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jueves, 15 de mayo de 2014

Twitter y la libertad de expresión

















Hace alrededor de un mes nos enteramos que la fiscalía de la audiencia nacional había abierto diligencias contra el administrador de una cuenta de twitter llamada @humorrnegro, una cuenta dedicada a hacer chistes de muy mal gusto y bastante sádicos. La audiencia nacional intervino porque este usuario, dentro de su repertorio habitual, hizo algunos chistes sobre Irene Villa, una víctima de ETA que perdió las piernas y que tiene chistes circulando por ahí desde hace más de 10 años. Al administrador querían acusarle de incitación al odio.
Unos días después la Guardia Civil detuvo a 21 personas por enaltecimiento del terrorismo y humillación a la víctimas del mismo. Estas personas no eran políticos ni periodistas, no eran los organizadores de una manifestación pro-etarra ni los speakers de la misma, estas personas habían sido arrestadas por escribir en twitter.
Los tuits por los que estas personas fueron detenidas eran de muy mal gusto pero no respondían a ningún plan terrorista organizado ni suponían un peligro por incitación al terrorismo. Se escribían cosas como “muerte al PP” o pedían la vuelta del GRAPO o cosas así. La Guardia Civil dijo que se trataba de perfiles que reiteradamente hacían este tipo de comentarios pero eso no quita para que no dejasen de ser eso, personas que a nivel individual decían disparates en las redes sociales.
Finalmente en los últimos días la policía y la Guardia Civil han avisado que están rastreando twitter en busca de comentarios que tengan que ver con el asesinato de la presidenta de la diputación de León, Isabel Carrasco, para ver si encuentran algunos que sean constitutivos de “enaltecimiento del delito”.

Como sabéis soy un twittero proactivo y prolífico. Empecé en twitter para promocionar este blog pero con el tiempo le he ido dando más usos y me ha servido para contactar con mucha gente y enterarme de muchas cosas. Twitter es como todo en esta vida, tiene enormes ventajas pero también inconvenientes. La información que por ahí circula muchas veces no es veraz, hay montajes de todo tipo que la gente se cree hasta que alguien los desmiente o demuestra que son montajes. También tiene el “peligro” de crear un pequeño mundo virtual de personas afines y acabar creyendo que eso es la realidad del país.
Pero twitter tiene una cosa muy buena: Es igualitarista. Un tuit con la propaganda del PP es exactamente igual que uno con la propaganda de EQUO. El número de seguidores de las cuentas de los partidos pequeños son casi iguales en número a los de los partidos grandes, diputados y líderes políticos que no tienen un segundo en televisión ni una mísera columna en un periódico de papel comparten protagonismo con los políticos de los grandes partidos.
Y ese igualitarismo, si uno tiene la voluntad de abrir su mente y seguir a personas o instituciones ajenas a sus ideas, puede crear ciudadanos críticos, ciudadanos informados y ciudadanos que contrasten la opresiva información unidireccional de los medios generalistas. E insisto en la palabra “puede”.

En twitter existe la sensación de que el gobierno quiere amordazar las redes sociales una vez que ha conseguido someter a los medios de comunicación de masas tras los cambios en la dirección de los dos grandes periódicos. Se dice que el gobierno quiere aplicar algún tipo de dictablanda informativa y que estas detenciones están hechas para asustar a los twitteros.
Sería, al final, algo coherente con la ley de seguridad ciudadana que hace poco tiempo se anunció y que en cierta manera implanta la arbitrariedad gubernativa sancionadora mientras quita de en medio a un poder judicial relativamente protector de las libertades básicas. Si el gobierno hace eso, ¿por qué no va a querer controlar twitter, vehículo de promoción del periodismo alternativo y de la oposición al gobierno y al sistema?
El autoritarismo de este gobierno respecto a las libertades públicas es evidente. Yo no sé si tienen un plan claro para “controlar” las redes sociales (creo que no), pero sí me resulta evidente que actúan mediante impulsos autoritarios cada vez que algo no les gusta. En este último caso los comentarios especuladores sobre el asesinato de Isabel Carrasco les incomodan sobremanera en plena campaña electoral y por eso primero han intentado implantar una moral interesada (“Hablar del asesinato y especular es inmoral y ruin”) y luego han intentado buscar la autocensura de la gente mediante la amenaza.
Que se siga hablando de Isabel Carrasco no les puede traer nada bueno, porque al final nadie se cree que a sus asesinas las diese un siroco y un ataque de odio compartido para matarla sin causa. De este caso sólo puede salir que todo el mundo se entere de que Carrasco era una cacique, de posibles humillaciones y vejaciones a las asesinas o de cómo se hacían las cosas en una administración controlada por el PP. De ahí las prisas del ministro por cerrar el caso y pasar a otra cosa.

