La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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miércoles, 3 de junio de 2015

No entendemos el parlamentarismo



















Una de las cosas que me ha parecido ver estos días es que la mayoría de españoles parece no entender el parlamentarismo. Nuestro sistema es formalmente parlamentario pero la realidad del mismo ha hecho que fuese un sistema con fundamento bipartidista, lo que ha llevado a gobiernos que generalmente eran de mayoría absoluta o del partido más votado con el apoyo de una fuerza parlamentaria menor. Hay algunos ejemplos que no responden a este modelo, pero en todo caso han sido minoritarios e interesadamente estigmatizados por los partidos mayoritarios y los medios de comunicación.
Sin embargo el nuevo tiempo político obliga a que todos comencemos a entender cómo funciona un sistema parlamentario en toda su complejidad y cómo se gestionan gobiernos y parlamentos con muchas fuerzas políticas y donde no hay mayorías claras ni fáciles. Y, para ello, lo primero es romper con varios equívocos interesados que nos han querido marcar a sangre y fuego y que, por mucho que los politólogos se desgañiten en negar, nos está costando desprendernos de ellos.

El principal equívoco que nos han querido introducir es eso de que la fuerza más votada debe gobernar. Ese axioma es falso. En el sistema parlamentario a la fuerza más votada se le concede la iniciativa de intentar buscar apoyos parlamentarios para gobernar, y si no lo consigue se intentan combinaciones alternativas. De hecho ni siquiera se debe esperar a que la primera fuerza fracase en su intento, normalmente la propia aritmética parlamentaria y los posicionamientos de los partidos ante sus electores nos indican qué gobiernos son viables y cuales no, y las fuerzas menores ya comienzan sus contactos desde el primer día.
Asumir que la fuerza más votada debe gobernar sería imponer la tiranía de una minoría organizada frente a una mayoría quizá dispersa. En los distintos países con sistemas parlamentarios se suele entender que cuando un partido se sitúa cerca de la mayoría absoluta de votos éste debe gobernar y se le facilita esta posibilidad y/o los propios sistemas electorales les conceden ventajas, pero lo que todo el mundo tiene claro es que un partido con una mayoría relativa muy alejada de la mayoría absoluta no puede gobernar en solitario. Un partido que saque un 35% de los votos no debe gobernar si el otro 65% está en contra, y mucho menos un partido con menos porcentaje que ese ¿Alguien entendería que en un sistema de 10 partidos, un partido con un 15% de los votos gobernase contra el resto? Sería sencillamente inaudito.
Permitir que sea el partido más votado quien gobierne crearía, además, multitud de problemas de impredecibles consecuencias. Para empezar mataría la pluralidad, pues los partidos y las alternativas políticas se verían en la necesidad de nuclearse en torno a polos políticos, llevando a un bipartidismo de facto, aunque ese sería el menor de los problemas. Un problema mayor podría ser que los partidos con posibilidades de gobierno o los grupos que los apoyan creasen y/o financiasen a partidos políticos en el espectro ideológico de los rivales. Por ejemplo, imaginemos que el PP sabe que con solo ser 1ª fuerza va a gobernar, entonces podría dedicarse a apoyar o crear nuevos partidos “socialistas” para dividir el voto de sus rivales y, así, ganar el gobierno sin necesidad de tener que conseguir apoyos electorales. Las elecciones se convertirían no en una competición para recibir apoyos sino en una para hundir al rival mediante las técnicas más rastreras.

