La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







jueves, 27 de noviembre de 2014

Goebbels contra Podemos















Yo soy una persona muy crítica, siempre lo he sido. Intento enfocar la realidad con objetividad y analizar los acontecimientos con frialdad, especialmente cuando hay alguna cosa oscura que acecha a políticos o partidos por los que tengo simpatía. Muchas veces, al analizar los hechos, me hago una pregunta “¿Cuál sería mi sensación si esto mismo lo hubiese hecho el PP?” y eso me ayuda a ver si hay una parte de mi análisis que está siendo emocional. Cuando el análisis supera esa pregunta, sé que estoy siendo justo.
En los últimos meses están saliendo continuas informaciones que quieren poner en duda la honorabilidad de los líderes de Podemos, y normalmente cada una de ellas la analizo a conciencia: Leo con extremo cuidado las acusaciones, busco información, analizo escrupulosamente los puntos débiles de la acusación, etc. Y al final ha resultado que la práctica totalidad de las acusaciones contra los líderes de Podemos han resultado falsas, desde las de carácter ideológico como las de carácter ético. Siempre digo que, cuando esta gente haga algo, pasará como en la historia de Pedro y el lobo: Han sido tantas las mentiras que, si el lobo llega a venir de verdad alguna vez, nadie se lo creerá.

En los últimos días, probablemente potenciado por las encuestas que sitúan a Podemos a un nivel similar a PP y PSOE, las acusaciones contra los líderes de Podemos se han multiplicado. Y no sólo contra los líderes de Podemos, también contra la propia pareja de Iglesias, Tania Sánchez, pues parece que muchos han pensado que atacando a la novia de Iglesias también van a poder manchar su imagen. De todas formas en el caso de Tania tengo la sensación de que hay mucho de guerra fratricida entre facciones de IU, creándose una comunión de intereses entre los medios que quieren atacar la imagen de Podemos y la facción de IU que se quiere quitar de en medio a Tania.
Lo que tienen en común todas las acusaciones es que son “débiles”, es decir, que están cogidas con pinzas y se basan básicamente en suposiciones e insinuaciones. Obviamente ni Podemos ni sus líderes han tenido responsabilidades de gobierno y, por tanto, los ataques se concentran en cosas ajenas a la gobernación, donde hay mucho menos que rascar. Así pues lo que no se sabe se supone, lo que no se sostiene se omite y las ideas se mezclan para crear la sensación de que hay un gran escándalo donde hay nada o casi nada.
En Podemos han dicho que esto es “una campaña de la casta” contra ellos. Yo no voy a usar esos términos, pero obviamente todo esto parece una campaña propagandística y el mejor indicio de ello es ver cómo se construyen los escándalos: Usando los principios de la propaganda del ministro nazi Joseph Goebbels. Sí, Goebbels y sus principios de la propaganda son universalmente utilizados por casi todos los políticos y muchos medios afines a partidos, pero en cualquier caso suelen ser un buen filtro para ver si te encuentras delante de algo oscuro de verdad o si, simplemente, es propaganda para desprestigiar a alguien o algo.

Voy a usar el caso de la beca/contrato de Íñigo Errejón como primer ejemplo para ilustrar lo que quiero decir. Íñigo Errejón es uno de los grandes ideólogos de Podemos y, en mi opinión, se está convirtiendo en entrevistas y tertulias en el más convincente de todos ellos, y eso que tiene escasos 31 años. Me parece un tipo extremadamente capaz y creo que muchos de los rivales de Podemos han entendido esto, así que lo han convertido en el blanco de sus ataques.
Goebbels listó 11 principios de propaganda y obviamente no todos aplican en un caso concreto, pero en este concretamente aplican varios. Por ejemplo, en el caso de Errejón aplica el “Principio de la transposición”. El principio de la transposición consiste básicamente en echar sobre tu enemigo las acusaciones que se ciernen sobre ti, intentando responder con el mismo ataque que se te hace para llevar la iniciativa del ataque o, en el mejor de los casos, para que las acusaciones contra ti no te dañen al creer la gente que todos son iguales.
El PP (y el PSOE) han sido atacados y conceptualizados por Podemos como “casta”, como unos grupos esencialmente corruptos que usan el estado para mantener un estado de las cosas del que además se aprovechan. Por tanto la teoría de la transposición consistiría en hacer creer que los dirigentes de Podemos son también así. Pero como éstos no han podido ser corruptos en el ejercicio de la política (pues no han estado en ella), se intenta que lo sean en su vida personal o se extiende la sospecha a sus familiares (padre de Errejón, novia de Iglesias…).
El caso del contrato de Errejón o del supuesto fraude fiscal de Pablo Iglesias con su productora tienen como objetivo hacer creer que los líderes de Podemos también son “casta”, es decir, que se aprovechan del sistema como los políticos del PP y PSOE. No se aprovechan de la política porque no pueden, pero uno se aprovecha de un contrato y el otro de un régimen fiscal favorable, que es lo que tenían a mano. Así se intenta minar la credibilidad y la “altura moral” de estos dirigentes, y se pretende que el público los inhabilite para dar lecciones de limpieza y honradez.

Este principio de transposición se convierte en efectivo gracias a otro principio, el “Principio de la transfusión”. El principio de la transfusión consiste en usar una convicción colectiva o un sustrato preexistente en la sociedad para poder edificar tus teorías sobre él. El caso más simple es el de los Nazis, que usaron el antisemitismo tradicional que existía Alemania para sustentar toda su arquitectura ideológica.
En este caso lo que se aprovecha es la idea de que “todos los políticos son iguales” y “todo el mundo es corrupto”, que tanto ha calado en nuestra sociedad. Esta idea anti-política preexistente se instrumentaliza para que la gente vea verosímil que Errejón, Iglesias y otros sean corruptos en potencia, que no sean más que otros aprovechados que lo único que quieren es sustituir una “casta” por otra. Se busca que la gente piense: “¿Para qué vamos a votarlos si serían igual de corruptos que los que están ahora?”

Un mecanismo para hacer eficaces estos intentos de ensuciar la imagen de los líderes de Podemos es usar el “Principio de renovación”. El principio de renovación consiste en ir constantemente renovando los argumentos para intentar inhabilitar las defensas del rival. Para cuando tu adversario se está defendiendo de una primera acusación ya debes haber creado una segunda acusación para que la defensa no sirva, y así debes tener siempre una acusación reciente que no haya sido respondida.
Si os fijáis en el caso de Errejón nuevas noticias aparecían todos los días. Esto en principio podría ser normal pues, en la práctica periodística, se van descubriendo cosas conforme pasan los días y se profundiza en la investigación. Sin embargo lo que no parece normal es que haya una acusación diaria, pues cuando no era contra Errejón era contra Pablo Iglesias y, en los descansos, lanzaban contra Tania Sánchez.
La noticia sobre Errejón se publicó un lunes, diciendo que tenía un contrato de 40 horas que no cumplía. Para cuando salió a desmentirlo ya había salido una segunda noticia que decía que había renunciado al contrato cuando le habían “pillado”,lo cual no era cierto pues lo había hecho varias semanas antes. Dos días después, cuando ya se vislumbraba que esta historia no daba más de sí, se habló de la incompatibilidad del contrato con el “sueldo” de Podemos, que al final tampoco era un sueldo sino pagos puntuales. Y en medio de todo esto y el día que no hubo novedades sobre Errejón, se sacó la noticia de Pablo Iglesias por el asunto de su distribuidora, y al día siguiente apareció el asunto de Tania Sánchez Melero, que en vez de ser la candidata de IU a la Comunidad de Madrid se la presentaba como “la novia de Pablo Iglesias”.
Esta catarata de noticias con poca base responde perfectamente al principio de renovación Goebbeliano, sirve para inhabilitar defensas y para que quede la sensación de que “algo debe haber” si hay tantas noticias.

El “Principio de verosimilitud” también opera de forma clara en estos casos. Este principio consiste en usar informaciones diversas pero inconexas para intentar dar coherencia a una tesis, informaciones que la gente interpretará como indicios diversos que apuntan a la misma dirección. Obviamente estas “pruebas” no tendrán nada que ver entre sí, pero el principio de verosimilitud asume que la gente no va a comprobar todas las fuentes, por lo que acabará aceptando la tesis inventada.
El caso de la noticia sobre la productora de Pablo Iglesias es un claro ejemplo de esto. En la misma noticia se mezclan ideas diversas con la idea de generar un todo coherente que, realmente, no es tal. Se habla de que la productora es una entidad sin ánimo de lucro y, a la vez, se dice que facturó 425.000€ en los dos últimos meses de 2013. También se mezclan varias noticias en el articulado, sobre que los trabajadores no cobraban el salario mínimo, que en las cuentas de la sociedad sin ánimo de lucro había pagos por trabajos realizados en países latinoamericanos, etc.
Leyendo todas las noticias te da la sensación de que Pablo Iglesias ha ganado mucho dinero con la productora y que la registró como sociedad sin ánimo de lucro para no pagar impuestos y así enriquecerse más. Sin embargo, cuando analizas cuidadosamente la noticia, ves que esos 425.000€ se facturaron cuando la sociedad era una S.L. (cuando la redacción da a entender lo contrario) y no hay prueba alguna de que los administradores de la sociedad sin ánimo de lucro se lucrasen, que sería el verdadero delito. Una sociedad sin ánimo de lucro puede cobrar por sus servicios, eso no es ilegal y de hecho es lo frecuente (hay universidades privadas que son instituciones sin ánimo de lucro, por ejemplo), pero en esta noticia se mezcla todo para crear una sensación de fraude que, desgranando la noticia, en principio no se ve.
Esta noticia aprovecha el desconocimiento de la inmensa mayoría de los lectores sobre cuestiones mercantiles y sabe que pocos de ellos buscarán información sobre si una entidad sin ánimo de lucro puede facturar o no y sobre en qué circunstancias sería ilegal que una productora fuese asociación sin ánimo de lucro. Se orienta a una conclusión verosímil, que es que Iglesias ha cometido fraude fiscal, y los datos inconexos e irrelevantes ayudan a que parezca que ha sido así.

