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sábado, 7 de febrero de 2015

¿Adónde vas, Carolina Punset? (II)














Decía en el anterior escrito que, para mí, el ecologismo de alguna manera está a la izquierda de la izquierda, a diferencia de esa especie de equidistancia que parece defender Carolina Punset. De hecho ese posicionamiento en la izquierda que tienen los ecologistas de muchos países es lo que hizo que Punset se distanciase tanto del partido francés Europe Écologie-Les Verts como de EQUO.

Antes de iniciar la lectura del libro, una de las partes que más me interesaba era ver qué había pasado entre Carolina Punset y EQUO. CIPAL fue una de las organizaciones fundadoras de EQUO, pero abandonó el proyecto a los pocos meses de haberse embarcado en él. Yo conocía la versión que me dieron desde EQUO y también algún comentario de la propia Carolina Punset, pero quería ver cómo lo contaba en el libro.
La verdad es que tampoco es que esté excesivamente desarrollado, de hecho creo que incluso se explaya más en contar sus desavenencias con Europe Écologie-Les Verts que con el propio EQUO, sin embargo sí explica las dos razones fundamentales que llevaron a esta ruptura, razones que parecen coherentes con el pensamiento de Carolina.
La primera, como adivinaréis, es la identificación de EQUO como un partido de izquierdas, o más literal, como “laico y republicano”. Carolina relata el congreso de EQUO en que se aprobó la resolución para definir a EQUO con esos términos y cómo tomó la palabra para oponerse a este hecho, apelando a la necesidad de transversalidad y de poder atraer a todas las sensibilidades políticas al terreno del ecologismo. Según cuenta ella misma nadie le apoyó ni tomó la palabra para defender tesis parecidas a las suyas.
A mi me parece absolutamente evidente que un partido ecologista debe ser “laico”. También tengo claro que no debería ser monárquico, aunque la verdad es que no acabo de tener claro si es necesario definirse como republicano y hacer de la república una de tus aspiraciones programáticas. Yo soy republicano pero considero que la república ni es una urgencia política ni su defensa a ultranza aporta mucho más que darle munición a tus adversarios para que te ataquen con altas dosis de manipulación y de agitación de fantasmas históricos. Ahora, tampoco me parece que ese sea un motivo para abandonar un partido, a no ser que seas monárquico confeso, que creo que no es el caso.

El segundo motivo que explica fue la alianza de EQUO con Compromís, o más concretamente con el Bloc Nacionalista Valencià, núcleo central de la coalición (al menos en ese momento). Conté en el escrito anterior que Carolina no tenía prejuicios sobre los posibles aliados, que según ella había que tener la mente abierta y estar abierto a entenderte con todo el mundo. Sin embargo dije que había un matiz en este pensamiento, que había un tipo de fuerzas con los que Carolina no aplica esa “apertura” mental. Y estas fuerzas son las nacionalistas.
De hecho llega a decir que para ella “el ecologismo y el nacionalismo son incompatibles”. A mi esta declaración me sorprendió mucho, ¿se puede ser compatible con la derecha política pero no con el nacionalismo? La verdad es que me resulta una posición débilmente sostenible. Ojo, que yo soy el más “anti-nacionalista” del mundo y los lectores habituales lo sabéis, pero igual que puedo aceptar que se puede llegar a acuerdos con la derecha moderada (como Carolina defiende) también creo que se puede llegar a acuerdos con los nacionalistas que defiendan posiciones moderadas. De hecho he defendido siempre la alianza de EQUO con Compromís por esa razón, y en sentido contrario (pero basado en el mismo criterio), también me he opuesto a que EQUO se alíe en manera alguna con partidos como ERC o Bildu.
Creo entender por qué dice Carolina que el ecologismo y el nacionalismo son incompatibles. El ecologismo es algo internacional, global, que piensa en toda la humanidad, y el nacionalismo es algo local, que ignora los vínculos y la importancia de lo que pasa más allá de su terreno de actuación. Sí, es verdad, pero también hay que reconocer que el ecologismo defiende mucho el desarrollo local y la autosuficiencia (alimentaria, energética, etc) y creo que en esos aspectos puede compenetrarse perfectamente con partidos regionalistas o nacionalistas.
Al final mi planteamiento es muy parecido al que dije al final del otro texto. Yo no cierro la puerta a acuerdos y diálogo con nadie y con la derecha moderada tampoco, pero no puedo aceptar “ideológicamente” que el ecologismo y la derecha política tengan algo que ver porque son sustancialmente antagónicos. Yo, por mis ideas políticas, también soy ideológicamente antagónico a un nacionalista, pero no tengo problema en dialogar, buscar acuerdos y pactar, y si defendemos un núcleo básico parecido y se acepta dejar de lado maximalismos antagónicos ¿por qué no?
Ahora, yo entiendo a Carolina. En algún momento del libro destaca como, para los nacionalistas de Altea, ella era una “forastera” y que la despreciaban por eso. Entiendo este sentimiento, entiendo cómo a veces enervan las posiciones de los nacionalistas, cómo resulta reaccionario y lamentable su estructuración del mundo entre lenguas propias y extranjeras, “de la casa” y forasteros, valencians y castellans, cómo la defensa de hechos culturales particulares se llega a convertir en religión y en predeterminación. Lo sé, yo también lo he sentido, pero si dejamos que los cazurros de todos los posicionamientos políticos (porque los hay en todos) marquen nuestro rechazo a todo un colectivo, no nos quedará más remedio que hacernos nihilistas. No debemos caer ahí, no debemos generalizar fobias por estas cuestiones.