Esta idea de que la primera fuerza debe gobernar ha sido negada y a la vez reciclada y utilizada en los últimos días para justificar intereses partidistas de algunos partidos. Por ejemplo, el candidato a la presidencia a la Generalitat Valenciana por el PSPV, Ximo Puig, se autoproclamó presidente in pectore cuando vio que la suma de su partido, Compromís y Podemos, habían alcanzado la mayoría absoluta en las cortes valencianas. Y se autoproclamó porque, según él, debía ser el presidente al ser el representante de la lista progresista más votada. O sea, el mismo argumento anterior pero aplicado cómo le interesaba a Puig. No creo que haga falta decir que si para ser presidente hay que ser el miembro de la lista mas votada (que no hay que serlo), el presidente debería ser Fabra y no Puig.
La realidad es que, en un sistema parlamentario, debe ser presidente quien más apoyos tenga en el parlamento, ya que precisamente es el parlamento quien inviste al presidente. La lógica parlamentaria indica, además, que si el nuevo gobierno quiere legislar de forma eficaz debería contar con unos apoyos parlamentarios relativamente sólidos y, por tanto, quién debe ser el presidente debería ser pactado por las fuerzas que van a apoyar al gobierno. Y si eso es así (que lo es), dentro del grupo de 55 diputados de PSPV, Compromís y Podemos, 32 prefieren a Oltra de presidenta y 23 a Puig. Con los números en la mano, pues, Mónica Oltra debería ser la presidenta.
Y eso no quiere decir que tenga que ser ella o que esto sea una regla. La cuestión es que el sistema parlamentario impone diálogo, acuerdo y consenso, y deben ser estas tres fuerzas y esos 55 diputados quienes convengan el presidente del consell, en base a esta aritmética comentada pero también a otras cosas. Estas fuerzas deben intentar analizar el mandato democrático expresado en las urnas, deben pensar quien es el mejor presidente, quien tiene más apoyo popular, quien puede obtener más consenso en el parlamento y, en definitiva, quien puede realizar mejor el mandato de las urnas. Y no es lo mismo que se quiera gobernar con el apoyo puntual de C's (por ejemplo, para cambiar el estatuto de autonomía), con lo cual hay que valorar las preferencias de este partido y tenerlas en cuenta, o si el gobierno va a ser de dos o tres partidos y con qué “cuotas”, porque eso también es importante para seleccionar presidente.
Investir al líder de una tercera o una cuarta fuerza puede ser poco habitual, pero es una práctica parlamentaria absolutamente normal y razonable si está justificada. Y creo que está justificado investir a Oltra en la Comunidad Valenciana, creo que sería razonable investir al candidato de Podemos en las Islas Baleares si MES Mallorca y otras fuerzas menores lo prefieren a la candidata del PSOE, y por la misma razón creo que en Aragón lo normal es que sea el candidato del PSOE el presidente de la comunidad y que en Madrid, si C's no apoya al PP, el presidente sea Gabilondo. E insisto que no son reglas de obligado cumplimiento, son tendencias numéricas parlamentarias hechas a priori.

En Finlandia el parlamento nacional tiene 9 partidos y la primera fuerza solo tiene el 22% de los parlamentarios, el Noruega y en Suecia hay 8 partidos y la primera fuerza tiene el 32% de los escaños, en Dinamarca 9 partidos (mas los representantes de Islas Feroe y Groenlandia) y la primera fuerza no supera el 27% de los votos. Situaciones parecidas pasan en Holanda (10 partidos), Bélgica (con su lío de dos comunidades distintas) y Suiza (7 grupos y el mixto). En Alemania todos los estados federados menos Baviera tienen gobiernos de coalición. Y no son situaciones puntuales, son realidades permanentes.
España también ha entrado en esta realidad del multipartidismo, al menos a nivel autonómico y parece que también será a nivel nacional. Así que más nos vale que aprendamos cómo funciona el parlamentarismo porque nos vamos a tener que acostumbrar a él.

12 comentarios:

  1. El problema no es que no se entienda Pedro. Si bien los tiempos que corren nos van a enseñar imágenes inéditas en nuestro país, no quiere decir que se desconozcan las reglas del juego. Otra cosa es que en ocasiones sean más o menos razonables.

    Cierto es que Oltra cuenta con más apoyo parlamentario si contamos a València en Comú y con mucho apoyo ciudadano, pero a pesar de eso no fue de las tres fuerzas la más votada, con lo que sus apoyos externos no superan a los internos. Por méritos propios eso le corresponde a otros. ¿Le impide eso ser presidenta? Por supuesto que no, simplemente creo que está tensando demasiado la cuerda por llegar a serlo y puede terminar por romperse.

    ¿Ves normal que se haya visto a solas antes con Punset que con Puig?¿O lo es que vaya diciendo a los cuatro vientos que ve factible una presidencia rotatoria cuando los otros dicen lo contrario? Miedo me daría si después de haber celebrado que pierdo de vista al PP me vienen con esas, porque la CV necesitaría cambios que deberían comenzar por un gobierno estable basado en acuerdos firmes y no en el ego del presidente de turno, literalmente hablando. Todo ésto teniendo en cuenta que al PSOE le quedaría aún la opción de C's.

