La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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jueves, 12 de febrero de 2015

Ciudadanos: El Podemos de centro-derecha












La aparición de Podemos ha alterado completamente la estructura de la izquierda de este país. A pesar de los burdos intentos de Metroscopia por intentar crear una realidad paralela, la cuestión es que Podemos con casi toda probabilidad ya está con una intención de voto superior a la del PSOE. Todas las encuestas señalan este hecho, y en mi opinión creo que además casi todas minusvaloran la caída de apoyos del PSOE, que debe ser mayor de lo que las encuestas indican.
He oído varias veces que es una pena que no haya un Podemos en la derecha e incluso que no es posible que lo haya porque la estructura sociológica del votante de derechas de este país es acrítica y cautiva, pero yo no estoy de acuerdo. Con matices, creo que el PP puede sufrir una caída de apoyos parecida a la del PSOE en su segmento ideológico a mano de una fuerza nueva, y además, creo que esta fuerza ya existe, y se llama Ciudadanos.

Ciudadanos es un partido muy parecido a Podemos en muchas cosas. Ojo, cuando digo Ciudadanos me refiero a lo que esta fuerza representa en su actual expansión nacional, no a lo que ha representado hasta ahora en el escenario catalán, que es distinto.
Al igual que ha hecho Podemos en la izquierda, Ciudadanos entendió que había un enorme nicho de votos y expectativas a la espera de ser captadas en el terreno del centro-derecha. Solemos pensar que la gente de derechas es acrítica y vota con las vísceras pero eso solo es una verdad parcial. En los posicionamientos centristas o derechistas también hay convicciones, expectativas frustradas, ideas de cambio insatisfechas y cabreo con la situación actual.
El PSOE ha decepcionado a sus votantes y traicionado sus convicciones, y por eso Podemos le está arrebatando poco a poco a la mayoría de sus ex-votantes, pero el PP también ha decepcionado y traicionado sus supuestas convicciones. Ni una sola de las promesas relevantes del PP ha sido cumplida: Han subido los impuestos cuando dijeron que los iban a bajar, han recortado servicios y prestaciones cuando dijeron que no las iban a recortar, han mantenido leyes que dijeron iban a cambiar y cambiado cosas sobre las que no habían dicho que iban a cambiar. El grado de incumplimiento del programa no tiene precedentes.
Pero sobre todo existe un problema gravísimo en el PP, y ese es la corrupción. Siempre hay una masa de gente estúpida que cree ciegamente en los partidos, pero la mayoría de votantes del PP saben perfectamente que prácticamente todo lo relacionado con el escándalo Bárcenas es cierto, que se estuvieron regalando sobresueldos en negro sacados de la financiación ilegal del partido y que esta financiación era producto de una red de favores relacionada con las licitaciones públicas. También son conscientes del desaforado grado de corrupción que hay en comunidades como la valenciana y de muchos otros casos. Es posible que a muchos votantes esto les de igual o no les incentive a cambiar el voto, pero a muchos otros sí. La corrupción es un daño objetivo contra todos los contribuyentes y esto lo entiende la mayoría de gente.

También creo que hay una percepción generalizada entre la gente mas culta del centro y la derecha de que las políticas económicas del PP no son más que un trilerismo que mantiene inalterados todos los graves problemas de la economía española. Últimamente se les llena la boca hablando de crecimiento económico, pero ni una de sus políticas ha tenido nada que ver con esto. De hecho en Abril de 2013 los ministros económicos del gobierno hicieron una rueda de prensa para reconocer, después de infinitas mentiras, que el futuro económico pintaba muy negro e iba a seguir así durante el resto de legislatura. Curiosamente desde ese momento las acciones del BCE, el suavizamiento de las exigencias de recortes y más recientemente la caída del precio del brent y del valor del euro, han generado un marco macroeconómico favorable que, sin embargo, no repercute casi nada en los ciudadanos a causa de la estructura socioeconómica creada.
Los problemas estructurales del país se mantienen como estaban e incluso están peor que en 2011. La reforma de las pensiones no soluciona el problema fundamental del sistema y su única corrección se hace vía hundir la cuantía las nuevas pensiones, los autónomos tienen los mismos problemas de siempre, el modelo productivo del país no es que no progrese, es que cada vez está más subdesarrollado. La reforma educativa no es más que una chapuza que hundirá la igualdad de oportunidades, la estructura de la administración no se ha tocado, los oligopolios permanecen inalterados y la dualidad laboral es cada vez más acusada mostrándonos un futuro cercano de precariedad generalizada. Y podríamos seguir.
No pensemos que la gente es tan tonta, mucha gente conservadora y centrista entiende esto perfectamente. Vivimos en la sociedad de la información, y cualquiera con un mínimo interés puede consultar opiniones acreditadas y darse cuenta de la enorme patraña que cuenta este gobierno. Puede haber mucho cazurro, pero hay mucha gente suspicaz. Y esa es la gente que está cambiando su voto a Ciudadanos.