Una cosa que me llamó la atención del libro es cómo Carolina dice que los cargos principales de EQUO se llenaron de gente proveniente de IU (seguramente en referencia a Inés Sabanés y Reyes Montiel) y que eso era un gran error porque había que “diferenciarse” de otras fuerzas como IU. Esto me sorprendió, porque fueron exactamente las mismas palabras que me dijo Juan López de Uralde una vez, como expliqué en el escrito “Sábado verde con Juan López de Uralde”.
Carolina habla sobre Juantxo un par de veces en el libro y siempre lo hace con respeto. Independientemente de sus conflictos con la gente de EQUO intuyo que respeta personalmente a Juantxo, aunque tenga grandes discrepancias políticas con él. Leyendo el libro me preguntaba ¿cómo estos dos no han podido ponerse de acuerdo? ¿Cómo es posible que Carolina saliese de esa manera de EQUO? Ideológicamente, a pesar de las discrepancias, no creo que las haya de tanto calibre como para haber salido de EQUO de forma tan contundente.
Así pues asumo que la ruptura vino o bien por la alianza de EQUO con el Bloc, algo que tocaba la fibra más sensible de Carolina, o bien por la alianza de CIPAL con el PP de Altea, algo inasumible para EQUO, o quizá por la suma de ambas cosas. Para Carolina puede ser muy ajena una alianza con el Bloc, pero para EQUO aliarse con el PP de Altea (más con todo lo que cuenta la propia Carolina de ellos) es sencillamente inasumible.

La entrada y posterior salida de EQUO es solo uno de los intentos de Carolina para entrar en la política nacional, y no fue la primera. La primera intentona fue con UPyD, donde Carolina dice haber estado afiliada un tiempo escaso. La verdad es que he consultado con gente de UPyD y me han negado que Carolina haya estado afiliada alguna vez, sin embargo ella misma cuenta que cuando se “afilió” UPyD estaba en pañales, que no había ni estatutos ni órganos ni nada, así que a lo mejor la afiliación despareció o incluso en aquel momento no se llevaba control de nada (aunque me extraña de UPyD). También es posible que haya usado la palabra “afiliada” de forma algo laxa.
En cualquier caso la aventura de Carolina duró poco, según ella porque lo que vio en UPyD era exactamente lo mismo que se hacía en los partidos tradicionales (PP y PSOE). Cuenta que allí había demasiada gente con cargos y con ganas de figurar y bastante poco trabajo real. No desarrolla demasiado este punto, pero lo que le leí me recuerda sobremanera a cosas que le he leído a tantos y tantos ex-afiliados de UPyD.
Después de UPyD vino EQUO y más tarde, después de finalizar el libro y por tanto sin que se cuente nada de este proceso en él, Carolina Punset integra su plataforma CIPAL en Ciudadanos, con la que es nº3 de la lista a las elecciones europeas y estuvo a punto de ser eurodiputada. Y ahora, después de no tener rival en las no-primarias a causa del alto porcentaje de avales requerido, será candidata a la presidencia de la Generalitat por esta formación. Y aquí acabo con el libro y comienzo mis impresiones personales.

La verdad es que, después de leer el libro, sorprende que alguien de un perfil como el de Carolina Punset (ecologista, anti-productivista, “feminista”, pacifista) sea la candidata de Ciudadanos para presidir una de las comunidades autónomas más importantes de España. Ciudadanos es un partido que si bien tiene un origen más centro-izquierdista, ahora mismo está destinado claramente a la absorción de todo el voto de centro y centro-derecha que ha perdido el PP por su política estos años.
Yo estuve en un acto de Ciudadanos hace un par de meses en el que los ponentes eran Juan Carlos Galindo (que ha estado cercano tanto a UPyD como a Compromís) y la propia Carolina. El discurso de Galindo era anti-corrupción pero el de Carolina estuvo centrado exclusivamente en el empleo verde. La verdad es que era curioso ver a la sala, compuesta probablemente por gente ex-votante del PP y bastante mayor, escuchar interesada unas cosas que antes de ese momento probablemente creían propias de “hippies” y de “rojos”. Daba una sensación de alta transversalidad, es verdad, pero no dejaba de ser algo bastante raro.
Sí, es raro, pero no me resulta contradictorio con el pensamiento de Carolina, más que nada porque ella defiende el “reconvertir” a las demás opciones políticas a la ecología, al menos en parte. Entrar en un partido para conseguir que defienda tres o cuatro posturas ecologistas me parece la consecuencia natural de todo lo que Carolina explica en el libro sobre ella misma.

