La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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viernes, 31 de octubre de 2014

La España de los valores















A finales de los 90 en Italia se creó el partido La Italia de los Valores (Italia dei valori), fundado por el exfiscal Antonio Di Pietro, instructor del proceso conocido como Manos Limpias que implicó a diversos partidos políticos italianos y que supuso el hundimiento de varios de ellos. La Italia de los valores es un partido progresista anti-corrupción que se creó con el objetivo de limpiar la política italiana del latrocinio y de establecer una administración pública limpia y moral.

Cada vez que, en medio de esta crisis de corrupción en España, nuevos escándalos se descubren, siempre pienso en este partido y en su posible importación a España. No es que en Italia este partido haya tenido demasiado éxito (siempre ha sido muy secundario ante los grandes bloques), pero el asqueamiento con la corrupción que vivimos en España creo que haría que una experiencia así fuese relativamente exitosa.
En ciertos aspectos UPyD ha pretendido ser ese partido español anti-corrupción, pero realmente no lo es. UPyD no nació para combatir la corrupción, nació básicamente desde el País Vasco como un partido anti-nacionalista radicalmente opuesto al terrorismo y a su entorno. Es cierto que el regeneracionismo era parte de sus ideas originales, pero no era el centro de su ideario ni el motivo de su nacimiento. Lo que catalizó el nacimiento de UPyD fue la actitud del gobierno Zapatero frente a ETA y el nacionalismo, no un problema de corrupción política.
Obviamente ahora, que ya no está ETA y que los problemas de corrupción se han agravado muchísimo, UPyD está intentando coger esa bandera, pero no lo está consiguiendo. La corrupción aumenta y, sin embargo, las expectativas de UPyD bajan, así que claramente no están consiguiendo lo que se proponen. El votante asqueado con la corrupción está siendo captado por Podemos, no por UPyD.

Si extrapolas la idea de la Italia de los Valores a España podríamos pensar que el líder de un partido así podría ser algunos de los exjueces y fiscales famosos que tenemos en España. Podría ser Baltasar Garzón, el exfiscal Jiménez Villarejo o incluso el propio Juez Silva. Pero Jiménez Villarejo es mayor y de hecho ha renunciado a su acta de eurodiputado con Podemos, y el juez Silva, ya inhabilitado, fracasó en las europeas con su proyecto RED, posiblemente porque el electorado percibió un exceso de personalismo y extraños chanchullos en la democracia interna de su candidatura.
En mejor candidato para un partido así sería, creo yo, Baltasar Garzón. Lo que pasa es que Garzón es un personaje que ha sido absolutamente vilipendiado en España por afines a todos los partidos. Sin ignorar sus errores o su personalidad, la cuestión es que el machaque continuo al que le han sometido primero el PSOE, luego el PP y también el nacionalismo vasco, le han hecho ser una personalidad mucho menos popular de lo que debería ser. Si ahora analizamos ahora de nuevo la trayectoria de Garzón creo que muchos serían mucho más benevolentes en su crítica, así que probablemente es un nombre a rehabilitar.
De todas formas no sé el espacio político que le quedaría a alguien como Garzón en esta situación. Él está claramente en la izquierda política, aunque en posiciones moderadas. Absorbería probablemente bastante voto de exsocialistas que no simpatizan con Podemos, aunque no sé muy bien si el exvotante de derechas lo aceptaría como una opción razonable.

Al final en España sólo queda una gran área por cubrir (fuera de la extrema derecha) y es un posicionamiento que combine la regeneración radical y la política social con una política institucionalista y que ofrezca “estabilidad” dentro de los cambios. Es lo que Sosa Wagner llamó “bloque constitucionalista renovado”, en cierta manera una especie de “Podemos de centro”.
Sí, ya sé que eso es lo que pretende UPyD, pero UPyD no es percibido así y creo que es tarde para intentar revertir esto. UPyD está demasiado enfangado con sus críticas a todo el mundo, externos e internos, presentándose casi como la única opción razonable entre tanta basura. Se pasan el día atacando a PP y PSOE, a Podemos, a Ciudadanos, al nacionalismo…Y eso genera una sensación negativa en el votante, como si fuese un partido negativista, sectario y prepotente, y aleja a todo el votante potencial que podrían tener, que es mucho.
Hay mucha gente que tiene esperanzas en que una hipotética alianza de UPyD con Ciudadanos “suavice” la imagen de los primeros en favor de una comunicación más amable y aperturista como la de Rivera y su grupo. No descubro a nadie que los recelos y dificultades para este pacto son muchos y lo único que lo hace que no se descarte es la evidencia de que UPyD es un partido en decadencia y que Ciudadanos, por sí sólo, no sacaría más de un puñado de diputados. Es la imperiosa necesidad lo que mantiene a estos dos grupos con posibilidades de pactar, pero como no lo hagan pronto me temo que será demasiado tarde.

Viendo cómo está la situación creo que hay que hacer apuestas valientes, y esta puede ser una: ¿Y si se crea una candidatura similar a la del ex fiscal Di Pietro en España, una “España de los valores”, una candidatura nacida de la necesidad imperiosa de regeneración política y democrática? ¿Y si esa candidatura “une” a UPyD y C’s en un proyecto común, pero abierto a más partidos y más gente? ¿Y si esa candidatura contase con importantes personalidades de la sociedad civil?
Una candidatura así debería tener la batalla contra la corrupción y la regeneración democrática como principal bandera, pero tampoco podría ser un totum revolutum. La candidatura debe ser progresista y laica, estar comprometida con la igualdad y los derechos sociales, y debe tener un proyecto claro de reformas legales y constitucionales. Aquí no cabrían los VOX o partidos del estilo, pero sí cabrían personalidades y partidos socioliberales o de la izquierda socialdemócrata.
Y sería muy importante que esta alianza tuviese claro el objetivo: El adversario es el stablishment político actual, el PP-PSOE y los partidos nacionalistas equivalentes, y no Podemos. Esto es absolutamente fundamental que se entienda, porque el ataque a Podemos es contraproducente. Atacar a Podemos sólo sirve para que la gente interprete que prefieren pactar con los partidos de toda la vida antes que con Podemos, y eso es precisamente lo que está hundiendo a UPyD. Deberían situarse en el mismo lugar que Podemos en los ejes nuevo-viejo y statu quo-cambio, pero proponiendo un cambio con características distintas al que propone Podemos.

