La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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jueves, 28 de febrero de 2013

¿Debe dimitir Mariano Rajoy?
















Desde que estalló el caso Bárcenas hay mucha gente que está pidiendo la dimisión del presidente del gobierno Mariano Rajoy, tanto grupos políticos (PSOE, Izquierda plural, Compromís) como ciudadanos de forma individual. Pero ¿debe realmente dimitir Mariano Rajoy? ¿En base a qué? ¿No será esta petición de dimisión una estrategia política de la oposición para gobernar ya? Me gustaría hacer un breve análisis sobre este asunto.

Cuando Alfredo Pérez Rubalcaba pidió la dimisión de Mariano Rajoy no lo hizo de forma desinteresada. Rubalcaba es un líder del pasado, quemado, que la ciudadanía no quiere y dentro de su partido probablemente tampoco. En poco más de un año está previsto un proceso de primarias para elegir al candidato socialista a la presidencia del gobierno y se presente o no se presente Rubalcaba el candidato del PSOE va a ser otra personalidad aún por definir.
En este contexto si Rubalcaba quiere ser presidente del gobierno su única alternativa es que unas elecciones anticipadas pillen al partido a contrapié y sin candidato y, por tanto, tengan que recurrir a él como secretario general. Ahora mismo la credibilidad del gobierno es casi nula y las encuestas previas al debate sobre el estado de la nación daban prácticamente un empate técnico entre PP y PSOE. Un gobierno dimisionario por corrupción llevaría probablemente a que el PSOE superase al PP en las encuestas y, en unas elecciones, el PSOE podría ser el partido más votado. Luego estaría por ver cómo podría gobernar porque insisto una vez más que ahora no veo más opciones de estabilidad parlamentaria que una coalición PSOE-PP, pero mientras Rubalcaba fuese el presidente asumo que esto le parecería bien, para desgracia de sus militantes.
Claro, la estrategia de Rubalcaba, clara y transparente, lleva a algunas personas a pensar que su petición no es razonable. Pero una cosa es que su voluntad sea interesada y otra que sus palabras no sean razonables. Que a Rubalcaba le interese que Rajoy dimita no implica que Rajoy no deba dimitir, es el análisis de la situación lo que dirá si debe o no debe dimitir.

Voy a repetir una vez más aunque muy brevemente unos argumentos que son habituales en este blog. Como todos sabemos el PP ganó las elecciones del 20-N con un programa electoral que nada tiene que ver con la política que está llevando a cabo. La violación del programa ha sido clara, absoluta y sin precedentes, no es que no se esté cumpliendo lo prometido (algo habitual) es que se está haciendo exactamente lo contrario de lo prometido en campaña electoral y en el programa y eso da a los incumplimientos carta de especial gravedad.
A principios de mayo del año pasado hice una entrada que se titulaba “¿Es legítimo el gobierno de Mariano Rajoy?” en el que concluí, en contra de muchos de mis lectores, que el gobierno Rajoy sí era legítimo porque a pesar de que había incumplido gravemente el programa electoral sus votantes todavía no le habían girado la espalda de forma sustancial. La actitud de sus votantes, que en ese momento todavía pensaban mayoritariamente votarle de nuevo en unas hipotéticas elecciones generales a pesar de los incumplimientos, hacía ver que Rajoy no había sido votado por su programa sino que se le había dado una especie de patente de corso para hacer lo que le diese la gana. En aquel momento dije que mientras los votantes del PP del 20-N mantuviesen su apoyo a Rajoy el gobierno sería legítimo, pero en cuanto dejasen de hacerlo entonces el gobierno entraría en la ilegitimidad porque ahí sí podríamos concluir que había llegado al poder en base al engaño y a la violación de los principios básicos de la democracia. Quiero que se entienda bien: No es que la legitimidad dependa del apoyo circunstancial, es que la ilegitimidad de llegar al poder engañando tan sólo es aplicable cuando el engañado acepta que ha sido engañado y actúa en consecuencia. Era una especie de requisito adicional que quise poner para estar seguro de la ilegitimidad del gobierno.
Bien, hoy en día en PP ha perdido casi la mitad de sus votantes del 20-N. Tiene un apoyo popular que no permite tener un gobierno funcional ni fuerte y, por lo tanto y por lo explicado anteriormente, el gobierno del PP actual es ilegítimo por el engaño masivo en las elecciones del 20-N. Así pues la exigencia que se debe hacer es que disuelvan las cortes y convoquen nuevas elecciones, donde tendrán que ser sinceros con sus planteamientos y programa y dejar a la ciudadanía que decida con todas las cartas encima de la mesa. Ya no es la dimisión de Rajoy, es la dimisión de todo el gobierno lo que debemos exigir.

Pero por si eso fuera poco está, además, el caso Bárcenas. Por alguna razón que no comprendo se está focalizando el caso Bárcenas en los presuntos sobres que estuvieron cobrando los dirigentes del PP durante muchos años. La verdad es que esto es lo menos importante (aunque sea muy grave) pues lo más importante son las entradas de dinero (es decir, la financiación ilegal a cargo de muchas de las mayores empresas de España) y la actitud del PP respecto a una chorizo de libro como Bárcenas. La carrera política de Rajoy no está acabada porque haya cobrado unos cuantos miles de euros en negro al año, está acabada por haber aceptado, amparado, protegido, pagado y defendido a corruptos, y por haber aceptado la financiación ilegal y las prácticas contra la hacienda pública como normales, sea él el beneficiado personal o no.
Tenemos al tesorero del PP durante 18 años con 23 millones de euros detectados en Suiza y con la policía diciendo que probablemente tenga unos 50 millones más en el exterior, dinero que ha sacado de su cargo de tesorero del PP con toda probabilidad. Tenemos una contabilidad de su puño y letra y presentada por su entorno a la que han otorgado veracidad las dos redacciones periodísticas más importantes de España y la propia fiscalía anticorrupción. Sabemos que Bárcenas tiene una contabilidad guardada ante notario con la orden de que se publique si es encarcelado, sabemos que a pesar de que el PP dijo que lo había cesado en 2009 este señor estuvo cobrando 200.000 euros anuales del PP (casi el triple que el presidente del gobierno) por no hacer nada y hasta el día que salieron los papeles en la prensa.
Seamos realistas: Pensar que todo esto es mentira es tan absurdo que es absolutamente insostenible al análisis. A nadie se le regala 200.000 euros anuales porque sí y por no hacer nada, eso es de cajón. Detrás de Bárcenas hay cosas muy graves que pueden destruir al propio PP, eso se concluye fácilmente viendo todas las realidades asociadas al caso. Qué sea, a quiénes afecte o la naturaleza de lo que Bárcenas sabe se intuye pero, aunque no lo sepamos a ciencia cierta y con completa seguridad, en cualquiera de los casos la cúpula del PP y su presidente son corresponsables sea por acción u omisión.
Rajoy debería dimitir si ha cobrado dinero en negro durante años. Rajoy debería dimitir si ha habido financiación ilegal del PP siendo él presidente. Rajoy debería dimitir si estuvo amparando a un tesorero que fue la llave de la financiación ilegal del PP. Rajoy debería comenzar a cesar gente por tener a Bárcenas a sueldo hasta 31 de enero de 2013 y haber mentido sobre ello, y como no lo ha hecho se ha convertido corresponsable de estos actos. Y seamos objetivos, alguna de estas cosas han pasado seguro si es que no son todas. Que Rajoy está pringado de alguna manera con el caso Bárcenas es evidente y por eso mismo no debería estar presidiendo un gobierno. Debe asumir sus responsabilidades políticas sin confundirlas con las judiciales, que ya llegarán si las tiene (y no le llegarán porque lo punible probablemente está prescrito).
Lo lógico sería que dimitiese y fuese sustituido por la vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaria, que no tenía responsabilidades orgánicas en el partido hasta hace poco y presumiblemente está limpia. Claro, esto está en contradicción con mi petición de disolución del gobierno y las cortes pero sería la conclusión lógica del caso Bárcenas exclusivamente. Como se dan ambas circunstancias (engaño electoral masivo y caso Bárcenas) obviamente deberíamos ir a la disolución directa pero con algo adicional: Ni Mariano Rajoy ni los dirigentes “antiguos” del PP deberían presentarse a las nuevas elecciones.

Podría seguir con más argumentaciones pero creo que no son necesarias. De todas formas quiero hacer una puntualización política asociada a la actualidad que creo que debemos comentar.
El presidente del gobierno dijo el otro día que el déficit del estado de 2012 iba a quedar por debajo del 7%. La Unión europea dijo dos días después que realmente era el 10%, porque ellos sí contabilizan el rescate bancario. Como ya dije en mi entrada anterior esto del 7% es un artificio contable que es insostenible al análisis, ya que en 2012 se ha generado la mayor deuda pública anual de la historia reciente de España. La cifra de Rajoy es una manipulación y no sólo por obviar el rescate bancario.
Leyendo a varios economistas me he enterado de dos trucos contables más que el gobierno ha usado para rebajar el déficit de 2012. El primero es que hacienda y la S.S deben a empresas y particulares unos 5.000 millones de euros, un 0,5% del PIB que al no haber pagado no contabiliza como déficit. Por otro lado también me he enterado que el gobierno no ha aceptado cargos y facturas desde mediados de noviembre, quitándose de en medio el déficit de las últimas semanas del año que, según dicen, podría ser de otro 0,5% del PIB.
El año pasado el gobierno fue acusado por la UE de inflar el déficit. Realmente lo que hizo es recoger todos los costes posibles y meterlos en 2011 para inflar la cifra, algo que hizo por varias razones: Para achacar todo el déficit al gobierno anterior, para “limpiar” de déficit heredado el 2012 y facilitar el cumplimiento de objetivos y para, con más déficit previo, negociar mejor con la UE una rebaja de los objetivos de déficit, algo que consiguió. Es importante saber eso porque las cifras de 2012 las tenemos distorsionadas al haber centrifugado déficit en las dos direcciones.
El año pasado el déficit, sin ayudas bancarias, quedó en el 8,5%. En este tenemos el 7% que Rajoy anunció más 0,5% de las deudas a las empresas y particulares, más otro 0,5% de facturas de final de año. Esto nos da un 8% vs un 8,5% el año pasado, teniendo en cuenta también que la cifra del año pasado probablemente se hinchó, justificadamente o no. ¿Qué quiero decir? Que estamos exactamente igual que el año pasado en lo que a déficit se refiere, y creo que eso es muy importante saberlo.
En 2012 subió el IRPF, los impuestos del capital, el IVA, bajaron las ayudas, recortaron el sueldo a los funcionarios, recortaron en sanidad y educación, etc. Sólo con la subida del IRPF y el IVA (a partir de septiembre) ya se tenían que haber recaudado 20.000 millones de euros más, el 2% del PIB, a los que hay que sumar los ahorros y recaudaciones de las otras medidas. Quizá en total se hayan recortado 3 ó 4 puntos del PIB de desfase de ingresos y gastos, sin embargo la realidad más optimista nos dice que el recorte del déficit ha sido de poco más de medio punto…La conclusión obvia es que esta política está siendo un fracaso rotundo y que para recortar 1 punto de PIB le estás quitando a las sociedad entre 6 y 8 veces más dinero.
El único clavo ardiendo al que se agarra el gobierno, que es que ha reducido el déficit, es una manipulación que está llevando, además, a la destrucción del país. Y no quiero pensar que estamos llegando a grados de falsificación como los de Grecia antes del 2008, como alguien ya empieza a sospechar. En cualquier caso la política económica del gobierno no es que sea solo un rotundo fracaso, es que es la destrucción económica personificada.

