La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







miércoles, 20 de mayo de 2015

El futuro comienza el 24 de mayo















Encarar estas elecciones, municipales y autonómicas, con una visión exclusivamente local me resulta complicado. Obviamente lo que más me debería importar son las elecciones a mi municipio, la ciudad de Valencia, y a mi comunidad, la valenciana, pero estas elecciones tienen implicaciones para la política nacional de mucho más calado.
De todas formas tampoco podemos engañarnos y querer interpretar los resultados extrapolándolos al general. Cada autonomía y, sobre todo, cada municipio, tiene una idiosincrasia particular, y los apoyos a determinados candidatos no pueden presuponer los apoyos a sus partidos. En los pueblos más pequeños, por ejemplo, el apoyo a un alcalde no implica el apoyo a la marca, situación que se minimiza conforme va creciendo el municipio pero nunca llega a desaparecer del todo.
Ya os aviso que cuando llegue el recuento los grandes partidos, PP y PSOE, dirán que han ganado por mucho las elecciones municipales, como forma de tonificarse y engañar a la gente, pero esto no será cierto, tan solo será reflejo de su presencia en todos los municipios y la ausencia de sus rivales. Más relevantes serán los resultados autonómicos, aunque como no hay elecciones autonómicas en todas las CC.AA habrá que reinterpretarlos teniendo eso presente.

Como ya dije en este escrito deseo, espero y anhelo la desaparición del PPCV de las instituciones valencianas. Creo firmemente que el PPCV no va a volver a gobernar, ni aun dándose la posibilidad de que sus diputados más los de C’s tuviesen mayoría absoluta. Lo que aquí ha pasado (y sigue pasando) es tan grave, tan nocivo y tan destructivo para todos que nadie en su sano juicio apoyaría a esa gente, por mucho que hayan hecho cosmética de última hora y hayan quitado a los imputados de las listas o hayan comenzado a ser contundentes en los albores de la cita electoral.
Si Rivera y C's apoyasen a Fabra y al PPCV, se irían por el desagüe de la historia, pues sería la muestra evidente de que C’s no es más que una muleta del PP. Además creo que Carolina Punset no es favorable a ningún pacto con el PPCV y, aunque ella no decida los pactos, su opinión supongo sería tenida en cuenta.
Menos claro lo veo en el ayuntamiento de Valencia, porque sólo el cabeza de lista de la lista más votada puede ser investido por mayoría simple, y parece bastante claro que ese cabeza de lista será Rita Barberá. Para que pudiese ser alcalde alguien de la oposición de izquierdas deberían tener estas fuerzas la mayoría absoluta, porque si no habría que contar con el voto positivo de C’s (no vale la abstención) y eso lo veo muy improbable. Aprovecho para repetir aquí lo importante que es, sobre todo para el ayuntamiento de Valencia pero también para la Generalitat, que entre Esquerra Unida en las instituciones.

Fuera del ámbito valenciano hay otra elección que sigo con especial interés, que es la del ayuntamiento de Madrid. A pesar de que es muy difícil, sería una verdadera revolución que la jueza Manuela Carmena pudiese sacar más votos que Esperanza Aguirre y ser alcaldesa. Las encuestas dan una proyección ascendente a su candidatura, aunque hay que reconocer que tiene un hueso duro de roer con Aguirre, que aunque sea una cínica y una política de la peor calaña que existe, tiene carisma y mucho tirón. Si su rival hubiese sido Ana Botella las probabilidades de ser alcaldesa de Manuela serían bastante altas.
Mi interés en esta elección en concreto no es por Manuela Carmena en particular, y eso que me parece todo una señora, sino por el proyecto que encabeza, Ahora Madrid. Un éxito de Ahora Madrid demostraría cual debe ser el futuro de la izquierda y también cual no debe ser. Ahora Madrid representa los valores de unidad de los distintos en torno a una causa común, pluralidad, aprovechamiento de importantes personalidades independientes y alejamiento de cualquier tentación verticalista. Ahora Madrid es el mejor ejemplo de esas ideas de transformación ciudadana de las que llevamos años hablando.
Un éxito de Ahora Madrid, con la alcaldía o con un alto porcentaje de voto, le demostraría a Podemos que el cielo no se puede tomar por asalto, que el cambio político no puede ser dirigido por una cúpula que ejerza el control sobre toda la estructura y que una pluralidad coherente es un valor que suma. No estoy insinuando que la idea se extrapolase a las elecciones generales, pues los partidos políticos “tradicionales” siguen siendo fundamentales para la política, pero sí creo que los valores en los que está inspirado ahora Madrid deben impregnar el futuro de las alternativas de cambio.