Muchos más principios de la propaganda Goebbeliana se están usando contra Podemos ¿Quién no conoce el típico “Principio de la orquestación”, eso de repetir una mentira mil veces para que parezca verdad? U otro principio típico, el de “desfiguración”, que consiste en exagerar cualquier cosa de poca importancia hasta presentarla en una amenaza o una prueba de carga terrible (los pagos de gobiernos latinoamericanos a la fundación CEPS, las palabras de Iglesias sobre la ETA, etc).
También operan principios como el de “silenciación” (usar medios afines para atacar al rival como método para que no se hable de tus propios problemas) o el favorito de Mariano Rajoy, ese que usa cuando habla de la “inmensa mayoría de la gente normal”: El “Principio de la unanimidad”, hacer a la gente creer que esa información es algo que cree todo el mundo y que, por tanto, tiene que ser verdad.

El análisis de las informaciones sobre Podemos y sus líderes, la forma como se presentan, las débiles evidencias que las sostienen, la desproporción evidente entre la importancia de un tema y su cobertura mediática, la reiteración dando por ciertas cosas de las que no hay ni indicios sólidos y otros hechos, me hacen concluir que las acusaciones son casi todas mera propaganda o más bien contra propaganda. Y cada comprobación minuciosa que he hecho a estos casos y a otros, me ha confirmado esa sensación.
Quienes idean esta contra propaganda me parece que no saben lo que están haciendo. Cuando ves a alguien injustamente atacado y vilipendiado la tendencia normal es empatizar con él, y eso está creando afecciones hacia Podemos por parte de gente que en principio no las tenía. Cosas como estas hacen que la gente asuma que ese mensaje de que hay una casta que está aterrorizada por si pierden sus privilegios es verdad, y eso fortalece su mensaje.
Pero a la vez esta contrapropaganda crea problemas al país, porque genera gente asustada que se radicaliza e incluso llega al odio, y esto es una bomba de relojería social que dualiza terriblemente al país. Pero ya sabéis, "después de mi el diluvio" que dijo Luis XV. Esa es la mentalidad que parece operar en este país. 

lunes, 24 de noviembre de 2014

Ciudadanos: Acto en Paterna y ruptura con UPyD
















Tal y como se han desarrollado los acontecimientos voy a tener que juntar un texto que tenía previsto hacer, que trataba sobre el acto que hizo el partido Ciudadanos en Paterna hace un par de semanas y al que asistí, con el análisis de la reciente ruptura de las negociaciones entre Ciudadanos y UPyD, que ha sido violenta y muy fea como luego comentaré.
Voy a ver si no me sale un texto demasiado largo y puedo generar algo coherente. Voy a comentar los hechos cronológicamente para que quede un poco estructurado, empezando con el acto de Paterna y acabando con los cuchillos y coces que está lanzando la gente de UPyD contra Ciudadanos. Por cierto, aviso a mis lectores de UPyD: Voy a ser muy duro. Sin acritud ninguna, pero creo que UPyD esta vez se lo merece.

Comienzo por el acto de Ciudadanos. Creo que he ido a algún acto de casi de todos los partidos políticos menos del PP. M gusta ir para ver en vivo qué se cuenta, analizar el entorno y ver las cosas de primera mano. He ido a actos de UPyD, de EQUO, de Podemos, de Compromís y de algún otro (incluso del PSPV), pero nunca había ido a ningún acto de Ciudadanos. Hace un año quise ir al acto de presentación de Movimiento Ciudadano en Valencia, pero tuve gastroenteritis y no pude.
¿Por qué elegí ese acto, en un municipio que no era el mio? Pues por varias razones. Primero por los dos ponentes y por los temas que trataban. Los ponentes eran Juan Carlos Galindo, experto en políticas anticorrupción, y Carolina Punset, concejala ecologista de Altea que iba a hablar de empleo verde. Ambos, además, han acabado en Ciudadanos digamos “rebotados” de otros partidos: Galindo ha pululado por UPyD, Compromís y algún otro vendiendo sus politicas anticorrupción, hasta que ha encontrado cobijo en Ciudadanos. Carolina Punset estuvo en EQUO y fue una de sus impulsoras, pero salió de allí por discrepancias con la línea política.
Adicionalmente sabía que probablemente iría el ex-coordinador de UPyD de la Comunidad Valenciana, Alexis Marí, al que nunca llegué a conocer estando en UPyD y que había dimitido de su puesto en UPyD sobre un mes antes, en discrepancia con la línea política marcada por Rosa Díez. Mantengo una cordial relación con Marí por twitter y sé que lee de vez en cuando lo que escribo, así que le pregunté por mensaje privado si iría y me dijo que si llegaba a tiempo sí.

En el acto de Paterna había algo más de cien personas, que no parece mucho para un municipio de 70.000, pero la sala se llenó y quedó mucha gente de pié. Diría que la media de edad de los presentes era algo más alta de lo que normalmente suelo ver en otros partidos, aunque habían algunos chavales jovencitos que intuyo pertenecían a las juventudes (o equivalente) del partido. Antes de empezar llegó Alexis Marí, al que saludé y que me pareció una persona enormemente llana. Parecía que los dirigentes locales de Ciudadanos le estaban esperando y, de hecho, se sentó en primera fila del acto.
Juan Carlos Galindo hizo su ponencia sobre la corrupción, que es su especialidad. A Galindo le encanta el escenario y el micrófono y se nota que disfruta hablando en público, con ese punto histriónico que podéis observar en las intervenciones de televisión. Estuvo hablando de un plan contra la corrupción en entidades locales y si soy sincero me parece que todo lo que comentó era bastante básico, sorprendente que no se esté aplicando ya.
Carolina Punset me gustó bastante, aunque los temas que tocaba ya me los conocía muy bien por mi formación, experiencia profesional y porque sigo bastante a EQUO. Habló de empleo verde, agricultura ecológica, urbanismo, algo de renovables, etc. Era extraño ver al público tan interesado en lo que Carolina decía pues probablemente los presentes eran en su mayoría más bien conservadores, y normalmente lo verde se asocia a progresista y no a conservador.
Ver a Galindo y a Punset juntos como estrellas de un acto de Ciudadanos daba una sensación de alta transversalidad. Mezclar la anticorrupción con lo “verde” me gustó, y daba la sensación de que allí confluían personas de procedencias muy diversas. Supongo que es lo que se busca desde Ciudadanos, además de que es lo coherente por su método de crecimiento (la absorción de partidos locales).
Me hubiese gustado poder analizar bien la fuerza de Ciudadanos comparada con la de UPyD, pero la verdad es que no saqué ninguna conclusión. Al último acto de UPyD al que asistí fueron bastante más personas que a este de Ciudadanos, pero era en Valencia capital y, además, tengo la sensación de que movilizaron a todo el partido, probablemente autobuses incluidos, para dar apariencia de normalidad (acababa de dimitir la mitad del equipo directivo de la Comunidad Valenciana y de hecho la presencia de Díez en Valencia parecía destinada a taponar la herida).

