con Marx en muchos de sus análisis de la sociedad y en su crítica a la sociedad liberal del siglo XIX. Pero, por alguna razón, esto de la dictadura del proletariado no me gusta nada. ¿Por qué hay que hacer una dictadura? ¿A santo de qué? ¿Si somos mayoría los beneficiados del sistema socialista, no es la democracia la mejor manera de protegernos contra involuciones? Creo que esto de la dictadura del proletariado acaba siendo la manera como el proletariado se acaba protegiendo de si mismo, de sus propias desviaciones o dudas. No me parece muy razonable.
Y ya no es eso, es que a mi esto del materialismo …Pues hombre, hay cosas con las que estoy de acuerdo pero creo que los factores culturales y psicológicos son fundamentales. No todo tu comportamiento está definido por las condiciones objetivas.
Y finalmente lo de nacionalizar todos los medios de producción pues tampoco lo veo. Esto acaba generando un estado, teóricamente gestor de los medios de producción colectivos, enorme e hipertrofiado, y como además está protegiendo a los proletarios contra los propios proletarios a mí me da que eso acaba en comportamientos tiránicos. Ni siquiera vería clara la nacionalización de todos los medios de producción con un estado democrático, porque creo que muchos medios de producción pueden estar en manos privadas sin excesivo problema, sobre todo para cumplir mi condición liberal de limitar el poder del estado.
Tampoco soy socialista Marxista, pues.

Igual soy anarquista… No, creo que no. En anarquismo elimina el problema de un estado enorme y tiránico, concede libertad, pero creo que eso acabaría como el rosario de la Aurora. Quizá en sociedades aisladas, pequeñas y no interrelacionadas puede servir, pero a mi no se me ocurre como se puede gestionar una sociedad moderna sin administraciones públicas.
Podría ser anarco-capitalista, pero va a ser que no. Si digo que desconfío del mercado y que creo que hace falta el estado, esta ideología se convierte en la antítesis de lo que soy yo en el terreno económico y en la estructuración del estado. Quizá sólo me cuadra en la defensa de las libertades individuales.
¿Y el nacionalismo? Pues aquí lo primero que debería tener claro es si el nacionalismo es una ideología, porque no lo tengo nada claro. Para mi el nacionalismo es una religión política, un sentimiento gregarista de pertenencia a una construcción abstracta y arbitraria. Es puro refugio en la masa, necesidad de sentirse identificado con características generales, búsqueda de una identidad en realidades superiores a ti. El nacionalismo es definitivamente lo opuesto a lo que soy.
Si rechazo el nacionalismo por extensión voy a rechazar otras dos ideologías: El fascismo, degeneración extrema del nacionalismo y de la opresión de las características nacionales sobre el individuo, y las ideologías religiosas o teocráticas (islamismo, catolicismo político, etc.) porque estas sí que son la máxima expresión de la religión política y yo soy hombre de ciencia y de filosofía, no de religión.

Después hay ideologías que me son más agradables. Está el eco-socialismo, ideología política que me gusta porque combina la distribución de la riqueza con teorías conservacionistas y de rechazo al crecimiento económico como religión económica. El eco-socialismo es claramente liberal en lo político y socialista en lo económico, aunque un socialismo no desarrollista.
Lo que pasa es que hay cosas que no comparto. Yo pongo, siempre, al ser humano en el centro de las preocupaciones políticas y las teorías eco-socialistas no lo hacen siempre. El conservacionismo, para mi, debe tener como principal preocupación la supervivencia del ser humano a largo plazo en este planeta y en condiciones de equilibrio con el entorno. Basándome en eso es cuando defiendo, por interés nuestro principalmente, los ecosistemas y el medio ambiente como forma de defender nuestro propio futuro.
Claro, ¿puedo defender a la foca ártica como preocupación principal? Pues oiga, no. A mi me da mucha pena como apalean a las focas pero me preocupa más que haya ciudades con enfermedades y con condiciones insalubres por la contaminación y obviamente me voy a focalizar en eso. Y sí, el toro de la Vega me parece una salvajada, pero es infinitamente menos dañino que la reforma de las pensiones.

