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viernes, 21 de agosto de 2015

La dimisión de Tsipras. Nuevas elecciones en Grecia















Quizá a los mejor informados sobre la situación de Grecia no les habrá cogido por sorpresa, pero yo no esperaba la dimisión de Tsipras y la convocatoria de elecciones tan pronto. Conocía la ruptura interna que se produjo en Syriza tras el nuevo acuerdo con los acreedores y la intención a corto plazo de Tsipras de convocar elecciones para liberarse de esos díscolos, pero no pensé que lo haría ya. Quizá hubiese esperado la dimisión a finales de julio o principios de agosto, después de semi-normalizar la situación bancaria en Grecia, pero pasado ese momento ya no la esperaba hasta de aquí a unos meses.

Los motivos que ha dado el primer ministro son impecablemente democráticos y no se le puede poner ni una coma: Lo hemos hecho lo mejor que hemos podido pero no hemos cumplido el mandato ni el programa, así que deben ser los griegos, conscientes de cuál es la realidad actual, quienes decidan quién debe gobernar. Obviamente en medio de un impago y de un corralito no se podían convocar elecciones, pero una vez pasado se le da la voz al pueblo. Sobre el papel, chapeau, muchos deberían aprender de Syriza, a la que llaman populista pero es infinitamente más democrática que ellos.
Sin embargo todos los motivos de Tsipras no son tan “puros”. La convocatoria de elecciones, como he dicho antes, tiene como objetivo quitarse de en medio a los críticos de Syriza, a aquellos que votaron contra el rescate y que estaban en proceso de ruptura si no con la coalición sí con la política del primer ministro. En las propias palabras de Tsipras, “Hay miembros del partido que pretendían volver al Dracma”, y efectivamente no estaba dentro del mandato de Syriza tomar esa decisión (otra cosa es que técnicamente sea algo que deba hacerse rápidamente).
Y no solo quitarse de en medio a esos críticos, sino que también quiere evitar que tengan tiempo a organizarse. Tsirpas se sabe aún popular, pues aunque ha fracasado en su objetivo al menos ha mostrado unas intenciones y unos modos distintos a sus predecesores. Los griegos pueden estar frustrados por el resultado, pero parece que asumen que el gobierno ha hecho todo lo que ha podido y que lo que ha hecho mal ha sido por inexperiencia, no por indecencia política, y eso le hace retener aún un apoyo mayoritario.
Dar más tiempo y dejar que los efectos de más austeridad se noten solo hubiese llevado a que la plataforma crítica de Syriza ganase apoyos y a que el KKE y AD se fortaleciesen, así pues era mejor convocar elecciones ahora, intentar conseguir un bloque parlamentario más sólido e intentar gobernar con más tranquilidad los próximos 4 años. La jugada también es interesada, valiente (la valentía no se le puede negar a Syriza), pero interesada.

La cuestión políticamente más relevante ahora es ¿qué propone Tsipras a los griegos? Porque Syriza ganó las elecciones porque su principal objetivo era acabar con la austeridad y pactar con los socios europeos una renegociación de la deuda. Una vez la realidad ha demostrado que en lo primero se ha fracasado y que no hay manera de llevarlo a cabo en la actual realidad de la UE, y en lo segundo no se ha conseguido más que un vago compromiso de análisis futuro ¿qué es Syriza ahora?
Habrá que ver cómo se desarrolla la campaña electoral y el programa de Syriza, pero al final lo que parece proponer Tsipras es un planteamiento de gobierno posibilista dentro de las circunstancias. No podemos renegociar la deuda ni librarnos de la austeridad, así que gobernaremos dentro de los estrechos márgenes de soberanía que tenemos e intentaremos renegociar la deuda en el futuro como buenamente podamos, pero ya no podremos ser ese gobierno anti-austeridad porque no tenemos libertad de movimientos. Ese es el mensaje y es de un realismo desgarrador.
Supongo que el programa de centrará en cómo distribuir las cargas de la austeridad y en ciertas reformas productivas y del estado, que es algo bastante pobre pero es lo que les queda, ya que las grandes líneas económicas (privatizaciones, subidas de impuestos, etc.) ya están marcadas por el rescate. Tsipras es el presidente de una Comunidad Autónoma, gestionará las competencias que tiene, las otras las tiene Schäuble y no se pueden tocar, y los griegos tendrán que aceptarlo con resignación o bien lanzarse hacia posiciones de salida del euro e impago de la deuda directamente.
Lo mejor de esta jugada es que parece que deja fuera del escenario político al PASOK (que ya lo estaba, y ya veremos si entra en el parlamento) y a Nueva Democracia (aunque obviamente seguirá teniendo un apoyo importante). El debate político ahora está entre gestionar la austeridad mejor y más justamente que sus predecesores, con un Tsipras fortalecido y con el ala izquierda de Syriza extirpada, o romper la baraja y salir del euro de la mano de partidos que no están estructurados (lo que sea que salga del ala izquierda de Syriza) o están compuestos por trastornados (AD y KKE).
Y obviamente también hay algo de aval personal al primer ministro. Igual que el referéndum de julio era un aval a la posición negociadora del primer ministro, estas elecciones tienen un componente no tanto de aval pero sí de confianza en Tsipras y en que intentará conseguir el mejor acuerdo posible en las futuras negociaciones. Porque puede ser que el resultado de las negociaciones fuese un fracaso, pero Tsipras demostró ser un tipo cauteloso y no quiso salir del euro cuando algunos se lo propusieron. Eso, con lo que se puede estar o no de acuerdo, marca una impronta personal y descubre al primer ministro como un hombre moderado y menos rupturista de lo que se suponía, y ese "fondo político" es el que se somete ahora a las urnas.

