La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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miércoles, 12 de febrero de 2014

Del estado plurinacional a la federación multicultural


















El otro día leí en el diario Levante una entrevista conjunta a Enric Morera y a Mónica Oltra, dirigentes principales de la coalición Compromís. Una de las preguntas que se les hizo fue sobre el modelo de estado. Oltra respondió que el principal problema es la pérdida de soberanía ante la troika, y Morera asumió esa idea como prioridad pero añadió: “Ahora bien, dicho esto, los valencianos no podemos perder otro tren en la búsqueda de un modelo plurinacional”.
Esta frase de Morera, que es normal siendo un nacionalista valenciano como es él y que realmente está expresada de forma muy correcta y muy constructiva, me hizo pensar. Y me hizo pensar sobre los conceptos de plurinacionalidad y nación, y sobre si sería posible buscar una manera de entendimiento mutuo en estas cuestiones que tan divisivas son y que nos alejan de las problemáticas principales que debemos gestionar.

Yo me he opuesto muchas veces a que la constitución diga que España es un estado plurinacional y, sobre todo, que defina qué naciones hay en ese estado plurinacional. Aceptar que España es un estado plurinacional y especificar qué naciones son esas equivale a decir que Cataluña, Euskadi o los territorios que sean son una nación, mientras que España es un estado artificial y no tiene el mismo grado de “naturalidad” nacional que esos territorios que sí son naciones.
Qué es una nación en un sentido cultural es algo intangible. La única nación tangible sería la nación política, es decir, la que está conformada como estado y tiene una realidad jurídica propia. Las naciones culturales o “puras” no existen como realidad indiscutible, son construcciones arbitrarias generadas por nacionalismos que les quieren otorgar características de posibilidad unívoca, pero que pueden ser fácilmente rebatidas y cambiadas por otras naciones “puras” igual de arbitrarias.
Eso no quiere decir que el concepto nacional pueda ser extendido como un chicle y que se pueda fabricar mezclas absurdas. Corea y Jamaica no pueden formar una nación cultural porque es obvio que no tienen nada que ver ni cultural, ni racial, ni histórica ni religiosamente. Pero en casos más cercanos las cosas son mucho más complicadas y el concepto nación se convierte en arbitrario. Por ejemplo Galicia puede formar una nación con el resto de España pero también podría formarla con Portugal, podría organizarla independientemente o también unida a Asturias y León. Todas estas posibilidades se pueden defender y objetivamente no hay ninguna nación “auténtica” entre estas posibilidades (excepto la nación política actual, porque es un estado y es tangible). Lo mismo podríamos hacer con la Comunidad Valencia que podría formar parte de cuatro naciones (España, Corona de Aragón, Países Catalanes o Nación Valenciana) y todas se podrían defender sin ser ninguna más “real” que las otras.
En el caso que nos ocupa, España, ésta puede definirse como una nación “natural” o puede defenderse que las naturales son naciones más pequeñas que la componen. Y en el caso de que hayan naciones que la compongan habría que ver cuántas naciones hay en España, algo imposible de concluir sin fortísima oposición de las más variadas fuerzas y nacionalismos. Así pues decir que España es un estado plurinacional no es solución de nada y sí fuente de muchos problemas en mi opinión.

Personalmente creo que hay una solución óptima para este conflicto, que es “desnacionalizar” España. España es un estado, por lo tanto es una nación política y es un tangible porque tiene una personalidad jurídica, una soberanía y un reconocimiento internacional explícito. Pero decir que España es “una nación” en la constitución está de más. Hay muchas constituciones que no definen a sus países como nación (la de los EEUU sin ir más lejos) y no pasa absolutamente nada, es algo prescindible.
España es un estado, un reino (o una república si lo llega a ser) y con eso es suficiente. Luego, que cada uno ponga su nación donde le apetezca, sin implicaciones jurídicas. Que la constitución no legisle sobre sentimientos ni tan siquiera explicite algo que puede afectar a los mismos es una solución que todo el mundo debería poder aceptar.

