La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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martes, 26 de marzo de 2013

El problema alemán y el fin de la UE
















La taponada crisis chipriota ha añadido un peón más a la larga lista de damnificados por la crisis europea. Con la caída de Chipre ya son cinco los países rescatados de uno u otro modo, quedando Italia en la siguiente línea de tiro y con visos de que esta lacra se extienda en Bélgica e incluso Francia, por no hablar de otros países del este europeo que pueden comenzar a llegar al selecto club de ex países soberanos. La crisis no parece tener fin y conforme pasen los meses y los años todos los países van a ser dañados irremediablemente de continuar esta política.
Lo peor de estos rescates no es ya la simbolización de crisis extrema en sí sino la llegada de los mismos como un elemento castigador de infieles y una reprimenda merecida para pecadores que han vivido por encima de sus posibilidades. Estos torniquetes para que los países no desangren van acompañados de la humillación y la penitencia y los países rescatados se ven obligados a seguir estrictamente una política diseñada desde Alemania que, disfrazada de eficiencia económica germánica, tiene como objetivo real empobrecerlos a modo de castigo ejemplar.

Europa se enfrenta a un problema gravísimo que va más allá del puramente económico. Es un problema político, de negación de la realidad, de insistencia en una política fracasada cada vez con más ímpetu si cabe. Lejos de replantearse las cosas la política alemana se ve cada vez más fuerte, más fría, más quirúrgica. Los fracasos evidentes en todos los frentes económicos se ignoran echando la culpa al pasado de los países pecadores y creando un paternalismo sádico de justificaciones absurdas y reprimendas cada vez mayores.
Cada vez que un país rescatado incumple los objetivos de déficit (o sea, todos los años) la opinión pública alemana se enerva y piensa “¿Cómo le hemos podido prestar dinero a esos vagos incumplidores?”. No sé si a la población alemana se le oculta que realmente los bancos alemanes han estado prestando dinero a espuertas a todos los bancos de esos países durante muchos años y con grandes retornos económicos y que por tanto toda esta situación les beneficia porque evita los impagos a su país, pero la cuestión es que nadie en Alemania parece entender eso. Los alemanes quieren castigar a los vagos del sur, cortarles el grifo y/o imponerles directamente todas y cada una de sus políticas, con esa especie de paternalismo totalitario que he comentado antes.

Esta forma de pensar no es fanatismo vacío ni proviene de la nada, sino que está sostenida en un discurso mantenido diariamente por los medios de comunicación y algunos políticos alemanes. A los alemanes parecen inculcarles que son el país más eficiente y productivo del mundo, que son trabajadores y honrados, ahorradores y prudentes. La idealización del alemán contrasta con el estereotipo del ciudadano del sur de Europa, que es vago, vividor, festero, gastador e improductivo por pereza genética.
Basados en eso los alemanes consideran que deben tener un nivel de vida y un estado del bienestar mejor que el de los demás países. La generosidad de los estados del bienestar de los países del sur de Europa se exagera continuamente en un claro ejercicio de amarillismo periodístico, muchas veces ayudado por las propias ideas y declaraciones de nativos del sur que tienen un verdadero interés político en la destrucción del estado del bienestar de su nación. Cualquiera que conozca un poco la protección social de Alemania sabe que tienen el doble de salario mínimo que en España, que tienen ayudas y subsidios que aquí ni se sueñan (desde alquiler a calefacción) y en general un sistema del bienestar más potente que el nuestro en la mayoría de áreas, sin embargo esto los alemanes no lo ven o no lo quieren ver. Cualquier cosa que tengamos a su nivel (como el sistema sanitario público) se considera inmediatamente un lujo de despilfarradores, mientras que se ignoran todas las carencias que tenemos.
Hay, adicionalmente, ciertas ganas de extender las desgracias propias a todos los demás o quizá una soberbia política sin límites. A principio de la década del 2000 el gobierno socialdemócrata de Gerard Schröder impulsó la Agenda 2010 y el Hartz IV. En una de estas barbaridades típicas que hacía la socialdemocracia de tercera vía en Europa, ese gobierno intentó acabar con el estancamiento alemán (producto, en parte, de una absorción irracional de la RDA) mediante medidas “liberalizadoras” que redujeron drásticamente el generosísimo sistema de protección social de la RFA. Se redujeron las prestaciones por desempleo, las jubilaciones anticipadas, se quitaron servicios sanitarios (por ejemplo la gratuidad de gafas o atención odontológica, algo con lo que ni soñamos en España), se flexibilizó el despido, etc.
¿Sirvió para algo? Pues como en todo esto dependerá la fuente que consultes. Los alemanes y los neoliberales dirán que sí, pero la realidad es que Alemania siguió estancada durante años e incluso tuvo que salvar a sus bancos y caer en una gran recesión en 2008. Sin embargo desde ahí sí es cierto que, contra todo pronóstico y durante la crisis, tanto el paro como el déficit alemán comenzaron a bajar. ¿Es por la agenda 2010? Probablemente no, y se debe más bien a los flujos de dinero, depósitos bancarios, intereses, técnicos formados, etc. Que se están produciendo desde la periferia hacia Alemania y que expliqué en La Burbuja Alemana.

No obstante en la mitología política alemana han quedado dos mensajes: Que la agenda 2010 y el Hartz funcionó, y que si ellos tuvieron que hacer sacrificios en su estado del bienestar el resto tienen que hacerlo con más intensidad que ellos, ya que además son vagos e improductivos. Observad la enorme falta de autocrítica ¿alguien asume que la mala reunificación con la RDA fue causa esencial del estancamiento? No. Igual ciertos alemanes occidentales pueden pensarlo y de hecho lo piensan, pero al final lo hacen por un mecanismo facilón que es echar la culpa a los otros. La culpa es de los habitantes de la RDA que hay que subvencionarlos, y sino de los países de la UE a los que había que dar fondos de cohesión, y sino ahora son los países del sur a los que hay que dar préstamos (recalco esto, porque a veces parece que nos estén regalando el dinero). Pero Alemania, como país, nación, concepto, como “gran política”, esa nunca se equivoca.
Últimamente me siento aterrado cada vez que leo algún editorial del Der Spiegel o del Frankfurter allguemeine zeitung. Cada vez que se habla de un país del sur en general o de España en particular los estereotipos de vagos y despilfarradores salen por todas partes. Recuerdo uno que decía que la corrupción era inherente a la idiosincrasia española y que nosotros teníamos una incapacidad prácticamente genética para hacer coches buenos (¿??).
A veces no hace falta ni eso. Hace pocas semanas la prensa alemana dio mucha difusión a un estudio, creo que de Der Spiegel, que decía que las familias francesas o italianas eran, de media, mucho más ricas que las alemanas. Para hacer el estudio se basaban no tanto en la renta disponible, sueldos, etc. Sino que se fijaban mucho en las propiedades inmobiliarias. La tasa de vivienda en propiedad de Italia es mucho mayor que la de Alemania y si te basas en un valor catastral aleatorio puede salir que efectivamente las familias italianas eran más ricas que las alemanas. Pero claro, eso es pura arbitrariedad ¿Cuánta gente tiene casas que no puede vender? ¿Y la renta disponible? ¿Y la pobreza relativa? La cuestión era dar, mediante un estudio sesgado, la idea de que los italianos eran más ricos que los alemanes a pesar de sus problemas (algo que es falso). ¿Qué se pretende con esto? Pues potenciar estas exigencias de recortes radicales y terribles en toda la periferia.
Atención a este punto por favor, que es importante. Se hacen esos estudios y la reacción que se busca y se obtiene es precisamente la petición de recortes duros para los demás. También podría sacarse otras conclusiones de ese estudio, como que a lo mejor debería haber más tasa de propiedad inmobiliaria en Alemania o que la riqueza está mal repartida en Alemania. Pero no, la conclusión es que hay que recortar a los demás, porque claro la gran Alemania y su política económica no puede estar mal. ¿No os parece un planteamiento fanático?