Ni en el acto de Ciudadanos ni en el anterior de UPyD al que fui se mencionó nada de las negociaciones que ambos partidos estaban llevando a cabo y que duraron unas semanas (excepto una puya de Rosa Díez que francamente estuvo fuera de lugar). La verdad es que las negociaciones parecían, desde el principio, un paripé que no iba a ir a ningún sitio. No había más que leer el twitter de Carlos Martínez Gorriarán (nº2 oficioso de UPyD) para darse cuenta que el acuerdo con Ciudadanos era imposible y que UPyD no lo quería, pero que se veía obligado a negociar por las presiones y circunstancias.
En España existe, en este momento, un gran vacío en el centro político, con gente desencantada del PP y el PSOE pero que no se atreve a votar a Podemos. Ese espacio está ahí para quien se atreva a cogerlo pero hay una evidencia clara: UPyD, con grupo parlamentario esta legislatura, no ha sido capaz de apropiarse de ese voto, y desde el 25 de Mayo pasado es un partido en decadencia. No es que no capitalice lo que pierden PP y PSOE, es que su voto se está yendo a Podemos y a Ciudadanos. Y seamos claros: Si UPyD no ha podido capitalizar el descontento en estos tres años de legislatura ya no va a poder hacerlo.
Así pues ahí hace falta algo nuevo. Ciudadanos quiere salir de Cataluña y ocupar ese espacio pero tiene un problema: Se superpone políticamente a UPyD, y esto obviamente supone un inconveniente para su crecimiento. La intuición nos dice que si UPyD y Ciudadanos se presentan por seperado a las elecciones generales van a dividir su voto potencial por tres: Los que voten a UPyD, los que voten a Ciudadanos, y los que voten a otros porque piensen que votar partidos que no van a sacar casi nada es tirar el voto a la basura. Así pues la confluencia es la postura inteligente, evidente y, además, es la que estaba pidiendo mucha gente a nivel social y desde dentro de esos partidos.
Era pues absolutamente crucial entender que había que intentar llegar a un acuerdo como fuese, y como fuese quiere decir cediendo bastante. Sosa Wagner se atrevió a decirlo y duró dos meses. Alexis Marí también parecía estar por la labor y no duró mucho más. Y leyendo los tuits de muchos dirigentes de UPyD, mayores y menores, las puyas y ataques transparentes a Ciudadanos eran frecuentes y continuos ¡En medio de la negociación! La verdad es que el espectáculo era dantesco, y muchos se podían haber quedado con cara de tontos si el acuerdo hubiese prosperado, aunque era evidente que no iba a prosperar.

Es obvio que UPyD no quiso nunca pactar con Ciudadanos, ni por las condiciones que puso al principio ni por la actitud transparentemente boicoteadora de sus dirigentes, pero ¿quería Ciudadanos? Pues Albert Rivera y todos los dirigentes que conozco de Ciudadanos decían que sí y en principio debo creerles, por la sencilla razón de que es tan evidente que necesitaban unirse a UPyD para catalizar sus expectativas electorales, que no querer la coalición era una estupidez.
Y eso que si alguien podía salir perjudicado de este pacto era Ciudadanos y sus aspiraciones en Cataluña. En Cataluña UPyD está vista como un partido de tarados españolistas y de gentes obsesivas, mientras Ciudadanos mantiene una posición más natural y tolerante dentro de su posición claramente constitucionalista y anti-nacionalista. De hecho el 9-N fue UPyD quien se presentó en el juzgado para poner una querella a Mas en acto absurdo, querella que obviamente fue desestimada y que no servía para más que para caldear los ánimos. Por el contrario, Ciudadanos tiene una imagen relativamente buena en todas partes.
Hay quien dice que lo que quería Rivera era quedar ante la opinión pública como el que deseaba el pacto, para posteriormente echarle en cara a UPyD la ruptura y, así, capitalizar a toda aquella gente que quería realmente una opción unitaria. Rivera habría puesto condiciones inaceptables para forzar la ruptura y su actitud era premeditada para así absorber a toda la militancia descontenta de UPyD. ¿Es posible esta versión? En política todo es posible, pero no perdamos de vista que quien te lo está diciendo es alguien que nunca ha querido el pacto.
De hecho, esta perfidia que le achacan a Ciudadanos no es algo particular. UPyD también piensa que Podemos, que es el malvado bolivarianismo, cuenta con una conspiración mediática a su favor. Antes de aparecer Podemos su enemigo era IU, a quienes acusaban de todo, tanto de ser parte de redes clientelares y “casta” como de querer un régimen castrista en España, sin pararse en lo ridículo de la contradicción. Por supuesto los nacionalistas también han sido víctimas de los ataques de UPyD, tanto los independentistas como los que no lo son y también los que no acaban ni de ser nacionalistas, como Compromís. Y obviamente también el PP y el PSOE han sido víctimas de sus ataques, pero casi diría que menos que todos los demás.
Vamos, UPyD es el anti-todos, no ha dejado títere con cabeza jamás y se sitúan siempre en una molesta y autoproclamada altura ética y moral para atacar con saña a todos los demás. UPyD se comporta como esa típica persona paranoide que cree que todo el mundo tiene malas intenciones y que quieren acabar con él. Lo que hace ahora con Ciudadanos no es más que lo mismo que ha hecho siempre, pero si acaso con más rabia y más saña porque Ciudadanos se está llevando a su afiliación y sus votos.

Y ya el acabose y el colmo de lo dantesco fue cuando, después de acusar a Ciudadanos de ser los culpables de romper el pacto, a los pocos minutos aparece en su página web un informe explicando el por qué de la ruptura de las negociaciones, informe de ¡¡de 42 páginas!! Claro, no hay que ser Zahorí para entender que este informe no se hace en 10 minutos y que lo tenían preparado hacía días, y luego se atreven a decir que ellos querían en pacto...He intentado averiguar desde cuando llevaba ese informe hecho y creo que como mínimo se comenzó a hacer el 11 de noviembre, 9 días antes de la ruptura de las negociaciones.
Pero lo peor no es ya la ridiculez del episodio, lo peor es el contenido del informe. El informe es como una investigación de la STASI, una causa general destinada a demostrar la perfidia de Ciudadanos y que son corruptos, promotores del transfuguismo, poco transparentes y que no cumplen el mínimo aceptable en nada. El informe filtra emails, convierte los tuits en prueba de culpa, usa un lenguaje entre condescendiente y moralista, y da la sensación de escrito típico de novia despechada (novia que, además, no quería al novio). O sea, venganza y sectarismo. Os prometo que tenía los ojos como platos cuando leía el informe.
Yo no sé si UPyD tiene algo de razón en lo que dice, mucha o incluso si la tiene toda (que no la tiene), pero sólo por el hecho de colgar traicioneramente ese informe pierde la razón que pudiese tener. Lo de colgar el informe preparado desde hacía días en el momento de la ruptura de las negociaciones es una vergüenza que descalifica a quien lo hace. Esto se lo he dicho a dirigentes de UPyD por twitter y su respuesta ha sido “lo importante es si lo que pone ahí es verdad”. No señores, una vez hecho esto lo importante deja de ser si es verdad, lo importante acaba siendo que los responsables de esto se han comportado como gente vengativa, maniaca y paranoide. De verdad, decidme ¿alguien se va a fiar de UPyD a partir de ahora? La respuesta es nadie.

Lo peor de todo es que esto que hace UPyD no lo han inventado ellos, ya existe hace tiempo: Se llaman purgas. La actitud de UPyD es calcada a esos partidos leninistas, trostkistas, maoistas o de otras facciones del comunismo, que en la búsqueda de la uniformidad ideológica y de las esencias puras se dedicaban a acusar al primero que no cumplía con las normas de la ortodoxia de traidor, desviacionista o directamente de enemigo del pueblo.
Hay un chiste que circula por ahí que dice que por fin se ha sabido si UPyD es de derechas o de izquierdas, y que es de izquierdas viendo como se acuchillan entre ellos. Y ya no es que se acuchillan entre ellos, es que se dedican a acusar de traidor a todo el mundo. Los que somos de izquierdas ese camino ya lo conocemos, y lleva a la marginalidad y a convertirse en una secta de dogmáticos. Decenas de partidos han entrado ahí y han acabado en las catacumbas del sistema y reuniéndose todos los afiliados del partido dentro de un coche de 5 plazas.

Si estoy siendo tan duro es porque he defendido a UPyD muchas veces. Llevo años defiendiendo a UPyD delante de todos mis amigos de izquierdas, ante la incredulidad de estos que no entendían qué estaba haciendo. Los he defendido de las acusaciones de post-franquismo o de ser extrema-derecha, les he perdonado y he intentado comprender todos sus errores, he dicho que eran necesarios, etc. Y cada vez que lo hacía aparecía una nueva acción de UPyD incomprensible cuando no indefendible. Y oye, estoy cansado de defender causas perdidas.
Y es que hay cosas de UPyD que me gustan mucho, hay cierta ética de fondo y cierta conceptualización de lo que debe ser el estado y la democracia que me gustan. Me gusta más la línea ideológica de UPyD que la de Ciudadanos porque considero a la primera más “izquierdista”, más “republicana”, más basada en valores. Pero se dice que es peor un tonto que un malvado, ya que al malvado le ves venir y al tonto no, y cambiando la frase creo que es mejor un derechista que un perturbado, pues muy honesto y puro que sea el perturbado nunca sabes por donde te va a salir y con el derechista, al menos, podrás llegar a acuerdos serios.
Y tengo amigos en UPyD en Valencia, y tengo una opinión excepcional de su candidato a Alcalde de Valencia Eduardo Gómez y de otros, pero las cosas son como son. La cúpula de UPyD es sectaria, dogmática y van a llevar a ese partido a la más clara marginalidad a no ser que haya una rebelión interna que acabe con el liderazgo de Díez y de sus teloneros.