Sin embargo hay veces que la palabra nacionalismo se usa en nuestros idiomas como sinónimo de “nacionalismo cultural”, no político, y hay gente que lo entiende así. Para mí el nacionalismo requiere necesariamente una intención de construcción nacional y, por tanto, se aleja del sentimentalismo y el culturalismo para entrar en el terreno político, y por eso lo rechazo. Pero si alguien se define como nacionalista y lo hace en un sentido exclusivamente cultural yo no tengo ningún problema con eso, me parece perfecto. Yo usaría otra palabra (patriotismo quizá) pero bueno lo importante es la idea y hay que reconocer que la palabra nación y nacionalismo es comúnmente usada también para esto.
Así que muchas veces la cuestión es darle significados diferentes a los términos. ¿Qué se quiere decir con estado plurinacional? ¿Que conviven distintos sentimientos nacionales en un mismo estado? Estupendo, yo creo que eso define bien la realidad de España y no tengo problema alguno en que las leyes contemplen esa realidad. Ahora, hay que entender una cosa: En nuestro estado los sentimientos nacionales no están compartimentalizados sino mezclados. En Cataluña, En Euskadi o en Valencia los sentimientos nacionales están mezclados, hay vascos (o catalanes o valencianos) que se sienten vascos y otros que se sienten españoles, hay muchos de hecho que se sienten ambas cosas de forma compatible.
Lo fundamental aquí es que se entienda que la realidad sentimental “nacional” de cada uno es la que es y que muchos territorios tienen estas peculiaridades, aceptándolo como normal y no imponiendo naciones “puras” al vecino porque esto no es más que la interminable fuente de conflictos que puede llevar al desastre. No hay naciones unidas, hay naciones superpuestas.

Por eso he traído el concepto “federación multicultural”. El País Valenciano no es una nación y tampoco es parte homogénea de una nación cultural y “pura” llamada España, no es nada de eso. El País Valenciano es una comunidad multicultural, donde dos y hasta tres sentimientos nacionales (voy a contar en pequeñísimo sentimiento pancatalanista existente) conviven superpuestos, mezclados entre vecinos y familiares o incluso conviven en la misma persona. Esta es la realidad y negarla es absurdo.
El aceptar esta federación multicultural es la mejor manera de evitar problemas que de cualquier otra manera nacerían, es la manera de evitar que la mayoría nacional territorializada se imponga sobre la minoría y de que las tendencias de “nacionalización” sobre la población se impongan desde el poder político.
¿Debería reconocer esta realidad la constitución? En mi opinión de forma concreta no. Creo que sí que es posible definirla en abstracto e imponer una serie de obligaciones genéricas pero preferiría no definir exactamente qué territorios tienen esas nacionalidades superpuestas, más que nada por la dificultad de convertir la nación cultural en algo tangible. Las regulaciones que se quiera de estas realidades se deberían hacer en las respectivas constituciones o estatutos territoriales.

Yo no sé si cuando Morera habla de “plurinacionalidad del estado” podría tener o aceptar una idea similar a esta. Plurinacionalidad del estado por mi Sí, sin ningún problema, pero estado plurinacional No por las razones comentadas.

No creo que esté proponiendo nada tan inasumible para nadie que no quiera imponer la nacionalidad a los demás. Ni al españolizador minisro Wert ni a la disparatada Pilar Rahola les gustará esto, lo sé, pero me gustaría saber si a gente como Morera u otros nacionalistas que, como dice el propio Morera, lo son “porque me obligan a serlo” les podría servir como una solución de consenso para dejar de perder el tiempo en esto y dedicarnos al asunto de la soberanía popular, que es lo verdaderamente trascendental.