Toda esta situación en Alemania está produciendo un efecto rebote en el sur de Europa. Españoles, portugueses, griegos, chipriotas, etc. Hacen responsable a Alemania de sus penurias y de la espiral depresiva a la que están sometidos. Como Alemania domina de facto el BCE tiene la política monetaria a su control y la somete a sus intereses, a pesar de que estos sean contrarios a los de la unión en general. Hoy el día, cuando todo el sur de Europa está necesitado de una política expansiva y de que el BCE intervenga directa o indirectamente para financiar a los estados necesitados, Alemania está siendo más rigurosa que nunca con su monetarismo a ultranza. Eso sí, en varias ocasiones en el pasado Alemania ha forzado a su BCE a ajustarle los tipos de interés en función de sus intereses, a pesar de que eso podía aumentar las burbujas económicas en otras partes de Europa.
El punto que da verdadero pavor es que la crudeza de los ajustes impuestos (muchos de ellos calcos del Hartz IV y la agenda 2010) no tienen límites ni líneas rojas. En Chipre se ha demostrado que, si por la canciller fuese, todos los ahorros de todos los europeos (excepto los alemanes) están sometidos a la religión de la austeridad. Los portugueses, españoles o griegos no sabemos hasta cuanto puede subir el IVA, los impuestos directos o cuanto pueden bajar las pensiones. Si hasta los ahorros de los pequeños ahorradores pueden ser tocados ¿dónde está el límite? Los ciudadanos del sur percibimos que no lo hay, y eso da verdadero pavor. Merkel no se parará ante nada para evitar que sus bancos se vean afectados por un hipotético impago bancario o soberano y todo lo demás podrá ser arrasado. Controla el BCE, tiene pues el poder.

En las manifestaciones contra la troika en Grecia o Portugal o las de las pasadas semanas en Chipre se hace referencia continuamente al IV Reich. Lo que parecía una exageración hace poco tiempo es hoy un comentario generalizado en los pueblos ahogados del sur de Europa.
Y lamentablemente esto del IV Reich tiene cada vez más visos de ser realidad. Alemania trata a Europa como un imperio económico sometido a sus intereses. Con una mezcla de paternalismo autoritario y religiosidad castigadora tratan al sur de Europa como un protectorado al que hay que civilizar el la verdadera Fe económica y en el buen gobierno. En las formas y en el contenido es muy diferente a la ocupación militar y totalitaria a la que el III Reich sometió a Europa, pero si nos fijamos en la relación entre Alemania y el resto de Europa hay evidentes similitudes.
No soy capaz ni me atrevo a hacer un perfil psicológico de los alemanes pero tengo que reconocer que creo que hay algo que no ha cambiado realmente en Alemania en los últimos 150 años. Hay una especie de soberbia nacional insoportable, un autoritarismo hacia otras naciones permanente y una sensación de perfección colectiva que es complicada de entender. Que un pueblo tan horriblemente avergonzado de su pasado destructivo esté repitiendo los parámetros comportamentales de aquel momento me parece inconcebible, pero el hecho es que lo están haciendo.

El último presidente del gobierno republicano, el doctor Juan Negrín, expresó su miedo a los alemanes así: “Yo he vivido en Alemania y sé como son los alemanes, sé que cuando todo ese pueblo tiene un objetivo común y se mueven como un colectivo son terribles. Y eso es muy peligroso para nosotros porque nosotros no tenemos fuerzas colectivas”. Creo que el Dr. Negrín estaba absolutamente acertado en este punto, es esa realidad colectiva, ese sometimiento a una idea u objetivo común el que puede convertir a Alemania en el país más asombroso o en el más peligroso para sus vecinos. Todo depende de las ideas que se le inculquen al pueblo, si son de trabajo, reconstrucción o desarrollo, o bien si son de soberbia y exaltación de la perfección alemana. El nacionalismo es peligroso siempre pero no creo que haga falta recordar cuan peligroso es el alemán específicamente.
Hace menos tiempo, cuando la RFA y la RDA se iban a reunificar, se hizo una cosa que se llamó el pacto 4+2. Los 2 eran las dos Alemanias, y los 4 eran las potencias vencedoras en la II guerra mundial, los EE.UU, la URSS, el Reino Unido y Francia. En aquel momento de euforia por el fin de la guerra fría todo el mundo parecía dispuesto a una reunificación de Alemania como símbolo de los nuevos tiempos, sin embargo en este grupo de 4 eran los EE.UU y la URSS los más proclives. Los más reacios (aunque no se opusieron) eran el Reino Unido, dirigido por la conservadora Margaret Thatcher, y Francia, presidida por el socialista François Mitterrand.
Thatcher y Mitterrand no tenían nada que ver políticamente, sin embargo temían la reunificación de Alemania. Puede pensarse que lo hacían simplemente para mantener la importancia de sus países (que sería minimizada ante una Alemania unificada) o por puro miedo ancestral pero ¿tan irracional era este miedo? A la vista de los acontecimientos parece que no. Luego el miedo se lo guardaron para ellos pues el propio Mitterrand fue uno de los responsables de que Maastrich, que es la primera piedra de este desastre, se firmase dándole tanto poder monetario a Alemania pero muchas veces pienso en las reservas de estos grandes políticos a una Alemania poderosa.

En este momento el odio y la rabia contra Alemania está creciendo imparable en los países del sur. Paralelamente en Alemania están cada vez más convencidos que los países del sur son parásitos y que hay que meterlos en vereda o dejarlos morir. Y así, como todos intuiréis, no hay futuro alguno para la Unión Europea. La crisis puede durar muchos años y si esto continua así el odio se fraguará y se quedará durante generaciones.
Me temo que la única opción que tenemos para que la Unión Europea tenga alguna viabilidad son las elecciones de este otoño. Merkel no debe repetir y los liberales del FPÖ deben desaparecer absolutamente de cualquier ámbito de poder. Yo no sé si los socialdemócratas y los verdes van a poder arreglar este desastre, pero creo que son la única opción que tenemos ya que Francia parece absolutamente incapaz de retar a Merkel y a su harakiri sobre Europa.
En caso contrario tendremos que comenzar a hablar del fin de la Unión Europea como hecho inevitable o incluso como aspiración, porque las cosas se pueden poner todavía peor. Alemania habla muy tontamente de echar a países del euro pero me temo que más que eso sería capaz de lo contrario, es decir, de aplicar coacciones y quizá la fuerza para evitar una destrucción de una UE que llevaría a su ruina.
Que la UE, hecha para garantizar la paz en Europa, fuese precisamente la que llevase al retorno del odio y la hostilidad entre vecinos sería verdaderamente un destino irónico para este proyecto. Espero que alguien ponga freno a esta degeneración porque cada vez queda menos tiempo y menos partidarios.

miércoles, 20 de marzo de 2013

España no es Grecia, España no es Chipre...Dejen de tomarnos por idiotas













El 19 de marzo hizo justo un año que regresé de mi viaje a Argentina. Allí pude aprender muchas cosas, entre ellas conocer más sobre el origen de su crisis, sobre el corralito y sobre cómo salieron de la destrucción que ésta provocó.
Una de las ideas que me quedaron claras en Argentina es que estas destrucciones del sistema monetario de un país se hacen con nocturnidad y rapidez y el ciudadano, cuando se quiere dar cuenta de lo que está pasando, ya tiene el dinero congelado en el banco sin posibilidad de moverlo y a merced de lo que decrete el gobierno. Los poderosos y quienes tienen contactos con el gobierno consiguen salvar sus ahorros gracias a información privilegiada mientras que los pequeños ahorradores acaban pagando casi en exclusiva.

