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miércoles, 26 de febrero de 2014

Tarifa plana de 100 €














Como digo todos los años por estas fechas esto del debate sobre el estado de la nación me resulta un paripé absurdo. El nivel de la política parlamentaria en España es bastante bajo en general (preguntas y respuestas preparadas, diputados leyendo un papel, tonos mitineros, etc.) pero este debate destaca por su absurdez, su prefabricación y su alejamiento de la realidad. Convertido en una coreografía entre los dos principales partidos para ver a quién los medios dan vencedor, todo se queda en una vacuidad insoportable.
Como este debate se ha convertido en un show en el que sólo importa ganar al otro, los presidentes del gobierno suelen llevar un As bajo la manga en forma de propuesta rompedora. Zapatero, por ejemplo, introdujo el famoso cheque bebé en un debate sobre el estado de la nación, algo que según se dijo en su momento le valió para “ganar” ese debate. Este año Rajoy también ha traído una medida estrella: Una cotización empresarial a la Seguridad Social “plana” de 100 euros para los nuevos contratos laborales.
Con las convenientes cautelas, pues la medida aún no está redactada y regulada, voy a intentar analizarla en base a lo que dijo Rajoy.

¿Cuál es la idea de esta tarifa plana? Las empresas además del salario del trabajador abonan también un dinero a la seguridad social (S.S), lo que se llama la parte empresarial de la cotización a la S.S. Esta cotización representa un 30% adicional al sueldo del trabajador, es decir, que si alguien está cobrando 1.000 euros al mes la empresa realmente está pagando 300 euros adicionales a la S.S por ese trabajador. El coste de ese contrato para la empresa es de 1.300 euros al mes.
Lo que ha propuesto Rajoy es que la mayor parte de esta cotización del 30% (23,6%, que corresponde a la cotización que se llama por “contingencias comunes”) se convierta en una tarifa plana de 100 euros al mes durante dos años con independencia del salario del trabajador. Por ejemplo, para un trabajador remunerado con 20.000 euros al año ahora mismo una empresa está pagando 4.720 euros en cotización a contingencias comunes. Con la reforma los nuevos contratos pasarán a cotizar 1.200 euros al año en este concepto, unos 3.500 euros de ahorro anual.
Según dijo Rajoy esta tarifa sólo se aplicaría durante los dos primeros años, estaría condicionada a que el trabajador no fuese despedido por lo menos en tres años y sería exclusiva para nuevos contratos siempre que se crease “empleo neto” en esa empresa. No valdría, pues, despedir al trabajador a los dos años cuando se acabase la bonificación ni rehacer contratos actuales para acogerse a la tarifa plana, pues se exige creación de empleo neto.

Esta medida representa, para empezar, la confirmación en ley de que la reforma laboral no ha servido para crear empleo. Se han perdido sobre tres cuartos de millón de puestos de trabajo desde que la reforma laboral fue aprobada y la prometida futura creación de empleo, basada en dar facilidades para el despido o la reducción de sueldos, ni está ni se la espera en cantidades relevantes. Así pues el gobierno ha tenido que buscar algo más para intentar crear empleo, algo que va en sentido divergente a la reforma laboral y que no tiene conexión alguna con la misma. Luego los jetas dicen que la reforma laboral es un éxito, cuando realmente están legislando paralela e inconexamente a ella.
Pero quizá lo más grave es el coste que tiene esto para las arcas de la seguridad social. Recordemos que el déficit de la S.S en 2012 fue de 10.000 millones de euros y que se ha tenido que recurrir al fondo de reserva de la S.S para pagar las pensiones. Con esta medida lo que se está provocando es que los nuevos trabajadores no aporten de forma relevante a la S.S, lo que ahondará en su déficit y en el vaciamiento del fondo de reserva.
La idea del gobierno es que es mejor tener a un trabajador nuevo aportando 1.200 euros al año que no cotizando, pero esto es una falacia. Es una falacia primeramente porque se está suponiendo que ese trabajador no trabajaría de no haber esta tarifa plana, algo que es en el mejor de los casos indemostrable y que es generalmente falso. Los puestos de trabajo no se crean cuando bajan los costes de contratación, se crean fundamentalmente cuando hay necesidad de trabajo, cuando hay demanda interna y externa, y ahora mismo no la hay. Bajar los costes de la contratación puede crear algo de empleo, pero en cualquier caso hablaríamos mayoritariamente subempleo de bajísima productividad que no puede soportar los costes mínimos de la cobertura social en España.
Yo soy partidario de reducir las cotizaciones sociales que pagan las empresas siempre lo he dicho, pero si se hace eso hay que conseguir recursos por otro lado y, fundamentalmente, hay que alimentar el sistema de reparto de pensiones con otros ingresos. Si se bajan las cotizaciones habrá que subir el Impuesto de sociedades, o los impuestos indirectos o algo para compensar la pérdida de ingresos. Si no se hace así en poco tiempo habremos acabado con el fondo de reserva y entonces llegará un hachazo sobre las pensiones presentes y futuras.

