La nueva marca de La suerte sonríe a los audaces

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viernes, 27 de mayo de 2016

Venezuela y la madurez política






















El mundo se controla con el miedo, esta es una realidad conocida desde que los hombres viven en sociedad y ha sido usada por todos los regímenes políticos existentes, por las religiones, por el terrorismo, etc. El miedo es y ha sido siempre la manera más efectiva de controlar a la sociedad, por encima del interés, el dinero u otras cosas.

Cuando un sistema o un gobierno se siente amenazado siempre recurre al miedo para intentar sobrevivir. “O yo o el caos”, que adopta las más variadas formas en función del lugar. Hace décadas, en plena dictadura franquista, el régimen lo convirtió en “o Franco u otra guerra”, y ya más tarde asustaron con el espantajo del comunismo y de la URSS, donde según la propaganda vigente la gente se moría de hambre. En la transición, y una vez el PCE quedó minorizado, se intentó asustar a las personas de orden diciéndoles que los socialistas les iban a quitar las casas y los negocios.
Cuanto más pobre, más inculto, más cerrado y funcionalmente analfabeto es un país, más fácil es usar este tipo de miedos. Los norcoreanos viven asustados porque su gobierno les machaca con que los EEUU los quieren invadir, en otros sitios el miedo es al “comunismo”, que es un fantasma que lleva 25 años muerto pero que todavía remueve tripas. En sociedades más avanzadas el miedo es al terrorismo, y cuando menos cultas son, más fácil es que justifiquen todo tipo de atropellos políticos como respuesta al mismo. Si nos ponemos a contar cuantos gobiernos o regímenes asustan con que su oposición es una traidora y está al servicio del grupo étnico o la religión vecina no acabaríamos nunca.

Yo soy una persona que cree en el progreso, entendiendo éste como se lleva entendiendo durante los últimos dos siglos. Creo que la libertad de expresión y prensa debe hacer que los ciudadanos estén mejor informados, creo que la extensión de la educación debería garantizar que los ciudadanos sean más críticos y menos manipulables, etc. Creo que la democracia y la sociedad deberían mejorar progresivamente si nos proponemos que lo haga.
Pero tampoco soy un necio. Sé perfectamente que las formas de manipulación evolucionan y se modernizan conforme avanza la cultura social, sé que los mecanismos de control han evolucionado y que en vez de la censura ahora se usa la inundación de informaciones en un sentido para crear una opinión “verdadera”. No soy tan tonto de pensar que el hecho de que la gente tenga estudios o información nos vacuna del control social o la desnaturalización y verticalización de la democracia, porque no es así. Pero sí creo que al menos no es posible usar el mismo estilo de propaganda que se usaba hace 50 o 100 años cuando las poblaciones eran analfabetas y estaban alienadas por mitos y dependencias.
Y de ahí viene mi gran frustración con la situación actual, donde la palabra “Venezuela” es perfectamente sustituible con la “Rusia”  de hace medio siglo, donde el espantajo de Venezuela se usa de la misma manera que con la URSS de antaño, con un nivel “intelectual” de la propaganda que no ha evolucionado ni un ápice del que se usaba para dominar a la población analfabeta de antaño.

Venezuela es el hombre del saco, el bárbaro invasor, el apocalipsis bíblico o el enemigo allende nuestras fronteras; su aparición en escena coincide mágicamente con los momentos en que se necesita anular posibilidades políticas o golpes de efecto mediáticos de un adversario político. Las noticias sobre Venezuela se multiplican por diez cuando llega la campaña electoral para cesar luego, vuelven a explotar cuando se vislumbra la posibilidad de que Podemos toque poder, desaparecen más tarde y reaparecen de nuevo cuando el pacto político entre Podemos e IU amenaza al resto de formaciones. Es tan evidente que da vergüenza ajena verlo, y más que eso da vergüenza porque como destinatario potencial de la propaganda te están tratando como si fueses imbécil.
Pero la realidad es peor aún. Nuestros políticos desfilan por Venezuela no para ayudar en nada, sino para hacer campaña aquí. La oposición venezolana, en un evidente pacto (tácito o no) con el gobierno español y con ciertos partidos, acepta convertir su país en un decorado televisivo para la campaña española. No los juzgo porque no soy quien para hacerlo, ellos sabrán valorar si vale la pena convertirse y convertir su país en una herramienta para nuestros partidos y qué beneficios presentes y futuros pueden sacar de eso.
A quien juzgo es a nuestros políticos, a quienes en el mejor de los casos les importa bastante poco el Sr. López, el Sr. Ledezma o los presos políticos en Venezuela, tan solo los usan como un clínex, como usaban en su momento a los presos políticos en Cuba y ahora, como el gobierno cubano se ha “arreglado” con el de EEUU, nuestro ministro de exteriores los ignora completamente, a ellos y a la oposición a Castro.
Si Podemos no existiese, Rivera no iría a Caracas, no se recibiría al padre del Sr. López como un libertador y no estarían nuestros políticos hablando todo el día de Venezuela. Si además el gobierno venezolano fuese aliado o amigo del nuestro, directamente pasarían de puntillas por la situación de Venezuela, dirían que es un problema interno y que lo importante es mantener buenas relaciones con el gobierno venezolano y que nuestras empresas hagan negocios allí ¿O no es así en Guinea, China o Marruecos, donde se ignoran violaciones de los DD.HH mucho mayores? ¿Alguien ha entrado oficialmente a valorar la situación de Brasil, acaso? ¿Y en Paraguay en 2012, en Honduras en 2009?
Las relaciones internacionales tienen esta “servidumbre”, para mantener buenas relaciones diplomáticas no entras en situaciones internas si no son extremadamente insostenibles, para no perjudicar a tus nacionales y tus empresas callas como seguramente no deberías de callar. Pero nada de esto sucede con Venezuela, donde nuestro gobierno ha llegado a un grado de injerencia verbal inverosímil y sin precedentes. Lo terrible es este doble rasero.

