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sábado, 7 de diciembre de 2013

El PIB y el decrecimiento


Florent Marcellesi















Hace unos días entré en una cadena de mensajes de twitter con Florent Marcellesi y otra gente de EQUO debido a un comentario mío en que decía que el decrecimiento, como idea política que “vender”, no iba a ser aceptada por la sociedad de hoy y que difícilmente puede establecerse sin más como criterio electoral principal para presentarse a unas elecciones.
Twitter es un mal espacio para debatir, sobre todo cuando comienza a aparecer gente en copia en los mensajes y por tanto disminuye el espacio disponible para escribir de 144 caracteres a 40 o 50. Se acaba resumiendo en exceso, soltando frases que se malinterpretan o incluso diciendo directamente tonterías.
Es por eso que escribo este escrito, para explicarme y porque creo que está muy relacionado con otros escritos anteriores míos como los del post-posmodernismo o el de la sociedad del desempleo estructural. Os pongo en antecedentes.

Florent Marcellesi es un miembro del partido EQUO al que tuve la posibilidad de conocer el pasado octubre. De origen francés, es un activo y prolífico teórico del decrecimiento, quizá el máximo exponente de esta doctrina en EQUO. Mi colega Don Ricardo escribió por aquí el otro día que pensaba que Marcellesi estaba no sólo a la izquierda de EQUO sino también a la izquierda de IU y yo, a pesar de que a veces estas etiquetas de “izquierda” o “derecha” me parece que están en exceso manoseadas y desnaturalizadas, comparto esta afirmación.
Respecto a la teoría del decrecimiento no quiero extenderme aquí, pero haciendo un resumen muy simple podríamos decir que consiste en la creencia de que es necesario decrecer económicamente, es decir, que deberíamos comenzar a fabricar menos productos y servicios. La justificación de esto es que con estas tasas de crecimiento económico vamos a un futuro de colapso de ciertos recursos, de daño irreversible a la naturaleza y finalmente al colapso económico.
Dentro del ecologismo se opone parcialmente al crecimiento o desarrollo sostenible, que propone un crecimiento económico mucho más respetuoso con el entorno y los recursos naturales, considerándose que con esta sostenibilidad en la actividad económica no iríamos al colapso económico y medioambiental que predice los decrecentistas. Personalmente tengo la sensación que los defensores del “desarrollo sostenible” son muy mayoritarios dentro del movimiento ecologista europeo y español, mucho más que los decrecentistas. Aún así tampoco hay que ver esto como dos teorías radicalmente enfrentadas.

Mirad, yo personalmente considero que los decrecentistas tienen razón a largo plazo o incluso posiblemente a medio plazo. Los recursos son limitados, nuestras tasas de producción no son medioambientalmente sostenibles a medio plazo y evidentemente por este camino vamos a llegar a carencia de materias primas o recursos en algún momento.
¿Se puede corregir esto convirtiendo el desarrollo en sostenible? Creo que en principio sí. En algún momento nos encontraremos con el fin o el decaimiento en las reservas de petróleo, pero esto se podrá solventar con otro tipo de energías renovables o todavía no explotadas. Lo mismo podría valer para cualquier materia prima, que podría cambiarse por otra. Esto, en principio, debería bastar para poder seguir produciendo productos similares o sustitutorios de los que no podamos fabricar por carestía de algo.
Pero el problema de esto es el sistema económico. El capitalismo, en su versión más pura, abomina de las reglas, las regulaciones y las prohibiciones legales. Su fuerza motriz es obtener el máximo beneficio con el mínimo coste y esto lleva inexorable y cíclicamente a crisis por sobreexplotación o sobresaturación de cosas. Al final y siendo abiertos de mente, una crisis capitalista por sobreexplotación de algún recurso o una crisis provocada por el pinchazo de una burbuja económica no son tan distintas. Ambas cumplen el proceso de sobreproducción primero (de productos o de actividades) y colapso de esta sobreproducción después.
Así pues ¿puede haber crecimiento sostenible con capitalismo? Convengamos que, para ello, debería haber un poder regulador que no mire por la ganancia económica (fuerza motriz del capitalismo) sino por criterios de sostenibilidad, bienestar general y medioambiental (criterios ajenos al capitalismo). Sería, pues, un capitalismo hiperregulado, un capitalismo que cada vez estaría más dirigido y que tendría menos grados de libertad. Sería un capitalismo desnaturalizado, necesariamente desnaturalizado para evitar su propio colapso y la parasitación extrema de los recursos naturales.