Los lectores habituales me conocéis de sobra, puedo ser más o menos benevolente con las diferentes fuerzas políticas pero lo que tengo que decir siempre acabo diciéndolo de una u otra manera. Yo no me caso con nadie ni tengo lealtades inquebrantables, mi lealtad se gana con el esfuerzo y con las acciones. Y defenderé una y mil veces la honestidad de Toni Cantó, defenderé a la magnífica Irene Lozano, a mis amigos de UPyD en Valencia y a todo el que se merezca. Pero cuando un comportamiento es indigno es indigno, sin matices y sin vaselina.
UPyD se va al hoyo de cabeza, lo llevo diciendo meses y lo repito. Y no hace falta que aparezca el presunto sibilino Rivera a meterlos en una trampa, ellos se fabrican las trampas solos y se meten en ellas tirándose de cabeza. Y eso la gente lo ve, y eso acaba tapando todo lo bueno que se haya hecho. No sé como acabará UPyD, si con menos votos que el partido del Cannabis o haciendo la de IU, que no quería confluir con nadie y ahora tienen que poner a un diputado de 30 años para ver si les dejan comerse unas migas del pastel que se va a comer Podemos. 
Y que no se den cuenta oye, que no se enteren de nada de lo que está pasando en este país y de lo que quiere la gente...es increíble.

lunes, 17 de noviembre de 2014

El discurso de Pablo Iglesias comienza a pinchar














El mismo fin de semana de su elección como secretario general de Podemos, Pablo Iglesias fue entrevistado por la periodista Ana Pastor en su programa El Objetivo. Pastor es posiblemente bastante afín a Iglesias y mucha gente esperaba una entrevista cómoda para el de Podemos, pero no fue así en absoluto. Pastor fue incisiva, emitió varios de los videos más polémicos para Iglesias y le puso en la más difícil tesitura que creo que ha tenido hasta ahora.
De todas formas el problema básico es que creo que el discurso de Iglesias comienza a agotarse. Él ha estado usando el mismo discurso desde que inició el proyecto y, hasta ahora, le ha funcionado bien. Usa siempre los mismos ejemplos, escapa a ciertas preguntas con las mismas ambigüedades y sus carencias siempre son las mismas. No parece que estos fallos le generen problemas en las expectativas electorales, sin embargo desde el punto de vista de quien le ha escuchado muchas veces empieza a desesperar un poco que siempre presenciemos lo mismo, sin mejoras ni cambios.

Una cosa que ya dije hace tiempo es que Iglesias debe mejorar sus conocimientos económicos urgentemente. Cuando le preguntan por temas tan complejos como la renta básica, la auditoría de deuda o la reforma fiscal, siempre sale con las ambigüedades. A mí me resulta especialmente desesperante cuando dice que los 145.000 millones de euros que cuesta su renta básica universal (RBU) se van a pagar combatiendo el fraude fiscal y subiendo los impuestos a las grandes fortunas. No es posible, y cuando se lo hacen ver habla del dinamismo de la economía, algo que sirve para combatir dogmas económicos pero no para justificar tal cantidad de dinero.
No cuesta nada decir que la RBU es un horizonte a medio plazo al que se llegará cuando la economía lo permita, y que mientras tanto se implantará una Renta Básica de Inserción que los propios economistas de Podemos han valorado en 11.000 millones de euros. No sé si Pablo sabe esto, pero la cuestión es que no lo dice. Pero es que aun así hay una manera mucho más sencilla para defender la viabilidad de la RBU a medio plazo.
Es evidente que aunque la RBU sería un derecho universal es algo que no beneficiaría a la gente de altos ingresos. Ana Botín o Amancio Ortega, o los propios Pablo Iglesias y Ana Pastor, no iban a recibir de forma neta esa RBU, sino que la devolverían mediante impuestos. Una forma fácil de hacer viable la RBU es que a partir de X ingresos esta RBU se devolviese íntegramente (o directamente que no se pagase, creándose una especie de concepto “fantasma” en nóminas y prestaciones). La RBU sólo sería cobrada íntegramente por aquellas personas que no tuviesen ningún ingreso, mientras que no sería abonada de forma “real” para aquellos que superasen ciertos ingresos (podían ser 14 o 15 mil euros anuales) y, en los casos intermedios, debería haber algún tipo de ponderación para que la RBU actuase como complemento de renta.
Estoy seguro que bajo esos parámetros el coste de la RBU podía disminuir a la tercera o cuarta parte de esos 145.000 millones. Eso la convertiría en viable a medio plazo, aunque la propuesta que va a presentar Podemos se intuye que va a ser la renta de inserción. En cualquier caso alguien debería darle este recurso discursivo a Iglesias, que parece desconoce.

Otra cosa que creo ya no puede continuar mucho más tiempo es la ambigüedad de Pablo sobre las propuestas del futuro programa electoral. Es obvio que ese programa no está hecho, pero responder a todo un “ya veríamos” o “nos reuniríamos con X para conseguir eso” empieza a cansar por su reiteración.
Se puede fácilmente establecer dos niveles distintos, uno de las propuestas en “bruto” y otro de la concreción política. No se puede decir “ya veríamos” a todo, porque da la sensación de que hay que darle un cheque en blanco a Podemos por sus buenas intenciones. Esto, en el fondo, se parece mucho a lo que hacía Rajoy en 2011, con una ambigüedad discursiva total con la que venía a pedir un voto de confianza casi personal y mesiánico, y ya vemos como ha acabado eso.
Muchos politólogos dicen que eso de la ambigüedad en las propuestas funciona, pero si hay algo que pedirle a Podemos es que sean diferentes a aquellos a los que combaten. Se puede aceptar que no se concreten números claros o medidas concretas por el momento, pero hay que pedir orientaciones claras o alternativas ante distintos problemas. Hace falta un pre-programa que valga como eje discursivo, un pre-programa que obviamente no puede ser el programa de las europeas.
Y por cierto, respecto al programa de las europeas. Yo no sé qué cuesta decir que ese programa se hizo con prisas y de forma poco meditada, cuando es una obviedad. Podemos se acababa de estructurar, no tenía ni cuadros ni tiempo para hacer un programa y todo el mundo entendería esto. El miedo a decir que algo de lo que se ha hecho no se hizo bien o no fue perfecto es algo que no entiendo.

A colación de esto creo que Pablo está demasiado a la defensiva y no reconoce errores, y esto es un fallo. Este hecho se vio muy bien en el programa cuando Ana Pastor le puso los videos en los que defendía a Chávez o decía, de forma un tanto descontextualizada, que la existencia de medios de comunicación privados podían suponer un ataque a la libertad de expresión.
El tema de Venezuela es posiblemente el que más daño puede hacer a Podemos y ellos lo saben. La hemeroteca está llena de palabras elogiosas de Iglesias a Chávez y eso no lo va a poder borrar. No es que pase nada, de hecho Iglesias no es el primer ni el último político que defiende a personajes de dudosas actitudes políticas, pero este punto hay que enfrentarlo. Lo máximo que dijo Pablo es que cuando no se es político “se dicen muchas más cosas sin pensar en las consecuencias”, pero esa no es la respuesta que la gente espera.
Creo que Pablo debería dejar claro que Venezuela tiene claroscuros, y probablemente debería explicar que esas palabras eran de hace un par de años, antes del agravamiento de la carestía de ciertos productos y de los conflictos que se están viviendo en la época de Maduro. Otros miembros de Podemos están diciendo que el gobierno venezolano está cometiendo grandes errores y no pasa nada, y hablo de miembros que han hecho trabajos para el gobierno venezolano. Entiendo que es difícil atacar a gentes que en fondo son tus “amigos” y para los que has trabajado, pero van a tener que hacerlo.
Más incomprensible aún fue el tema de la frase sobre los medios de comunicación privados. Es evidente que lo que Pablo quería decir es que la concentración de medios de comunicación en manos privadas podía atentar contra la libertad de expresión y que esa frase no era más que una teorización en abstracto, pero en vez de decir que la frase no fue afortunada y que descontextualizada suena horrible, se empeñó en defenderla ante las réplicas de Pastor que le pedían concentrase en la frase concreta.
Me parece que Pablo actúa con cierta arrogancia, probablemente por creerse injustamente atacado (que lo es), y eso le impide reconocer errores. Pero eso es un fallo discursivo, debe reconocer errores e incluso aceptar que ha cambiado de opinión en ciertos temas, que no pasa nada. La gente quiere ver a un ser humano no a un mesías perfecto, y reconocer errores comunicacionales, de interpretación o del programa de las europeas los humaniza y no creo que les perjudique.

Cuando veo tantos videos descontextualizados de Pablo Iglesias tiendo a empatizar con él. Primeramente lo hago porque la práctica totalidad de los vídeos que circulan por ahí con frases suyas son manipulaciones y descontextualizaciones maliciosas, pero también lo hago porque me siento en parte identificado con él.
Cuando has tenido un programa de televisión durante años es normal que hayas dicho muchas cosas improcedentes o incluso muchos disparates. Si yo mañana fuese el líder de un partido político tendría a decenas de personas leyendo todos mis escritos con el objetivo de buscar algo para atacarme, y estoy absolutamente seguro que lo conseguirían. Descontextualizando muchas de mis frases me podrían hacer quedar como un soberbio, un dictador, un xenófobo, un revolucionario o cualquier otra cosa. Y podría desgañitarme y replicarlo todo, pero seguro que el ritmo de los ataques sería mayor que mis posibilidades de defensa.
Pablo tiene ese problema como lo tendría yo y hace bien en ignorar algunas cosas, pero no todo. Hay un par de temas que hay que enfrentar, hay alguna cosa que hay que corregir con una explicación, admitiendo que te has equivocado o reconociendo que has cambiado de visión. Eso no es debilidad ni dejar que te marquen la agenda, es simplemente afrontar con valentía lo dicho.