Lo digo como lo siento, yo estoy hasta los cojones de Venezuela. Que me perdonen los venezolanos, pero lo que pasa en Venezuela me importa relativamente poco, no más que lo que pasa en México, Colombia u otros países. Cada noticia sobre Venezuela me aburre, y me aburre porque en el fondo no es una noticia sobre Venezuela, es una campaña política. Cada noticia la llego a sentir como un insulto a nuestros ciudadanos, a nuestra inteligencia como sociedad.
Y la cuestión es que estoy convencido de que la gente está hasta el gorro de Venezuela, y estoy seguro que aunque hablemos 24 horas al día de Venezuela durante el siguiente mes la coalición Unidos Podemos no va a perder un solo voto. Quien no haya sido aterrorizado desde 2014 hasta hoy no va a serlo durante el siguiente mes. En esa gente, en el votante potencial de Unidos Podemos, quizá lo único que van a conseguir es que piensen que todas las noticias son manipulaciones y mentiras (cuando obviamente no lo son).
Lo que provoca esta propaganda es atemorizar a quienes ya han comprado la idea, a quienes jamás votarían a Podemos aunque no saliesen ninguna de estas noticias. Esto sólo genera crispación, sólo genera un miedo que se transforma en odio y que no tiene utilidad electoral alguna, solo polariza políticamente a la sociedad con las evidentes consecuencias que tiene esto. Si acaso polariza aún más el voto, beneficiando al PP por un lado y quizá hasta a Podemos por el otro (por pura reacción por sentirte que te tratan como un imbécil).

Relacionado con esto, creo que hay algo que es imprescindible comentar. Si hay un político en este país que ha ido a Venezuela verdaderamente a intentar mejorar la situación allí es José Luis Rodríguez Zapatero. Ninguno de los que aquí se les llena la boca hablando de Venezuela o aquellos que tienen agradecimiento al chavismo por haber trabajado en el pasado allí tienen el comportamiento honesto que tiene el expresidente en este asunto.
Pues bien, en medio de esta asquerosa guerra el pobre Zapatero se ha tenido que encontrar esta “noticia” que insinúa que su motivación para ir a Venezuela puede tener que ver con cosas bastante poco lícitas como negocios, comisiones o mordidas. Hasta este punto de infamia hemos llegado, a lanzar inmundicia a alguien que nada tiene que ver en esta guerra y que solo intenta hacer lo que cree más conveniente, acertada o equivocadamente.
No consigo entender la inquina permanente que tiene nuestra derecha a José Luis Rodríguez Zapatero. Cinco años después de abandonar el poder está de sobra demostrado que la personalización de la crisis sobre su persona era una patraña, pero es que aunque no lo fuese ese odio permanente es enfermizo y producto de una bilis mental peligrosísima. Yo no he sido precisamente amable con Zapatero durante los últimos años de su mandato, pero ese hombre, que creo es una buena persona, no merece esto y que procede que alguien empiece a rehabilitar su imagen, al menos parcialmente.

Nos están intentando aterrorizar como todas las generaciones anteriores a la nuestra han intentado ser aterrorizadas, no es nada nuevo. Sin embargo creo que nuestro país ya tiene la madurez política suficiente para no dejarse asustar con espantajos, aunque nuestros políticos no lo entiendan. De hecho lo terrible de todo este asunto es que recurrir al miedo sea lo único que tengan ciertos partidos para intentar sobrenadar políticamente. Al final sí va a ser cierto que la degradación de nuestra clase política es profunda, si es que no tienen nada más que aportar que la predicción del apocalipsis en manos de sus adversarios.

8 comentarios:

  1. Es cierto que la degradación de nuestra clase política es profunda. Igual que aburre Venezuela porque sabes que te están tratando como a un imbécil, aburren los políticos porque utilizan unos modos insinceros y cínicos que están ya muy manidos. Hace falta un cambio revolucionario, necesitamos políticos completamente nuevos, necesitamos poner a los ciudadanos a cargo de la política. Y cada cierto tiempo, otra revolución, y volver a limpiar.