Quiero que leáis esta entrevista a Albert Rivera. Si os fijáis lo que dice Rivera no es tan distinto a lo que diría Pablo Iglesias. Para empezar evita los temas difíciles, como el aborto, la inmigración, la forma de estado o temas polémicos como el TTIP. Pablo Iglesias hace exactamente lo mismo cuando se le pregunta sobre la forma de estado, su estructura, medidas concretas o cualquier tema que no vaya en línea con el sentir mayoritario de la población. La estrategia de ambos es clara: Sólo centrarse en cosas comúnmente aceptadas y que no les posicionen de forma destacada en un extremo del espectro político.
¿El mensaje es el mismo? No, o no exactamente. A pesar de que ambos buscan transversalidad (ambos dicen situarse más allá del eje izquierda-derecha), cada uno parte de una posición distinta. Iglesias centrará el mensaje en esas cosas que son de izquierdas pero que pueden ser aceptadas hasta por el centro-derecha (mayor igualdad de renta, democracia participativa, transparencia, defensa del estado del bienestar), mientras que Rivera fija el debate en ideas más propias de un “reformismo centrista” pero que pueden ser aceptadas por la izquierda (acabar con la dualidad laboral, reformas en la administración pública, acabar con duplicidades, despolitización de la justicia).
Como veis ambos son transversales pero no totalmente transversales. Pablo Iglesias quiere captar el centro y, si acaso, a gente muy ligeramente conservadora, pero sabe que su transversalidad acaba ahí. Rivera también quiere captar a la izquierda progresista pero también sabe que no va a captar voto en una izquierda alternativa. Ambos saben donde está el límite de su transversalismo, son partidos “semi-atrápalo todo”.

Pero hay algo todavía más importante y que hace a ambos partidos casi iguales: La manera de crear la base política que los sustenta. A pesar de todas las tonterías que se dicen sobre si Podemos es comunista, chavista y demás chorradas, las verdad es que Podemos es un partido que aún está construyendo su contenido político en base a la teoría del populismo de Laclau. Para Laclau el populismo era la manera de conseguir la hegemonía y este populismo se debía crear por la absorción y acaparamiento de las demandas sociales preexistentes, a las que se les daría vehículo y forma. En cierta manera, el programa de Podemos se crea por la integración y absorción de las demandas sociales no vehiculadas: Rechazo a los desahucios, a la precariedad laboral, defensa de la sanidad y educación públicas, rechazo a la austeridad impuesta, etc.
¿Y cómo se crea el programa de Ciudadanos? Pues os lo digo ¡Exactamente de la misma manera! Ojo, con una diferencia sustancial: Las demandas sociales que absorbe Ciudadanos no son las de los movimientos sociales, sino las de cierta élite regeneracionista que ha estado alejada de la política y que no ha sido escuchada por los gobernantes actuales. Un ejemplo claro de esto son sus dos responsables de programa económico, los economistas-bloggeros Manuel Conthe y Luis Garicano, también colaboradores habituales en la prensa (ojo a la similitud con los economistas que hicieron el documento económico base de Podemos, Vicenç Navarro y Juan López, también muy conocidos por los medios).
Ciudadanos no quiere crear “hegemonía” al estilo de Laclau absorbiendo mareas blancas, verdes o las reivindicaciones del 15-M, lo que quiere crear es una “hegemonía regeneracionista e intelectual” en base a caras conocidas y opiniones expertas. No sólo son estos dos economistas, es mucho más ¿Quienes son sus eurodiputados, Juan Carlos Girauta y Javier Nart? Dos periodistas muy conocidos y críticos con el stablihsment actual.
Ciudadanos está intentando e intentará absorber y captar a esta gente. También absorbe y acepta a cualquier desencantado con el PP o el PSOE, y también a cualquier partido local que quiera ser absorbido, pero al final son los estos perfiles mediático-regeneracionistas los que Rivera desea para su proyecto. Albert Rivera es un Gramsciano de centro-derecha.

Ciudadanos es una especie de Podemos, menos popular y más “elitista”, menos de izquierdas y más de derechas, pero con similitudes enormes con Podemos. Hasta sus enemigos son los mismos, unos que en un lado son llamados “casta” y en el otro son llamados bipartidismo o partitocracia. Y de hecho si os dais cuenta los ataques entre ambas fuerzas son escasos, a pesar de ciertas malicias que suelta Rivera de vez en cuando haciéndose un poco el tonto. Los ataques frontales los guardan para el enemigo común.
¿Puede tener Ciudadanos el éxito que está teniendo Podemos? Pues es difícil de valorar, pero yo creo que no tanto. Si bien el votante conservador tradicional no es tan irracional como solemos pensar tampoco es un dechado de virtudes y de hecho hay un porcentaje muy irracional y muy inmovilista. Además, el voto que aún conserva el PP tiene una característica básica: Es un voto muy mayor, concentrado sobre todo en los mayores de 65 años.
En el PP no han sido tontos. Ellos saben que su base electoral sólida son los jubilados, personas que suelen temer a los cambios y a la incertidumbre, así que han recortado todo (sanidad, educación, desempleo, ayudas sociales, etc) pero no las pensiones. Sí, han creado una fórmula que igual les hace perder algo de poder adquisitivo algún año, pero los jubilados han sido los mejor tratados durante esta crisis (cargándose esta sobre la espalda de los jóvenes). Y no lo han hecho por sensibilidad hacia nuestros mayores, lo han hecho simplemente porque electoralmente les interesaba.
Este voto mayor va a ser muy difícil de cambiar. Es posible que Ciudadanos absorba grandes bolsas de votos de los conservadores más jóvenes, pero no en los más mayores, y eso va a generarles un techo difícil de romper. Ahora, también pueden coger votos del flanco centro-izquierdista, que para algo son semi atrápalo-todo.