Si creo en el desarrollo sostenible ¿por qué digo que los decrecentistas tienen razón? Pues muy sencillo. A pesar de que el desarrollo sostenible es posible creo que ese proceso no puede ser infinito. Va a llegar un momento en que el crecimiento económico va a parar, por muchas causas: Porque va a llegar un momento en que se va a reducir la población, porque va a llegar un momento en que la sustitución de un recurso por otro va a encarecer o dificultar procesos productivos, porque la mala distribución de renta puede hacerse tan extrema que no tenga sentido producir lo que no se puede comprar, etc. Hay multitud de horizontes políticos, económicos y medioambientales que nos llevan inexorablemente a concluir que el crecimiento no será infinito.
El decrecimiento es, pues, algo que va a llegar en algún momento nos guste o no, hagamos algo o no. El asunto es que si no hacemos nada, es decir, si es el sistema capitalista el que en un ciclo económico empieza a decrecer o en algún momento comienza un lento declive, entonces las consecuencias económicas serán catastróficas porque sin crecimiento el capitalismo se paralizará y golpeará a las clases subalternas de forma brutal. Trabajar con el decrecimiento en la cabeza lleva a que se pueda gestionar, ordenar y minimizar los efectos de esta inevitable realidad futura.

Bien, digamos que yo respeto, acepto y asumo las teorías decrecentistas, aunque con mis propios tiempos y estructuras, y precisamente por eso habrá algún lector confuso por mi rechazo a que esto se haga central en un programa o en un discurso electoral por parte de EQUO. Lo explico.
Sé que estoy recurriendo mucho a Antonio Gramsci en los últimos meses, pero creo que la aportación del intelectual italiano es muy importante y que su concepto de hegemonía es básico para entender las sociedades. Y en nuestra sociedad, en nuestro mundo occidental, el crecimiento del PIB como tótem económico está absolutamente aceptado por la inmensa mayoría de la población.
Esto podemos comprobarlo en cosas tan sencillas como que la gente cree que cuando el PIB vuelva a estar en positivo y salgamos de la “recesión” significará que salimos de la crisis. La realidad es que un crecimiento del PIB del 0,1% o un decrecimiento del -0,1% nos da una situación bastante similar, pero la manipulada población cree en estos nuevos dogmas. Y no sólo se sacraliza el PIB entre gente ignorante en asuntos económicos, pues podemos ver discusiones bastante tecnificadas sobre cuanto crecimiento del PIB es necesario para que se genere empleo en España.
Al final el PIB y el crecimiento económico son dogmas grabados a sangre y fuego en la sociedad, en una amplísima mayoría de la misma. Esto es un clarísimo caso de hegemonía cultural, de una idea que las clases y grupos dominadores han vendido de forma absolutamente exitosa en base a su interés. Porque realmente un alto crecimiento económico es lo único que puede compatibilizar, en el sistema capitalista, un alto grado de beneficios empresariales con una pequeña mejora en la calidad de vida de las masas. Sin ese alto crecimiento las masas retrocederían en bienestar (como ahora), y entonces las posibilidades de replanteamiento del sistema, rebelión o revolución aumentarían mucho, y esto pone en riesgo la posición prevalente de estas clases y grupos dominantes.