Aprovechando que era sábado y que los bancos estaban cerrados a principio de la siguiente semana, el pasado día 16 se hizo público un acuerdo entre la UE y el gobierno chipriota por el que el rescate al país estaba condicionado a una quita de dinero a los depositantes en los bancos de Chipre, con dos tramos en función de la cantidad. Se pensaron que podrían aprobar de urgencia estas medidas en el parlamento de Chipre sin embargo algunos diputados que sostienen al nuevo gobierno se han negado a aprobar lo que a todas luces es un atraco a los pequeños ahorradores.
Se dice que esta quita bancaria está justificada por el hipertrofiado sistema bancario de Chipre, porque ha sido durante muchos años una especie de paraíso fiscal con altos intereses bancarios y porque hay muchísimos depositantes rusos que dejaron su dinero en los bancos chipriotas por esa razón. Todo esto son verdades parciales que se usan para negar la realidad, que es que se ha aprobado esta quita sencillamente porque a la canciller Merkel le ha dado la reverenda gana, tanto por su ansia castigadora hacia el “pecador” fiscal como sobretodo porque tiene elecciones en otoño y no quiere presentarse ante sus electores con otro rescate al uso bajo el brazo.
Sí, claro que hay rusos con millones de euros en Chipre, claro que se han beneficiado de los intereses bancario altísimos durante años pero ¿es que no lo ha estado permitiendo el BCE todos estos años? Si el sistema bancario de Chipre está sobredimensionado es sencillamente porque el banco central, que recuerdo controla Alemania, lo ha permitido durante años y años. Ahora parece que ni Alemania ni el BCE tienen responsabilidad alguna sobre el asunto y quien tiene que pagar el pato son los ahorradores chipriotas.
Desde un punto de vista moral podriamos decir que un ruso que tiene su dinero en Chipre podría ser “castigado” con una tasa de este tipo porque ha ido a Chipre precisamente a aprovecharse del sistema bancario de ese país, pero que un trabajador o un pequeño empresario chipriota sea castigado por los excesos de los banqueros y políticos europeos es inaceptable. En Islandia, cuando su también hipertrofiado sistema bancario saltó por los aires, se garantizó por encima de todo los depósitos de los islandeses pero no el de los extranjeros no residentes, pues se consideraba que tenían sus cuentas allí para aprovechar especulativamente las ventajas de la banca islandesa. Sin embargo nadie ha propuesto una solución así en Chipre ¿Por qué? ¿Es por miedo a los rusos? ¿O es que si se hace esto también hay que impagar a los bonistas e inversores?

Desde 2008 llevamos escuchando eso de que “España no es Grecia”. Nos decían que Grecia era un país irresponsable, que falsificó las cuentas y por eso estaba pagando por sus “pecados”. Ahora España está bastante peor que la Grecia de 2008 pero claro, España no era Grecia. Luego vino Irlanda y nos dijeron que el rescate tampoco era extrapolable, que algo así no iba a pasar en ningún sitio más. Luego vino Portugal y nos dijeron, tanto a nosotros como a los italianos, eso de que no podíamos caer, el famoso too big to fail. Pero en julio pasado se aprobó un rescate de nuestra banca por 100 mil millones de euros…
Ahora nos dicen que el rescate para el sistema bancario de Chipre era no sé si el 80% de su PIB, que si esto es imposible que pase en otra parte de la unión…Miren, dejen de tomarnos los gilipollas, si esto ha pasado en Chipre esto puede pasar en cualquier parte de Europa si a la canciller Merkel y a su banco central le da la gana.
¿Quién nos garantiza que, si tenemos que recibir más dinero para los bancos o para la deuda del país, no se va a exigir que los ahorradores españoles pongan una parte de este rescate? Si en Chipre se hace pagar a los ahorradores se va a sentar un precedente que afectará al resto de rescates que puedan venir, quien sabe si incluso a los tramos por liberar de los rescates ya aprobados.

Yo no sé si hay muchas o pocas posibilidades de que una quita a los ahorradores se dé en España o en cualquier otro país del sur de Europa, pero sí sé que es perfectamente posible. Hasta ahora los rescates se han pagado con impuestos al consumo y a las rentas del trabajo, se han pagado con recortes en sanidad y educación, con bajadas de salario a los empleados públicos y de pensiones a los jubilados. Pero ahora se ha ido un paso más allá. Ya no basta con recortar los ingresos a futuro, se está recaudando directamente sobre los ingresos del pasado.
Pero la idea básica es la misma. Es a la población, a las clases medias y populares, a quienes se les está pidiendo los esfuerzos y todo para librar a los bancos alemanes y extranjeros, a bonistas e inversores. Luego se sorprenden de que baje la prima de riesgo, ¿cómo no va a bajar si se va a esquilmar a toda la población para pagar a los acreedores?

Me temo que el gobierno chipriota ampliará el corralito hasta que consiga que el parlamento apruebe alguna de las fórmulas que se barajan. Y después de ahí ya veremos lo que pasa porque me preveo más incertidumbre, fuga de capitales, más reacción merkeliana en forma de austericidio y más recortes en países como el nuestro.
Como de costumbre todos los políticos europeos nos están asustando con una posible salida de Chipre del euro. Más basura y más miedo para inmovilizar a la población. Chipre debería plantarse y hacer un plan que salvase los ahorros de todos los nacionales, y en caso contrario declarar la suspensión de pagos a los acreedores y que mueva ficha Alemania. En la UE no hay ningún mecanismo establecido para echar a un país del euro así que no está nada claro que pasaría. Y si hay que salir del euro se sale del euro, lo que no se puede aceptar es este servilismo continuo y sin fin.
Los sacrificios se tienen que acabar. No hay luz a final del tunel del austericidio y Merkel ya ha demostrado que arrasará cualquier país con su moral castigadora si es que le interesa, y ahora mismo le interesa para mantenerse en el poder. Hay que plantarse de una vez y alguien tendrá que empezar, sean los chipriotas, sea Tsipras o sea Grillo. Porque Rajoy y el PP no lo harán, antes arrasarán este país hasta que la destrucción no tenga vuelta atrás.

jueves, 14 de marzo de 2013

Mónica Oltra


















El conocido escritor en lengua valenciana Ferran Torrent ha publicado recientemente el libro Caminaràs entre elefants, un retrato personal sobre la diputada en las cortes valencianas y portavoz adjunta de Compromís Mónica Oltra.
El libro de Torrent, que no he leído pero que tiene pinta de ser bastante halagador con Oltra, aparece justo cuando una importante corriente de opinión a nivel de calle defiende que debería ser Mónica Oltra la que se presentase como candidata a la presidencia de la Generalitat valenciana por Compromís, en detrimento del actual portavoz Enric Morera.

Tengo que reconocer que Mónica Oltra es una política que me fascina. Es natural, intuitiva, humana y luchadora, y pertenece a esa nueva izquierda claramente definida pero que a la vez no es dogmática. Su valenciano, a pesar de no ser su lengua materna, es natural, rico y bonito, y su enraizamiento con la cultura y la tierra valenciana es tan profundo que da la sensación de que la propia Oltra es la personalización misma de la idiosincrasia valenciana (y eso que nació en Alemania).
Mónica tiene un grado a aprobación bastante alto entre la ciudadanía valenciana. En la última encuesta de metroscopia del 9 de octubre pasado la nota que los ciudadanos valencianos le pusieron fue un 6 (cifra altísima en este momento en que todos los políticos están claramente en entredicho), mucho mayor que el resto de líderes políticos valencianos y de su propio compañero de coalición Enric Morera. Hasta los votantes del PP la tienen relativamente bien considerada, y por supuesto los del PSPV y EU.
Pero cuando realmente te das cuenta de que estás tratando con un personaje político de primer nivel y no con un outsider de la política es cuando ves las reacciones de líderes y representantes políticos. Es conocido, por ejemplo, como el secretario general del PSPV Ximo Puig la ignora todo lo que puede mientras ensalza a Enric Morera, portavoz oficial de Compromís. Sin conocer si hay alguna rencilla personal diría que esto no es casual sino más bien una estrategia o quizá un reflejo un tanto inconsciente. Para Puig, Morera no es un rival pues cree que con él a la cabeza Compromís no llegará nunca a superar al PSPV, pero en cambio teme horrores competir con un Compromís que tenga Mónica Oltra como cabeza de lista.
Y ya no son solo los dirigentes. Sé, por ejemplo, que hay líderes y representantes locales del PSPV que hablan de Oltra con desdén y recelo. Una amiga me contó que un dirigente local del PSPV llegó a llamar a Oltra, en una conversación privada, “esa hija de puta” que habla “valenciano aprendido”. Esto no demuestra más que el nerviosismo del propio PSPV al ver que la personalidad de Oltra les arrebata cada vez más votos.