En definitiva, ¿debe dimitir Mariano Rajoy? La respuesta es un sí rotundo, y no sólo debe dimitir sino también convocar elecciones y no volver a presentarse. Cada día que pase el presidente y el gobierno tendrán menos credibilidad, menos fuerza, menos control de la situación y serán menos respetados por los gobernados, algo esencial para gobernar un país. La situación es insostenible a medio plazo.

martes, 26 de febrero de 2013

Análisis de las elecciones italianas
















Las elecciones en Italia son de especial relevancia para los españoles, al igual que todas las que tienen lugar en el sur de Europa. Los países del sur estamos asfixiados por una política que nos lleva inexorablemente al empobrecimiento y es muy importante para nosotros que en nuestros países se creen contrapesos a las políticas de la canciller Merkel y de la comisión.
Con el recuento finalizado nos hemos encontrado una victoria por la mínima de la coalición de centro-izquierda de Bersani, con tan sólo medio punto sobre la coalición de Berlusconi y a 4 puntos del impresionante Movimiento 5 estrellas del ex cómico Beppe Grillo. Técnicamente esto representa un empate a tres, situación absolutamente novedosa que no obstante le da una mayoría suficiente a Bersani por la ley electoral vigente en Italia.
En problema parece que está en el senado, dónde por el distinto peso de las regiones la coalición de Berlusconi se hace con casi tantos senadores como Bersani, dejando a éste sin mayoría suficiente para poder sacar leyes adelante sin contar con su apoyo o con el del Movimiento 5 estrellas.

Quiero hacer varias valoraciones sobre estas elecciones. Lo primero que quiero decir es que en estas elecciones me he sentido un poco como en las elecciones griegas donde, si recordáis, se estuvo mandando mensajes continuos sobre el peligro de una eventual victoria de Syriza, amenazando con la expulsión de Grecia de la UE, del euro y hasta el mundo civilizado. Toda esa campaña propagandística tenía como objetivo claro asustar a los griegos para que votasen a las opciones tradicionales y/o “sensatas”, que eran básicamente las que iban a seguir las instrucciones de Europa y la señora Merkel. Al final Syriza no ganó por poco, que era lo que se pretendía, y ahí tenemos al gobierno de coalición del stablishment perseverando en la destrucción griega.
Bien, pues en Italia ha pasado exactamente lo mismo pero en este caso con un partido menos definido como el Movimiento 5 estrellas de Beppe Grillo. No he parado de leer en las últimas tres semanas críticas a la “antipolítica” de este movimiento, se ha repetido incesantemente que su fuerza llevaría a Italia a la ingobernabilidad, que Grillo no es más que un bufón, un populista y un loco, etc. Como no me creo absolutamente nada de lo que dice la prensa cuando lo dice de forma tan machacona y maniquea intenté buscar algún artículo de prensa sobre las propuestas de Beppe Grillo y su programa electoral ¿Pude encontrar alguno? No. No encontré un artículo serio en la prensa española dedicado a analizar las propuestas de este movimiento, como máximo algún pequeño párrafo avisando siempre de sus peligros y perfidia.
Al no encontrar en la prensa intenté buscar cualquier referencia en español (en blogs, prensa online, etc.) pero no encontré nada más que breves referencias genéricas ¿Cómo es posible que no tengamos nada de un partido ascendente de un país importante? Es inverosímil. Al final tuve que recurrir al programa electoral de su página web en italiano, que descifré con algunas dificultades porque no sé italiano.

¿Cuál es el programa del movimiento 5 estrellas? Pues es un programa hecho por internet a través de sistemas de democracia participativa. Sus propuestas se basan básicamente en políticas contra los recortes (derogación de leyes de los últimos años), quieren un referéndum para que los italianos decidan si quieren salir del euro, tienen políticas bastante ecologistas y verdes (promoción de las energías renovables, el transporte público, etc.), promueven la renta mínima ciudadana y tienen una política económica que combina propuestas de decrecimiento con la exigencia de mantenimiento en Italia de las industrias tradicionales y la promoción de la economía local; todo esto junto con declaraciones de lucha sin cuartel contra la corrupción y a favor de la libertad de información y la participación directa de la ciudadanía en la política.
Algunos iluminados de una izquierda “purísima” dicen que este partido es de extrema derecha porque milita dialécticamente en esa moda de no ser “ni de derechas ni de izquierdas”. Esto es un disparate propio del maniqueísmo en el que vivimos que ya rebatiré en una próxima entrada, pero por ahora lo que quiero hacer notar es que el movimiento 5 estrellas está situado de forma bastante clara en la izquierda, es una izquierda nueva y un poco desconectada de las escuelas filosóficas tradicionales, pero izquierda al fin y al cabo.

Sin embargo todos los medios de comunicación en España y en Europa estaban hablando de que o se producía una alianza de la izquierda de Bersani y el ¿centro? de Monti en el senado o Italia sería ingobernable. Ese era el mensaje, o una alianza Bersani-Monti o el caos de la mano del corrupto Berlusconi o del histriónico Grillo.
Qué conveniente ¿verdad? Un Bersani limitado y condicionado por el tecnócrata Monti, que sólo podría hacer leyes y políticas del agrado de la comisión europea y de la señora Merkel y al que sólo se le permitiría salirse de la línea general para pedir un poquito más de estímulos económicos, al estilo Hollande. Con Monti de carcelero seguirían las políticas de ajuste de déficit, de monetarismo a ultranza y de pago de deuda pública como factor que lo marca todo. Este era el deseo de los poderosos y del stablishment.
Todo el mundo dice que Grillo y el Movimiento 5 estrellas van a hacer Italia ingobernable y mi pregunta es ¿por qué? Beppe Grillo ha dicho que ellos están dispuestos a pactos para favorecer la gobernabilidad siempre que se haga en base al programa y respetando los compromisos que tienen con los electores, que es lo lógico. Así pues no es un partido que se niegue a pactos con nadie, sino que sólo aceptan pactar para cumplir partes de su programa electoral, como debe de ser.
Bersani y el partido democrático (PD) pueden y deben, pues, iniciar conversaciones con el Movimiento 5 estrellas para facilitar la gobernabilidad de Italia, asumiendo a cambio partes del programa de Grillo. He leído el programa y en él hay fácilmente un 75% de ideas que son perfectamente asumibles para una coalición de centro-izquierda como la que lidera Bersani y más para él que se supone que es ex eurocomunista.
Los medios tradicionales están llamando a elecciones de nuevo en vez de dejar a la aritmética parlamentaria hacer su trabajo. De verdad ¿qué miedo tienen los medios de que se explore una posible colaboración del PD con el Movimiento 5 estrellas? ¿Qué intereses tienen en defender el statu quo? ¿Tanto miedo da la revolución ciudadana de Grillo? La descarada apuesta de toda la prensa que no es berlusconiana por la alianza Bersani-Monti ya era patética. Aunque Monti hubiese sacado los senadores suficientes para dar mayoría a Bersani para mí, si fuese italiano, el propio hecho de priorizar un pacto con Monti antes que con Grillo hubiese representado una traición. Otra cosa es que luego no se pueda llegar a un acuerdo, que Grillo se niegue a ceder en nada y entonces hubiese que buscar otras opciones, pero priorizar al dictador merkeliano antes que a Grillo es vergonzoso.

Los resultados de las elecciones dejan varias lecciones más que convendría tener muy presentes. La primera es el fracaso absoluto de la operación Monti. Italia tiene una amplia tradición de gobiernos tecnocráticos pero siempre han sido gobiernos salidos de la propia ingobernabilidad de Italia y con carácter temporal. En este caso lo que pasó es que Merkel y la UE se quisieron quitar a Berlusconi de en medio, azuzaron una defección en sus filas y aprovecharon el anti-berlusconianismo del presidente de la república para forzar la entrada de un tecnócrata al servicio de los poderes financieros internacionales.
La mayoría de italianos sintió alivio por la salida de Berlusconi del gobierno, pero también sintieron que estaban siendo políticamente invadidos por Alemania. Y ojo, que todo el mundo asuma su responsabilidad porque si Monti fue primer ministro fue con el apoyo del presidente Napolitano, del Partido democrático y de la mayoría del Pueblo de la libertad. Es decir, los partidos tradicionales apoyaron la solución Monti, contraria al espíritu y mandato de las urnas.
El enorme y magnífico resultado de Grillo se explica también como consecuencia de lo anterior. El gobierno satélite de Italia había sido validado por los partidos tradicionales y, por lo tanto, estos también han pagado la operación Monti, sobre todo el PD. El votante del Movimiento 5 estrellas echa pestes de su clase política porque su clase política le ha traicionado. La mayoría de sus votantes son gentes de izquierdas que se sienten traicionados porque el PD haya validado a Monti, sus reformas y sus recortes. Y mucho cuidado porque Grillo ha estado a 4 puntos de ser primer ministro ¿Os imagináis qué hubiese pasado? ¿Hubiesen bloqueado todos al Movimiento 5 estrellas en el senado? Muy probablemente. El stablishment se protege a sí mismo por encima de su ideología ¿Cómo nos extrañamos que la gente diga que todos los políticos son iguales? ¿Cómo no va a militar la gente en esto de “ni de derechas ni de izquierdas”?

Otro punto muy importante aquí es la fuerza que mantiene Berlusconi. Se ha quedado sólo a medio punto del PD cuando las encuestas de hace semanas le daban casi 10 puntos de diferencia, y la última antes de las elecciones 5 puntos. Creo que si el votante hubiese sentido el peligro de la vuelta de Berlusconi el PD hubiese concentrado más voto, pero aún así Berlusconi ha sacado el 29% de los votos y eso es terrible.
¿Por qué ha pasado esto? Bueno, hay que tener en cuenta que quien ha pagado los costes de las reformas ha sido Monti, que es quien las ha hecho. Berlusconi fue expulsado del poder precisamente por no hacerlas y se ha podido presentar como la víctima de un golpe de estado dirigido por Berlín y capitaneado por Monti. Creo que si Berlusconi hubiese hecho las reformas del austericidio no hubiese sacado este resultado ni de lejos. El populismo de derechas se mueve muy bien en el victimismo, sabe perfectamente echar las culpas de todo a otros y puede ser verdaderamente seductor más cuando en Italia hay mucha gente que, secretamente, admira a Berlusconi porque en el fondo les gustaría ser tan jeta como él.
Pero creo que esto también nos muestra que el suelo electoral de la derecha impresentable es más alto de lo que seguramente pensamos, y esto puede tener consecuencias en España. Aquí el PP sí está pagando las consecuencias de los recortes y también está ahogado por la corrupción. Su expectativa de voto hoy según las encuestas está entre el 25 y el 30% de los votos, con tendencia descendente. Ahora ¿habrá también voto oculto como en el caso de Berlusconi? ¿Es fácil que baje de ese 25% de votos? Habrá que analizar bien los próximos meses a ver qué pasa con el PP, pues me temo que ese 25% puede ser más sólido de lo que a veces estimo. Hay mucha gente buscando excusas para votar al PP y si las encuentra (como Berlusconi las ha encontrado para su causa) ese suelo electoral puede tardar en fragmentarse. Y digo tardar porque creo que, afortunadamente, no somos como los italianos y somos ligeramente más serios.