7 comentarios:

  1. Suscribo al 100% y más este artículo, Pedro.

    Ya sabes que mi modelo es el multicultural -- respeto mutuo, igualdad real entre identidades distintas en orígen pero ninguna merece "más" consideración que la otra. Es una cuestión personal, como ocurre con la "raza" en EEUU. Aqui nos identificamos por raza o étnia primero, luego nacionalidad.

    Personalmente, me defino como varón de raza blanca, gallego y valenciano, de nacionalidad española (aunque esto para míi es lo menos importante -- me interesan más mis orígenes que lo que pone un DNI arbitrario).

    Y lo que me gusta es que al menos en USA esto no es una cuestión chovinista o racista. Es decir, ser blanco aqui no es "mejor" que ser negro o latino. Y es que , "ser blanco" no significa "ser mejor" que un negro en nada. Es simplemente una identidad, como decir "me llamo fulano y nací en tal sitio".

    Por curiosidad, culturalmente hablando, ¿te identificas con el sentimiento "panca" en Valencia? Debo decirte que culturalmente hablando, tengo un fuerte sentir "pancatalanista" (NO NACIONALISTA) insisto, culturalmente hablando. Me molesta mucho el castellanismo y blaverismo que se da en Valencia. Un valenciano culturalmente siempre tendrá más en común con un barcelonés que con un madrileño "puro" de la meseta.

    Saludos

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  2. Hola Alfredo,

    Muchas gracias. De todos modos quería hacer una puntualización a tu comentario para evitar alguna confusión que pueda haber en el hilo.
    El concepto de "federación multicultural" que he enfocado fundamentalmente a territorios como el mio (o como España en general) donde conviven varios sentimientos nacionales superpuestos. No es tanto una multiculturalidad a nivel de grandes ciudades como NY (donde conviven decenas de grupos de distintas nacionalidades, lenguas y étnias) sino que es una multiculturalidad de dos o tres sentimientos nacionales superpuestos que deben convivir, respetarse y crear el marco jurídico adecuado para que todo el mundo viva a gusto y en su ámbito cultural.
    De forma abstracta puede parece lo mismo pero no es lo mismo realmente. La idea "liberal" de fondo por decirlo de alguna manera es la misma, pero la aplicación es distinta y las particularidades legales y administrativas de ambos casos también deben ser distintas. Estoy seguro que tú lo has entendido así pero temo que alguien crea que lo que propongo es un multiculturalismo anglo cuando es algo distinto.

    "Por curiosidad, culturalmente hablando, ¿te identificas con el sentimiento "panca" en Valencia?"

    No, no me identifico en absoluto. A ver, quizá es un problema de términos. Para mi "pancatalanismo" es un término político, que implica que los territorios de habla catalana forman parte de cierto cuerpo nacional unido. Eso para mi es un disparate y como he explicado alguna vez creo que esta idea, de origen fusteriano, es contraria a la historia e idiosincrasia valenciana y contrario a todo lo que hizo el regionalismo/nacionalismo valenciano de antes del franquismo.
    Ahora, los vínculos culturales son evidentes. El valenciano y el catalán son dialéctos y la impronta cultural catalana es evidente en Valencia. Pero también lo es la aragonesa y también la castellana después de tantos siglos. La mezcolanza cultural es inherente a Valencia (y a Cataluña, ojo, y a prácticamente todos los territorios del mundo) así que estar planteándose si somos más iguales a los vecinos del norte que a los del oeste me parece que no tiene sentido.
    ¿Se parece más un valenciano a un catalán que a un madrileño? Pues no lo sé. En términos linguísticos sí, pero depende de muchas cosas. Un catalán de Barcelona puede parecerse más a un madrileño que a un pagés de Lleida simplemente por su cultura urbanita. Estas cosas me resultan muy abstractas y difícilmente tangibles.

