La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







martes, 28 de octubre de 2014

¿Es España un país corrupto?














La mayoría de lectores ya habrán respondido a la pregunta y muchos otros se habrán escandalizado sólo por haberlo puesto en duda, “¿Cómo puede este hombre preguntar esto a estas alturas?” dirán, pero creo que la pregunta es procedente. Vamos a desgranar la pregunta con frialdad y así sacaremos algunas conclusiones que nos valdrán para focalizar el problema.

Yo soy el primero que está escandalizado, quiero dejar esto claro desde el principio. Cada día tenemos un nuevo caso de corrupción, cada día sale algo nuevo. La familia Pujol, las tarjetas Black, las derivadas de los papeles de Bárcenas o de Gürtel, nuevas pesquisas por los ERE’s de Andalucía, el enésimo chanchullo en la Comunidad Valenciana, tramas de corrupción que abarcan varias provincias, etc, etc. Cuando te acabas de reponer de un caso aparece otro y el país parece hundirse en un pozo de corrupción sin fondo.
Creo que es muy significativo que las encuestas del CIS muestren que la preocupación por la corrupción sube mientras la preocupación por el paro baja. Esto, en un país con un 25% de parados y donde sólo se sale del desempleo de la mano del subempleo, es particularmente terrible. Los españoles empiezan a creer que el problema del paro y de la corrupción no son tan independientes como podría parecer y que en más de un sentido ambos pueden estar muy relacionados.
Pero quizá lo que más indigna es este postureo infame de los políticos del PP y el PSOE. Toda la vida han protegido a sus corruptos, se han escudado en la presunción de inocencia para no asumir responsabilidades políticas y han usado el ventilador como respuesta, pero desde hace un par de meses se afanan a echar a sus imputados y detenidos en medio de pomposas declaraciones llenas de una transparente falsedad.
Es ahora, cuando los españoles no perdonan ni un caso más y cuando están sintiendo el aliento de Podemos en sus cogotes, cuando han comenzado a ser contundentes y a echar a los corruptos. Y pretenden que les creamos en su súbita contundencia, aprovechándose de la comprobada mala memoria social y tratándonos, una vez más, como si fuésemos idiotas.

Parece que España es un país que está inundado en la corrupción pero creo que hay que oponer un argumento importante a esto. Hay varios listados internacionales de corrupción (o percepción de corrupción) en los que España no sale “tan” mal. Por ejemplo, Transparencia Internacional tiene un índice de percepción de corrupción en el que España aparece en el número 40 de 175 países. Nuestro país está por debajo de los estándares de la Europa del norte y central, pero por encima de los países latinoamericanos, africanos y casi todos los asiáticos. No es un puesto para vanagloriarse, pero hay que relativizar.
Si no estamos tan mal en los ránkings cuando nuestra percepción es que en España el latrocinio está generalizado ¿qué está pasando en los países que están por debajo de nosotros? Pues lo que pasa es que toda la estructura de la administración pública está corrupta. En esos países la policía hace la vista gorda a cambio de sobornos, los funcionarios te cuelan los expedientes a cambio de dinero y cualquier gestión con el gobierno o los trabajadores públicos está regida por el favoritismo, el amiguismo o la corrupción.
Ese problema, una estructura funcionarial corrupta, nosotros no lo tenemos. Excepto casos puntuales y minoritarios, la regla general es que en España la policía es ecuánime, los funcionarios actúan conforme sus procedimientos, en los centros sanitarios se atiende a la gente en función de parámetros exclusivamente médicos y, en definitiva, hay un cuerpo de trabajadores públicos que actúa con limpieza, honradez y profesionalidad. Y sí, sé que todos conocemos casos de acciones administrativas poco transparentes, de funcionarios aprovechados y de miembros de las fuerzas de seguridad corruptos, pero estos casos sí creo que son la excepción y no la regla.

Por tanto ¿es España un país corrupto? Pues no y sí. No lo es porque sus trabajadores públicos son razonablemente limpios, y sí lo es porque la élite política de este país sí que es muy corrupta. Nuestro problema de corrupción, que es gravísimo, realmente está concentrado en nuestras élites políticas y no en toda la estructura de funcionarios del estado.
Y esto, dentro del desastre, es bueno. Y es bueno porque tenemos concentrado el problema, no tenemos una metástasis en todo el sistema público sino que tenemos un problema concentrado en las élites. Estas élites son los políticos, los cargos políticos y de libre designación, los asesores políticos, los dirigentes de empresas públicas puestos a dedo por los partidos, o sea, la “castuza” que se ha establecido en el poder por beneplácito del PP y el PSOE.
No es un problema de policías, de jueces, de médicos, de técnicos del estado, de inspectores de hacienda, de adminstrativos de los centros públicos o de profesores de la enseñanza pública, no. Los problemas en estas áreas son otros, con otras derivadas y mejoras, pero no es un problema de corrupción. La corrupción en España es una hidra de dos cabezas, PP y PSOE (CiU en Cataluña), que extiende sus brazos sobre la administración del estado, brazos que pueden ser cortados y extirpados salvando así a la víctima.

Para ser justos y no cargar toda la responsabilidad sobre dos partidos políticos y sus estructuras, también creo que hay que decir un par de cosas sobre nosotros, los ciudadanos. Los españoles hemos sido muy tolerantes con la corrupción desde siempre. Ahora nos escandalizamos y queremos hacer una purga general, pero hasta hace un par de años casi todos militábamos, en mayor o menor medida, en eso del “tú más” y en actuar con grados de indignación distinta en función de si el corrupto era de nuestra ideología o de la de enfrente. No lo olvidemos y no nos quitemos toda la responsabilidad de encima, porque tenemos algo de responsabilidad al menos por omisión.
La segunda cosa que hay que decir es que en España perviven muchas formas de “pequeño fraude” que, al final, también están fuertemente relacionadas con la corrupción. Lo del “sin factura”, el trampear con las cuentas para pagar menos impuestos, el mentir para que a tu hijo le den una beca o cosas de este estilo provocan, alícuota a alícuota, un perjuicio en nuestro sistema recaudatorio y, al final, ha supuesto una sobrepresión fiscal sobre las nóminas y el consumo. De todas formas conviene hacer un matiz relevante: El “pequeño fraude” a veces se hace simplemente para sobrevivir y, en estas condiciones, es muy difícil hacer un juicio moral sobre estas actitudes.


