La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







viernes, 31 de octubre de 2014

La España de los valores















A finales de los 90 en Italia se creó el partido La Italia de los Valores (Italia dei valori), fundado por el exfiscal Antonio Di Pietro, instructor del proceso conocido como Manos Limpias que implicó a diversos partidos políticos italianos y que supuso el hundimiento de varios de ellos. La Italia de los valores es un partido progresista anti-corrupción que se creó con el objetivo de limpiar la política italiana del latrocinio y de establecer una administración pública limpia y moral.

Cada vez que, en medio de esta crisis de corrupción en España, nuevos escándalos se descubren, siempre pienso en este partido y en su posible importación a España. No es que en Italia este partido haya tenido demasiado éxito (siempre ha sido muy secundario ante los grandes bloques), pero el asqueamiento con la corrupción que vivimos en España creo que haría que una experiencia así fuese relativamente exitosa.
En ciertos aspectos UPyD ha pretendido ser ese partido español anti-corrupción, pero realmente no lo es. UPyD no nació para combatir la corrupción, nació básicamente desde el País Vasco como un partido anti-nacionalista radicalmente opuesto al terrorismo y a su entorno. Es cierto que el regeneracionismo era parte de sus ideas originales, pero no era el centro de su ideario ni el motivo de su nacimiento. Lo que catalizó el nacimiento de UPyD fue la actitud del gobierno Zapatero frente a ETA y el nacionalismo, no un problema de corrupción política.
Obviamente ahora, que ya no está ETA y que los problemas de corrupción se han agravado muchísimo, UPyD está intentando coger esa bandera, pero no lo está consiguiendo. La corrupción aumenta y, sin embargo, las expectativas de UPyD bajan, así que claramente no están consiguiendo lo que se proponen. El votante asqueado con la corrupción está siendo captado por Podemos, no por UPyD.

Si extrapolas la idea de la Italia de los Valores a España podríamos pensar que el líder de un partido así podría ser algunos de los exjueces y fiscales famosos que tenemos en España. Podría ser Baltasar Garzón, el exfiscal Jiménez Villarejo o incluso el propio Juez Silva. Pero Jiménez Villarejo es mayor y de hecho ha renunciado a su acta de eurodiputado con Podemos, y el juez Silva, ya inhabilitado, fracasó en las europeas con su proyecto RED, posiblemente porque el electorado percibió un exceso de personalismo y extraños chanchullos en la democracia interna de su candidatura.
En mejor candidato para un partido así sería, creo yo, Baltasar Garzón. Lo que pasa es que Garzón es un personaje que ha sido absolutamente vilipendiado en España por afines a todos los partidos. Sin ignorar sus errores o su personalidad, la cuestión es que el machaque continuo al que le han sometido primero el PSOE, luego el PP y también el nacionalismo vasco, le han hecho ser una personalidad mucho menos popular de lo que debería ser. Si ahora analizamos ahora de nuevo la trayectoria de Garzón creo que muchos serían mucho más benevolentes en su crítica, así que probablemente es un nombre a rehabilitar.
De todas formas no sé el espacio político que le quedaría a alguien como Garzón en esta situación. Él está claramente en la izquierda política, aunque en posiciones moderadas. Absorbería probablemente bastante voto de exsocialistas que no simpatizan con Podemos, aunque no sé muy bien si el exvotante de derechas lo aceptaría como una opción razonable.

Al final en España sólo queda una gran área por cubrir (fuera de la extrema derecha) y es un posicionamiento que combine la regeneración radical y la política social con una política institucionalista y que ofrezca “estabilidad” dentro de los cambios. Es lo que Sosa Wagner llamó “bloque constitucionalista renovado”, en cierta manera una especie de “Podemos de centro”.
Sí, ya sé que eso es lo que pretende UPyD, pero UPyD no es percibido así y creo que es tarde para intentar revertir esto. UPyD está demasiado enfangado con sus críticas a todo el mundo, externos e internos, presentándose casi como la única opción razonable entre tanta basura. Se pasan el día atacando a PP y PSOE, a Podemos, a Ciudadanos, al nacionalismo…Y eso genera una sensación negativa en el votante, como si fuese un partido negativista, sectario y prepotente, y aleja a todo el votante potencial que podrían tener, que es mucho.
Hay mucha gente que tiene esperanzas en que una hipotética alianza de UPyD con Ciudadanos “suavice” la imagen de los primeros en favor de una comunicación más amable y aperturista como la de Rivera y su grupo. No descubro a nadie que los recelos y dificultades para este pacto son muchos y lo único que lo hace que no se descarte es la evidencia de que UPyD es un partido en decadencia y que Ciudadanos, por sí sólo, no sacaría más de un puñado de diputados. Es la imperiosa necesidad lo que mantiene a estos dos grupos con posibilidades de pactar, pero como no lo hagan pronto me temo que será demasiado tarde.

Viendo cómo está la situación creo que hay que hacer apuestas valientes, y esta puede ser una: ¿Y si se crea una candidatura similar a la del ex fiscal Di Pietro en España, una “España de los valores”, una candidatura nacida de la necesidad imperiosa de regeneración política y democrática? ¿Y si esa candidatura “une” a UPyD y C’s en un proyecto común, pero abierto a más partidos y más gente? ¿Y si esa candidatura contase con importantes personalidades de la sociedad civil?
Una candidatura así debería tener la batalla contra la corrupción y la regeneración democrática como principal bandera, pero tampoco podría ser un totum revolutum. La candidatura debe ser progresista y laica, estar comprometida con la igualdad y los derechos sociales, y debe tener un proyecto claro de reformas legales y constitucionales. Aquí no cabrían los VOX o partidos del estilo, pero sí cabrían personalidades y partidos socioliberales o de la izquierda socialdemócrata.
Y sería muy importante que esta alianza tuviese claro el objetivo: El adversario es el stablishment político actual, el PP-PSOE y los partidos nacionalistas equivalentes, y no Podemos. Esto es absolutamente fundamental que se entienda, porque el ataque a Podemos es contraproducente. Atacar a Podemos sólo sirve para que la gente interprete que prefieren pactar con los partidos de toda la vida antes que con Podemos, y eso es precisamente lo que está hundiendo a UPyD. Deberían situarse en el mismo lugar que Podemos en los ejes nuevo-viejo y statu quo-cambio, pero proponiendo un cambio con características distintas al que propone Podemos.

España transita hacia una clara triada de partidos (PP, PSOE, Podemos) que llevará, a medio plazo, a una dualidad parecida a la que existe hoy en Grecia. Nuestro sistema electoral ayudará a que esto sea así. A no ser que el resto de fuerzas políticas y sociales se den cuenta de esta tendencia, acabarán en la marginalidad política o, si acaso, con grupos parlamentarios de unos pocos diputados sin influencia real que siempre estarán temiendo la vuelta de voto útil.
Sólo un gran proyecto que rompa con lo vigente desde un punto de vista distinto del que propone Podemos puede sobrevivir en esta situación. Pero para eso no caben los personalismos, las rencillas ni las purezas ideológicas que tantas veces lastran a los grupos políticos. El potencial de una fuerza así podría dar la puntilla al PP y al PSOE y llevar al país a cambios profundos, en consenso con otras fuerzas ascendentes y novedosas. Pero sin una fuerza así, sin un bloque que lleve al votante moderado y más temeroso el terreno del cambio profundo en nuestro sistema político, preveo por largos años un paralizante tira y afloja entre lo nuevo y lo viejo.
La sustitución de lo viejo por lo nuevo necesita un proyecto de este calibre. Esperemos que los protagonistas políticos de nuestro país sepan verlo.

martes, 28 de octubre de 2014

¿Es España un país corrupto?














La mayoría de lectores ya habrán respondido a la pregunta y muchos otros se habrán escandalizado sólo por haberlo puesto en duda, “¿Cómo puede este hombre preguntar esto a estas alturas?” dirán, pero creo que la pregunta es procedente. Vamos a desgranar la pregunta con frialdad y así sacaremos algunas conclusiones que nos valdrán para focalizar el problema.

Yo soy el primero que está escandalizado, quiero dejar esto claro desde el principio. Cada día tenemos un nuevo caso de corrupción, cada día sale algo nuevo. La familia Pujol, las tarjetas Black, las derivadas de los papeles de Bárcenas o de Gürtel, nuevas pesquisas por los ERE’s de Andalucía, el enésimo chanchullo en la Comunidad Valenciana, tramas de corrupción que abarcan varias provincias, etc, etc. Cuando te acabas de reponer de un caso aparece otro y el país parece hundirse en un pozo de corrupción sin fondo.
Creo que es muy significativo que las encuestas del CIS muestren que la preocupación por la corrupción sube mientras la preocupación por el paro baja. Esto, en un país con un 25% de parados y donde sólo se sale del desempleo de la mano del subempleo, es particularmente terrible. Los españoles empiezan a creer que el problema del paro y de la corrupción no son tan independientes como podría parecer y que en más de un sentido ambos pueden estar muy relacionados.
Pero quizá lo que más indigna es este postureo infame de los políticos del PP y el PSOE. Toda la vida han protegido a sus corruptos, se han escudado en la presunción de inocencia para no asumir responsabilidades políticas y han usado el ventilador como respuesta, pero desde hace un par de meses se afanan a echar a sus imputados y detenidos en medio de pomposas declaraciones llenas de una transparente falsedad.
Es ahora, cuando los españoles no perdonan ni un caso más y cuando están sintiendo el aliento de Podemos en sus cogotes, cuando han comenzado a ser contundentes y a echar a los corruptos. Y pretenden que les creamos en su súbita contundencia, aprovechándose de la comprobada mala memoria social y tratándonos, una vez más, como si fuésemos idiotas.