Si Italia repite elecciones puede pasar de todo. Puede que parte de los votantes de Grillo vayan al bloque de Bersani y le garanticen la gobernabilidad o bien lo contrario, es decir, que los italianos se enfaden con la marginación del Movimiento 5 estrellas y todavía le voten más, llevando a Italia, entonces sí, a una verdadera ingobernabilidad porque sería boicoteado.
Bersani debe establecer conversaciones con Grillo e intentar pactar con él. Si no lo hace preveo que caerá en desgracia y podemos volver a Berlusconi de nuevo, si lo hace y no consigue llegar a un acuerdo por exigencias inasumibles de Grillo entonces pasará lo contrario, en unas nuevas elecciones captaría voto de votantes de Grillo y de Monti y ganaría con mayoría suficiente.
Los italianos han votado mayoritariamente izquierda, populista o tradicional, nueva o vieja, pero izquierda al fin y al cabo. Y también han votado contra el austericidio, contra las imposiciones merkelianas y contra esta política económica que ha pervertido toda la política. Si Bersani no entiende esto y no obra en consecuencia es que no vale como líder y mucho menos nos vale a todos los vecinos que necesitamos alguien que plante cara a la emperatriz que reina desde Berlín.

jueves, 21 de febrero de 2013

El último acto de una obra fracasada














Viendo el debate sobre el estado de la nación me vino a la cabeza una escena de la película "El último emperador". En ella el joven emperador chino reina en la ciudad prohibida (sede de su corte) creyendo que está reinando sobre toda China, pero realmente la ciudad prohibida estaba sitiada por las fuerzas republicanas chinas, respetada pero sitiada. China era una república y el pequeño emperador no reinaba sobre nada ni nadie fuera de su propia corte, aunque era ignorante de ello.
El debate sobre el estado de la nación me produjo las mismas sensaciones que aquella película. El congreso de los diputados es la actual ciudad prohibida, dónde el emperador Rajoy la corte que le rodea, algunos fieles y otros “leal oposición”, se empeñan en escenificar una ficción ajena a lo que pasa de leones hacia fuera. En el exterior hay otra cosa: Desahucios, asqueo contra la corrupción, pobreza, gente buscando en la basura, familias enteras en paro, jóvenes emigrantes…Pero dentro, entre los cuadros y estatuas de Besteiro y Cánovas, nada de eso parece importar más que para hacer alguna referencia interesada.

Nunca me han gustado los debates sobre el estado de la nación. Son pura propaganda para adictos, son mítines alternativos de los distintos grupos donde cada uno cuenta lo que le da la reverenda gana. Todo está hecho cara a la galería, preparado como un combate de boxeo donde lo único importante es noquear al rival bipartidista.
Pero este debate ha llegado a unos límites de cinismo insoportable. El presidente del gobierno, en su primera intervención, habló de cosas que nada tenían que ver con la nación en cuestión. Si un historiador del futuro se hace algún día con el video de la intervención de Rajoy de este año le será absolutamente imposible saber a qué año corresponde, pues podría ser de 1998, o quizá de 2008 o quizá de cualquier otro año pero no de este terrible 2013. 
El discurso de Rajoy se basó en tres ideas fundamentales, cada cual más falsa que la anterior. La primera es que su gobierno ha salvado al país de la ruina, que el país estaba en la quiebra cuando él llegó y que ahora tenemos “la cabeza fuera del agua”. La mentira es tan obscena que da rabia hasta rebatirla. España está hoy peor en todos los aspectos que hace 1 año: Hay más parados, más recesión, más deuda acumulada, nuestros bancos han sido rescatados, peores previsiones económicas, más pobreza, menos consumo y menos empresas. Todo está peor en todos los sentidos pero el presidente se atrevió a decirnos que había salvado al país. Era para levantarse e irse de la sala después de llamarle sinvergüenza.
Por cierto, si el país no ha entrado en suspensión de pagos o no ha sido rescatado ha sido simplemente porque las acciones del BCE han conseguido bajar en más de 200 puntos la prima de riesgo durante los últimos meses. Nada, absolutamente nada ha tenido que ver el gobierno de España en eso. Y luego se cuelga la medalla. Es indignante.

La segunda idea básica es que la reforma laboral está teniendo efectos positivos. Si lo anterior es una mentira grosera esto es directamente una canallada, porque se está riendo de los parados, despedidos, víctimas de los ERE’s, etc. En España, en 2012, se han destruido más de 800.000 empleos siendo el año de mayor destrucción de empleo después de 2009, año en el que cayó Lehman Brothers y cuando parecía que el capitalismo entero iba a colapsar.
En 2009 la recesión afectaba fuertemente a todos los países y estábamos en un caos económico generalizado. Pero 2012, a pesar de ser muy mal año económico para Europa, no ha tenido estos tintes dramáticos. Alemania ha crecido casi todo el año, Francia por los pelos pero también. Sin embargo aquí se destruyeron 800.000 puestos de trabajo.
La reforma laboral ha destruido empleos, de eso no hay la más mínima duda. Su razón de ser fue la reducción de costes laborales y para ello establecía varios mecanismos, el más claro de ellos abaratar el despido. Un porcentaje importante de estos 800.000 parados nuevos son consecuencia directa de la reforma laboral, y quien niegue esto es un mentiroso o un idiota. La insistencia del gobierno de decir que la reforma ha sido buena para el empleo es una mentira transparente, obscena y asquerosa.

Y la tercera idea ya fue la traca. Dijo Rajoy que España no era un país corrupto, que eso era una “insidia”. Eso sí, dijo que no eramos un país corrupto y consecuentemente no teníamos un problema de corrupción pero propuso como propuestas estrella medidas contra la corrupción. Corrupción que por supuesto era a futuro porque a Bárcenas ni nombrarlo y la oposición sin obligarle a responder por qué tuvieron a Bárcenas con un sueldo tres veces mayor que el del presidente del gobierno cuando habían asegurado que lo habían despedido.
Ahora resulta que el grado de corrupción que tenemos es “normal” ¿normal para quién? ¿Para Guinea? ¿Para Mozambique? ¿Para México? Porque para el primer mundo no. En España hay casi más casos de corrupción que estrellas en el cielo y a nuestro presidente sólo se le ocurre decirnos que el asegurar que somos un país con problemas de corrupción es una “insidia”. Manda huevos.

Otra cosa por la que la oposición debería haberle saltado a la yugular y no lo hizo fue por el gran anuncio que hizo sobre el déficit, que iba a estar por debajo del 7%.
El otro día se publicó que la deuda del estado había aumentado en 2012 146.000 millones de euros, el 14% del PIB. Nunca en la historia de la deuda pública se había generado tanta deuda en un solo año. Sin embargo el gobierno nos ha traído una cifra de déficit que quizá sea del 6,9% del PIB.
¿Cómo es posible esta aparente contradicción? Sabemos que el dinero del rescate bancario no computa como déficit, a pesar de que probablemente nunca sea recuperado en su totalidad. Pero aún así, aún sacando de la contabilidad las cifras de endeudamiento público que supone el rescate bancario, las cifras no cuadran. Yo no tengo los conocimientos de contabilidad suficientes para entender por qué pasa esto, pero es evidente que nos encontramos ante un claro ejercicio de ingeniería fiscal. Sabemos que el gobierno está constantemente centrifugando déficit, es decir, mandándolo al año que viene (el gobierno anterior también lo hacía) ¿será sólo por esto? No lo sé, aunque me temo que cuando Europa vea estas cifras nos digan que son una patraña y nos den un severo correctivo.

Y luego están todas las medidas que propuso: Lo de no pagar el IVA si no se cobraba la factura (algo que ya prometió hace 14 meses), los minijobs a la española (absolutamente previsibles), no sé cuánto dinero que va a destinar a las empresas y emprendedores (¿Cómo? ¿Con qué dinero? Esto no se lo cree nadie) y cosas así. Mirad, ni las voy a analizar ¿para qué? Me parece una pérdida de tiempo analizar las promesas de alguien que ha violado la totalidad de su programa electoral y que pertenece a un partido que ha mentido constantemente en las últimas semanas sobre su corrupción.
Rajoy me recuerda a un compañero de carrera que tuve. El chico suspendió casi todas las asignaturas el primer año de carrera pero no se atrevió a decírselo a sus padres. Les contó una mentira y dijo que solo había suspendido dos asignaturas, esperando recuperarse después. El año siguiente suspendió la mitad de asignaturas, pero también le dijo a sus padres que había suspendido una o dos. Fue haciendo la mentira cada vez más grande y cuando se supone que tenía que acabar la carrera no iba ni por la mitad de la licenciatura, y claro no pudo esconder más la realidad. Rajoy hace lo mismo, trampea las cifras con ingeniería fiscal, dice que estamos saliendo de la crisis fiándolo todo a una mágica recuperación futura, vende que vamos bien cuando estamos fatal, y así mientras la cosa aguante. Cuando explote el pastel estará en algún consejo de administración de alguna empresa privatizada y que se apañe el siguiente.

