La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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miércoles, 17 de junio de 2015

Ciudadanos, qué decepción















No me gusta juzgar a los partidos antes de que tomen decisiones y ejerzan responsabilidades, y siempre les otorgo el beneficio de la duda. Lo he hecho con Podemos, con UPyD y con otros, entre ellos Ciudadanos (C’s). Siempre les he mirado e intentado analizar sin prejuicio alguno, entendiendo que eran un partido moderno que venía a corregir alguno de los fallos de nuestra democracia. Creo haber sido exquisitamente objetivo en el análisis de sus propuestas económicas y, en cierta manera, les tenía alguna simpatía. De hecho bebían del caladero de votos del PP, y salir del PP para ir a C’s me parecía un cambio positivo para el país.
No obstante tampoco creo haber sido ingenuo. Percibí el riesgo de derechización hace bastante tiempo y de hecho dije que, si se unían con UPyD, esa unión debería valer para evitar esa deriva. Cuando ésta se fue dando lo dije y también he comentado el peligro y las trampas de algunas de sus propuestas económicas.
Sin embargo el primer gran análisis lo debíamos hacer después de las elecciones municipales, para ver qué decisiones tomaban y como lo gestionaban. Los pactos autonómicos aún no están cerrados en todas partes, pero lo que hemos visto es más que suficiente para hacer un primer análisis que, ya aviso, no va a ser benevolente.

Mi primera gran decepción no se ha producido por un pacto, sino por una actitud o una serie de actitudes mejor dicho. En mi Comunidad, la valenciana, existía una urgencia política que parecía entender todo el mundo que era sacar de las instituciones al PPCV, la entidad más corrupta que ha existido en una democracia occidental. Todos los partidos de izquierda tenían claro ese objetivo, UPyD también y yo pensaba que C’s también lo tenía. De hecho defendí siempre que C’s no se iba a atrever jamás a apoyar al PPCV, algo que ya no podremos comprobar pero que, después de lo visto, ya no me atrevería a decir con tanta contundencia.
Durante la campaña los candidatos de C’s hablaban de no hacer cordones sanitarios a nadie y dialogar con todo el mundo, aun cuando era evidente que con el PPCV de lo único que se podía habar era de dimisiones. La actitud se enmarcaba dentro de lo que era un partido abierto, no sectario, dispuesto a hacer de “enlace” entre todas las fuerzas políticas. El papel que querían jugar era el de actor positivo.
Sin embargo después de las elecciones esa apertura terminó y no precisamente contra el grupo al que objetivamente había que marginar (el PPCV) sino contra otro grupo, la coalición Compromís, al que absurdamente se le había colgado la estampita de “independentista”. Lo más cachondo del caso es que, cuando C’s marcó sus líneas rojas sobre con qué partidos se podía negociar y con cuales no, resulta que Compromís ¡Las cumplía todas! Y, cumpliéndolas, le establecieron un “cordón sanitario”.