Parece que España es un país que está inundado en la corrupción pero creo que hay que oponer un argumento importante a esto. Hay varios listados internacionales de corrupción (o percepción de corrupción) en los que España no sale “tan” mal. Por ejemplo, Transparencia Internacional tiene un índice de percepción de corrupción en el que España aparece en el número 40 de 175 países. Nuestro país está por debajo de los estándares de la Europa del norte y central, pero por encima de los países latinoamericanos, africanos y casi todos los asiáticos. No es un puesto para vanagloriarse, pero hay que relativizar.
Si no estamos tan mal en los ránkings cuando nuestra percepción es que en España el latrocinio está generalizado ¿qué está pasando en los países que están por debajo de nosotros? Pues lo que pasa es que toda la estructura de la administración pública está corrupta. En esos países la policía hace la vista gorda a cambio de sobornos, los funcionarios te cuelan los expedientes a cambio de dinero y cualquier gestión con el gobierno o los trabajadores públicos está regida por el favoritismo, el amiguismo o la corrupción.
Ese problema, una estructura funcionarial corrupta, nosotros no lo tenemos. Excepto casos puntuales y minoritarios, la regla general es que en España la policía es ecuánime, los funcionarios actúan conforme sus procedimientos, en los centros sanitarios se atiende a la gente en función de parámetros exclusivamente médicos y, en definitiva, hay un cuerpo de trabajadores públicos que actúa con limpieza, honradez y profesionalidad. Y sí, sé que todos conocemos casos de acciones administrativas poco transparentes, de funcionarios aprovechados y de miembros de las fuerzas de seguridad corruptos, pero estos casos sí creo que son la excepción y no la regla.

Por tanto ¿es España un país corrupto? Pues no y sí. No lo es porque sus trabajadores públicos son razonablemente limpios, y sí lo es porque la élite política de este país sí que es muy corrupta. Nuestro problema de corrupción, que es gravísimo, realmente está concentrado en nuestras élites políticas y no en toda la estructura de funcionarios del estado.
Y esto, dentro del desastre, es bueno. Y es bueno porque tenemos concentrado el problema, no tenemos una metástasis en todo el sistema público sino que tenemos un problema concentrado en las élites. Estas élites son los políticos, los cargos políticos y de libre designación, los asesores políticos, los dirigentes de empresas públicas puestos a dedo por los partidos, o sea, la “castuza” que se ha establecido en el poder por beneplácito del PP y el PSOE.
No es un problema de policías, de jueces, de médicos, de técnicos del estado, de inspectores de hacienda, de adminstrativos de los centros públicos o de profesores de la enseñanza pública, no. Los problemas en estas áreas son otros, con otras derivadas y mejoras, pero no es un problema de corrupción. La corrupción en España es una hidra de dos cabezas, PP y PSOE (CiU en Cataluña), que extiende sus brazos sobre la administración del estado, brazos que pueden ser cortados y extirpados salvando así a la víctima.

Para ser justos y no cargar toda la responsabilidad sobre dos partidos políticos y sus estructuras, también creo que hay que decir un par de cosas sobre nosotros, los ciudadanos. Los españoles hemos sido muy tolerantes con la corrupción desde siempre. Ahora nos escandalizamos y queremos hacer una purga general, pero hasta hace un par de años casi todos militábamos, en mayor o menor medida, en eso del “tú más” y en actuar con grados de indignación distinta en función de si el corrupto era de nuestra ideología o de la de enfrente. No lo olvidemos y no nos quitemos toda la responsabilidad de encima, porque tenemos algo de responsabilidad al menos por omisión.
La segunda cosa que hay que decir es que en España perviven muchas formas de “pequeño fraude” que, al final, también están fuertemente relacionadas con la corrupción. Lo del “sin factura”, el trampear con las cuentas para pagar menos impuestos, el mentir para que a tu hijo le den una beca o cosas de este estilo provocan, alícuota a alícuota, un perjuicio en nuestro sistema recaudatorio y, al final, ha supuesto una sobrepresión fiscal sobre las nóminas y el consumo. De todas formas conviene hacer un matiz relevante: El “pequeño fraude” a veces se hace simplemente para sobrevivir y, en estas condiciones, es muy difícil hacer un juicio moral sobre estas actitudes.


España quizá no es un país tan corrupto en general, pero sus élites sí lo son. Y acabar con estas élites es la mejor manera para que consigamos que perviva y mejore esta estructura administrativa relativamente limpia que tenemos. Hace falta una catarsis general a nivel de élites corruptas, una cirugía profunda y fina sobre la casta/élites extractivas/oligarquía que nos gobierna. El sistema político debe ser íntegramente rehabilitado y los partidos que lo han ocupado estos últimos 35 años sustituidos. 
Y los nuevos partidos y políticos que lleguen tendrán que cambiar las cosas, tendrán que cambiar las leyes, fortalecer los controles para evitar la corrupción y dotar de medios a la policía y los jueces para su persecución, porque sino la corrupción volverá a sembrarse en nuestro país. Sólo así podremos salvar todas las cosas buenas que tenemos, que siguen siendo muchas, no lo olvidemos nunca.

domingo, 26 de octubre de 2014

La incompatibilidad del independentismo con los cambios sociales en España













Como sabéis, dentro de las diferentes sensibilidades u “objetivos” que hay detrás de quienes defienden el “derecho a decidir” de Cataluña se encuentra una muy extraña por incomprensible: Los rupturistas no-nacionalistas. Este grupo, en teoría, no defiende este derecho de secesión por cuestiones nacionales ni por nacionalismo alguno, sino que lo defienden porque, según ellos, la independencia es rupturista y permitirá acabar finalmente con el sistema político salido de la transición y con todas aquellas límitaciones estructurales y legales que impiden cambios radicales o revolucionarios en nuestra realidad socio-económica.
A mi estas personas me parecen verdaderos aprendices de brujo que no son conscientes del entorno en que se mueven. Pretender crear una ruptura territorial como método de romper una realidad legal, creyendo que la nación que saldrá de ahí va a ser “revolucionaria”, y pretender además que en la nación que queda al otro lado también se catalicen cambios radicales es, como mínimo, un posicionamiento infantil y un pensamiento mágico.
Lo más probable, tanto por las mayorías que hay como por las reacciones sociales habituales y por el entorno internacional, es que de independizarse Cataluña este país fuese un estado todavía más neoliberal que el estado español y, además, que se produjese una reacción conservadora y nacionalista en el resto de España. Vamos, que probablemente pasaría exactamente lo contrario de lo que estos rupturistas pretenden, aunque por alguna razón parece imposible no ya que se den cuenta, sino ni siquiera que contemplen la posibilidad de que sea así.

A veces me canso de predicar en el desierto con esta tesis, pues me encuentro continuamente con ese voluntarismo mágico que cree que la ruptura territorial nos va a llevar a cambios revolucionarios en toda España. Y es muy frustrante, porque por muchos argumentos que des de nada valen, siempre se le oponen la magia y la Fe.
Sin embargo el otro día leí esta entrevista al diputado catalán de las Candidatures d'unitat Popular (CUP), Quim Arrufat. Como sabéis las CUP son un partido independentista, pancatalanista y revolucionario, que ha obtenido una pequeña cuota de apoyo popular en Cataluña, aunque continúan siendo absolutamente residuales en lugares como la Comunidad Valenciana. La entrevista está en castellano, así que os recomiendo leerla.
Pues bien, Quim Arrufat, del que yo esperaba que fuese un izquierdista mágico e infantil, se muestra aquí como un tio que entiende cómo funcionan las cosas social e internacionalmente. Por ejemplo, cuando le preguntan de si es partidario de hacer una Declaración unilateral de independencia (DUI) dice que depende de las circunstancias, que para hacer una DIU hay que tener una mayoría muy amplia y que habría que generar un conflicto total con el estado español, provocándolo para que tome medidas “represivas”, con el objetivo de que otros países apoyen las demandas catalanas y que así desde la comunidad internacional se obligue al estado español a aceptar la secesión.
La mayoría de independentistas te dirán, cándidamente, que si un pueblo quiere la independencia éste acaba teniéndola, y que por tanto si el parlament de Cataluña aprueba una DIU, Cataluña será independiente. Pero Arrufat, que es claramente independentista, entiende perfectamente que sólo con una mayoría enorme, conflictos sociales y legales y con una implicación real de la comunidad internacional (que sólo se produciría en base al conflicto total y a la generación de problemáticas sociales), se podría llegar a la independencia. Para mi ha supuesto una explosión de sensatez entre tanta tontería.