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  2. Cuando nos dijeron que las guerras se iban a librar en el futuro en televisiones (o internet) no fallaron. Ya está lleva librándose desde hace un año.

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  3. Hola Pedro:
    Creo que has llegado al mismo punto que yo: Los políticos son iguales en Venezuela, en España, en USA y en Rusia...No hay ninguna diferencia. Particularidades de cada lugar, pero en esencia similares.

    La diferencia entre Venezuela y la URSS (más que Rusia): que no tenemos capacidad de invadir a nadie, como si la tenía la URSS y la tiene su heredera Rusia. Venezuela no puede cambiar el orden político, como si hubiese podido hacerlo los soviéticos entonces (está madrugada de guardia, medio vi un documental sobre los enfrentamientos entre árabes e israelíes y su juego de hegemonías y apoyos de USA y URSS). Ni siquiera cuando influyo con el precio petrolero en la extinta o casi extinta OPEP.

    Los políticos solo desean poder. Se demostró en estos 4 meses donde no les intereso sentarse realmente a conversar. Sillas mediantes o referendum obligtorios, dejaban en manos de "sus bases" decisiones que solo atañen a políticos (porque te aseguro que cuando el próximo gobierno suba los impuestos, es posible que hagan como en Grecia...la gente dice que no, pero el gobierno les hace la señal de costumbre y subira los impuestos...). Esto es signo de que no son verdaderos políticos y se escudan en situaciones como la venezolana, para arrancar votos que, si Dios quieres, seguiran en la misma trinchera. Cuando quedemos en la misma situación que ahora (que ellos ya se lo están oliendo)...Volveremos a elecciones??...Volvera Venezuela a medir la campaña electoral??...

    Saludos. Comparto tu pensamientos

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  4. En general un excelente artículo pero veo unos detalles menores que creo que no son muy precisos, pero que no manchan el artículo:

    Lo de Corea del Norte... Hasta cierto punto es comprensible que esté así el país por tener al ejército estadounidense cerca, además de no haberse firmado la paz definitiva Corea del Norte-EEUU. No quiere decir que esté a favor de la Juche, ojo.

    Y lo de Zapatero... Yo no sé si será buena o mala persona, pero sí opino que creo que vaya a ser la solución a un país con un profundo conflicto que lleva años anclado y una polarización política tan marcada.

    Saludos.

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    Respuestas
    1. pero sí opino que NO creo que vaya ser la solución.*

      Me había comido la negación.

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  5. Excelente análisis. Sólo un matiz, Podemos tomó como referentes políticos e ideológicos a Chávez (Venezuela) y Tsipras (Grecia) y es lícito que los rivales políticos usen esto para intentar socavar las posibilidades electorales de la formación de Pablo Iglesias.

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  6. Vengo a comentar solo dos cosas para matizar este artículo:

    1) Como dijo el profesor Casanova, Podemos se merece todos los palos que le hemos dado (por algo la prensa opositora venezolana se ha prestado gratuitamente para la campaña anti-Podemos, porque no podemos entender como coño en Europa van a votar por unos chavistas del carajo) por el hecho de que fue gente que trabajó AÑOS para Chávez, si la cosa fuera alguna declaración aislada o tres vídeos con alabanzas al comandante supremo, pudiera perdonarse, pero el vínculo es demasiado evidente como para poder ignorarlo. Por algo Iglesias sigue siendo incapaz de decir que Maduro debería renunciar para ahorrarnos más dolor a todos (por no decir que Maduro es un dictador), todo lo que ha dicho, y con la boquita pequeña, es que en Venezuela hay presos políticos y que Leopoldo está preso por hacer política. Considerando lo cercano de sus vínculos, debería hacer una retractación pública de las que hacía la inquisición (y ojo que ni aunque hiciera eso me caería bien el tipo) en los autos de fe, si de verdad quiere que cese la campaña.

    2) Estamos tan mal que nos hemos ganado a pulso que nos usen como coco. Es más, es bueno que nos usen como coco, para dar ejemplo de lo que le pasa a todo el que crea que votar por un chavista es buena idea. Como si eso fuese poco, aquí hay un enorme peligro de un estallido social (en los próximos dos meses) que podría provocar una guerra civil o una revolución (de las de verdad, bien violenta), que desestabilizaría toda la región. Por eso todo el mundo nos está mirando, como miran a Siria o miraban a Grecia durante la batalla de Tsipras contra la UE.

    PD. Lo que hace Zapatero solo será útil si logra que para que pueda iniciarse un diálogo digno de ese nombre (pues solo han sido reuniones preparatorias), sean liberados los presos políticos. Si no, solo será otra farsa como la de abril 2014, que solo sirvió para que el chavismo ganase tiempo.

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