Lo del independentismo de Compromís es una soberana tontería, producto del engaño y del fanatismo político. No es que no sean independentistas, es que la mayoría de partidos que forman la coalición ni siquiera se definen como nacionalistas, la mayoría de sus cargos importantes no lo son y la mayoría de sus votantes tampoco. La propia candidata de C’s en la Comunidad Valenciana, Carolina Punset, declaró en campaña estar más cerca de Compromís que del PPCV.
Este “cordón sanitario” contra Compromís no parece ser cosa de los dirigentes locales de C’s sino una imposición desde Barcelona y el entorno de Rivera. De hecho los dirigentes locales de C’s parecen haber sido tratados como un felpudo, como un cero a la izquierda, siempre siendo rectificados por las palabras de los líderes de Barcelona. Escuchar a C’s hablar de Compromís te recordaba a las peores herencias del Losantismo, el blaverismo y el Aznarato. Les faltaba a Hernando de portavoz en vez de a Fran Hervías.
C’s ha jugado a boicotear a Compromís hasta la extenuación, haciéndole el juego a un PSPV que estaba intentando chantajear a Compromís y a Podemos para colocar a Ximo Puig de president. Han llegado a proponer gobiernos que contasen con el beneplácito del PPCV con tal de alejar a Compromís del poder, lo cual implica preferir a corruptos declarados antes que a partidos honorables y limpios solo por ser pseudo-nacionalistas. Y lo peor, lo peor de todo, es que yo jamás he escuchado hablar mal a Oltra de C’s o de Punset, ni a Ribó hablar mal de Fernando Giner (de hecho le hizo un guiño y le extendió la mano en su proclamación como alcalde) y, en agradecimiento, C’s los ha tratado como infectados que, incluso, parecían poder contaminar a otros.
Cuidado, que no estoy pidiendo que C’s apoye a Compromís. Puedo entender el electoralismo de no querer hacerlo. Pero una cosa es no apoyarlos y otra organizar un cordón sanitario a su alrededor, como si fuesen criminales o leprosos políticos. Lo que ha hecho C’s se llama fanatismo, y el método de gestión y dirección de todo este asunto, manejado desde Barcelona como si los dirigentes de aquí fuesen marionetas, se llama leninismo organizacional.

Más allá de mi enorme cabreo con la actitud de C’s en la Comunidad Valenciana, está lo que ha hecho en el resto de España, y me voy a fijar fundamentalmente en dos sitios: La Comunidad de Madrid y Andalucía.
En Andalucía, después de negarse a pactar con el PSOE antes de las elecciones del 24-M, todo cambió al pasar éstas. Todo eso de que no iban ni a coger el teléfono si no echaban a Chaves o a Griñán cayó en saco roto en cuanto pasaron las elecciones, y C’s llegó a un acuerdo con Susana Díaz y no para “facilitar” su investidura mediante una abstención, no, sino para apoyarla. O sea, que antes del 24-M ni se abstenían ni cogían el teléfono y, en cuanto pasaron las elecciones, les dieron el voto afirmativo y casi se bailan un fandango con ella. La actitud es, cuanto menos, sorprendente.
Reconozco que la situación de Andalucía era complicada, pues no había gobierno alternativo al de Díaz y no apoyarla hubiese llevado a nuevas elecciones. Pero es que había un juego que era el de intentar que fuese otro el que diese el apoyo o se abstuviese para no mezclarte con el PSOE más corrupto de España, no pringarse y que se pringasen los demás, y a eso C’s no ha sabido jugar. O quizá es que no ha querido, porque creo que a C’s le venía bien, dentro de sus planteamientos de imagen, apoyar al PSOE en algún sitio. El problema es que era el peor sitio para apoyarlo.

Menos entendible es lo de la Comunidad de Madrid, aún no oficial pero hecho de facto. En Madrid sí había un gobierno alternativo posible, que era el de Gabilondo con apoyo de Podemos. Además, para que ese gobierno se diese ni siquiera hubiese tenido que votar a favor de la investidura de Gabilondo, una simple abstención les hubiese valido. Aquí no había excusas de “responsabilidad”, en Madrid habría un gobierno o del PP o del PSOE con el apoyo de Podemos, no había posibilidad de ingobernabilidad ni nuevas elecciones.
Unos días antes del pacto en la asamblea de Madrid entre el PP de Madrid y C’s estuve hablando con un periodista familiar mío sobre esto. Ambos coincidíamos en que la postura lógica de C’s era la abstención, que todo suponía ventajas para ellos, pues no se pringaban con el segundo PP más corrupto de España que era el de Madrid e, incluso, podían usar esa abstención para acordar que Podemos no entrase en el gobierno Gabilondo. En ese momento ya estaban imputados los dos consejeros de la Comunidad que luego dimitieron, se estaban haciendo investigaciones por la Púnica, etc. Meterse a apoyar al PP, después de todo lo que había hablado C’s de limpieza y transparencia, era un suicidio.
Pues bien, C’s, después de la imputación de los consejeros, de las investigaciones policiales de la Púnica y de saber, como sabemos todos, que las imputaciones en el PP madrileño van a seguir saliendo, tuvo los santos cojones de pactar con el PP de Madrid la presidencia de la asamblea de Madrid y prácticamente también la investidura de Cifuentes. Y sí, Cifuentes no está metida en nada (eso faltaría), pero cuando pactas con una organización pactas con toda la estructura de la misma, y la estructura del PP de Madrid está carcomida y corrupta.
Porque una cosa es pactar con el PP en, no sé, Castilla y León o La Rioja, y otra muy distinta es pactar con el PP en Madrid o Valencia, donde las tramas de corrupción se superponen en infinitas capas y han infectado a todo el partido en la región. Y vender que das tu apoyo para que sean contundentes contra la corrupción y se regeneren no se lo cree nadie. No, señores de C’s, los partidos se regeneran mandándolos a casa cuando han sido corruptos, dejándoles claro que jamás contarán con tu apoyo hasta que se regeneren y se limpien, no dándoles una palmadita en la espalda y diciéndoles que sean buenos la próxima vez. De hecho ¿alguien piensa en su sano juicio que Madrid puede tener más regeneración democrática de la mano de Cifuentes y el PP de Madrid que bajo un gobierno de Gabilondo?