¿Cuál es el problema? ¿Si Oltra es tan buena por qué no es cabeza de lista? Pues el problema básico es que Compromís es una coalición de tres partidos: El Bloc nacionalista valencià, Iniciativa del poble valencià (IdPV) y Els verds del País Valencià, además de independientes asociados a la coalición. Mónica Oltra es de IdPV, partido relativamente nuevo creado por una escisión de EU y que tiene una débil estructura y pocos afiliados. El partido con más estructura de la coalición con diferencia es el Bloc, que ya partía con una masa de votantes de más del 4% del electorado y relativo poder municipal, mientras que els verds no deja de ser un partido pequeño y marginal en la política.
Claro, el Bloc se ve como el partido central de la coalición y por tanto cree que de entre sus dirigentes debe salir el cabeza de lista de Compromís. Sin embargo la realidad de la calle dice que Compromís es mucho más que el Bloc, de hecho ahora mismo la masa de votantes de Compromís puede multiplicar por cuatro la tradicional del Bloc y esos nuevos votantes han sido atraídos fundamentalmente por dos personalidades: Mónica Oltra, que es de IdPV, y Joan Ribó, que es independiente pero que estaría más próximo a la línea ideológica de IdPV que a la del Bloc.
Aquí hay una lucha de la estructura contra la realidad. La estructura es del Bloc, en cambio la realidad y las afecciones de los votantes las tiene mayoritariamente IdPV y lo que sus dirigentes le han dado a la Compromís. Ahora mismo muy probablemente Compromís sacaría bastante más del 15% de los votos de celebrarse unas elecciones autonómicas, porcentaje en ascenso además. Bien, pues si el Bloc e IdPV se separarán me atrevería a decir que el Bloc sólo se llevaría ese 4 ó 4,5% de votos tradicionales suyos y que el resto de votos de la coalición se irían con IdPV o, hablando claro, con el partido donde esté Mónica Oltra. Sé que a mucha gente del Bloc no le va a gustar oír esto pero creo que es así y que hay pocas dudas más allá de lo intangible de la situación. Cuidado, esta escisión no interesa a ninguno de los actores por motivos obvios y no creo que se produzca en ningún caso a corto/medio plazo.
La calle intuye, pues, una lucha de poder entre el Bloc, que querría a Morera de candidato a la presidencia de la Generalitat, y la opinión pública y la mayoría de votantes de Compromís, que muy probablemente preferirían a Oltra. Mónica se ha dejado querer no sé si inconscientemente, pues con su honestidad característica ha declarado que le gustaría ser candidata a presidir la Generalitat y esto ha potenciado todavía más los rumores.

Sin embargo intuyo que la lucha puede no estar tan focalizada en la candidatura a la Generalitat y tener multitud de posibles ramificaciones. Hace unos días Enric Morera publicó un artículo en el Huffintong Post en el que dejaba caer que se estaba preparando una coalición para presentarse a las elecciones europeas de 2014, que él llamó Compromiso por Europa. Esto no es algo nuevo pues se conocían los movimientos de Compromís para articular una candidatura a nivel español para presentarse a esas elecciones.
Intuitivamente os diría que el partido ANOVA que preside el izquierdista gallego Beiras está en conversaciones o negociaciones con Compromís. Sé que en Galicia se presentó con IU pero tengo esa sensación por ciertas referencias de Morera en el texto. También es de suponer que el partido ecosocialista EQUO estaría en esta hipotética coalición, pues es coaligado de Compromís aquí y de hecho IdPV y els verds forman parte de su estructura. Yo sé que Juantxo Uralde querría un proyecto claramente “verde” para presentarse a las europeas pero creo que es consciente de su actual debilidad en solitario. Le he intentado sonsacar cosas por Twitter pero el tío no suelta prenda, como por otra parte es su obligación. Adicionalmente entiendo que el PSM-iniciativa en Baleares estaría también en la coalición por las mismas razones que els verds e IdPV.
Más allá de aquí todo es especulación. Yo estoy empeñado en que Baltasar Garzón tiene un espacio en la política de este país y no sé si podría adherirse a un proyecto como este, ya que parece que en IU no le quieren mucho a pesar de Llamazares. Si IU no estuviese subiendo tanto en las encuestas diría que la Izquierda Abierta de Llamazares podría escindirse de IU y juntarse en esta coalición pero no acabo de verlo ahora mismo.

¿Quién sería la cabeza de este Compromiso por Europa? Pues ahí es donde creo que podría entrar el Bloc para “promocionar” a Mónica Oltra al parlamento europeo y quitársela así de en medio. Oltra sabe alemán (me figuro) y podría ser un buen puesto para ella. En cualquier caso creo que la propia Mónica ni siquiera contempla ir al cementerio de elefantes de Bruselas, pues sería sacarla de su terreta para mandarla al exilio. Bruselas es un sitio para políticos amortizados no para estrellas ascendentes.
Personalmente creo que Uralde sería un buen candidato, pues tiene excelentes relaciones con los partidos verdes europeos. Quizá Inés Sabanés, nº2 de EQUO y muy conocida en Madrid sería otra buena opción.
Claro, a este argumentarlo podríamos darle la vuela. ¿Y por qué no va Morera como cabeza de lista al parlamento europeo? Morera ya fue eurodiputado temporal por GALEUSCA (sí, todos tenemos un pasado) y domina bien el terreno. Los partidarios de Oltra podrían intentar mandarlo a él de nuevo a Bruselas para dejarle el camino libre a Mónica. Como hándicap diría que quizá Morera no tenga el mejor perfil para representar una candidatura nacional, porque a pesar de izquierdista no deja de ser un nacionalista valenciano.

Pero voy más allá. Si existe un Compromiso por Europa en 2014 ¿por qué no va a haber un Compromiso por España en el año X (digo X porque este gobierno puede durar menos de lo que creemos)? Yo creo que sería absolutamente lógico que, si la experiencia de Compromiso por Europa sale bien, no se malgastase ese potencial.
Al final sería como repetir el relativamente fallido proyecto de EQUO en 2011 (con quien Compromís está asociado) pero yendo a una coalición mayor. Compromís y el PSM-I tienen sus propias estructuras autonómicas pero en el resto del país la marca EQUO no ha sido atractiva hasta ahora. Ahí entraría una reconversión del proyecto en algo más transversal dentro de la izquierda, un tipo de Syriza a la española con eco-socialistas, izquierdistas, socialistas opuestos a la troika, etc.
En una candidatura así Mónica Oltra podía ser fácilmente la personalidad principal y candidata a presidencia del gobierno. Oltra no es nacionalista, es conocida a nivel nacional y tiene muy buena prensa como parlamentaria temible y luchadora inquebrantable contra la corrupción. Ella podría encabezar este proyecto que articulase esta izquierda que no es marxista-leninista y que existe en otros países pero no en España.
Este encargo sí sería realmente una promoción para Mónica. Morera sería candidato en la Comunidad Valenciana y Mónica Oltra a nivel nacional, y así todos contentos.

Me preguntaba el otro día Alfredo Coll que si realmente estaba seguro de que iba a haber un gobierno de izquierdas en la Comunidad Valenciana en cuanto haya elecciones. Le dije que sí, que absolutamente, y dije que veía tres posibilidades: Un tripartito PSPV-Compromís-EU o bien incluso un bipartito, que podría ser de dos tipos: Un gobierno Compromís-PSPV o bien uno PSPV-EU con el apoyo externo de UPyD. Veo muy improbable que UPyD en Valencia apoyase al PP, y aunque pudiese igual no tendría suficientes los votos.
¿Un bipartito PSPV-EU? Sí. Esta opción se daría si el PSPV sacase un resultado decente y si la suma de PSPV, EU y UPyD diese una mayoría en las cortes. UPyD no puede pactar con el PPCV por imagen (su imagen de partido contra la corrupción se caería con consecuencias desastrosas para UPyD en el resto del país) y tampoco va a querer hacerlo con Compromís (porque desde la simplista mirada de UPyD ahí hay nacionalistas, y ellos no se pueden mezclar con nacionalistas). Por eso la situación ideal para ellos es apoyar un gobierno PSPV-EU como en Asturias, quedándose fuera del gobierno. Si los tres partidos de izquierda juntos sacasen más diputados que el PPCV (muy probable) seguramente se abstendría, dejando gobernar a la izquierda.
¿Y un bipartito Compromís-PSPV? Cuidado porque el orden no es casual. Lo he puesto así pensando en la posible candidatura de Oltra. Mirad, mi intuición me dice que una Mónica Oltra como candidata a la Generalitat movería masas y probablemente y en vista de la debilidad del PSPV podría haber sorpasso. En la última encuesta no estaban tan lejos y el terremoto Oltra podría dejar temblando a Puig y al PSPV. También, con Oltra y Compromís a la cabeza, podría haber tripartito.