En mi opinión el discurso de Pablo Iglesias comienza a fallar y tiene que evolucionar. Ya ha dado de sí todo lo que podía dar y ahora hay que cambiarlo, mejorarlo y darle nuevos contenidos y matices. De hecho últimamente veo más convincente e interesante a Íñigo Errejón que al propio Pablo Iglesias.
Iglesias debe recibir una formación económica generalista rápidamente, debe actualizar su base discursiva con nuevos argumentos para defender sus propuestas y debe comenzar a reconocer algún error en su amplia hemeroteca. Esta gente de Podemos es muy buena, domina muy bien la comunicación y por eso me extraña que estén manteniendo un discurso tan monolítico.
¿Se han dormido en los laureles al ver su éxito? Es posible. Las encuestas nos dicen que la gente, que de forma general tiene buena opinión de Podemos, no confía en sus propuestas. Una conveniente interpretación de esos indicios deberían llevar a modelar y cambiar parcialmente el discurso, para poder así acceder a todos aquellos votantes que hoy ven con recelo a Podemos y que es absolutamente necesario atraer para poder ganar las elecciones.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

¡Es la desigualdad, estúpido!

















Ha sido bastante sorprendente, visto desde fuera, cómo los demócratas estadounidenses han sido derrotados en las elecciones legislativas de los EE.UU. En principio los datos macroeconómicos de desempleo, crecimiento económico y déficit son bastante buenos, y el país tampoco parece estar inserto en una ola moral conservadora a la vista de todos los referéndums que han sido aprobados (en algunos estados se ha despenalizado la posesión de marihuana, en otros se ha rechazado prohibir el aborto, etc.)
Hay algunos analistas que dicen que el presidente Obama está haciendo una mala política internacional, y se cita el conflicto de Ucrania, la guerra contra el Estado Islámico, etc. Pero francamente resulta difícil de creer que se pueda castigar a un presidente con tan buenos datos económicos por eso, más cuando no ha habido ningún atentado en los EEUU durante su mandato.

Algo están sintiendo los ciudadanos norteamericanos en sus propias carnes, algo está provocando descontento con el presidente y su política ¿Es el ObamaCare? ¿Quizá el endeudamiento? No tiene pinta de ser nada de eso. Los ciudadanos, de hecho, no parecen estar en una posición “fiscalmente conservadora”, pues en varios estados también se ha aprobado por referéndum el aumento del salario mínimo.
Lo que le ha pasado a Obama es probablemente causa del único problema que se ha agravado durante estos años: La desigualdad. Mi amigo Alfredo Coll explicaba aquí cual era la situación real en los EEUU a nivel de desigualdad, endeudamiento y pracariedad laboral. De hecho desde 2008 el porcentaje de estadounidenses que se consideran de clase media ha bajado del 53% al 44%, mientras que los que se consideran clase baja han subido del 25% al 32%. Datos económicos indican que, efectivamente, la clase media ha perdido poder adquisitivo en los últimos años.
En EEUU hay empleo, pero gran parte del empleo es precario, hay oportunidades, pero muchas veces tienes que endeudarte para aspirar a ellas. El crecimiento del PIB parece absorbido íntegramente por los más ricos de EEUU, mientras la mayoría de la población no se beneficia del crecimiento o incluso retrocede económicamente. Esto genera una evidente frustración contra la figura presidencial y probablemente la gente sienta que les están engañando con los datos.

Si se mira la historia con perspectiva era evidente que esta situación iba a llegar a occidente más tarde o más temprano. Las desregulaciones, liberalizaciones y la globalización iban a generar un efecto devastador sobre la igualdad de renta. En los primeros países donde esto se experimentó sin potentes sociedades civiles y/o grados de riqueza altos, en Latinoamérica, se produjeron grandes brechas de desigualdad y muchos países cayeron en crisis de deuda o de empobrecimiento, generándose una reacción en contra que llevó al poder a la nueva izquierda latinoamericana, con todos sus matices y diferencias internas.
El efecto de la globalización y la desregulación ha supuesto una doble extracción de renta para las clases medias y populares de occidente. Por un lado han sido extractadas “por arriba”, es decir, por las clases altas, que disponen cada vez más de ventajas fiscales y de posibilidades para la inversión en cualquier parte del mundo. Por otro lado se ha producido un drenaje de riqueza entre los países ricos hacia los países en vías en desarrollo a causa de la deslocalización industrial que busca trabajadores más baratos y leyes más laxas.
En cierto sentido nuestras sociedades se están “tercermundializando”. Los ricos son cada vez más ricos, las clases medias están desapareciendo y las clases bajas están perdiendo riqueza. Como dije una vez se está generando un modelo BRIC global con sociedades duales, con ricos muy ricos, escuálidas clases medias y una amplia capa de población al borde de la pobreza. Los países en vías de desarrollo llegan a esta sociedad BRIC mediante el crecimiento (desigual), los países desarrollados llegarán de la mano del estancamiento o la recesión al caer ésta exclusivamente sobre las clases medias y bajas.

Nosotros vivimos en un país que está viviendo precisamente este proceso de “tercermundialización”. Ojo, casi todos los países lo están pasando en mayor o menor medida pero este proceso es como un virus, que ataca preferentemente a los países débiles, con estructuras productivas menos tecnificadas y con estados del bienestar menos desarrollados. Nosotros, Portugal, Grecia, etc. Teníamos la estructura perfecta para que este virus nos atacase los primeros en Europa. A los demás también le ataca (deslocalizaciones en Francia, mini-jobs en Alemania), pero sus cuerpos socio-económicos más robustos no notan demasiados síntomas visibles…todavía.
Y de ahí vienen las reacciones políticas, paralelas (no iguales) a las sucedidas en otras latitudes. El primer país víctima de la crisis en Europa, Grecia, tendrá en poco tiempo el primer gobierno poscomunista, con Syriza al frente. En España Podemos está canalizando rápidamente toda la frustración social que explotó aquel 15 de Mayo de 2011 pero que hasta esta primavera nadie supo canalizar. Y si la estructura económica persiste (y persistirá), Podemos probablemente está destinado a alcanzar el poder.

El debate político de nuestro tiempo se concentra básicamente en el terreno económico y en la manera de encontrar la igualdad. Los debates estrella son sobre si hacer una renta básica ó optar por el trabajo garantizado, sobre si hay que renegociar la deuda o buscar una política keynesiana de financiarización y desendeudamiento por inflación, sobre si hay que limitar los salarios de los ejecutivos o hay que implantar marginarles del 80 o 90%, sobre cómo controlar o prohibir los paraísos fiscales, etc. Incluso el gran economista de moda, Thomas Pikkety, ha escrito su obra más importante sobre la desigualdad y concluyendo que no podemos seguir como hasta ahora si no queremos llegar a la desigualdad propia del siglo XIX.
En este momento la derecha está desaparecida del debate y lo único que hace es cantar loas al mercado y dedicarse a asustar a la población con los desastres que nos esperan si nos atrevemos a cuestionar las cosas. La baza constantemente usada por la derecha, que es su supuesta capacidad para maximizar los crecimientos económicos, cada vez sirve de menos porque la gente comienza a entender que hay tipos de crecimiento económico que no benefician en nada a los estratos bajos y medios de la población.
Los grandes temas del debate públicos van cambiando durante las distintas épocas. En los 80 y los 90 fue la derecha la que ocupó la centralidad del debate público con la “victoria del mercado” sobre las economías planificadas, y la que tomó la iniciativa en las desregulaciones y privatizaciones. La izquierda democrática, ante esta situación, acabó aceptando los términos del debate y basculó hacia esa posición. Pero después de 2008 y la explosión de esa desigualdad latente que se venía gestando, es la izquierda la que está marcando el debate y focalizándolo en la igualdad. Y la derecha, por ahora, está descuadrada.


Es la desigualdad, estúpido” se le podría decir a toda esa gente que sigue empeñada en obviar los cambios radicales que están sucediendo en nuestras sociedades. Las sociedades no se van a acostumbrar a tener una generación perdida, pensiones de miseria, sueldos de carestía y a convertirse en meros espectadores de una opulencia a la que no pueden acceder. Y quien no entienda eso se va a situar fuera del debate político en los próximos tiempos.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Breves impresiones sobre el 9-N

















La verdad es que estoy un poco cansado del tema catalán y sé que la mayoría de mis lectores también lo están, pero creo que procede hacer algún comentario respecto a la consulta alegal de ayer en Cataluña. El análisis lo tengo que hacer con toda la cautela del mundo, pues con la falta de garantías de la consulta tampoco podemos tomar los resultados como un reflejo indudable del sentir popular y por tanto habrá que tomar algún grado de seguridad adicional.