¿Hasta dónde llegará Ciudadanos? Lo ignoro, pero estoy casi seguro que no se va a quedar en ese 5% de votos que le están dando las encuestas. No me extrañaría nada, de hecho, que Ciudadanos superase el 10% de los votos, aunque es requisito imprescindible para eso que el PP siga perdiendo votantes.
Lo gracioso es que el PP aún no ha entendido esto, no ataca a Ciudadanos jamás y está volcado en crear dualidad con Podemos. Ven a Ciudadanos como un aliado fácil y no le provocan (a diferencia de UPyD que sí ven un aliado difícil y le atacan). No sé si Ciudadanos puede acabar pactando con el PP en muchos sitios (podría ser), pero lo que es evidente es que el hecho de que te desangren electoralmente no es agradable para nadie y las caídas electorales en los partidos grandes son la antesala de las guerras internas.
Ojo a Ciudadanos, que ha entendido bien el flujo de esta época y en la sociedad en la que está. Sus posibilidades son muy altas, y consecuentemente las posibilidades de caída del PP también son más altas de lo que parece.

2 comentarios:

  1. Un amigo mío decía hace poco que lo realmente relevante de una fuerza política es cómo la percibe el electorado, más allá de cómo se autodenomine o lo que apruebe en su marco orgánico; por eso, Ciudadanos, que se define como de centro-izquierda es percibido por el electorado como un partido de centro-derecha. Probablemente esta identificación, igual que en el caso de UPyD, deriva de su deriva nacionalista española, que en el caso de C's es más que evidente en Catalunya.

    Sea como fuere, el caso es que Ciudadanos, como bien señalas en tu post, va a obtener un buen resultado electoral. Es posible que PODEMOS sea el sustituto natural del PSOE y Ciudadanos del PP. Veremos, porque el electorado - en esto discrepo de tu visión - hispánico es bastante cazurro.

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  2. El cascarón democrático en el cual el capitalismo occidental se ha conservado (hasta hace poco), empieza a tener grietas importantes. Desde los años 90, la democracia occidental se ha convertido en una suerte de "centrismo", en el que tanto la izquierda y la derecha se unieron para mantener el status quo; la dictadura del capital por encima de cualquier otro interés del ser humano, esta dictadura del pacto entre derechas e izquierdas de las élites occidentales que se han enseñoreado de la vida de millones de seres humanos ha reducido a los partidos políticos a muertos vivientes. Una democracia no es tal si los partidos, o incluso si un partido no es una alternativa real y viable. En los centros del capital global, hemos visto la convergencia de los políticos: Republicanos y demócratas en los EEUU, los laboristas y los conservadores en el estado vasallo llamado Reino Unido, socialistas y conservadores en Francia, las coaliciones alemanas, el "centro" escandinavo, etc, etc. El sistema bipartidista se ha transformado en un gobierno nacional efectivo, sin alternativas reales. Dicho de otra forma, en una estafa y no es una democracia real. La gente empieza a darse cuenta de esto, aunque poquitos. Los políticos permitieron la entrada del capital a la política, el capital privado ahora rige lo que érase una vez nuestros derechos más sagrados, especialmente los de carácter social: educación, sanidad, seguridad social, etc. Ahora mismo, Sudamérica es uno de los pocos sitios (por no decir el único) que ha visto surgir una resistencia política a la hegemonía económica y política de unos poquitos hombres blancos con capital. Por primera vez desde la doctrina Monroe, hay cuatro patrias sin embajador americano: Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia. Cada país tendrá su modelo a seguir. España es España y aquí no va a surgir ese tipo de situaciones que son únicas a la región sudamericana. Pero el pueblo español sí debería irse planteando alternativas serias y viables a esta dictadura financiera impuesta y NO ELEGIDA por una mayoría de ciudadanos. Basta de engaños, basta de "hay que pagar las deudas" para castigar a una población entera que NO tiene por qué pagar por los actos criminales de su clase dirigente.

    Por otra parte, antes estaba muy seguro de apoyar a Ciudadanos pero ya no tanto porque el partido se está llenando de libegales y otros ultraconservadores de VOX o del PP. Por eso he tenido que retirar gran parte de mi apoyo a ese partido.

    Saludos

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