Ah bueno, que también habló ese que los medios de comunicación llaman “líder de la oposición” (¿Líder? ¿Oposición?) . Me quedo con sus formas verbales, “cuando gobernemos” dijo varias veces. Así es España, o así creen estos señores que es su España, quítate tú que voy yo, yo gobernaré porque el país está cansado de ti. Un ciclo irremediable y repetitivo, dónde no hay que ganarse a la población, sencillamente hay que ser un poco menos malo que el que está, o más cínico, o mentir, o estar callado hasta que el poder llegue a tus manos.
Las únicas verdades que dijo Rajoy en el debate fueron las que dijo sobre Rubalcaba. Le espetó en la réplica que estaba proponiendo exactamente lo contrario de lo que hizo en el gobierno y en eso tiene toda la razón del mundo. Rubalcaba “tiene un pasado” como dijo Rajoy y eso es lo que le desacredita. Por otro lado Rubalcaba le dijo a Rajoy que estaba haciendo exactamente lo contrario de lo que había prometido en campaña electoral, lo cual también es una verdad palmaria.
Y en eso estaban cuando se enzarzaron en un debate que acabó en el año 1990 y en el caso Filesa. El debate sobre el estado de la nación, de una nación en proceso de destrucción, pasó sin rubor de 2013 a 1990 por voluntad de los oradores y porque se sentían más cómodos hablando de glorias pasadas y del “tú más”. Y mientras, en la calle, había un ERE en la mayor empresa turística de España, había desahucios, una huelga de jueces, manifestaciones y los mismos desastres que vemos día tras día. Pero en la ciudad prohibida se hablaba del año 1990 y de la herencia recibida.
Y cuando se acabó el combate de boxeo bipartidista sus señorías se levantaron y se fueron a la cafetería. Quedaron 4 gatos para escuchar a Durán i Lleida (del partido que ha puesto en jaque la estabilidad estructural de España), Cayo Lara (de un partido que está cercano al 15% de votos según las encuestas) y Rosa Díez (cuyo partido en crecimiento tiene ahora sobre un 12% de intención de voto). Estos tres partidos, si hubiese unas elecciones hoy, seguramente sacarían el 30% de los votos, pero los señores diputados están tan acostumbrados a vivir en los estúpidos combates del pasado que lo que opine un 30% de los votantes les parece absolutamente irrelevante. Y el presidente del gobierno se queda porque está obligado, sino se iría a leer el Marca o se pondría a cortarse las uñas en medio del congreso como hizo ayer un diputado e imputado de les corts valencianes.

Por la noche vi un poco del debate que hicieron en el canal 24h de TVE y fue totalmente revelador. Mientras los periodistas hablaban de quién había ganado el debate (entre Rajoy y Rubalcaba claro, los demás eran teloneros) en la parte inferior de la pantalla se veían los mensajes de twitter de los espectadores.
Los cuatro periodistas, especialistas en política parlamentaria, desgranaban las intervenciones como si estuviesen en Sálvame, acaso con un tono algo más serio. Sólo importaba el continente y las formas, quien había sido más convincente entre esos dos (¿¿Convincente??). Los cuatro dijeron que Rajoy había estado bien, pues se esperaba un funeral y le fue mejor de lo esperado, y también que Rubalcaba había estado mal. Como si a alguien le importase eso o este falso combate a dos que los medios se empeñan en mantener. El contenido y las falsedades permanentes del presidente casi no importaban en la política espectáculo, tampoco el cinismo del "líder de la oposición".
Sin embargo los mensajes de twitter iban por otro lado. La inmensa mayoría de ellos se mostraban decepcionados con el debate, con Rajoy y con Rubalcaba, decían que no tenían credibilidad alguna, que esto era un paripé absurdo. Parecían programas diferentes, la inconexión entre el periodista de la mesa y el espectador era total, absoluta e infinita.

En la ciudad prohibida siguen hoy con sus rituales y fiestas. Y mientras, la república de la calle está en permanente lucha intentando cambiar las cosas, buscando sobrevivir, ajena a los maquiavelismos y fastos de palacio. La república real y la corte ficticia. Dos mundos, cada vez más alejados, que van hacia la colisión como no lo remedie alguien.
Luego decidme que no es necesaria una revolución democrática que barra esta ficción institucional. Por cierto, ayer IU y UPyD pidieron unas elecciones constituyentes. Y son los dos partidos que están en auge con más del 25% de intención de voto entre los dos ahora mismo. Más vale que en la corte del pequeño emperador se den cuenta de lo que pasa en la calle antes de que se los lleven a todos por delante.

martes, 19 de febrero de 2013

¿Debe abdicar el rey Juan Carlos I?

















Este año se cumplirán 38 años de reinado de Juan Carlos I de España si es que llega al 22 de noviembre siendo jefe del estado. El rey, de 75 años, está probablemente en la situación más delicada de su reinado y su posición es la más inestable que se le conoce por lo menos desde los primeros meses de su reinado, cuando le apodaban “el breve”.
Me gustaría hacer un análisis serio sobre el futuro del rey y la conveniencia de su dimisión, y para eso lo primero que debo tener claro es que tengo que dejar de lado mis propias preferencias. Yo soy republicano y, por lo tanto, me gustaría que España fuese una república. Eso me podría llevar a analizar como convenientes o adecuadas aquellas actitudes que facilitasen la futura implantación de una república, pero eso sería falsear el debate y hacer trampas en el análisis. Para analizar la conveniencia de la abdicación debo dejar de lado mis preferencias personales y enfocar las cosas desde el interés institucional de España e incluso de la propia monarquía. Intentaré hacerlo.

Juan Carlos I pasará a la historia como una personalidad positiva para nuestra historia. Tiene dos logros fundamentales en su haber, el primero es haber cedido sus poderes teóricamente absolutos para facilitar la implantación de una democracia representativa, y el segundo es haber parado el golpe de estado del 23 de febrero del 81 por no estar de acuerdo con romper la normalidad constitucional (por mucho que parece que podría haber facilitado el golpe de forma involuntaria con alguna actitud previa poco neutral).
Esos son sus logros básicamente, pues el resto de cosas que se le achacan (el ser el mejor embajador posible y haber conseguido negocios para España que nadie más podría haber conseguido, el haber suavizado ciertas tendencias inconvenientes de los presidentes del gobierno, etc.) no me parecen más que pura propaganda y no hay pruebas sólidas que lo sostengan.
A partir de esos dos momentos claves, el último hace 32 años, el rey se ha dedicado a ejercer de monarca constitucional aparentemente sin excederse nunca en su papel. No se le conocen actitudes de boicoteo a políticas o leyes de los poderes del estado ni parece que haya conspirado nunca contra partidos o personalidades. Fuera de lo que parece que es una riqueza injustificada no hay, pues, nada que se le pueda recriminar contundentemente, por lo menos hasta hace unos años.

Sin embargo los escándalos han comenzado a aparecer en el seno de la monarquía. Algunos son propios de la prensa del corazón, como por ejemplo su relación amorosa con la princesa alemana Corinna, algo que está muy bien para programas de cotilleo pero que en principio debería ser irrelevante para el buen ejercicio de la jefatura del estado. El problema de la amante del rey lo tiene él y su mujer la reina, y si acaso sus hijos. Institucionalmente no significa nada.
El problema aparece cuando esta relación privada comienza a afectar a la función pública. La cacería de elefantes de hace unos meses en Botswana donde el rey se rompió la cadera, viaje de placer deportivo- amoroso con la princesa Corinna, nos situó al jefe del estado en la otra punta del mundo mientras parece que nadie del gobierno (por lo menos las principales personalidades) sabía dónde se encontraba, algo que parece inaceptable. Hay que darse cuenta que hemos sabido de este viaje porque el rey se rompió la cadera y que de no habérsela roto no nos hubiésemos enterado de nada. La pregunta que cabe hacerse aquí es ¿Cuántas veces lo ha hecho en el pasado? ¿Cuántas veces ha estado el jefe del estado perdido por el mundo sin conocimiento del gobierno?
A partir de ese día se ha comenzado a normalizar a nivel de medios de comunicación el nombre de la princesa Corinna, llamada con un punto de cachondeo “amiga íntima” del rey o, en situaciones más asépticas, “amiga” del rey. Ha sido la primera vez que se ha hablado con normalidad de una amante del rey, pues se conoce que ha tenido varias en el pasado (yo he oído hablar de Bárbara Rey y Paloma San Basilio, aunque hay más leyendas urbanas por ahí) de las que nunca se ha hablado en medios de comunicación. Todo concordante con el proceso de eliminación de la auto-censura que siempre han aplicado los medios de comunicación a todo lo que afecta al rey y que en los últimos tiempos se ha comenzado a corregir.

Pero el problema principal del rey y de la casa real ha sido las actividades presuntamente delictivas de su yerno el Duque de Palma Iñaki Urdangarín. Que un miembro directo de la casa real (cuya mujer cobra por actos de la casa real y tiene un pseudo-trabajo enchufada por ser hija del rey) sea el cabeza de una trama de corrupción para vaciar las arcas de las administraciones públicas a cambio de trabajos y gestiones que no valían nada es algo francamente escandaloso.
Lo peor de todo es que parece que la infanta Cristina también está implicada. El fiscal está haciendo malabarismos para no imputarla, cuando probablemente a cualquier otra mujer de un corrupto en su situación (pues es socia de la empresa vehículo de los cobros improcedentes) se la habría imputado hace mucho tiempo. Como pasa siempre la defensa querrá hacer creer que no sabía nada, que su marido ganaba centenares de miles de euros anuales y que ella ni preguntaba, pero eso no es creíble. Quizá no era conocedora de hasta qué punto la fundación que compartía con su marido y Diego Torres no hacía absolutamente nada útil, pero que era consciente que se les contrataba por ser parte de la familia real es evidente que lo sabía.
Además, las últimas revelaciones de Diego Torres hacen suponer que el rey también colaboraba directa o indirectamente con la promoción de la fundación de su hija y yerno. Que colaborase en la promoción no implica que supiese que su yerno hacía cosas ilegales, pero sí que estuvo usando sus contactos para ayudar a su familia en lo que él consideraba una actividad legal o lícita. Aún así, usar su influencia como jefe del estado es un acto de dudosa elegancia y poca ética. ¿Lo habrá hecho más veces en otros ámbitos? Sospecho que es probable.

Todos estos asuntos se unen con el hecho de que el rey está con problemas de movilidad a causa de sus operaciones. Hace unos días se anunció que tenía que someterse a una operación por una hernia discal, algo que no es grave de por sí pero que unido a sus constantes operaciones de cadera le puede dejar impedido. En el discurso de Nochebuena a alguien se le ocurrió que se apoyase en la mesa en lugar de hacer el discurso sentado como era habitual. La sensación fue probablemente la contraria de la que pretendían haciendo eso, porque el rey parecía un monigote pegado a la mesa, parecía que no podía ni moverse.
Hace meses que la inmensa mayoría de los actos del rey los está haciendo el príncipe Felipe a causa de los problemas de salud y movilidad de su padre. Dicen que para eso está la figura del príncipe de Asturias, pero la figura del príncipe de Asturias está para hacer esas cosas de forma puntual, no continua.
El rey de España hoy es un jefe del estado moderno. No es un rey del siglo XVIII que moría en palacio ni un señor feudal encerrado en un castillo. Es un jefe del estado que tiene que viajar, recibir embajadores, hacer audiencias, etc. El jefe del estado tiene que trabajar y para hacer ese trabajo tiene que estar en condiciones para hacerlo.
¿Tiene sentido que un hombre con problemas de salud y parcialmente impedido ejerza ese cargo? La reina Beatriz de Holanda decidió hace unos días abdicar con 75 años. La mujer debió pensar que a partir de esa edad le iba a pesar el cargo y que lo razonable es que lo hiciese alguien más joven. Hasta el Papa ha decidido renunciar por “motivos de salud” según él, aunque en este caso se sospecha que puede haber algo más.
Desde una perspectiva de estado moderno no tiene sentido que una persona que una salud renqueante ejerza un cargo que, aunque simbólico, es importante para el estado. En el siglo XIX los reyes podían morir en la cama después de largas enfermedades, en un estado del siglo XXI esto no puede ser así.