Para alguien como yo, Carolina Punset es el mejor cabeza de cartel que puede tener un partido como Ciudadanos, sobre todo cuando la alternativas son posiblemente tantos ex- de PP y PSOE que no parecen ser la mejor garantía de regeneración. Las ideas de Carolina son mucho más próximas a las mías que las de Fernando Giner (que iba diciendo hace unos años que no podíamos mantener el estado del bienestar), Emilio Argüeso (ex-PP) o Alexis Marí (ex-coordinador de UPyDCV). Y, por tanto, me gusta mucho la elección.
Muchos lectores muchas veces se sienten confundidos sobre por qué le doy “pábulo” a partidos que no representan mis ideas y a los que ni siquiera estoy próximo. Lo he explicado más de una vez pero voy a repetirlo. Cuando analizo la política yo miro al país, no a los partidos. Para mí un voto que salga del PP y vaya a Ciudadanos, UPyD o Podemos es un voto a mejor, un voto a favor de un cambio que este país necesita, es salir de un bipartidismo caduco con el que tenemos que acabar. Y es por eso por lo que veo con simpatías a casi todas las fuerzas nuevas.
Pensar que todo el mundo puede votar al partido o los partidos que te gustan es una ingenuidad. Un señor de 65 años que ha votado toda la vida al PP no va a votar a Podemos o a EQUO, y por mucho desearlo no va a pasar. Pero este señor quizá si pueda votar a Ciudadanos o incluso a UPyD, y ese cambio de voto es algo que ayuda a que este país cambie. Por eso hay que ver el cuadro completo, hay que ver como oportunidades positivas a partidos que recojan un voto cautivo e inmovilista y lo puedan convertir en un voto de avance y progreso, y no lanzarse a la yugular de estos partidos como si fuesen tus enemigos cuando no lo son ni vas a poder captar a sus votantes.

Sin embargo, tengo una gran duda ¿va a poder realmente Carolina Punset introducir estas tres o cuatro ideas “verdes” en Ciudadanos? Pues francamente me resulta difícil. Puede ser la candidata, pero está sola. Si lo consigue le reconoceré un valor político incalculable pero soy muy escéptico.
También me ofrece muchas dudas el pacto de Carolina Punset con el PP de Altea. Aceptando todos sus argumentos (que la política local es distinta de la nacional y que hay que estar abierto a todo de forma pragmática), sigo sin poder entender el apoyar a un mismo alcalde que ha hecho todas las barbaridades que ella misma denunciaba. No hablamos de un partido que, después de 2 o 3 legislaturas tiene líderes nuevos, hablamos de las mismas personas. Y sí, esas personas se ven obligadas a rectificar porque necesitan tu apoyo, pero en cuanto no lo necesiten te echarán a la basura y volverán a hacer lo mismo de antes.
Mi miedo es que este pacto se pueda desarrollar también en la Comunidad Valenciana. Desde Ciudadanos han dicho que no van a pactar con gente con las manos manchadas (o algo así), pero ahora el PPCV se va a hacer un lifting político, va a quitar a los imputados de las listas y eso abriría la posibilidad al pacto sin incumplir su palabra. Y eso no puede ser, el PPCV no puede gobernar un minuto más sobre esta tierra a la que ha esquilmado y hundido miserablemente en todos los terrenos, desde el económico hasta el moral pasando por el social.
Sí, el PPCV tiene que salir del gobierno de la Generalitat, un acto cosmético no puede borrar el infinito daño que han hecho. Si queréis llamar a esto “cordón sanitario” pues llamadlo, pero es que es una obligación política inexcusable. Y esto creo que, por ejemplo, UPyD lo entiende perfectamente y que a nivel valenciano no pactarían nunca con el PP (como he defendido incesantemente contra la opinión de mucha gente), pero no tengo nada claro que Ciudadanos no vaya a apoyar al PPCV si salen los números (que no saldrán).

Y esta es mi gran duda, ¿está Carolina Punset en el lugar adecuado? ¿Puede conseguir esa titánica tarea de “enverdecer” a Ciudadanos y al votante de centro y centro-derecha? ¿No acabará bien traicionando sus ideales o bien saliendo por la puerta de atrás de Ciudadanos?
Ya sé de donde vienes, ya sé qué piensas, y con algunas discrepancias me gusta lo que he leído pero... ¿Adónde vas, Carolina Punset? ¿Estás segura que Ciudadanos es el partido adecuado para ti?

2 comentarios:

  1. Carolina Punset será eurodiputada antes que Marcellesi. Si los dos llegan a ejercer como tales se verá claramente que la influencia de una eurodiputada verde en el grupo liberal europeo será más intensa que la que pueda ejercer un eurodiputado verde español en el Grupo Verde ALE europeo. Eso suponiendo que Marcellesi llegue alguna vez a sentarse en el escaño correspondiente. Pero es que la coherencia y rebeldía de Punset no está en el ADN de Marcellesi, disciplinado funcionario presto a plegarse al dictado de "arriba". Punset es sin embargo "un culo inquieto"

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  2. No había visto este comentario Anónimo!

    Jeje, lo que hay que leer... :-)

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