La realidad de Grecia es triste, gris y deja una estela de política y país fracasado, pero es lo que hay. Tsipras pone a los griegos delante de la realidad, de una UE inflexible y ciega ante la evidencia y una Grecia dominada por los acreedores que solo tiene dos opciones: Aceptar la “dominación” e intentar gestionarla lo mejor posible a la espera de tiempos mejores, o romper la baraja con la evidente incertidumbre y caos que provocaría eso. Tsipras le vende a los griegos la opción posibilista, y parece que estos la van a aceptar.
Quizá este posibilismo es frustrante, pero el posibilismo ha existido siempre y siempre existirá. Ni el mayor revolucionario del mundo puede fabricar un país preconcebido, las realidades y limitaciones siempre están ahí y eso lo entiende todo el mundo que tenga dos dedos de frente. La Grecia que heredó Tsirpas era prácticamente un protectorado y él intentó negociar unas condiciones más realistas apelando a razones de índole económico, democrático y moral que eran difícilmente discutibles. Fracasó, y no precisamente por su culpa (si acaso de las altas expectativas) sino por la cerrazón de la otra parte.
La única manera de librarse de eso es dar un paso que el primer ministro no está dispuesto a dar. Su propuesta es gestionar paliativamente lo mejor que se pueda y esperar un equilibrio de fuerzas más favorable para los intereses/necesidades griegas. Los griegos tendrán que decidir entre las dos opciones o dar paso a una tercera: Castigar al primer ministro y crear un polvorín parlamentario que acabaría en otro gobierno de concentración nacional que devolvería al país a 2011.

10 comentarios:

  1. Eres excesivamente generoso con A. Tsipras y con Syriza pero no creo que sea razonable darles tanto márgen y mucho menos considerar al Primer Ministro Griego un "hombre valiente". El "hombre valiente" fue, es todavía, Yannis Varoufakis (o como se escriba), que sí intentó con todas sus fuerzas negociar con la UE dentro del amplio márgen de negociación que le daba el programa electoral y cuando no sólo perdió la posición en la mesa de negociación sino que se quedó sin el apoyo de su gobierno, dimitió y se marchó. Eso, en mi pueblo, sí se llama coherencia. Lo de Tsipras es ora cosa. Tsipras es un estafapaletos, un vendehumos y singermorning profesional. Recuerda cómo convocó un referéndum para que el pueblo griego votara si aceptaba o no un plan de rescate de la UE, QUE YA NO ESTABA SOBRE LA MESA, y en el que él mismo DIÓ SOPORTE AL NO (OXI) mientras, bajo la mesa, establecía correspondencia epistolar con la Troika, cediendo a todo, que es lo que acabó ocurriendo con un tercer rescate MUCHO PEOR QUE EL QUE EL PUEBLO GRIEGO RECHAZÓ EN REFERÉNDUM Y QUE EL PROPIO TSIPRAS ANIMÓ A RECHAZAR.