A nivel general hay otra cosa que creo que es importante: No debe haber mayorías absolutas en ningún sitio a ser posible. En los últimos meses los partidos tradicionales y sus palmeros no están intentando asustar con parlamentos ingobernables y gobiernos paralizados pero no debemos caer en esa absurda estrategia. Para empezar los parlamentos con muchos partidos no son un problema, muchos países viven con parlamentos fragmentados y gobiernos cambiantes y eso no supone ningún caos a nivel de funcionamiento de país.
Pero fundamentalmente este nuevo escenario plural nos va a servir para demostrar al mundo y demostrarnos a nosotros mismos que somos un país civilizado, un país donde las fuerzas políticas saben ceder y negociar, donde los diferentes se pueden poner de acuerdo entendiendo la expresión de la voluntad popular y la adaptación de los programas y convicciones a ésta.
Y si no sabemos ser civilizados pues tendremos que aprender. De la necesidad aparece la virtud y ahora mismo es absolutamente necesario que partidos y políticos se entiendan, se adapten y asuman los imprescindibles cambios, porque si no lo hacen nos espera un futuro de conflictos a todos los niveles. Después de un 2012 terrible y un 2013 no mejor, desde 2014 los ciudadanos parecen haber vuelto a confiar en la política y que de ella va a salir por fin un cambio a favor de la ciudadanía. Si se les decepciona, si se les falla, no habrá más camino que el choque de trenes y/o la llegada de fuerzas-movimiento que tengan que asumir todo el poder para poder hacer cambios. Insisto, es imprescindible que el pluripartidismo salga bien.

Hay algunas cosas más que serán muy interesantes a partir del 24 de mayo. Por ejemplo, sabremos por fin cuál es la intención de C’s, si quiere ser un partido visagra, si aspira a sustituir al PP en el centro-derecha o si los conspiranoicos tienen razón y al final no es más que una estrategia para sostener al PP. De lo que haga C’s en las distintas CC.AA dependerá su futuro, o un hundimiento progresivo o una consolidación en el escenario tetrapartito que dan las encuestas nacionales actuales. También es interesante ver qué hará Podemos, aunque en este caso las dudas sobre sus posiciones son menores, ya que oscilarán entre apoyar (o apoyarse) en el PSOE o negarse a pactar con ellos, en lo que era la estrategia previsible cuando se quería asaltar el cielo y generar dualidad con el bipartidismo pero que quizá ahora ya no tenga sentido en este escenario multipartidista.
Va a ser muy interesante, también, ver cuantos concejales “verdes” va a tener España, y cuando digo verdes quiero decir de EQUO. Creo que EQUO fue el partido que entendió mejor su situación después de las europeas de mayo y no dudó en tejer coaliciones con partidos que estaban destinados a anularlo. Hace unos meses dije que EQUO tendría más concejales que UPyD en las grandes ciudades y algunos se rieron de mí. Pues bien, posiblemente acabe teniendo razón y eso demostrará, visto con perspectiva, que la postura adoptada por Uralde y la dirección de EQUO ha sido la correcta. A partir de ahí, habrá que ver si saben hacer visible la ecología política e influir en las decisiones de los distintos gobiernos.

Conclusiones sobre el fin del bipartidismo o la fuerza de las formaciones emergentes, lamentándolo mucho, creo que no vamos a poder sacar. La propia naturaleza de Podemos y C’s las hace especialmente aptas para unas elecciones generales, pero minimiza sus opciones en elecciones autonómicas, fundamentalmente las de Podemos (C’s es ahora mismo una marca política más acomodaticia en cualquier elección). Prevengo ya de la propaganda que vamos a sufrir en este sentido.
A partir del 25 de mayo habrá que analizar los resultados, con frialdad y sin dejarse llevar por los titulares de la prensa (¿os acordáis cuando hablaban del gran éxito de Susana Díaz?), porque este país, quieran o no, amanecerá muy distinto a partir del lunes que viene.

No hay comentarios:

Publicar un comentario