Pero lo que me interesa de la entrevista con Arrufat es lo que dice de Podemos y de la izquierda española. Arrufat dice que Podemos realmente no acepta el “derecho a decidir” de Cataluña tal y como ellos lo entienden, sino que para Podemos lo que pasa en Cataluña es solo una parte de los cambios sociales en España, y que lo que pasa en Cataluña debe juntarse con un proceso de cambio a nivel español.
Cuando le preguntan si no cree que se pueden sincronizar las demandas sociales catalanas y españolas, Arrufat dice que no y creo que acierta (dentro de su sesgada visión de las cosas). Arrufat indica que si Podemos ganase las elecciones en España lo primero que haría es ceder en la cuestión territorial y prometer que no permitiría una Cataluña independiente. Dice que el objetivo de Podemos es cambiar las cosas a nivel español y que por tanto Cataluña (su independencia o su autodeterminación, se entiende) sería lo primero de lo que se olvidarían porque para obtener cambios reales tendrían que ceder en cosas. La prioridad de la izquierda española, dice, es acabar con su oligarquía, y por tanto dejarían de lado lo demás para centrarse ahí, y además dice entenderlo perfectamente.
Obviamente la visión de Arrufat es en parte interesada. Podemos supone una amenaza electoral para ellos y por tanto quiere dejar claro a sus posibles votantes que Podemos no va a aceptar el derecho a decidir, que Podemos está mirando a nivel español y que por tanto ellos son la única opción que combina revolución popular e independencia.

Esta incompatibilidad entre tener una propuesta de cambio y ruptura a nivel español y aceptar la independendencia unilateral de Cataluña que expresa Arrufat, es algo que he explicado muchísimas veces, aunque con matices distintos. Arrufat dice que Podemos, de ganar unas elecciones, pactará con las “élites” españolas mantener la unidad del estado, pero eso realmente no sería así. Para cuando Podemos llegue a ganar unas elecciones ya no tendrá ese objetivo, por la sencilla razón de que un partido que acepte el derecho a la secesión de territorios del país nunca ganará las elecciones.
Lo dije en el escrito anterior: Fácilmente el 80% de la población española rechaza que los territorios se puedan independizar unilateralmente y que se quieran imponer fronteras o romper con la igualdad de todos los ciudadanos. Esta preferencia no es secundaria en absoluto, es uno de los fundamentos que pueden decidir un voto, es una cuestión “fuerte”. Para un andaluz y un extremeño, el que Cataluña se independizase sería producto del egoísmo económico y/o del desprecio ante otros conciudadanos (ellos), y desde su punto de vista esto atentaría contra los más básicos principios de la redistribución de riqueza. Para otros españoles las argumentaciones pueden ser distintas (o no), pero la cuestión básica es que esto es algo obviamente rechazado, y quizá lo va a ser por generaciones.
En política los maximalismos nunca han ido a ningún sitio. No se puede querer cambiarlo todo y cambiarlo ya, eso es infantil y no va a suceder. No se puede querer una política igualitarista, la nacionalización de los bancos, la autodeterminación de las regiones, la república, la nacionalización de la tierra, la implantación del esperanto, el establecimiento de un soviet supremo y la abolición del dinero, todo a la vez. Conforme se van añadiendo estas ideas al paquete se van restando apoyos y posibles votantes, y cuando lo quieres todo sin renunciar a nada el final es evidente: No te van a votar ni tus familiares.
Por eso cualquier fuerza que quiera cambiar las cosas en España, esto es, hacer una política realmente social e igualitarista y reformar el sistema político, necesariamente va a tener que renunciar a todo lo demás. Y ya no es por pactismo con las élites (eso llega luego), es por pura realidad de la mayoría social.

Y, hablando del caso concreto de Podemos, esto mismo que estoy explicando yo aquí lo ha dejado caer Íñigo Errejón, uno de los dirigentes de Podemos, añadiéndole además la segunda derivada de todo esto, que es la cuestión “técnica”.
Preguntado por la cuestión catalana en esta entrevista en Público, Errejón dijo: “Si hay diferencias muy grandes entre lo que dicen los círculos en Catalunya y lo que dice la dirección estatal, podemos someter esto a la decisión de todos los españoles inscritos en Podemos. En principio, pensamos que la decisión sobre la cuestión catalana no es sólo catalana, es también española”. Luego dice que eso no quiere decir no reconocer el “derecho a decidir” de Cataluña, pero indica esto: “Para nosotros, eso significa un proceso constituyente. Uno, a nivel de España, que reconozca todos los derechos y articule un modelo territorial diferente, en el que incluso esté contemplada la posibilidad de que algunas naciones puedan decidir que no quieren que sigamos juntos
Lo que indica Errejón no es más que lo que expresé yo en este escrito. De existir la posibilidad de un sistema político en que la autodeterminación fuese posible, este sería producto de un proceso constitucional en el que tendrían que decidir todos los españoles: Vamos, que si Cataluña se independiza el permitirlo es algo que deberán decidir el conjunto de españoles previamente. Y esto no es una cuestión política, es una cuestión técnica que no se puede obviar. Al ser inquirido por esta cuestión en Twitter (algunos le decían que habían “traicionado” lo que habían dicho antes), Errejón dijo algo así como que todos los españoles tienen que decidir sencillamente por un tema técnico y que no es posible hacerlo de otra manera. Errejón es doctor en ciencias políticas, no es ningún idiota.
Al final el posicionamiento de Podemos es un poco maquiavélico en esta cuestión, una forma de intentar estar bien con todos. Los dirigentes de Podemos no quieren la secesión, saben que no pueden apoyarla porque jamás ganarían unas elecciones y, es más, probablemente la evitarían si estuviese en su mano; pero en el discurso le echan "el muerto" a la ciudadanía. Como serían todos los ciudadanos españoles quienes tendrían que decidir la posible independencia ésta no se va a dar, pero Podemos siempre podrá decir que ellos solo hacen lo que dice la gente. La verdad es que me gustaría un posicionamiento más valiente por su parte, aunque quizá deban esperar a que el partido esté constituido.

He explicado varias veces por qué los valores del nacionalismo van contra los valores de la democracia y la izquierda, he explicado lo que probablemente pasaría de independizarse algún territorio en este mundo en el que vivimos (que sería ir hacia un estado neoliberal) y también he intentado poner casos prácticos para que se entienda por qué no se pueden apoyar estas aventuras.
Además de todo esto, está el puro realismo político. O queremos cambios sociales en España o aceptamos la autodeterminación de las regiones, ambas cosas no pueden ser. Si queremos lo segundo jamás ganaremos las elecciones para tener lo primero, si aceptamos la secesión provocaremos que la naturaleza de los nuevos estados y su componente político sean claramente contrarios a nuestras aspiraciones. Esto hay que entenderlo.
De hecho tengo la sensación de que en un futuro inmediato, Cataluña, tantas veces pionera en la historia en el apoyo de cambios profundos en el resto de España, se va a convertir en un lastre para los cambios políticos, tanto por lo comentado como por la actitud maximalista de sus representantes políticos. Espero equivocarme, pero me temo que es probable que lleguemos a esa situación, al menos durante un tiempo.

martes, 21 de octubre de 2014

Por qué Podemos va a acabar gobernando España


















Decía el otro día el periodista Jordi Évole que “Pablo Iglesias no necesita ni abrir la boca. No tiene más que esperar a que pasen los cadáveres por delante de él”. La frase me pareció genial por su simplicidad y muy acertada respecto a lo que está pasando. No es que Podemos o Iglesias sean meros actores pasivos y no hayan hecho nada para llegar donde están, al contrario, para haberse posicionado como partido de moda han tenido que hacer una gran campaña electoral y fabricar un discurso y unas formas políticas muy audaces, lo que pasa es que llegado este momento su crecimiento ya se cataliza solo. El hundimiento de todo lo que huela a política antigua repercute directamente en su beneficio.