Así pues lo primero que hay que destruir es el tótem de la economía moderna: El crecimiento del PIB como valor supremo. Y me preguntaréis ¿por qué no directamente planteando el decrecimiento? Pues porque eso es ir demasiados pasos por delante, es querer hacer un gran salto que ahora no podemos conseguir. Si a la gente se le plantea una dualidad de crecimiento económico vs decrecimiento no tenemos nada que hacer y menos con la radical propaganda de la práctica totalidad de medios que se plantearía en contra. Igual que los marxistas entendían que después del capitalismo venía el socialismo y no se podía ir al comunismo directamente, debemos entender que después del productivismo no puede venir el decrecentismo, sino una alternativa intermedia.
Así pues lo primero que hay que hacer es cuestionar el crecimiento del PIB como factor de desarrollo. Y, para eso, hay que aprovechar las circunstancias y enlazar con otras teorías económicas que nos pueden valer para hacer entender esto. Y es muy importante tener en cuenta una cosa: El crecimiento que se ha dado en los últimos 30 años ha sido básicamente por la creación de burbujas, con las consecuentes consecuencias. Sin burbujas, el crecimiento de las últimas tres décadas hubiese sido escuálido en el mejor de los casos y hubiésemos vivido en una crisis de baja intensidad permanente.
Muchos economistas lo defienden y yo también lo creo: A no ser que entremos en una cuarta revolución industrial (¿Fusión nuclear? ¿Robots inteligentes?), los crecimientos económicos del pasado producto de las revoluciones industriales precedentes no van a volver. Y si no vuelven habrá que asumir toda una catarata de problemas que se van a producir: Empobrecimiento de las clases bajas, destrucción de las condiciones laborales, paralización de la capacidad productiva, paro estructural, etc.
Y como no queremos esto hay que cambiar el sistema, hay que modificar el sistema en el sentido de que los beneficios de la productividad amparen a todos (algo imposible en la actual regulación del capitalismo), hay que usar esta redistribución de los beneficios de la productividad para intentar movilizar las fuerzas productivas y laborales repartiendo el trabajo, creando un cuarto sector de trabajo social, etc.

Al final mi posicionamiento es táctico. Sí, llegará un momento, en décadas o en más tiempo, en que el decrecimiento será una realidad, pero no podemos saltar entre situaciones de esa manera. Hay que ir poco a poco, vayamos a un terreno intermedio donde desacralizar el crecimiento, en el que repartamos la riqueza y el trabajo, en el que recuperemos la economía local y relacional, en el que “liberarnos” del mercado en varios ámbitos, en el que comencemos un cambio cultural y de valores donde la ostentación materialista y el valor del dinero sea desplazada por valores de bienestar más humanos.
Ese terreno es amplio, enlaza claramente con el desarrollo sostenible y puede tejer amplias alianzas con fuerzas favorables a una fuerte redistribución de la riqueza y a la economía local. No olvidemos a Gramsci de nuevo, no olvidemos la necesidad de amplias alianzas para poder desplazar la actual hegemonía cultural.
Espero que se entienda ahora cual es mi posicionamiento. Creo que EQUO necesita un mensaje algo más “suave” en este aspecto, más integrador y donde no ponga patas arriba toda la estructura económica. Los partidos deben de crecer, deben obtener representación parlamentaria y a veces hay que ser algo “electoralista” en el sentido de que hay que adaptarse parcialmente a la sociedad. Y en España el medioambientalismo y posicionamientos tan transparentemente a favor del decrecimiento creo que no son nada populares y mucho menos en este momento de crisis terrible.

Espero que nadie entienda esto como una crítica a Florent Marcellesi y mucho menos el propio Florent. Marcellesi es un político muy interesante, un divulgador preparado y recomiendo encarecidamente a todo el mundo que le siga en su blog y/o por twitter.
De hecho voy a decir más. Florent Marcellesi se ha presentado a las primarias para ser el cabeza de lista de EQUO a las elecciones europeas. Junto con él hay muchos otros, entre ellos Reyes Montiel, ex diputada de IU en la asamblea de Madrid, que creo que es claramente la favorita. Pues bien, para ser cabeza de lista a las europeas yo votaría sin lugar a dudas a Florent Marcellesi, tanto por sus ideas como por su claro perfil personal adecuado para estar en el parlamento europeo. Florent me recuerda un poco a Daniel Conh-Bendit, con esos orígenes nacionales mixtos pero todos muy europeos, lo que creo lo hace muy buen candidato para el puesto.

Sus ideas me gustan, aunque no las comparta todas. Su aportación al parlamento europeo estoy seguro que sería muy buena. Pero creo que el discurso decrecentista no debe exponerse como base política y como horizonte a corto plazo, sino como fuente enriquecedora de un discurso eco-socialista más “clásico”.

12 comentarios:

  1. Creo que en lo de ir poco a poco a modelos intermedios de crecimiento, Florent va a coincidir contigo. No se está pidiendo un cambio radical, hay muchos pasos intermedios que dar y labor divulgativa... Pero tampoco podemos pensar que nos queda tiempo de sobra, los límites del planeta están muy cerca

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  2. Como dice el anterior comentario, Florent estará de acuerdo. Él habla de una transición desde el modelo capitalista hacia el modelo ecologista.