    Lo que obviamente no soy es blavero, que es una degeneración disparatada del sentimiento anticatalanista tradicional que existía en Valencia por vecindad y rivalidad económica. Y lo del "castellanismo", en fin, volveriamos a la superposición de sentimientos nacional-culturalistas, depende mucho de tu origen, de si vives en ciudad o en pueblo,y de otras cosas.

    Saludos,

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  3. Pedro:

    "Estoy seguro que tú lo has entendido así pero temo que alguien crea que lo que propongo es un multiculturalismo anglo cuando es algo distinto."

    Sí, te entiendo, aunque es bueno puntualizarlo como bien dices para terceros.

    "Para mi "pancatalanismo" es un término político, que implica que los territorios de habla catalana forman parte de cierto cuerpo nacional unido. Eso para mi es un disparate y como he explicado alguna vez creo que esta idea, de origen fusteriano, es contraria a la historia e idiosincrasia valenciana y contrario a todo lo que hizo el regionalismo/nacionalismo valenciano de antes del franquismo."

    Yo personalmente me identifico con Fuster en esa idea "panca", aunque también te reconozco, ciertamente, que la mayoría de los valencianos -- y hablo de valencianos étnicos, no los de origen castellano, tampoco han sentido afinidad con la idea "panca", aunque me gustaría que fuera así.

    "estar planteándose si somos más iguales a los vecinos del norte que a los del oeste me parece que no tiene sentido."

    Desde mi modo de verlo, el sentido que tiene esto es más bien de "afinidad". Como siempre hago, te voy a dar un ejemplo personal. Como bien sabes, dentro de lo "white" en Nueva York, hay distintas culturas. No es lo mismo un blanco de origen irlandés que un blanco de origen alemán. En NY, me siento bastante afin (por mi carácter, ojo) con los "Dutch and Germans" y "German Jews" que forman una base muy antigua aquí. Digamos que son los más "hostiles", forjaron ese NY "hostil" y productivo que tu observaste con tanto detalle. Los irlandeses son "white", pero mucho más ligado a otra historia, a una historia de pobreza y discriminación del siglo XIX contra los católicos que además eran vistos como "salvajes" al lado del "superior aleman y británico inglés protestante". Tengo entonces más "tema" con un americano alemán que con un irlandés, aunque los dos sean blancos. En el caso español, siento mas afinidad de personalidad con un catalán que con un mesetario. Ahora bien,, políticamente sí sería un disparate.

    "Un catalán de Barcelona puede parecerse más a un madrileño que a un pagés de Lleida simplemente por su cultura urbanita. Estas cosas me resultan muy abstractas y difícilmente tangibles."

    ¿Un madrileño "típico", de toda la vida, tipo Torrente (culturalmente hay no pocos así), y un Jordi "de toda la vida" barcelonés, pues francamente sí creo que son bastante distintos en temperamento y cultural. Hoy en dia es mucho más difícil, pero cada ciudad tiene ciertos rasgos históricos. Tu me has dicho que Madrid te parece una ciudad mucho más "abierta" y "alegre" que Barcelona...¿no es así? Sí creo que hay rasgos culturales en las ciudades y estos son fruto de la identidad de origen de la misma.

    Saludos

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  4. Alfredo,

    Sí, Madrid me parece una ciudad más abierta que Barcelona (que no tengo nada en contra, mi padre es de Barcelona por ejemplo).
    El tema no es entre "torrente" (eso es una minoría muy pequeña) y Jordi el de la barretina que vota a Joan Laporta, es entre los perfiles medios de la ciudad. Un barcelonés "medio" es una persona urbanita, moderna, bilingüe aunque posiblemente de lengua materna castellana, que ha viajado y visto mundo. El madrileño "medio" es, posiblemente, muy parecido. Luego hay "detalles", hay idiosincrasias locales de culturas más abiertas y más cerradas, más o menos familiares, más o menos "callejeras". Esto lo forja muchas cosas, desde el clima hasta la multiculturalidad del lugar, pero ya hablamos de matices.