Quizá el concepto clave y el que realmente ha situado a Podemos como receptor del descontento popular es ese de “la casta”. Expresión hecha famosa por un libro de unos periodistas italianos que definían así a su clase política, el concepto ha hecho furor en España porque con su simplicidad se define todo un sistema político-económico-empresarial y un estado de las cosas decadente y acabado. Si se analiza cada uno de los problemas concretos que tiene España y se busca en la cadena de responsabilidades, siempre se encontrará detrás a gente de esa casta político-económica que se han lucrado de la desventura de los demás, que se han aprovechado del país y que han parasitado sobre la nación.
En los últimos días un nuevo caso nos ha vuelto a mostrar qué significa el concepto “casta” en su máxima expresión. El escándalo de las tarjetas black de Caja Madrid demuestra perfectamente cómo una casta política y empresarial estaba extrayendo recursos de todos sin pudor alguno y con la convicción de que nadie les iba a descubrir jamás. Miembros del PP, del PSOE, de IU, de los sindicatos y de la patronal, todos usaban las tarjetas para lo que no debían usarse, probablemente porque les habían dicho que podían hacer lo que quisiesen con ellas, pero sin ningún reparo moral en usar lo que era claramente un privilegio injustificado.
El caso es cuantitativamente mucho menor que el saqueo de Bankia o el caso de las preferentes, pero el impacto mediático y social ha sido enorme al ver como el aprovechamiento y la corrupción estaban generalizados. Se han llegado a hacer estudios sobre en qué gastaban cada uno de los grupos “ideológicos”, casi como si fuese una broma macabra. 
Lo peor es que muy probablemente esto de las tarjetas black se habrá hecho en más cajas de ahorros y lo conoceremos en los próximos meses. La publicidad para Podemos es impagable, y estos casos ayudarán a que la gente interiorice todavía más concepto de la “casta”.

Otro caso muy curioso de estos días ha sido el de Francisco Nicolás (el “pequeño Nicolás”). Este chaval, con tan sólo 20 años y con cara de tener 14, penetró en los círculos políticos y empresariales de primer nivel con la intención de estafar y hacer chanchullos, algo que consiguió. Se ha dicho que era una personalidad megalomaniaca y que quería protagonismo, pero tengo la sensación de que más bien era el típico chaval muy inteligente pero bastante antisocial que vio claramente como en este país, con relaciones y contactos, se puede sacar mucho dinero debido a que los círculos de la jet set política y económica están compuestos por un alto número de incapaces y estúpidos.
Ver el modus operandi del pequeño Nicolás explica claramente en qué país estamos y el concepto de la “casta”. El tipo, como militante del PP, se dedicó a hacerse fotos con políticos de primer nivel y colgarlas en Facebook. Cuando iba a cometer sus estafas y fechorías, al presentarse sabía que sus interlocutores iban a buscar información de él en internet y que, al verle en fotos con Aznar, Aguirre y otros, automáticamente iban a confiar en él.
Una de las cosas que hacía Nicolás era pedir dinero para supuestas inversiones muy rentables ¿Cuál era la garantía de la inversión? Hacer creer que detrás de la misma estaba la élite política del PP, algo que sus interlocutores creían al ver las fotos.  Vamos, que decía que tenía una inversión que venía de la mano de Aznar o del cargo que sea del PP, y la gente de esos círculos le soltaba el dinero al segundo.
Decidme si esto no es un comportamiento claro de “casta”. Una élite que maneja inversiones e información privilegiada y que multiplica el dinero sin trabajar, sin esfuerzo y, según su percepción, sin riesgo alguno. Es tal la percepción de que en esos ámbitos el dinero se multiplica solo, que hasta un chaval con cara de niño y sin ninguna garantía más que unas fotos en Facebook podía timar a los presentes.

Los partidos políticos tradicionales intentan reaccionar como pueden, pero la sangría es imparable. Para cuando consiguen cerrar un frente de corrupción ya han aparecido otros dos, y la credibilidad de los partidos tradicionales se hunde cada vez más. Hace un tiempo la sociedad caía en el pesimismo generalizado, en el “todos son iguales”, pero ahora hay un partido que propone pasar la escoba y barrer a toda esta “casta”. Sólo por eso, sólo para que acaben con quienes han parasitado el poder político y empresarial por tantos años y han arruinado el país, la gente está dispuesta a votar a Podemos aun estando alejados ideológicamente de ellos.
En la asamblea ciudadana de Podemos del pasado fin de semana, Pablo Iglesias defendió que se necesitaba un secretario general único. “Tres secretarios generales no ganan a Rajoy y Sánchez” dijo, rebatiendo la propuesta de sus compañeros eurodiputados. La verdad es que da igual que haya un secretario general o tres, Podemos va a seguir creciendo. Lo único importante es que no hayan contradicciones importantes y que se defienda un discurso claro y un programa concreto, al menos en unos puntos fundamentales.
Podemos aúna las esperanzas en la regeneración política (por eso resta votos a UPyD), en una política igualitarista y justicialista (por eso resta votos a IU), y en la recuperación de las clases medias (por eso resta votos al PSOE). Ha creado una dualidad exitosa (la “casta” contra la “gente”) y a Pablo Iglesias se le ha llegado a comparar con el Felipe González del 82 (“por el cambio”) y con Julio Anguita (persona honorable y decente para gentes de todas las ideologías), mientras él se muestra con la determinación de querer ser ese “cirujano de hierro” que siempre han demandado los regeneracionistas españoles.

Podemos y Pablo Iglesias están subidos en una ola que parece imparable. Probablemente no llegarán a tiempo para tener una mayoría en 2015, pero su fortaleza será la que reúna a sus enemigos frente a él y le convierta en la alternativa al poder constituido. Un gobierno PP-PSOE, como se vislumbra, será el que definitivamente le dé la razón de que la “casta” se une para evitar los cambios.
Probablemente su programa electoral evolucionará en los próximos tiempos. Habrá cosas que matizar, cosas que modificar por realismo y cosas que directamente habrá que dejar en el cajón, pero la fuerza de Iglesias y Podemos la dan cuatro ideas abstractas y unos instintos políticos, no un programa concreto. Que la Renta Básica Universal se convierta en una Renta Básica de inserción o que la auditoría de deuda se convierta en una renegociación de buena Fe no será más que una adaptación a las circunstancias, una política realista que no dañará las aspiraciones electorales de Podemos. Las escisiones y separaciones que sufrirá, seguro, en el futuro, tampoco creo que le afecten.
Sin embargo hay dos puntos clave que creo que Podemos sí tendrá que corregir si quiere conseguir esa mayoría necesaria, tanto por realismo como porque cuentan con el rechazo de la mayoría de la población española. La primera es ese apoyo ambiguo que ha dado al a su vez ambiguo “derecho a decidir” de Cataluña, que es algo que le podría alejarle de millones de votantes. Podemos no puede aceptar otra cosa que no sea que cualquier cambio en la forma territorial de España tienen que decidirla todos los españoles. De hecho, ya se comienza a ver cómo miembros de Podemos no quieren decir en público que Cataluña puede secesionarse unilateralmente, como Carolina Bescansa que el otro día que evitó decirlo por cuatro veces. Al final tendrán que buscar un proyecto conjunto en una España federal, y para eso acabarán negando el derecho de autodeterminación o de secesión de los territorios de España.
El segundo punto que tendrán que corregir es esa política infantil sobre la inmigración. El dar la residencia a quien la solicite, como se intuye querían por sus propuestas hasta ahora, no es realista por dos razones: Primero porque genera una contradicción con la defensa de sueldos más altos para los trabajadores, ya que en un mercado laboral abierto el aumento de la demanda de empleo reduciría los salarios por pura competencia; y segundo porque las propias propuestas de Podemos de extender prestaciones económicas por ciudadanía se convertirían en inasumibles en una situación de alto flujo migratorio. Los dirigentes de Podemos no son tontos y seguro que comprenden estas contradicciones y su impacto, así que es de esperar un replanteamiento de estas cosas en vísperas electorales.

La crisis económica va a ser duradera aún. Estamos a las puertas de una tercera recesión y el país que salga de esta crisis va a ser un país radicalmente diferente al que entró en ella, a todos los niveles. O asistimos a una recuperación económica mágica o parece difícil que la ola sobre la que navega Podemos se vaya a detener. En los periodos de cambio potencial se acaba llegando a un punto de no retorno, y si se sobrepasa el cambio ya es inevitable. Yo creo que ese punto ya lo hemos pasado y si no lo hemos pasado estaremos a punto de pasarlo.
No será en 2015 el momento de Podemos, no creo que llegue a tiempo. Posiblemente no ganará las elecciones y aunque las ganase no lo haría con la mayoría suficiente. Pero todo apunta a que va a ser la Syriza española y a liderar la oposición al próximo gobierno. Y por este camino, en este estado de degradación nacional en que nos encontramos, que gobierne será cuestión de tiempo, quién sabe si incluso antes de lo que espero.