En las capitales de provincia C’s, si ha apoyado a alguien, siempre ha sido al PP. Incluso en Almería, donde dijeron que iban a apoyar al PSOE, al final cambiaron de criterio y se abstuvieron para que gobernase el PP. En todos los casos, si no me equivoco, la posición de C’s ha sido la que más ha favorecido al PP, bien con un voto a favor bien con una abstención, no haciendo nunca nada que afectase a un posible gobierno popular.
Bien es cierto que en la globalidad de ciudades y pueblos de España ha habido de todo y C’s ha apoyado al PSOE en muchos sitios, ha intentado ganar la alcaldía con las más variadas estratagemas en otros e incluso en muchos otros sitios sus concejales están en proceso de expulsión por apoyar a quien la dirección no quería (como algunos que han apoyado a Compromís en la Comunidad Valenciana). Pero si circunscribimos a las capitales de provincia, que es donde se ve más la línea política, la tendencia está clara: C’s está muchísimo más cerca del PP que del PSOE o de cualquier otro partido.

No sé qué va a ser capaz de conseguir C’s en los sitios donde ha actuado como muleta del PP, espero por el bien de España que consiga mejoras porque si no esto habrá sido un fraude. Por ahora nada de lo firmado me parece que vaya a tener grandes implicaciones. Obligar a organizar primarias puede sonar muy bonito, pero unas primarias se pueden desnaturalizar totalmente poniendo avales o exigencias a los candidatos o electores. Firmar un pacto anticorrupción está muy bien, pero todos sabemos por dónde se pasa el PP los pactos (me vienen a la cabeza ahora mismo el anti-terrorista, el anti-transfuguismo o el pacto de Toledo). Lo de obligar a que los mandatos sean de máximo 8 años me parece bien, pero se sobrestima su valor e incluso parece confundir nuestro sistema parlamentario con uno presidencialista. Mucha letra y muchas propuestas firmadas, pero habrá que ver qué efecto real tienen.
Por ahora la imagen que han dado me parece lamentable: Han pactado con la federación socialista más corrupta, con el segundo PP regional más corrupto y, donde estaba el primero, se han dedicado a hacer estúpidos cordones sanitarios a un partido limpio, mintiendo sobre su naturaleza, en vez de aislar al corrupto. Este cuadro general no tiene mucha pinta de regeneración política, la verdad.
Deseo equivocarme, os lo digo en serio, pero por ahora casi todo lo que veo de C’s me resulta altamente decepcionante, por mucho que la prensa se dedique a alabarlos y hacerles masajes ensayísticos por vete a saber tú qué razones.

