La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







martes, 9 de junio de 2015

Pablo Iglesias, acorralado













Después de las elecciones municipales y autonómicas y de ver cómo las candidaturas de unidad popular “reales” (no las marcas blancas de Podemos) habían sacado excelentes resultados en muchas de las principales ciudades del país (Madrid, Barcelona, Valencia*, Zaragoza, A Coruña, Alicante), había mucho interés en ver cómo se había interpretado el resultado en Podemos. El éxito de estas candidaturas no era solo de Podemos, sin embargo sí se consideraban todas ellas próximas a ese partido y sin duda Podemos ha sabido capitalizar esto. Con un escaso 15% a nivel autonómico, un resultado discreto, los dirigentes de Podemos salían sonrientes gracias a los resultados de las grandes capitales, mientras sus rivales han intentado volver a activar la espiral del miedo. El efecto estaba conseguido.
Sin embargo en el análisis de los principales dirigentes de la formación se veía un atisbo de irrealidad. Sin querer atribuirse todo el mérito de las victorias en las grandes ciudades, sí que se veía que hacían un pupurri de todo, que no segregaban las candidaturas de confluencia reales de sus marcas blancas y que parecían entender que el resultado avalaba su estrategia. Preguntados por la posibilidad de hacer una candidatura similar para las generales, tanto Iglesias como Errejón han perseverado en la idea de presentarse con la marca Podemos, eso sí, abierta a otras fuerzas.

Tengo la sensación de que en Podemos no se pueden creer el análisis que han hecho. Plantear que Podemos sea la alternativa en unas elecciones generales cuando partidos instrumentales como Ahora Madrid o Barcelona en Comú han sacado esos resultados no parece que tenga sustento con los datos en la mano. He oído justificaciones de que a nivel municipal hay mucha gente que hace política y que por tanto las candidaturas locales debían ser plurales, pero que a nivel de una política a más alto nivel el concurrir con un partido “tradicional” era lo mejor. La verdad es que esa idea es absurda y no hay nada que indique que una coalición amplia no sea una buena idea para las generales.
De hecho simplemente el propio sistema electoral justificaría hacer una candidatura de unidad. En España hay 25 provincias que aportan entre 2 y 5 escaños al congreso y no llegar a los albores del 20% de los votos te evita sacar representación en cualquiera de ellas, potenciando además a la primera fuerza de cada circunscripción. Por como está hecho nuestro sistema electoral, son esos escaños los que decides si puedes gobernar o no, o si eres una fuerza relevante a nivel estatal o no. La diferencia de escaños de una fuerza que saque el 19% de los votos a otra que saque el 25% podría ser fácilmente duplicar escaños, eso hay que tenerlo muy en cuenta.
La otra idea que podría desaconsejar una candidatura de confluencia es que a veces las sumas de partidos restan, como se han desgañitado en decirnos desde Podemos. Y sí, la teoría es verdad y eso justifica candidaturas diversas en otras elecciones y otros momentos, pero lo que han demostrado estas elecciones municipales es que 2+2 no es que efectivamente hagan 4, es que parece que hacen 5. La confluencia, en este momento, suma.

La mejor prueba de que en Podemos saben que estas tendencias son reales es que han admitido que Podemos debe abrir sus listas a otras fuerzas, pero bajo la marca Podemos. Al final subyace la sensación de que bajo el paraguas de Podemos todo está controlado y, aunque haya pluralidad, se sigue controlando los procesos internos, la representación y la futura política. Adicionalmente también parece que hay cierta resistencia a dejar morir la idea de que una marca, Podemos, iba a “asaltar el cielo” en base a su estructura de partido aguerrida y casi leninista. Ir a una candidatura de unidad sería como compartir el mérito, y creo que hay ciertos egos en Podemos que se resisten a esa idea.
Sin embargo mantener esa resistencia no va a ser fácil, porque hay muchas fuerzas y actores, demasiados, que ya están trabajando por una candidatura unitaria tipo Ahora Madrid para las generales. Quizá las primeras personalidades en posicionarse a favor fueron Xose Manuel Beiras, líder de ANOVA y de AGE, y Mónica Oltra, la líder de Compromís. Tanto AGE como Compromís son coaliciones, la primera de dos partidos y la segunda de tres, y son casos exitosos de unidad y confluencia que suma en vez de restar.
Pero quien mejor ha interpretado el momento político es Alberto Garzón, el líder de IU. Analizando correctamente el resultado municipal y viendo las reticencias de Iglesias a la confluencia, Garzón ha dado un puñetazo encima de la mesa, ha dicho abiertamente que hay que ir hacia una confluencia similar e incluso se ha ofrecido a no ser candidato a la presidencia del gobierno para facilitarla. Además, ha dicho que comenzará una ronda de contactos con Uralde (EQUO), Beiras o Iglesias, tomando la iniciativa.
Creo que Garzón ha sido muy inteligente tomando la iniciativa ante la resistencia de Iglesias. IU ha perdido mucho voto en Madrid y mucho poder autonómico, pero el resultado municipal no es objetivamente tan malo, está en muchas candidaturas de confluencia e incluso va a gobernar una capital de provincia como es Zamora. A pesar de que la sensación es de que Podemos se lo está comiendo con los días veremos que el resultado de IU no es tan malo, y este es el momento de aprovecharlo porque unas generales para IU en solitario sí pueden ser catastróficas. Garzón se va a situar encabezando la posición favorable a la confluencia, ahora muy popular, y eso le va a permitir por primera vez en muchos meses rivalizar con Iglesias en el terreno de la izquierda.