    En cuanto a los ritmos, el problema es que estamos muy mal de tiempo. Según los estudios del Club de Roma, el colapso ecológico se prevee para alrededor del 2030. No nos podemos poner nervios@s por la cercanía de lafecha, pero hay que aligerar y sobre todo adaptarnos.

    De todos modos, seguro que Florent te lo explica mejor y tendidamente.

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  3. Os dejo esta reflexión: el capitalismo es tan consciente de la finitud de los recursos sobre los que se sustenta el sistema productivo actual que hace ya tiempo que puso en marcha un sistema financiero paralelo, especulativo, sin base en la economía real y cuya única expresión real son dígitos binarios.

    Por otro lado, o por eso mismo, el capitalismo no es en absoluto incompatible con el desarrollo sostenible o el decrecimiento. Esa no es la cuestión (sí claro en lo que se refiere al una distribución justa de la riqueza).

    Como Flo dice, da igual si los medios de producción están en manos del estado, del capitalista o de los trabajadores si los recursos sobre los que descansa el sistema productivo entran en colapso.

    Por tanto, primero creemos riqueza en armonía con el planeta y a la vez busquemos qué sistema asegura la justicia social.

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  4. Como te decía esta mañana en TW, no creo ni siquiera que llegamos a tener los 10% de diferencia que me comentabas. Y sí, te definas como te definas, tu escrito es es ya un escrito ecologista :)

    Ahora bien, el debate gira en torno al término "decrecimiento" y es sobre todo de orden táctico y comunicativo. Mi percepción del término es la siguiente: como eslogan -que no teoría (para ello ya tenemos la ecología política)-, el decrecimiento sirve de forma potente para provocar, convocar y llamar la atención (y yo mismo lo utilizo cuando necesario).

    Al mismo no es un tótem, ni aún menos un dogma, que sirva para todos los públicos y para todas las ocasiones en una sociedad altamente compleja y plural. También en la comunicación tenemos que aprender a ser más flexibles, utilizar un abanico más amplio de términos, para llegar y comunicar -ojo, con el mismo contenido!!- a una amplia mayoría de la población (ya que sí efectivamente, como bien dices, se trata de construir mayorías sociales). Por ejemplo, es indeniable que "decrecimiento" puede chirriar a mucha gente que lo pasa muy mal en la crisis, puesto que ellxs ya lo viven de forma impuesta a través de la "recesión". De hecho, como recuerda Latouche, no hay peor que el decrecimiento en "una sociedad del crecimiento".

    Dicho esto y aplicado a la práctica, la "economía del bien común" llega bien a las PYMES, "el reparto del trabajo y el empleo verde" a los sindicatos, el decrecimiento a muchos movimientos sociales, la "transición ecológica" funciona bien en política, etc. Detrás de todos estos términos, se vislumbra poco a poco la construcción de un relato común basado en torno a un mensaje básico de la ecología política:
    "vivir bien y felices dentro de los límites del Planeta".

    Como prueba de esta capacidad de llegar a públicos muy variados, te dejo en el enlace hacia mi última publicación que ni más ni menos he escrito para... el mayor sindicato vasco (100.000 afiliadxs) y presentado ante su consejo ejecutivo:

    La transición ecológica de la economía ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Cómo?
    http://florentmarcellesi.eu/2013/07/09/nueva-publicacion-la-transicion-ecologica-de-la-economia-por-que-para-que-como/

    Gracias por el apoyo para las #PrimariasEquo :-)

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  5. Hola a todos,

    Bueno como habéis dicho al principio Florent iba a coincidir y así fue.
    La diferencia, como he comentado en el texto, más que de fondo es de táctica electoral. Sé que no se le puede pedir a Florent, que por ahora solo es un candidato a las primarias, que cambie radicalmente lo que es su discurso tradicional y por lo que es conocido, pero desde mi punto de vista como observador externo consideré necesario explicar qué me parece fácilmente asumible para la sociedad y qué no.
    Quizá eso vendría para una segunda fase, en la que Florent ya fuese el candidato final y se dirigiese el público (al final las primarias son para gente más o menos afín), pero no está de más avanzarse un poco a los acontecimientos para que estos no pillen por sorpresa.