Pero hay una cuestión mucho más importante que el propio autoritarismo del gobierno y es nuestra cultura liberal y democrática y cómo estamos extendiendo teorías limitadoras de la libertad de expresión hasta límites escandalosos.
Mirad, España tiene un respeto a la libertad de expresión bastante bajo para ser un país democrático. Esta situación se ha justificado y aceptado por la existencia del terrorismo etarra y por eso los delitos de enaltecimiento del terrorismo y otros parecidos han sido extendidos como un chicle para usarlos contra el entorno de ETA. En ese momento quizá se podría defender eso aduciendo que “el fin justifica los medios” y que no se podía dejar que ETA y su entorno se aprovechasen de las libertades del estado democrático al que combatían. Esto es discutible, pero no obstante el debate existía y ese punto de vista era defendible.
Pero hoy España no tiene ese problema. ETA está inactiva y si queda algún terrorista español activo estamos hablando de grupúsculos que no suponen ningún peligro para el estado o la democracia. En ese contexto ciertas limitaciones a la expresión no se sostienen y creo que habría que actuar en consecuencia y liberar más campos para la libertad de expresión.
Pero cuidado no son solo las limitaciones a la expresión que tenemos heredadas de esas décadas de lucha antiterrorista, hay más cosas. Por ejemplo existe el delito de “injurias al rey”, algo absurdo y decimonónico que no tiene sentido actualmente y también el “ultraje a España” que convierte en delito, por ejemplo, quemar una bandera del país en público. Estos delitos no tienen sentido en una sociedad liberal y democrática y deberían ser rápidamente eliminados.

La libertad de expresión es un bien básico y esencial en una democracia. Es el primer pilar, la primera barrera que hace que se puedan resistir los impulsos autoritarios y dictatoriales de los gobiernos, la vacuna perfecta para que el virus del autoritarismo no se extienda jamás por el país. Y por eso necesita tener una protección especial, debe ser un derecho básico que sólo pueda ser limitado en casos de peligro para la propia democracia o, a nivel particular, en casos muy concretos de amenazas de muerte o de calumnias e injurias verdaderamente destructivas.
Quemar una foto del rey o una bandera de España no pone en peligro la democracia. Que un chaval diga en twitter que ojalá volviese el GRAPO tampoco pone en peligro la democracia ¿cuántas veces se dice eso en una barra de bar o en una reunión de amigos? Hay que ser muy cuidadoso con esto porque un comentario en twitter de cualquiera no se puede equiparar a un editorial de un periódico de máxima difusión como se está haciendo, por muchos seguidores que tenga el tuitero en cuestión. Es un acto individual y como acto individual la libertad de expresión debe estar protegidísima.
Que se hagan chistes de la discapacidad de una víctima del terrorismo es de muy mal gusto, pero eso entra dentro de la libertad de expresión de cada uno y de ninguna manera puede ser delito. Que la gente apoye a ETA, a Franco o a Kim-Jon-Un es una majadería y puede tener nuestra máxima repulsa, pero eso no puede ser delito. Que alguien diga que el PP es una banda terrorista porque se pegan tiros entre ellos, o que hay que quemar la sede de Génova o que a Rajoy le llamaban la “trotona de Pontevedra” tampoco puede llevar a nadie delante de un tribunal.

La moral, la sensibilidad o lo que consideremos socialmente aceptable debemos quedárnoslo dentro muchas veces. Hay límites que no se pueden pasar, hay asquerosísimos comportamientos que deben ser tolerados. Lo siento, pero la democracia lo exige. Nadie dijo que la democracia fuese un campo de rosas ni un sistema perfecto, no lo es. Ahora, es obligación política saber priorizar los derechos y no crear remedios peores que la enfermedad que se quiere combatir.

8 comentarios:

  1. Muy de acyerdo con defender la libertd de expresión. Aquí see quedan asombrados cuando les cuento la cantiidad de limitaciones que España impone a la libertad de expresión. Aunque, para ser justos, Europa en general es pésima en materia de libertad de expresión comparada a los EEUU. Aqui podemos quemar la bandera americana sin problemas mayores, se puede insultar al presidente en Twitter que no te detienen (salvo que amenaces directamente con algun acto particular) y demás. Europa, España, Reino Unido...Alemania...Francia...todos esos países limitan severamente la libertad de expresión en la red.