España transita hacia una clara triada de partidos (PP, PSOE, Podemos) que llevará, a medio plazo, a una dualidad parecida a la que existe hoy en Grecia. Nuestro sistema electoral ayudará a que esto sea así. A no ser que el resto de fuerzas políticas y sociales se den cuenta de esta tendencia, acabarán en la marginalidad política o, si acaso, con grupos parlamentarios de unos pocos diputados sin influencia real que siempre estarán temiendo la vuelta de voto útil.
Sólo un gran proyecto que rompa con lo vigente desde un punto de vista distinto del que propone Podemos puede sobrevivir en esta situación. Pero para eso no caben los personalismos, las rencillas ni las purezas ideológicas que tantas veces lastran a los grupos políticos. El potencial de una fuerza así podría dar la puntilla al PP y al PSOE y llevar al país a cambios profundos, en consenso con otras fuerzas ascendentes y novedosas. Pero sin una fuerza así, sin un bloque que lleve al votante moderado y más temeroso el terreno del cambio profundo en nuestro sistema político, preveo por largos años un paralizante tira y afloja entre lo nuevo y lo viejo.
La sustitución de lo viejo por lo nuevo necesita un proyecto de este calibre. Esperemos que los protagonistas políticos de nuestro país sepan verlo.

5 comentarios:

  1. Interesante planteamiento, que demuestra el deterioro actual.

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  2. Interesantes planteamientos, Pedro.

    Unas cosas:

    1. A raíz de lo interesante que comentas de Garzón, ¿crees que entonces yo por ejemplo en su día fui muy crítico con él y debo modificar? Lo pregunto porque no he estado muy al día de ese tema últimamente pero si crees que hay algo injusto o a recuperar, me lo dices.

    2. Hablas de los problemas de la "pureza ideológica" y no he entendido muy bien qué quieres decir con este aspecto o en qué debe cambiar esto.

    3. Dices que no cabrían partidos como VOX. ¿Te refieres a dentro de tu propuesta o en general en el panorama político de ofertas? Por ejemplo, ¿una ley de partidos que impida crear partidos como VOX que son "ultras"?

    Con respecto a lo de sustituir lo viejo por lo nuevo, pues en cierta manera comparto lo que dices que no puede ser un "totum revolutum" pero también creo que a veces será necesario algo de Robespierre.

    Saludos

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    Respuestas
    1. Alfredo,

      1- En mi opinión Garzón ha sido injustamente vilipendiado. Es cierto que se excedió en muchas de sus actitudes judiciales y bordeó las leyes más de una vez, pero creo que ahora estamos viendo por qué lo hizo: La metáfora del otro día de que la ley está hecha para el "robagallinas" es básicamente lo que motivo, a nivel moral, la actitud de Garzón. La ley española es terriblemente garantista para quien puede generar tramas de delincuencia complejas y para quien tiene dinero y buenos abogados. Los procesos se dilatan hasta el infinito, las decisiones se recurren, las pruebas se anulan, etc. Debe ser muy frustrante para un juez ver que alguien es culpable pero que no vas a poder demostrarlo o no vas a poder encarcelarlo. Y creo que eso es el origen de las polémicas decisiones de Garzón o del propio juez Silva.
      Porque independientemente de lo que pensemos de ellos, Garzón está inhabilitado por investigar la Gurtel, y Silva por encarcelar a un chorizo. Y te acepto todos los "peros" que quieras sobre sus obligaciones como jueces, pero viendo lo que está pasando en este país y viendo como los chorizos no entran en la cárcel o, si entran, tienen el tercer grado en tres meses...Pues yo pienso que moralmente su móvil era adecuado.

      2- Sí, me refería a actitudes como las que tiene mucha gente en UPyD que son un tanto sectarias, que no se quieren juntar con nadie si éstos no aceptan todos y cada uno de los puntos que ellos defienden. En este momento donde hace falta grandes proyectos integradores, la exigencia de pureza ideológica a los demás es un gran error.

      3- Sí, me refería dentro de este bloque que he comentado. Obviamente VOX tiene todo el derecho a existir y a proponer sus chifladuras siempre que no incumplan las leyes democráticas.

      Saludos,

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  3. 1. Lo pensé desde ese enfoque, de hecho, cuando escribía mi artículo sobre el jacobinismo.

    2. Sí, puede ser pero también hay que evitar el eclosionismo o la fusión, porque si no acabas con fascistas en tu movimiento, como ocurrió con el liberalismo español y el losantianismo.

    3. Ok.

    Saludos

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  4. Hola a todos.

    Efectivamente "La Italia de los Valores" en la pasada euro-legislatura colaboró con UPyD, concretamente con el único euro-parlamentario a la sazón: el Sr. Sosa Wagner, tan injustamente tratado por el liderazgo de su partido.

    La cooperación de C's y UPyD en ALDE debería suponer un acercamiento entre ambos, con el fin de cubrir un espacio político tan necesario y más en tiempos en que el sentido común debería primar sobre la hybris. Pero la Sra. Rosa Díez se ha enrocado en un personalismo que no puede dar más frutos políticos.

    Saludos. Alberto

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