    Es lo mismo, salvando las distancias, que hizo Zapatero en España: mentir y engañar al electorado. Si en el momento en que te ves en la imposibilidad de cumplir el programa electoral convocas un referéndum y dices: "miren ustedes, esto es lo que hay, yo no quiero cumplir el mandato de la Troika, pero si no lo hacemos nos echan del Euro, así que votad", entonces sí, compartiría tu opinnión, pero como con ZP, Tsipras, ha engañado y mentido a su pueblo, dimitiendo CUANDO YA HA FIRMADO EL TERCER RESCATE, como diciendo: "QUE SE APAÑE EL QUE VENGA LUEGO".

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  2. Enrique, puede ser que tengas razón en tu concepto personal de Tsipras, y no es ni mucho menos un héroe, pero es posible que sus cagadas y sus marchas atrás sean más fruto de la inexperiencia y del no tener idea de cómo estaba la situación, que de una actuación de engaño premeditado.

    En cuanto a la valentía por convocar elecciones, no la considero tal. No es más que cálculo y estrategia electoral, a la cual Tsipras tiene derecho como cualquier otro político en su situación. Se le desgaja un ala crítica que a pesar de tener 25 diputados y ser de facto la tercera fuerza política en el Parlamento griego, en realidad no se sabrá la fuerza que tiene hasta las elecciones. Con esa escisión en pañales, el PASOK desaparecido, ND con nuevo líder, y AD y KKE en posiciones marginales, es el momento de convocar elecciones, cuando todavía no se notan los efectos de los recortes del tercer rescate.

    En todo caso, esta claro que Tsipras va a exponer todo su capital político, y dado el prestigio que aún mantiene en su país, posiblemente le interese plantear estas elecciones como un referéndum personal: ninguno de los otros líderes puede decir que es mejor que el (seguramente por desgracia)

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    1. No es una opinión personal sino una conclusión a la que llego tras conocer tres hechos: 1.- Tsipras destituyó a Varoufakis; 2.- Tsipras convocó un referéndum para que el pueblo griego votara si aceptaba o no un plan de rescate que ya no estaba sobre la mesa; 3.- Tsipras encabezó el NO en el referéndum-pantomima, mientras enviaba cartas a la Troika, aceptando todas y cada una de sus exigencias.

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  3. Completamente de acuerdo con cada línea de Enrique Casanova.
    Hablas de "caos e incertidumbre" sobre salir de la Unión Europea como si ya NO hubiera caos e incertidumbre para MILLONES Y MILLONES de parados hambrientos.

    NO se podrá realizar NINGÚN logro político-social positivo sin salir, sí, SALIR, de la eurozona y romper con todas las políticas impuestas por la UE o la troika...valga la redundancia.

    El frente que se está gestando ahora en Grecia también tiene un componente internacionalista, de lucha por la justicia social y objetivos comunes. Entre ellos, salir de la OTAN, romper los acuerdos existentes entre Grecia y el estado israelí, entre otras medidas.

    Si finalmente los griegos vuelven a apoyar a Tsipras, entonces no estarán tan equivocados aquellos alemanes y nórdicos que dicen "los griegos son puro ruido y pocas nueces, no son de fiar". Parecería una comedia graciosa, sino fuera porque en realidad es una tragedia para todos los demás que sí queremos un proyecto alternativo FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA.

    ¿Cuándo van a aprender algunos que no podemos construir la tierra prometida en Bruselas?

    Los principios que AHORA defiende Tsipras son bien distintos a los que deberíamos estar defendiendo si de verdad estamos en contra de "esta" Europa. Yo quiero que se sepa que sí existe, ahora, una gran división entre las fuerzas progresistas y eso es evidente en la división parlamentaria que provocó su dimisión en primer lugar. No es ninguna tontería, ninguna bromita puntual.

    Las necesidades del ser humano no se satisfacen con buenas intenciones y sonrisitas a lo Tsipras. Los logros políticos se consiguen cuando se permite desatar la ira colectiva-popular hacia objetivos comunes y enemigos claramente definidos. No creo que sea tan sumamente difícil en este caso saber quiénes son nuestros enemigos y qué hacer para solucionar el problema.

    Saludos

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    1. Salir de la UE es un drama, realmente abre un abismo a los pies de aquel país que salga, aunque estemos convencidos de que la entrada fue un error, pero es un drama que tiene fecha de caducidad; los expertos calculan que tras un año, más o menos, de infierno, pero infierno de verdad, Grecia iniciaría una rápida recuperación económica de la mano de la alta competitividad de su economía, basada en una moneda muy devaluada en relación al euro y al dólar.

      Sea como fuere, la situación actual, en la que Grecia ha asumido una deuda impagable que hipotecará su futuro y el de las próximas generaciones, no es un escenario mejor que el de la salida de la UE y del euro.

