La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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martes, 10 de febrero de 2015

El dilema de Podemos











Yo no quería hablar sobre el tema Monedero, os prometo que no quería, pero cuando los intereses mediático-políticos convierten un tema en casi lo único existente a nivel informativo es difícil abstraerse. Ni siquiera las revelaciones de la lista Falciani importan, no ocupan portada alguna excepto para denunciar que el gobierno de Venezuela tenía cuentas allí (en cambio los españoles que hay en la lista no son relevantes). Para nuestra prensa solo importa una cosa: Atizarle a Monedero.
Al final voy a comentar algunas cosas sobre este asunto, orientándolo a lo que creo verdaderamente relevante intentando no caer en la corriente contaminante que nuestra prensa escrita quiere marcar. A ver si lo consigo.

Mucha gente no entiende por qué Podemos no aparta a Monedero. Parece evidente que Monedero cometió un error fiándose de lo que le recomendaron los asesores fiscales de Anta Consulting y que hay dos manchas en su proceder: El haber facturado vía sociedad mercantil trabajos anteriores a la creación de esa sociedad, y el no haber informado a la universidad de esos trabajos. Ambas cosas son relativamente frecuentes (de hecho he visto personalmente a asesores fiscales recomendar acciones muy parecidas a las de Monedero) y seguramente de no haber sido un personaje público no le hubiese pasado nada, pero resulta que se convirtió en una de las amenazas para el stablishment y, consecuentemente, le buscaron trapos sucios debajo de las piedras.
Apartar o hacer que Monedero dimita parece una estrategia ganadora. Sería una actitud de limpieza y contundencia frente a un caso objetivamente menor en comparación a los habituales en los otros partidos, y eso fortalecería la imagen de Podemos. Además, Monedero es probablemente quien despierta más rechazo entre los líderes del partido. Siendo uno de los fundadores quizá no podrían apartarlo sin más, pero después de esto podían aprovechar para “quitarse de encima” al dirigente más relacionado con Venezuela, una de las relaciones que a Podemos más le interesa evitar.
Cesar a Monedero parece una buena idea en todos los sentidos, entonces ¿por qué no se hace? Seguramente Monedero no querrá apartarse y él no es cualquiera, pero creo que esa no es ni mucho menos la cuestión principal. El problema básico es que apartar a Monedero crearía una serie de tendencias y malentendidos que podrían anular al efecto positivo de su cese.

Para empezar no hay que olvidar que aquí hay algo fundamental: Monedero está siendo víctima de una persecución política en toda regla, habiendo una pequeña parte de verdad en medio de un enorme mar de mentiras. Si España fuese un país con un gobierno autoritario se denunciaría claramente que se está usando el aparato del estado para acabar con un rival político, pero como somos la democratísima Europa parece que estamos encantados de conocernos y que aquí no pasa nada. El otro día decía un tertuliano que Podemos estaba usando la misma excusa de los partidos tradicionales ante su “caso de corrupción”, que es decir que estaban siendo perseguidos. Es verdad, están diciendo lo mismo, pero hay una diferencia nada baladí que es que en este caso no es una excusa y están siendo efectivamente perseguidos.
Ser víctima de una persecución política no exime de responsabilidades, eso es evidente, pero cuando estás situado en el tablero político todo se ve de otra manera. El stablishment del país quiere acabar con Podemos y va a usar todas  las artimañas, morales o inmorales, legales o ilegales, para acabar con ellos. Este escenario, la “casta” atacando con saña y brutalidad a un nuevo partido, es una realidad que a Podemos le interesa resaltar y que sea evidente, pues le beneficia. No hay nada más patético que ver a los defensores de un estado de las cosas que está acabado intentando aferrarse a sus posiciones, eso da una imagen de ser un movimiento regeneracionista imparable y objetivamente hay que aprovecharlo.
En Podemos deben pensar que si Monedero reconoce sus irregularidades se va a generar la sensación de que no hay persecución, de que al final lo que hacen los medios y los políticos no es más que una denuncia de una irregularidad objetiva y por tanto todo es perfectamente normal. Y recordemos, no lo es, objetivamente existe una persecución indisimulada, una “macarthización de Podemos”, un intento evidente de acabar con ellos. Se teme que el reconocimiento de la irregularidad oculte la realidad persecutoria.