Y no olvidemos dos actrices absolutamente relevantes, Manuela Carmena y Ada Colau, que probablemente (sobre todo la primera) van a apostar por una candidatura de confluencia para las generales. Ya comenté las semanas anteriores que creo que Manuela Carmena se va a erigir en una especie de “voz de la conciencia” de la izquierda en general y de Podemos en particular, y que sus opiniones van a tener un gran ascendente sobre la gente progresista de este país.
Carmena, Colau y Ribó, los tres alcaldes de las principales ciudades, Beiras y Oltra, dos figuras regionales ascendentes y con historiales de confluencias exitosas demostradas, partidos como EQUO y Convocatoria por Madrid y, sobre todo, la histórica IU y su líder Alberto Garzón. Y además, probablemente todas aquellas personas de Podemos que fueron derrotadas en Vista Alegre pero que provienen de tradiciones de izquierda plural y abierta. Hasta Anguita. Todas estas fuerzas y personalidades se van a posicionar a favor de la confluencia.
¿Podrán Iglesias y Errejón resistirse? Ya os lo digo: No, no podrán. Ironías de la vida, el gran movimiento que iba a tomar el cielo por asalto está acorralado por aquellos que quieren tomar el cielo de forma comunitaria y mediante el acuerdo. Nadie le va a negar a Podemos su papel de fuerza principal, pero la oportunidad que se abre es tan buena y tan excepcional que solo unos idiotas la dejarían pasar. Y Errejón e Iglesias serán lo que queráis, pero idiotas os aseguro que no.

Ojo, que la confluencia no está exenta de peligros y tiene, sobre todos, terribles problemas de génesis. Para empezar va a haber que integrar a izquierdas digamos “soberanistas” o “cantonalistas” en un proyecto común, algo complicado porque sobre todo el proyecto no puede tener veleidades nacionalistas si quiere ser exitoso. Más allá de eso, me imagino que habrán partidos regionales que querrán mantener o destacar su marca, cuando un proyecto de esta envergadura debe tener una marca clara y única en la medida de lo posible.
No va a ser fácil, pero seria de locos no intentarlo. Una candidatura de confluencia sí que podría ganar las elecciones, y si no pudiese sí que generaría un sólido bloque de diputados para pactar un gobierno con otra fuerza o hacer oposición. Una candidatura así sí podría competir con PP y con PSOE, algo que por el sistema electoral que sobredimensiona a las provincias más pequeñas Podemos no puede hacer.

4 comentarios:

  1. Por una vez comparto tu visión. Los principales opositores al pacto serán el sector de Errejón y los dogmáticos de IU que llevan trazas de quedarse fuera de todos los frentes. Ya veremos

    ResponderEliminar
  2. De acuerdo, pero voy a hacer tres matices que me parecen relevantes.

    Uno, que la coalición "Compromís" - la de AGE o ANOVA no la conozco - aunque formalmente está constituida por tres partidos, ni Iniciativa del Poble Valencià ni Els Verds-Esquerra Ecologista tienen entidad como tales, son partidos de cuadros, el verdadero partido de masas es el BLOC, en esas condiciones, la coalición es más difícil que salte por los aires; difícil no quiere decir imposible, véase lo que pasa en CiU, donde Unió Democràtica de Catalunya es un partido de cuadros que no sobreviviría fuera de la coalición con Convergència Democràtica de Catalunya, que es el partido de masas.