Tradicionalmente se ha dicho que los españoles no son monárquicos sino juancarlistas. Las encuestas que preguntaban por la forma de estado deseada tradicionalmente daban unos resultados bastante constantes. La gente que prefería una monarquía estaba sobre el 60%, un 15% quería una república y al resto les importaba poco la forma de estado, digamos que eran accidentalistas.
En diciembre de 2011 (la última encuesta hecha sobre esta cuestión) una encuesta de una empresa muy seria concluyó que menos del 50% de españoles quería una monarquía y los que preferían una república habían subido al 37%. El cambio es espectacular y probablemente en este año la tendencia republicana se habrá ampliado, pues en este año se ha producido la famosa cacería de elefantes, la normalización de la princesa Corinna como “amiga íntima” del rey y nuevas revelaciones en el caso Urdangarín que implican a la familia real y su entorno.
Viendo que los menores de 35 años prefieren mayoritariamente una república y que el apoyo a la monarquía se concentra entre los mayores de 55 años no creo que sea osado decir que en muy poco tiempo tendremos un país con una voluntad republicana. ¿Es culpa del rey Juan Carlos? No solamente. Hay que tener en cuenta que España no es un país sentimentalmente monárquico y que el apoyo a la monarquía no era monarquismo propiamente sino juancarlismo. Pero por eso mismo en cuanto la imagen del rey se ha degradado el país ha comenzado a caminar hacia el republicanismo.

¿Cuál es pues mi conclusión? Aunque sólo fuese por los problemas de movilidad y de salud que presenta, creo que el rey debe abdicar. Si, además, estamos viendo como los escándalos están afectando a la familia real y como el rey está perdiendo el apoyo popular, creo que las razones son todavía más poderosas.
Un nuevo rey y una nueva familia real (los príncipes y sus dos hijas) limpiarían esta imagen de corrupción y nepotismo que la población asocia, hoy, a la familia real y la monarquía. Juan Carlos I ha dejado de ser un activo para la monarquía y el país y se ha convertido en un lastre. España necesita un jefe de estado joven que de un lavado de cara a este país inundado por la corrupción y que simbolice que hemos entrado en una nueva era.
Yo creo que el futuro de España será inevitablemente republicano, quizá lo tengo tan claro porque es lo que quiero que pase pero también creo objetivamente que el país será claramente republicano en pocos años. Pero lo puede ser en 5 años o en 50. Y por lo tanto, si se quiere contener la desafección hacia el jefe del estado y la forma de estado, creo que es fundamental un lavado de cara que solo puede venir de la mano de una sucesión al trono.

sábado, 16 de febrero de 2013

Una brecha generacional en la política

















Hace unos meses que vengo consultando el barómetro electoral de la empresa Celeste-tel porque me parece que da un dato muy interesante. Independientemente de lo exacto de la previsión de voto y de la calidad de cocinado de la encuesta, Celeste-tel hace un estudio de la tendencia de voto por edades diferenciando cuatro grupos: menos de 30, entre 31 y 44, de 45 a 64 y más de 65.
Ya hablé de esta encuesta en mi entrada de noviembre sobre la revalorización de las pensiones, y saqué como conclusión que el PP no iba a congelar las pensiones totalmente porque sabía que su verdadero núcleo duro electoral estaba precisamente en los jubilados, dónde le sacaba al PSOE creo que más de una decena de puntos entonces. Hoy las diferencias son menores (6 puntos en la encuesta de febrero en este segmento de edad), pero en una encuesta que da un empate técnico la tesis sigue siendo la misma.

Pero quiero ir más allá de este dato concreto de un segmento de edad y hablar sobre algo que llevo muchos meses o incluso años percibiendo y que creo que la encuesta corrobora: La existencia de una brecha generacional entre jóvenes y mayores respecto a la política y los partidos.
Mi percepción personal es que hay una especie de brecha situada alrededor de los 40 años respecto a como se perciben las opciones políticas y los partidos. La gente que supera la cuarentena suele ser muy fiel al partido de toda la vida. Votan mayoritariamente PP y PSOE de forma tradicional, con poco flujo de voto entre estas opciones y muy poco flujo hacia otras. Es un voto que se centra en las opciones tradicionales que han dirigido la política en los últimos 30 años y es un voto muy inmovilista y comprometido con el statu quo vigente.
Además muchos de los mayores de 40 o 50 años consideran que el voto y el simpatizar con un partido determinado forma parte intrínseca de su ser y de su personalidad. El “Yo” que ellos han definido para si mismos depende de ser del PP o del PSOE, confundidos para la ocasión con ser de derechas o de izquierdas. Ser de uno de los dos partidos es algo tribal, algo definitorio de la propia personalidad y forma de encarar la vida, les define como seres humanos y les otorga una serie de valores y moral determinados.
Ese tipo de pensamiento lleva a que esos votantes de ambos partidos no sean votantes circunstanciales sino prácticamente adictos y cuadros externos del partido. Forman parte de lo que se llama el “suelo electoral”, esos votantes que pase lo que pasa y haga lo que haga su partido le van a votar siempre. Un voto cautivo y autosecuestrado.

Sin embargo la generación más joven, los que están entre los 18 y los 40 años suelen tener otra forma de encarar las cosas. Los partidos no los definen, sino que votan a los partidos en función de su ideología o ideas y el grado de cumplimiento de las mismas por parte de los partidos y no al revés.
Eso es importante. A pesar de que lo lógico es que votemos a los partidos cuando sus propuestas concuerden con nuestras ideas muchas veces pasa lo contrario, sobre todo en el segmento de mayor edad. Son los partidos los que le dicen a sus votantes fieles lo que pensar, qué es adecuado en este momento y qué no, qué debe defender uno de izquierdas y uno de derechas. Esto provoca unos ciudadanos que no ejercen la política, sino que es la política quien los maneja a ellos. Casos muy típicos de este comportamiento son aquellos votantes socialistas que han defendido las acciones del gobierno Zapatero desde 2010 justificando que “no había más remedio” (mientras que si lo hace el PP entonces sí que se critica), o aquellos votantes populares que aceptaron esa pirueta absurda de aceptar el matrimonio homosexual siempre que no se llamase matrimonio, algo que solo defendían porque el PP lo decía cuando realmente en otras circunstancias no hubiesen aceptado jamás una unión civil de ningún tipo.
El votante joven es mucho más despegado de los partidos, los considera herramientas y no cárceles ideológicas. No es amigo del statu quo vigente y tiende a pensar que el sistema bipartidista PP-PSOE está acabado y que debe ser cambiado, exactamente lo contrario que la gente más mayor que acepta que el bipartidismo es el estado natural de las cosas y piensa que va a ser eterno.

Esta percepción personal creo que concuerda muy bien con los datos de las sucesivas encuestas de Celeste-Tel en la sección del comportamiento electoral por edad. En esta sección se computa la abstención como un comportamiento electoral así que los porcentajes de voto son sobre censo electoral, no sobre porcentaje de voto real (sería sobre el doble más o menos).
Miremos el segmento entre 18 y 30 años. Vemos como, además de que la abstención es la más elevada, el mayor porcentaje de votos se lo lleva el término “resto”, que corresponde a los partidos que no son los 4 mayoritarios nacionales (PP. PSOE, IU y UPyD), es decir, que los jóvenes van a tender a pulverizar su voto entre opciones más pequeñas. Pero analicemos más. En este segmento el PSOE e IU están prácticamente empatados en intención de voto con el 8,9% de voto sobre censo, ambas fuerzas por encima del PP (7,3%) y UPyD (5,2%). Además del claro escoramiento a la izquierda observemos como la distancia PSOE-IU es nula y las PP-UPyD muy pequeña.
Vamos a ver el siguiente, de los 31 a los 44 años. Aquí el PSOE destaca con el 13,1% de los votos, seguido del PP y “otros” que empatan a 10,1%. IU saca un 8,1% y UPyD 5,4%. La abstención es menor. En este segmento el escoramiento a la izquierda es menor (aunque sigue siendo importante porque, en definitiva, el país está ahora mismo bastante escorado a la izquierda) y la diferencia PSOE-IU crece a favor del PSOE y la diferencia PP-UPyD también crece a favor del PP. No obstante observemos, como dato curioso, que UPyD tiene algo más de voto en este segmento que en el más joven.
Quizá la explicación al menor escoramiento a la izquierda se debe a que la gente de este segmento ya estaba trabajando cuando empezó la crisis. No forman parte de la “generación perdida”, de esa gente que tiene menos de 27 ó 28 años y que comenzó a buscar trabajo cuando empezó la crisis, quedándose bloqueados sin poder trabajar y sin experiencia laboral insertándose un ciclo de difícil salida. La gente de más de 30 años tiene un paro menor, han tenido tiempo de conseguir experiencia laboral antes de la crisis y por eso su posibilidad de encontrar empleos hoy es mayor. No se sienten tan impotentes como la generación anterior. El mayor voto a UPyD tiene algo que ver con esto: Quieren cambios profundos, pero dentro de cierta normalidad y estabilidad.

Vamos a mirar ahora los otros dos segmentos y veremos como las cosas cambian radicalmente. En el segmento 45-64 ya volvemos a ver un bipartidismo descarado. El PP (15,1%) empieza a superar al PSOE (14,3%) aunque por muy poco y el resto de opciones se quedan lejos. “Otros” tiene un 9,2%, IU 5,3% y UPyD 4,8%.
Este segmento de población ya es más inmovilista en su voto, menos escorada a la izquierda y menos propensa a nuevos partidos. Responde bastante bien a lo que he expresado antes, a ese voto tradicional a los dos grandes partidos. En este segmento hay mucha gente que tiene su vida hecha y que los problemas económicos de la época actual no les afectan demasiado directamente si no han perdido sus trabajos o empresas, aunque también hay mucha gente de más de 50 años que ha sido despedida de sus trabajos y que se encuentran, por edad, sin la posibilidad de encontrar otro. Quizá por eso IU tiene un voto todavía decente y el voto a otras opciones es fuerte.
Y finalmente analicemos el segmento de los mayores de 65 años, los jubilados. Aquí el PP arrasa con un 22,4%, el PSOE le sigue con un 16,5% y ya lejísimos de ellos tenemos la opción “otros” con el 5,1%, IU con el 2,4% y UPyD con el 1,6%. Observemos como este segmento ya es directamente inmovilista y tiende al conservadurismo, dejando las opciones nuevas como algo residual (excepto quizá el voto de viejos comunistas que votan a IU).
La gente de este segmento tiene una preocupación fundamental: Sus pensiones. Mientras las pensiones se les garanticen les va bien el statu quo actual. El problema aquí llegará cuando la troika exija que bajemos las pensiones y el gobierno de turno lo acepte. Posiblemente entonces se produzca un cambio radical de tendencia hacia el partido del bipartidismo que no gobierne (en este caso sería el PSOE) y puede que a IU, por ser un partido conocido.