En mi opinión, y dentro de la dificultad de la situación, el tipo de consulta que se dio al final fue la que más interesaba al gobierno central. El gobierno no podía autorizar la consulta legal, por una cuestión de constitucionalidad, pero una vez la consulta dejaba de ser legal la cosa se complicaba. Intentaron dar un segundo giro de tuerca prohibiendo la implicación activa y total del gobierno de la Generalitat pero, una vez hecho esto, tampoco fueron más allá.
Para el gobierno central era mejor que se hiciese una consulta sin garantías y sin credibilidad que prohibirla vía judicatura/policía. Prohibir la consulta solo hubiese servido para enervar los ánimos y potenciar el victimismo del nacionalismo catalán, radicalizándolo y empujándolo hacia ERC. Permitir la consulta salvaba la cara a Mas, le permitía cumplir (más o menos) su promesa de hacer una consulta y generaba una situación win-win tanto para gobierno central como para catalán. Para Mas esto le permite sobrevivir, y para el gobierno central permitirle que el escenario catalán no se le vaya de las manos, pues es mejor un Mas en la Generalitat (que, al fin y al cabo, no va a hacer nada rupturista) que un Junqueras.
Mi intuición es que esto se ha pactado en las conversaciones secretas a tres bandas entre gobierno catalán, PSOE y PP, que se conocieron el sábado a través de la prensa. Ya se intuía que este choque de trenes entre Generalitat y gobierno español tenía mucho de escenificación y que el conflicto se potenciaba por interés electoral de los actores. La revelación de las reuniones secretas lo ha confirmado, pero parece que los catalanes no se lo han tomado a mal. Es lo que tiene el nacionalismo, que hace que la “patria” sea lo primero y todo lo demás se ignora, aunque se estén burlando de ti.

La participación superará en algo los 2,2 millones de personas, de las cuales el 81% ha votado Si-Si (Si al estado propio, y Si a que sea independiente), el 10% SI-No (estado pero que no sea independiente) y el No ha sido del 4,5%. Los resultados son más o menos los esperados, pues era evidente que casi todos los que no querían la independencia o el “estado no independiente” (sea lo que fuere eso) no iban a ir a votar. Y este resultado era también el que interesaba al gobierno Rajoy, porque con un porcentaje soviético de Si-Si y con un número de Noes que no llega al 5% obviamente nadie se va a tomar en serio el resultado a nivel internacional.
¿Son estas cifras producto de una votación limpia? Muy probablemente No ¿Son representativas? Dentro de quienes han votado, me inclino por pensar que lo son. De hecho estas cifras (1,7-1,8 millones de independentistas) es algo que ya se sabía de antemano. Creo que los organizadores han estado muy cuidadosos de no hacer un fraude masivo (a tenor de las cifras) y eso los honra y demuestra que son inteligentes. Con un Si-Si de 3 o 4 millones de personas el resultado hubiese sido un cachondeo (y probablemente se hubiese podido generar un fraude así de haberse querido).
De todas formas hay un gran drama para los organizadores: El porcentaje residual de votos por el No. Ha quedado demostrado que todo esto del “derecho a decidir” está organizado por soberanistas y casi en su totalidad por independentistas. Un observador externo que no esté familiarizado con la situación interpretaría, al ver estas cifras, que la sociedad catalana está enfrentada en dos bloques políticos. Si los organizadores no han atraído ya a gente por el No, seguramente ya no van a poder hacerlo y eso mata cualquier proceso de antemano.

He escuchado a algunas personas decir que estas cifras son un mínimo, que son sólo de la gente totalmente movilizada y militante, y que en un proceso normal serían más. Creo que se equivocan, de hecho creo que es exactamente al revés. Si hay un momento bueno para votar un Sí-Sí absolutamente sentimental es cuando éste no tiene consecuencias prácticas. Es decir, imaginad una votación alegal en toda España que dijese algo así como “¿Quiere usted que se vayan todos los políticos del PP y el PSOE?” La gente diría que Sí de forma clara sólo para mostrar su cabreo, ante las no consecuencias de la votación. Ahora, cuando llegasen elecciones probablemente mucha de esa gente votaría a esos partidos de nuevo, por prudencia o por miedo.
Votar Si-Si es muy fácil cuando no vale para nada ni tiene consecuencias claras. Si hubiese una incertidumbre sobre la independencia y el voto fuese decisorio lo normal es que la gente se lo pensase dos veces y muchos, temerosos, decidiesen no jugársela. Y sí, es cierto que el hecho de que fuese alegal ha podido llevar a que alguna gente no votase, pero creo que el efecto anterior debe ser mayor. Resulta difícil creer que, con el grado de movilización que ha habido, en un referéndum vinculante el número de Si-SI pudiese ser mayor a este. Da la sensación de que el independentismo, altamente movilizado, ha tocado un techo ya muy difícil de superar. Y cuando acepten esto podemos tener problemas, porque la única manera de superar este techo va a ser que el gobierno español pueda hacer algo que sea instrumentalizado como agravio, así que espero provocaciones continuas por parte del independentismo en los próximos meses para buscar la reacción de la derecha española.
Me interesaba especialmente el número de votos Si-No. Esta opción, que es un absurdo conceptual, normalmente implicará un voto rupturista con la estructura del estado y el statu quo, pero no independentista. Lamentablemente ha supuesto 8 veces menos que el voto independentista, así que los militantes de esta opción deberían replantearse si están en el sitio adecuado al lado de los independentistas, más que nada porque parecen los “tontos útiles” de los primeros, cumpliendo ese papel de apoyo que ciertas fuerzas pequeñas han cumplido en muchas revoluciones y que, casi siempre, acaba en persecución, minimización o simplemente en su marginación del poder cuando la revolución ha triunfado.
De todas maneras esta gente del Si-No es gente que puede ayudar y colaborar en el proceso de cambio que se va a iniciar en España en los próximos tiempos. Creo que deberíamos extenderles la mano y pedirles que nos ayuden en el nuevo modelo de país que muchos queremos hacer. Todas sus peticiones deberán ser oídas pues su espíritu de querer convivir junto con el resto de españoles así lo merece.

No quiero dejarme una cosa. Mis amigos de UPyD tuvieron ayer otro día de reacciones obsesivo-compulsivas y estúpidas. Si fuese por ellos ayer se hubiesen retirado urnas y se hubiese llevado delante del juez a los responsables políticos del asunto, algo que de lo único que hubiese servido era para fortalecer a ERC y a la CUP. Los dirigentes de UPyD no entienden cómo se gestiona un estado, no saben que a veces hay que contemporizar para evitar males mayores y se creen que todo se arregla poniendo los purísimos valores encima de la mesa. Afortunadamente la justicia fue lógica y no cumplió sus peticiones.
Cosas como estas son las que llevan a UPyD a hundirse poco a poco y a Ciudadanos, más moderados en estas cosas, a absorber su voto. UPyD podía haber sido un partido muy importante en España y se va a quedar como fuerza marginal por la compulsión obsesiva de sus principales dirigentes.

Casi todos los periódicos llaman hoy a la negociación. Realmente negociación ha estado habiendo desde hace tiempo como se ha sabido, así que por ahí no hay nada que ampliar. Si a lo que se refieren los periodistas es a intentar llegar a un pacto para salir de la situación, entonces me temo que no va a poder ser. Con gente subida en la ola del maximalismo no puede haber pacto, porque lo que piden, que es el derecho de autodeterminación de Cataluña, va contra la constitución y contra la esencia misma de la naturaleza de la democracia que tenemos en España (que se basa en la soberanía nacional). Ante ese maximalismo no puede llegarse a ningún acuerdo, y por ahora no veo que los soberanistas catalanes pudiesen ceder en ese punto, que es inasumible.
La opción inteligente, como ya he dicho más de una vez, es esperar a que los independentistas se maten entre ellos (figuradamente claro), algo que pasará cuando los radicales pidan ruptura y los moderados insistan en la legalidad, por un lado, y cuando se vea que los independentistas puros no van a aceptar nada que no sea la independencia. En España debe seguirse el proceso de cambio mental y político que hemos iniciado y que continuará con resultados en los próximos meses, y cuando la ruptura en Cataluña llegue habrá que atraer a los más razonables a colaborar para construir el nuevo país.

Veremos qué pasa en los próximos meses. Mas ha salido vivo del envite gracias a la pasividad del gobierno central, en lo que parece claramente una estrategia de beneficio mutuo o por lo menos de menor perjuicio mutuo. Jamás debemos olvidar que el nacionalismo es una fuerza potentísima para que las élites dominen a las masas y que este enfrentamiento tiene parte de irreal, de escenificación interesada. A Rajoy y a Mas les interesa la estrategia de ser perros ladradores pero poco mordedores, al primero porque está en pleno hundimiento y sólo este tema le pueden granjear un mínimo apoyo popular, y al segundo porque sólo así contendrá su fuga de votos a ERC y podrá mantener su gestión de la crisis debajo de la alfombra.
Tarde o temprano habrán elecciones en Cataluña y entonces ya veremos cómo se gestionan las problemáticas que salgan de ahí. Por ahora, a mí por lo menos me gustaría volver a la realidad y a lo que realmente creo que nos interesa, que es hablar del ascenso de Podemos, de la corrupción y de las heridas crónicas que está dejando esta crisis. 

jueves, 6 de noviembre de 2014

Cataluña: ¿De nuevo en la realidad?