No, no le otorgo poderes mágicos a Mónica Oltra, pero es que es una personalidad y una política de primerísimo nivel. A quienes no la conozcáis os invito a buscar intervenciones suyas por Youtube y veréis rápidamente que no estamos hablando de una política cualquiera.
A mi no me gustan los personalismos pero tengo que reconocer que en este caso soy muy personalista. Esta Comunidad, miserablemente arruinada económica, moral y socialmente por el PPCV necesitaba prácticamente un superhéroe que la salvase. Y  ha sido Mónica Oltra, para el caso una especie de superheroína de la política, quien ha aparecido de la nada y que a base de trabajo y de esfuerzo nos ha despertado del narcotismo general en que estábamos sumidos como sociedad. Directa o indirectamente, en la Generalitat o en el congreso, esta mujer va a escribir importantes páginas en la política y va a devolver a Valencia esa personalidad de primer nivel político que no tenemos desde hace muchísimas décadas.

lunes, 11 de marzo de 2013

Cosas que nunca sé dónde escribir

















Hay varias cosas que quería comentar pero que no son lo suficientemente extensas para hacer un escrito sobre ese tema, por eso he decidido recopilarlas en esta especie de cajón desastre.

En los últimos días se ha hablado mucho de Beppe Grillo. Ya denuncié las críticas a la “anti política” y el populismo de este movimiento, a mi modo de ver hechas sólo por pura defensa conservadora de la realidad actual. Lo más curioso es que las críticas, lógicas entre el bipartidismo y los defensores del statu quo, también están siendo habituales en la izquierda marxista, que acusa al Movimiento 5 estrellas prácticamente de fascista o, en el mejor de los casos, de ser la antesala del fascismo. He llegado a ver en algún blog una entrada sobre Beppe Grillo encabezada por una foto de un Nazi haciendo el saludo romano.
Ya expliqué las simplificaciones que hay sobre aquellos que usan lo de no ser “ni de derechas ni de izquierdas” pero creo que esto va más allá. Creo que es una cuestión de competencia, de celos y de enajenamiento revolucionario. Existe cierta izquierda que es religiosa y piensa que la revolución sólo tiene un camino y una ideología posible, que por supuesto es la suya. Como si fuesen hebreos esperando su vuelta a la tierra prometida estos izquierdistas piensan que hay una ley física que lleva inexorablemente a una revolución comunista bajo sus parámetros y métodos. Todos los demás son desviacionistas sino traidores. Por eso los socialdemócratas o eurocomunistas son “traidores”, los eco-socialistas “neoliberales hippies” y cualquier otra izquierda “desviados”.
Se ha dicho que el M5E es xenófobo porque no quiere que los hijos de los rumanos (gitanos) tengan la nacionalidad italiana. Y sí, es cierto, esto ha sido defendido y aprobado por la democracia participativa (aunque no está en el programa electoral de las generales) ¿sabéis por qué? Porque la gente quiere esto, sencillamente. Son los puntos más discutibles de la democracia participativa, a veces pueden salir cosas que parecen incoherentes con otras cosas que se defienden pero me temo que este es un defecto hoy inevitable y que sólo se podrá corregir con el ejercicio de la misma.
A mí me parece que más que gritar contra la xenofobia y el racismo del M5E nos deberíamos preguntar por qué la gente ha votado esta propuesta y, en vez de ponernos la venda en los ojos, entender que la gente está preocupada con ciertas realidades asociadas a este modelo de inmigración. Quizá deberíamos criticar menos de forma compulsiva y tener el valor de explicar las complejidades que existen en la secuencia globalización-inmigración-reducción de costes laborales y por qué es conveniente una política u otra sin caer en populismos. Porque esconderse detrás del “derechos para todos” y atacar a todo el que no lo acepte es lo que ha llevado precisamente a situaciones como esta.

Otro caso de ataque casi irracional que se ha dado en los últimos días ha sido el que ha tenido como destinatario al diputado Toni Cantó. Cantó se reunió hace unos días con una asociación de personas víctimas de las leyes de género (es decir, personas que se consideran perjudicadas por denuncias falsas y/o por aspectos de esta ley) y se ve que le presentaron varios estudios propios dónde decía que un gran porcentaje de las denuncias por maltrato eran falsas, que muchos hombres morían al año por violencia de género y otras cosas por el estilo.
Esa misma tarde Cantó, un diputado muy activo en twitter, retuiteó estos “datos” dándolos por verdaderos cuando no lo eran. La red se le echó encima y con razón, dándose cuenta Cantó a las pocas horas de que había metido la pata gravemente. Pidió perdón por twitter de forma un poco forzada y también al día siguiente en un par de entrevistas, pero le ha servido de poco. El resto de grupos de la oposición han pedido su dimisión como portavoz de la comisión de igualdad y las críticas contra él no han cesado. He oído a gente incluso desvariar pidiendo la ilegalización de UPyD.
Yo creo que Cantó se equivocó en un tema de extraordinaria sensibilidad y que sus disculpas han sido poco contundentes. He echado de menos que dijese que se equivocó “gravemente” y que no volverá a retuitear nada sin comprobarlo, que es lo que debería haber dicho mil veces si es necesario. El tema sobre el que metió la pata es muy sensible y ser contundente en la disculpa se hace imprescindible. Pero, aún así, creo que está siendo atacado en exceso y que se merece una segunda oportunidad.
Cantó es un político nuevo al que le gusta dar una imagen moderna y abierta, un típico diputado 2.0 que se dice. Es activo en twitter y se mete en todos los berenjenales que puede para captar votos de una manera un tanto populista. Reunirse con aquella asociación fue parte de su hiperactividad como diputado dinámico y ese ha sido precisamente su error. Creo que ha pecado de inexperiencia y de falta de prudencia y me parece que esta vez habrá aprendido bien la lección. Pero llamarle machista y criminal es un exceso improcedente y mal hace la oposición en hacerlo, por mucho que crean que así desgastan a la competencia. En un país lleno de chorizos por todos lados, con políticos transparentemente mentirosos y con multitud de rufianes incrustados en la política, ensañarse con Cantó me parece ir interesadamente a por el más débil y errar el tiro.
Este ha sido su primer error grave. Démosle una segunda oportunidad, por pura coherencia. Yo no volveré a ser tan magnánimo ante otro error como este pero ahora mismo siento que el país tiene decenas de sujetos bastante más dañinos que un diputado inexperto con un error grave generado por su exceso de exhibicionismo.