jueves, 16 de octubre de 2014

¿Un buen alcalde para Madrid? Juantxo Uralde























Todavía no he salido de mi sorpresa al ver que el televisivo Antonio Carmona ha sido el único candidato a las primarias del PSOE para el ayuntamiento de Madrid y, por tanto, ya es el candidato in pectore para la capital. Yo no sé si en el PSOE se han creído que por salir en los mismos programas que Pablo Iglesias vas a tener un éxito similar, pero debe ser algo de eso porque creo que está fuera de toda duda que Carmona es muy mal candidato para alcalde. No tiene carisma, lo hace mal en los debates y creo sinceramente que no tiene casi nada que aportar a la capital.
Por otro lado en el PP Ana Botella no se va a presentar a la reelección (bueno, a la revalidación) y no está claro quién va a ocupar su lugar. Se habla de la delegada del gobierno Cristina Cifuentes e incluso he llegado a escuchar algo sobre Esperanza Aguirre. De todas formas sea quien sea el candidato el PP lleva demasiados años, está muy quemado en Madrid ciudad y comunidad (y por supuesto también a nivel estatal) y no parece probable que un candidato del PP pueda conseguir apoyos ni lejanamente comparables a los de las anteriores elecciones.
Otro de los nombres que se barajan es el de Juan Carlos Monedero, miembro del equipo directivo de Podemos, que se autoproclamó posible candidato a alcalde y casi heredero de Tierno Galván. Monedero da la sensación de ir por libre dentro de Podemos y sus declaraciones suelen ser inconvenientes, polémicas o crear confusión. Dentro del grupo de profesores que dirige Podemos creo que es el que menos gusta a la gente, tanto por su imagen más antigua y dogmática como por lo comentado anteriormente. A mí, personalmente, me parece el menos fiable de los miembros de Podemos.
Finalmente desconozco cuáles serán los candidatos de UPyD e IU a la alcaldía, pues ya entran dentro de un ámbito más local que no controlo (de hecho no sé si IU irá por libre o apoyará una candidatura ciudadana). Pero ambos partidos parecen estar en retroceso y no tienen posibilidades reales de colocar un alcalde.

Ante este panorama, bastante pobre todo hay que decirlo, tenemos la candidatura ciudadana “Ganemos Madrid”, que está aglutinando a movimiento sociales y partidos de izquierdas. Ganemos Madrid creo que tiene muchas posibilidades de sacar un excelente resultado a la vista de lo que hay, pero para eso deberán tener un buen programa y un buen candidato.
Ganemos Madrid está por fabricarse aún y de hecho no se sabe si IU y Podemos acabarán convergiendo en la candidatura. Pablo Iglesias no es partidario de presentar candidaturas locales así que se intuye que acabarán convergiendo y apoyando los diferentes Ganemos, mientras que IU ha manifestado la voluntad de hacerlo aunque creo que le puede ser algo más difícil que a Podemos.
Pero quien sí parece que está apostando fuertemente por Ganemos Madrid es EQUO. Su gente estuvo presente desde el principio en el germen de Ganemos, Municipalia, y creo sin ninguna duda que están acertando en su posicionamiento. La fuerza de Podemos ha minimizado las posibilidades electorales de EQUO y esto, que en principio podría suponer un gran problema, creo que se podría tener su parte positiva si se gestiona adecuadamente. Muchos partidos van a ser muy dañados por Podemos pero no quieren darse cuenta, sin embargo EQUO lo ha asumido y eso ha hecho que se mueva muy deprisa y se coloque bien. Los que no lo asuman, en cambio, se quedarán descolocados y fuera de juego.
A falta de definir el proyecto creo que cabe poca duda que una hipotética candidatura de Ganemos se crearía por primarias, y en unas primarias los miembros de EQUO tendrían las mismas posibilidades que cualquier otro. Y estando desde el inicio y habiendo sido pioneros de mecanismos de primarias en España, creo que sus posibilidades dentro de la posible candidatura ciudadana no serían pocas.

En España el ecologismo político es una fuerza muy minoritaria, es cierto, pero yo creo que en un entorno de candidatura ciudadana y transversal los miembros de EQUO tienen una cosa muy buena: No generan rechazo en casi nadie y, además, no hay duda alguna de su compromiso con las libertades públicas y la democracia. A la gente de Podemos o a la de IU se le ataca continuamente hablando de Venezuela, Cuba, el chavismo, etc. Y por patética que llegue a ser a veces esta estrategia no cabe duda que hay gente a la que eso le asusta. Sin embargo esas críticas quedarían absolutamente anuladas ante candidatos “verdes”, cuyo compromiso histórico con las libertades es indudable.
Un miembro de EQUO sería, pues, un buen cabeza de lista de una candidatura de Ganemos Madrid. Tienen experiencia política, no generan rechazo e incluso podrían ser una solución de consenso en el hipotético caso de que Podemos e IU no quisiesen ceder el protagonismo al otro grupo. Insisto, creo que EQUO ha sido muy inteligente en Madrid apoyando desde el primer momento a Ganemos.
¿Y quién podría ser un buen candidato de EQUO? Podría ser Reyes Montiel, pero parece que está “retirada”. También podría ser Inés Sabanés, persona muy conocida en Madrid, pero creo que a ella le apetecerá más el ámbito autonómico. Y también creo que hay otro buen candidato: Juan López de Uralde.

Está diciendo esto porque Uralde es amiguete suyo” pensarán muchos lectores. Pues sí, es verdad, lo digo porque le conozco y porque me cae bien y me gusta como político. Pero creo que mi análisis no es tan subjetivo, creo que objetivamente sería una candidatura muy sólida. Uralde cae bien, se nota que es buena gente, es relativamente conocido y está muy implicado en el día a día de las protestas y reivindicaciones en Madrid.
Francamente no sé si Juantxo se vería siendo alcalde. Muchas veces se ha dicho que a los políticos acostumbrados a la primera fila las alcaldías se les quedan pequeñas y que estar gestionando las basuras y el tráfico es muy desagradecido, pero Madrid es la ciudad más importante de España y ha tenido alcaldes de la talla de Tierno Galván o Gallardón (con perdón). Además, creo que para un candidato ecologista el gobierno de un gran capital como Madrid, con evidentes problemas de contaminación, tráfico, etc. Podría ser un gran reto. Un proyecto de ciudad sostenible, “vivible” y participativa podría ser muy atractivo y encajaría bien en la filosofía de Ganemos.


La verdad es que esto no es más que una especulación mía sin fundamento y a lo mejor al pobre Juantxo le ha entrado un sudor frío al leer esto y al ponerse en la situación. Yo ni soy de Madrid ni sé qué se está cociendo en esos lares, pero después de ver a Monedero y a Carmona en las quinielas de las candidaturas pensé que un candidato como Juantxo sería mucho mejor. Y ya sabéis que a mí lo que se me pasa por la cabeza lo vomito aquí sin ningún tipo de contención. Y aunque parezca mentira, a veces acierto y todo...

lunes, 13 de octubre de 2014

La Comunidad Valenciana ante el ocaso del PPCV
















El pasado 9 de Octubre el diario EL PAÍS publicó una encuesta sobre la intención de voto en la Comunidad Valenciana, encuesta que realiza anualmente y que se publica el día de la Comunidad. Desde 2012 las encuestas han venido pronosticando que se acerca al fin del imperio del PP en la Comunidad Valenciana, encuestas que son coherentes con la sensación que percibimos diariamente los que vivimos en esta tierra y también con los resultados de las elecciones europeas, que apuntan en esa dirección.

Este año esperaba la encuesta son expectación, porque me daba un poco de desconfianza. Desde la elección de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE, Metroscopia (la empresa que hace las encuestas para EL PAÍS) parece haber cambiado los métodos de estimación y ha generado un sistema que parece sobrerrepresentar al PSOE en las encuestas. Hay pocas dudas de que la sobrerrepresentación existe realmente, sobre todo porque todas las demás encuestas del resto de empresas desmoscópicas no ven “efecto Pedro Sánchez” por ninguna parte y, además, no hay percepción alguna de que el lento pero constante hundimiento del PSOE se haya revertido, es más, con la aparición de Podemos cualquiera diría intuitivamente que probablemente se va a acelerar.
Era previsible, pues, un muy buen resultado para el PSPV en la encuesta de Metroscopia, y efectivamente así se dio. El voto estimado en la encuesta fue el siguiente:

PP: 29,9% PSOE: 25,8% Podemos: 15,3% Compromís: 13% EU: 8,4% UPyD: 3%

Algo llama la atención, pero para ver bien el cuadro vamos a recordar los resultados de la misma encuesta un año antes, el 9 de octubre de 2013:

PP: 33,9% PSOE: 23,6% Compromís: 13,3 % EU: 11,7% UPyD: 6,9%

Y, ahora, el de las elecciones europeas de mayo de 2014:

PP: 29,09%  PSOE: 21,63% Podemos: 8,24% Compromís-EQUO: 7,94%  EU: 10,35% UPyD: 8,47%


Analizando los datos vemos que se cumplen algunas de las tendencias que se veían claras. La caída constante del PPCV es un hecho, que se potencia cada encuesta o cada elección, y por tanto la subida de la oposición en bloque también. Pero desde el 25 de Mayo también hemos visto otras dos tendencias en las encuestas:
  • Caída de estimación de voto del PSOE a favor de Podemos
  • Caída de estimación de voto de IU y UPyD a favor de Podemos (y UPyD también de C's)

¿Se cumplen estas tendencias en la encuesta? Pues la primera obviamente No. Lejos de caer el PSPV-PSOE respecto a sus datos anteriores, el partido se relanza. Este dato no parece tener ningún sentido y como he explicado antes es producto de la cocina de Metroscopia.
Por otro lado sí se cumple la tendencia de caída de EU y UPyD, aunque la caída de estimación de voto de UPyD es tan brutal que no parece lógica. Con un 8,5% de los votos en las europeas no parece lógico caer al 3% en tan poco tiempo. Las encuestas nacionales le están dando sobre un 5-6% de voto y Valencia es una de sus zonas más fuertes.