¿Qué conclusiones saco del barómetro de Celeste-Tel? Pues que confirma mi sensación de que hay una brecha generacional enorme que se sitúa sobre los 40 años más o menos y que divide a los defensores del statu quo bipartidista de quienes no lo desean o no lo ven inevitable.
También creo que es muy interesante ver como los jóvenes están absolutamente escorados a la izquierda y a lo nuevo ante la sensación de que este sistema está acabado y que lo que ha generado les va a llevar a un futuro de precariedad y dificultades extremas.

martes, 12 de febrero de 2013

El futuro: ¿Dos nuevos partidos encabezados por Aguirre y Garzón?












En medio del terremoto Bárcenas las placas tectónicas de la política se están tambaleando de tal manera que podrían llegar a generar un tsunami político de primera magnitud. La última encuesta de ELPAÍS daba a los dos principales partidos del sistema menos de un 25% de votos cada uno. Eso querría decir que en pocos años habríamos pasado de casi un 90% de votos al bipartidismo al 50%, y con pinta de que esto podría incluso agudizarse.
En este tipo de crisis institucionales y de partido (porque guste o no, se acepte o no, PP y PSOE están en crisis ambos) es cuando aparecen los cambios radicales. De primeras parece que hemos recuperado este “juego de cuatro” que existía en los años de la transición entonces con UCD, PSOE, PCE y AP, y ahora con PP, PSOE, IU y UPyD.
Pero la cosa podría no quedar aquí. Hay movimientos que llevan a pensar en la formación de nuevas alternativas a nivel nacional tanto en la derecha como en la izquierda, y creo que hay dos nombres claves en este proceso: Esperanza Aguirre y Baltasar Garzón.

Esperanza Aguirre se retiró hábilmente de la política hace unos meses, sin perder su cargo dentro del partido. Se han hecho todo tipo de especulaciones sobre su salida justo antes de que el barco hiciese aguas por todas partes, pero yo lo achaco más a una cuestión de olfato político que a otra cosa. Aguirre ha dejado un marrón político de primera magnitud a Ignacio González y se ha situado en segunda línea ante el desgaste de toda la cúpula del PP. Además, parece estar limpia en los últimos escándalos.
El objetivo de Aguirre es, por supuesto, asaltar la presidencia del PP y poder ser presidenta del gobierno. Sin embargo el PP es un partido muy jerárquico, hermético y absolutamente acrítico, que se basa en la lealtad mal entendida y en la sumisión ideológica y de discurso. Aguirre, que ha criticado a la cúpula del PP por su respuesta al caso Bárcenas, ha sido duramente criticada por los dirigentes del PP y acusada de “deslealtad sin límites”.
Creo que Aguirre tiene muy pocas posibilidades de ganar el pulso. El PP se va a enrocar en sus posiciones de que aquí no está pasando nada y la van a acusar de traición. A no ser que el PP se disuelva por todas partes Aguirre seguramente no podrá acceder a la sucesión de Rajoy, y en ese punto la única opción que le va a quedar para satisfacer sus aspiraciones va a ser hacer lo mismo que Álvarez Cascos o Rosa Díez, es decir, montarse un partido.
Aguirre es ambiciosa, muy ambiciosa, y quiere acceder a la política nacional. Si se ve bloqueada organizará un partido, estoy seguro. Y ese partido provocaría una ola de deserciones en el PP de aquellos dirigentes y militantes próximos a sus tesis y también de aquellos que quieran abandonar un proyecto hundido para optar por uno esperanzador.

El posible partido de Aguirre sería un partido más “liberal” que el PP, y entrecomillo liberal porque me refiero a que sería más partidario de privatizaciones, reformas, recortes y bajadas de impuestos que el PP, pero quizá también más liberal en un sentido de libertades públicas.
En este momento histórico en que la economía lo ocupa todo, la política del hipotético gobierno de Aguirre sería todavía más obediente y servil ante las exigencias alemanas y de los mercados. Los recortes en el sector público, las privatizaciones, los cambios en el sistema de pensiones (con probable privatización total o parcial), la eliminación de regulaciones y controles burocráticos y la reducción del estado en todas sus facetas sería su política. No creo que haga falta decir que este partido estaría muy bien visto por los grandes empresarios y poderes financieros, lo que puede catalizar su creación.
¿Qué harían otros dirigentes del PP? ¿Cuántos leales tiene Aguirre dentro del PP? No lo sabemos. Pero Aguirre tiene muy buena relación con muchos medios de comunicación y se podría presentar como la derecha renovada y limpia en frente de un PP manchado y desgastado. Muchos votos derechistas decepcionados con Rajoy por su política de subida de impuestos y ausencia de reformas radicales irían a Aguirre, que contaría con el entusiasta apoyo de EL MUNDO y de gran parte de la caverna mediática. No sería una escisión local como la de Cascos, sería algo mucho más importante. Podría representar la práctica división en dos del PP.

En el otro lado de la política está el exjuez Baltasar Garzón. Ya hace un par de meses el dirigente de IU y presidente de Izquierda Abierta, Gaspar Llamazares, hizo público que quiere contar con Garzón como compañero de viaje. El problema es que el PCE, partido dominante de IU, parece no estar por la labor, no sé si por una cuestión de dogmatismo o porque piensan que les arrebataría el protagonismo.
Mucha gente dice que Baltasar Garzón acabará en IU pero yo tengo mis dudas. He intentado leer declaraciones al respecto de miembros de IU además de Llamazares pero no encuentro nada que me haga pensar que el PCE va a aceptar a Garzón, y si he encontrado algo han sido más bien críticas. Pero Garzón va a acabar entrando en política, dentro de IU o fuera de ella.
Así pues creo que es posible que Baltasar Garzón fuese la cabeza visible de una nueva candidatura de izquierdas que ocuparía un espacio intermedio entre PSOE e IU. ¿Qué apoyos tendría? No lo sé, podrían ser ciudadanos o tener partidos que lo apoyasen. Por ejemplo yo veo a la coalición Compromís bastante proclive a apoyar un proyecto nacional que comparta sus ideas, y Garzón podría ser la cabeza de ese proyecto. No sé qué pasaría con EQUO en este caso, si iría por libre o dentro de esta coalición. Con Garzón al frente de un proyecto de izquierdas creo que la situación de Llamazares e Izquierda Abierta sería complicada y probablemente se irían de IU para apoyar esta coalición.
España tiene un problema en la izquierda porque la socialdemocracia del PSOE se ha demostrado inefectiva (siendo amables) contra la crisis. Además, tenemos un grave problema político de corrupción y la ciudadanía exige limpieza, transparencia y regeneración. Un proyecto con Garzón al frente atacaría estos dos frentes a la vez pues recordemos que para parte importante de la población es un “héroe” justiciero que ha luchado contra la corrupción y la injusticia y ha sido víctima de la misma.
¿Qué cantidad de voto podría movilizar? Estoy convencido que movería a muchísimos abstencionistas de izquierda y, además, conseguiría votos de actuales votantes del PSOE e IU. Posiblemente también pueda movilizar un voto más centrista y hoy desencantado de tanta corrupción por todas partes. Sería una incógnita en cualquier caso, podría tanto fracasar como movilizar un porcentaje importantísimo de votos (¿20%?). Es país está muy cansado de lo que hay y personalmente creo que podría despertar altísimas expectativas.

Dos partidos nacionales más reorganizarían todo el panorama político. Los cuatro partidos actuales perderían votos en ambas direcciones, porque menos gente de IU apoyando a Aguirre creo que todas las demás fugas se podrían dar.
¿No son demasiados 6 partidos nacionales? No tiene por qué. En Alemania hay 5, en Grecia (un país que nos sirve de referencia en este tipo de procesos de destrucción económica) hay 7. En términos de posible gobernación del estado podría ser difícil porque no estamos acostumbrados a gobernar en coalición (y este panorama exigiría coaliciones para gobernar) pero políticamente sería muy bonito. Un escenario así recordaría a los principios de la transición cuando aún no se sabía que panorama político iba a aparecer y, por lo tanto, la política era algo mucho más puro y más idealista.
Un país deprimido económica y políticamente como el nuestro necesita ahora de ese idealismo y de esa política de verdad, necesita aire fresco y gente nueva. No penséis que este escenario es ciencia-ficción, no lo es. Podría ser un futuro bastante más cercano de lo que creemos.

jueves, 7 de febrero de 2013

Posibles evoluciones del caso Bárcenas














Tengo la sensación de que el caso de los sobres de Bárcenas se va a alargar indefinidamente en el tiempo, y quizá sea algo que nunca se llegue a saber a ciencia cierta con una verdad “probada” y judicial. Los indicios son muchos, muchísimos, pero la propia naturaleza del caso va a hacer imposible establecer una verdad absoluta que acepte todo el mundo. La inmensa mayoría de delitos o faltas fiscales estarían prescritas, lo que va a situar a la justicia probablemente fuera del caso en poco tiempo (excepto para Bárcenas y para quien tenga procesos judiciales abiertos), y si eso se une a que hablamos de dinero negro mucho del cual se movió hace más de 20 años nos vamos a encontrar en una situación de “intuir” que eso es así, pero quizá no poder “probar” que eso es así.
En cualquier caso la credibilidad del gobierno está hundida y no la va a recuperar. El gobierno y el PP han estado engañando a la población desde la precampaña de 2011 y a excepción de los adictos ya nadie cree en lo que puedan decir los miembros de la dirección del PP. Tanta mentira política y programática va a acabar afectando a su propia imagen personal. La verdad es que se lo merecen por estafadores.
Querría resumir cómo veo yo el caso y la probable evolución que intuyo. Por ahora sabemos claramente lo siguiente:

  • Desde principios de 2009 el caso Gürtel apuntaba a una financiación ilegal del PP. La investigación no es nueva, se lleva hablando e investigando hace mucho tiempo esto y los documentos no hacen más que darnos un indicio más de que esto es efectivamente así.
  • El señor Bárcenas tenía una cuenta con 22 millones de euros en Suiza, otra con un millón y pico y quién sabe si más. Este dinero no puede ser “limpio” por mucho que él lo diga y su enriquecimiento está estrechamente vinculado a su cargo de tesorero del PP.
  • Las copias de los apuntes contables de Bárcenas tienen decenas de apuntes que se han descubierto correctos por la investigación periodística. Por lo tanto esos apuntes no pueden ser un invento, tienen datos veraces que no parece probable que pudiesen ser recordados y quien los ha hecho lo hizo por lo menos consultando una contabilidad real (que no oficial) del PP.
  • El PP no tenía, en un primer momento, ni la más remota idea de qué podía haber en esos papeles. Eso demuestra su torpe respuesta negándolo todo cuando se sabe ahora que hay, por lo menos, parte cierta. La sensación es que no controlaban la contabilidad del partido ni sabían que hacía Bárcenas, y la propia negación como respuesta confirma el absoluto descontrol en el que están inmersos.
  • Destacadas personalidades han declarado que se repartían sobres con dinero y que la financiación ilegal de los partidos está probablemente extendida.