Hablando de twitter, el otro día estuve hablando con varios tuiteros sobre la necesidad de que España cuente con un himno contra los recortes. Los portugueses han reciclado el himno de la revolución de los claveles, la Grândola, vila morena, como himno contra los recortes y las exigencias de la troika.
El componente emotivo de la Grândola es muy grande para los portugueses y es capaz de canalizar y fortalecer la unidad de la población contra el austericidio. La canción que representa la democracia conseguida se usa ahora para denunciar precisamente la falta de democracia que vive Portugal con un gobierno al servicio de poderes e intereses extranjeros. Junta patriotismo, democracia y libertad en una misma canción.
Si en España queremos tener un himno de la lucha contra los recortes y el austericidio merkeliano ¿cuál podría ser? El exdiputado de IU Felipe Alcaraz propuso el poema cantado de Rafael Alberti A galopar. Yo propuse, en un primer momento, la canción L’estaca de Lluis Llach, que me parece que simboliza bien la lucha contra la dictadura y que ahora podría servir para simbolizar la lucha contra el gobierno ilegítimo. El problema de L’estaca es que es en catalán y quizá sería interesante que todo el mundo que la cante la entienda bien, por lo que priorizaría una canción en castellano aunque tampoco es algo imprescindible. Lo que sí me parece fundamental es evitar himnos relacionados con ideologías políticas en concreto, pues creo que un himno contra los recortes debe ser inclusivo y todo el mundo debe sentirse cómodo con él.
Otros tuiteros propusieron el Himno a la libertad de Labordeta. La verdad es que creo que este himno es mejor elección que L’estaca pues tanto por su letra como por el hecho de estar en castellano creo que sería totalmente aceptado. A Galopar tiene una musicalidad menos popular pero el Himno a la libertad es sencillo, simple, musical y muy apto para ser cantado a coro por grandes masas de personas.
La música tiene un potencial de movilización política muy grande, básicamente por su carácter emocional. Escuchar música estimula partes del cerebro que no se estimulan con nada más y eso tiene un poder incalculable. La razón y la emoción no son cosas contradictorias y la música ayuda muchas veces a tranquilizar el espíritu, algo básico para un buen razonamiento. La política es razón, pero cuando se basa en intentar buscar la justicia tiene un componente emotivo fundamental que no podemos obviar.
¿Cuál os parece a vosotros que podría ser un buen himno contra el austericidio? ¿Qué himno aceptarían todos los que rechazan los recortes y las imposiciones?

Para acabar me gustaría comentar el déficit de 2012 de la Comunidad Valenciana, que ha sido el 3,45%, más del doble del objetivo fijado y el más alto con diferencia de España.
La Comunidad valenciana ha hecho muchísimos recortes para contener el déficit. Ha recortado el sueldo a los funcionarios, ha despedido interinos, ha introducido impuestos sobre los carburantes, ha recortado en sanidad y educación, ha eliminado prácticamente todo tipo de ayudas. Adicionalmente los impagos de la Generalitat son cada vez mayores y casi nadie está cobrando los pagos comprometidos, tanto empresas (farmacias, colegios, centros de mayores) como personas.
El consell se ha excusado hablando de la financiación, comodín típico en estos casos. Yo no sé qué influencia tiene la financiación y si ésta es considerablemente deficiente pero lo que es evidente es que esa no es la causa exclusiva de nuestros problemas. Una mala financiación explicará parcialmente el abultamiento de la cifra, pero este incumplimiento es tan extremo que se tiene que deber a muchas causas más.
A mí me gustaría que alguien me explicase qué gastos extraordinarios tiene la Generalitat y cuan relacionados están con todos los despilfarros megalomaniacos de los últimos años. Las grandes monstruosidades arquitectónicas, los pagos comprometidos a empresas enchufadas, las deudas de los clubes de fútbol, ¿qué influencia tiene todo esto en nuestros balances actuales? Yo no lo sé y me temo que la propia oposición en les corts valencianes tampoco a tenor de que se les niega la documentación constantemente.
El pufo que se va a encontrar el futuro tripartito de izquierdas (o puede que incluso bipartito) va a ser de escándalo. Yo llevo muchos años diciendo que esta gente del PPCV iba a arrasar absolutamente esta tierra pero nunca imaginé que llegaríamos tan lejos. La Comunidad Valenciana va a tener que reconstruirse absolutamente a nivel estructural y conceptual cuando finalice esta era acabada que se arrastra por la historia como un alma en pena. Más vale que los partidos de la oposición que empiecen a trabajar en el futuro desde ya mismo porque tienen un trabajo titánico por delante.

miércoles, 6 de marzo de 2013

La muerte de un caudillo popular


















Hoy es uno de esos días en que me siento muy incómodo. Ante la muerte del presidente venezolano Hugo Chávez la gente se ha enrocado en dos posiciones antagónicas. Unos han sacado en champán, están haciendo bromas con la muerte de Chávez y sienten una alegría inmensa ante la muerte del “gorila” que llaman ellos. Otros, en cambio, están elevando a Chávez a la altura de gran líder de la humanidad, están declarándose chavistas hasta la muerte y predicando la maravillosa Venezuela que ha dejado Chávez.
Estos maniqueísmos no me gustan nada y os aviso ya que no me vais a ver militando en ninguna de esas barricadas, lo siento. Voy a hacer una de estas entradas que no le gustará a casi nadie.

Cuando, desde España, nos queremos informar sobre lo que pasa en Venezuela solemos acudir a los medios de comunicación. Sin embargo en el caso venezolano y el de toda Latinoamérica en general nos encontramos con que las dos visiones típicas de los medios de comunicación en cualquier país (conservadora y progresista) aquí se convierten en una visión única. Esto se debe a que el diario llamado a informarnos desde una óptima progresista, el diario EL PAÍS, en los asuntos latinoamericanos prioriza siempre su interés empresarial como grupo inversor y, por lo tanto, ataca fuertemente a cualquier gobierno que considere que ataca sus intereses.
Yo no he estado nunca en Venezuela y mi información sobre lo que pasa allí es limitada. Me baso en lo que leo y oigo, en lo que me cuentan amigos que han estado en Venezuela y venezolanos que conozco que están en España, y en la información que busco en medios de comunicación latinoamericanos y españoles. Y con todo ello intento vislumbrar la realidad o, por lo menos, algo próximo a la realidad.
¿Y cuál es la realidad? Pues la realidad no es ninguna de las opciones maniqueas que he expresado al principio. Yo sé que lo que dice EL PAÍS es absolutamente parcial y lo sé porque he estado en Argentina, he visto lo que pasa allí y cómo se vive allí y sé que lo que cuenta EL PAÍS no es neutral ni muchas veces veraz. También sé que Chávez no es ni un demonio ni un santo, porque conozco gente muy sensata que le defiende y otros igual de sensatos que se oponen a él. Y cuando las defensas son tan desmedidas y los ataques son tan viscerales como son en este caso es porque nos encontramos ante una personalidad compleja, divisiva y posiblemente con claros muy brillantes y oscuros muy marcados.

No creo que nadie pueda negar el máximo logro del chavismo, que es la reducción de la pobreza a la mitad de lo que estaba cuando Chávez llegó al poder. He usado la estadística que me parece más fiable porque he llegado a ver estadísticas que dicen que no hay pobreza en Venezuela y otras que dicen que la pobreza es generalizada. El problema con las estadísticas en estos países es enorme, algo que dificulta el análisis y hace que haya que recurrir a más herramientas que el puro análisis de cifras.
Las masas más pobres de Venezuela son fuertemente chavistas por esta razón. Chávez extendió la sanidad, la educación y los subsidios a esos barrios y clases desfavorecidas como no se había hecho antes. El gobierno ha sabido combinar hábilmente las ayudas con la propaganda política y ha generado una sensación en la población de que sólo Chávez y el chavismo pueden mantener esas ayudas y servicios, y que éstos serían absolutamente cercenados de ganar la oposición.
Se critica esto como “voto cautivo” pero este argumento es algo muy manoseado. Cuando a alguien no le gusta la tendencia del voto de una comunidad que recibe ayudas siempre habla de voto cautivo o comprado. ¿Entonces qué hay que hacer? ¿Dejar a la gente sin recursos de la mano de dios? Se puede criticar la propaganda asociada a una ayuda, se puede discutir la conveniencia o no de ciertas ayudas, pero hablar de voto cautivo me parece que es simplemente una justificación para no enfrentarte a tus fracasos electorales ni a los éxitos de los adversarios ideológicos.