    Entiendo que Oltra quiera conseguir lo máximo para Compromis, pero si fuese más discreta en sus afirmaciones y más razonable en algunos puntos posiblemente conseguiría más cosas que intentando imponerse a toda costa.

    En fin, me alegraría estar discutiendo ésto mismo de mi comunidad en vez de la tuya. Por desgracia al PP no lo echamos de aquí así sequemos el Duero y se quede vacía nuestra parte de la meseta.

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    1. Hola Rosalia,

      Creo que te falta alguna información relevante en el caso valenciano.
      Para empezar, aquí el único que lleva hablando de ser presidente desde el primer momento sin contar con el apoyo de nadie y sin dejar si quiera una posibilidad a no serlo, es Ximo Puig. Oltra siempre ha sido mucho más moderada en las declaraciones, ha dicho que quiere ser presidenta y que cree que el resultado le avala, pero no ha llegado a exigirlo como Puig.
      El por qué ha pasado así se entiende si se conoce un poco lo que pasó previamente. Desde hace tiempo se sabe que Oltra iba a postularse a la presidencia si la suma de votos de Compromis, Podemos y Esquerra Unida era mayor que la del PSPV, pues entiende Oltra que ella representa mejor a ese bloque que Puig. Ademas se sabe que Podemos y Oltra tenían esto más o menos pactado.
      Por eso cuando Puig vio que este bloque tuvo un 60% mas de voto que él, lo primero que hizo es autoinvestirse presidente para condicionar los pactos. Y eso, Rosalía, es una jugada muy fea por parte de alguien que así demuestra que se sabe en una posición perdedora.

      Por otro lado, el primero que se reunió con Punset fue Puig (la semana pasada), no Oltra. Puig se reunió con Punset para marcarse un farol, para dar el mensaje de que tenía otros apoyos, antes de reunirse con sus compañeros de pacto. Oltra hizo lo mismo ayer horas antes de reunirse con Puig, pero no ha hecho más que lo que hizo éste la semana pasada.

      Respecto a lo de presidencia rotatoria es una cosa que no me gusta nada, transmite la sensación de que la presidencia de la generalitat es un premio a repartir y un puesto para satisfacer egos personalistas. A mi personalmente me parece una tontería hacer una presidencia rotatoria, pero al menos esta propuesta sirve para que veas quién está más aferrado a la presidencia y quien, al menos, propone alternativas, aunque sean inconvenientes.

      Que al PSPV le queda la alternativa de C's no es cierto. Le podría valer para ser investido presidente pero no podría gobernar. Para empezar, y aún asumiendo que tendría el apoyo incondicional de C's (que es mucho suponer), necesitaría la benevolencia del PP o del bloque Compromís-Podemos para gobernar (al que habría cabreado para el resto de legislatura). Llegar al gobierno de la Generalitat avalado o tolerado por el PPCV creo que es una cosa que dañaría enormemente a ese gobierno. Pero es que además no podría sacar leyes adelante sin el apoyo de las izquierdas o del PPCV. La legislatura sería un infierno con las leyes permanentemente bloqueadas y un president que no podría desmontar la maraña legislativa que ha creado el PP. Algo así sería echar a Puig alos brazos del PPCV o estar permanentemente sometido a la amenaza de una moción de censura. No es factible.

      Lamento que en tu comunidad no estéis en la misma situación, pero al menos el PP ha perdido la mayoría absoluta, que mejora en algo la situación.

      Saludos,

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  2. Ambos han pecado de exceso de soberbia. Con Ribó no hay discusión porque creo que no habrá duda que será alcalde, pero, a mi modo de ver, para que la cosa funcione las concesiones deben hacerse por todos los lados. El PSCV no ha puesto impedimento alguno en apoyarle porque los números lo avalan, pero creo que es un error de Oltra pretender que los socialistas le den el apoyo incondicional en todas las instituciones en que tiene alcaldables y además exigir la presidencia.

    Yo entiendo que si ambos quieren ser presidentes, la lista más votada de los 3 debería tener la Presidencia. No es una obligación, por supuesto, pero la gente no votó el bloque Compromís-Podemos, los votó por separado. Y, aunque entiendo tu punto del parlamentarismo creo que también deberían tener en cuenta la voluntad popular.

    Es como ocurre con la convocatoria de mañana para pedir que Oltra sea presidenta. Ya dejando de lado al PSCV y a Puig, me parece absurdo que se trate de conseguir en la calle lo que no se ha obtenido en las urnas hace 4 días.

