La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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miércoles, 11 de noviembre de 2015

Los "notables" de Podemos














En los últimos días hemos visto cómo Podemos ha estado “fichando” personalidades importantes para sus listas electorales. El general Julio Rodríguez, el constitucionalista Javier Pérez Royo, el catedrático Juan Pablo Wert, la jueza Victoria Rosell, el filósofo Santiago Alba Rico o el ex vocal del CGPJ Juan Manuel Gómez Benítez son algunos de estos fichajes, que parece que continuarán en los próximos días. Estas incorporaciones, introducidas en las listas por voluntad y “dedazo” de la dirección, ha enfadado a muchos en Podemos, en teoría porque viola la elección hecha en las primarias aunque me temo que los motivos reales pueden ser bastante menos puros que ese.
Me gustaría hablar un poco sobre esto, sobre qué es Podemos, si tiene sentido lo que está haciendo y si esto no representa una contradicción con lo hecho hasta ahora.

Cuando apareció Podemos este partido suscitó un súbito interés en mí. Me interesó mucho ese desligue del proyecto de IU, la superación de ciertas manías y complejos de la izquierda tradicional y su novedosa y moderna forma de comunicación y propaganda. Pero si hubo algo que hizo que tomase ese proyecto en serio, allá por febrero o marzo de 2014, fue la presencia de una persona que tiene gran credibilidad para mí: El ex fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo.
La presencia de Villarejo no solo daba credibilidad al proyecto, sino que parecía dar sentido a una de las ideas que vendía Iglesias por aquellas fechas. Podemos no solo iba a ser un proyecto de “la gente”, entendida por personas o segmentos sociales que hasta ese momento no tenían representatividad en política, sino también iba a albergar a muchísimas personalidades y expertos de la sociedad civil que iban a ser quienes definirían el proyecto futuro. Podemos se ideaba en abstracto como una especie de partido radicalmente democrático, donde unas amplísimas bases decidirían sobre proyectos y propuestas elaboradas por expertos, en una especie de equilibrio entre el democratismo y la tecnificación sectorial.
El grupo de europarlamentarios que fue elegido en mayo de 2014 parecía confirmar esa idea. Iglesias era un profesor universitario experto en comunicación política, Villarejo un exfiscal anticorrupción catalán ex del PSUC, Lola Sánchez una joven licenciada precarizada que había vuelto del extranjero después de intentar ganarse la vida allí, Echenique un científico blogero y discapacitado y Teresa Rodríguez una líder política de un partido casi marginal. Era un grupo heterogéneo, tanto en su lugar de procedencia como en sus perfiles personales y políticos, y parecía bastante equilibrado en el sentido que he comentado.

Sin embargo todo lo que sucedió en Podemos después de esas elecciones transcurrió por un camino diferente. Iglesias no se rodeó de ese tipo de perfiles técnicos y provenientes de la sociedad civil sino que creó un núcleo “duro” de poder formado por 5 profesores amiguetes de la complutense, rodeándose éstos posteriormente de gente más bien mediocre salvo honrosas excepciones. Si analizas el consejo ciudadano de Podemos lo que ves es muchísima gente de la complutense, mucho politólogo y bastantes miembros de CEPS, en lo que es un grupo nada heterogéneo sino más bien todo lo contrario, que transmite la sensación de ser una especie de "directorio" nacido en la complutense.
Esto no es baladí. Nos hemos quejado mil veces de que la política era una profesión de licenciados en derecho y de funcionarios de rango medio y alto y que eso generaba una endogamia peligrosa. Hemos exigido a los grupos políticos que abran sus puertas a gente más variada y que hagan grupos políticos más plurales, pero lo que estaba haciendo Podemos no era eso, sino que parecía simplemente cambiar el colegio del Pilar por las aulas de Ciencia política de la Universidad Complutense.
Además, lo que hemos visto es que Podemos, a diferencia de lo que se hizo para las elecciones europeas (con unas primarias “puras”, donde la gente elegía a sus candidatos favoritos y estos se ordenaban con la única corrección del género), introdujo el mecanismo de la “lista plancha abierta”, mecanismo por el que quedaba predefinida la lista de dirigentes o cargos y, aunque formalmente había posibilidad de tachar o elegir otros nombres, la realidad llevaba a que la lista defendida por la dirección acababa ganando siempre y sin fisuras. Tan solo ha habido unos pocos casos donde una lista alternativa ha ganado, ganando también la lista entera. La pluralidad, por tanto, se erradica siempre, y la posibilidad de elegir algo distinto a lo defendido por la dirección se convierte en algo altamente improbable y a veces imposible.
Al final Podemos generó el peor sistema posible. No había ni “notables” ni democracia interna real, sino listas plancha, verticalismo y control absoluto de la dirección, falta de pluralidad y demasiada gente con poca capacidad política. Y lo peor era la pretensión y la publicidad de ser lo contrario.