A pesar del éxito del chavismo en la extensión de los servicios públicos a quienes antes no los tenían hay otros muchos puntos de su política que son bastante más discutibles.
Venezuela tiene dos problemas básicos de los que se habla mucho, que son la inseguridad y la inflación. Estos problemas son comunes a la mayoría de Latinoamérica (en Argentina, aunque con una inseguridad menor, también son problemas básicos) y por eso me parece que difícilmente se puede achacar su génesis al gobierno chavista. Quizá, al igual que pasa en Argentina, lo que se puede criticar es la despreocupación por estos dos problemas más que su génesis en sí.
Por otro lado, y esto es un punto importante, creo que Venezuela tiene una excesiva dependencia económica del petróleo. Chávez creó un sistema por el cual la empresa pública de petróleos es la máxima aportadora de recursos al estado y con ese dinero se están pagando los servicios públicos y los subsidios. Nacionalizar los beneficios del petróleo para que repercutan sobre el pueblo me parece una política acertada, lo que no me parece tan acertado es que el petróleo se convierta en la fuente básica que sustente esto de forma indefinida.
El petróleo no va a durar toda la vida, ni sus precios son precisamente estables. Es muy importante que esos beneficios extraordinarios se inviertan en el desarrollo de futuros sectores productivos. La educación, por ejemplo, sí se puede considerar una inversión en este sentido porque crea los recursos humanos para la creación de riqueza posterior pero no es suficiente por sí misma. Tiene que haber inversión en política industrial, bienes de equipo, desarrollo agrícola, infraestructuras, etc. ¿Las ha habido? Mi sensación es que no lo suficiente, aunque las estadísticas de los organismos públicos venezolanos dicen lo contrario. Creo que con un barril de petróleo a precios tan altos se debería haber impulsado más la modernización del país, una modernización al servicio de los sectores populares prioritariamente.
La política de Chávez, pues, me recuerda más a la de muchos países árabes panarabistas (o Irán) que a una verdadera política socialista. Para hacer una política socialista creo que es importante impulsar la independencia y autonomía de la gente, que la gente tenga recursos propios y la sociedad pueda generar riqueza dentro de un marco igualitario, sin privilegios ni posibilidad que unos exploten a otros. A mí me gusta mucho lo que hace Noruega, por ejemplo, cuyos beneficios obtenidos por la venta de combustibles fósiles mantienen la sanidad pública mientras la política económica general se basa en un estado fuertemente redistributivo. Venezuela no es Noruega por supuesto, pero creo que debería intentar caminar en esa dirección y no hacia una subsidiarización indefinida que es lo que parece que se está haciendo en Venezuela.
He leído a muchos chavistas decir que el estado venezolano funciona fatal por una corrupción institucionalizada que está implantada desde antes de la llegada al poder de Chávez y que éste no pudo corregir. ¿Verdad o excusa? Lo desconozco, francamente.

De todos modos lo más desagradable del gobierno chavista para un europeo como yo son sus métodos de gobierno y su concepto del poder. Yo creo que los medios son tan importantes como los fines y que es muy importante cuidarlos. Chávez era bravucón, amenazante y dogmático. Ejercía el poder desde un caudillismo presidencialista que resulta agobiante para un europeo, por mucho que resultase hasta gracioso desde la lejanía. Sus continuas referencias a dios, la biblia y el ejército también resultaban perturbadoras, pues nos recuerdan a nuestro militarismo conservador y a nuestras dictaduras.
A este respecto me ha impactado mucho la alocución televisiva del vicepresidente Maduro anunciando la muerte de Chávez entre sollozos. Maduro habló, con militares de fondo, de mantener la tranquilidad en la nación y dijo que iba a movilizar al ejército y la guardia nacional para garantizar la paz. Esta alocución me recordó muchísimo a la de Arias Navarro cuando anunció en televisión la muerte de Franco, pues también lloró y habló de mantener la calma y la paz ante la muerte del caudillo. Para un español la estética del chavismo, militar, católica y nacionalista, no deja de recordar a los tiempos de la dictadura en España (lo que no quiere decir que Venezuela lo sea), y eso me produce rechazo inconsciente.

La forma como Chávez atacaba a la oposición hacía entrever que entendía su poder concedido de manera democrática como una patente de corso para ejercer el poder sin cortapisas. Por otro lado la dialéctica de la oposición era prácticamente de subversión. Me resulta difícil decir quién comenzó esta dialéctica del odio ¿fue Chávez cuando llegó al poder? ¿Fueron los opositores cuando validaron el golpe de estado quienes provocaron esto? No lo sé, lo que sí sé es que no había mano izquierda para intentar reconducir esto y reconducirlo era una necesidad. La parte más moderada de la oposición y el chavismo menos visceral tenían que haber tendido puentes para beneficio del país y no lo hicieron, y eso es algo muy criticable para ambos. Espero que lo hagan ahora.
Mi sensación personal es que tanto el golpe de estado de 2002 como la posterior huelga petrolera fueron dos puntos clave para la evolución del chavismo. Estos dos hechos dividieron Venezuela por la mitad absolutamente y dentro del gobierno chavista se creó la sensación de que los adversarios estaban dispuestos a cualquier cosa para acabar con Chávez y el gobierno. Esta convicción produjo una reafirmación y una reacción en contra, endureciéndose el posicionamiento del chavismo tanto dialécticamente como en sus acciones. El país se dividió absolutamente entre enemigos y afines y ese es un escenario muy complicado para cualquier país. Creo que esto explica, que no justifica, esta agresividad en la dialéctica y en los métodos y el uso de las leyes a favor del gobierno y contra los opositores.
La política de Chávez hacia los medios de comunicación opositores me resulta, en cambio, más confusa. Hay grandes poderes económicos con intereses empresariales que pueden derribar gobiernos en base a la manipulación informativa y eso es algo que no se puede permitir. Esto se puede intentar solucionar, como han hecho varios gobiernos latinoamericanos, con leyes de medios que prohíben la concentración de medios en manos del mismo grupo empresarial, pero el problema es ¿estás leyes están basadas en principios de pluralidad o están hechas adhoc para acabar con los enemigos políticos? Porque si es lo primero se puede y debe defender pero no si es lo segundo. Y me temo que en el caso venezolano puede ser más lo segundo que lo primero.

Hay una pregunta que sobrevuela el ambiente ¿sobrevivirá el chavismo a Chávez? Yo estoy seguro que sí. Chávez, nos guste o no, es una personalidad histórica de primer nivel y su influencia el Latinoamérica se va a sentir por muchos años. Al igual que Perón, que generó un peronismo sin Perón cuando éste estuvo exiliado y después cuando murió, el chavismo va a continuar sin Chávez. Ahora, igual que el peronismo el chavismo también cambiará y, quizá, se separará en varias tendencias como el peronismo, ya veremos.
Ahora habrá elecciones de nuevo. Creo que ganará Maduro frente a Capriles aunque no sé si por más o menos margen que en las elecciones de hace unos meses. Maduro puede captar todos los apoyos al “mesías desaparecido” o bien perder apoyos porque obviamente Maduro no tiene la personalidad arrolladora ni capacidad de Chávez. La actitud del gobierno en los últimos tiempos, engañando a la población sobre el estado de Chávez, y sus continuas reinterpretaciones a conveniencia de la constitución (no convocar elecciones cuando Chávez no pudo jurar el cargo, declarar presidente de la república a Maduro en lugar de al presidente de la cámara), creo que también podría afectar negativamente las expectativas electorales de Maduro. En cualquier caso no creo que gane Capriles.

Quién crea que el ALBA o la “revolución bolivariana” va a desaparecer con Chávez se va a llevar un gran chasco. Chávez fue producto del colapso de una realidad que empobreció a muchos países de Latinoamérica, realidad que no se puede borrar de la historia y que tiene ejemplos todavía recientes como el colapso argentino de 2001. Hay muchos gobernantes que siguen a grandes rasgos esta macro política y acaban de tener éxitos electorales.
Quizá la desaparición de Chávez sí podría ayudar a rebajar la fuerte polarización de la sociedad venezolana y a darle al chavismo una cara más amable y moderada como la de que tiene Correa en Ecuador, por ejemplo. Pero su legado no va a desaparecer así como así. Lo que cabe esperar, por lo menos por mi parte, es que la evolución que el chavismo va a sufrir suavice todas estas características negativas y peligrosas que he comentado, manteniendo las positivas. Ese mi deseo, ya veremos si se cumple.

lunes, 4 de marzo de 2013

¿Quiénes son los que dicen no ser "ni de derechas ni de izquierdas"?












