La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







lunes, 13 de enero de 2014

Un poco más sobre encuestas














Hace un par de semanas aparecía una encuesta en el diario ELMUNDO hecha por la empresa demoscópica Sigma Dos en la que se decía que el PP había aumentado su expectativa de voto en casi 3 puntos respecto al mes anterior y el PSOE había sufrido una bajada de casi igual intensidad.
La encuesta me asustó bastante, pues no le veía sentido alguno ¿cómo podía haber subido el PP tres puntos en intención de voto cuando unos días antes su sede fue registrada por la policía? ¿Cómo podía aumentar cuando acababa de contra-legislar una ley del aborto que muy probablemente contaba con el rechazo frontal de una amplia mayoría de la población? ¿Era posible que el fantasioso discurso del PP sobre la recuperación económica hubiese tapado todo y les estuviese dando réditos electorales?
En principio no quise darle mayor importancia y quise esperar a que saliesen más encuestas, sobre todo las mensuales de Metroscopia y de Celeste-tel, para comprobar fundamentalmente sí tenía algún sentido la subida de estimación de voto del PP. Y ya las tenemos aquí.

Cuando se analiza una encuesta lo más interesante es la tendencia de esa encuesta sobre sí misma. Ahora mismo toda la estructura de análisis de la intención de voto está desfasada porque estamos en una situación de hartazgo social, de elevadísima declaración de abstención y de ocultación de voto. Nadie sabe muy bien cómo interpretar las encuestas y cada empresa demoscópica crea un método, más conservador o más “puro”, para convertir las respuestas de los entrevistados en una apuesta sobre la intención de voto.
Las empresas demoscópicas, además, saben para quien trabajan. Como los métodos pueden ser más o menos conservadores y no sé sabe cual es mejor, normalmente tenderán a adaptarse a los gustos de la línea editorial del periódico que las contrata. El presunto periódico La Razón, por ejemplo, tiene una empresa demoscópica que le fabrica unos resultados estupendos para entender un universo paralelo, pero no éste. La cuestión es que estos resultados sirven al periódico para mantener una ficción social cara sus escasos lectores y satisfacen y mucho a Marhuenda y, por extensión, al PP. Cosas como modificar el sentido de las preguntas o cocinar en el sentido más extremadamente inmovilista sirven para que la voluntad popular expresada en las encuestas se “adapte” a lo que el receptor quiere ver.
Por eso mismo creo que comparar unas encuestas con otras puede ser interesante pero no ofrece conclusiones sólidas. Sin embargo sobre una misma encuesta, con el mismo método de cálculo, preguntas y cocina, ver la evolución mes a mes puede ser interesante para tomarle el pulso al país.

La encuesta de ELMUNDO de finales de diciembre rompía la tendencia del PP, que era de bajada, y aceleraba la del PSOE, que era de estancamiento-bajada. La bajada del PSOE tenía su contrapunto en IU, que subía bastante, mientras UPyD estaba medio estancada en casi un 10% durante todo el 2013. Estos cambios estaban dentro del margen de error pero era demasiado “límite”, con lo cual se supone que algún cambio sí que había habido en la declaración de intenciones del electorado.
Pero si cruzabas la intención de voto con las respuestas de los encuestados sobre el presidente del gobierno y el gobierno en general parece que no tenía demasiado sentido. Quienes decían que el gobierno y el presidente lo hacía mal o muy mal subían, la puntuación de casi todos los ministros importantes bajaban, etc. También llamaba la atención que más de ¾ de la población piensa que el PP se financió con dinero negro y pagó sobresueldos en negro, mientras que la intención de voto calculada para el PP supera en mucho a quienes no se creen lo del dinero negro...
Y, sobre todo, lo que no tiene demasiado sentido es que ante el registro de la sede y la reforma de la ley del aborto el PP haya aumentado en intención de voto. Quizá el hacerla entre el 26 y 28 de diciembre pudo “suavizar” ciertas respuestas...

