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lunes, 4 de agosto de 2014

Pedro Sánchez y su "clase media"














El pasado domingo leía esta entrevista que EL PAÍS le hacía el nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez Castejón. Todo lo que leo de Pedro Sánchez lo hago con escepticismo, básicamente porque desde que se dio a conocer hasta que fue elegido secretario general estuve intentando, sin éxito, saber cuales eran sus ideas económicas. Leí su blog, escuché todas sus propuestas y hasta llegue a escribirle, para finalmente no llegar jamás a saber qué pensaba sobre cosas básicas y quedarme simplemente en declaraciones genéricas.
Eso, en un profesor de economía, me hace sospechar creo que certeramente que Sánchez no es más que un producto mediático, un tío fotogénico y apto comunicacionalmente destinado a camelar a las masas una vez más, sin otro objetivo más allá que parar la debacle del PSOE. Para mi es un producto más de la vieja política, un Renzi o un Valls, una renovación generacional que no implica un cambio real sino pura sustitución rejuvenecedora. Y aún así le leo y escucho con interés, intentando ver algo nuevo, pensando que podría ser un tapado y que en cualquier momento puede aparecer una revelación con un claro programa de cambios para España, algo que por supuesto no aparece.

Muchas cosas podría comentar de la entrevista, algunas las criticaría y otras las aprobaría, pero lo que más me llamó la atención fue cuando le preguntaron sobre la clase media. Pedro Sánchez tiene siempre en la boca la palabra “clase media” muy al estilo del los demócratas norteamericanos, concepto que mete siempre con calzador cuando habla de economía, sociedad o desigualdad. Es tan repetitivo el concepto que es obvio que no es algo al azar (pocas cosas en Sánchez son al azar, es un tío que tiene absolutamente calculado el discurso e incluso la imagen, con su tradicional camisa blanca como símbolo), así que al final alguien le ha tenido que preguntar por este tema.
Después de usar por segunda vez en la entrevista el concepto "clase media", finalmente el periodista le preguntó: El socialismo, la socialdemocracia que invoca, lo traslada a las necesidades de las clases medias. ¿Deja el campo libre más a la izquierda?a lo que él respondió: “La clase media es casi toda la sociedad: los trabajadores, los desempleados, los jóvenes que han creído en el sistema y se ven desamparados y obligados a exiliarse, los mayores de 45 años, que son los damnificados por la quiebra de modelo de crecimiento económico”.
Esta respuesta me llegó a enervar. Así que para Pedro Sánchez clase media escasi toda la sociedad”, una especie de sovietización de la clase media. No contento con eso se atrevió a decir que los desempleados eran clase media y los jóvenes que no tienen futuro en España y se van al extranjero también. Ya...Y los periodistas ni le replicaron.
Normalmente no presto especial atención a una frase, que podría ser un desliz o simplemente un error conceptual de alguien, y mucho menos cuando estas frases hacen referencia a conceptos semánticos que tampoco deberían tener mayor relevancia. Pero en este caso creo que es muy importante comentar esto porque la frase de Sánchez no es casual, tiene una intencionalidad clarísima y no podemos dejar que venda esta moto.

No hay una definición ni un rango claro sobre qué es y a quien abarca la clase media. Por definición es la clase social que hay entre la alta y la baja y que por tanto debe tener características mixtas entre ambas, sin definirse bien sus rasgos. Cualquier definición que hagamos, por tanto, será subjetiva pero obviamente eso no quiere decir que cualquier definición valga. Si extirpásemos del grupo social a los 100 hombres más ricos de España y a los 500 mas pobres (algunos indigentes al azar) podríamos fabricar una “clase media” que cumpliría la definición semántica pero que sería, por supuesto, un disparate sociológico. Hay que ser serios a la hora de fijar límites.
Hay una definición que me ha enviado el amigo Manu Tordera que parece que se usa en Alemania y que define como clase media a quienes están entre el 70% y el 150% del ingreso medio. El ingreso medio por hogar en Alemania son unos 41.000 € anuales así que para ser clase media un hogar debe ingresar mínimamente unos 29.000 € anuales. Esto obviamente debe corregirse por número de miembros de la unidad familiar porque no es lo mismo una familia de dos personas sin hijos que una con cuatro hijos.
En España, según los datos más actualizados que he encontrado, el ingreso medio por familia es de unos 23.000 € al año, lo que dejaría este ingreso mínimo para ser clase media por encima de 16.000 € anuales. Sin embargo observemos un dato: Según el FMI el PIB per cápita español son 30.000 € mientras que el Alemán son 42.000 €. Esto quiere decir que el PIB per cápita alemán es un 40% superior al nuestro mientras que el ingreso familiar es un 80% superior, más del doble. Aquí hay una desproporción entre riqueza generada e ingreso estadístico familiar. Se podría pensar que los hogares en Alemania tienen más miembros pero no, es al revés. Los hogares alemanes tienen 2 miembros de media mientras que los españoles tienen 2,5, lo que aún hace la comparación más difícil. Así pues es una estadística de la que no tiene mucho sentido y por tanto no me fío.

Si no usamos la estadística de ingresos por hogar podríamos usar la de salario medio que es más fiable, que en España es 22.700 € anuales en cifras del 2012 (asombrosa similitud con el dato anterior...). Un 70% de eso serían unos 16.000 euros al año que sería, pues, el salario mínimo para ser clase media. Ahora, no es lo mismo tener un hogar con dos salarios de 16.000 € que tener uno por lo que, al final, esta cifra tampoco nos vale.
El problema de usar el salario es que ignora muchas cosas. Salario no tiene que ver con ingresos porque hay muchas más fuentes de ingresos que el salario. Se pueden tener rentas bancarias, rentas inmobiliarias (tener un piso alquilado, por ejemplo), recibir ayudas, pensiones, ingreso por venta de acciones, etc. Un autónomo o un empresario, por ejemplo, tienen ingresos que no son salariales. El salario tampoco tiene en cuenta el patrimonio que, al fin y al cabo, siempre ha sido uno de los pilares sobre los que se ha edificado la clase media.
Adicionalmente tampoco podemos ignorar que no todo el mundo tiene que enfrentar los mismos gastos. Hay gente que tiene una vivienda en propiedad (pagada) y por tanto no tiene que pagar alquiler ni hipoteca, y con un salario menor puede tener menos necesidades económicas que otra persona que sí tiene que pagarla. Más allá de eso hay personas que tienen que enfrentar gastos adicionales, por enfermedad de familiares, minusvalía o cualquier otra cuestión.
Como veis poner límites a lo que es clase media es extraordinariamente complicado. Hay incluso quien defiende, como mi colega Don Ricardo, que ser clase media es casi más una actitud que una realidad económica, que ser clase media es tener unas aspiraciones de consumo determinadas, unas aspiraciones de crecer socialmente, de tener cada vez un mejor nivel de vida, etc.

Personalmente creo que alguien de clase media debe cumplir, grosso modo, varios requisitos: Debe estar alrededor de la horquilla de ingresos medios del país, debe tener unos gastos imprescindibles que le dejen bastante renta disponible para poder consumir cosas “de lujo”, ahorrar, etc. La clase media debe tener un mínimo patrimonio, bien inmobiliario bien en ahorro. Además debe tener un colchón de seguridad, es decir, saber que si se queda sin ingresos va a poder sobrevivir los siguientes meses o incluso años.
Para ser clase media no importa realmente ser trabajador por cuenta ajena, autónomo o empresario. Hay trabajadores por cuenta ajena que ganan más que muchos pequeños empresarios y autónomos que están precarizados al extremo. Tradicionalmente las clases medias las han compuesto los pequeños empresarios y profesionales aunque hoy en día esto ya no aplica. Los estudios y la profesión, por mucho que algunos lo defiendan, no crean clase social. Y sobre todo y muy importante: Las clases sociales son móviles, hay quien es clase media y llega un momento que “cae” a la clase “baja” (u obrera, o trabajadora o como queráis llamarla) y al revés. Una clase social no es un título nobiliario.

Bien, con todo esto volvamos a la frase de Sánchez Castejón. Dice Pedro: “ La clase media es casi toda la sociedad: los trabajadores, los desempleados(...)”. No, no, perdona Pedro, esto es una engañifa. Los trabajadores dices ¿qué trabajadores? Porque el salario más habitual en España son 15,500 euros, es decir, menor a ese 70% del salario medio, salario medio que por cierto ya es bajo de por sí para el PIB del país y con el que difícilmente se puede edificar una vida “de clase media”. Es que sobre el 13% de los trabajadores viven en riesgo de pobreza, Pedro. Y eso por no hablar de los parados ¿en qué cabeza cabe que un parado, incluso con prestación máxima, puede ser clase media?
También dice Sánchez Castejón: “ los jóvenes que han creído en el sistema y se ven desamparados y obligados a exiliarse, los mayores de 45 años, que son los damnificados por la quiebra de modelo de crecimiento económico”. O sea, que para Pedro Sánchez un joven, que no tiene trabajo en España y se tiene que largar al extranjero seguramente a malvivir en el sofá del piso de un amigo ¡Es clase media! Algo que estamos llamando “la generación perdida” parece que para el señor Sánchez Castejón es clase media...
¿Y lo de los mayores de 45 años? Esa gente que tenía trabajos decentes, que sí que eran probablemente clase media, pero que ahora se han quedado sin empleo y casi sin posibilidad de encontrar un empleo, resulta que para Pedro también son clase media. Se ve que Pedro entiende que las clases medias son un marcador genético o un título nobiliario, que no se pierde ni aún viviendo debajo de un puente. ¿También son clase media los desahuciados de sus casas, Pedro?

Es posible que penséis que Pedro Sánchez se ha equivocado y ha estirado el concepto de una forma errónea, pero no es eso. Pedro Sánchez sabe perfectamente lo que dice, sabe perfectamente porque le está diciendo al trabajador jodido, al parado de larga duración y al joven sin futuro que es clase media. Se lo está diciendo sencillamente porque quiere usar el imaginario colectivo con el que nos han machacado durante años en su beneficio.
A los españoles nos han contado desde hace muchos años que todos somos clase media. Sí, por tener un trabajo, un coche que se caía a trozos o una hipoteca a 40 años que nos iba a amargar la existencia ya éramos la clase media. Ser clase media era objetivo y aspiración, era estar dentro del sistema, era una forma de autoidentificarnos con el sistema económico y político vigente. Al “obrero”, al “trabajador”, al “precario”, a todos se les ha dicho que eran clase media. Era un concepto casi totalitario, la clase media como aspiración y realidad generalizada.
Esta crisis, la que comenzó en 2008 pero cuyas raíces se fijaron mucho antes, nos ha demostrado precisamente que no éramos clase media. Tener una hipoteca no era ser clase media y tener un sueldo que te permitía pagar un coche a cuotas durante 7 años tampoco. Cuando las cosas han ido mal dadas, cuando la gente se quedó en paro, la ilusión de ser clase media desapareció. Yo veo gente con Mercedes y BMW que van a recoger la naranja como antes iban los inmigrantes, veo jóvenes y no tan jóvenes a quienes la hipoteca se la pagan sus padres porque sino les quitarían la casa. Eso no es clase media señores, lo siento mucho no lo es y parte de nuestros problemas es haber pensado que lo éramos realmente.

Lo que vende Pedro Sánchez es, básicamente, una ilusión de volver a la época anterior. Ustedes son clase media por la gracia de dios y cuando yo llegue al poder podrán volver a consumir, a tener coches a cuotas y a pagar hipotecas sobrevaloradas. Pero esto es un engaño ¿Sabéis por qué? Porque la destrucción del estado del bienestar, de la estructura salarial y laboral, de la distribución de renta, del poder de los sindicatos, de los mecanismos de defensa de los intereses de los ciudadanos, etc. Ha sido tan brutal, que sin medidas radicales es imposible volver a la anterior situación en menos de una generación. De verdad amigo albañil ¿crees que vas a volver a cobrar 2.500 euros al mes alguna vez? ¿Con un 20-25% de paro? Lo siento, te están engañando.
Y Pedro Sánchez no va a hacer nada radical, no va a subir el salario mínimo al doble, ni obligar a redistribuir fuertemente la riqueza, ni a cambiar radicalmente las realidades, más que nada porque cuando otros lo proponen dice que eso es populismo y que no es posible. Y si no es posible será porque sólo va a hacer cosas “posibles”, y esas cosas posibles no llevan al paraíso de la clase media.

Lo que hace Pedro Sánchez con la “clase media” no es muy diferente a lo que hace Pablo Iglesias cuando habla de “la gente” contra “la casta”. Son conceptos identificativos, que dan un sentido y una estructura a la realidad. Uno habla de ser lo que se nos dijo que éramos y otro ha creado una dualidad entre una “gente” que está jodida y no tiene lo que se merece por culpa de una “casta” que se lo queda todo para ella. Son dos ilusiones, dos ideas que estructuran una propuesta política. Pero lo que dice Iglesias es “populismo”. Y en cambio lo que dice Sánchez, que es meterse en una máquina del tiempo y que nada haya pasado, no lo es. Ya...
Cada día me cansa más los discursos políticos tradicionales de este país. El “populismo” lo hacen todos pero solo se le critica a uno. Los engaños electorales son habituales pero sólo se critica el programa de un grupo político. Los imaginarios colectivos que se crean son absurdos, pero sólo se le señalan las incoherencias al nuevo. Y esto, señores, la gente lo nota. Quizá la gente no sabe verbalizarlo como yo, no sabe expresarlo, pero nota que hay algo que no cuadra, que se le está tomando el pelo y que se achaca vileza a unos señores por parte de quienes precisamente tienen esa vileza certificada. Y por eso hoy el CIS le da más de un 15% de votos a Podemos a pesar de todo, y por eso tiene un voto directo superior al del PSOE.
Aún así, de forma aséptica, reconozco que comunicacionalmente la estrategia de Pedro Sánchez con esto de la clase media es muy buena. Ahora, que sea buena no nos puede ocultar que es una tomadura de pelo.

12 comentarios:

  1. Ay don Pedro!! Tengo la impresión de que usted todavía alberga la esperanza de que el PSOE recapacite y se convierta en el adalid de su izquierda.

    Y eso no pasará jamás. Están condenados a desaparecer.

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  2. Tenemos necesariamente que superar la vieja y caduca división en "clases sociales", fundamentalmente porque son conceptos funcionales, o utilitaristas, etiquetas sociales para facilitar la comprensión del modelo social y fundamentalmente, por encima de cualquier otro análisis, constructos sociales coyunturales. Que Marx o Webber hablasen de clases sociales hace casi dos siglos es razonable pero en las sociedades capitalistas post-industriales de "Occidente" (entendiendo por ello A Europa y a América) las "clases sociales" solo pueden usarse como lo que son, simplificaciones maniqueas para poder explicar de manera sencilla un modelo complejo.

    En este sentido, si al líder del PSOE le apetece decir que todos somos "clase media", no hay dios que le pueda discutir, al fin y al cabo, como ya he dicho, las "clases sociales" no existen "per se", son una invención, y en consecuencia podemos definirlas como nos salga del higo. Además, en el ADN de la socialdemocracia europea, en cuyos parámetros ideológicos incluyo mi pensamiento político, está la idea de la universalización, cosa que puede también sesgar el análisis.

    En las sociedades post-industriales, como dice el sociólogo - creo que danés - Gösta Esping Andersen, no hay tales clases sociales sino una multiplicidad ingente de estatus socio-económicos, altamente dependientes del entorno; es decir, lo que en la Baja Renania es claramente "clase obrera", en Apulia (Italia) puede ser "clase media-alta".

    Y, el PSOE, es un muerto político. Y a mí, mis padres, me enseñaron a no hablar mal de los muertos.

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  3. En mi opinión te equivocas en muchas cosas en este post, pero una fundamental: los desempleados y los jóvenes que salen fueran han sido o son hijos de clase media, es decir, son trabajadores, profesionales o pequeños empresarios, que han disfrutado de un nivel de vida determinado y que como consecuencia de la crisis y de las políticas de recorte, han perdido ese nivel de vida o no pueden acceder a ello. Esa es la clave, que ese nivel de vida que calificas de un modo muy discutible como " lujos", es la aspiración legítima de cualquier persona que se forma y trabaja de forma honesta. En definitiva hablamos de defender la aspiración a un mínimo progreso social clave para que la sociedad funcione.

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  4. Hola,

    Don JJ, yo no sé de donde saca usted esa percepción, que no tengo ni yo mismo. De hecho creo que el PSOE da pruebas sobradas de que no puede ser "mi" izquierda pues ni intenta aproximarse a ella.

    Enrique,

    Obviamente las definiciones son odiosas y subjetivas y una clase social no se puede definir perfectamente ni con límites claros, además de que son modelos que son siempre discutibles. Obviamente hay un pulverizado de situaciones diferentes con intereses no siempre iguales que, de forma simple, introduciríamos en la misma clase social. Pero al final el concepto "clase media" es de uso generalizado y como lo es debemos darle un significado real y lo más acotado posible dentro de sus límites móviles.
    Pero quiero hacer notar que la clave del texto no es la definición de clase media sino la crítica a la estrategia de Pedro Sánchez de usar la "clase media" como estrategia propagandística y aspiración social, volviendo de facto al imaginario colectivo vigente antes de la crisis.

    (...)

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    1. Pedro, que no quiero hablar mal de los muertos, ni siquiera de los muertos políticos. No insistas en tirarme de mi lengua viperina. ;-)

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    2. Saco esa percepción porque cuando habla del Psoe lo hace con más cariño y menos violencia que cuando lo hace del PP. Para mi son exactamente iguales pero deduzco que para usted no.

      Como sé que no le gusta la política que hace, solo me queda pensar que, en el fondo, tiene la esperanza de que rectifiquen. Pero como le dicen todos los comentaristas, creo que eso ya es imposible.

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  5. Horacio,

    Creo que eres el ejemplo perfecto de lo que quería combatir en este escrito. En el fondo de este escrito y de toda esta temática hay una realidad social e internacional que es el retroceso de la clase media y el aumento de la desigualdad que se está dando en todos los países desarrollados. Esto es algo que va inherente a la globalización y que algunos han llamado modelo BRIC: Una clase alta riquísima, escuálidas clases medias y grandes masas de trabajadores con sus necesidades básicas cubiertas pero poco más. El modelo europeo y occidental, de amplias clases medias, está en retroceso aquí, en EEUU y en Alemania. Y esto no es coyuntural, es estructural, es producto de la depreciación del valor del trabajo y de ciertas políticas económicas que se han impuesto.

    Tu dices que los desempleados y los jóvenes emigrantes han sido o son hijos de la clase media. Bien, creo que eso no es cierto porque a la clase media no se llega teniendo un trabajo modestito como queréis hacer creer, pero bueno pongamos que es así y tenéis razón. Es que la cuestión central aquí no es si han sido de clase media, es si son ahora de clase media, y obviamente y aún negándome lo primero no podrás decir que lo son, porque no lo son debido a que la "clase media" no se hereda ni se retiene. Pensar eso es ser como esos personajes de la serie "Con el culo al aire" que llaman los marqueses porque vienen de un estatus socioeconómico bueno y que no han aceptado que están en la ruina y viven en un camping.

    Pero hay algo más importante que el hecho de que ya no lo sean (que es difícilmente discutible) y es si lo volverán a ser. Y ahí es donde erráis gravemente y donde tu secretario general se la quiere colar a la gente. Estáis vendiendo que este retroceso de la clase media es por culpa de "la crisis y de las políticas de recortes" y eso es falso. La crisis y esas políticas son parte estructural de una nueva normalidad que viene, de una nueva estructura social con clases medias mucho más pequeñas que las de antaño. Si fuese por eso dime ¿Por qué retrocede la clase media en Alemania? ¿Por qué retrocede en los EEUU, donde no hay recortes y sí políticas de estímulo?
    Y esa estructura no se arregla con la política social-liberal como quiere tu SG, eso es una engañifa. Si se puede revertir (y poderse se puede, como todo el política) se requiere un cambio de paradigma muy importante en la estructura económica, se requiere quizá un nuevo pacto internacional sobre comercio y estructuras internacionales. Con las reformitas tercervisitas de tu SG difícilmente se va a revertir nada de esto.

    Quizá esta "nueva normalidad" se pueda gestionar de tal manera que traiga una nueva clase media, pero esa clase media no será la clase media que había antes de la crisis. Esa clase media vivirá más insegura, con menos posibilidades, será mucho más "baja" que "media". Pero claro esto no se le puede decir a la gente porque entonces no te votan ni tus familiares.
    La estructura del capitalismo internacional actual lleva a la precarización y eso solo se puede cambiar poniendo todo patas arriba. Y todo es todo. Hay que romper los tabús y los límites autoimpuestos porque todo lo que defendía y protegía a los trabajadores y a las antiguas clases medias ha sido dañado o directamente inutilizado. Hay que rearmar una estructura entera de equilibrios entre capital y trabajo, entre poderosos y débiles, entre fuerzas populares y lobbies, y eso implica directamente crear un mundo nuevo, no volver a un new labourism que está más que superado.

    Saludos,

    P.d: Por cierto, en entrecomillado de "de lujo" está ahí precisamente para que no se tome literalmente el significado. Obviamente viajar, comprar ciertas cosas o ir a cenar a ciertos sitios no es un lujo, pero no encontré una palabra mejor. Llámalo nivel de vida "holgado" o "relajado" si quieres, no encuentro un término que se adapte bien a lo que quiero decir, aunque creo que se entiende.

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    1. Respecto a la situación global, sin dejar de estar de acuerdo, a menudo me parece un parapeto o bien para no hacer nada, o bien para justificar propuestas rupturistas sin más. Existe margen para hacer aquí. Por ejemplo, devolver la negociación colectiva o elevar el SMI redundarían automáticamente en una recuperación de los salarios que ensancharía la clase media. Lo mismo una bajada de impuestos reales a las rentas medias, compensada con una tributación más real de sociedades y grandes rentas y patrimonios. Ese camino, junto a un modelo productivo distinto ensancharían la clase media.

      En Alemania en EEUU no ha habido recortes... relativamente. En Alemania, los hubo hace años y en EEUU hay poco que recortar. Dicho esto en ambos lugares se ha producido el mismo fenómeno de reducción de los salarios.

      Por otra parte, en efecto, la clase no se hereda. Pero la mayor parte de los jóvenes que se marchan son clase media, porque muchos de ellos son gente que ha estudiado, que maneja idiomas y que tiene una preparación que sólo una política económica disparata les impide ganarse la vida aquí.

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    2. Es más. ¿Recuerdas aquel movimiento llamado Juventud sin Futuro?. Su lema era "Sin curro, sin casa, sin pensión. Sin miedo". ¿Acaso cabe imaginar un lema más de clase media que ese?.

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    3. Horacio,

      Yo no me opongo a esas cosas que se pueden hacer desde aquí, al contrario, las defiendo. Lo que pasa es que creo que esas cosas sólo serán paliativas de un proceso que tiene una fuerza enorme. Como bien has dicho los salarios han bajado en EEUU y en Alemania también y eso es algo casi imparable que no vamos a poder revertir con políticas fiscales tradicionales.

      Yo no soy amigo de justificar rupturismos porque sí, pero cuando una sociedad se ve sin alternativas, con su alternativa de izquierda posible (la socialdemócrata) superada por las circunstancias y rendida ante la adversidad, pues es normal que la gente busque rupturismo.
      Yo creo que más que rupturismo lo que hace falta es un radicalismo reformista o casi una revolución de muchos de los principios sobre los que se sustenta nuestra economía. Que eso se haga de forma rupturista o reformista para mi es secundario, y si se pudiese hacer de forma reformista mejor. Lo que importa es el fondo y no la forma.

      Finalmente una crítica: Saber idiomas o tener estudios no te convierte en clase media. Si aceptamos que la clase social depende del estatus económico el hecho de que una economía "disparatada" no te deje ganarte la vida no te convierte en clase media. Por la misma razón esta economía disparatada hace que jugadores de fútbol ganen 10 millones de euros al año y sean clase altísima cuando, si tuviésemos una economía más decente, seguramente serían clase "trabajadora". La injusticia del sistema económico vigente no nos puede llevar a la arbitrariedad de asignar clase social por parámetros distintos al objetivo. Otra cosa es que quieras hablar de "clases sociales en sentido cultural" y ahí, por supuesto, no tendría nada que discrepar. Pero no es el caso.

      Por cierto, lo de juventud sin futuro era un claro ejemplo de "indignación" de ex-clases medias. Tengo un artículo escrito sobre esto, el 15-M y la aparición de Podemos que colgaré en breve ;-)

      Saludos,

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  6. Hola Pedro.

    Se me hace un tanto contradictorio este discurso del "renovado" PSOE, la verdad. Persisten las referencias al socialismo, se cita la desigualdad como el principal problema de España, se critica la desideologización... Y al mismo tiempo, esos guiños al "centro progresista" (solo le faltó decir "UPyD"), las denuncias al "peligro populista", las continuas referencias al rancio Felipe González y la reaccionaria evocación de aquella clase media que nunca fue y que hoy es más irreal que nunca.

    ¿A qué tipo de estrategia responde este doble discurso? Es como si quisieran recuperar su tradicional base social de izquierda y centroizquierda y, al mismo tiempo, allanar el camino de cara a una futura gran coalición con el PP (hasta me da la impresión de que muchos periodistas de derechas son bastante benevolentes con su figura).

    Por cierto, aprovecho ahora para preguntarte (intenté hacerlo en otra entrada, pero por algún motivo no se me publicó el comentario):

    De producirse el escenario de gran coalición PP-PSOE, ¿crees que habría riesgo de ruptura en el PSOE, por parte de alguno de sus sectores críticos? ¿Sería posible, por ejemplo, que Izquierda Socialista no aceptara la gran coalición y decidiera separarse del PSOE?

    Un saludo.

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    1. Hola,

      Pues yo creo que la estrategia es clara. Como comentamos aquí hace unas semanas, se desplace hacia donde se desplace el PSOE tiene poco que hacer. Si se va al centro mal y si se va a la izquierda mal también ¿solución? Irse hacia los dos lados a la vez.
      Al final creo que esto es también una cuestión de época. Ahora todos los partidos quieren ser transversales (usando esa palabra o no) y coger votantes de todos lados. El propio Podemos aspira a ser transversal, UPyD también, el PP recoge transversalmente a todos los memos y el PSOE no podía ser menos. De hecho fíjate como esto del llamamiento constante a la "clase media" tiene mucho de aspiración al transversalismo.

      Yo no creo que el PSOE conscientemente esté preparando una gran coalición, creo que sencillamente no piensa en eso cara a su estrategia propagandística. El PSOE debe hacer creer a los electores que jamás pactará con el PP aunque sepa que es muy probable que acabe haciéndolo.

      Y respecto a lo que comentas sobre ruptura en el PSOE de haber gran coalición (pregunta muy interesante por cierto), creo que el riesgo es evidente. Quizá no una gran ruptura, con un PSOE partido por la mitad (porque al final los partidos de masas tienen militancias muy conformistas y obedientes), pero sí una escisión al estilo de lo que le pasó al SPD en Alemania con el WASG. Quizá aquí quienes saldrían del partido son precisamente quienes has dicho, la izquierda socialista y aquella gente que apoyó a Pérez Tapias como secretario general.
      La diferencia con el WASG alemán es que éste sí tenía una figura muy relevante como era Oskar Lafontaine mientras que no acabo de ver qué personalidades importantes saldrían del PSOE. Quizá gentes como el propio Pérez Tapias, Beatriz Talegón u Odón Elorza podrían ser los escindidos, por poner los nombres más relevantes que se me ocurren.

      Saludos,

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