La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/







jueves, 10 de diciembre de 2015

Por qué el contrato único es una mala idea














Como sabéis desde hace tiempo se viene hablando del contrato único, más o menos desde que la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) lo propuso hace unos 5 años. El conocido grupo de politólogos-blogeros Politikon lo lleva defendiendo a capa y espada desde entonces y el partido UPyD abrazó la propuesta hace ya varios años. Hoy en día quien lo propone (además de UPyD) es Ciudadanos (C’s), fundamentalmente porque uno de sus padres es el economista de referencia de la formación, Luis Garicano.

El contrato único parece algo muy moderno, producto de un estudio altamente complejo y técnico que propone soluciones específicas y concienzudamente estudiadas para el caso concreto español, pero a mí en cambio me parece que su fundamento es un clásico de la historia: Intentar dar soluciones aparentes y superficiales a problemas complejos, focalizando los conflictos de forma parcial y creando falsos e irreales marcos mentales.
La cuestión es que los problemas que pretende solucionar el contrato único son reales. En España, desde que se permitió la contratación temporal hace ya décadas, se ha ido progresivamente creando dos “clases” de trabajadores, los “insiders (utilizando su propio lenguaje), que son aquellos que tienen contratos indefinidos y tienen acumuladas altas indemnizaciones de despido, y los “outsiders”, aquellos que tienen contratos temporales, generalmente precarios y que pueden ser despedidos en cualquier momento recibiendo poco más que las gracias. Obviamente los “insiders” también tienen sueldos mayores por muchas razones.
Después de la crisis de 2008 estas dos situaciones se han hecho más evidentes porque fueron los “outsiders” quienes sufrieron mayoritariamente los despidos y porque, desde ese momento y ante la debilidad de nuestra economía, las empresas han sido mucho más reacias a hacer contratos indefinidos a no ser que estuviesen forzadas a ello.
Al final como veréis aquí hay una especie de “lucha de clases”, pero entre trabajadores. Hay unos grupos privilegiados por las circunstancias y otros perjudicados, que además suelen coincidir con cuestiones de edad (los jóvenes suelen ser mayoritariamente “outsiders”), entrando conceptos generacionales en esta lucha. Al final esto no es tan distinto a otras “luchas de pobres” que podíamos ver hace años ¿Cuántas veces habéis visto este tipo de argumentaciones hechas entre funcionarios y trabajadores del sector privado? Al final esto no es tan distinto.

Los defensores del contrato único aseguran que éste acabará con la dualidad. La idea más o menos es que cuando una empresa se ve obligada a hacer a un trabajador indefinido (después de dos años de contrato temporal), ésta prefiere despedirlo para no tener que asumir una alta indemnización en caso de tener que despedirlo en el futuro. Así pues estos trabajadores nunca salen de los contratos temporales, no hacen carrera en las empresas y siempre viven en la precariedad. Por otro lado los trabajadores con altas indemnizaciones por despido nunca son despedidos, copan los mejores puestos de trabajo e “impermeabilizan” el segmento alto del mercado laboral.
La teoría es muy lógica y los números probablemente la avalan, pero tiene un problema: Está hecha por personas que probablemente no conocen lo que pasa en las entrañas del mercado laboral. La realidad es que las empresas generalmente no despiden a los trabajadores temporales cuando cumplen dos años sino que hacen una trampa, que es cambiarle la descripción de puesto y tenerlo dos años más. Y las empresas no se cortan un ápice en hacer esta trampa a la legislación laboral y no es raro, porque en la gran mayoría de los casos estos contratos temporales ya eran un fraude de ley en origen, pues los contratos temporales solo se pueden hacer por campañas temporales, sustituciones o circunstancias excepcionales de tiempo determinado, y sin embargo se hacen siempre que la empresa quiere acogiéndose a la última posibilidad.
De hecho la realidad es que la dualidad en España no es causa de los distintos tipos de contratos, es causa del fraude en el uso de los contratos que es bien distinto. Usar un contrato temporal para un puesto que no sea efectivamente temporal es un fraude, y es la extensión de ese fraude ya convertido en norma la que genera la dualidad. Lo que nos propone el contrato único es convertir el fraude en ley, mediante un original mecanismo que presume que los empresarios se van a volver automáticamente honestos y legales y van a dejar de hacer fraude.