    Ojo! y digo ésto sin menospreciar en ningún momento a Oltra que creo que ha hecho una labor excepcional en la oposición, pero no es lo único que vale. EU también y ni siquiera ha conseguido representación.

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    1. Pero hombre Rosalía, nadie le ha negado al PSPV que presida la diputación de Valencia, ni la alcaldía de Alicante, ni la de Castellón, ni la de Elche...Pero aquí se organiza el debate como si fuese un intercambio entre Valencia Ciudad y la Generalitat ¿qué las demás no cuentan? ¿Qué todos los sitios donde Compromís no pide la presidencia o la alcaldía (porque no tiene fuerza para hacerlo) no cuentan y solo cuenta Valencia para hacer un cambio de cromos?
      Creo que estáis dejándoos liar por una presión mediática dirigida por el partido socialista, que ha planteado una realidad capciosa. El PSPV va a conseguir muchas más instituciones con el apoyo de Compromís que al revés, y Compromís no está condicionando esos pactos a que Mónica sea presidenta.

      Y yo es que creo que la inmensísima mayoría de los votantes de Podemos (y de Esquerra Unida, aunque esté fuera de Les Corts), prefieren a Oltra de presidenta. El voto a Podemos es un voto a Oltra, no a Puig y, por tanto, entiendo que se está teniendo en cuenta la voluntad popular. Investir a un presidente con un 20% de los votos, peor resultado de la historia, con mala valoración ciudadana y que obtiene esos votos casi por resilencia política no me parece que sea estar haciendo caso a la voluntad popular, la verdad.

      Y una pena lo de Esquerra Unida, sin duda.

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  3. Lo siento Pedro, pero en esto estoy más de acuerdo con Rosalia que contigo. Pienso que en este caso, te puede tu indisimulada admiración por Mónica Oltra

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    1. jo...

      Pues yo creo que te equivocas (y he hecho introspección para ver si eso enturbiaba mi juicio, no te creas). También prefiero a Echenique al frente de Aragón y entiendo que no debe ser él porque la realidad parlamentario dice otra cosa. Con Oltra, que también quiero que lo sea, creo que estoy más que justificando mi punto de vista. No es justo que penséis que es solo por afinidad política o personal, porque de hecho creo que estoy siendo bastante ecuánime en el análisis,

      Saludos,

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  4. Por cierto, me comenta Mónica Oltra que ella no ha propuesto nunca una presidencia rotatoria, que se lo preguntó un periodista y que ella respondió que si se lo proponían no se negaría a hablarlo.
    Creo que es relevante comentarlo, más que nada porque la mayoría de medios parecen estar aceptando las versiones que les dice el PSPV o están posicionados directamente del lado de Puig.

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  5. Lo de la presidencia rotatoria no lo veo mal. Si se supone que forman un gobierno compenetrado, compartiendo responsabilidades, ¿por qué no compartir también la presidencia? Más aún teniendo en cuenta que el respaldo electoral es muy similar: PSOE 20%, Compromís 18%. En esta situación, 20%-18%, veo un poco descompensado que uno de los socios acapare el puesto institucional más importante durante toda la legislatura.

    Por otro lado, ante el farol del PSOE con Ciudadanos, no me fío de un Ximo Puig como presidente de la Generalitat con ese afán de acaparar el cargo. Cuando menos te lo esperes, rompe el pacto con Compromís y continúa gobernando en minoría. No sería la primera vez. Ya sucedió en el Ayuntamiento de Alcoi hace tres años.

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  6. En este caso, y pese a que esto se lo he discutido a Pedro no hace mucho -aunque la discusión no versaba sobre este asunto especialmente -, creo sinceramente que Pedro tiene razón. Que conste que a mí no me gusta que Pedro tenga razón en este caso, porque estoy convencido de que Ximo Puig debe ser el Presidente y que los otros dos partidos deberían ser más generosos ya que el PSPV es imprescindible para un Gobierno de izquierdas, pero es cierto que Oltra puede ser legítimamente Presidente de la Generalitat Valenciana.

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  7. Enrique eso nadie se lo ha negado, que legítimamente pueda ser la presidenta. Simplemente se hizo hincapié en que Puig también tiene argumentos a su favor.

    Sea como fuera esperemos que se entiendan de una vez. Sobre todo por el bien de los valencianos.