    "Mirad, España tiene un respeto a la libertad de expresión bastante bajo para ser un país democrático. Esta situación se ha justificado y aceptado por la existencia del terrorismo etarra y por eso los delitos de enaltecimiento del terrorismo y otros parecidos han sido extendidos como un chicle para usarlos contra el entorno de ETA. En ese momento quizá se podría defender eso aduciendo que “el fin justifica los medios” y que no se podía dejar que ETA y su entorno se aprovechasen de las libertades del estado democrático al que combatían. Esto es discutible, pero no obstante el debate existía y ese punto de vista era defendible."

    Completamente de acuerdo con eso y era mi postura - también se aplicaba a la IRA en UK. Pero ya no existen esos problemas.

    Saludos

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  2. “Todo no vale en Internet” en Inglaterra, un tuitero que tenía que viajar a ver a la novia y una vez sacado el billete de avión, le comunican que el aeropuerto permanecería cerrado unos días por unos problemas. Este tuitero en su cuenta de twitter puso “más vale que abráis el aeropuerto u os voy a volar por los aires”. Naturalmente fue una expresión, pero se le detuvo y se le juzgó por la ley anti terrorista. Obama también ha hecho declaraciones sobre controlar lo que se dice o se hace en las redes sociales. El individuo este que alentó a asesinar a mas políticos en la red social”debe de ser castigado” y con cárcel.Este individuo solamente es uno de los muchos cobardes que amparándose en el anonimato se dedican a amenazar y decir barbaridades,y tiene que haber un limite. Porque todo no vale y no se pueden amparar estos delitos en la libertad de expresión.

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    1. Que yo sepa, nadie ha dicho "todo vale", al menos en este artículo y en los comentarios, sino que con algunas cosas hay que aguantarse porque, nos gusten o no, no son delito.

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  3. Xavier:

    Precisamente la libertad de expresión real, en un sistema democrático, es poder decir barbaridades y que sea la propia sociedad civil la que lo rechace, como por ejemplo ocurrre en EEUU donde los nazis se expresan libremente y en consecuencia, al hacer el ridículo, nunca consiguen ni un solo escaño tan siquiera a nivel local.

    Inglaterra también tiene un pésimo historial en materia de libertad de expresión, a diferencia de EEUU. Con respecto a Obama, ¿podría aportar una fuente? Porque las fuentes que yo manejo dicen lo contrario - Obama en absoluto está a favor de censurar internet. Esto es América y aquí está muy mal visto censurar, porque además gracias a Dios todo residente aqui disfruta de la Primera Enmienda de la Const. Federal que ampara todo contenido, salvo amenazas directas contra una persona o el presidente.

    Saludos

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  4. Libertad de expresión ¿Quién me iba a decir que en 2014 tendríamos que salir a defenderla? ¡Qué cosas!

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  5. No me refiero Julio a este artículo en particular, si no en general a todo lo que se está publicando en Internet.
    La sociedad no puede juzgar nada porque lo haría con el corazón y no con la cabeza, para eso está la ley y los jueces.
    ¿Qué hemos de entender por libertad? ¿Significa poder hacer y decir todo lo que a uno le plazca? ¡¡No!!.Como dijo ”más o menos”Charles Kingsley , novelista inglés del siglo XIX: “Hay dos clases de libertad, la falsa,” en la que uno hace lo que le da la gana” y la verdadera, “en la que uno hace lo correcto y lo que es de ley”.

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    1. Que yo sepa, la ley ya contempla los delitos de injurias y calumnias, no veo diferencia entre la calle, un periódico, la radio o Twitter. Que no todo vale es algo que sabemos de siempre.

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  6. Y todavía habrá alguno en el PP que se atreva a decir que es liberal. Las cotas de totalitarismo que está alcanzando ese grupo mafioso (me niego a llamarlos partido político) son dignas de Los Soprano.

    No deja de ser curioso que solo les ha molestado cuando han matado a alguien de los suyos (y menos mal que lo ha hecho una militante del PP, ni me quiero imaginar lo que hubiese pasado si fuese, por ejemplo, una simpatizante de la PAH). Cuando a Pedro Zerolo le deseaban que su cáncer fuese a más y cuando Ada Colau recibe amenazas de muerte no les preocupa tanto la incitación al odio.

    En mi opinión, la libertad de expresión es sagrada. No acepto ni siquiera eso que llaman "enaltecimiento del terrorismo". Me parecen unos majaderos, unos ignorantes o unos hijos de puta aquellos que jalean a un terrorista, pero no creo que sean delincuentes.

    No podemos permitir que un político decida qué se puede pensar y qué no. Y menos aún un político español.

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