Podría hacer un repaso a más ideologías, pero me parece que es inútil. No creo que vaya a encontrar más grados de compatibilidad que en algunos de los ejemplos anteriores, y francamente ninguno de ellos me ha convencido para decir que esa es mi ideología.
Soy liberal pero también soy socialista, soy libertario en la defensa de la libertad humana y bastante eco-socialista en lo económico, nada nacionalista ni religioso, republicano, algo jacobino y afrancesado, conservador en cuestiones de estructura de estado y de contundencia de la ley, nada amigo de hipismos y buenismos tontos, admirador de algunas cosas de la cultura anglosajona, rojo, ateo y me gusta cocinar: Vamos, soy como un cubo de Rubik amañado, con muchas caras e imposible de poner ninguna íntegramente del mismo color.
También podría hablar de los partidos, mucho más mixtos y “amplios” que las ideologías (así captan cuadros y militantes), pero de esto ya hablé el agosto pasado en estas dos entradas y, al final, concluí que nada en el panorama político español me convencía. Por ahí tampoco podemos ir.
Muchos estarán pensando que lo que me pasa a mí también les pasa a ellos. Puede ser, pero la cuestión es ¿le pasa a la mayoría de gente? Yo creo que no. Siempre existen las contradicciones, es decir, algunos puntos donde el militante de un movimiento o seguidor de una ideología no comparte algo por alguna razón (por alguna experiencia, choque con alguna idea propia preexistente, con alguna cultura familiar), pero eso no es no compartir una ideología, no es sentir que parte importante de las cosas que allí se defienden no concuerdan con las ideas propias que han sido razonadas con anterioridad como me pasa a mi.

Llegado este punto creo que la discusión nos lleva inexorablemente al concepto orteguiano de las masas y las élites. En este terreno, en el terreno político, hay masas (aquellos que siguen una ideología sin replantearse las cosas) y hay élites (aquellos que siguen una ideología pero la tienen en continua revisión y la reforman, o bien que no siguen ninguna por convicción intelectual). Ojo, quien no tiene ideología porque no entiende de política también sería masa, simplemente que sería una masa pasiva que en política también cuenta y es manipulada igual o más que el militante acérrimo. De hecho ahora la llaman “mayoría silenciosa”.
Y he aquí el dilema: ¿Qué posición es más correcta y más útil? ¿Seguir una ideología con una fuerte crítica intelectual y con tendencia al cambio y la mejora? ¿O no seguir ninguna para quedarse en una posición independiente? Creo que casi todos diríamos que es más útil socialmente la ideología porque lleva a la movilización, mientras que el desarrollo intelectual, si no sale del terreno de las ideas y el pensamiento, no lleva a ningún sitio.
Bien, voy a poner dos peros parciales a esta generalizada convicción. Primero, seguir una ideología no puede ser algo forzado, debe ser algo natural y algo hecho con convencimiento. Si no es así de nada vale. Y segundo, no seguir o no tener una ideología no implica que no se pueda participar o apoyar un movimiento político siempre que este sea lo suficientemente flexible como para hacer que estas personas se sientan cómodas.

Después de todos estos pensamientos ordenados (o desordenados) tengo que volver a hacerme la misma pregunta: ¿Tengo ideología? Pues mirad, yo diría que no. No, creo que no tengo ideología, creo que no sigo ninguna ideología y creo que no estoy en condiciones de fabricar ninguna.
No, no tengo ideología, pero sí tengo ideas, tengo ideas en todos los campos de la política. Mis ideas son mías, propias, ajenas a paquetes prefabricados y convertidos en dogmas de Fe. Jamás me he sentido cómodo comprando un paquete completo de nada.
Pero que no tenga ideología no quiere decir que no respete a quien la tenga. Yo no respeto (políticamente) a los dogmáticos pero respeto a cualquier persona que no lo sea, y podría colaborar con cualquier persona o movimiento que no sea dogmático, dejando de un lado parte de mis inquietudes para conseguir otras que sean prioritarias. Eso es la política, un juego de cesiones y prioridades.
Pero una cosa es colaboración y asunción de un proyecto común, y otra muy distinta es que se me pida que crea a pies juntillas en una ideología. Eso no lo voy a hacer. Me enorgullezco de ser heterodoxo y de ir por libre en mis planteamientos políticos y eso, sin menospreciar a nadie, sea virtud o defecto, es lo que me hace ser quien soy y no lo puedo cambiar.


12 comentarios:

  1. Confundes el ecosocialismo con el ecologismo político. El ecosocialismo sería socialismo con preocupaciones medioambientales.

    Por otra parte, el ecologismo político (no confundir con el medioambientalismo) y mucho menos el ecosocialismo incluyen el conservacionismo.

    Te recomiendo leer, si aún no lo has hecho, "Adiós al crecimiento" de Jean Gadrey, Florent Marcellesi (de EQUO) y Borja Barragué. Te resolverá muchas dudas sobre el modelo socioeconómico ecologista.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jeje, sabía que alguien de EQUO me haría puntualizaciones (y tenías casi todas las papeletas ;-) ). En fin, seguramente tienes razón, pero entiéndase lo que quería decir y cuales son mis reservas.
      La idea central de esa parte del texto es que no me siendo identificado claramente con ninguna ideología.