El contrato único propone lo siguiente. El empresario solo pagará 12 días por año trabajado el primer año de trabajo, si el empleado supera el primer año ahí pagará 15, luego 18, etc. Ahora tenemos un contrato temporal que tiene una indemnización de 12 días que, cuando se convierte en indefinido, pasa a 33 días. El empresario para no pasar de 12 a 33 días prefiere despedir al trabajador, pero en cambio para pasar de 12 a 15 o de 15 a 18 ya no lo va a despedir, porque se supone que la diferencia no es suficiente y sobre todo porque para despedirlo tendría que pagarle, como mínimo, 12 días por año trabajado. Antes que pagarle 12 días y contratar otro (al que tendrá que pagar también 12 días como mínimo), lógicamente es mejor asumir 3 días de más cada año. Es todo lógico ¿verdad? El incentivo está clarísimo, debería funcionar perfectamente….pero no está tan claro.
¿Pero sabéis cuál es el verdadero incentivo? Que el empresario no quiere pagar 12 días y, con un 22% de paro, puede perfectamente no hacerlo ¿Cómo? Hay muchos mecanismos. El primero que se me ocurre es que el contrato único teórico será de facto un contrato temporal de 1 año encubierto en base a un sencillo cálculo: Imaginemos que el salario que se quiere pagar es de 15.000€/año, al que en caso de cesar al cabo de un año tendrá una indemnización de 12 días, esto es, 493€. Pues bien, el salario anual se convertirá en 14.507€ anuales y a final de año, mediante un finiquito “fantasma”, se le pagarán los otros 493€ en concepto de indemnización, para posteriormente ser contratado de nuevo ¿Veis que fácil es evitar el contrato único? De hecho esto ya se está haciendo ahora con los contratos temporales (que también tienen esta indemnización) pero con un agravante: Muchas veces si siquiera se pagan estos finiquitos, bien por desconocimiento del trabajador, bien porque el empresario lo exige para continuar la relación laboral. Y esto puede pasar exactamente igual con el contrato único.
Esto igual a los señores que idean estas cosas les suena a ciencia-ficción, pero esto es la tendencia habitual en nuestro mercado laboral, sobre todo en las Pymes. Sólo hay que hablar un poco con la gente para enterarse: Contratos de 30 horas en las que se trabajan 45, falsos autónomos en los que la empresa paga la cuota de autónomo al trabajador, encadenamiento de contratos temporales con cambio de puesto y hasta de sociedad, sobresueldos en negro, subcontratas en las grandes empresas para evitar los convenios, becarios haciendo el trabajo de trabajadores, y un larguísimo etcétera. Señores, es que hay empresas gestoras que se encargan de buscar los huecos de las leyes, a la semana de estar legislado algo ya han encontrado el hueco. Pensar que el contrato único no va a poder evitarse de facto es un pensamiento “naif”.

Los defensores del contrato único asumen que no se puede evitar el fraude de ley y lo reconocen sin tapujos. En el fondo es un pensamiento adaptativo en el mal sentido de la palabra, es la asunción del fraude como hecho consumado y la rendición en la voluntad de hacer cumplir la ley. Se podría perfectamente hacer una ley más estricta para controlar este fraude, con requerimientos específicos para todo lo que no sean actividades inherentemente temporales (turismo, agrícola) o sustituciones, pero el no hacerlo responde a un pensamiento arraigado entre el liberalismo económico, que es no hacer nada que dificulte la contratación y que genere trabas al empleo. Hacer un control exhaustivo o someter ciertas contrataciones a una autorización previa generaría un desincentivo al empleo. Esa es la lógica.
Claro, no hay que ser zahorí para entender a donde lleva esa moral y esa forma de razonar. Todas las reformas laborales que se han hecho desde 1984 se han hecho con voluntad de flexibilizar el mercado laboral para evitar trabas a la contratación e intentar reducir el desempleo. La realidad ha sido que, por muchas que se han hecho, el desempleo siempre ha permanecido alto y los empresarios siempre se han quejado de las trabas que no se habían eliminado. Llevamos 30 años en esa lógica y no parece que el resultado haya sido muy bueno.
El contrato único, una vez se aplique, no se va a librar de esas críticas. Se seguirán haciendo fraudes, se seguirá diciendo que el despido es muy caro y se seguirá pidiendo que se bajen las cotizaciones sociales. Si a los nuevos contratados se les baja el sueldo para pagar el finiquito de 12 días por año o si se generan nuevas trampas para evitar el contrato (contratar como falso autónomo, por ejemplo) ¿Qué va a hacer C's? La respuesta es evidente: Adaptarse con su leitmotiv fundamental: No poner trabas a las empresas. ¿Por qué van a controlar los falsos autónomos si han rechazado controlar los falsos contratos temporales? ¿Por qué no van a adaptar su contrato único a las demandas de los empresarios cuando vean que no genera empleo?
El contrato único que propone C's no es que sea malo, el problema fundamental es que está guiado por unos principios y análisis erróneos. Este contrato único acabará evolucionando hacia otro contrato único, el único que existe realmente en el mundo (porque este contrato de indemnización creciente no existe en ningún sitio), que es el contrato que es único porque la indemnización por despido es cero, que es lo que existe en EEUU o en otros países.