Unos días después salió la encuesta mensual de Celeste-Tel. La encuesta es casi calcada a la del mes pasado, con un PP aumentando una décima (32.1%), PSOE aumentando dos (28,8%), IU aumentando una también (13,2%) y UPyD bajando una (7,7%). Esto entra claramente dentro del margen de error así que no se ven tendencias diferentes a las expresadas el mes anterior. También es curioso que el PP no haya bajado de intención de voto después de los casos comentados.
Y este domingo se ha publicado la encuesta mensual de Metroscopia para EL PAÍS y ¡sorpresa! El PSOE se adelanta al PP en 1,5 puntos (PSOE 33,5%, PP 32%). El PP baja casi 2 puntos respecto a diciembre, los mismos que aumenta el PSOE. Mientras IU sube dos décimas (12,5%) y UPyD una (7,3%), aunque UPyD tuvo una gran bajada en las encuestas de Metroscopia en diciembre.
La caída del PP es coherente con otros dos datos que da Metroscopia: El ministros peor valorado del gobierno pasa a ser, y con diferencia. Alberto Ruiz Gallardón y el 80% de los españoles se oponen a la reforma de la ley del aborto (comparad aquí con la encuesta de NC report para La razón, que decía que el 51% de la población estaba a favor de la reforma de Gallardón...).
El PSOE consigue su mejor resultado en toda la legislatura mientras que el PP vuelve a caer después de la recuperación del otoño. UPyD zigzaguea y quien tiene una tendencia inequívoca hacia arriba, aunque muy leve, es IU.

Creo que por primera vez en esta legislatura hemos comenzado a ver encuestas incoherentes entre sí. Según el método de análisis de datos usado cada encuesta otorgaba unos porcentajes distintos a cada partido, pero todas las encuestas seguían una tendencia interna común: PP bajaba, PSOE estaba estancado y IU y UPyD subían. Pero ahora vemos que esto se ha roto.
Más incluso que los datos del PP lo sorprendente son los datos del PSOE. Es cierto que el dato de aumento del PP de la encuesta de El MUNDO no parece tener especial sentido y que las otras encuestas los rebaten, pero personalmente me parece igual de sorprendentes los datos de recuperación de voto del PSOE de la encuesta de Metroscopia. En la encuesta de Metroscopia no sólo ahora sino también en diciembre el PSOE había sacado sus mejores resultados de legislatura, mientras que en la de El MUNDO ha sacado los peores.
Hay que entender un poco de donde vienen los datos. En prácticamente todas las encuestas el partido que tiene una intención directa de voto más alta es el PSOE. Adicionalmente también tiene la “simpatía” mayor y, en el sumatorio de ambas, está el primero muy por encima del PP. La cuestión aquí es que las empresas demoscópicas piensan que hay voto oculto al PP y por eso en los recálculos sitúan al PP por encima del PSOE, hasta hoy. Parece que para Metroscopia el resultado de voto directo + simpatía ya es lo suficientemente elevado para concluir que el PSOE efectivamente estaría por encima del voto oculto al PP, algo que el resto de empresas no creen.
Parece lógico pensar que mucho del voto del PP iría al PSOE y, aunque el PSOE también pierda hacia IU o UPyD no parece muy lógico pensar que va a bajar tanto respecto a 2011. UPyD parece que está relativamente estancada y la subida de IU es constante pero lenta. El PSOE es un receptor lógico del voto centrista en el caso de que el PP, como está haciendo, esté legislando de forma anti-liberal y tocando cosas ganadas por la opinión pública. Además el PSOE no ha hecho nada para comenzar a caer estas últimas semanas.