    Me ha gustado mucho tu comentario Florent porque creo que tocas esencialmente todos los puntos en los que he expresado dudas.
    Me ha parecido especialmente interesante cómo tienes bien estructurado qué tipo de mensaje cala en los distintos grupos sociales (sindicatos, pymes, etc) porque creo que esto casa muy bien con mi texto de hace unos días sobre los "tres espacios de la izquierda" en los que expresaba la necesidad de la existencia de distintas familias y fuerzas independientes para la movilización de todos aquellos que desean un cambio social.
    Al final de lo que se trataba era de movilizar y, una vez movilizado, pactar y generar una mayoría y conseguir revertir la hegemonía actual. Lo que has expresado es básicamente lo mismo pero desde el interior del ecologismo, dentro de ese grupo "verde" que comenté en mi texto, en el que por supuesto también hay que trabajar y buscar apoyos a un proyectos determinado.

    Tan sólo, y para buscar un punto para debatir, suelo ser un poco reacio al uso del término "felicidad" en política. La felicidad me resulta una cosa subjetiva y generalmente quieres hablan de felicidad suelen ser aquellos regímenes que son muy absorbentes con el individuo.
    Mónica Oltra también usa mucho esto de "un poco de felicidad para cada día" y francamente me chirría un poco. No sé, será mi parte "liberal"que me dice que la política debe facilitar al individuo la felicidad pero que no puede dársela.
    Es fácilmente sustituible por otros términos no obstante (vivir mejor, vivir bien, desarrollo pleno, etc.) que me suenan mejor para el discurso político.

    Saludos,

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  6. Interesantísima entrada, Pedro. Antes que nada, me gustaría hacer una pequeña matización. Sabes que no suelo ser amigo de los matices en extremo, tampoco critico generalizar prque entonces cualquier análisis sería imposible de hacer. Pero tampoco me gusta cuando se habla de "clases dominantes" de manera universal.

    Personalmente, sé lo que quieres decir, pero entre algunos lectores se podría llegar a otra conclusión equivocada. ¿A qué me refiero? Pues al hecho de que muchas personas que algunos consideran de "clase acomodada" por su situación económica son de hecho los que más están haciendo o intentan hacer para mejorar las injusticias sociales. No, no, no me refiero a "Wall Street". Hablo de un contexto americano, por ejemplo,
    en el que muchos universitarios que han participado en luchas con trabajadores son de clase acomodada.

    Y cuando no son "ricos", son de clase media-alta. Sé que eso lo sabes bien, pero quería decirlo para otros que igual piensen que lo que ellos llaman "niños de papá" son todos explotadores. Una cosa que te debería
    llamar la atención es que en el caso americano, al igual que el español, los más "ultras" de la derecha suelen ser de familias o bien de clase media-baja o bien "obreros".

    Como sabes, debido a los acontecimientos que estamos viendo, he ido replanteando premisas, porque ha habido un cambio radical de época y circunstancia social.

    Estoy preocupado por distintos motivos, de alguna manera relacionados con lo que comentas:

    1. Tenemos un problema de población excesiva en el mundo: Sí, es verdad quye podemos intentar educar a las personas para que no tengan hijos, pero, ¿y los que ya han nacido? Demasiados para tan pocos recursos.

    2. Antes de la Revolución industrial protestante, sabrás bien que el mundo era miserablemente pobre y el "crecimiento" económico era anecdótiico. La gran mayoría de las masas era analfabeta, pobre, y vivía en condiciones paupérrimas. De hecho, realmente soy de la opinión que hemos sido la generación más cómoda gracias a los fenómenos del siglo XX -- aviones, informática, internet, y otras industrias. De esas industrias, la mayoría ya no genera nada de empleo ni crecimiento. Ya no sabemos qué inventar, parece.


    Creo que jamás volveremos a ver el crecimiento que tuvimos en el siglo XX. Te recomiendo para empezar que le eches un vistazo al último informe PISA y mira los datos de EEUU también. NADA buenos. La educación no está generando futuros empleados "mercantilizables".

    La desigualdad socio-económica podría seguir en aumento y eso, históricamente, genera instabilidad política y violencia. Esta desigualdad se debe gracias a países como China y la India que mantienen los sueldos
    occidentales de la clase media a la baja. El daño es gravísimo.

    EEUU también tiene déficits que aún no puede pagar.