En los últimos años nos estamos encontrando con muchas personas y movimientos políticos que dicen no ser “ni de derechas ni de izquierdas”. Estos movimientos provocan una comprensible suspicacia por parte de las personas que sí tienen posicionamientos políticos claros, que creen que detrás de estas palabras se encuentra algo oculto y peligroso. Por otro lado hay otra mucha gente que no tiene criterios políticos claros y que cree que esto de no ser “ni de derechas ni de izquierdas” es algo adecuado y moderno, pues asocian las ideologías con fanatismo y creen que bajo ese lema hay gente que lo único que quiere es “hacerlo bien” sin más.
Ambos posicionamientos, la suspicacia total y la afección irracional, son posicionamientos simplistas, propios de esa cultura política de intentar hacernos una opinión en medio minuto y de querer entender el mundo simplificándolo todo en buenos y malos, los míos y los otros, o en bloques ideológico/políticos bien definidos. Pero la realidad es que detrás de esta frase se esconden multitud de tendencias políticas absolutamente distintas entre sí.

Cuando yo escucho en una persona esto de “no soy ni de derechas ni de izquierdas” lo primero que pienso, prejuiciosamente, es que esta persona no tiene ni idea de política. Posiblemente no tenga siquiera idea de la diferencia ideológica entre derecha o izquierda, venga de esas culturas familiares donde nunca se hablaba de política y no le interese lo más mínimo la misma. Es la primera impresión, que se puede confirmar con un par de preguntas simples, pero no siempre es así. Si esa persona realmente sí sabe de política pero milita en aquello de no ser ni de derechas ni de izquierdas entonces se abren otras posibilidades.
En mi opinión hay básicamente tres tipos de movimientos políticos claramente diferenciados entre sí que usan esto de no ser ni de derechas ni de izquierdas. Son estos:

- Los fascistas: Los movimientos fascistas en su origen decían eso de que no eran “ni de derechas ni de izquierdas”, expresado de múltiples maneras. José Antonio Primo de Rivera hablada de las “dos orillas”, diciendo que ellos estaban en una orilla y que la derecha e izquierda tradicional se situaba en la otra orilla, totalmente opuestas ambas a ellos. Otra frase que recoge este planteamiento es la de “ni capitalismo egoísta ni marxismo destructor”, algo muy usado por fascistas italianos de los años 20 y 30 y por los falangistas españoles de años posteriores.
¿Por qué usaban esta expresión? Aparte del heroísmo que buscaban al querer estar contra todo y contra todos el fascismo originariamente fue una mezcla de algunas teorías socialistas (en las que creía Mussolini, que había sido socialista) con un fuerte y desaforado nacionalismo. El fascismo combinaba el paternalismo con los obreros y la mejora de sus condiciones de vida con el militarismo social, el nacionalismo expansivo, el autoritarismo de estado y el totalitarismo ideológico. Atacaba al capitalismo por egoísta y por fomentar las divisiones sociales pero también atacaba a la izquierda y al marxismo por ateo, anti-nacional y también por creador de divisiones sociales al creer en la lucha de clases.
Los fascistas de hoy en día también usan esto de no ser ni de derechas ni de izquierdas como lo usaban los fascistas originales. Esto lleva a que mucha gente, generalmente situadas en la izquierda y en el antifascismo, crea que todos los que usan este recurso dialéctico son fascistas, pero eso no es así. Hay dos grupos más que usan este recurso.

- Los “centristas”: Hay muchos partidos centristas y otros partidos que, sin ser formalmente centristas, desean captar votos de gentes de derecha y de izquierda que también usan este recurso dialéctico. El adjetivo “centrista” está francamente en desuso y esto es debido a que ya ha sido manoseado y degenerado por sus diferentes usuarios. Hace dos o tres décadas cuando alguien decía que era centrista estaba más o menos claro lo que era: Estaba de acuerdo con mejoras sociales pero aplicándolas de forma paulatina, estaba a favor de las libertades públicas e individuales y no era anticapitalista. Social-liberales, radicales o “liberales” (en acepción de hace 30 años) eran claramente identificables con este apelativo de centrista.
El problema es que en los últimos años los partidos derechistas, para parecer más aceptables cara a la opinión pública, pasaron a autodenominarse centristas. Primero dijeron ser de centro-derecha y finalmente acabaron diciendo que eran de “centro reformista” y otras definiciones ridículas. Muchos de los partidos izquierdistas, al ver que la derecha política quería ocupar el centro, también dijeron ser de centro-izquierda. Esto fue consecuencia de una vieja regla de los sistemas bipartidistas: Cuanto más cerca estés del centro mejor para tus expectativas electorales, porque así abarcas todo lo que queda a tu izquierda (si eres de izquierdas) o derecha (si eres de derechas).
Por eso los partidos realmente centristas se han buscado un nuevo eslogan, que es este de no ser ni de derechas ni de izquierdas. Queda mejor que usar la manoseada palabra centro y además da a entender que hay claras diferencias entre tu partido y los de centro-derecha o centro-izquierda, cuando realmente las diferencias son escasas. No ser ni de derechas ni de izquierdas suena a nuevo y a cambio. Es puro marketing electoral.

- La izquierda “indignada”: Movimientos como el 15-M o el Movimiento 5 estrellas italiano (entre otros) también dicen que no son ni de derechas ni de izquierdas. ¿Qué quieren decir con esto? Estos movimiento hablan de derechas e izquierdas haciendo referencia a la derecha y la izquierda del sistema, es decir, los partidos bipartidistas de los distintos países que dicen estar en la derecha o izquierda nominal pero que, al final, acaban legislando en direcciones sospechosamente iguales. En los últimos años y en Europa, además, hemos visto como tanto socialistas como conservadores han hecho las mismas políticas de austeridad al servicio de la política merkeliana.
Derecha e izquierda, igual que centro, también son conceptos manoseados. Ha habido verdaderos caraduras, corruptos y políticos al servicio de los grandes poderes financieros que se han autodenominado de izquierdas y han ido en listas de partidos de izquierdas. Por eso estos movimientos huyen de calificarse como de izquierdas, para intentar evitar en todo caso una posible confusión.
Adicionalmente hay un problema de tribalismo. Casi todos los países son más o menos duales o maniqueos pero concretamente España es un país muy dual. Mucha gente dice ser de derechas o de izquierdas por su ideología familiar y por lo que hicieron sus abuelos o bisabuelos durante la guerra civil. Ha habido mucha gente de familias conservadoras a la que siempre le han dicho que los “rojos” son malos, envidiosos y que quieren destruirlo todo, y en consecuencia ellos han interiorizado que son “de derechas” por defecto. Pero luego mucha de esta gente está indignada por los bajos sueldos, la precariedad, la destrucción del estado del bienestar y la mala distribución de la riqueza, al igual que cualquier izquierdista.
Alguien de estos movimientos entendió que la etiqueta “izquierda” más que un aglutinador de voluntades era algo disgregador, y por eso evitan llamarse de izquierdas y así pueden contar con quienes, etiquetas aparte, comparten lo sustancial. “Ni de derechas ni de izquierdas” se traduce aquí en que son algo nuevo, alejado de la política tradicional y de la traición de los políticos al pueblo, porque luego sus propuestas y programas, analizados cuidadosamente, son sustancialmente izquierdistas aunque por obra y gracia de la democracia participativa puede haber alguna cosa que no casa bien con la izquierda tradicional. Pero eso no inhabilita en absoluto el izquierdismo político de estos movimientos por mucho que algunos que se han autoproclamado expedidores de carnets de izquierdismo crean que sí.


Así pues, cuando alguien diga eso de que no es ni de derechas ni de izquierdas, creo que es importante no sacar una conclusión precipitada o preliminar sobre él y mucho menos dedicarle apelativos de “fascista” o “populista”. Seamos serios, analicemos las cosas y saquemos conclusiones con datos no con sensaciones. El pensamiento de las personas y sus ideas no se pueden saber por una frase, yo sé que a mucha gente le gustaría que eso fuese así pero no es así. El mundo y las personas no son tan simples.
La cultura del maniqueísmo ya ha hecho suficiente daño. Las cosas no suelen ser lo que parecen y el guiarnos por frases y auto posicionamientos ideológicos no hace más que crear el caldo de cultivo perfecto para ser dominados por las élites.