Esto es lo que se sabe a ciencia cierta o son conclusiones que difícilmente se pueden refutar. Con estos datos me propongo hacer un ejercicio de reducción al absurdo. Vamos a ponernos en la situación que sostiene la defensa y vamos a ver qué sale.
Imaginemos por un momento que Esteban González Pons tiene razón, es decir, que esos apuntes contables no son la verdadera contabilidad del PP y que fueron fabricados posteriormente (presuntamente por el propio Bárcenas). Imaginemos también que en esta fabricación del nuevo documento Bárcenas ha introducido, entre apuntes contables reales (porque muchos son reales como se ha demostrado), cobros falsos imputados a algunos dirigentes como Mariano Rajoy o Cospedal. La venganza vendría, seguramente, por algún tipo de chantaje no aceptado por el gobierno.
En ese caso, que podría ser, la situación y las implicaciones serían las siguientes:
  • Mariano Rajoy, Cospedal o cualquier dirigente al que se le hayan imputado cargos falsos de forma individual estarían en principio exonerados en sus responsabilidades individuales, pero no en sus responsabilidades como dirigentes del partido. Nada de esto les exime de la responsabilidad de haber tenido a un chorizo como tesorero durante 20 años.
  • Si la venganza es contra los dirigentes actuales, por no aceptar el chantaje, cabe preguntarse ¿Por qué aparecen en la lista dirigentes de la etapa anterior que no están en la dirección hoy y nada puede tener Bárcenas contra ellos (más que agradecimiento por haberle dejado chanchullear)? ¿Qué puede tener Bárcenas contra gente como Cascos, Ana Palacio, Pilar del Castillo o Mayor Oreja? Muchos son incluso amigos suyos. La mayoría le han defendido siempre en público.
  • ¿Por qué Bárcenas implica a tantas importantes empresas y constructoras? ¿Qué tiene contra ellas? ¿En caso de inventarse los papeles no hubiese sido más lógico dejarlas al margen?
  • ¿Cómo demonios deja constancia de 144.000 euros de la constructora Hispánica cuando el sumario del caso Gürtel dice que él personalmente cobró 600.000? Eso probaría que se ha llevado la diferencia a Suiza. En caso de inventárselo hubiese apuntado los 600.000 euros directamente al PP para situarse simplemente como intermediario.

No parece, pues, que el hecho de que las cuentas contuviesen invenciones y mentiras cambiase excesivamente la situación. Exoneraría a ciertos dirigentes de su responsabilidad fiscal individual, pero seguiría intuyéndose la financiación ilegal (no tiene sentido acusar a las empresas gratuitamente), Bárcenas sería un chorizo y los dirigentes que lo mantuvieron y defendieron deberían pedir perdón y asumir sus responsabilidades políticas.
Vamos a rizar más el rizo, imaginemos que la letra no es de Bárcenas (como él dice) sino una burda falsificación. Dejaría bastante mal a algunos calígrafos pero ¿qué más? Lo que yo me pregunto aquí es si realmente esto sería distinto su Bárcenas hubiese pasado una contabilidad en un Excel, por ejemplo, que no está manuscrito. Los datos en sí tienen credibilidad porque contienen docenas de cargos comprobados, porque entroncan con el sumario de la Gürtel y porque las redacciones de los periódicos ELPAÍS y ELMUNDO, que conocen la fuente, le dan credibilidad. La letra es un añadido de verosimilitud, pero al final no es tan importante porque Bárcenas podría haberla escrito pero ser falsa.
Habría, pues, alguien más detrás de esto. La fuente podría seguir siendo perfectamente el entorno de Bárcenas (lo ha escrito cualquiera por sus indicaciones) o no. Ya no sería una acción individual en todo caso, pero insisto en que esto no podría ser una invención por la cantidad de datos verdaderos que tiene.
Imaginemos incluso que esto lo ha hecho alguien que no es del entorno de Bárcenas. ¿Qué cambiaría? Lo que cambiaría sería que esto dejaría de ser un chantaje de Bárcenas y pasaría a ser un chantaje o una venganza de cualquier otra persona. Pero, en cualquier caso, las preguntas que nos haríamos serían las mismas ¿Quién tiene tantos enemigos? ¿Quién implica a media clase empresarial y política española en un escándalo? ¿Para qué? No parece que tenga sentido. Y esta persona, en cualquier caso, debería haber tenido acceso a la contabilidad del PP y por lo tanto estaría en ese entorno. Hay que entender que las contabilidades de los 90 y de la mayoría de años del 2000 no tienen por qué guardarse ni en hacienda ni en la sede del PP, así que datos tan veraces de hace casi 20 años situaría al autor, si éste no ha contado con la colaboración de Bárcenas, en el entorno del despacho del tesorero del PP y con un conocimiento absoluto de la contabilidad del PP de las últimas dos décadas.
En cuanto a indicios y probabilidades de financiación ilegal en el PP y cobro de dinero negro de algunos dirigentes (desconocidos) esta situación tampoco cambiaría nada sustancialmente excepto por las responsabilidades individuales que estarían indeterminadas.

La última teoría, por llamarla de alguna manera, sería la gran conspiración de los grandes genios del crimen. La lista sería una hábil invención de algún maquiavélico enemigo del PP que realizó una tarea de recopilación de datos a través de hemerotecas, sumarios judiciales, etc. De los últimos 22 años. Una vez tuvo decenas de datos reales fabricó un documento imitando la letra de Luis Bárcenas y, en un ejercicio de ingeniería financiera ficticia, introdujo datos falsos con los auténticos combinándolos hábilmente para que quedase algo tan creíble que las dos redacciones de noticias más importantes de España le diesen verosimilitud, y ha sido tan bueno que incluso una semana después nadie ha conseguido desacreditar el invento a pesar de que muchos lo están intentando con todo tipo de absurdas teorías.
El señor X de este complot sería un “puto” genio, un profesor Moriarty de la época actual, una mente maestra de la delincuencia y la difamación. Un superdotado sin ninguna duda y probablemente, de orientar bien este genio, sería el hombre destinado a sacarnos de la crisis.

La navaja de Ockham dice que la explicación más simple, en igualdad de condiciones, es probablemente la correcta. No es un principio científico irrefutable pero es una regla que funciona muy bien. Y lo más simple en este caso es que esos documentos sean auténticos o vengan de una fuente auténtica antes que cualquiera de las teorías de la conspiración que circulan por ahí.
Y en todo caso cualquiera de las variables que se pueden considerar relativamente simples lleva a la financiación ilegal del PP, a sobresueldos en negro y a responsabilidades políticas de la cúpula dirigente del PP por esta situación. Lo de las responsabilidades personales por el cobro de sobres quedaría en el aire y en cualquier caso me parece incluso secundario. Lo fundamental es la práctica de partido y la financiación ilegal.

martes, 5 de febrero de 2013

Carta abierta a un votante del PSOE


Estimado amigo,



Hace unos días le escribí una carta a nuestro amigo votante del PP. El impulso fundamental que me llevó a escribirla fue la publicación de los documentos filtrados por el Sr. Bárcenas que implican al PP y a muchos de sus dirigentes en presuntos delitos fiscales y de financiación ilegal, con probables implicaciones en otros numerosos delitos e inmoralidades.
Escribí aquella carta el mismo día en que el presidente del gobierno hizo una soviética comparecencia sin periodistas presentes. El canal 24h de TVE la retransmitía en directo y, una vez acabó, conectó con una charla que estaba dando Alfredo Pérez Rubalcaba sobre sanidad y educación. Hubo un momento en que el Sr. Rubalcaba dijo a los presentes “Cuando gobernemos retiraremos esas leyes, porque vamos a gobernar muy pronto, mucho antes de lo que creéis”.
En ese momento me asaltó la duda, ¿era una declaración de optimismo? ¿O se refería Rubalcaba a su previsión de que la Gürtel y Bárcenas va a acabar con el PP en cuestión de meses cayendo el poder en manos del PSOE de nuevo? No te lo voy a ocultar, me preocupa mucho que sea la segunda por varias razones. Y ese es el motivo por el que te escribo.

Como sabes el PSOE es el partido más antiguo de nuestro país con más de 130 años de historia. Se fundó como un partido de ideología marxista que tenía como objetivo la defensa de la clase trabajadora en la incipiente industrialización española. Durante muchos años representó muy bien este papel con líderes honorabilísimos como su fundador Pablo Iglesias o los líderes de principio del siglo XX como Besteiro, Prieto o durante mucho tiempo el propio Largo Caballero.
También, por supuesto, tuvo sus claroscuros. La aceptación de la dictadura de Primo de Rivera por parte de una facción del partido representada por Largo Caballero, la aceptación del propio Largo de la vía revolucionaria durante un periodo de la II república, las cuestionables decisiones del último presidente del gobierno republicano Juan Negrín, etc.
El PSOE se recompuso durante los últimos años del franquismo donde un congreso interno rompió con la dirección en el exilio y se hizo cargo del partido. Hablamos de Felipe González, Alfonso Guerra y otros dirigentes que ya conoces. Estos dirigentes rechazaron el marxismo para convertirse en un partido socialdemócrata “moderno” y ser más aceptables para los aliados occidentales y también para facilitar su llegada al poder.
La victoria del PSOE en 1982 consolidó la transición y creó las bases del sistema que llega hasta nuestros días. Creo que los historiadores calificarán ese periodo como globalmente positivo por varias razones (consolidación de la democracia, desarrollo del estado del bienestar, modernización del país) pero no está de más recordar que los años de González fueron también años de concesiones y de olvido de muchas de las reivindicaciones históricas de la izquierda, haciéndose políticas inesperadas: El mantenimiento en la OTAN, la aceptación de los privilegios de la iglesia católica, la progresiva derechización de la política social y económica, etc.
Eso quizá ya es historia, pero en los últimos años del PSOE de González este partido nos dejó dos bombas que no creo que se puedan considerar historia porque entroncan directamente con el momento actual: La extensión de la corrupción asociada al PSOE nunca aceptada en su verdadera gravedad y el tratado de Maastrich que fue el primer paso para la implantación del euro.