    Por otro lado, creo que se ha perdido (y se debe recuperar esta actitud) la idea de que con la política no podemos resolverlo todo, pero sí podemos mejorar las cosas. En la izquierda, debido a un populismo mal-orientado, no se quiere oir hablar de dirigir a las masas (algo que vuestro Gramsci sí defendía, por cierto) y en la derecha, con el pretexto de "fuera el estado" y "yo hago lo que quiera con mi vida y mi dinero", también se ha perdido mucho la idea de regular moderadamente, ser sostenibles, etc.

    No sé qué decirte a estas alturas, Pedro. Tendremos que ir viviendo al día y ver qué problemas surgen para intentar resolverlos con unidad de necesidades primarias, alejándonos un poco más de lo puramente ideológico, que suele ser tribal y sentimental, más que utilitario.

    Saludos

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  7. Hola Alfredo,

    Sí, cuando he hablado de clases "dominantes" no me refiero, por supuesto, a una clase media acomodada ni a una clase medio-alta. Me refiero a aquella minoría de personas que controla el sistema económico, a aquellos que controlan grandes medios de producción, a aquellos que condicionan las políticas o las grandes inversiones, a aquellos que forman parte de importantes lobbies de presión.
    Es lo que se ha querido simplificar como "el 1%" que dice mucha gente de los movimientos indignados como Occupy Wall Street, que no sé realmente si es el 1% o el 3% o el 0,5%, pero que en ningún caso estamos hablando de esas clases acomodadas que si bien viven muy bien en el actual estado de las cosas no son ni rectoras ni decisorias de nada.

    Creo que lo que comentas, en efecto, está muy relacionado con lo que hemos comentado en esta entrada y es muy interesante que lo traigas porque vienes de una base política y filosófica totalmente distinta.
    Pero vemos todos problemas obvios en el concepto de crecimiento económico y en su proyección, en la posibilidad de seguir creciendo igual y en las consecuencias que tendrá todo esto sobre un sistema que sólo genera bienestar cuando hay altas tasas de crecimiento económico. Coincidimos, pues, en que algo debe cambiar.

    De todos modos eso de vivir dia a dia me parece una mala idea, porque los cambios de la realidad son más rápidos que los cambios mentales y políticos y corremos el riesgo de ir siempre dos pasos atrás. De hecho, ¿no te da la sensación a veces de que ahora, en 2013, es cuando se comienza a comprender algo del desastre de 2008? Y mira si han cambiado las cosas. Vamos muy retrasados en nuestra compresión del mundo, y eso es un problema.
    De todas formas sí que es verdad que hay que tener cierta flexibilidad y agilidad de respuesta a las situaciones, que creo es un poco por donde ibas, por encima de nuestros prejuicios ideológicos que a veces nos paralizan.

    Un saludo,

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  8. Con lo de “vivir al día” me refiero a que estar pendientes de los notables cambios diarios que estamos notando. Respondiendo a tu pregunta, la verdad es que más que comprender, creo que la gente ahora empieza a notar o sufrir directamente sus efectos.

    Es verdad que vamos retrasados, pero por eso pienso que tenemos que estar al loro diario para ver cómo necesitamos cambiar de rumbo. De acuerdo en lo demás.

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  9. Creo que llego un poco tarde para comentar el articulo, pero aqui va:

    En primer lugar, enhorabuena por el post, creo que las dudas que expresas son razonables y estan muy bien argumentadas. Estoy muy de acuerdo con todo lo que dices menos en un detalle, creo que el decrecimiento no tendra lugar a medio o largo plazo, si no que esta teniendo lugar ya, en el presente.

    Es ya casi reconocido por todos que el cenit del petroleo crudo tuvo lugar sobre 2003-2006, a partir de entonces, el precio empezo a subir y hoy esta 4 o 5 veces mas caro que lo que estaba hace 10 anios. Esto es totalmente incompatible con la economia, con el crecimiento, y hace imposible una recuperacion. Todavia mas preocupante es el hecho de que se estima que en unos 15 anios la produccion de petroleo podria disminuir a un 15% de la produccion actual. Lo que estamos viviendo es, pues, un decrecimiento forzado. La cuestion no es si dentro de unos anios el crecimiento habra de estabilizarse, o si es posible un desarrollo sostenible... La cuestion es que el decrecimiento esta ocurriendo YA, es inevitable y lo unico que podemos hacer es intentar que tenga lugar de la manera mas ordenada y civilizada (o de la forma menos dolorosa posible). El decrecimiento no es una opcion, pero debemos tratar de que tenga lugar de manera no traumatica.