Fuente: 










Cualquier persona que conociese mínimamente el sistema jurídico español sabía, ya a finales de 2012, que el referéndum/consulta por la independencia de Cataluña no se iba a celebrar, al menos de forma organizada y legal. Los políticos que lo anunciaron también lo sabían, pero le contaron a su gente que sí se podría hacer, que encontrarían la manera legal de hacerlo y que, en caso de negarse el gobierno español, el escándalo internacional sería tal que finalmente se saldrían con la suya.
Pero no, ni ha habido escándalo internacional, ni imaginativas y legalísimas maneras de hacer una consulta. Llegamos a octubre de 2014 tal y como salimos de diciembre de 2012, con el único logro de que la política catalana ha perdido 22 meses de tiempo para hacer política, exigir responsabilidades a su gobierno por la gestión del día a día y para evolucionar social y políticamente en el mismo sentido que el resto del país.

Como la consulta no ha salido parece que de algún modo se va a organizar una consulta extraoficial al estilo de aquellas que comenzaron en Arenys de Munt, que no valen para nada más allá de mantener a la gente entretenida. Consultas alegales de este tipo hay muchas, las ha habido en otros países y también por motivos secesionistas. La última fue en marzo de este mismo año, cuando se hizo una consulta extraoficial en la región italiana de Veneto, donde en teoría votó el 63% del censo y votó Sí a la independencia el 89% de los votantes (insisto en lo de “en teoría”).
Según la imaginación de los independentistas catalanes, unos números así en Cataluña crearían un escándalo internacional y las grandes potencias presionarían al gobierno español para que organizase un camino legal a la secesión. Pues bien, a la comunidad internacional le importó un comino lo que pasase en esa consulta en Veneto, ningún país hizo absolutamente nada ni lo va a hacer. Es más, muy probablemente el lector ni siquiera supiese que esa consulta se había celebrado, de lo importante y relevante que fue fuera de las fronteras italianas o incluso fuera de la propia región.
Esto, insisto en el argumento, lo sabe cualquiera que conozca un poco la política internacional. Ningún estado se pone en contra de un estado aliado por un motivo así. Es más, aunque a un gobierno de un estado le pareciese que un territorio se debe independizar por cualquier razón, jamás lo diría porque sería sentar un precedente que podría afectar a la propia integridad de su estado. Excepto en situaciones de países “enemigos” a los que se pretende debilitar, o quizá en casos donde un país tenga mucho que ganar con una secesión en un país tercero, nadie apoya una secesión de un estado con el que mantiene relaciones diplomáticas cordiales.

Los independentistas catalanes estaban atrapados por una ley que no pueden cambiar (porque el cuerpo soberano que puede cambiarlo no acepta sus demandas) y un mundo que los ignora y que jamás se va a poner de su lado. Pensar que ese camino a la independencia iba a funcionar y haber estado 22 meses creyéndolo es probablemente el acto de infantilismo político más increible que he visto jamás. Y mira que hay majaderos e ideologías flower-power por ahí, mira que hay propuestas absurdas que ignoran las más básicas nociones de como funciona una sociedad o un estado, pero creo que esto lo supera todo.
Objetivamente cualquiera podría decir que Mas debe dimitir ipsofacto por haber engañado a los ciudadanos durante tanto tiempo, el problema es que el engaño era tan transparente que el responsable deja de ser el engañador y comienza a ser el engañado. Mas contó un cuento, es verdad, y en una sociedad “normalizada” tendría su castigo político, pero es que ha sido la propia sociedad soberanista, nacionalista o independentista la que se ha querido creer sus mentiras. Y los partidos pro-consulta, y quizá hasta el propio PSC ha jugado al engaño, aquí todos han sido parte de esto.
En cierta manera es un poco parecido a lo que ha pasado en la Comunidad Valenciana estos años anteriores. La gente de fuera de Valencia no entendía cómo se seguían votando corruptos cuando era evidente que lo eran, pero la explicación es sencilla: Era tan evidente que nos engañaba, nos mentían, nos robaban y nos tomaban por imbéciles; que la culpa dejo de ser suya para comenzar a ser nuestra, de los ciudadanos. Y a los ciudadanos nos cuesta aceptar que nos han engañado, que hemos sido tontos o ingenuos, y por eso la reacción al fraude político suele ser tan lenta y tan incomprensible para quien lo ve desde fuera.
Son cosas como estas por las que digo que lo que está pasando en Cataluña me recuerda muchísimo a lo que se vivió en la Comunidad Valenciana de la época de Camps. Los escenarios y las puestas en escena son totalmente distintas, pero los sentimientos de fondo, el populismo, la manipulación sentimental, la espiral de silencio, la creación de una “identidad” única y con una voluntad colectiva, etc. Son muy parecidos. Yo he vivido esto que pasa en Cataluña con otro traje y con otra música y sé que salir de ahí no va a ser nada fácil.

Porque no nos equivoquemos, los problemas comienzan ahora. Las tonterías se han acabado y la escenificación de una unidad falsa que orbitaba alrededor de un invento aséptico y limpito como el “derecho a decidir” también. En esta unidad cada uno iba por un lado, unos querían la independencia por el procedimiento que fuese, otros una simple herramienta de coacción, otros una ruptura para poder imponer su propio modelo ante el remolino de cambios, y otros que pasase el tiempo a ver si aparecía una solución caída del cielo. Y todos ellos tenían proyectos incompatibles con los demás, todos ellos estaban jugando una partida de poker para superponerse a los compañeros, y todos ellos creían, de forma bastante ridícula, que serían ellos los vencedores.
Pero ahora cada uno irá a la suya. Vamos a asistir por un tiempo aún a una partida a dos bandas, Mas y CiU por un lado y ERC por otro. Mas ha estado actuando como el sastre del cuento, ganando tiempo para ver si el oso hablaba, pero los osos no hablan y ahora mismo lo único que le queda es intentar hundir a ERC con ellos. ERC, por su parte, era la virtual ganadora de este circo desde hace tiempo, pues no tenía más que esperar pacientemente a que Mas se estrellase contra el muro de la ley y, una vez se parase ahí, acusarle de cobarde y llevarse gran parte de su voto. Junqueras lo que desea son unas elecciones anticipadas cuanto antes, pero no puede provocarlas, tiene que dejar que sea Mas quien las convoque ante su hundimiento.
A no ser que los acontecimientos giren de forma indecente y se haga una catarsis colectiva en un minuto, la gente haga de tripas corazón y se haga un ejercicio de desmemoria colectiva, y así CiU vuelva a su sitio político original (nacionalista pero no independentista); creo que no hay otro futuro que una ERC victoriosa de las próximas elecciones catalanas. Y un gobierno de ERC en estas circunstancias puede ser muy duro, no a nivel de conflicto frontal con el gobierno español (porque si no saca mayoría absoluta probablemente se escudará en eso para no tomar decisiones que conocen destructivas) sino a nivel de creación de una asfixiante hegemonía cultural y de aislamiento político y social del resto de España.

Ya he oído varias veces, en boca de los nacionalistas, la palabra “enemigo” dirigida a España. Mas ha dicho que el enemigo era “el estado español” mientras que creo que fue Junqueras quién identificó como el enemigo al “gobierno español”. De ahí no puede salir nada bueno, todo lo que puede salir son problemas de convivencia y una espiral infinita de victimismo social.
Se ha hablado mucho estos dos años de si había tensión o ruptura social en Cataluña. La conclusión más o menos generalizada ha sido que no, aunque no han faltado casos de gente que ha contado acaloradas discusiones familiares o sentirse víctimas de la coacción ambiental. Sin embargo lamento decir que, de permanecer el independentismo en el poder con objetivos similares a los actuales, estos problemas sociales llegarán, es cuestión de tiempo. Mucho me sorprendería que no pasase, y si no pasa admiraré la sabiduría social de la sociedad catalana.