5 comentarios:

  1. Me gusta mucho el tono de este post: ¡Por fin! Ya veo que sí hay sangre en tus venas ¡Bravo! Pero discrepo.

    Para analizar el comportamiento de Ciudadanos, que pese a su declaración de principios es evidente para todo el mundo que es un partido de derechas, civilizada pero derecha, hay que escapar a nuestros prejuicios y ser empáticos. Los pactos de Ciudadanos están determinados por tres factores y una exigencia organizativa. Los tres factores son: 1.- Pactar con la lista más votada; 2.- No entrar en gobiernos si no era su propia lista la más votada; y 3.- Nunca pactar con formaciones que tuvieran imputados por corrupción en su seno. En esta línea: el PSOE es la lista más votada en Andalucía y el PP en Madrid; y en ambos casos, Ciudadanos ha obligado a la dimisión de imputados. Y, la exigencia de la organización es, ha sido siempre, no pactar con formaciones nacionalistas. Que tú creas que Compromís no es, o no se puede considerar, nacionalista es muy respetable pero no tiene porqué ser compartida.

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    1. Matices, matices, muchos matices tengo que poner, Enrique.

      Empiezo por el final: Yo comprendo que C's no pacte con partidos nacionalistas o pseudo-nacionalistas o con coaliciones que tienen un partido nacionalista. Perfecto. Ese no es el problema, el problema es que se está satanizando a un partido y se está mintiendo diciendo que es independentista.
      C's pone unas líneas rojas (que estaban en tres áreas, por ahí las encontraras) y Compromís las cumple todas, pues una de las exigencias era no querer "romper España", algo que Compromís no quiere hacer. Bien, es nacionalista, no pactes con él, pero no lo satanices y no juegues a ver si montas un pastel con el PPCV para alejar al demonio de las instituciones. Fíjate que ni pido la abstención, solo pido veracidad y respeto.

      Más matices. Me parece estupendo que no se quiera pactar con partidos que no sean la lista mas votada, me parece estúpido pero lo acepto (y no lo han cumplido en muchos sitios, cuidado). Ahora, eso no obliga a un pacto con la mas votada ¿no? Se puede no pactar con nadie, abstención. Pues bien, eso es lo que pido para Madrid, una abstención basándose en la evidencia empírica de que por el PP de Madrid pululan la Gürtel, la Púnica y demás. Y que los imputados van a seguir apareciendo como champiñones. Es decir, pactas con una estructura corrupta cuando podías abstenerte. Para mi no es lógico y me parece una mala decisión.

      Y finalmente respecto a Andalucía es donde tengo más tolerancia porque entiendo que la situación es complicada. Pero hay que reconocer que ha habido un cambio evidente desde el 24-M hasta ahora (que lo puedo entender, es electoralismo y es respetable) y no han respetado la colorista declaración de no coger el teléfono.
      En mi opinión, C's ha considerado que pactar con el PSOE en Andalucía le da cierta vitola de partido visagra y por eso lo ha hecho, porque sino estaríamos prácticamente hablando de un partido que solo pacta con el PP excepto en municipios menores.

      Saludos,

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  2. Si no soy Curro Jiménez, ¿por qué tengo este trabuco?17 de junio de 2015, 21:39

    "PPCV, la entidad más corrupta que ha existido en una democracia occidental."

    http://blogs.lainformacion.com/zoomboomcrash/2014/03/13/el-mayor-caso-de-corrupcion-de-espana-cifras-para-el-guinness/

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  3. Que curioso, a Ciudadanos siempre lo llaman de derechas gente que es de izquierdas... y de izquierdas gente que es de derecha. Si no me creen probablemente es que no salen demasiado de su zona de comfort intelectual; solo tienen que pasarse por casa de Federico o leer las críticas de J.R Rallo a su programa económico.