Estos eran los datos de la noticia, pero al día siguiente se publicó la intención directa de voto (IDV), es decir, lo que la gente responde cuando se le pregunta a quién va a votar. Y los resultados fueron estos:

PP: 11% PSOE: 9,6% Podemos: 10,4% Compromís: 8,4% EU: 4,6% UPyD: 2,2%

Vamos, que Podemos tiene más intención directa de voto que el PSPV, y Compromís está pisándole los talones. Ciertamente este dato nos explica la baja estimación de voto de UPyD, porque un 2,2% es muy poco, aunque no sé si tanto para dejar al partido en un 3% de estimación de voto. Pero lo demás no parece muy coherente con los resultados.
Metroscopia ha inventado un fantástico concepto que se llama “voto probable declarado”, que es la suma de esta IDV con un factor de “simpatía o proximidad”. La cuestión aquí es que el PSOE parece mantener bastante “proximidad” declarada y, gracias a este concepto, se hinchan los datos del PSOE en todas las encuestas de Metroscopia. Es cierto que la gente debe declarar cercanía al PSOE, pero mi intuición me dice que debe ser más por posicionamiento ideológico teórico (es decir, por estar en el centro-izquierda, como la mayor parte de la población española) que por simpatía real hacia el partido.

La encuesta de Metroscopia tiene datos muy interesantes, aunque debe ser tomada con mucha cautela. Que el PSOE se mantenga en casi un 26% de los votos mientras que los tres partidos a su izquierda sumen un 37% parece que está fuera de los parámetros en que nos movemos. A pesar de el imaginario colectivo actual y de lo que ha pasado en estas últimas dos décadas, tradicionalmente la Comunidad Valenciana siempre ha sido mayoritariamente de izquierdas, no una izquierda obrera o revolucionaria pero sí una izquierda progresista y “pequeño burguesa”. Pero este salto tan grande en tan poco tiempo no parece posible.
La sensación que tengo es que el PSPV está claramente sobrerrepresentado pero no solo él, creo que también lo están Esquerra Unida y quizá Compromís. En contraprestación, creo que Podemos está minusvalorado en la encuesta. Ojo, eso no quiere decir que eso sea lo que van a decir las urnas en mayo de 2015 porque a Podemos le falta algo muy importante: El o los candidatos, que no tiene. Con un buen candidato, con alguien convincente, con un programa político específico para la Comunidad, etc. Muy probablemente pulverizaría este 15%; pero sin él es probable que otras fuerzas como Compromís (que tendrá a la excelente Oltra como candidata) se lleven mucho de su voto potencial. El hecho de que no se presenten a las elecciones locales cuando se votan ambas cosas probablemente también les perjudicará.
También creo que UPyD no se quedará fuera de las Cortes Valencianas, y que conseguirá ese 5% mínimo para entrar. De todas formas esa baja IDV es una seria advertencia. Sería muy interesante saber cuanto del voto a “otros” iría a Ciudadanos, porque hay un drenaje entre ambas fuerzas. Una hipotética alianza UPyD-Ciudadanos creo que sería muy exitosa en la C.Valenciana y que atraería muchísimo voto descontento del PPCV (y del PSPV), de hecho creo que podría superar las dos cifras. Ahora, hay muchas agrupaciones locales de Ciudadanos que son, digamos, “poco fiables” y que pueden suponer un problema claro para el hipotético pacto.

En mi opinión, la encuesta tiene sobrerrepresentado al PSPV e infravalorada a UPyD. Quizá también le pondría a Podemos algo del voto de Esquerra Unida y puede que Compromís. Y si eso pasa ¿en qué escenario nos encontrariamos?
Porque si miráis la encuesta atentamente ésta lleva a un gobierno más o menos claro: El famoso tripartito PSPV+Compromís+EU, que sale escasamente por un diputado. Este es el gobierno que todo el mundo esperaba que iba a haber antes de la aparición de Podemos, pero si hemos concluido que el PSPV está sobrerrepresentado y lo otros podrían estarlo...eso quiere decir que ese tripartito no va a ser posible, al menos con mayoría absoluta. Y si el tripartito no va a ser posible quiere decir que cualquier gobierno de izquierdas va a tener que pasar por Podemos.
Un cuatripartito es, en mi opinión, una locura que no es planteable. Otra cosa sería que alguno de los grupos favoreciese la investidura desde fuera, y ese creo que va a ser el escenario en que nos vamos a encontrar. De todas formas no veo yo a Podemos apoyando al PSPV, otra cosa sería una abstención que permitiese su investidura.

Alternativas no parecen haber muchas más, ni entrando UPyD con 5 ó 6 diputados cambiaría nada. La opción de un tripartito investido con la benevolente abstención de Podemos parece lo más probable, pero hay que tener claro que cuanto más fuerte sea Podemos más vigilado va a estar este tripartito. Gobernar con tres partidos ya es de por sí complicado, aunque el hecho de no tener mayoría por si solos y depender de un actor externo quizá evitaría fricciones de gobierno que de otra manera sí se darían.
De todas formas y siendo fríos, con las cortes proyectadas el escenario más lógico no sería este, sería un gobierno PPCV+PSPV, pero no creo que se de en mayo de 2015 más que nada porque el PSOE debe encarar unas generales a final de año con el objetivo fundamental de convencer a la ciudadanía de que no va a gobernar con el PP en la próxima legislatura. Si las federaciones del PSOE se dedican a apoyar al PP en los gobiernos autónomos, el PSOE sería fulminado en Noviembre de 2015. Otra cosa es que, ante un posible pacto PP+PSOE a nivel nacional, posteriormente se catalizasen cambios en las autonomías ante el mínimo problema, como probablemente pasaría.
Ojo, aunque creo que ese pacto PP-PSOE no se va a dar, voy a plantear una hipótesis: ¿Y si Podemos queda por encima del PSPV? (hipótesis nada descabellada). No se va a hacer un gobierno entre el 3º, el 4º y el 5º, sería absurdo. Esto llevaría al PSPV a la dificilísima situación de tener que apoyar al PPCV o a Podemos. El PSPV seguramente querría apoyar al PPCV, pero no podría por lo comentado y sobre todo porque estamos hablando del partido y la forma de hacer política más corrupta que se recuerda en España desde la época de Lerroux.
La verdad es que lo mires por donde lo mires, ya sea a nivel autonómico o nacional, el futuro del PSOE pinta muy muy negro. La aparición de Podemos le va a llevar a tener que tomar decisiones muy complicadas, y todo a nivel internacional e interno lleva a pensar que con casi toda probabilidad acabarán prefiriendo al PP que a Podemos. Y eso, con toda seguridad, los llevaría a ser desplazados como fuerza preferente de la izquierda.

En resumen, la encuesta de Metroscopia es poco fiable sobre todo en lo que al PSPV se refiere, pero deja ver cosas muy interesantes y que ya intuíamos: El PPCV está hundido y es irrecuperable, la fuerza de un Compromís encabezado por Mónica Oltra va a tener que tomarse muy en cuenta, y Podemos va a aparecer con una fuerza descomunal que aún no podemos valorar adecuadamente.
El futuro va a pasar por los pactos y en un principio no creo que nadie se atreva a pactar con el PPCV. Va a ser un escenario bonito pero difícil, pues en nuestra cultura política no estamos acostumbrados a los gobiernos multipartito y, además, quienes gobiernen no van a heredar nada más que la ruina que nos ha dejado el PPCV. Aún así, creo que el fin del PPCV va a abrir una nueva era en la Comunidad Valenciana y que nada volverá a ser como antes, por lo menos por largo tiempo.

viernes, 10 de octubre de 2014

Mi viaje a Lisboa y otras cosas


















Hace unos días estuve en Lisboa por motivos laborales. Estuve escasamente cuatro días, pero hay unas cuantas anécdotas y cosas que vi que me gustaría compartir, tanto por interés de los lectores como para no olvidarme de ellas y poder releerlas dentro de un tiempo.
Nunca antes había estado en Portugal, algo curioso siendo el país vecino y habiendo estado en países mucho más lejanos como Argentina o EEUU. Una vez escuché que Portugal es el gran desconocido para los españoles y creo que es verdad, por lo menos para quienes no vivimos en comunidades vecinas sino en la otra punta de la península ibérica.