      Saludos,

      Eliminar
  2. La mejor respuesta, para mi, a la pregunta que lleva el titulo de este post, se la dio Arturo Perez Reverte a una persona que le preguntó: "¿Arturo cual es su ideologia?" y este le respondió " no tengo ideologia, tengo biblioteca"

    ResponderEliminar
  3. http://es.wikipedia.org/wiki/Socioliberalismo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿En serio crees que soy socioliberal, Francisco? Me sorprende muchísimo....

      Eliminar
    2. ¿Perdona? ¿Te "sorprende muchísimo"? ¿Te sientes más próximo al marxismo, anarquismo o al fascismo que al socioliberalismo? Porque has escrito un artículo en el que te preguntas si "perteneces" a estas ideologías, mientras que el hecho de que te sugiera el socioliberalismo te causa sorpresa.

      El planteamiento del artículo era muy interesante, pero las referencias al marxismo, nacionalismo, fascismo, anarquismo,... me han parecido absurdas. La gente que te conoce y/o que te lee ya saben que no perteneces a esas ideologías. ¿Cuál será tu próxima bomba informativa, afirmar que no te criaste en el templo Shaolin?

      No sé si no lo has pensado bien o has querido dartelas de "lobo solitario" o "librepensador", pero yo creo que es evidente que te encuentras en algún punto entre la socialdemocracia, el socioliberalismo o el liberalismo progresista.

      Eliminar
    3. Francisco,

      He usado las referencias que me han parecido más "ideológicas". El socioliberalismo, la socialdemocracia, etc. Son ideologías más "mixtas", son evoluciones que fusionan ciertas partes de ideologías anteriores, y por tanto son menos dogmáticas o ideológicas, son más "pragmáticas" en un sentido de real-politik.
      Si lo que yo quiero mostrar es mi rechazo a los bloques monolíticos y al dogmatismo, es mucho mejor que use el liberalismo, el marxismo y el nacionalismo que otras que ideologías que son más permeables o adaptables y cuyo rebatimiento, por tanto, me hubiese costado un espacio que hubiese hecho el texto indigerible y lo hubiese desviado del objetivo principal.

      No me siento más próximo al fascismo o al anarquismo que al socioliberalismo, pero me tendrás que definir bien qué es socioliberalismo para decirte si me siento más próximo él que al marxismo. Si socioliberalismo es la política de Papandreu en Grecia o la del Zapatero de 2010 y 2011 pues francamente, igual hasta estoy más cerca del marxismo.

      Lo que me sorprende es que me digas que soy "socioliberal", cuando la entrada de hace 7 días hablé del fin del estado del bienestar y de políticas de rentas, nacionalizaciones, economía del bien común, etc. Qué si, que el socioliberalismo es como eso de la "economía mixta", que al final si quieres se extiende como un chicle y abarca todo, pero sabes que poco tengo que ver con lo que es un socioliberal hoy.

      Me llevas años leyendo, mis críticas a los socioliberales han sido con el cuchillo en la boca muchísimas veces, y luego me insinuas que soy socioliberal...Pues claro, me dehas de piedra.
      No todos mis lectores llevan tantos años leyéndome como tú y no todos deben entender bien quién soy, así que no me parece de más remarcar qué no soy. Quizá te sorprenderá pero mucha gente, en función del post del momento, me tiene por comunista, ecologista, UPDista o incluso derechista.

      Y no, no me encuentro en ningún punto entre la socialdemocracia y el liberalismo progresista, no estoy ahí. Creo que estoy a la izquierda económica de estas ideas, sin llegar al comunismo claro.
      En cualquier caso este eje me empieza a incomodar bastante. No me puedo meter en un segmento de una línea tan simple, no es realista, me parece que soy más complejo que esto.
      Que valore la herencia liberal y la herencia socialista no me convierte en un social-liberal. Alguna vez he dicho de broma que no soy social-liberal, que soy liberal-socialista, queriendo dar a entender que valoro precisamente muchas cosas de estas ideologías que el social-liberalismo ha dejado de lado.

      En fin, espero que me entiendas ahora.

      Saludos,

      Eliminar
  4. Bueno, tu mismo te haces llamar "heterodoxo". Hm, es una interesante cuestión.

    El otro dia precisamente habia un articulo en el Daily Mail (no consigo encontrar el enlace y eso que me lo enviaron por FB) pero decia precisamente que Cameron y ahora Miliband estan recuperando los antiguos choques ideológicos de los 80. Si encuentro el enlace te lo paso.

    Creo que gracias al exito del capitalismo, ya no es "guay" ser un rebelde, con o sin causa.