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  4. Hola a todos,

    Creo que no eres objetivo, sobre todo cuando calificas de valiente a Varoufakis y no a Tsirpas. A Varoufakis le puedes calificar de mas coherente que Tsirpas, pero no de más valiente, porque cualquiera que fuera su estrategia de negociación era entonces compartida por el primer ministro, y la dimisión posterior no me parece un acto de valentía, sino de coherencia.
    Tsirpas ha puesto en juego su cargo dos veces. La primera con el referendum, que ahora a toro pasado puedes decir lo que quieras pero en ese momento un SI hubiese obligado a la dimisión del primer ministro, y te recuerdo que las encuestas en el mejor caso daban un empate entre el SI y en NO. Ahí se jugó su puesto para intentar lanzar un órdago que le salió mal. Ahora, con esta convocatoria, se vuelve a jugar el puesto, y aunque obviamente hay componentes de cálculo electoral como dice Dario y él cree que le va a salir bien, la realidad es que podría no salirle bien y perder el gobierno.
    Se ha jugado el puesto, por tanto, dos veces en dos meses, y eso es sin duda una postura políticamente valiente o, por lo menos, mucho mas valiente de lo que estamos acostumbrados a ver.

    Alfredo,

    El cambio siempre produce mas caos que la continuidad. Ahora hay una situación penosa, pero no hay incertidumbre porque los griegos saben a qué atenerse (mas recortes, mas impuestos, etc). Con una salida del euro la incertidumbre es evidente, porque para empezar nadie sabe a cuanto sería devaluada la nueva moneda, qué efectos tendría el impago de deuda ni cuanto tardaría el país en comenzar a resurgir. Y eso no quiere decir que la "tranquilidad" de la permanencia sea mejor que el "caos" de la salida, sino simplemente que es psicológicamente comprensible la evitación de lo desconocido.

    Y una referencia más general. Yo creo que todos estáis viendo la situación en estático y que Tsipras la ve en dinámico. Creo que el primer ministro cree que con otra relación de fuerzas la negociación le hubiese salido bien (o mejor) y que por tanto el futuro deparará nuevas oportunidades. Vosotros pensáis que la dictadura mercantil de los acreedores es algo eterno y por eso razonáis de forma tan estricta.
    De forma abstracta creo que Tsipras tiene razón. Yo creo, por ejemplo, que esto en la Europa de hace 20 o 30 años no se hubiese permitido y que se hubiese dado una solución razonable a Grecia. El problema es el tiempo, las urgencias y el coste de oportunidad. Grecia está en una situación delicadísima y tenemos Merkel para rato. Y no solo Merkel, sino que parece haberse establecido una cultura de intransigencia financiera en el norte de Europa que sobrevivirá a sus gobiernos. Esto nos dice que seguramente no haya una segunda oportunidad a corto plazo.
    Yo creo que hay que entender a Tsipras, aunque se le considere equivocado. Y creo que hay una diferencia entre ganar tiempo o plegarse pasivamente ante la derrota, aunque la verdad creo que su espíritu está entre estos dos sentimientos.

    Saludos,

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    1. Te copio-pego lo que le he contestado a Darío. Y añado una apreciación personal: en el referéndum no se jugó el puesto, esa es una conclusión a la que llegas tú, muy respetable pero que no comparto.

      No es una opinión personal sino una conclusión a la que llego tras conocer tres hechos: 1.- Tsipras destituyó a Varoufakis; 2.- Tsipras convocó un referéndum para que el pueblo griego votara si aceptaba o no un plan de rescate que ya no estaba sobre la mesa; 3.- Tsipras encabezó el NO en el referéndum-pantomima, mientras enviaba cartas a la Troika, aceptando todas y cada una de sus exigencias.

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  5. Estos lo explican mucho mejor que yo, al tema del post me refiero: el adelanto electoral en Grecia



    http://politikon.es/2015/08/21/el-adelanto-electoral-de-tsipras/

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    1. Este también lo explica muy bien, me da la razón - cosa que me gusta, para qué negarlo - y encima ha estado metido en "la pomada" ¡Chupaos esa! ¡Grande, Varoufakis!

      http://www.publico.es/internacional/varoufakis-acusa-syriza-traicionar-al.html

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    2. Esta también lo explica muy bien y también ha estado en la pomada.

      http://www.eldiario.es/politica/sistema-Tsipras-aplique-rescate-Grecia_0_422758045.html

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