¿Cambiará algo cuando cambie el parlamento y el gobierno español a finales de 2015? Pues yo creo que no, más que nada porque creo que nos podemos a encontrar ante un gobierno PP-PSOE. Probablemente intentarán comprometer a los catalanes con algunos cambios territoriales y estructurales (que algunos llegarán en la próxima legislatura) pero me parece complicado que los soberanistas acepten la invitación. Hace falta mucho tiempo para digerir la frustración y aceptar la imposibilidad del maximalismo, y esto es un proceso de años.
Pero mi mayor temor es que Cataluña se convierta en un dique de contención de los cambios que necesita España. Nuestro futuro no dependerá de un partido ni un proyecto sino de un consenso renovado con fuerzas nuevas que representen a la sociedad actual. Si un territorio tan grande como Cataluña se aísla políticamente del resto, las fuerzas de cambio en España no van a poder hacer las reformas necesarias. Hoy se acusa al gobierno español de inmovilista (y con razón) ante una Cataluña dinámica que quiere cambio, pero me temo que los papeles van a cambiar en el futuro próximo. En la mayoría de España las fuerzas del cambio y la reforma están ganando fuerza conforme pasan los meses, mientras que en Cataluña se está inserto en un ciclo identitario que demora (o incluso anula) otro tipo de cambios. Creo, francamente, que Cataluña y el resto de España han llegado desincronizadas en el peor momento.

lunes, 3 de noviembre de 2014

La guerra contra Podemos: Segunda fase























A principios de julio hablé sobre la “macarthización” de Podemos. Dije que cuando los partidos tradicionales comenzaron a ver el peligro que esta formación tenía para ellos empezaron a atacar a sus líderes de forma grosera, mezclándolos con ETA, el chavismo, el comunismo, el fascismo, o cualquier otro fantasma con el que les pudiesen relacionar de forma remotamente verosímil.
Esta estrategia ha sido claramente un fracaso. Conforme pasaban los meses Podemos crecía más y más y los ataques se vieron contraproducentes. Como dije en ese texto: “cada insinuación, cada calumnia y, sobre todo, cuanto más disparatadas o claramente interesadas son estas, más fuerza se le da a Podemos y más afecciones le otorgan a su líder (…) Cada ataque majadero es publicidad para Iglesias y Podemos, porque cada ataque crea la sensación de que hay una verdadera alternativa, de que hay una “casta” que tiene miedo de alguien y, por tanto, ese alguien es realmente capaz de cambiar las cosas

Sin embargo las encuestas ya han llegado a un punto en que las cosas se han puesto realmente serias. En varias encuestas hemos visto cómo Podemos es el primero en intención directa de voto por encima de PP y PSOE, y de hecho en la última encuesta de metroscopia la diferencia entre la intención directa de voto entre Podemos y los otros partidos es tal, que incluso después de cocina Podemos sigue quedando como primera fuerza del país.
Es posible que este dato tan destacado sea por alguna cuestión coyuntural momentánea (la encuesta está hecha en la semana de las tarjetas black y la operación Púnica), pero la tendencia es estructural. Podemos crece y crece y el PP y el PSOE bajan, y el final de todo esto es que Podemos acabará superándoles a ambos. Pero la tendencia no es eterna, ojo, Podemos acabará alcanzando el techo de este crecimiento por inercia y a partir de ahí tendrá que atraer a nuevos votantes en base a nuevas estrategias políticas y comunicacionales, pero por ahora no parece que el crecimiento se frene, más bien al contrario.
Y esto es lo que hay detrás de la súbita preocupación por la corrupción que muestra últimamente el PP y también está detrás de la rapidez con la que el PP y el PSOE están expulsando a sus corruptos. Si Podemos no existiese seguirían hablando de persecuciones judiciales, de presunciones de inocencia y usando el “tú más”, mientras ahora están patéticamente empeñados en ser los primeros en expulsar a los imputados y en salir a pedir perdón (lo de las responsabilidades políticas todavía no, pero llegará).

Y es que están aterrorizados, y con razón. Pero como están aterrorizados además de hacer todos estos artificios para intentar parecer lo que no son, también han comenzado una nueva campaña publicitaria contra Podemos. Y cómo no pueden ignorarlo y tampoco pueden rebatirlo en el terreno moral o político (por razones obvias), parece que lo único que se les ha ocurrido es continuar la misma estrategia fracasada de “macarthización” pero todavía más exagerada. En vez de pensar que la idea de atacarlos no era buena parece que han pensado que el problema es que no atacaban suficiente, y que las exageraciones y las insidias no eran lo suficientemente terroríficas para asustar a la gente.
Y esto se pudo ver perfectamente el otro día en el programa la Sexta Noche, donde el diputado del PP Agustín Conde Bajén, nuevo en esos lares, intensificó el ataque a Podemos. Ya no les llamó comunistas, ni chavistas, ni populistas, ni pro-etarras, no, directamente lo que dijo, y más de una vez, es que estaba absolutamente convencido de que si Podemos ganaba las elecciones en España no volverían a haber elecciones nunca más (vamos, que Podemos iba a establecer una dictadura). Esto lo dijo en televisión en prime time sin que nadie le dijese nada, y sin que la representante de Podemos, Carolina Bescansa, supiese defenderse de los ataques de los tres tertulianos que tenía enfrente.
Después de eso trajeron al televisivo economista Gonzalo Bernardos, de estos que decían en 2008 que en España no había burbuja inmobiliaria, para analizar las propuestas de Podemos. Bernardos analizó el asunto de la renta básica y de la renegociación de la deuda de manera torticera y manipuladora. Se puede no estar de acuerdo con estas ideas y es absolutamente respetable, pero no se puede segregar los ejemplos a conveniencia, hacer números interesados y poner tono de apocalipsis inminente. Carolina Bescansa no supo replicar adecuadamente (uno de los problemas de los líderes de Podemos es que no saben de economía) e incluso acabó cayendo en contradicciones, lo que pareció fortalecer la opinión de sus contrincantes. Tuvo que salir Tania Sánchez (la pareja de Iglesias) para poner a Bernardos en su sitio.

Esta impresión de que las críticas a Podemos se convierten en cada vez más exageradas e indecentes no viene solo por un programa de televisión, viene por las declaraciones continuas de estos días de políticos del PP y el PSOE, de los editoriales de la prensa (he leído un editorial de EL PAÍS  ya absolutamente indistinguible de uno de La Razón), y de continuos escritos económicos o políticos ("Podemos, ruina segura” que escribó Lacalle, por ejemplo). En definitiva, la maquinaria de guerra en vez de retirarse ha comenzado a usar la artillería pesada que le quedaba.
¿Va a tener resultado? Pues en principio parecería que no. El impresentable diputado del PP Agustín Conde, después de hacer publicidad de los vídeos de su twitter una decena de veces en Ls Sexta Noche, tiene en el momento que escribo esto la friolera de 400 seguidores en twitter (yo tengo más, por ejemplo). Más peligro pueden tener las críticas económicas, pues muchas son apocalípticas y exageradas pero otras sí tienen sentido, sobre todo las que hablan del programa de las europeas, que se hizo deprisa y corriendo y contiene cosas poco meditadas.
De todas formas no perdamos de vista que asustar a una población es algo que en mayor o menor medida tiene éxito. Aunque quien haga las críticas no tenga ninguna credibilidad siempre hay mecanismos propagandísticos para sacar a gente “limpia” haciendo las mismas críticas. Y la persistencia en la visualización del futuro desastre, destrucción y ruina de la nación, al final va a hacer mella en mucha gente.

Temo que esta guerra contra Podemos, recrudecida en sus términos, acabe fracturando a la nación en dos bloques. Porque el miedo y les teorías asusta-viejas van a crear un bloque de gente que va a temer más a Podemos que al mismísimo demonio, y por el otro lado los ataques impresentables e infames contra Podemos va a generar un bloque de defensores a ultranza que van a despreciar y odiar a esa “castuza” que prefiere hundir e incendiar al país antes de perder su sillón.
También hay otra posibilidad, que me avanzaba el otro día una persona de confianza y que no me parece tan descabellada. Ante un partido hundido absolutamente en la corrupción y que cuenta con el desprecio y rechazo de una mayoría de la población, se me ocurre ¿y si los grandes poderes del país juegan a la carta de la “esperanza blanca”? Es decir, que entre un PP rechazado y defenestrado y un partido que no quieren ver ni en pintura como Podemos, acaben optando por una solución fácil: Apoyar a Pedro Sánchez. Pedro Sánchez, podría ser vendido como “cambio” y rejuvenecimiento político dentro de los límites del sistema y podría contar con el apoyo en bloque de las grandes personalidades económicas y de los grandes medios del país. Lo dejo como teoría, ya hablaremos de esto.

En mi opinión Podemos tiene que crear un equipo económico solvente con extrema rapidez. Es su flanco más débil, y alguien va a tener que explicar los nuevos “matices“ de las propuestas económicas que salieron de la asamblea ciudadana. Hay buenos economistas en Podemos, economistas de segunda fila pero muy capacitados, que podrían perfectamente defender un programa económico de cambio con sensatez y solvencia.
Iglesias y su equipo no son tontos y seguro que han pensado en esto, pero creo que se han dormido un poco en los laureles con este tema. Va a haber que explicar que el programa de las europeas era un borrador que debe ser corregido en muchos puntos, y hacerlo sin que parezca que te desdices de tus propias propuestas. Se puede hacer entender (porque es entendible) pero hay que trabajar bien la comunicación.
Respecto a los ataques personales y las acusaciones de tentaciones dictatoriales no se puede hacer mucho y tampoco creo que les haga especial daño, excepto un tema: Venezuela. Esta comparación creo que sí les perjudica, así que tendrían que desmarcarse claramente del gobierno de Maduro y de las políticas que están aplicando actualmente, sin caer en el cliché de la “guerra económica” que no es en absoluto convincente.