La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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martes, 28 de abril de 2015

Nuevos candidatos, viejos referentes




En este momento de nuestra historia política parece que la juventud es un valor casi imprescindible. Menos el cadáver andante que dirige el gobierno de este país, el resto de candidatos a la presidencia del gobierno de nuestro país tienen entre 30 y 45 años. Pablo Iglesias tiene 36, Pedro Sánchez 43, Albert Rivera 35, Alberto Garzón casi 30 y el candidato de UPyD (si se presenta y/o existe entonces), que será Irene Lozano o Herzog, tampoco superará los 45 años. Parece como si tener más de 45 años te inhabilitase para la política. El país pide un cambio de políticas y de políticos, y los partidos se adaptan a esa demanda.
Sin embargo también hay gente mayor en esta ola de cambio. Muchos son viejos activistas, gentes con amplia trayectoria política pero no manchados por el ejercicio político en grandes partidos, y eso se ve en dos de las candidaturas municipales a dos de las ciudades más importantes de España: La candidatura de Joan Ribó en Valencia, y la candidatura de Manuela Carmena en Madrid.

Joan Ribó, 68 años, es un viejo conocido de la izquierda valenciana. Miembro durante muchos años del Partido Comunista del País Valenciano y de Esquerra Unida, de la que fue expulsado en 2008 por la pelea de sus corrientes internas. En 2011 se presentó como independiente por la nueva coalición Compromís, sacando 3 concejales y batiendo las mejores expectativas.
Ribó es un hombre elocuente y culto, de esos que hacen política con todo pedagógico (de hecho es profesor). Fue candidato a la presidencia de la Generalitat en 2003 por Esquerra Unida (L’entesa se llamaba la coalición) y su discurso ya destacaba mucho sobre los de sus competidores, Camps y Joan Ignasi Pla. Veníamos de los estertores del zaplanismo, y pocos vieron que lo que venía era todavía peor.
Ribó tiene una inteligencia natural y una percepción que no tienen otros políticos de la izquierda. Por ejemplo, el otro día hubo un debate entre candidatos de izquierda al ayuntamiento de Valencia y, en el debate, les preguntaron por Ciudadanos. Los candidatos de Esquerra Unida y València en Comú echaron culebras por la boca y dijeron que C’s era lo mismo que el PP, pero Ribó fue más cauto. Sin desconocer la deriva derechista de ese partido, dijo que le parecía que la gente de C’s no iba aceptar la estructura corrupta que había generado el PP, dejando caer que en ciertos temas no era un enemigo.
Las encuestas le dan crecimiento, aunque en mi opinión aún le minimizan. La filtración del “Ritaleaks” será una buena propaganda y tengo pocas dudas de que Compromís superará al PSPV en la ciudad de Valencia. Si quedase también por encima de Valencia en Comú (o incluso sin quedar) podría ser el candidato más factible a alcalde en una supuesta coalición de izquierdas.