El segundo problema es básicamente de listón y, también, de posible extensión de las exigencias de “limpieza”. El stablishment político y mediático ha vendido un equívoco un poco absurdo pero que se repite machaconamente e incluso he visto gente que se lo cree: Los de Podemos atacan la corrupción, por tanto deben ser cristalinos, incorruptos, puros y no haber hecho jamás nada mínimamente reprobable. Esta exigencia de ascetismo político es una burda maniobra para intentar acabar generando la sensación de que “todos son iguales”, pero tiene eco y mucha gente ha comprado esta idea.
Ya expliqué que esto era una tontería y que, además, no va a tener efecto electoral real a medio plazo. Quienes votan a Podemos no lo hacen porque sus dirigentes sean ángeles impolutos, lo hacen porque combaten un estado de las cosas que destruye las esperanzas de futuro de una generación entera y porque se quiere dar un severo correctivo a quienes nos han traído hasta aquí. Pretender potenciar la abstención exagerando casos de irregularidades habituales y extendidas socialmente es no entender de qué va esto.
La cuestión es que si se aparta a Monedero ¿por qué se le aparta? ¿Por facturar con una empresa inexistente en 2010-2012? ¿Por la incompatibilidad? ¿Por no enseñar las facturas? ¿Por tener mucho dinero en la cuenta siendo “anticapitalista”? Me diréis “por el conjunto”, y sí, por eso sería, pero los medios de comunicación crearían equívocos al respecto y eso generaría un listón confuso que se no se dudaría en aprovechar.
Si Monedero dimite, al día siguiente se intentará ir a por Errejón, a por Pablo, a por Alegre o a por cualquier otro. Si resulta que Errejón tenía incompatibidad entre los 1.500€ que cobró de Podemos y su trabajo, entonces los medios pedirán su dimisión en tromba porque dirán que es lo mismo por lo que dimitió Monedero. No lo será, pero insisto en no perder de vista que vivimos en una guerra política en la que no hay límites éticos. Si la productora de Pablo Iglesias al final resulta que hizo cualquier nimiedad poco clara a nivel contable pedirán la dimisión de éste por “hacer lo mismo que Monedero”. Y tampoco será lo mismo.
Es el problema del listón que expliqué el otro día. Más o menos tenemos claro cuando hay que dimitir en política pero ¿Cuándo debe dimitir un político por algo que ha hecho antes de estar en política? Para toda la prensa de papel el listón para la gente de Podemos es cero, es decir, deberían dimitir por el mero hecho de existir, y en el partido seguramente se teme que una dimisión como la de Monedero abriese una caja de Pandora de la que saldrían infinitas exigencias de dimisión por cualquier cosa.

Finalmente hay una lógica resistencia psicológica a asumir responsabilidades cuando eres víctima de una persecución y cuando ves que el listón que se te pone es más exigente que al resto. No creo que haya duda de que el gobierno está usando el aparato del estado para filtrar información que perjudica a Podemos. Esto no es la primera vez que pasa, lo que a lo mejor sí pasa por primera vez es que se ordene realizar y/o agilizar una inspección fiscal a un señor por ser tu enemigo político. Los tiempos de este caso son anormalmente rápidos y viendo eso y las filtraciones y contra-filtraciones (porque posiblemente alguien avisó a Monedero de que regularizase rápidamente porque le estaban haciendo una inspección), mi intuición me dice que además de las filtraciones hay una guerra sucia contra Podemos dirigida desde el gobierno.
La resistencia es lógica. Me están atacando, injuriando, persiguiendo, mintiendo exprofeso para hacerme daño, usando la maquinaria del estado como si esto fuese la Rusia de Putin para acabar conmigo ¿por qué tengo que asumir yo las responsabilidades que ellos jamás asumen? Es lógico este planteamiento, esta resistencia natural a tomar decisiones difíciles. Y más cuando sabes que electoralmente no te va a perjudicar. Pero que sea lógico no implica que sea lo correcto.