    En realidad, eres un idealista pragmático. Tu romanticismo pragmático me choca de vez en cuando, porque a veces tengo la sensación que por un lado albergas esperanzas, mientras que yo soy un capitalista y algo mas todavia: la personificación, hasta cierto punto, de la idea o mejor dicho el pensar y actitud postmoderno. Porque el postmodernismo es el mejor aliado del capitalismo real. Del capitalismo financiero, que es lo que me interesa.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Alfredo,

      ELPAIS hizo también un artículo sobre eso, que se titulaba algo así como "las ideologías vuelven al Reino Unido" después del discurso último de Miliband. Decía el artículo que parecía que se estaba abandonando el centrismo que había dominado la vida desde la época de Mayor o Blair.
      Y al final eso es normal: La tercera vía está muerta y, por la derecha, el proyecto de que cada dia haya más capitalismo financiero no es algo que atraiga a los electores. Por eso unos necesitan reencontrar la ideología, y los otros necesitan centrase en valores primarios y conservadores para seguir movilizando a las masas derechistas.

      "Idealista pragmático"...Mmm, la verdad es que me gusta la definición. Creo que la voy a poner en el perfil de Twitter (por cierto a ver si te haces twitter).
      Yo no soy nada postmoderno como sabes. El postmodernismo fue el principio del fin de la izquierda. Afortunadamente creo que al postmodernismo le queda menos vida de lo que parece.

      Saludos,

      Eliminar
  5. O en todo caso el capitalismo financiero se tendrá que seguir reinventando o reciclándose a las nuevas exigencias. Estamos en ello.

    Me alegro que te haya gustado la definición. Ah, y qué casualidad que me mencionas Twitter porque justamente ayer lo critiqué duramente en Facebook, claramente mi favorito (y mas ahora que Twitter ha tenido pérdidas tan altas).

    Esto fue lo que dije en FB: "I've said it often but never on Facebook so here it is: Facebook is much better than Twitter. Celebrity twits tend to use Twitter."

    Un comentarista inglés me dice esto: "I hate Twitter, because it limits the amount of characters you can write in each post. This encourages lazy, clichéd writing. Give me a good old blog or facebook rant any day of the week."

    Mi réplica: "Indeed! And I hate the threaded discussions as well as the lack of totality. Facebook is sort of like a Wagner opera - a succession of spells and interesting moments, with periods of boredom. Twitter is chaos. It is clichéd, as you say."

    A mi Twitter no me gusta nada como limita el contenido y no es "total" como FB, sobre todo para colgar fotos y tener audiencias.

    Hm, es verdad que el postmodernismo está atravesando una criisis (de ahi a la muerte paulatina de los blogs, entre otras cosas). Pero, ten cuidado con tus deseos. Mucho me temo que no te va a gustar nada el post-postmodernismo que se avecina o que ya está casi aquí en todo.

    Si crees que el postmdernismo fue malo, no digamos ya lo que se avecina. "Malo" para vosotros en la izquierda económica, desde luego.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno esto de facebook y twitter...A ver, me parece que mucha gente está confundiendo las cosas. Facebook y Twitter son muy diferentes y valen para cosas diferentes. En Facebook se puede discutir pero es, fundamentalmente, algo fabricado para fotos y mostrar la vida de la gente. De hecho hay mucha gente que le da un uso exclusivamente personal, como yo.

      Twitter es otra cosa. En Twitter no se puede discutir porque twitter no está hecho para discutir, está hecho como un sistema de información inmediata. Twitter sirve para informar, para un titular corto y un link que te lleva a la página en cuestión.
      Hay mucha gente que se empeña en discutir por twitter cuando no se puede o se dedica a contar su vida cuando es un sistema que no está hecho para eso. Twitter tiene sus usos, que es recibir y dar información inmediata y corta y poder tener, a través de a quien sigues, una visión rápida de la información que te interesa.

      Cuando tienes un blog twitter está muy bien porque es un sistema de difusión muy bueno y, además, te permite contactar con otra gente y descubrir muy buenos blogs y medios, algo que con facebook sería imposible.
      Ya veo que no te gusta nada twitter pero para alguien como tú sería muy útil y muy inspirador a la hora de buscar ideas.

      De todas formas ambos sistemas, facebook y twitter, están en decadencia (más facebook que twitter desde mi punto de vista) y en pocos años serán probablemente sustituidos por otros más funcionales.

      Saludos,

      Eliminar
    2. Por eso mismo NO me gusta Twitter, porque no hay debate.

      Todo eso de dar información corta lo puedes hacer perfectamente en Facebook. FB es mucho más versátil.

      Discrepo de lo de FB también en cuanto a encontrar blogs. FB está lleno de grupos diversos donde la gente cuelga sus artículos de blogs también.

      Según los últimos datos, todo indica lo contrario - que FB seguirá siendo más fuerte que Twitter.

      Eliminar