    Creeme, yo mismo he llegado a notar más diferencia cultural con gentes de los pueblos de Valencia que con gente de capitales como Madrid, Barcelona y si me apuras te diría hasta Buenos Aires (igual ahí me he pasado, porque la diferencia de todo un sistema legal y cultural distinto pesa).
    Las diferencias culturales en las ciudades ya no están territorializadas. Lo podían estar hace 100 años pero cada vez lo están menos de mano de la globalización cultural, los medios de comunicación, las posibilidades de viajar, etc. Las culturas urbanas distan mucho de las rurales, siempre he tenido esa sensación.

    Tu hablas de NY pero ten en cuena una cosa: Aquí en España no se da esa segregación de facto que existe en NY. Aquí la sociedad (los españoles de origen por lo menos) es bastante homogénea. Aquí existe el concepto de "integración" que, al no haber diferencias raciales ni religiosas, es mucho más sencillo.

    Saludos,

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  5. "Creeme, yo mismo he llegado a notar más diferencia cultural con gentes de los pueblos de Valencia que con gente de capitales como Madrid, Barcelona"

    En serio?

    "Las culturas urbanas distan mucho de las rurales, siempre he tenido esa sensación."

    Ah, eso si. 100% de acuerdo. Sin embargo, la "sensación" que te da cada ciudad es distinta. No es el mismo "sentir" andar por Madrid, con sus gentes, sus costumbres ya "propias de Madrid" a por ejemplo andar por Manhattan, donde se respiran otras prisas, inquietudes y cultura que Madrid no tiene y vice versa, porque se forjaron de gentes distintas que dejaron distintas huellas y rasgos que percibimos hoy.

    "Aquí la sociedad (los españoles de origen por lo menos) es bastante homogénea. Aquí existe el concepto de "integración" que, al no haber diferencias raciales ni religiosas, es mucho más sencillo."

    Esto es verdad, aunque será muy interesante ver lo que pasará con los hijos nacidos de inmigrantes en España. Tengo la profunda sensación que no se van a sentir para nada como españoles de origen, aunque tambien pienso que el fenómeno alli carecerá del componente racial que hay aqui porque España como pais nunca tuvo conceptos claros de lo que es "la raza" como si pasa en los paises "anglo" y germánicos. El otro dia alucinaba un español al ver como aqui se habla tan centrado en lo racial en vez de la nacionalidad, que aqui importa muy poco lo que seas oficialmente sobre el papel.


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  6. Respecto al artículo, creo que el nacionlismo "cultural" del que hablas se corresponde más con el concepto de país que con el de nación.
    De todos modos, he de decir que es este un tema que me aburre profundamente, y me parece que hace a todo el mundo, políticos y población en general, perder el tiempo miserablemente, en tanto se trata de cuestiones muy intimas, que tienen que ver con cómo vemos las cosas cada uno de nosotros, y sobre las que difícilmente nos vamos a poner de acuerdo, o vamos a convencer a nadie. Tu conversación con Alfredo es bastante ilustrativa sobre lo que digo.

    Lo que me preocupa de este tema no sólo es que no es productivo, sino que puede ser muy perjudicial electoralmente hablando. Y el momento político actual es fundamental. Realmente creo posible que haya un terremoto electoral en España en los próximos años, consecuencia de los cambios (a peor, en mi opinión) que estamos viviendo y a la velocidad a la que se están dando.

    Pero, para que esto se produzca, los partidos pequeños, que aspiran a ganar cuota de influencia, deben centrarse en lo realmente importante y sólo en lo realmente importante. Perderse en menudencias sólo les va a restar votos. Aquí lo importante es hablar del modelo de estado que queremos, de las formas de representación y de participación política que queremos o proponemos, de la política económica, las soluciones al problema de la deuda, etc.
    Es por esta vía por la que considero se debe trabajar en la unidad de la que tú mismo has hablado en varias ocasiones. El resto, cuestiones como el nacionalismo, el federalismo, o el derecho de autodeterminación, por ejemplo,me parecen de lo más accesorio. Peor aún, pueden llevar al desacuerdo a personas que pueden coincidir en lo fundamental.

    Todo esto puede hacer que gente como yo, por ejemplo, votante potencial de uno de estos partidos pequeños, me quede en casa por una tontería como el "modelo plurinacional", que me quita las ganas de votar de repente. Y eso en última instancia frena la posibilidad de conseguir cambios reales (de nuevo en mi opinión), tan necesarios, y que deberían ser el único objetivo de estos nuevos partidos.

    Por esto creo también que es un error, en este momento de la historia, la realización de coaliciones electorales. Ampliar el espectro no siempre es bueno, y menos en un momento de cierta "burbuja" electoral. Pero esto ya es otra historia.

    Saludos

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  7. Hola
    En mi humilde opinión, hoy día sólo tenemos dos opciones, convertir a España en un estado federal “en teoría ya lo tenemos” pero dando a las autonomías más competencias y por lo tanto más independencia del estado central. O anular las autonomías y volver a un Estado unitario "algo muy poco probable". En la República Federal de los Estados Unidos, hay estados que a su vez son repúblicas "la República de California o la de Texas" y no pasa nada.
    No sé lo qué haría falta para que una comunidad legalmente pueda ser un país o nación dentro del Reino de España, pero sí tengo claro que en algunas comunidades hay un sentimiento de nación independiente de España y esto no se puede obviar.
    Por consiguiente no podemos dar la espalda a una realidad y es que España está compuesta por diferentes pueblos y culturas, entonces un catalán, valenciano o gallego, es normal que pueda tener un sentimiento de pertenecer a una país o nación dentro de otra nación que es España o fuera de ella..
    Pero quitando Navarra "que tiene su propia hacienda tributaria” País Vasco "con una financiación de cupo especial, que no tiene ninguna otra comunidad" y Cataluña…el resto son una mentira. Incluso tenemos un autogobierno muy limitado y en donde dependemos totalmente del Estado central.
    Por tanto no estoy de acuerdo de esta España de las autonomías que tenemos. Hasta el punto que ni elegimos al presidente de los valencianos, lo hace el gallego a dedo y buscando al más dócil, para que no le cree problemas.
    Yo soy valenciano y regionalista, no soy un valenciano étnico o puro “como creo que no lo son la mayoría de los valencianos”. He conocido gente con apellidos franceses, alemanes, croatas, ingleses, italianos o catalanes “por ejemplo“, hasta lo que ellos sabían sus antepasados eran valencianos. Mi apellido es de origen castellano, pero me siento muy orgulloso de tener dos culturas, dos lenguas y dos patrias “la Nación Valenciana y la española”.
    Soy regionalista por convicción y sentimiento, y estoy harto de la polémica que llevamos décadas soportando sobre si “valenciano o catalán “que nos ha destrozado como pueblo. Para Fuster, “el País Valenciano no es más que otro territorio de habla catalana que formaba parte de una nación mayor” Los Países Catalanes”. Algo que yo no estoy de acuerdo porque es mentira. No niego un hecho evidente y es que tanto la cultura y lengua catalana como la valenciana, tenemos mucho en común. Sería estúpido negarlo cuando yo me entiendo perfectamente con un catalán, además puedo leer libros y diarios en catalán sin ningún problema, Pero al final todo se basa en sentimientos.
    Espero que algún día como hacen los pueblos civilizados, nos sentemos, hablemos y decidamos de una vez por toda en referéndum, lo que queremos para el bien de todos los valencianos/as.
    Para finalizar, quisiera y de una vez por todas que dejáramos de lado nuestras ideas y lucháramos todos por un bien mayor en beneficio de todos los valencianos, un pueblo dividido es un pueblo fácil de vencer y el valenciano por desgracia estamos muy divididos.
    Saludos

    .

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