Pero además del gran coste para las arcas de la S.S de una medida que posiblemente creará escaso empleo hay más problemas. Uno de los problemas que tiene este tipo de cosas en España es que siempre se buscan las trampas a la ley y la manera de aprovecharse de la misma.
Para centrar un poco las cantidades económicas en las que nos movemos lo primero que he hecho es comparar los costes del despido improcedente de un trabajador que lleve tres años en la empresa (cuando se le podría despedir) con el ahorro que supone para la empresa la tarifa plana durante dos años. Según he calculado a partir de los 12.000 euros de sueldo bruto anual el coste del despido a los tres años es menor que el ahorro que supone para la empresa la tarifa plana. Cuando mayor sea el sueldo más compensa, y por supuesto si el despido es procedente (hay mil maneras para hacerlo procedente gracias a la gloriosa reforma laboral) el ahorro es mucho mayor.
Si no hubiese exigencia de creación de empleo neto lo normal es que a los tres años el trabajador fuese despedido, indemnizado, y vuelto a contratar con un nuevo contrato para que la empresa contase un nuevo ahorro para los dos siguientes años. Aquí falta por ver si la ley va a hablar de alguna limitación por la que el mismo trabajador no pueda acogerse a esa tarifa plana dos veces, por lo menos en la misma empresa.
En teoría al haber requisito de creación de empleo neto esto no podría pasar, pero en la realidad a lo mejor sí se puede hacer. Dependiendo donde se ponga la referencia temporal a partir de la que se debe crear empleo neto se podría “jugar” con la plantilla. Es decir, imaginemos que se crea empleo neto porque se contrata un auxiliar administrativo que gana 750 euros al mes. Lo lógico es que se aplicase la tarifa plana a este contrato pero a la empresa le interesaría más aplicársela a alguien que gane 3.000 euros al mes. En el primer caso la empresa se ahorra 1.000 euros al año y en el segundo 7.000.
Así pues, si no se establecen limitaciones de personas y tan sólo se establece por cifra bruta de creación de empleo como dice Rajoy, la empresa en ese caso contratará al auxiliar administrativo usando la cotización estándar, hará un falso despido al trabajador que gana 3.000 euros y luego lo contratará con tarifa plana de nuevo. La empresa se ahorraría 16.000 euros y el trabajador ganaría una indemnización por despido “pactado”, es un win-win ¿quién perdería? Las arcas de la S.S y a medio plazo las pensiones de todos.
Y esto hablando a “buenas”, ¿y si se le exige al trabajador a los tres años que se baje el sueldo, debido a que a la empresa le resulta más caro? Recordemos que estamos en un entorno de extrema debilidad para el trabajador a causa del paro masivo y las nuevas leyes laborales, ¿y si se crean los mecanismos contractuales necesarios en los contratos para “obligar” al trabajador a aceptar la renegociación a los dos o tres años?

Dicen que el diablo está en los detalles y en este caso es absolutamente fundamental que el gobierno legisle y regule muy estrictamente en los casos en que se va a poder aplicar esto. Si no hay limitaciones para que un trabajador que esté en plantilla el 1 de enero de 2014 no pueda acogerse a esto ni limitaciones para que no se pueda despedir y recontratar en un futuro, esto será terreno abonado a la picaresca y al fraude.
Si esto fuese una medida meditada o estuviésemos ante un gobierno que legisla siempre con un sentido determinado sería lógico pensar que esto se va a tener en cuenta, pero con el gobierno que tenemos que legisla sin ton ni son en sentidos contradictorios esto es una entelequia. Como no lo hagan bien me veo a los gerentes de las empresas contratando al trabajador más barato que encuentren para crear empleo neto mientras se despiden a sí mismos y se recontratan al día siguiente para ahorrar miles y miles de euros.
Cada vez que creas una dualidad de situaciones como esta las empresas de asesoría laboral y fiscal comienzan a buscar la vuelta a las leyes para minimizar el coste de sus clientes, como es su trabajo. El encadenamiento de contratos temporales cambiando la descripción de puesto, por ejemplo, es un ejemplo claro de a donde llevan estas situaciones duales y esta diferencia de derechos y obligaciones de los distintos tipos de contratos, y como este ejemplo hay muchos más. Cada vez que se dan bonificaciones o facilidades a unas situaciones respecto a otras se crea fraude y trampas generalizadas.

Decía el fallecido David Taguas, con quien no compartía casi nada y critiqué mucho, que la política económica era generar los incentivos adecuados, algo cierto si estamos moviéndonos en una política económica no rupturista como es el caso. Pues bien, esta reforma creo que es un incentivo mal planteado y que puede llegar a ser perverso si no se plantea bien, además de los efectos terribles que tendrá sobre las cotizaciones a la S.S.
Esta idea parece más bien una ocurrencia, una improvisación a la desesperada, algo facilón para crear un empleo que no saben cómo crear. Un golpe de efecto cara a unas elecciones europeas que pintan mal para el PP, que no valdrá para casi nada y que no es más que otro parche poco útil que puede dejar un pufo en las arcas de la S.S.
Lo que procedería hacer en España es una reforma en profundidad de todo el sistema fiscal y laboral, pero antes de eso hay que saber qué se quiere potenciar, qué tipo de sistema laboral y de servicios sociales se desea, qué proyecto se tiene de país y trabajar con la vista puesta a 10 años vista. Pero cuando se tiene un gobierno circunstancial sin ideas ni proyecto más allá de obedecer indicaciones extranjeras es imposible que se genere nada serio. Sin convicciones no hay proyecto, sin proyecto no hay ideas y sin ideas no se hacen leyes adecuadas. Y así estamos, con un gobierno nulo, al que nadie cree y del que siempre se espera que legisle chapuceramente. Qué cruz.

2 comentarios:

  1. Lo que podría esconder la anunciada tarifa plana de 100 euros en las cotizaciones en la Seguridad Social.
    http://laboro-spain.blogspot.com.es/2014/02/tarifa-plana-100-euros-cotizaciones.html

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  2. ¿Una ocurrencia? Seguramente. Para pillar apoyo y votos entre los que creen que hacerle a un empresario ahorrarse cuatro duros es luchar contra el paro y a favor de trabajadores y empresarios a la vez.

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