Ante esta incoherencia es difícil sacar conclusiones pero creo que se pueden ver algunas tendencias más o menos comunes o claras. Por una parte y aunque las tendencias de voto del PP en las encuestas son distintas, podemos observar que todas ellas le dan un porcentaje de voto de alrededor del 32%. Parece cómo si el PP hubiese llegado a un suelo electoral difícil de bajar o bien que su propaganda del “estamos saliendo de la crisis” esté funcionando y esté sirviendo de contrapeso a algunas de las situaciones que le perjudican ante la opinión pública.
Ambas teorías me son difíciles de aceptar, pero parece que alguna de ellas debe ser. Recordemos que el PP en el lejano 2008 sacó mas de 10 millones de votos en unas elecciones que perdió contra el PSOE. El PP venía de manifestarse con la iglesia y contra cosas que la mayoría de la población apoyaba y que estaba dirigido por mentecatos como Acebes o Zaplana. Aunque los primeros síntomas de la crisis le pudieron beneficiar, desde una perspectiva histórica esos votos parecen muchos. Y en 2011, cuando sacó mayoría absoluta, los votos que recibió no llegaron a los 11 millones. Es decir, tiene un voto bastante estable.
La situación en España ha cambiado radicalmente y el PP ha perdido mucho de los fieles en su acción de gobierno, pero debemos observar que se trata de un partido solidísimo históricamente en cuanto a su apoyo electoral. Sus votantes liberales y centristas no lo volverán a votar, pero es probable que el bloque conservador de este país sea muy sólido y que sea muy difícil que baje de un suelo mínimo del 30%.
La segunda teoría, la de la efectividad de la propaganda sobre la salida de la crisis, me da más miedo si cabe. No puedo creer que en 2014 estemos todavía creyéndonos eso de que salimos de la crisis el año que viene. Eso ya lo dijo Solbes en 2009, luego lo dijo Salgado, luego de Guindos y ahora lo hace Montoro. Pero es la misma patraña de siempre, es una hipótesis que ni ellos mismos controlan ni se creen. El ciudadano jodido por la crisis quiere creérselo, lo sé, pero de ahí a confiar en esto como una certeza tal que otorgue el voto me parece excesivo.
También puede pasar que esta propaganda tenga efecto boomerang. Ahora la gente se lo puede creer, pero si pasa un año y la economía no le cambia personalmente esta aceptación de hoy se puede convertir en rabia y reacción mañana. Y muy probablemente será así porque se mejore o no la economía en términos macroeconómicos la población no va a mejorar su nivel de vida en muchísimo tiempo, quizá todo lo contrario.

Otra conclusión que me llama la atención es el estancamiento de UPyD. Por alguna razón este partido ha dejado de crecer y la verdad es que no entiendo por qué. Es lo suficientemente ambiguo en su posicionamiento para no alejar a prácticamente ninguna familia política y la simplicidad de su mensaje no deja de ser algo que no debería traerle problemas. Está en la línea de la mayoría de la población en cuestiones fundamentales (corrupción, aborto, posición frente al nacionalismo, denuncia contra los oligopolios, reforma electoral, etc.) y debería ser un refugio para todos aquellos votantes “tradicionales” amargados con la situación. No sé si las encuestas la infravaloran, si los medios de comunicación los ignoran o si bien esto demuestra que la sangría de votos al PP y PSOE efectivamente ha parado.
Es especialmente importante que UPyD analice esta situación porque en muy breve tiempo le aparecerá un nuevo actor que se puede llevar parte de su voto, que es Movimiento Ciudadano. Con más capacidad mediática y algo menos de radicalismo Movimiento Ciudadano puede llevarse al votante más conservador de UPyD (y desangrar aún más al PP, ojo) y, a nivel de conseguir representación, se pueden anular entre ellos.
Respecto a IU podríamos decir que ha llegado a una especie de límite donde su crecimiento se ha convertido en muy lento. Tradicionalmente los partidos excomunistas de Europa occidental nunca superan el 15% de los votos y por lo que se ve en las encuestas parece que IU tampoco está en condiciones de superar esa barrera psicológica. Yo creo que Cayo Lara lo está haciendo bien pero es evidente que no es Anguita, es decir, no es un gran líder que atraiga al votante. Lara es moderado para lo que es IU, representa a los descontentos y va sumando poco a poco votos a su cesta sin estridencias, pero parece descartado que IU se vaya a convertir en la Syriza española en estas condiciones y con este liderazgo.

Las elecciones europeas de Mayo nos darán una nueva percepción de la realidad. En ellas veremos la fiabilidad de los métodos demoscópicos empleados por las distintas empresas y creo que tendremos sorpresas. Las elecciones europeas tendrán baja participación y se supone que esto favorecerá a los partidos más pequeños. Las encuestas suelen dar algún punto más a las formaciones menores y alguno menos a las mayores por este efecto de la participación.
A veces en política hace falta que un empujón de realidad espoleé a la sociedad. Unas elecciones europeas que generen un espectro político radicalmente distinto al actual es lo que puede hacer despertar a la población y los partidos y hacer que la gente comience a asumir que la realidad electoral no se parece a la que hemos vivido y que las cosas pueden efectivamente cambiar. Quizá eso movilice algo la situación, que está bastante paralizada desde hace meses a excepción de algunas encuestas un poco extrañas que vemos por ahí.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada