La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







jueves, 4 de septiembre de 2014

La elección de alcaldes y la deslegitimación democrática
















Dije hace un par de meses que no creía que el PP se atreviese a sacar adelante en solitario una reforma de la ley electoral para la elección de alcaldes. A la vista de los acontecimientos parece que me equivoqué pues el PP, según todas las informaciones, parece que va a intentar hacer una reforma que le beneficie incluso en solitario. No será exactamente que el más votado sea el alcalde sino que parece que se suavizará un poco para evitar las acusaciones de golpismo, pero la reforma van a intentar hacerla igual, otra cosa es que la oposición la consiga paralizar/boicotear política o judicialmente ayudada por el escaso tiempo del que dispone el ejecutivo.

Con el PP siempre pasa lo mismo, cuando piensas que no se van a atrever, cuando les achacas algo de sentido común o de “humanidad política” al final te equivocas. Con el PP siempre funciona aquello de “piensa mal y acertarás”, siempre están mirando en su beneficio y para conseguirlo no tienen límite propio, tan sólo el que está en las leyes o en las exigencias de buen gobierno internacional.
Recuerdo el 11 de marzo de 2004, cuando después de los atentados de Atocha todo el mundo pensaba que los había causado ETA (porque era lo que decía el ministro del interior). Yo pensé desde el primer momento que era obra del terrorismo islámico por varias razones relacionadas con la naturaleza del atentado y, ante esa discrepancia, me hice una pregunta “¿es capaz este gobierno de mentir con 200 muertos y con la sangre todavía caliente sobre el suelo de Atocha?”. Mi respuesta fue que sí y por eso asumí lo que la intuición me decía, y acerté.
La historia me demuestra que con el PP, sean quienes sean sus miembros, hay que pensar mal siempre, aunque finalmente tiendo a pensar que todo el mundo ve los riesgos morales y políticos de las cosas que se hacen por interés. Pero no, ellos no los ven y este es el drama de España. Estos desgraciados van a hacer que al final me convierta en un conspiranoico, en uno de esos que piensa que el PP está siempre maniobrando en las sombras para destruir el estado del bienestar o la democracia misma. No quiero llegar ahí, así que espero que desaparezcan del panorama político antes de que me vuelva majareta.

Tal y como se desarrollan los acontecimientos tengo la sensación de que la futura reforma va a ser “suavizada” en dos puntos. El primero es que creo que se va a exigir al menos un 40% de voto para que el candidato de la lista más votada sea proclamado alcalde. Esto no es la desproporción que se intuía al principio, cuando parecía que íbamos a tener alcaldes con el 25% y 30% de los votos, pero aún así es una ruptura con el modelo democrático “parlamentarista” que tenemos en España.
El segundo es que probablemente se haga una segunda vuelta si ningún candidato llega al 40% de los votos (quizá también si hay poca diferencia entre ellos). Esta segunda vuelta no beneficiaría al PP si tuviese que competir con partidos como PSOE o UPyD pero seguramente, según debe creer el gobierno, pueden tener bastantes segundas vueltas con candidatos de esos que llaman “anti-sistema” y ahí pensarán que una segunda vuelta les puede beneficiar.
Esta “suavización” de la ley se plantea simple y llanamente para disimular el golpismo electoral que supone hacer un cambio legal unilateral, que beneficia a los intereses del gobierno y estando las elecciones a la vuelta de la esquina. Fijaos al límite de degradación política que hemos llegado que el hecho de que se lo hayan sacado de la chistera sin proponerlo en el programa electoral (porque no lo proponían por mucho que defiendan que Sí acogiéndose a una ambigüedad que hay en la página 175 de su programa) ya nos da lo mismo y ni nos percatamos de ello. Hemos asumido que el gobierno no responde ante nada y ante nadie y lo único que hacemos es ponernos a la defensiva para que no destruyan la poca democracia que nos queda.

Lo que no ha calculado el gobierno aquí son las consecuencias de esta ley electoral en el país. Estos ayuntamientos electos van a tener que cohabitar con gobiernos autonómicos y con un gobierno nacional que, sometido a la naturaleza del parlamentarismo, no va a ser del mismo color que los ayuntamientos. Podría darse la situación de ayuntamientos del PP que nazcan impopulares desde el primer día y conviviendo en 6 meses con unos gobiernos que pueden considerar a éstos como ilegítimos. En este momento y viendo cómo está el país eso puede ser un polvorín.
Pero ese no es el problema mayor. Mirad, en España todavía hay una barrera psicológica muy importante que hace que la población no sea “anti-sistema”, y esa barrera es que el sistema es oficialmente democrático. Con todas las limitaciones democráticas, el sometimiento exterior y con todas las tropelías cometidas, los españoles aún seguimos pensando muy mayoritariamente que nuestro sistema es democrático. A pesar de que el gobierno hace lo que le da la reverenda gana sin pedirle permiso a nadie el hecho es que lo hemos votado nosotros, y dentro de esa conciencia democrática de bajísima exigencia que tenemos los españoles entendemos que esto es culpa nuestra.
La cultura de la transición, que comienza a resquebrajarse en algunos aspectos, sigue vigente en otros muchos. Esta idea que nos han inculcado de que por primera vez en la historia moderna tenemos una democracia de consenso y que los grandes temas (por lo menos la estructura de poder del país) se han aprobado por amplio consenso sigue presente en nuestro subconsciente colectivo y eso hace que respetemos las instituciones y quienes las gobiernan. Podemos querer cambiar la constitución o hacer una nueva, pero la respetamos; podemos pensar que este gobierno es la representación del mal en la tierra, pero es el gobierno elegido por las urnas. Estas ideas siguen en nuestra mente.

Llegar ahora y, por puro interés de colocar a tus correligionarios viviendo de un cargo público, cambiar la ley electoral unilateralmente, es un golpe de gracia a la cultura de la transición y a la estabilidad del sistema. Hacerlo rompe dos pilares básicos: El sistema de elección ya no está hecho por consenso, y los representantes públicos ya no van a ser considerados en todos los casos representantes legítimos de los ciudadanos.
Mucho cuidado con esto porque es muy importante. Hoy sabemos que en muchos sitios el PP no va a repetir alcaldía ya que, saque el porcentaje que saque y siendo éste menor al 50%, no va a gobernar por la sencilla razón de que la corrupción que emana de esos consistorios es tan insoportable que ningún otro grupo les apoyará. Imaginad, por ejemplo, el caso de Alicante, donde la podredumbre es grosera, asquerosa e insoportable. Si el PP sacase el 40% de los votos mantendría la alcaldía con la nueva ley electoral cuando es evidente que el 60% de los que no les van a votar querrían a Castedo y a todo el PP fuera del consistorio.
La sensación en un caso cómo este va a ser que el PP ha manipulado las leyes para mantenerse en el poder, y casos como el de Alicante hay muchos. Ojo, cuando una población asume que sus representantes no son legítimos estamos dando el primer paso hacia una revolución. Lo que protegía al sistema político español, esa legitimidad de origen que emana del consenso de la transición, se rompería aceleradamente.
No confundamos una ley electoral sobre el papel con una ley electoral hecha para una situación e interés determinado. Quizá en Alemania o en un país estable una ley así se aceptaría si intenta solucionar problemas existentes, pero España está en proceso de cambio profundo, en un momento de ruptura política, en una situación en que necesita profilaxis democrática y sacarse de en medio a tanto corrupto gobernante, y una ley así puede representar directamente un decreto de excepcionalidad destinado a taponar los cambios.

De todas formas, y enlazando con mi párrafo de inicio, quizá sí que se han dado cuenta, quizá sí que saben lo que están haciendo y todo se trata de “pensar mal” para poder acertar. Pensando bien diría que son un hatajo de pirómanos imbéciles que sólo quieren vivir del erario público sin importarles el mal que hacen, pero pensando mal mi opinión sería otra.
Si pienso mal diría que el PP sabe perfectamente lo que hace y que está destruyendo los consensos y el sistema de la transición él solito a propósito. Diría que el PP lo que quiere es establecer un bipartidismo con Podemos pues esa es la única manera de poder mantenerse en el poder: Con Podemos en frente sólo tienen que satanizarlo, decir que éstos van a convertir a España en Cuba,Venezuela e Irán al mismo tiempo, que los comunistas de la coleta nos van a quitar todo lo que tenemos y así situarse como únicos garantes de la estabilidad y la “civilización”. Diría que el PP potencia a Podemos para que éste supere al PSOE y así conseguir que su rival tradicional les apoye a ellos y así acabar con él. Diría que el PP lo único que quiere es arrasar y esquilmar al país durante unos años más aún sabiendo que, por este camino, tendremos a Podemos en el gobierno en unos pocos años.

5 comentarios:

  1. Si quisieran eso que dices adelantarían las elecciones generales para que fueran antes que las municipales, veremos en poco tiempo si tienes razón cuando piensas mal.

    ResponderEliminar
  2. Pedro, te consulto algo q nada tiene q ver con este escrito. Por lo que leo sobre España, me da la impresión de que Podemos ha puesto en el tapete varias cuestiones de relevancia(deuda, la posibilidad de algún mecanismo de renta universal, austeridad o políticas macro keynesianas..), q por la relevancia q ha adquirido este partido, obliga a las demás fuerzas políticas a explayarse sobre estas cuestiones, aunq sea para dar razones por su negativa. Tambien leí muchas criticas a la caza de brujas q inicio El País contra Podemos, y sobre eso pregunto. Tambien se debate (por acción de Podemos u otra fuerza) alguna medida regulatoria de los medios de comunicación, como ya paso en Argentina (tema candente q todavía tiene actualidad en nuestro país, sobre todo por la pelea directa de Clarín y La Nación con el gobierno de turno)? En España no hay un problema tan grave de concentración mediática? Quería saber porq en Arg y AL en gral la concentración mediática y su apoyo irrestricto a políticas mas liberales en lo economico es una de los mas serios obstaculos para cualquier gobierno q podríamos llamar keynesiano por decirlo de algún modo. No solo dicho por mi, hoy leía una nota de emir sader q destacaba precisamente este punto. Saludos desde Arg. Pablo F. Pd: escrito desde el celular, por lo q disculpame las omisiones de acentos y/o algún error ortográfico inexplicable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Pablo,

      Es cierto que Podemos ha puesto muchas nuevas cuestiones en el debate político, pero realmente estas no han sido respondidas adecuadamente por las fuerzas políticas ya existentes. Temas como la RBU o la auditoría de deuda, entre otras, han sido respondidas simplemente con negativas o acusaciones del estilo de "eso de comunismo", "eso es imposible", "eso nos llevaría a la ruina", etc.
      La cuestión es que Podemos no para de crecer y esta estrategia de no entrar en debates con ellos y dedicarse simplemente al insulto a la acusación no está funcionando, y tarde o temprano el resto de fuerzas entenderán que van a tener que entra en estos debates con alternativas o argumentos válidos.

      Una de estos temas es la regulación de los medios de comunicación. Podemos no ha propuesto nada concreto en ese sentido pero su líder, Pablo Iglesias, sí ha hablado del ataque a la libertad de expresión que pueden representar los medios privados y su concentración. La respuesta del resto de fuerzas políticas ha sido la misma que en casos anteriores, acusaciones basadas en descontextualizaciones de las palabras dichas: "Podemos quiere acabar con los medios privados", "Podemos quiere acabar con la libertad de expresión controlandolos todos desde el poder público", etc.

      ¿En España hay un problema con los medios de comunicación? Yo creo que sí, pero nuestro problema tiene algunas características diferentes al que existe en latinoamérica y la concentración de medios de comunicación en algunos grupos todavía no está causando los problemas que probablemente tú ves.
      A pesar de que hay concentración de grupos mediáticos (las televisiones se están concentrando en pocos medios, los periódicos también) por ahora, en TV, se está respetando la tendencia "tradicional" de los mismos. Por ejemplo aquí hay dos televisiones del mismo grupo, Antena 3 y La Sexta, y la primera es conservadora mientras la segunda es progresista. En otra TV, Cuatro, Pablo Iglesias está continuamente.
      No sabemos cómo evolucionará esto con el tiempo y si realmente los medios ven un peligro en un hipotético gobierno que haga leyes anticoncentración cómo actuarán. Tengo en mente qué podría pasar con Iglesias si realmente propusiese de forma concreta la concentración de medios y si se le vetaría.

      Por ahora nuestro principal problema comunicacional es con la prensa escrita, donde el progresismo básicamente ha desaparecido. Esto es muy importante porque en España es la prensa escrita la que realmente genera opinión.
      Hace más o menos un año el gobierno del PP consiguió presionar a los dos principales periódicos, El País y El Mundo, y ambos cambiaron a sus directores y consecuentemente sus líneas editoriales, que estaban siendo muy activas y críticas en el caso Bárcenas que salpicaba a toda la cúpula del PP.
      ¿Cómo hicieron eso? Pues mediante la propaganda institucional. Los periódicos de papel ya no tienen suficientes ingresos por ventas y publicidad para sobrevivir y dependen de la publicidad de las administraciones públicas. Los gobiernos en España usan esta publicidad a discreción y con ella fortalecen medios amigos o debilitan y amenazan a los enemigos. Si El País o El Mundo perdieran la publicidad institucional no podrían sobrevivir con sus actuales plantillas y medios. En el otro lado, un periódico que no compra nadie como La Razón sobrevive exclusivamente por esa publicidad y, por tanto, está al servicio del gobierno para repetir su propaganda.

      Saludos,

      Eliminar
    2. Igual me imagino que en España hay reglas o pautas de distribución de la publicidad oficial, q en caso de incumplimiento pueden implicar sanciones judiciales no? Quizás una diferencia entre Europa y AL es q tuvieron uds siempre un estado mas presente en la vida de sus ciudadanos que el nuestro. Arg por ej no tenia una tv publica( y si existía, tenia una relevancia nula) hasta hace un par de años y menos un marco regulatorio serio, dejando el terreno a un par de manos privadas. Pablo

      Eliminar
    3. Pues creo que reglas no hay, por lo menos de cumplimiento obligatorio, pues habitualmente se generan situaciones inconcebibles bajo cualquier parámetro objetivo. Te dejo un caso:

      http://www.elplural.com/2013/09/05/ana-mato-utiliza-la-violencia-de-genero-para-premiar-a-los-medios-mas-fieles-al-gobierno/

      Eliminar