Pero después de todo esto, después de las listas planchas, los dirigentes mediocres, el “directorio” de la Complutense, la anulación de los círculos, el sectarismo y el comportamiento convenenciero a la hora de hacer confluencias, etc. Resulta que Iglesias nos sorprende con multitud de fichajes de personalidades ilustres para puestos de salida, muchos de los cuales ya han sido nombrados ministrables. Parece que se vuelve en cierta manera a una de las ideas originales de Podemos, pero tarde, aparentemente en sentido contrario de lo que se ha hecho hasta ahora y sin que esté muy claro qué poder tendrán estos fichajes.
¿Es todo tan contradictorio como parece? Pues no, no tanto. Porque aquí la cuestión es que parece que Iglesias y su gente conceptualiza el partido y el grupo parlamentario como dos realidades diferentes. El partido lo quieren uniforme, centralizado, vertical y controlado, mientras que el grupo parlamentario parecen quererlo lleno de independientes y de gente más capaz que la que tienen en la dirección del partido.
Francamente, me cuesta entender esta forma de hacer las cosas, pues la presencia de independientes en nuestra política se ha circunscrito casi a los ministros que entraban en un gobierno por voluntad de su presidente ¿Qué pretende Iglesias? ¿Que el partido sea la guía que dirija el grupo parlamentario? ¿O que el partido sea simplemente sustento del poder de un directorio de 3 o 4 personas, encargadas estas de dirigir mansamente a un grupo parlamentario heterogéneo?

A mí me gustan los fichajes de Podemos, pero creo que es algo que debía haber hecho desde el principio. En vez de tanto perfil Rita Maestre o Sergio Pascual (con todos mis respetos, no pretendo personalizar en ellos dos) y tanto profesor de la complutense y tanto politólogo, de lo que se debían haber rodeado Iglesias y Errejón era de gente como Villarejo o Pérez Royo, haberles dado poder interno en el partido y haber dejado que los guiasen. Quizá si lo hubiesen hecho no estarían con ese discurso vacío y gastado que han arrastrado durante meses por los platós de televisión.
Si Podemos hubiese sido fiel a lo que dijo ser en un inicio hubiese hecho primarias reales en las diferentes circunscripciones, y el general Rodríguez o Gómez Benítez se hubiesen presentado para ser validados en votación. Y la dirección podía haberlos apoyado sutil o incluso activamente, y habrían salido elegidos en casi todas partes, pero han preferido ponerlos a dedo y cabrear a los sumisos que pensaban que tenían su puesto asegurado por la lista plancha.

Es muy fácil hablar desde fuera, lo sé, pero tengo la sensación de que se ha desperdiciado un caudal enorme de apoyos y fuerzas de forma imperdonable. Tan sólo había que haber sido un poco más democrático, un poco más plural, menos sectario y menos extravagante. Con primarias de verdad, con expertos desde hace meses en la dirección del partido y con una posición en Cataluña como la que tiene Jiménez Villarejo, Podemos no estaría asaltando los cielos pero sí rozándolo con los dedos. No como ahora, que deben estar rezando a un dios laico para ver si pueden llegar a ser el apoyo necesario para un gobierno de Pedro Sánchez.

2 comentarios:

  1. Hola,
    Mis comentarios:
    - siempre nos hemos quejado de que los politicos no sabian de politica y ahora que tenemos gente preparada y politologos ¿tambien?
    - Podemos es el partido con mas calidad democratica junto al BNG segun estudio reciente. Podria mejorar sin listas plancha,etc pero hay que ver las cosas con perspectiva
    - la posibilidad de eleccion de personalidades para las listas fue aprobada por los militantes
    - hay que valorar que han montado un partido en 1 año sin dinero ni apoyo mediatico y de la forma mas complicada: participativamente (aunque con limitaciones)
    Esta claro que no son perfectos y es bueno ser autocritico pero hay que usar la misma tabla de medir para todo y todos. Lo que es insultante es que se les exija en 1 año soluciones, fondos y formas que ningun partido en los ultimos 40 años ha dado. Es como vivir debajo de un puente toda la vida y de repente empezar a vivir en un adosado y quejarse de que el agua caliente tarda 1 minuto en calentar.
    Creo que son buenas las criticas para mejorar pero es profundamente erroneo invalidar el projecto. No tenemos que perder la perspectiva que demuestra que Podemos son la DE LEJOS la mejor herramienta de cambio fiable y serio en España.
    Gracias

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  2. Pues yo, a diferencia del autor, defiendo un perfil como el de Rita Maestre. Creo que mujeres como ella son lo mejor que ha podido pasarle al partido.
    Porque sus ideas son trogloditas, sus propuestas disparatadas y sus modales patibularios... pero bien buena y macizorra que está la chica!!!
    La verdad, aunque sea una perroflauta de mierda, muchos caballeros de derechas ("fachas", como se nos llama por aquí) nos la follaríamos sin dudarlo.
    Espero que Iglesias, como buen politólogo, aprenda de sus errores estos años y entienda que para que Podemos avance no tiene más que colocar a más tías buenas en puestos altos. Quién sabe si así los infames "franquistas sociológicos", responsables del perenne atraso del país, nos plantearemos "prestarles" nuestro voto... a cambio de una buena mamada.
    P. D. Le recomiendo al autor del blog que no permita los comentarios anónimos, porque así cualquiera puede poner tonterías como la que yo he puesto. De hecho espero que este comentario no se lo tome a mal, porque mi única intención es poner de manifiesto eso: que hay que controlar mejor lo que uno deja que se publique. De eso los fachas sabemos mucho...

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