    Luego, por otra parte, tenemos la cuestion del cambio climatico. La mayoria de expertos estan de acuerdo que un cambio global es irreversible, pero si queremos evitar un verdadero cataclismo ecologico deberiamos parar las emisiones de gases invernadero en seco y a la menor brevedad. De nuevo, esto es incompatible con el crecimiento.

    Por lo tanto, tal y como yo lo veo, no se trata de un tema que se pueda abordar a medio o largo plazo, sino que necesita de una accion urgente a corto plazo.

    Pero es que, ademas, enlazando con otro de los temas que comentas en tu post, creo que EQUO se veria muy beneficiada si adoptara una politica mas agresiva. En tiempos dificiles como los que estamos (y los que vendran) mucha gente va a estar mucho mas abierta a escuchar ideas que hace unos anios serian impensables.

    Que gana EQUO apostando por un "desarrollo sostenible", un termino que seguro esta en tambien en el programa de otros partidos como IU o PSOE? No, lo que tiene que decir EQUO es arriesgar, apostar por algo radicalmente diferente y mas cercano a la realidad que estamos viviendo y no a la realidad que querriamos vivir. De lo contrario, cuando la crisis se agudice la gente se volvera hacia otras ideologias mas "peligrosas". Es lo que ya esta pasando en otros paises de Europa, como Grecia.

    En definitiva, creo que EQUO tiene que apostar fuerte por ser un partido diferente: anti-sistema y radical, y deberia proponer realmente algo diferente a lo que proponen el resto de partidos. Estoy convencido de que tendria muchisimo mas que ganar que perder.

    Un saludo

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  10. D: pedro,yo creo que,si lo he entendido bien,se parte de un principio falso que es que el medio ambiente es una entidad productiva fija. En el fondo,es malthusianismo disfrazado. La revolución tecnológica ya ha demostrado varias veces que todos estos presagios (recordemos el club de Roma) eran incorrectos.

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    Respuestas
    1. Varias cosas:

      1) El planeta es finito. Asi que hay limites tanto de las materias primas que podemos usar, como de la mierda que podemos verter en el.

      2) No todo se puede sustituir con todo, hay materias primas que son indispensables, y hay otras que se pueden sustituir con una perdida importante de calidad. Si se agotan los yaciemientos de fosforo, por ejemplo, la agricultura industrial es insostenible.

      3) La tecnologia y el ingenio humanos dependen de los recursos y la energia. Ponga usted a los 50 mejores ingenieros aerospaciales en una isla desierta, sin absolutamente nada, y pidales que manden un cohete a la Luna, a ver que le dicen. O vayase a esa misma isla desierta con los 10 ultimos adelantos tecnologicos a ver donde los enchufa.

      4) Las predicciones del Club de Roma, se van cumpliendo de una manera que asusta: http://www.smithsonianmag.com/science-nature/Looking-Back-on-the-Limits-of-Growth.html#

      5) Si de verdad somos tan listos como nos creemos, deberiamos ser mas humildes, dejar de creernos que podemos vivir de espaldas a la naturaleza y aprender de los errores de civilizaciones pasadas que tambien se creyeron los mas listos.

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    2. Don Enrique,

      El medio ambiente es una entidad fija. Que sea "entidad productiva fina", si entiendo bien qué quiere decir con eso, dependería de la cantidad de recursos que necesite el sistema productivo utilizar para crear lo mismo, y entonces no lo es. Esa cantidad cambia, es decir, el desarrollo tecnológico puede llevar a usar menos recursos, pero no se puede extender este argumento hasta el infinito porque hay recursos que hay que consumir y no se pueden reducir hasta cero.
      Y he ahí el asunto. Ni malthusianismo rígido ni anti-ecologismo patológicamente optimista, hay un punto en que el decrecimiento es inevitable y la ausencia de recursos claramente un punto de inflexión para la economía.

      Que los presagios que se han dicho varias veces hayan fallado no convierte automáticamente cualquier presagio en falso. Que se dijese que el petróleo se iba a acabar en 40 años y 40 años después se bombee más que entonces no convierte en petróleo en infinito, simplemente convierte en inadecuada la previsión.

      Intenté dar muchos matices en el texto y jugar tanto con la idea de desarrollo sostenible como de decrecimiento y creo que usé argumentos nada catastrofistas y bastante realistas.

      Saludos,

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