La primera anécdota que tuve fue con el taxi. Desde el aeropuerto al hotel me cobraron 10 euros (el taxi es barato en Portugal), pero al llegar el taxista me preguntó que de cuanto quería el ticket. El hombre, intuyendo que yo iba en un viaje de trabajo y sabiendo que probablemente me pagaban el transporte, quiso hinchar el ticket con mi beneplácito para ganarse unos euros. Le dije “10,20”, que era lo que marcaba el taxímetro, ante su probable disconformidad.
Más tarde hablé con varios compañeros de trabajo españoles que asistían al mismo acto que yo, y a todos les habían dicho lo mismo, a todos les habían intentado hinchar el ticket. Creo que fui el único que ni siquiera acepté un redondeo al alza. Pero lo cachondo no es eso, lo verdaderamente sorprendente es que en el mismo trayecto a todos nos habían cobrado (por taxímetro) una cosa distinta. Hubo trayectos de 15 euros, de 17 ¡Incluso a una compañera le llegó a marcar al taxímetro 30 euros! Obviamente ahí había algo que no estaba nada claro...
Al salir a cenar la primera noche fui a un restaurante que estaba en la calle de atrás del hotel. En el trayecto, que no serían más de 100 metros, vi tres "sin techo" durmiendo en la calle, en zonas que estaban algo cubiertas. Estaba en el distrito financiero de Lisboa y por eso la presencia de tantos indigentes me pareció muy chocante. En los días posteriores estuve por el centro de Lisboa y no vi demasiados indigentes, de hecho vi menos de los que esperaba después de lo que vi el primer día. Comenté con un chico de Madrid si creía que había más mendigos que en Madrid y él dijo que sí, pero yo no lo tengo tan claro. De hecho me pareció que probablemente las autoridades intentarían evitar que estuviesen por el centro.
Cuando vas a una capital y a un distrito financiero desgraciadamente no puedes ver la realidad de un país. Hacer cualquier valoración de cómo está Portugal por lo que vi me resultaría una osadía, así que no lo voy a hacer. Si que noté que las calles estaban más viejas y el mobiliario urbano más destrozado que en España, algo que me recordó bastante a Buenos Aires. Aún así tengo que decir que todo el centro de Lisboa me encantó.

No querría llevarme mala impresión de los portugueses pero después de la experiencia del taxi llegó la de los restaurantes. El “palo” al turista es algo típico en muchos sitios, aunque en países serios como EEUU o el Reino Unido no se suele dar. La verdad es que tampoco me han llegado a dar un “palo” ni siquiera en países como Italia o Argentina, pero al final sí me ha pasado en Portugal.
Esto me pasó una noche en que fui a cenar con varios compañeros españoles. Uno de los portugueses compañeros de trabajo nos había recomendado un asador argentino y allí que nos fuimos, liderados por un compañero catalán un poco cantamañanas y que se las daba de saber hablar portugués. La verdad es que lo que hacía mayormente era hablar catalán con acento portugués, pero a todos los que no sabían hablar catalán les parecía que hablaba un portugués perfecto.
Al ir recomendados pensamos que el sitio no sería muy caro. Nos equivocamos, era caro, aunque no excesivamente, y ya que teníamos que pasar el ticket nos propusimos contenernos en el gasto. Pero ahí que apareció el catalán con su “catañol” y se puso a pedir. El camarero portugués, que vio que era un cantamañanas, le lió y le propuso una especie de degustación que él aceptó sin preguntar a los demás. La degustación consistía básicamente en que iban a sacar lo que les diese la gana y a cobrar lo que les diese la gana también. Allí comenzaron a sacar cosas que nadie quería y que a nadie le interesaban, y aquello acabó con una cena más o menos bien pero con una cuenta de escándalo.
Después de la clavada, que pagamos civilizadamente, pedimos que nos invitaran a unos chupitos y nos miraron como si estuviésemos locos, diciéndonos que no podían hacerlo, los tíos ratas. Con lo que nos habían cobrado nos podían haber invitado no a un chupito, sino a barra libre para todos.
Al día siguiente en el hotel, al hacer el check out, pretendieron cobrarme una cosa de la nevera de la habitación que no había consumido. Dije que no la había consumido y no hubo mayor problema, pero ya iba caliente después de las experiencias y solo la insinuación me sentó bastante mal. No sé si se lo tomaría la señora de la limpieza o fue sencillamente un error.

Ya que he hablado del colega catalán hay una cosa que no me resisto a contar. Este chico es independentista y además es un poco provocador. Cuando le vimos el primer día, antes de saludar ya estaba diciendo que “los españoles” habían prohibido la consulta. La verdad es que la gente está un poco cansada de él y de sus continuos comentarios sobre este tema, la mayoría desproporcionados y absurdos.
Entres los que estábamos allí había andaluces, aragoneses, valencianos, asturianos, madrileños, etc. Y tengo que decir que todos ellos estaban hasta los mismísimos del tema catalán. De hecho hasta una compañera vasca estaba hasta el gorro de escuchar hablar del tema. Estoy en desacuerdo con muchas de las cosas que me dijeron y con tanta vehemencia anti-catalanista, pero al final la unánime opinión no es casual. Lo que más rabia le da a la gente es esa especie de hecho diferencial que los nacionalistas catalanes invocan y que parecen despreciar para todos los demás. Todo el mundo tiene hechos diferenciales respecto a la generalidad y casi todos los territorios tienen una historia tan peculiar y rica como la catalana, pero no intentan crear diferencias artificiales, falacias históricas y justificaciones para todo como hace el nacionalismo.
Empieza a cundir la opinión de que es mejor que los catalanes se independicen que estar aguantando sus continuas quejas y victimismos. No sé si es algo que los nacionalistas catalanes buscan a propósito, a veces pienso que sí, pero la verdad es que poco a poco van minando la moral unionista del resto de españoles. Luego estos mismos catalanes vuelven a casa y dicen que los “españoles” no les quieren y los desprecian y ridiculizan, lo que potencia su victimismo y su independentismo, y así se crea una espiral de desencuentro que conduce a la ruptura convivencial que los nacionalistas catalanes desean.

La verdad es que resulta complicado ver la manera de cómo parar esta espiral de ruptura de convivencia que no interesa a nadie y menos a los catalanes, que al final serían el vecino menor y serian los que más perderían con la enemistad de la otra parte. La política de la provocación, el exabrupto y el improperio da muy buenos resultados electorales a fuerzas políticas opuestas en esta materia, y por eso parece imposible que dejen de usar una herramienta tan facilona para ganar votos.
De todas maneras a nivel personal tengo la sensación de que los “unionistas españoles” están mucho más dispuestos a aceptar reivindicaciones razonables de los catalanes que al revés (hablo a nivel de ciudadanos, no de gobiernos). Los nacionalistas catalanes parecen no aceptar nada más que absolutamente todo y así parece que no va a haber solución. Se critica mucho la posición del gobierno de Rajoy pero por primera vez tengo que decir que no me parece tan absurda ni tan ilógica. Ahora mismo no se puede llegar a ningún término medio con los nacionalistas catalanes, pues están en posiciones de ultra-máximos, así que parece razonable esperar a que el independentismo esté de reflujo para entrar en cuestiones negociadoras.
Hay quien dice que no hacer nada solo potencia el independentismo pero creo que se equivocan. Creo que no somos conscientes del enorme potencial de los independentistas para destruirse a sí mismos. Situados en una posición de fantasía, de independencia teórica sin costes y de infantilismo político no hay nada que se pueda hacer. Sin embargo, enfrentados a una realidad legal y a una legalidad internacional que no les permite hacer nada de lo que quieren, la ruptura entre ellos llegará. Ahora mismo es todo una maraña compacta a favor de lo que eufemísticamente se llama “derecho a decidir”, pero en la mente de cada uno de los actores de esta historia hay una cosa distinta que nada tiene que ver con ese “derecho”, y no hay más que esperar a que las contradicciones salgan a la luz.
Hay independentistas de verdad e independentistas de pegote, independentistas que pretenden una “catalanizacion” total de Cataluña e independentistas que no, hay gente que apoya la consulta por ser rupturista pero que realmente no quiere la independencia ni al nacionalismo, hay nacionalistas verdaderamente aterrados de cualquier cosa que traiga inestabilidad y que, en el momento en que se planteen estrategias rupturistas y unilaterales, van a actuar como aquellos nacionalistas de la Lliga en los años 30, que se lanzaron a los brazos de Franco y los fascistas para que les quitasen a la FAI de en medio. Ahora mismo todos ellos creen que, en el momento de la verdad, se van a superponer al resto de grupos y que el futuro va a ser como ellos creen, pero todos se equivocan. Es un pensamiento mágico que no va a poder durar siempre y ante la necesidad de tomar decisiones difíciles, este grupo que hoy parece compacto irá quebrando y dejando gente atrás, como ya se empieza a vislumbrar.
De todos modos el futuro a corto plazo parece claro: Vamos de cabeza a unas elecciones anticipadas y a un gobierno de ERC, ya veremos apoyado por quien. Quien los apoye acabará barrido del mapa, así que a ver quien es el listo. Tanto el gobierno del PP como la propia ERC saben que ese es el horizonte, y luego ya veremos como lo arreglamos. 