No es que yo sea un enemigo acérrimo del concepto de contrato único, de hecho ya he dicho alguna vez que no me asusta el concepto y que merece la pena estudiarlo, en problema es que este contrato único creado bajo estos fundamentos económicos no aporta nada bueno para la mayoría de la población. Sí, es posible que en otro entorno económico con menos paro esta trampa de restar el finiquito del salario no se pudiese hacer, pero es que no estamos en esa situación. También es posible que los jóvenes más preparados pudiesen conseguir una mejor penetración en las empresas gracias a la pérdida de derechos de sus mayores. Pero al final las ventajas de este contrato son muy inferiores a los problemas que generaría, que es básicamente una pérdida de derechos laborales generalizada. Es que la propuesta de C's con una mochila austriaca de risa ni siquiera favorece la movilidad,
Otra cosa es que se propusiese un contrato único con una indemnización inicial, no sé, de 18 días por año. Ahí sí podríamos valorar las ventas e inconvenientes para unos y para otros y ver si compensa globalmente. Pero en el entorno económico actual cualquiera de las ventajas serán esquivadas y cualquiera de las soluciones confrontarían con el origen fundamental de este contrato, que es la asunción que el fraude laboral ni se puede controlar ni es bueno controlarlo.

La dualidad es evidentemente un problema, pero no se soluciona ni haciendo a todo el mundo precario ni suponiendo que los fraudes no se pueden controlar ni adaptándose pasivamente a los hechos consumados. Si no se puede controlar los fraudes en la contratación búsquese la manera de hacerlo. Por ejemplo ¿por qué no hay tanto contrato temporal en las grandes empresas? Pues porque hay convenios de empresa que los prohíben, porque hay fuertes delegaciones sindicales que lo controlan y eso al final hace que la ley tenga que cumplirse. A lo mejor hay que potenciar que haya empresas más grandes (eso sí lo propone C's) y también que haya mayores tasas de afiliación sindical, incentivar los convenios de empresa y el control sindical. Y hay muchos mecanismos para hacer esto, unos mejores pero otros peores, pero hay que tener voluntad.
¿Quieres evitar que las empresas bajen los sueldos para pagar las indemnizaciones por despido “fantasma”? Pues otorga mecanismos de rentas mínimas que permitan a los trabajadores poder resistir la presión de la bajada de sueldos (no como el complemento salarial, que incentiva precisamente a aceptarla pasivamente) o crea verdaderas penalizaciones por despidos no justificados (en vez de un bonus-malus que al final consistirán en regalar dinero, sube el IS y bonifícalo solo si no hay despidos) ¿Quieres evitar el fraude de ley en la contratación? Busca un mecanismo ágil para hacerlo, no es posible que en la era de internet no pueda hacerse un mecanismo rapidísimo de comprobación y hasta de autorización previa ¿No crees en la autorización previa? Pues impón penas altísimas si se detecta el fraude, para desincentivarlo realmente.

El contrato único que propone C's me parece un error, una vuelta de tuerca más a nuestro mercado laboral pero vendida con un marketing fabuloso y colorista. Se vende como algo moderno, europeo y juvenil, pero no es más que anglosajonizar nuestro mercado laboral en un momento en que la debilidad del factor trabajo es enorme y que por tanto llevaría a un hundimiento de derechos, salarial o a ambos. Se pretende copiar un sistema europeo sin una protección europea, vender una lustrosa vaca pero solo entregar las mollejas.
Durante muchos años se nos ha vendido la lógica del neoliberalismo de manera casi insultante: Si las empresas ganan más los trabajadores ganarán más, si las empresas tienen facilidades generarán empleo, si los ricos son más ricos mejor para todos, si lo público se privatiza funcionará mejor, etc. Los hechos, de la mano de esta crisis terrible, nos han hecho escépticos ante estas cosas y ya no nos las creemos tan fácilmente. Sin embargo a veces tengo la sensación de que estas mismas ideas se han trasmutado y han evolucionado, y ahora se tienen que vender en base a power-points, papers y lenguaje propio de una consultoría económica. Cuidado, no vaya a ser que nos estén cambiando solo el envoltorio.