    Dos, va a ser en mi opinión complicada una alianza con IU dada la historia reciente; recordemos que Pablo Iglesias fue a pedir una coalición con IU para las europeas y el partido de Garzón le dio con la puerta en las narices, claro que entonces las encuestas le eran más favorables a IU - ahora, cuando la cosa está peluda, es IU la que va corriendo a pedirle coalición a Podemos y es lógico que reciban un portazo en las narices y queden abocados a la desaparición - pero ahora el panorama es muy difrerente y Podemos tiene la sartén por el mango, de hecho no creo que necesite a IU para mejorar sus resultados electorales.

    Y tres, que salvo en Madrid, Barcelona y creo que en A Coruña - aunque eso no lo tengo claro -, efectivamente Podemos ha sacado en las autonómicas mejores resultados que en las locales sus marcas blancas o "candidaturas de unidad popular" - a ver si algún día alguien me explica este término, porque yo no lo entiendo - por lo que el análisis que hacen los dirigentes de Podemos es, a grandes rasgos, acertado. Podemos no va a pasar de ese 15-17 %, y mucho me temo que su resultado va a ser más magro, pero para eso aún falta tiempo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Enrique,

      Intento hacer contrapunto a los tres matices:

      1/ El caso de Compromís no es el de CiU, donde Unió es un partido de cuadros pero sin presumible apoyo popular. Si bien es cierto que la mayoría de afiliados de Compromís son del Bloc (aunque ahora hay muchos de Gent de Compromís), la realidad es que el apoyo popular y los votos los están ganando Oltra (IdPV) y Ribó (Gent de Comp), y en Alicante fundamentalmente Mireia Mollá (IdPV). Así pues, objetivamente para Compromís lo mas importante, para obtener votos, son sus cuadros ajenos al Bloc. Si Compromís se rompe el Bloc volvería a la marginalidad parlamentaria, y es por eso por lo que una dirigente de un partido pequeño como Oltra ha logrado dominar la coalición.

      2/ Ese escenario, que suponía hasta hace unas semanas, creo que ha cambiado, porque tenemos una referencia electoral de que las candidaturas de unidad funcionan. Y funcionando, tenemos un problema evidente que es el sistema electoral. Viendo la fuerza que tiene Podemos para unas generales (17% dices tu, yo diría algo mas) nos encontramos que no se pueden perder el 3-4% de votos de IU, porque estos yendo independientes dará 2 diputados, pero si se suma al 20% de Podemos puede generar 20 diputados más.
      Es el típico dilema del prisionero donde los rivales van a tener que cooperar, porque está en interés de todos hacerlo.

      3/ La cuestión aquí es que los análisis que se han hecho están sesgados por las mezclas y por no haber habido elecciones autonómicas en todas partes.
      Las candidaturas de unidad han sido exitosas en Madrid y Zaragoza o Alicante, pero también en toda Galicia, Barcelona, etc El problema es que en estas últimas CCAA no hubo autonómicas así que no se pudo comparar.
      Cuando leemos análisis por ahí, se están mezclando las candidaturas de confluencia reales (que unen a Podemos con IU, EQUO y otros) con las marcas blancas de Podemos (que eran Podemos+independientes, vamos Valencia en Comú es el mejor ejemplo), y por eso se dice que en autonómicas Podemos sacó mejor resultado. Pero si segregas, si miras las que son candidaturas de confluencia "de verdad", verás como casi todas han sacado mejores resultados de Podemos, mientras que las "marcas blancas" han sacado peores. Es un análisis complejo, porque hay muchas idiosincrasias y complicaciones, pero mirando caso por caso el análisis parece concluir eso.
      Por tanto, creo que Podemos se equivoca en el análisis, porque la suma si que ha sido positiva, no ha restado como se presuponía, y eso tira al suelo la teoría de Podemos de la no confluencia.

      Saludos,

      Eliminar
  3. Hola amigo Pedro. Realizas un buen análisis. Por mi parte apuesto por la Unidad Popular. Ya se están dando movimientos en Podemos en este sentido. Por mi parte he firmado para apoyar a la iniciativa de @abrepodemos Tu también puedes hacerlo en el siguiente enlace http://abriendopodemos.org/podemos-apoyar/
    Sobre los procesos de Unidad Popular creo que habría que hacerlos posibles con Anova, En Comú, Compromís, CxM y MéS. Pero pienso que con IU serían contraproducentes a no ser que se lleven a cabo enmarcados en un proyecto como Ahora Madrid. En la actualidad IU resta más que suma. Ligar a IU a un proyecto de Unidad Popular nos ubicaría en la marginalidad. Es una marca muy deteriorada. Lo mejor es dejar que IU se hunda por sí misma, pues no necesitará apoyo para esta tarea. Garzón está perdiendo su tiempo, IU no tiene arreglo.

    ResponderEliminar