    Quizás barra para casa (vengo de una familia abiertamente de izquierdas), pero a mi me sigue pareciendo un partido en esencia progresista y liberal. Su programa no lleva nada que no hayan llevando antes los socialdemócratas escandinavos, donde al parecer hablar de libertad económica no es cosa de fachas. (siempre que sale el tema recomiendo la lectura de este imprescindible artículo, porque el último párrafo es para echarse a llorar http://www.elmundo.es/espana/2015/02/18/54e48266ca47416a3d8b456d.html )

    Respecto al tema Compromís, coincido contigo en que están cayendo en un maximalismo casi impropio de un partido supuestamente dispuesto a entenderse con todos. Creo que se nota mucho que no entienden la idiosincracia valenciana y los va a convertir en un partido antipático de cara a la opinión pública, porque ese discurso de que vienen los pancatas huele a Rita que tira para atrás. Dicho esto, dos no se pelean si uno no quiere. A compromís no le costaría nada condenar el independentismo y no jugar al escondite si ellos quieren entenderse con C's... pero creo que no pasará ahora que las izquierdas están tan in. De todas formas, y esto lo digo como simpatizante de C's, menos mal que no les dio para coquetear con el PP de Valencia, porque se lía la de Dios.

    Sobre Andalucía y Madrid, también muchos matices. Ciudadanos, como dije en una entrada anterior es, si se rige a sus principios fundacionales, un total outsider en la política española. Cabrea a socialistas por liberal, cabrea a conservadores por progresista, cabrea a independentistas por ser constitucionalistas y cabrea a Podemos porque le chafa el voto reformista moderado. En el fondo ser de C's es estar en desacuerdo (o cruzar lineas rojas) con todos, y yo creo que Rivera sabía que hiciese lo que hiciese, iba a cabrear al personal.
    Al final han jugado a la carta impopular, que por cierto, es la que han escogido madrileños y andaluces libremente en las urnas: que pese a todo, no cambie nada.
    Creo que hubiese sido mucho más fácil hacer lo que tú dices; dejar que salga el sol por Antequera, que se mojen otros y dejar que pase el cadaver. Sin embargo creo que C's, precisamente por esa necesidad de dejar de ser una incógnita, ha preferido mojarse.
    Y fíjate que ahora C's y Podemos van a tener intereses absolutamente contrapuestos. Mientras a C's le interesa acelerar lo máximo posible los cambios y que sean visibles antes de Noviembre, Podemos preferirá no mojarse demasiado hasta que lleguen las generales, por eso de no meter la pata o causar polémicas. Y eso, de un modo u otro, resentirá en el votante más crítico de Podemos, que quizás se plantee cambiar de voto. (1/2)

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  4. (2/2)

    Rivera creo que ha apostado a doble o nada. Si de aquí a las elecciones no hay cambios fundamentales en Madrid y Andalucía, no se comerán una mierda y con razón. Si los hay, probablemente refuercen la imagen de partido de centro, capaz de limpiar las instituciones, cambiar reglas del juego sin crispar y, bueno, el cambio sensato que prometen ser.

    Yo aún sigo creyendo que el programa de C's está a años luz de cualquier otro, básicamente, porque es un refrito de todo lo que medio funciona bien en el resto del mundo. Y ojo, que creo que Podemos es fundamental en la actual circunstancia del país, pero cubriendo otra capa social. Me hubiese gustado ver a Podemos y C's trabajando juntos, unos por reactivar la economía y hacer una clase media fuerte y, por hablar en términos Max Weberianos, "protestante", y los otros cubriendo una demanda de ayuda social y de rescate ciudadano que me parece muy fundamental dada la delicadeza del momento.
    Creo que esto pasará sólamente en Madrid capital, donde creo que Carmena y Villacís parecen tener buena química y un respeto mutuo, tanto personal como intelectualmente. Sin embargo Iglesias no va a dejar que le coman espacio por el centro izquierda y hará todo lo posible por no entenderse con Rivera. Una oportunidad perdida de cerrar viejas heridas y trabajar juntos, desde la discrepancia, en mejorar la convivencia de todos. Y van ya tantas...

    Por cierto, bastante recomendable esta entrevista con Francesc de Carreras. Obviamente de la cuerda de C's (como que es miembro fundacional del partido), pero por si ya os cansa lo de marca blanca y tal:
    http://www.ivoox.com/buho-10-06-2015-rivera-gana-centralidad-audios-mp3_rf_4623323_1.html

    Un saludo

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