    Pedro lo de la presidencia rotatoria creo que ya lo comentamos en Twitter, sería una opción, pero no parece muy seria me parece a mi. Las medias nunca suelen ser buenas.

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  8. Guerau,

    A mi lo de las presidencias rotatorias no me gusta nada, creo que infantiliza la política, es comportarse casi como esos niños que quieren llevar la corona el día de su cumpleaños y les da envidia cuando la lleva otro niño. Si al final el puesto de presidente es tan importante y tan relevante ¿cambiarlo no es cambiar la política a mitad de legislatura? No me parece muy serio. Y si no lo es se entiende aún menos la pelea por el puesto. Creo que la necesidad de cambio y de un proyecto sólido para 4 años es tal que no permite este tipo de frivolidades.
    Respecto a lo de Ximo es un farol, él lo sabe y todo el mundo lo sabe, lo que pasa que es Ximo debe pensar que la gente es tonta. La única posibilidad de que algo así pasase sería un pacto PP-PSOE a nivel nacional, que no creo que se de con las generales tan próximas.

    Enrique,

    Me alegra muchísimo que me des la razón ;-)
    El PSPV es fundamental para el gobierno de izquierdas, pero no tiene por qué presidirlo. Que ojo, como ya hemos hablado yo no me niego a que lo presida, creo que argumentos a su favor también tiene, aunque la principal baza que podría tener, que sería atraer a C's a un proyecto de cambio profundo, no parece posible ante la postura sectaria de C's frente a Compromís.
    Y fíjate, si tuviese que apostar diría que Puig va a ser el presidente, aunque tampoco lo tengo claro (60% vs 40%). Eso sí, si Puig es presidente te garantizo que ya se ocuparán en Compromís que lo sea sudando sangre y cediendo por todas partes. Al final podemos acabar con una presidencia de Puig sobre un gobierno que controle efectivamente Oltra.

    Rosalía,

    Estamos totalmente de acuerdo en que Puig también tiene sus argumentos a favor (de los tres es el partido mas votado, es más "aceptable" para C's, si el gobierno es de solo dos partidos el PSPV tiene más votos que Compromís, etc) pero Oltra tiene los suyos, y la cuestión aquí es valorarlos, sentarse, hablarlos y que nadie se enroque en posiciones caprichosas.
    De todas formas no os preocupéis. Habrá tripartito de izquierdas sí o sí, más que nada porque cualquier otra opción es un desastre para quienes pueden encabezarla. Todo lo de estos días son faroles para marcar las negociaciones, pero la realidad es que el gobierno PSPV-Compromís con el apoyo de Podemos está más que claro.

    Saludos,

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  9. Pedro,

    El cargo de presidente no es cualquier cosa. Ximo Puig lo necesita para enjuagar los pésimos resultados que ha obtenido el PSOE. De lo contrario los socialistas aparecerían ante la opinión pública como los perdedores de las elecciones junto al PP. Cosa que no quiere el señor Pedro Sánchez en absoluto, pues necesita acaparar para los socialistas el máximo de cargos de postín en su camino triunfal a la Moncloa.

    Estoy de acuerdo contigo en que no debemos ser frívolos. En el fondo es más importante el programa (el qué) que los cargos (el quién), como no se cansa de repetir Mónica Oltra. Pero, después de tantos años de bipartidismo extenuante PP-PSOE, el hecho de que vuelva el PSOE a la cúspide no creo que sea muy reconfortante para muchos ciudadanos. Me refiero a los votantes de Compromís (18%) y Podemos (11%), que verán cómo los socialistas utilizan la presidencia de la Generalitat para hacer marketing hasta en la sopa.

    Por otra parte, no podemos desdeñar el hecho de que el presidente tiene la capacidad de nombrar y cesar a los consellers en todo momento. ¿Quién nos asegura que Puig, desde la presidencia, no decide un buen día romper el pacto de gobierno y pacta con Ciudadanos y PP un gobierno en minoría? Él ya ha dicho públicamente que está dispuesto a pactar con quien sea (Ciudadanos) a cambio de la presidencia. Ha llegado incluso a paralizar durante días las conversaciones entre PSOE y Compromís sobre el Ayuntamiento de Valencia, para forzar a Compromís a aceptarlo como presidente. Lo cual demuestra que le importa más el cargo (el quién) que el programa (el qué). ¿Un político con esta vocación merece ser presidente de la Generalitat? Todo esto resulta poco edificante en un contexto de regeneración democrática.

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