Volviendo al viaje, cuento una anécdota para acabar. Al llegar a Valencia cogí un taxi para ir a mi casa y el taxista se percató de que venía de un viaje de trabajo y que, por tanto, me pagaban los viajes. La tarifa plana del aeropuerto a la capital son 20 euros (antes era con taxímetro y costaba menos), pero el taxista me intentó engañar contándome que, como había unas obras a la salida del aeropuerto y tenía que desviarse de la ruta original, tenía que cobrarme adicionalmente los kilómetros de más.
Imaginaos mi reacción con lo caliente que venía de Lisboa. “A mi me timan en Portugal pero no en España” pensé, y tuve una bronca durísima con el taxista. Obviamente al final desistió y me cobró los 20 €, pero me quedé muy cabreado de que en España te intenten hacer eso. Tengo pendiente hacer una reclamación sobre el taxista en cuestión (tengo el ticket y sé su nombre y licencia), porque esto no se puede permitir.

domingo, 5 de octubre de 2014

Las filtraciones falsas del PP















Los partidos políticos, sobre todo los que están en el gobierno, usan mucho la estrategia del “globo sonda” para ver qué opina la población sobre determinados temas. Por ejemplo, si tienen previsto hacer una subida de impuestos pero no están seguros de hacerla por si eso hace daño a sus intereses electorales, lo que harán es insinuarlo o decirle a algún periodista amigo que lo publique para ver cual es la reacción popular. Si la población se lo toma bien sacarán adelante la medida pero si se lo toma mal lo que harán es dejarla en un cajón y decir que realmente nunca la habían previsto.
Este es el tipo de filtraciones a las que estamos acostumbrados junto con aquellas que son claramente favorables a sus intereses. Sin embargo estas últimas semanas he comenzado a ver filtraciones que son obvias mentiras y que no parecen beneficiar en nada al PP y, sin embargo, el entorno de ese partido está filtrando. Voy a explicar las dos que más me han llamado la atención.

Hace unos días la líder de UPyD, Rosa Díez, le pidió una entrevista a Rajoy. La sorpresa se produjo cuando éste la citó para mañana, algo que no se hace nunca ni siquiera con el líder de la oposición y todavía parecía menos normal hacerlo con alguien con quien Rajoy tiene una especial agresividad parlamentaria. Se reunieron y hablaron de lo que tuviesen que hablar, que parece que estaba fundamentalmente centrado en el tema catalán.
Pero al día siguiente aparece esta noticia. Según parece el PP filtró que Rosa Díez le había prometido a Mariano Rajoy que UPyD le apoyaría en la Comunidad de Madrid para evitar que gobernase Podemos o cualquiera con el apoyo de Podemos. En UPyD, por supuesto, lo negaron todo, pero viendo como se ha estado manejando UPyD contra Podemos (que se ha convertido en la obsesión compulsiva de la cúpula de UPyD en los últimos tres meses) ha quedado un halo de sospecha y de verosimilitud en la noticia.
Sin embargo la noticia con toda probabilidad es falsa y sólo responde a una filtración interesada del PP. No tiene ningún sentido que un partido que vende su apoyo a precio de oro directamente le “regale” el apoyo al PP en Madrid en una simple conversación, más cuando para empezar a hablar con Ciudadanos le han puesto una kilométrica lista de exigencias. Además, por personalista que sea UPyD Díez ni puede ni va a garantizar el apoyo de UPyD Madrid en una entrevista con el presidente del gobierno, es simple y llanamente absurdo. Nadie va a una entrevista y regala un apoyo político porque sí, eso no tiene sentido.
La filtración del PP a un medio de comunicación es, con toda probabilidad, falsa ¿Por qué lo han hecho? Lo he estado pensando bastante y creo que el único sentido que puede tener es intentar hundir a UPyD después de unas semanas en que la imagen del partido se ha resentido bastante. Con esta noticia se dejaba caer que UPyD era intransigente con Ciudadanos y, sin embargo, le regalaba los diputados al PP, noticia que de ser creída por los lectores sería un golpe muy duro a las expectativas de UPyD.
Se podría pensar que el PP quiere hundir a UPyD para recuperar el voto que ha perdido en su beneficio, pero esta noticia más bien aleja a los votantes de UPyD mas reacios a cualquier pacto con el PP. ¿Realmente le interesa al PP hundir a UPyD y que su voto vaya al PSOE o a Podemos? En principio no parecería muy lógico.

La segunda filtración interesada del PP es la de una supuesta encuesta interna en la Comunidad Valenciana que situaba al PP al borde del 30%, a Podemos y al PSPV en más o menos el 20% y a Compromís y Esquerra Unida en peor situación que en 2011. La noticia indica que el PP más el PSPV no llegarían a la suficiente mayoría para gobernar pero que el famoso “tripartito” (PSPV+Compromís+EU) tampoco sin la ayuda de Podemos.
Claro, tan sólo hay que analizar la encuesta para darse cuenta que es una invención. Con un 29-30% el PPCV sacaría más de 30 diputados. Eso quiere decir que el PSPV tendría que sacar 19 diputados o menos para no sumar mayoría absoluta entre los dos. Con el 20% de Podemos le podríamos dar 21-25 diputados (tiro por lo alto). Si EU y Compromís no superasen los resultados de 2011 no podrían superar los 6 y 5 diputados que tienen actualmente. Vamos a hacer un número más o menos lógico: 31+18+21+6+5= 81 diputados. Les Corts Valencianes tienen 99 diputados. Faltan 18...
Aquí, pues, sólo habría dos posibilidades. La primera es que UPyD sacase 18 diputados, y para ello le haría falta alrededor del ¡¡20% de los votos!! Claro, esto es implanteable y absurdo. La segunda opción, algo más rebuscada, sería que Ciudadanos sacase 5 o 6 diputados (sobre un 6% de los votos) y UPyD los 12-13 diputados restantes, para lo que le haría falta un 13-14% de voto, que también es imposible porque hay un claro drenaje de votos entre esas dos fuerzas. Ojo que para forzar tanto los porcentajes estoy dejando el “resto” en casi 0, pero es que sino no me sale que PP y PSPV, con esos porcentajes de voto, no sumen mayoría absoluta.
¿Qué quiere decir esto? Pues que o lo que ha filtrado el PP es mentira en algún punto (o en más de uno) o que directamente se ha inventado una encuesta y han sido tan idiotas de no darse cuenta que las tres cosas que han filtrado eran incompatibles entre sí. Sí, sé que es difícil pensar que un partido puede ser tan idiota para filtrar tres cosas y que estén mal, pero en el PPCV son medio tontos y prueba de ello es que tienen asesores como Luis Salom.

¿Qué demonios pretende el PPCV con esta encuesta? ¿Demostrar que está hundiéndose? Los partidos suelen filtrar “encuestas internas” que dicen precisamente lo que a ellos les gustaría que pasase, pero es obvio que en esas circunstancias el PPCV se va a la oposición ¿cómo pueden filtrar algo que evidentemente es falso y que además les perjudica?
Podría ser que intentasen potenciar el miedo contra Podemos, porque más o menos lo que vienen a decir es que ni pueden gobernar con el PSPV ni puede el tripartito, así que hay que pasar por Podemos de todas las maneras (ignorar a UPyD en la filtración ayudaría a generar esta sensación). Parece que tiene sentido que esta pudiese ser la idea si no fuese porque está más que demostrado que cuanto más cosas de estas se hacen más fuerte es Podemos. Ahí se confirmaría la teoría de la idiotez intrínseca del PPCV y sus “estrategias Salom”.
O es esto último, o francamente no entiendo que se filtre una encuesta tan claramente desfavorable para ellos.

Yo no sé a qué está jugando el PP, la verdad. Estas filtraciones mentirosas tienen sentido cuando te benefician pero es que en este caso te perjudican. Y si lo hacen como estrategia anti-Podemos la verdad es que son más tontos de lo que pensaba, que hace cuatro meses del 25-M y parece que aún no se han dado cuenta de que así fortalecen a Podemos. Como sigan así hasta final de año Podemos se puede situar por encima del PP a principio del año que viene.
Voy a ver si analizo las próximas filtraciones falsas para ver si le veo algún sentido a esto pero, mientras tanto, no me queda otra conclusión preliminar que pensar que son estúpidos. No lo entiendo ¿tan superados están por las circunstancias para no poder trazar ni una sola estrategia con sentido?