A Ribó le sigo hace muchos años, he hablado varias veces con él e incluso he trabajado con amigos íntimos suyos (y con su propia hija), así que no me sorprende que esté en la cresta de la ola justo en este momento de política “joven”. Sin embargo a quien no conocía en absoluto era a Manuela Carmena, candidata al ayuntamiento de Madrid por Ahora Madrid.
Tengo que reconoceros que cada vez que leo una entrevista con Manuela Carmena me gusta más. Esta mujer se aparece como una especie de nexo entre aquella generación que hizo la transición y que, reconociendo sus méritos, cree que quedaron muchas cosas por hacer, y esta generación que pretendemos reformar y cambiar en profundidad la estructura y los vicios heredados. Tiene un discurso claramente reformista pero no rupturista, de evolución democrática pero sin entrar en democratismos bonapartistas, de nueva economía sin intentar imitar modelos antiguos.
En esta última entrevista veo cosas que me gustan mucho. Me encanta cuando habla de propuestas económicas “no neoliberales (y no anti-neoliberales), intentando positivizar el mensaje y no convertirlo en reactivo, en negativo. Me gusta cómo habla de C’s, y creo que clava el problema con este partido: “C’s ha asumido parte importante de la ideología del 15M, de cuestionar la clase política, la democracia (…) La gran diferencia con C’s es que no oigo el discurso de la democracia en profundidad, de la democracia social, de la dignidad de las personas. Es mucho más formal, más relacionado con unas clases sociales que conocen poco de los barrios españoles, de la gran desigualdad y de las situaciones de miseria y de dificultad que se están viviendo ahora”.
Y me gusta mucho también cómo critica a Podemosno veo cosas muy novedosas en Podemos (a nivel político)”, cómo valora la necesidad de independencia de criterio dentro de las organizaciones políticas y ese espíritu de concordia y de buscar el pacto con los similares para sacar adelante políticas sociales y democráticas (en eso me recuerda mucho a Mónica Oltra). Quizá no tenga el carisma de otros candidatos pero su discurso, sobre el papel, es prácticamente irreprochable.


Tanto a Carmena como a Ribó les ha llegado su momento político pasada la edad de jubilación y en medio de un rejuvenecimiento generalizado de la política. Pero lo que parece un hándicap no creo que lo sea en estos casos. No voy a caer en los tópicos de que la juventud está en la actitud y todas estas cosas, pero sí creo que este rejuvenecimiento de la política no tiene por qué implicar la ruptura con nuestro pasado social. Sí con nuestro pasado político, con el escenario bipartidista anterior, pero no con todos aquellos que llevan haciendo política toda la vida (dentro o fuera de las instituciones) y que tienen la suficiente experiencia para ayudarnos a ver si estamos repitiendo errores del pasado.

4 comentarios:

  1. Como he dicho muchas veces, me importa poco si el candidato o la candidata son de una o de otra manera; de hecho, prefiero un "escuerzo" eficiente, eficaz y honrado que un "guaperas" ineficaz, ineficiente y corrupto. A mí me importa más el proyecto político que la cara visible del mismo. En este sentido, comparto al 100% el proyecto político de Carmena y 0% el de Ribó. Los nazionalismos cuanto más lejos mejor para todos.

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    1. Hombre Enrique, sé que estás en el papel del candidato ahora mismo pero...¿no te has pasado con eso del 0%? Y lo del "nazionalismo" tío, un poquito de por favor...

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    2. Lo siento, Pedro, pero no puedo sino denominar nazionalistas a quienes proponen en Pleno del Ayuntamiento de Valencia que: a) los conserjes escolares se transformen poco menos que en asistentes personales de la dirección y el profesorado de los centros escolares, criticando que el colectivo reivindique sus derechos laborales; y b) que presenten en Pleno una serie de conclusiones que hacen recaer sobre las espaldas de los trabajadores un pretendido mal funcionamiento de la red de Centros Municipales de Servicios Sociales, alegando que en las plantillas de dichos Centros hay trabajadores que no son Trabajadores Sociales, sugiriendo que esta es la causa de dicho pretendido mal funcionamiento, sin tener en cuenta que la ley de Servicios Sociales impone la "multidisciplinariedad" en los equipos de Servicios Sociales. En fin, lo dicho, con todo el dolor de mi corazón, no puedo sino insistir en mi definición.

      Y, en cuanto a Ribó, por mí como si es santo de altar.

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  2. Ribó es, sin duda, el mejor candidato a la alcaldía que ha tenido Valencia en muchos años... De hecho, le podríamos llamar, El Candidato: por su coherencia, por su trayectoria, por sus activismos, por su capacidad de estrategia política, y por su talante dialogante.

    No sé todavía a quién votaré, pero desde luego que Ribó me da más confianza que aquellos que ahora nos vienen con que no son ni de izquierdas ni de derechas!

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