Podemos tiene, pues, un dilema ¿Apartar a Monedero que, aun siendo lo lógico, puede provocar problemas adicionales? ¿O resistir como estrategia de “guerra” política? Cuál es la mejor decisión no está nada claro (en términos pragmáticos digo, no morales). Podemos, tan preocupado siempre de marcar la agenda política, ahora se puede ver actuando a la defensiva ante las exigencias de otros. Eso los ha descolocado.
Recuerdo a Pablo Iglesias decir que no se presentaban a las elecciones municipales porque no podían permitirse un caso de corrupción política. Ni este caso lo es ni creo que esa sea la razón verdadera (la real es que no tienen todavía suficientes cuadros), pero obviamente este caso ha superado la peor situación que esperaban. La beca de Errejón no deja de ser un ataque patético de quien no tiene nada a que agarrarse, pero en el caso de Monedero hay algo más.

Al final Monedero va a tener que salir a dar explicaciones, por mucho que estén evitando que les marquen los tiempos. Tendrá que explicar por qué facturó de esa manera, por qué se fio y/o aceptó lo que dijeron los asesores fiscales, porque se saltó la solicitud de compatibilidad y deberá explicar la naturaleza de los trabajos realizados. Si la explicación es convincente cara a sus potenciales votantes y bases probablemente podrá quedar ahí.
Pero si no lo hace o si queda alguna duda razonable en la buena Fe de Monedero en los dos puntos polémicos, creo que acabará apartándose de las candidaturas y dimitiendo del consejo ciudadano de Podemos. Y eso generará un redoble del acoso, sí, pero será lo más limpio y, a medio plazo, acabará teniendo más efectos positivos que negativos.

2 comentarios:

  1. Dos comentarios al respecto: uno, que estoy convencido de que J.C. Monedero constituyó la sociedad a través de la que facturó sus trabajos de asesoría internacional para pagar menos impuestos; y dos, que no creo en la existencia de un contubernio judeo-masónico para acabar con Podemos, simplemente es una guerra política.

    Creo que no pasaría nada si J.C. Monedero explicase que creó la sociedad para pagar menos impuestos, dado que lo permite el sistema del que él - y nosotros - es usuario; un sistema que ha sido creado y mantenido por quienes han tenido responsabilidades de Gobierno y quienes han ostentado el poder legislativo hasta el momento. Evidentemente, ni J.C. Monedero ni nosotros somos responsables del modelo.

    Evidentemente, los partidos del Turno perciben en Podemos una amenaza seria a su estatus y a sus privilegios de casta, por lo que reaccionan defendiéndose, usando cuantas herramientas tienen a su alcance. Nada que reprochar. Lo que esto delata es que Podemos está en condiciones de "tomar el cielo por asalto", solo es cuestión de tiempo.

    Por supuesto, comparto el artículo.

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  2. Hola Pedro:
    Sabes lo que pasa??, No que haya cometido un acto ilegal, sino que ha criticado que el resto haga lo mismo...Y lo ha hecho varías veces...

    Como anónimo, es posible que nada pasara y si pasa nadie se enterará. se paga la multa y nada más. Monedero ha hecho su declaración y veremos que decide hacienda.

    Esto sucedería tarde o temprano, algo así como los viajes del presidente extremeño y parece que todo sigue igual.

    A mi lo que me preocupa es: Quien mucho promete, poco cumple...

    Saludos

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