España quizá no es un país tan corrupto en general, pero sus élites sí lo son. Y acabar con estas élites es la mejor manera para que consigamos que perviva y mejore esta estructura administrativa relativamente limpia que tenemos. Hace falta una catarsis general a nivel de élites corruptas, una cirugía profunda y fina sobre la casta/élites extractivas/oligarquía que nos gobierna. El sistema político debe ser íntegramente rehabilitado y los partidos que lo han ocupado estos últimos 35 años sustituidos. 
Y los nuevos partidos y políticos que lleguen tendrán que cambiar las cosas, tendrán que cambiar las leyes, fortalecer los controles para evitar la corrupción y dotar de medios a la policía y los jueces para su persecución, porque sino la corrupción volverá a sembrarse en nuestro país. Sólo así podremos salvar todas las cosas buenas que tenemos, que siguen siendo muchas, no lo olvidemos nunca.

6 comentarios:

  1. Hola Pedro,

    Teniendo en cuenta que tus textos son tan largos, deberías emplear las negritas para resaltar cosas imporantes. Por ejemplo, esto que dices: "No es un problema de policías, de jueces, de médicos, de técnicos del estado, de inspectores de hacienda, de adminstrativos de los centros públicos o de profesores de la enseñanza pública, no." me parece fundamental y no debería escapársele a ninguno de tus lectores.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Francisco,

      Gracias por el consejo. No he querido nunca remarcar nada en los textos para no predisponer al lector hacia determinadas ideas, queriendo que se extraigan las mismas de forma libre y en función de lo que considere cada uno, pero tienes razón que suelo hacer textos muy largos (y cada vez más), y eso quizá ayudaría a algunos lectores con poco tiempo o cansados de tanto leer a focalizar mejor las ideas.
      Te prometo que pensaré sobre ello.

      Saludos!

      Eliminar
  2. Esto es como un cáncer, si no se trata el tumor llega la metástasis. El tumor no se está tratando y la metástasis legará, si no ha llegado ya.

    ResponderEliminar
  3. Despinfarradores y ladrones vuelven a ser aclamados y elegidos por la misma ciudadanía a la que llevan decenios estafando. Y volverán a ser elegidos en un país que hace mucho tiempo que se perdió el respeto a sí mismo...http://born-to-run-runaway.blogspot.com.es/2013/11/espana-el-pais-que-se-perdio-el-respeto.html

    ¿Y ahora qué? A estas alturas de la película, después de años y décadas de degeneración y podredumbre ¿Quien pone el cascabel al gato? Quien esté limpio y libre de pecado que tire la primera piedra...La responsabilidad es colectiva: políticos manifiestamente corruptos fueron apoyados y votados por amplias mayorías sistemáticamente una y otra vez.

    Como la próxima legislatura perderán esa mayoría harán un pacto oficial de PPSOE para gobernar, lo que ésta ya es oficiosamente y de hecho, a pesar de los espectáculos teatrales de encarnizada discordia que hacen de cara a la galería, para los bobos y sectarios respectivos. Un pacto de gobierno no por el bien del país, sino un pacto a la defensiva para conservar sus privilegios las élites extractivas.

    "Operación Gatopardo" (Cambiar algo para que nada cambie), uy, perdón Operación Regeneracionista del bueno, al modelo Joaquín Costa (en qué estaría yo pensando...) de los que quieren carguillos en el futuro gobierno de coalición entre PP y PSOE que se nos viene encima con el Combo 2015 (abdicación, gran coalición, reforma constitucional cosmética para que parezca que cambia algo)...para que todo siga igual.

    Algunos hace tiempo que tomamos conciencia de todo lo que estaba pasando, y de lo que se veía venir; no había que ser un lince para darse cuenta; estaba a la vista de todos; quien no lo veía es porque no quería verlo. Llevábamos años diciéndolo y advirtiéndolo, pero era como predicar en el desierto. Muchas veces teníamos que callar porque eramos políticamente incorrectos o porque nos consideraban unos "pesados", "raros" , "pesimistas", "negativos" o "aguafiestas". Ahora a ver cómo salimos de ésta.

    Soy un escéptico descreido: no vamos a salir, este país no tiene solución y no va a cambiar, sencillamente porque esto es España y está llena de españoles y llevamos una larga trayectoria histórica de hijoputismo, incultura e ignorancia, y lo que es peor: orgullosos de serlo.

    http://www.infolibre.es/noticias/opinion/2014/10/29/quien_quien_contra_corrupcion_23234_1023.html


    ¿Corrupción? No me hagas reir...http://www.enriquedans.com/2014/10/corrupcion-no-me-hagas-reir.html

    PS: Perdón. Yo también hago unos textos muy largos que nadie lee, tanto en las entradas del blog como en los comentarios. Sin embargo a mí me gusta resaltar las ideas centrales, por eso mismo, porque la mayoría no leen o sólo leen los titulares o resaltados.

    ResponderEliminar
  4. Tiene un correo mío, Pedro.

    ResponderEliminar
  5. la marca españa comer, joder y dormir no es lo que nos conducirá a dejar de ser un país insignificante.

    ResponderEliminar