7 comentarios:

  1. me resulta curioso que digas anglosajonizar como algo peyorativo cuando la tasa de desempleo de Australia, Inglaterra, EEUU o Canadá no supera el 8%.

    Me sigue pareciendo increíble que todo el discurso anti-contrato único sea que es una precarización encubierta y una bajada de derechos laborales masiva. En que realidad vivís algunos? Esos derechos hace años que se han perdido porque nadie accede a ellos.







    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola,

      La frase literalmente es: "anglosajonizar nuestro mercado laboral en un momento en que la debilidad del factor trabajo es enorme y que por tanto llevaría a un hundimiento de derechos, salarial o a ambos". No es que sea peyorativo per se, es que introducir un mercado de trabajo como en anglosajón en un entorno de tanto paro llevaría a los efectos comentados. Decir que esos países tienen bajo desempleo es crear el equívoco fatal de que imitándolos conseguiremos esas tasas de paro, lo cual es falso.
      El contrato único, no obstante, solo existe en EEUU, ni Canadá, ni Reino Unido ni Australia lo tienen.

      Lo que planteas en el segundo párrafo es directamente es espíritu terrible que emana de esta fórmula. Como los derechos laborales de facto no existen (sí existen en muchos ámbitos y empresas, otra cosa es que en muchas realidades no se vean o se puedan exigir), pues entonces en vez de intentar que se cumplan directamente nos los cargamos de forma generalizada, adaptando a todo el mundo al mínimo común. La idea es perversa en sí, para adaptarse al fraude, a las exigencias empresariales o a los hechos consumados no hace falta ir a la política. La política está para cambiar la sociedad, no para rendirte ante las dificultades y los problemas.

      Saludos,

      Eliminar
    2. El espíritu terrible se llama pragmatismo. El pragmatismo tiene evidentemente una necesaria parte de resignación, puesto que los ideales asumidos son de difícil, si no imposible, implantación.
      Pero esa resignación es hasta encontrar el equilibrio con lo posible, ni un peldaño más abajo. Lo demás es fatalismo y querer hacer de los efectos del contrato único una caricatura de sociedad dickensiana totalmente alucinada.

      Eliminar
  2. Totalmente de acuerdo. La solución a la precariedad laboral no está en el contrato único, ni en el contrato dual, ni en ningún contrato sino en reforzar la negociación colectiva a través de las centrales sindicales, dando más peso y rango de ley a los convenios colectivos. Al mismo tiempo hay que incentivar la afiliación sindical, pudiendo estudiar la manera de obligar a los trabajadores a sindicarse mediante la introducción de una especificación en las leyes laborales de que sólo los trabajadores sindicados serán beneficiarios de los "avances" que se consigan en la negociación colectiva o algo así, que habría que estudiarlo.

    ResponderEliminar
  3. Yo en mi análisis de los partidos para decidir a quien votar, obvio las medidas económicas técnicas como esta, porque la economía ahora mismo es ideología y no ciencia y según tu ideología creeras una cosa o la contraria. De cualquier manera, no se puede esperar que la economía no tenga fallos y que no se hagan trampas porque NADA de lo que hace el hombre es perfecto, ni la justicia, ni la democracia, ni por supuesto, la economía.

    ResponderEliminar
  4. Se te olvida mencionar que el contrato único va acompañado de un bonus malus. Las empresas que no despidan trabajadores tendran descuentos en cotizaciones. Por lo que si pueden verse incentivadas a no despedir.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola,

      Sí he comentado lo del bonus-malus (al final), pero volvemos a lo mismo ¿De qué bonus-malus estamos hablando? ¿Van a ser simplemente bonificaciones o se van a atrever a poner penalizaciones severas? Porque siguiendo el espíritu de esta propuesta y de cómo enfocan las política económica quienes la defienden, lo que se intentará es dar bonificaciones y lo de las penalizaciones se lo guardarán en un cajón (porque lo contrario sería poner barreras a la contratación).

      Con un "malus" muy potente sí podría ser que se viesen desincentivados a despedir, pero esto sería exactamente igual ahora si hacemos un "malus" que penalice el abuso de los contratos temporales y/o su rescisión.
      De todas formas los contratos temporales ya están penalizados con más cotización empresarial y eso no ha desincentivado en nada su uso. Mucho cuidado con estas ideas pues, que en el papel funcionan muy bien pero en la realidad suelen valer para poco si no son muy contundentes.

      Saludos,

      Eliminar