Años después cuando José Luis Rodríguez Zapatero se hizo cargo del PSOE y, posteriormente, ganó las elecciones de 2004, parecía que aquella era una nueva generación de socialistas sin los vicios del pasado y que iba a concentrarse en los problemas de la población que habían sido ignorados en los años anteriores. Los jóvenes de entonces nos sentíamos un poco desamparados porque nos dábamos cuenta que la prosperidad en España se estaba construyendo para la generación anterior a nosotros, mientras la nuestra se enfrentaba a un futuro de precariedad.
Yo fui uno de los jóvenes que confió en aquel joven socialista y le dije eso de “no nos falles”. Pero nos falló terriblemente, y no sólo desde 2008 ó 2010 como se suele decir ahora sino desde mucho antes. La política económica del PSOE de Zapatero fue un calco absoluto de la que heredó de gobiernos del PP, con su burbuja inmobiliaria, su aceptación de la desindustrialización y la misma distribución de la riqueza de la etapa anterior. Sí, hizo una buena televisión pública, aprobó el matrimonio homosexual y revalorizó las pensiones más bajas, pero eso es lo accesorio y no lo central de la política. ¿O es que el gobierno Aznar no hizo cosas buenas? Quitó el servicio militar, por ejemplo. No creo que consideres que eso es suficiente para defender una política determinada.
Nuestra confianza también estuvo edificada en cierta ignorancia de época. La socialdemocracia de principios de siglo ya era totalmente social-liberalismo, con su sumisión ante la economía privada y los grandes poderes económicos y concentrada en puras políticas de maquillaje social. Estuvimos perdiendo el tiempo hablando de si la unión de dos homosexuales era matrimonio o no mientras por detrás nos estaban construyendo un mundo de burbujas económicas y destrucción del valor del trabajo.
Y en 2008 la crisis llegó. Una crisis cultivada desde hacía dos décadas, basada en un modelo económico creado en los 80 e íntimamente condicionada por la realidad de la zona euro, una crisis que no habíamos previsto o quizá que habíamos querido ignorar. No fue sólo una crisis internacional, también fue una crisis que dejó al descubierto la debilidad de nuestro modelo productivo, ese mismo modelo que no se tocó en absoluto en los cuatro años anteriores. Y en 2010 llegó lo que ya sabes que llegó, la satelización directa de nuestro país por parte de Alemania, por lo menos en la política económica.
No creo que haga falta recordar las medidas de 2010: Subida del IVA, reducción del sueldo de los funcionarios y eliminación de deducciones y ayudas públicas. Posteriormente se legisló el retraso de la edad de jubilación y más tarde se cambió la constitución en cuatro días por exigencia de la señora Merkel para someter cualquier necesidad social al déficit público. También se hizo una reforma laboral que facilitaba el despido. Esto no se nos puede olvidar, esto ha pasado hace cuatro días con un gobierno socialista y con el señor Rubalcaba de vicepresidente del gobierno.

He querido repasar un poco la historia reciente del partido socialista para que entiendas por qué muchas veces me enerva ver el cinismo del secretario general del partido el señor Rubalcaba. Quien validó esas políticas en el gobierno no puede presentarse a las elecciones y decir que va a hacer las políticas contrarias, quien hizo recortes y subidas de impuestos no puede escandalizarse cuando las hacen otros.
Me dirás que no es lo mismo, que el grado de destrucción social que está generando el gobierno del PP no es el mismo que el del PSOE. Algo de razón tienes, pero creo que no mucha, porque al final lo que ha hecho el PP es meter la quinta marcha pero manteniendo la misma dirección que el gobierno anterior. Me dirás que el PSOE por lo menos tiene líneas rojas y que la sanidad y la educación no las tocó. Bien, es verdad, y también es posible que los ataques al poder adquisitivo de los ciudadanos sean algo más progresivos cuando gobierna el PSOE pero ¿se verdad te conformas con esto? ¿De verdad puedes basar tus afinidades en detalles o en un poquito más de sensibilidad humana? Yo prefiero que me peguen con un guante de boxeo antes que con un puño americano, pero lo que no puedo hacer es aplaudir al agresor simplemente porque no sea un sádico.
Tampoco creo que nos podamos contentar con un posible futuro socialista en temas de corrupción. El PSOE de hoy en día no desprende el tufo de corrupción generalizada que desprende el PP, eso es evidente, pero ¿crees realmente que su actitud es modélica? La forma de enfrentar la corrupción propia es parecida en ambos partidos, la costumbre de no tomar decisiones hasta que la situación es insoportable la tienen igual. El PSOE tapa la corrupción propia igual que hace el PP, prioriza que no se le haga daño al partido antes que no hacerle daño al país.
Yo asumo que la corrupción no se puede erradicar del todo. Siempre habrá corruptos, siempre se descubrirán casos de corrupción, pero la cuestión es que haya una estructura jurídica y una actitud de partido ética que entorpezcan la corrupción, la detecten si ocurre y eche de la política a quienes quieran lucrarse de ella. Y francamente, que una fundación del PSOE se dedique a contratar a empresas de amigos y familiares no parece el mejor ejemplo de ética de partido. Es legal, pero no es ético cuando se trata de una institución que recibe subvenciones públicas.

Cuando el PSOE tuvo el 20-N el peor resultado desde la II República todos sabíamos que el partido necesitaba una regeneración si quería sobrevivir. Pero en vez de aceptar el necesario proceso de catarsis colectiva los dirigentes del zapaterismo fueron al asalto de la nueva dirección. Parecía como si la vieja guardia, temerosa de que nuevas generaciones críticas llegasen a poder y los desplazasen si se les daba tiempo a organizarse, se hubiese puesto de acuerdo para repartirse el partido entre ellos. Chacón y Rubalcaba, dos restos del naufragio, se disputaron la secretaría general. Y ganó Rubalcaba por muy poco, aunque la verdad no importaba demasiado quien hubiese ganado. Y se impuso desde la dirección una especie de transición vigilada dentro del partido, muy al estilo cubano.
Pero los ciudadanos no se han dejado liar. El PSOE, en pleno hundimiento del PP, no ha sido capaz de arañar ni un miserable voto del PP de forma neta, es más ha caído casi 5 puntos respecto a su peor resultado de los últimos 80 años. Rubalcaba está todavía peor valorado que un presidente como Rajoy, algo francamente insólito, y por debajo de cualquier otro líder de cualquier otro partido nacional.
Ante eso, y en base a esa transición ordenada y dirigida, parecía que íbamos a una solución ecuánime: Unas primarias que eligiesen un candidato a la presidencia del gobierno que no fuese Rubalcaba, sin saberse si Rubalcaba se retiraría o si bien se crearía una bicefalia como en los tiempos de Borrell y Almunia. Personalmente la solución no me parece más que una chapuza con unos tiempos y unas personas que no proceden. En mi opinión el único camino para la regeneración es una nueva dirección con gente totalmente distinta a la de la etapa anterior, unas primarias lo más abiertas posibles y un rearme ideológico que entronque con la nueva izquierda que está naciendo en Europa.

Sin embargo (y enlazo con mi primer párrafo) me da la sensación de que Rubalcaba está conscientemente evitando eso. Hoy está convencido que es posible que unas nuevas elecciones generales lleguen en unos meses y, si eso pasa, sabe de sobra que no hay tiempo para primarias y él sería el candidato. E incluso si no fuese así ha propuesto primarias para más de un año vista ¿y si se adelantan elecciones? Parece estar jugando a ampliar sus posibilidades de presentarse otra vez.
Creo que hay gente en el PSOE que después del escándalo Bárcenas ya se ve gobernando. Y en los partidos cuando hay posibilidad de gobernar nadie se mueve. Y esto, amigo mío, sería el mayor error que podría cometer el PSOE. ¿Qué nos puede ofrecer Rubalcaba en el gobierno? Nada sustancialmente diferente, porque las guías que dirigen la política de esta nación y que él no está dispuesto a poner en duda no le pueden llevar más que a repartir la miseria de una manera sutilmente diferente.
Y la segunda pregunta ¿con quién va a gobernar el PSOE? Porque con el apoyo que tiene no va a poder gobernar en minoría ni con la mejor de sus expectativas de recuperación ¿Con IU? Para gobernar con IU hay que enfrentarse a Merkel y Bruselas. ¿Con UPyD? Me extrañaría y no creo que le llegase la aritmética. Al final, hoy por hoy, la opción más lógica de gobierno sería con el PP. Y no creas que es tan descabellado, porque si el PP gana las elecciones con este apoyo que tiene no va a tener más remedio también que gobernar con el PSOE.
Este país va de cabeza a una gran coalición si hay elecciones en breve. El PSOE de Rubalcaba acabaría gobernando con el PP, y ese sería el síntoma del fracaso del bipartidismo y la prueba de que estamos en el camino de Grecia. Ideológicamente es absolutamente coherente con la situación de facto de Europa y de los partidos socialdemócratas. Ah! Y me temo que esto sería el fin del PSOE, como ha sido el fin del PASOK en Grecia.
Tan sólo una regeneración absoluta de la dirección y una refundación ideológica podría salvar al PSOE de este destino. Quizá a los dirigentes les parezca perfecto gobernar con el PP en una gran coalición, suena muy moderno y muy centroeuropeo pero ¿qué opinarías tú? ¿Qué opinarías de que tu voto acabase manteniendo ministros y dirigentes del partido que está hundiendo España a una velocidad sin precedentes?

Mi afección a los partidos ha desaparecido completamente, si es que alguna vez la he tenido. Yo tengo ideas, un proyecto, observo unas necesidades nacionales, y en base de eso voto. Creo que he votado a tres partidos diferentes en mi vida y si hubiese habido más partidos en mi terreno ideológico aún habría cambiado más.
Los partidos son circunstanciales, aunque tengan 130 años de historia. Son vehículos de las demandas sociales y cuando se convierten en lo contrario, es decir, en controladores e imponedores de ofertas prefabricadas entonces deben ser eliminados o, por lo menos, refundados. Creo que el PSOE está precisamente en este punto. Intenta marcar lo posible, la alternativa razonable, pero en estos momentos el pueblo quiere otra cosa. Y con un dinosaurio de aparato al frente del partido no creo que esto pueda cambiar.
Gente válida en el PSOE hay, quizá tu mismo lo seas. Y pase lo que pase con el partido esa gente encontrará su sitio y su terreno. Al final son las personas lo que importan. Y esas personas, hoy, deben ser absolutamente conscientes de cuáles son las lealtades que hay que tener. La lealtad al pueblo, la lealtad a las ideas que se defienden y a los valores éticos que se tienen. Esas son las únicas lealtades válidas, la ciega fidelidad al partido es un lastre que ahora mismo no nos podemos permitir, y eso vale tanto para los dirigentes como para los votantes. Como votantes nos aplica lo mismo, la lealtad a las ideas y a la propia moral y la emisión del voto en consecuencia.

¿Estás conforme a lo que estás votando? Te ruego que te hagas esta pegunta. Yo me la hice en su momento y ya sabes lo que concluí. Y estoy muy tranquilo con mi conciencia y seguro de que el método que sigo es el adecuado. Con el mismo método tú sacarás tu propia conclusión y seguro que acertarás con la decisión siempre que entiendas que los partidos no son parte intrínseca de nuestro yo, que no nos definen y que no les debemos nada.
Creo honestamente que para que este país resurja de sus cenizas necesitamos que la gente como tú acierte. Así que para acabar me voy a permitir darte un consejo de clara inspiración budista: Deja tu mente en blanco, libérate de las ataduras de tu existencia (política) y ahí, sólo ahí, en la pureza de las ideas y los valores, verás claramente lo que debes hacer.


Un abrazo,